Descubren antigua sinagoga samaritana en el Valle del Jordán

Arqueólogos israelíes han descubierto una antigua sinagoga samaritana en el Valle del Jordán con una curiosa inscripción en la que se lee “Este es el templo”, informó la Dirección de Antigüedades de Israel.

De unos 1.500 años de antigüedad, la sinagoga se encuentra al sureste de la antigua ciudad de Beisán, en el norte del valle del río Jordán, y fue descubierta hace unos días en excavaciones destinadas a ampliar la zona urbana de la moderna Bet Shean.

“El descubrimiento de otra sinagoga samaritana en la zona agrícola del sur de Bet Shean nos ofrece nueva información sobre la población samaritana de aquel período”, dicen en los arqueólogos Walid Atrash y Yaacov Harel, directores del proyecto.

Se trata del período inmediatamente anterior al que comenzó a decaer la comunidad, que en tiempos romanos había llegado a tener más de un millón de habitantes.

Los bizantinos, por medio de masacres, los obligaron sin embargo a convertirse al cristianismo a partir del siglo VI, lo que fue mermando su número progresivamente hasta los poco más de 700 miembros con los que cuenta en nuestros días.

Con ello, agrega la nota, “parece que las estructuras descubiertas fueron construidas al final del siglo V y estuvieron en uso hasta la víspera de la conquista musulmana en el 634”.

En el período bizantino, Beisán, a sólo unas decenas de kilómetros del Monte Gerizin -santuario próximo a la ciudad de Nablus-, se convirtió en un importante centro samaritano e incluso llegaron a disfrutar de cierta autonomía bajo el liderazgo de un guía espiritual llamado Baba Rabbah.

Hacia el final del reinado del emperador Justiniano (483-565) los samaritanos se rebelaron contra el Imperio Bizantino.

“La rebelión fue sofocada y los samaritanos dejaron de existir como nación”, agregan los arqueólogos.

Los samaritanos se consideran a sí mismos los verdaderos descendientes del pueblo de Israel, y aún conservan intactas muchas de las costumbres de épocas bíblicas.

Para los judíos, que le atribuyen orígenes babilónicos, los samaritanos son descendientes de extranjeros paganos convertidos al judaísmo por interés en el siglo VI a.C.

La sinagoga descubierta consiste en una sala de rezos de 8 metros por 5 que habría sido el centro espiritual y social de la comunidad, y que, como otras, está levantada en dirección al Monte Gerizim.

El suelo del templo es un colorido mosaico de piezas geométricas y una inscripción en griego en el centro de la que sólo ha sobrevivido la última línea: “.. este es el templo”.

Lea Di Segni, experta de la Universidad Hebrea de Jerusalén que ha traducido la inscripción, corrobora que se trata del tercer templo samaritano descubierto en la zona después de los denominados “Bet Leontis” y “Tel Iztabba”.

Fuente: http://www.aurora-israel.co.il/articulos/israel/Historia/31884/

Judíos en la fundación de Brasil

Vie Sep 3 2010 (24 Elul, 5770)

Por: Dr. David Malowany

El paraíso tropical fue descubierto en el año 1500 por Pedro Alvárez Cabral. Debe tenerse presente que cuatro años antes (25-12-1496) por pedido de la prometida del Rey Manuel, Isabel, hija de los reyes católicos de España, se había decretado la expulsión o la conversión forzada de los judíos de Portugal con plazo de diez meses.

El nombre de nuestro vecino del norte viene de un árbol, el Palo Brasil del cual se obtiene un colorante textil. El precio de esta sustancia se quintuplicaba cuando desembarcaba en Flandes en el siglo XVI. Por esa época Portugal se avocaba a la explotación de la India careciendo de recursos e interés en sus posesiones americanas. Por ello un judío converso, Fernando de Noronha logró un contrato para la explotación y colonización de dicha colonia. ( 1501). Con él vinieron numerosos criptojudíos que conforme se vieron libres del peligro de la inquisición, trajeron la toráh a Sudamérica. Los primeros asentamientos se ubicaron en Pernambuco y Bahía. En 1595 los comisarios de la inquisición denunciaron (en el primer lugar nombrado) a numerosos de ellos quienes poseían una sinagoga.

