El tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en Galicia

Cuando los Reyes Católicos accedieron al trono se encontraron con tres grupos religiosos diferentes -judíos, musulmanes y cristianos- regidos por sus propias leyes, con sus propias instituciones y que pagaban impuestos diferentes. Sin embargo, todos ellos eran súbditos de los soberanos y, por lo tanto, tenían derecho de protección. Este derecho quedó claramente recogido en la declaración de la reina Isabel, cuando declaró: “Todos los judíos de mis reinos son míos y están bajo mi amparo y protección y a mí me pertenece de defenderlos y amparar y mantener en justicia”. Pero, cuando, entre 1477 y 1478, viajaron a Extremadura y Andalucía, se encontraron con que muchos conversos judaizaban abiertamente y que, además, trataban de justificar su conducta. A petición real, el arzobispo de Sevilla y el clero emprendieron una intensa labor de evangelización para convencer a los conversos de que renunciasen a los ritos judaicos, la cual no tuvo efecto.
En consecuencia, Isabel y Fernando iniciaron gestiones en Roma que culminaron con la bula Exigit sincerae devotionis que el papa Sixto IV firmó el 1º de noviembre de 1478, y que significaba la creación del Santo Oficio de la Inquisición.
Sin embargo, no hicieron uso inmediatamente de la bula y desde el año 1478 hasta 1480, llevaron a cabo una campaña de predicaciones tratando de aleccionar a los conversos pero que no obtuvo los resultados esperados. En consecuencia, el 27 de septiembre de 1480, en Medina del Campo, los reyes procedieron a nombrar a los dominicos Juan de San Martín y Miguel Morillo inquisidores para la diócesis de Sevilla, donde el Tribunal actuó, exclusivamente, hasta 1482. En los años posteriores se produjo una intensa proliferación de tribunales por todo el reino a excepción de Navarra y Galicia.
La primera referencia al Tribunal de la Inquisición de Galicia, también conocido como el Tribunal de Santiago, data de 1520. En esta fecha fue nombrado inquisidor en el reino de Galicia el licenciado Maldonado y, cinco meses más tarde, el maestro Arteaga. La misión de ambos inquisidores no fue constante ni continuada y ejercieron de modo ambulante y tan sólo ocasionalmente. Esta situación provocó que en el año 1532 el Tribunal de Galicia pasara a depender del tribunal conocido como El Santísimo Oficio de Castilla la Vieja y del reino de León.
Hacia los años 1559-60 Galicia experimentó las reformas que el inquisidor Valdés impuso a toda la Inquisición peninsular. Desde entonces, los inquisidores vallisoletanos hicieron visitas extraordinarias a la región galaica. De las realizadas por el Dr. Quijano y Diego González salieron dos informes. En el primero, el Dr. Quijano puso de manifiesto que debido a la extensión geográfica de la que se ocupaba el tribunal de Valladolid, su actividad llegaba a Galicia muy disminuida y era prácticamente inexistente, lo que permitía la huída de los reos: que por haber tanta distancia de Valladolid a Galicia se ha dado lugar a que los herejes, cómplices de otros que ven prender por acá, huyan y se absenten antes que los ministros desta Inquisición puedan llegar allá por mucha diligencia que pongan.
Como ejemplo el propio inquisidor cita que la detención del boticario de Tui (Pontevedra) provocó la huída a Francia de su madre, Isabel, del médico de Tui y de otra mujer vecina de Vigo.
Por su parte, Diego González expuso que el Tribunal debía volver a tierras gallegas por el daño que se recibe de Portugal porque cuando sus inquisidores proceden contra alguno se pasan a Galicia y se mudan los nombres, y ansí en el reino de Galicia hay muchos portugueses los cuales se casan en la tierra y se avecindan. … En la documentación gallega se puede comprobar la veracidad de las afirmaciones de Diego González, cuando se cita, por ejemplo a Mayor Rodríguez cristiana nueba natural del Reyno de Portugal, o a Beatriz de Fonseca viuda de Juan de Lisboa, xristianos nuevos descendientes de judíos oriundos de Portugal, vecina de San Esteban de Valdeorras (Ourense).
Asimismo, se tiene constancia del matrimonio de algunos de estos portugueses con gallegos convirtiéndose, en consecuencia, en vecinos de lugar donde residían. Tal es el caso de Isabel Tomas, natural de Puente de Limia (Portugal), casada con Jeronimo Coronel, platero, vecino de Salvatierra (Pontevedra); de María Mendez, mujer de Enrrique Goncalez platero, natural de la villa de Chaves (Portugal) vecina de Verín (Ourense); o de Pedro Fernández, el viejo, originario de Portugal y casado con Ginebra Vázquez, vecina de Ribadavia (Ourense). El hijo de ambos, Pedro Fernández, el mozo fue considerado natural de Ribadavia, olvidando el lugar de procedencia del padre.
Cuando los inquisidores comenzaban a operar en un distrito, presentaban en primer lugar sus credenciales a la iglesia local y a las autoridades seglares, y lo hacían saber a la población el domingo o día festivo, en la misa. En los primeros tiempos se daba un período de treinta o cuarenta días para que todos aquellos que se consideraban herejes se denunciaran a sí mismos o a los que le habían incitado a ello.
Si lo hacían quedaban libres de la pena de muerte, de la prisión perpetua o de la confiscación de bienes y solamente entregaban una cierta cantidad de dinero. Pero a partir del siglo XVI se promulgaron “edictos de fe”, que invitaban a la denuncia