La caña de azúcar, alimento proveniente de Asia, fue introducido, explotado y desarrollado por estos colonos con el uso del trabajo esclavo. Pero esta paz solo duró tres décadas dado que con el establecimiento de las Capitanías Generales, el Brasil deja de ser explotado y colonizado por particulares. En 1579 desembarcan los comisarios de la inquisición pero ello no sería el fin definitivo de la presencia judía franca colonial.

Los historiadores no descartan que la persecución de los semitas por parte de los portugueses haya influido en la voluntad holandesa de conquistar dicha región ( 1630). Bajo el dominio holandés de Pernambuco nació la primer comunidad judía franca de Sudamérica con un número que superaba las mil almas, donde se crearon escuelas y sinagogas. Esta felicidad duró hasta 1654 cuando los luso-españoles recuperan para el catolicismo dichas posesiones. Dichos judíos, pese a las promesas de tolerancia emigraron a Nueva Ámsterdam ( hoy Nueva York), Holanda y a las colonias hispanas, incluido el Río de la Plata, donde ocultando u olvidando su fe, se convirtieron en ascendientes de muchas tradicionales familias de estos lugares.

Bibliografía. (Lewin Boleslao, Los criptojudíos un fenómeno religioso y social, Saban Mario Javier, Judíos conversos, la influencia hebrea en los orígenes de las familias tradicionales argentinas ).

Fuente: Mensuario Identidad

Descubren una antigua sinagoga judía escondida tras una esquina de Úbeda

EFE | JAÉN
Tras una esquina de la ciudad Patrimonio de la Humanidad de Úbeda se esconde un espacio calificado por los visitantes de “mágico” y que si los estudios lo confirman podría tratarse de una sinagoga judía del siglo X-XI única en Europa, porque reúne tanto el templo como el “micvé” (baño ritual judío).

Andrea Pezzini, uno de los gerentes de la empresa de servicios turísticos Artificis, todo comenzó cuando un promotor, Fernando Crespo compró tres casas en el centro de la ciudad para realizar apartamentos turísticos, garajes y locales comerciales.
Al comenzar las obras empezaron a aparecer una serie de elementos que obligaron a modificar los planteamientos, ya que se decidió sacar a la luz y poner en valor lo que iban encontrando “siempre con todos los permisos de obras y la supervisión del arqueólogo municipal”.
Nadie se podía imaginar, lo que ahora se puede visitar, ni siquiera los vecinos de la misma calle, ni incluso unas hermanas que tuvieron allí una peluquería y que el día de la presentación no se podían creer que detrás de las paredes donde realizaban su trabajo todos los días existieran esas columnas y capiteles.
‘Sinagoga del Agua’
El lugar, llamado “la Sinagoga del Agua” y ahora Centro de Interpretación de las Tres Culturas, está compuesto por siete salas comunicadas entre sí, y el recorrido de su visita comienza en el despacho del inquisidor, una zona que se ha ambientado como tal, ya que se cree que la casa contigua fue la vivienda del mismo.
Después hay una sala con una serie de pozos que se reflejan las tres culturas (hispano-árabe, musulmana y judía), y en uno de ellos hay un brocal con la mano de Fátima, además de un arco e incluso un capitel palatino.
A través de una puerta se entra en la sinagoga, arriba se encuentra la galería de mujeres, que estaba “toda embutida en ladrillos”, y después varios pozos con “agua cristalina y profundísima”, además de un techo de madera con artesonados de ornamentos florales y geométricos.
Por otra puerta se accede a un patio de luces que podría haber sido otro acceso exterior a la sinagoga por un callejón cegado en el pasado.
Baño de purificación
Debajo de la sinagoga se encuentra el baño de purificación, una zona que era una especie de bodega con escombros hasta el techo y en la que cuando comenzaron a retirar la tierra manaba agua de forma natural.
Todas estas afirmaciones se realizan según Pezzini “siempre con muchísima prudencia y cautela” a la espera de que se confirmen por distintas universidades que se han interesado, como la de Granada o la Carlos III (Madrid) aunque ya ha habido distintas visitas de expertos y desde la comunidad judía que han quedado impresionados por el lugar.
El Gran Rabino de España, Moshé Bendahan, visitará la Sinagoga del Agua en unas semanas y Rafael Cámara presidente de IUVENTA Tarbut-Jaén asegura que “se trata de un lugar que transporta al pasado donde el visitante se sumerge en una especie de viaje en el tiempo”.

La Sinagoga más grande de Alemania, en Rykestrasse, Berlín reabierta después de ser restaurada

Consulado Honorario de Israel

Esta sinagoga se reabre para el servicio después de que fuera quemada en la Kristallnacht (la Noche de los Cristales Rotos), en el año de 1938 por los Nazis

La sinagoga más grande de Alemania, en Rykestrasse, Berlín, ha sido reabierta después de una lujosa restauración.

La sinagoga original fue quemada en Kristallnacht, la Noche de los Cristales Rotos en el año de 1938 por los Nazis.

La inauguracion del viernes, cuando los rabinos trajeron la Toráh al templo, en una ceremonia con líderes políticos y sobrevivientes del Holocausto, de todo el mundo vinieron a ser testigos del milagro de la resurrección judía en Alemania.

LA SINAGOGA TIENE UNA CAPACIDAD PARA 1.200 PERSONAS Y HA SIDO DESCRIPTA COMO UNA DE LAS JOYAS DE LA COMUNIDAD JUDÍA EN ALEMANIA.



El Rabino Jaím Roswaski, que presidió la ceremonia de inauguración del templo reconstruído, dijo que era milagroso.



La restauración del edificio que tiene mas de 100 años, costó más de 45 millones de euros, equivalentes a unos US$ 60 millones.


La reapertura ocurrió junto al comienzo del Festival de Cultura Judía en Berlín. ¿Usted hubiera podido pensar que esto ocurra durante su vida?

Atención de: Gerardo Belinsky
Cónsul Honorario de Israel

Entre la náusea y el miedo

Por Miquel Segura

Mientras aquí vivimos agobiados por la crisis y asqueados por la corrupción (presunta), en Israel se ha producido la primera muerte en 14 meses por un cohete palestino lanzado desde Gaza. Esta vez le ha tocado a un trabajador originario de Tailandia. Suenan otra vez tambores de guerra en la tierra de mis antepasados, un estado judío, soberano y democrático en el que ni siquiera puede reconstruirse una antigua sinagoga sin provocar la ira de los árabes. Israel cedió Gaza a los palestinos, pero allí gobierna ahora un partido terrorista que no lucha por un estado propio, sino por la aniquilación del estado hebreo. Mientras tanto, la jefa de la diplomacia europea, Chaterine Ashton, anda de gira por la zona y dice aquello tan manido de “condenar la violencia venga de donde venga”.