de aquellos que eran culpables de los delitos que aparecían en una detallada lista de ofensas.
Se consideraron indicios de judaísmo prácticas típicamente religiosas -la observancia de los ayunos, del sábado, o decir los Salmos de David sin añadir al final Gloria Patri- y también culturales, como por ejemplo las costumbres alimenticias. Algunos de estos indicios han quedado reflejados en la documentación inquisitorial de Ribadavia (Ourense).
Así, por ejemplo, son varios los procesados que aseguraron que habían ayunado algunas veces un día que caía en el mes de septiembre, o que habían hecho un ayuno que cae por las vendimias.
Igualmente, la confesión de haber respetado el sábado es casi común en todos los procesados y se recoge bajo formas, más o menos, detalladas.
Fernando Álvarez declaró que había guardado ordinariamente los sábados, no trabajando en ellos y que se vestía con los mejores vestidos que tenía, por reverencia y solemnidad de la fiesta del sábado, o Catalina de León que como había vivido en la ley de Moisés había encendido los candiles los viernes en la noche.
De decir los Salmos de David sin Gloria Patri se inculparon Manuel Gómez y Simón Pereira quien confiesa, además, que rezaba oraciones de la ley de Moisés, particularmente la oración que llaman del semag, y otra que llaman amida, y que rezaba algunos salmos de David sin Gloria Patri.
Entre las referencias a las costumbres alimenticias se recogen declaraciones tales como: sabía que por observancia de la dicha ley de Moisés no se había de comer tocino, conejo, congrio y otros pescados sin escamas o que había comido la carne desebada y purgada de la sangre.
Una vez que los acusados habían sido procesados y sentenciados no con la intención de salvar el alma del acusado sino procurar el bien público y atemorizar al pueblo, se requería que la lectura de las sentencias y las abjuraciones o retractaciones se hicieran públicamente.
Es precisamente este el fin del auto de fe: una expresión colectiva de rechazo de la herejía y de sometimiento a la más estricta ortodoxia. Con este fin y a partir del año 1561 se establece que el auto de fe se realizará en domingo o día de fiesta para que pueda acudir la gente de la ciudad y de los alrededores.
Así quedó recogido también en la documentación gallega en las Causas despachadas en el auto público de la fe que se celebró en la Inquisición de Galicia, que reside en la ciudad de Santiago, realizado en la Plaza de la Quintana el 11 de mayo, segundo domingo del año de 1608, donde fueron procesados más de veinte vecinos de Ribadavia.
Los reos del tribunal durante el auto de fe tenían que llevar el sambenito -forma abreviada y común del término saco benedicto y que es definido por Covarrubias (1611) como “la insignia de la Santa Inquisición que se echa sobre el pecho y espaldas del penitente reconciliado” no sólo durante el auto de fe sino durante todo el tiempo que durase su sentencia.
Finalizado el tiempo de castigo, los sambenitos con los nombres de los reos y los motivos de su condena se colgaban en las iglesias para que quedara perpetuamente constancia del delito cometido.
En la catedral del Tui (Pontevedra) se conservan cinco paneles que hacen referencia a 14 condenados entre 1617 y 1621. Todos ellos mencionados como herege judaizante pero con diversas condenas.
En conclusión, el Tribunal de la Santa Inquisición fue creado para combatir a los conversos que volvían a sus ritos judaicos, lo que constituía pecado de herejía. Los judíos no podían ser considerados herejes porque nunca habían sido cristianos y, en consecuencia, no se le podía obligar a ser fieles a una fe que nunca habían profesado, quedando así fuera del control de la Inquisición.
En cambio, los conversos o cristianos nuevos, sí podían serlo porque habían sido admitidos en el seno de la iglesia católica y por lo tanto, ser procesados y condenados por el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición. Aunque las primeras actuaciones en Galicia de este tribunal fueron muy tardías, casi cuarenta años desde la bula fundacional, se documenta su actividad por todo el territorio gallego, especialmente en el sur posiblemente por la proximidad de Portugal -y de la facilidad de paso de un lado a otro de la frontera-, utilizando los mismos tipos de indicios -religiosos y culturales- para procesar a los que consideraban culpables de judaizar.

*Instituto de Estudios Gallegos “Padre Sarmiento” IEGPS – CSIC.

Bibliografía

Antonio Rubio MG. De Judíos e Inquisición en Ribadavia, Ribadavia, 2009.
Antonio Rubio MG. De Los judíos en Galicia (1044-1492), A Coruña, 2006
Casas Otero, J. Los “sambenitos“ del Museo Diocesano de Tui, Tui, 2004.
Contreras, J. El Santo Oficio de la Inquisición en Galicia (poder, sociedad y cultura), Madrid, 1982.
Estévez Pérez, JR. “El malsín y los judaizantes de Ribadavia”, Cadernos de Ribadavia, 11 (2010).
García Tato, I.: Actividad del Santo Oficio de la Inquisición en tierras de O Bolo, Viana do Bolo, Trives y Valdeorras (siglos XVI-XIX), O Barco de Valdeorras (Ourense), 2001.
Pérez Joseph, Crónica de la Inquisición, Barcelona, 2002.
Sáez González, M. Los plateros gallegos y el Santo Oficio de la Inqusición, A Coruña, 2002.
Suárez Fernández, l. Documentos acerca de la expulsión de los judíos, Valladolid, 1964

Judíos en el Nuevo Mundo

LA PRIMERA LUZ DEL AMANECER

El amanecer de la vida judía en el Nuevo Mundo llegó con la embarcación de los barcos de Colón intentando llegar a India. Muchos han conjeturado que el mismo Colón ha sido un marrano judío. Lo que no se sabe tanto es que entre su personal había seis judíos quienes fueron los primeros en pisar las tierras del Nuevo Mundo!