Un prestigioso columnista americano, George Chaya, especialista en temas del Oriente Medio, escribió recientemente en el “Diario de América” de Miami que “nadie sensato puede creer que la paz en Oriente Medio podrá alcanzarse mediante la creación de un Estado Palestino, que incluso los palestinos no quieren, a menos que sea un estado árabe musulmán que sustituya al israelí”. He aquí una realidad que Europa no quiere ver, aunque puede que pronto llegue el día en que tenga que reconocerla a costa de la pérdida de su propia seguridad. Hamas, responsable de los cohetes lanzados contra la población civil israelí, cuenta con el apoyo de Siria y detrás de los sirios está el régimen iraní, cuyo avanzado programa nuclear constituye una gravísima amenaza y no sólo para Israel, sino para todo Occidente. El problema, por lo tanto, no radica en la creación o no de un estado palestino, sino en el establecimiento de unos acuerdos -posiblemente utópicos- que garanticen no sólo la supervivencia de Israel como estado, también la seguridad de una Unión Europea ciega y sorda, que todavía no se ha dado cuenta de que lo que está en juego en Oriente Medio es nada menos que la supervivencia de la libertad y la democracia frente al oscurantismo.

Tal vez mis queridos lectores se hayan extrañado de que hoy les hable de un asunto “lejano” mientras Mallorca entera es un escándalo. Creo haber dejado ya escrito que la actualidad política isleña, el baile de imputados, fianzas y autos judiciales, ha llegado a asquearme. No soy el único. Ayer la gente se preguntaba porqué la Munar, el Buils, el Farrús y cuantos les han precedido, no parecen tener demasiados problemas para avalar sus millonarias fianzas mientras un 30% de las familias de este país no pueden llegar a fin de mes. ¿Pagaría usted una fianza de 350.000 euros de hoy para mañana, como quién paga la factura de la guardería? ¿A qué no? Por eso usted, yo, y aquel otro, sentimos náuseas. Y lo que pueda pasar en Israel, créanme, nos afecta de lleno.

COMPRANDO VIDAS…

El último rescate tuvo lugar una hora antes del ataque al World Trade Center el 11 de septiembre de 2001. Extenuantes pero gratificantes 28 años de misiones de rescate se cerraron. Durante esos momentos en que la tarea parecía imposible, Judy recordaba a un vecino de su infancia, una mujer llamada Sophie, que perdió una hija en Auschwitz.

“Ella me dijo ‘Nunca debes permitir que esto vuelva a suceder al pueblo judío’.Nunca olvidé esas palabras.”

por MIRIAM METZINGER

El Rescate Secreto de judíos Sirios de Judy Feld Carr

Durante 28 años, Judy Feld Carr no sólo supo, sino que también vivió “el secreto mejor guardado del mundo judío”. La musicóloga canadiense y madre de seis hijos mantuvo su hogar y crió una familia mientras que casi sola rescató a 3.228 judíos sirios.

“No fueron días típicos”, recuerda Judy Feld Carr. “No fue como el éxodo ruso que fue hecho por el mundo. Era yo llevando a cabo la operación en mi casa y en secreto”.

Aunque Judy Feld Carr ha recibido muchos honores por su trabajo por la judería siria, incluso la Orden de Canadá (la condecoración más alta dada por los ciudadanos de Canadá a un individuo), la labor no fue fácil.

“El rescate fue muy difícil y agotador”, dijo. “Cuando usted está comprando la vida de alguien, puede ser horrible”.

Judy Feld Carr y su esposo, el Dr. Ronald Feld desarrollaron un interés mutuo en la difícil situación de la judería siria en los años 70. Un artículo en el Jerusalem Post acerca de doce jóvenes judíos cuyos cuerpos fueron mutilados cuando se adentraron en un campo minado mientras trataban de escapar de Qamishli, Siria, capturó la simpatía de la pareja, y se exprimieron el cerebro buscando la forma en que podían ayudar a los judíos sirios. Desde el establecimiento del Estado de Israel en 1948, Siria dio rienda suelta a su furor incendiando sinagogas y prohibiendo a los judíos salir del país. Restricciones que recordaban a las Leyes de Nuremberg que fueron promulgadas durante el Holocausto, fueron emitidas en Siria; los judíos no podían viajar a más de tres kilómetros sin un permiso y fueron forzados a vivir en ghettos. Negocios y oportunidades educativas para los judíos fueron estrictamente limitados, y aquellos que trataban de escapar a menudo eran torturados o muertos.

Despertar la conciencia acerca de la judería siria fue una cosa,

“Pero si usted me hubiera dicho en esos días que eventualmente yo llevaría a cabo una operación de rescate, le hubiera dicho que estaba loca”

dijo Judy Feld Carr. Realizó la única llamada telefónica que jamás hubiera hecho a Siria, una llamada que comenzó su jornada de 28 años de intriga internacional. Trató de comunicarse con la casa de un judío que estaba al servicio de la policía secreta y él le dio la dirección de Ibrahim Hamra, el Rabino Jefe de Siria. “Hasta este día no puedo comprender por qué se me permitió hacer ese primer contacto” recuerda. “Nunca más hice otro llamado telefónico”.

Los Feld enviaron un telegrama a Rabí Hamra y le preguntaron si necesitaba libros hebreos, y recibieron una semana después un telegrama con una lista de títulos. Cuidadosamente quitaron toda evidencia de que los libros fueron editados en Israel, y quitaron la primera página que contenía el nombre del editor; esas precauciones eran necesarias, o los libros habrían sido confiscados. Como los Marranos en España 500 años antes, los Feld y Rabí Hamra se comunicaban en código usando versículos de Salmos.

Judy Feld fue contactada por una amiga en Toronto que había retornado de Siria y dijo que su hermano, un rabino de Alepo, estaba enfermo de cáncer y había sido torturado en la cárcel porque dos de sus hijos habían escapado. Estaba dedicada a la tarea de traer a su hermano a Canadá, y preguntó a Judy Feld Carr si había algo que ella pudiera hacer. Tras un año y medio de negociar precio por el prisionero y enfrentar miríadas de obstáculos, llegó el mensaje de que Rabí Eliahu Dahab había sido liberado de la prisión y enviado a Canadá para tratamiento médico. Judy recuerda a Rabí Dahab derramando lágrimas de alegría cuando la enfermera dijo “Baruj Habá” que quiere decir “bienvenido” en hebreo. Cuando se le dijo que tenía poco tiempo de vida, le contó a Judy Feld Carr de su sueño de tomar un café con su madre en Jerusalén una última vez. Él murió en Tisha BeAv, unas semanas después de reunirse con su madre, pero no antes de formular un último deseo, de que su hija también fuera liberada de Siria.

Las palabras de Rabí Dahab iniciaron un ciclo de rescates que llevó a la creación de la red subterránea de Judy Feld Carr, de la cual sólo ella conocía los detalles. Luego de la muerte de su joven esposo de un ataque al corazón en 1973, los rescates de Judy fueron hechos a solas, y la presión a veces era casi insoportable. “Estaba a punto de abandonar cada segundo día, pero no podía porque había organizado un sistema subterráneo y había gente que dependía de mí. Y todo lo que ellos sabían era que su camino de salida del país era ‘la Sra. Judy de Canadá’. Era difícil, pero no tenía elección” Judy Feld Carr agregó “Nunca contacté a un judío de Siria. Ellos o sus parientes debían encontrarme, y era difícil porque ni siquiera sabían mi apellido”.

Llegaron donaciones para misiones de rescate a una sinagoga de Toronto, Congregación Beth Tzedek, y cubrieron los gastos de los pagos para liberar a judíos sirios. Cuando no se podían negociar rescates, se planeaban escapes. Es asombroso que de los 3228 individuos que Judy Feld Carr ayudara a rescatar, ninguno fuera herido. A menudo se requería dividir familias, y que los padres entregaran a sus hijos. En una ocasión ella pudo rescatar a casi toda una familia unida; Judy Feld Carr recuerda cuando demoró una hora el funeral de su padre porque tenía que planear el escape de una madre y seis niños. “El último día del período de duelo recibí una llamada —’Judy, los tenemos’. Fue muy difícil no preocuparse toda la semana”.