LOS JUDÍOS EN LA EXPEDICIÓN DE COLÓN
Los judíos en la expedición de Colón fueron: Rodrigo De Triana, el marinero que vio tierra por primera vez; Roderigo Sánchez de Segovia, cirujano (SURGEON); Maestre Bernal, médico; y Alfonso De La Calle, marinero.

ZARPARON EN TISHA B´AV
Colón registró que, “después de que los monarcas españoles echaron a los judíos de sus reinos y tierras, me encomendaron realizar el viaje a India con una flota equipada.” La fecha para salir había sido fijada para el 2 de agosto de 1492, que también era la fecha final para la expulsión de los judíos de España. Miles de judíos congestionaron la zona de Palos de la Frontera, la entrada (INLET) marítima al Golfo de Cadiz. Aquí también Colón estaba reuniendo a su flota que consistía en las famosas Nina, Pinta y Santa María. Parte de su personal eran conversos – judíos que habían sido bautizados por la fuerza, pero permanecían judíos. Entre ellos estaba Alfonso de la Calle, un BURSAR que estaba viviendo en Hispaniola; Rodrigo Sánchez de Segovia, un SURGEON. Otro SURGEON, Maestro Bernal de Tortosa, recién había escapado de la Inquisición. Luis de Torres era un judío que había aceptado el bautismo justo a tiempo para anotarse en la flota de Colón.

LUIS DE TORRES
De Torres sabía hebreo, arameo y algo de árabe. Simon Wiesenthal especula que “después de pisar América por primera vez, las primeras palabras que fueron dirigidas a los nativos eran hebreas.” Lo que se sabe con seguridad es que Torres fue el primer colono europeo en el Nuevo Mundo. Armó su pequeño imperio en Cuba, luego de llevar una expedición a su interior y ganarse la amistad del rey indio.
Como gobernador independiente de un territorio español, Torres recibió un préstamo anual de la familia real española.

EL PRIMER COLONO JUDÍO EN NORTEAMÉRICA (1654)
El primer grupo de judíos sefaradí y ashkenazi llegaron a Nueva Ámsterdam en septiembre de 1654, escapándose de la Inquisición en Recife, Brasil. Pero no fueron bienvenidos en la colonia holandesa de Nueva Ámsterdam. Peter Stuyvesant intentó negarse a darle refugio a los refugiados, y protestó ante la Dutch West India Company en contra de la “raza miserable” que profesaba una “religión abominable”. Afortunadamente, algunos de los directores de la compañía eran judíos y utilizaron su influencia.

ASSER LEVY:
INSISTE EN SERVIR EN LA GUARDIA CIUDADANA

Los judíos bajo el gobierno de Peter Stuyvesant en la Nueva Ámsterdam no podían servir en la milicia por “la falta de voluntad del resto de los soldados de estar en guardia junto a dicha nación (los judíos).” En cambio, los judíos tenían que pagar un vergonzoso impuesto.
Asser Levy, uno de los primeros colonos judíos, luchó y ganó el derecho de participar de la guardia ciudadana en noviembre de 1655.
Después de que Levy también ganó el derecho de tener un comercio en la comunidad, construyó un próspero negocio y abrió una carnicería kosher. Se convirtió en el ciudadano más prominente de Nueva York en el siglo 17.

LAS PRIMERAS SINAGOGAS (1730 Y 1834)
Bajo la influencia de Stuyvesant, los judíos no tenían el permiso de construir sinagogas. Esta situación cambió después de que Nueva Ámsterdam se rindió ante los británicos en 1664. A pesar de que había pruebas de que se realizaban servicios en secreto ya desde 1695, la primer congregación, Shearith Israel – fue organizada alrededor de 1706.
En 1730, los judíos construyeron una pequeña sinagoga en Mill Lane. En aquel entonces, habían sólo 30 judíos en la ciudad de Nueva York. La sinagoga se expandió y volvió a inaugurarse en 1818.
Cuando la congregación creció, se mudó y construyó una nueva sinagoga en la calle Crosby, que ocupó entre 1834-1860. Los restos históricos de la primer sinagoga aun se pueden ver en el edificio actual de Shearith Israel en West 70th en Manhattan.

JUDAH TOURO:
Soldado y filántropo (1775-1854)
Judah Touro nació el 16 de junio de 1775. Creció en Newport, Rhode Island, segundo hijo de Isaac Touro, un jazan en la sinagoga sefaradí de Newport. Cuando los Estados Unidos adquirieron Nueva Orleáns en 1803, su economía floreció y Judah se estableció como un comerciante, marinero y líder en la vida social local. Durante la guerra con Inglaterra en 1812, Touro luchó como voluntario bajo el comando del general Andrew Jackson. Resultó gravemente herido, y luego de una dolorosa recuperación, se dedicó a sus negocios.

EL DESPERTAR DE LA CONCIENCIA JUDÍA
En sus 50 y 60 años la mayor parte de la caridad de Touro fue dirigida a causas no judías. Por ejemplo, donó los u$s 10.000 que hacían falta para completar el Monumento Bunker Hill en Boston. Cuando entró en los 70, su vida se vio significativamente influenciada por su relación con dos líderes judíos – Gershom Kursheedt y Rabí Isaac Leeser. Estos hombres profundizaron la conciencia judía de Touro y como resultado él construyó una sinagoga, una escuela judía religiosa, un hospital judío y un cementerio en Nueva Orleáns.
Durante el último año de su vida, Touro donó toda su fortuna para fortalecer la vida judía en los Estados Unidos. Dio u$s 10.000 a la congregación de Newport, que luego pasó a llamarse Touro Synagogue. El dinero que dejó fue la suma más grande que alguien había dejado hasta ese momento.

Filántropo generoso
El epitafio en la lápida de Judah Touro dice: “Está anotado en el libro de la filantropía, será recordado para siempre.” El nombre de Touro está fuertemente asociado con la filantropía y la generosidad de los judíos norteamericanos.

MORDEJAI MANUEL NOAH
Periodista, patriota norteamericano, sionista (1785 – 1851)
Mordejai Manuel Noah fue un periodista y político norteamericano. Nació en Filadelfia el 19 de julio de 1785. Mordejai era el hijo mayor de Manuel Noah, un inmigrante de Mannheim, Alemania, y de Tzipora Phillips, cuyo padre sirvió como jazan en la Congregación de Shearith Israel en Nueva York. A pesar de que tres de sus abuelos eran ashkenazim, Noah remarcó siempre su identidad sefaradí, ya que le dio raíces más profundas en Norteamérica y un estado de mayor aristocracia en la comunidad judía.
Noah fue el judío más influyente de los Estados Unidos en el siglo 19. Era editor, periodista, PLAYWRIGHT, político, abogado, juez de la corte de apelaciones, SURVEYOR del puerto de Nueva York, tenía cargo alto en el ejército de Nueva York y un zionista utópico.

Periodista
A los 26 años, Noah escribió artículos en un diario de Charleston sobre la guerra de 1812 contra Inglaterra. Como resultado de estos artículos, lo nombraron Cónsul de los Estados Unidos en Túnez. En 1815, se fue a vivir en Nueva York y trabajó en el periodismo y la publicación. Escribió obras populares que reflejaban su patriotismo, y fundó y editó diarios, entre ellos el New York Enquirer y el Evening Star.
Noah apoyó la educación y el cuidado médico. Fue el fundador de la Universidad de Nueva York y tuvo la visión del Hospital Mt. Sinai que fue construido después de su muerte.

Inaugura la primer sinagoga
La primer sinagoga de Nueva York, Shearith Israel, fue construida en 1706. La sinagoga fue expandida y reinaugurada en 1818 cuando Mordejai Manuel Noah hizo un discurso en el cual reclamó que “hasta que los judíos puedan recuperar sus derechos antiguos y el dominio (en la Tierra de Israel), este será su país elegido. Aquí pueden descansar de las persecuciones, estarán protegidos de la tiranía y la opresión, y tendrán igualdad de derechos e inmunidad.”

Visión Utópica: La isla de los judíos en el río Niagara
Al estar profundamente atento a los problemas judíos, Noah persuadió a un benefactor rico a comprar una grande porción de Grand Island para que sea la ciudad temporaria para refugiar a los judíos del mundo. Grand Island estaba ubicada en el río Niagara cerca de Búfalo. Esperaba construir una colonia judía ahí llamada Ararat! A pesar de que el proyecto despertó interés, fue un fracaso.

Sionista ardiente
Después de su desilusión con la creación de un refugio para los judíos en Grand Island, comprendió que la Tierra de Israel era la única respuesta para un hogar para los judíos. Dio charlas y escribió sobre esta necesidad de un hogar, expresando ideas que precedieron a las de Leo Pinsker y Teodoro Herzl. Sus planes y su grandioso estilo fueron tratados con ridiculez por los judíos prominentes de la época, y terminó siendo un visionario que tenía la razón frente al resto del mundo que se estaba equivocando.
Noah apoyó activamente a la congregación de Mikveh Israel en Filadelfia y Shearith Israel en Nueva York. Fue el judío más conocido de Norteamérica cuando murió en 1851.

Las propuestas sionistas de Noah
En las propuestas de Noah encontramos aciertos proféticos que recién fueron aceptados por el pueblo algunas generaciones más tarde:
– Los judíos están en una condición favorable para volver a poseer la tierra prometida y organizar un gobierno libre y liberal.
– Cada intento de colonizar a los judíos en otros países ha fallado.
– El primer paso es solicitar al Sultán de Turquía el permiso para que los judíos compren y posean la tierra.
– Aquellos que desean vivir en la Tierra Santa y no tienen los medios para hacerlo, pueden recibir ayuda de sociedades… que los ayuden a alcanzar dicho objetivo.
– Los puertos del Mediterráneo serán ocupados por judíos. El valle del Jordán será ocupado con agricultores de Alemania, Polonia y Rusia.

Noah escribió estas palabras medio siglo antes de que Teodoro Herzl escribió Der Judenstaat, y más de un siglo antes del establecimiento del Estado de Israel!
Esta fascinante figura de la historia judía es prácticamente desconocida hoy en día. Espero que se investigue más y que su historia sea conocida.

 

Fuente: http://www.delacole.com/

UNA JUDÍA ACONSEJA A POLÍTICOS Y COMUNICADORES

A propósito de lo que le pasó a Boudou (pero no solamente).
Si no han aprendido hasta ahora, es hora de que lo hagan y se ahorren problemas. Eviten mencionar a los judíos o a cualquier cosa atinente a nosotros. No se metan en problemas, es complicado. Cualquier cosa que digan puede sonar mal. Mencionando algo relacionado a los judíos –religión, holocausto, nazismo y así- sin saber bien de qué se está hablando puede traer consecuencias no buscadas. E inmediatamente se enciende una alerta y se disparan las sirenas. La cosa no es caprichosa ni aleatoria, tiene una explicación. Se trata de un secreto milenario: hemos desarrollado un dispositivo protector de transmisión oral, la ABEJA -sigla de Alarma Básica y Específica de Judeofobia Ambiente- que, a modo de sismógrafo sutil y sensiblemente calibrado, incorpora, estudia, evalúa y nos pone en guardia, ante el más mínimo atisbo de ignorancia o discriminación anti judía.