Para miles de judíos sirios que alcanzaron la seguridad, su rescatadora era conocida simplemente como “la Sra. Judy de Canadá”, una persona a la que le deben todo, pero que no esperan conocer. Unos pocos, sin embargo, disfrutaron el privilegio. Judy Feld Carr y su esposo Donald Carr asistieron a un evento en un hogar de ancianos en Bat Yam, Israel. Un hombre llamado Zaki Shayu habló acerca de sus experiencias como prisionero en Alepo. Sufrió cuatro años de torturas durante los cuales las autoridades le dijeron que su madre había muerto.

Tras el discurso, Donald Carr le preguntó “¿Cómo salió?”

“Había una mujer en Canadá. Su nombre era Judy” respondió Zaki.

“¿Quiere conocerla?”

Los ojos de Zaki Shayu se abrieron excitados “¿Usted la conoce?” Preguntó.

“Ella está sentada ahí. Es mi esposa”.

“Todos los presentes se emocionaron” recuerda Judy. “Fue la cosa más asombrosa. Todos lloraban”.

Un comerciante de antigüedades de Toronto fue de compras en la parte vieja de Jaffa, Israel, y vio un pequeño negocio con banderas canadienses en la vidriera. Con curiosidad preguntó al dueño del negocio “¿Por qué tiene banderas canadienses aquí?”

“Quizás usted conozca a la Sra. Judy. Ella organizó mi escape. Puse todas esas banderas en la vidriera para el caso de que ella alguna vez venga a mi negocio”.

El deseo del dueño del negocio le fue concedido cuando Judy Feld Carr visitó el negocio durante un viaje a Israel. Él le dio una cada de marquetería que había hecho para Judy y había estado guardando durante años como un presente para expresar su gratitud.

El último rescate tuvo lugar una hora antes del ataque al World Trade Center el 11 de septiembre de 2001. Extenuantes pero gratificantes 28 años de misiones de rescate se cerraron. Durante esos momentos en que la tarea parecía imposible, Judy recordaba a un vecino de su infancia, una mujer llamada Sophie, que perdió una hija en Auschwitz. “Ella me dijo ‘Nunca debes permitir que esto vuelva a suceder al pueblo judío’. Nunca olvidé esas palabras”.

Fuente: http://groups.yahoo.com/group/Robert_Alonso/message/24011

La sinagoga perdida de los marranos de España

La sinagoga perdida de los marranos de España

Enero 15th, 2010

Una descendiente de la 17º generación de Don Abraham Señor, ministro de economía de España en la época de la Inquisición, llegó hasta su casa y encontró la sinagoga secreta. La gente del lugar nunca había escuchado sobre la existencia de ésta.
Su perseverancia e instintos la condujeron finalmente a encontrar la sala de ezos, la cual no debe haber sido visitada por ningun judio durante cientos de años.

Sofía Hirshfeld

Don Abraham Señor era uno de los judíos más cercanos a los reyes Isabel y Fernando, los que declararon la deportación de los judíos de España. Debido a su función de ministro de economía tenía muy buenas relaciones con los reyes, y de acuerdo a lo que se dice se convirtió al cristianismo para poder quedarse en el país.

De todas maneras funcionaba en su casa una sinagoga secreta al servicio de los marranos. Esta sinagoga que estuvo ignorada durante cientos de años se descubrió gracias a una de sus descendientes que llegó al lugar para inspirarse en la redacción de su nuevo libro “Dos mujeres y un amor prohibido”.

Odaya Bend llegó a Segovia para adquirir el ambiente de la ciudad en la que sucedería la trama de su libro.

Bend es la 17º generación de Abraham Señor Kornel que vivió en España hace 550 años.

Cuenta Bend que le dijo a su marido que ahora que están jubilados es el momento de viajar y visitar la casa que fue propiedad de sus ancestros.