La ABEJA está siempre alerta, es una cuestión de supervivencia.
Aunque su necesidad tiene más de dos mil años, la ABEJA así como lo conocemos hoy –aunque más primitiva- tiene su origen en Europa. Nació en el siglo IV bajo el imperio de Constantino el que instaló a la Iglesia como religión del imperio e impuso a mis antepasados el rótulo de asesinos de Cristo. A partir de allí la ABEJA se fue perfeccionando durante los siglos de bulas papales y peleas feudales y principescas, que llevaron a la prohibición de poseer tierras, la imposición de ocuparse solo de finanzas, artesanías y comercio para después señalarnos como usureros.

La ABEJA fue recalibrada durante las Cruzadas, con la difusión del libelo de sangre (que nos acusaba de secuestrar niños cristianos y desangrarlos para nuestros rituales demoníacos), tuvo otro momento rutilante en la Inquisición, las conversiones forzosas, las matanzas, las torturas, y luego en los exilios y las deambulaciones de mis tatarabuelos; sufrió un nuevo ajuste con las teorías raciales que condujeron al así llamado antisemitismo, y luego con el invento de los Protocolos de los Sabios de Sión, los pogromos asesinos que se llevaron a mis abuelos –la ABEJA había quedado desactualizada- hasta el final de fiesta a toda pompa y sangre que fue el nazismo y la Shoá donde se masacró a casi toda mi familia. Luego de eso la ABEJA, nuevamente perfeccionada, pareció haber alcanzado su calibración definitiva y hasta se creía que nunca más iba a ser necesaria. Pero no. Cuando los sobrevivientes se sacudían las cenizas que ensombrecían sus memorias y ya Israel era un sueño hecho realidad, aplaudido por todos mientras estaba en las malas, bastó que ganara su primer guerra, la de los Seis Días, para que la mirada benévola se volviera acusación. Los técnicos se abocaron a recalibrar nuevamente a la ABEJA ahora a un nuevo nivel: mientras nos dejamos matar, está bien, pero cuando decidimos que una parte de la tribu sea un país como cualquier otro, eso sí que no. El ajuste actual incluyó en consecuencia al antisionismo que enarbola el sucio dedo de la culpa señalándonos, pero con un evidente alivio, un “ya lo sabíamos, no son de fiar estos judíos”. La ABEJA revela en sus registros que el judeófobo justifica así su mala conciencia y su odio ancestral. Y no digo que acuerde con el gobierno de Israel ni con lo que pasa allá, no tengo por qué defender ni justificar ni participar de sus decisiones. No los voté, soy argentina y voto acá. Aunque pertenezco a la misma tribu de los judíos que viven en Israel, no soy israelí, pero como de la misma tribu me afecta lo que allí suceda y me toca lo que de ello se diga aunque no sea responsable. (Israel es un país, no es “los judíos”). Sí, ya sé, no es fácil. Y la ABEJA hubo de ser ajustada nuevamente porque nos “toleran” mientras seamos débiles, víctimas, estudiosos, comerciantes o prestamistas, pero no somos “tolerados” si no nos dejamos matar, si queremos ser igual que cualquiera. Y llegamos al día de hoy con la nueva palabreja del mundo políticamente correcto, la tolerancia. Qué espantosa palabra, ¿no?. Se tolera al que no se quiere, al que no se acepta, al que se aguanta. Y ni qué decir de las bombas a la embajada de Israel y a la mutual judía, el mayor atentado terrorista que sufrió la Argentina, cuando se dijo, otra vez con alivio, que murieron judíos e inocentes. La ABEJA tuvo mucho trabajo esos días y hubo de sufrir una nueva recalibración.
Por todo esto, queridos políticos K, no-K o anti-K, queridos candidatos a políticos, queridos asesores de los candidatos a políticos, queridos periodistas y comunicadores sociales, tengan cuidado cuando nos usan con ligereza en sus declaraciones. La ABEJA saca el aguijón, se pone a vibrar como loca y se vienen los comunicados, los reclamos, los pedidos de disculpas, los medios levantan la noticia y la acomodan para atacar a unos y a otros. No hay ganancia. Mejor no digan nada. Háganme caso. No se metan en camisa de once varas que aprieta y enseguida se le saltan los botones.

Diana Wang | http://www.dianawang.net

Psicóloga Clínica,1968- UBA, Universidad de Buenos Aires.
Docente Universitaria
Investigadora
Escritora Bioenergetista internacional

Terapeuta e investigadora en Sexualidad Humana
Presidenta Asociación Argentina de Sexualidad Humana (AASH)
Secretaria General de Mujeres Trabajando
Integrante del Comité de Ética de la Associations for Sexual Health (WAS)
Integrante del Comité de Ética de la FLASSES

Trabaja en la defensa del Genero,Derechos Humanos y promoción de la Salud Integra el foro de organizaciones que trabajan en la prevención del VIH-SIDA
Integra el Comité de Mujeres contra la Corrupción
Consultora para Asociación de Psicólogos de Buenos Aires (APBA) socia N 750
Vice Presidenta de la Federación Latinoamericana de Sociedades de Sexología y Educación Sexual (FLASSES)
Consultora para la FLASSES

Advisory para la WAS
Consultora para la World Psiquiatric Associations (WPA)

Consultora Internacional del Journal of Sex and Marital Therapy

Judíos en la fundación de Brasil

Vie Sep 3 2010 (24 Elul, 5770)

Por: Dr. David Malowany

El paraíso tropical fue descubierto en el año 1500 por Pedro Alvárez Cabral. Debe tenerse presente que cuatro años antes (25-12-1496) por pedido de la prometida del Rey Manuel, Isabel, hija de los reyes católicos de España, se había decretado la expulsión o la conversión forzada de los judíos de Portugal con plazo de diez meses.

El nombre de nuestro vecino del norte viene de un árbol, el Palo Brasil del cual se obtiene un colorante textil. El precio de esta sustancia se quintuplicaba cuando desembarcaba en Flandes en el siglo XVI. Por esa época Portugal se avocaba a la explotación de la India careciendo de recursos e interés en sus posesiones americanas. Por ello un judío converso, Fernando de Noronha logró un contrato para la explotación y colonización de dicha colonia. ( 1501). Con él vinieron numerosos criptojudíos que conforme se vieron libres del peligro de la inquisición, trajeron la toráh a Sudamérica. Los primeros asentamientos se ubicaron en Pernambuco y Bahía. En 1595 los comisarios de la inquisición denunciaron (en el primer lugar nombrado) a numerosos de ellos quienes poseían una sinagoga.

La caña de azúcar, alimento proveniente de Asia, fue introducido, explotado y desarrollado por estos colonos con el uso del trabajo esclavo. Pero esta paz solo duró tres décadas dado que con el establecimiento de las Capitanías Generales, el Brasil deja de ser explotado y colonizado por particulares. En 1579 desembarcan los comisarios de la inquisición pero ello no sería el fin definitivo de la presencia judía franca colonial.

Los historiadores no descartan que la persecución de los semitas por parte de los portugueses haya influido en la voluntad holandesa de conquistar dicha región ( 1630). Bajo el dominio holandés de Pernambuco nació la primer comunidad judía franca de Sudamérica con un número que superaba las mil almas, donde se crearon escuelas y sinagogas. Esta felicidad duró hasta 1654 cuando los luso-españoles recuperan para el catolicismo dichas posesiones. Dichos judíos, pese a las promesas de tolerancia emigraron a Nueva Ámsterdam ( hoy Nueva York), Holanda y a las colonias hispanas, incluido el Río de la Plata, donde ocultando u olvidando su fe, se convirtieron en ascendientes de muchas tradicionales familias de estos lugares.

Bibliografía. (Lewin Boleslao, Los criptojudíos un fenómeno religioso y social, Saban Mario Javier, Judíos conversos, la influencia hebrea en los orígenes de las familias tradicionales argentinas ).

Fuente: Mensuario Identidad

Los Piratas Judíos de Jamaica


Si tú viajas a Jamaica, viajero… visita los antiguos cementerios judíos y te sorprenderás cuando veas tumbas abandonadas, casi totalmente derruidas pero que aun conservan grabados sobre las lápidas los nombres de los difuntos en caracteres hebreos, acompañados por los símbolos piratas de las tibias y la calavera y a veces, hasta con la Estrella de David…!

Sí…! no te asombres; son los sepulcros de aquellos hebreos que fueron expulsados por los reyes conquistadores de España y Portugal y que navegaron junto a los “descubridores” del nuevo continente.

Y ya allí, desarrollaron una nueva vida y se fortalecieron (pese a que la corona les mantenía semi frenados con mil leyes antijudías).

Y en tierras de piratas, muchos de ellos se hicieron piratas y corsarios, iniciando de esa forma, una intensa lucha de represalia contra aquellos reyes y la codiciosa inquisición.

Ya en el Siglo XVII, toda nave de la Armada Española que se pusiera a tiro de cañon, era atacada por los hábiles piratas judios, en un acto de venganza contra aquellos que les expulsaron en humillación discriminada.

La mayor parte de estos Bucaneros Hebreos se mostraban orgullosos de su origen e identidad y existen documentaciones fidedignas de que daban a sus naves nombres tales como: “Samuel, el Profeta” ,”La Reina Esther” y “El escudo de Abraham”.

Entre los piratas judíos más notables, destaca el nombre del portugués Don Moisés Cohen Enriques,que en 1628 se alió con el almirante holandés Piet Hayne en una feroz campaña de abordaje a los barcos españoles que procedentes de Cuba, se dirigían a Cádiz cargados de oro y plata producto de sus “esquilmas civilizantes” a los indígenas antillanos. Con estos ataques a las naves españolas, los piratas judíos concretaban una ilusión de venganza, evitando que el oro del Perú, la plata de México y las esmeraldas de Venezuela (Nueva Granada) robados desvergonzadamente, llegaran a los puertos de España y se repartieran con El Vaticano.

Esta fue una de las operaciones que constituyó uno de los golpes más fuertes a la “gloriosa Armada Española”.

Aquellos atrevidos piratas hebreos asolaban las costas de México, sembrando el terror entre los navegantes españoles y portugueses, que se auto-calificaban como “Los dueños y señores de los mares” , “La Armada Invencible”.

Es sumamente difícil conocer con exactitud la cantidad de piratas judíos en el Caribe, aunque como antes dijéramos los viejos cementerios están prácticamente “sembrados” de sepulcros con escrituras hebreas y símbolos de piratería, como sucede en la tumba de Yacoob Mashaj y la de su esposa
Deborah en el cementerio judío de Bridgetown, Barbados.