La investigación que hizo previo al viaje le proporcionó testimonios que informaban que el palacio de Señor estaba conservado por la UNESCO, y el gobierno municipal, y había funcionado en él una sinagoga.

Cuando llegaron a Segovia programaron quedarse dos días, visitar el palacio, la sinagoga y seguir el itinerario.

Tenía información escrita de historiadores y documentos donde Señor describía la sala de rezos y cómo bajaba del segundo piso por una escalera a la sinagoga.

Estaba obstinada en encontrarla.

Cuando llegó a Segovia descubrió que la mitad de la casa estaba en manos de los Franciscanos y se usaba de convento.

“Ingresamos a la zona abierta al público, que contiene un museo, y le preguntamos a la vendedora del negocio de Souvenirs si tenía un libro de Abraham Señor, me pregunto si yo sabia su historia y le contesté que era descendiente de la familia, lo cual fue el comienzo de un gran festejo.

Me besó y abrazó y me llevó al departamento de cultura de la municipalidad.

Llamó al Intendente y él en persona vino a recibirnos, nos pusieron un guía y nos permitieron visitar lo que quisiéramos.

Le pedí visitar la sinagoga que había en su casa, a lo cual respondió que creía que eso nunca existió.

Insistí diciéndole que tengo testimonios escritos que lo prueban y prometió averiguar.

Intentó recibir autorización para entrar al convento, que era la otra parte de la casa, pero no lo logró.”

550 años después

Lo que los españoles no sabían era que del otro lado de la línea había una Israelí testaruda para quien la palabra NO era solo un recomendación, hasta contagió al guia con su pasión por encontrar este lugar secreto aun no descubierto.

“Nuestro guia decidió hacer algo por lo cual ponia en peligro su trabajo, utilizó sus relaciones personales con los curas, les suplicó y logró conseguir una cita para entrar a primera hora de la mañana, en total secreto.

Mi marido y yo esperamos al guia, que venía acompañado de otro guia que decia que no creía en la existencia de una sinagoga de marranos en ese lugar.

Ingresamos por una puerta lateral y escondida, le preguntamos al portero donde había una sala de rezos y nos condujo por pasillos hasta llegar a una sala amplia, en el lado derecho estaba el salón para las mujeres con la Estrella de David, y enfrente la Tarima y el ARON HAKODESH.

Parecía como si recién hubiera salido el último judío de rezar.
Miramos incrédulos y emocionados.

Todos los presentes estaban anonadados por el decubrimiento ya que nadie creía en la existencia de esto.

En el lugar del Aron Hakodesh ahora está el altar con JesuCristo.
El portero dijo que todo quedó igual solamente que antes no había ventanas en la sala.

Y ahí descubrí en el piso pequeñas aberturas angostas por las que pasaba el aire, y comencé a llorar…

Aquí rezaron los marranos y así estaban protegidos para que nadie los vea desde la calle.

Fue muy emotivo estar ahi 550 años despues.

Pregunté si había escaleras que no estén en uso y así encontré las escaleras que usaba Abraham Señor para bajar desde su casa a la sinagoga.

No podía hablar, respiraba con dificultad, no se cuándo fue la última vez que estuvo aqui un judío.”

La historia de Bend no termina aquí. Luego de regresar a Israel siente que esta sinagoga no está en las manos correctas.

Ahora sabe que los Fanciscanos quieren apoderarse de toda la casa de Abraham Señor, como se apoderaron de todas las sinagogas.

Los Franciscanos no quieren que se sepa lo que hay en ella y por eso niegan la entrada al convento.

“El guía me pidio mantener esto en secreto pero no pude con mi genio. Llamé a Itzjak Navon y Haim Breniet que me ayudaron a buscar la información y les conté lo que descubrí.

Esto debe ser transmitido, y luchar, y presionar a los niveles de poder para recuperar este patrimonio y que no quede en manos de los Franciscanos.”

Fuente: http://www.esefarad.com/?p=8073

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