Entre otros piratas judíos cabe mencionar a Yaakov Koriel, comandante de trés naves corsarias furiosamente activas contra la armada de los inquisidores.

Yaakov abandona en cierto momento sus actividades de navegante y se retira a Safed (Zfat) en donde se dedica al estudio de la Kabbalá, siendo alumno del Rabbí Isaac Luria, junto a quien fue enterrado a la hora de su muerte.

David Abrabanel, proveniente de una dinastía rabínica española (a la que perteneció el rabbi Isaac Abrabanel), logra zafarse de las sangrientas garras inquisitorias y llega a las Antillas convirtiéndose en un temido bucanero y se une a los “privateers” ingleses, asolando las costas sudamericanas, utilizando como pseudónimo el nombre de “Capitán Davis”, comandando una
esbelta nave llamada “The Jerusalem” .

De entre los piratas judíos en Sud América, se destaca su nombre y su irrevocable costumbre de evitar atacar nave alguna en “Shabbat”; los víveres en su embarcación eran rigurosamente “casher” y la bitácora de viaje de sus naves estaba escrita en caracteres hebreos.

Uno de sus compañeros de operaciones fue el pirata Subatol Deul.

El Capitán Davis trabó relación con el hijo del corsario Sir Francis Drake y con él establece una alianza anti-española que, en la historia de la piratería caribeña, es conocida como la “Fraternidad de la Bandera Negra” (Black Flag Fraternity).

La persecución a los judíos se trasladó desde España a todas sus nuevas colonias americanas con más fuerza y perversidad. La ley inquisidora de España y Portugal determinó que:* “ser judío era un estado delictivo.”*

A raíz de este estado de cosas, los judíos se transformaron en fuertes piratas, bucaneros y filibusteros, causando preocupación y temor a los marinos españoles y respondiendo a la violencia e injusticia de la inquisición con una violencia más enérgica y sofisticada.

¿Cuándo comienza a manifestarse esta reacción? ; difícil es saberlo con exactitud ya que en lo que respecta a la cuestión caribeña, los archivos españoles y portugueses están cerrados a triple vuelta de cadenas.

Pero si nos adentramos en los anales de la historia, podemos encontrar sin grandes esfuerzos datos que nos muestran que la rebelión contra el infinito odio xenófobo y la irracional repulsa al judío es cosa muy antigua.

La existencia y actividad de piratas judíos defendiéndose de una agresión continúa ininterrumpida, tiene testimonios que aseveran su realidad.

Flavio Josefo relata en sus escritos, sobre los intensos ataques de piratas judíos provistos de pequeñas embarcaciones, que partiendo del puerto de Jaffa (Yafo), acosaban sin tregua al enemigo romano.

En el Siglo XVI de la era cristiana, la acción de los piratas judíos era una candente realidad. Sacerdotes cristianos manifiestan en sus escritos la evidencia de los ataques de estos marinos hebreos a lo largo de toda la costa del Norte de Africa.

Un documento clerical del Siglo XVI, narra cómo en la costa de Cairruán, en Túnez, que fue un gran centro de cultura judeo-sefaradí, los piratas judíos capturan al obispo Sinesio, en represalia a encarcelamientos que éste ordenaba realizar a sus esbirros contra vecinos judíos.

Moshe Vainroj,
Bat-Yam , abril 27 de 2010*


*Bibliografía:*
> *Flavio Josefo: “Las Guerras de los Judíos*
> *Gonzalo Torrente: “Crónica del Rey pasmado”*
> *Cesareo Fernandez Dura: “La Armada Invencible”.*
> *Lucena Salmoral: “Piratas, corsarios y filibusteros”.*
> *Edward Kritzler: Los Piratas Judíos del Caribe”.*
> *Rafael Patai: “Hasapanut HaIvrit”.*
> *Mordechai Bell: “The Jewish Nation in the Caribbean”*
>

El primer Capitán General de Castilla de Oro, primera región de tierra firme tomada por los españoles, Pedro Arias Davila era nieto de un celebre judío converso y odiado contador mayor de Castilla. Fue éste el verdugo de Vasco Núñez de Balboa, descubridor del Océano Pacífico. Otro conquistador de ancestros judíos fue Hernando Alonso, compañero de Cortés en la conquista de México. Este fue acusado de judeizante con pruebas más que endebles y quemado en 1528.

Por cédula real de Felipe II del 29 de enero de 1569 se estableció en América el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición. En sus mazmorras falleció Luis de Carvajal y de la Cueva, descubridor y primer gobernador del Nuevo Reino de León, hoy parte de México. Sus pecados fueron dos. El primero haberse casado con una criptojudía, Guiomar Rivera. El segundo haber reclamado cuestiones de límites que afectaban al virrey Lorenzo Suárez de Mendoza. Éste solucionó el conflicto haciendo saber a la inquisición los orígenes infectos de los ascendientes del gobernador y las prácticas de su esposa y cuñados. El gobernador tenía derecho a explotar sus conquistas por dos generaciones, como carecía de hijos su favorito era su sobrino de igual nombre. A diferencia del gobernador, Luis de Carvajal (con nombre semita Iosef Lombroso) recibió en secreto enseñanza judaica. Su amor al di-s único lo transformaron en místico y poeta. Terminó en la hoguera en 1596. Sus poemas, reflexiones místicas y su testamento religioso se conservan todavía.

Un verdadero héroe fue el comerciante judío mexicano Tomás Treviño de Sobremonte. Pese a ser descendiente de rama paterna de hidalgos españoles, su familia materna murió en la inquisición de Valladolid. Se casó con la criptojudía María Gómez quien la hizo formar parte de sus creencias. Sus convicciones religiosas eran tan fuertes que antes de ser quemado le sugirió a sus inquisidores que abracen su fe porque era la única verdadera. También quemaron en el auto de fe de 1649 a su esposa y suegra. Esta última le dijo a sus verdugos antes de su fin: “acuérdate de la madre de los macabeos”. En la llamada complicidad mexicana de dicho año fueron asesinados catorce personas y otras cien recibieron ultrajantes condenas.

Tan célebre como la antedicha es la historia de Francisco Maldonado de Silva inmortalizado por Marcos Aguinis en su libro La Gesta del Marrano. Nació en Tucumán en 1592. Era médico como su padre un criptojudío. Abrazó el judaísmo paterno luego de leer la polémica religiosa entre el sabio hebreo Saulo y el cristiano Pablo. Se circuncidó a si mismo en ausencia de su esposa católica. Sus hermanas que siguieron la fe de su madre lo delataron. Pudo haber negado los cargos y ser condenado a reclusión y penas infamantes pero rechazó la generosa oferta de los inquisidores. Se negó a declarar bajo juramento católico. Participó de quince debates teológicos. Durante los doce años que yació en las mazmorras inquisitoriales escribió con papelillos y tintas de carbón dos libros que firmó como “Eli el Judío”. Dichas obras fueron quemadas con éste en 1639. Cuando leyéndose su sentencia de muerte se levantó un inusual viento dijo: esto lo ha dispuesto el di-s de Israel para vernos cara a cara desde el cielo. Sus cenizas fueron desparramadas a los cuatro vientos.

Manuel Bautista Pérez dirigió oraciones clandestinas judaicas en el Perú colonial y por ello fue incinerado en 1639. Juan Rodríguez De León (1590- 1650) hizo lo mismo en Cartagena de Indias pero con su confesión se salvó de la hoguera mas no de vestir el infamante sambenito y del secuestro de sus bienes.

La familia de Diego López de León o de Lisboa (1565-1644) se originó en judíos ajusticiados en Portugal. Éste, como sus hijos fueron devotos cristianos. Como regidor del cabildo hizo el trazado de la capital de Córdoba. Sus hijos fueron jurisconsultos y sabios, Antonio de León Pinelo recopiló las leyes de indias, Diego y Juan fueron rectores de universidades.

La última víctima de la inquisición americana fue Doña María de Castro, de cuarenta años, quien murió más a causa de su intrigante y muy libertina belleza, que de sus prácticas judeizantes, en la Lima de 1730.

Fuente: Lewin B., Mártires y Conquistadores Judíos en la América Hispana, disponible en la biblioteca de la Kehilá.

Judios en Uruguay, América Central, Arg., Vene, Chi, Colom y demás.

Judíos en El Brasil

El paraíso tropical fue descubierto en el año 1500 por Pedro Alvárez Cabral. Debe tenerse presente que cuatro años antes ( 25-12-1496) por pedido de la prometida del Rey Manuel, Isabel, hija de los reyes católicos de España, se había decretado la expulsión o la conversión forzada de los judíos de Portugal con plazo de diez meses.

El nombre de nuestro vecino del norte viene de un árbol, el Palo Brasil del cual se obtiene un colorante textil. El precio de esta sustancia se quintuplicaba cuando desembarcaba en Flandes en el siglo XVI. Por esa época Portugal se avocaba a la explotación de la India careciendo de recursos e interés en sus posesiones americanas. Por ello un judío converso, Fernando de Noronha logró un contrato para la explotación y colonización de dicha colonia. ( 1501). Con él vinieron numerosos criptojudíos que conforme se vieron libres del peligro de la inquisición, trajeron la toráh a Sudamérica. Los primeros asentamientos se ubicaron en Pernambuco y Bahía . En 1595 los comisarios de la inquisición denunciaron (en el primer lugar nombrado) a numerosos de ellos quienes poseían una sinagoga.

La caña de azúcar, alimento proveniente de Asia, fue introducido, explotado y desarrollado por estos colonos con el uso del trabajo esclavo. Pero esta paz solo duró tres décadas dado que con el establecimiento de las Capitanías Generales, el Brasil deja de ser explotado y colonizado por particulares. En 1579 desembarcan los comisarios de la inquisición pero ello no sería el fin definitivo de la presencia judía franca colonial.

Los historiadores no descartan que la persecución de los semitas por parte de los portugueses haya influido en la voluntad holandesa de conquistar dicha región (1630. Bajo el dominio holandés de Pernambuco nació la primera comunidad judía franca de Sudamérica con un número que superaba las mil almas, donde se crearon escuelas y sinagogas. Esta felicidad duró hasta 1654 cuando los luso-españoles recuperan para el catolicismo dichas posesiones. Dichos judíos, pese a las promesas de tolerancia emigraron a Nueva Ámsterdam (hoy Nueva York), Holanda y a las colonias hispanas, incluido el Río de la Plata, donde ocultando u olvidando su fe, se convirtieron en ascendientes de muchas tradicionales familias de estos lugares.

Bibliografía. ( Lewin Boleslao, Los criptojudíos un fenómeno religioso y social, Saban Mario Javier, Judíos conversos, la influencia hebrea en los orígenes de las familias tradicionales argentinas ).

Fuente: Judios en Uruguay, América Central, Arg., Vene, Chi, Colom y demás.

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