HISTORIA DE LOS JUDÍOS DE MARRUECOS

Los Judíos de Marruecos *Continuación*

Por Alicia Benmergui
Extraído de: MILIM Revista Digital Nº 107

Cada 21 de Av, los judíos de Tánger celebran el “Purim de las Bombas”, que recuerda el bombardero sufrido en Tánger, en 1844, por la flota francesa bajo el mando del Príncipe de Joinville y que afortunadamente no causó daño alguno en la comunidad judía.

Con el “Purim de Prim”, los judíos de Tetuán evocan cada año el saqueo de sus juderías durante la “Guerra de África”, en 1860, y la liberación de esta por las tropas españolas comandadas por el General Prim.

*Antiguo casamiento

 

 

 

 

*

S.M. el Sultán Muley Abdul Aziz, 1902

 

 

 

 

 

 

 

 

*Rab. Isaac Ben Walid

Fuentes:
Encyclopedia Judaica. ZAFRANI, Haim (1998): Deux mille ans de vie juive au Maroc. Histoire, religion et magie

Los mercaderes judíos poseían varias ventajas: conocimiento del árabe y las lenguas europeas, familiaridad con las condiciones locales, un buen nombre y la confianza del Sultán. Este les otorgó una gran libertad de movimiento en el país y en los descuentos de los impuestos. Mogador sirvió como base para los mercaderes judíos que operaban en el sur de Marruecos y distribuían maderas europeas en Sous (la región sudeste del país) y el Sahara y exportaban oro a Europa, marfil, plumas de avestruz, almendras, aceite de oliva y cueros de cabra.

La familiaridad de los mercaderes judíos con las prácticas comerciales locales y sus conexiones con el Sultán y las autoridades europeas les permitió convertirse a los judíos en cónsules (1857). Los reinados de Mulay Abd al-Rahman (1822–59) y de sus sucesores Mulay Muhammad b. Abd al-Rahman (1859–73) y Mulay al-Hasan (1873–94) estuvieron marcados por las presiones ejercidas por los Estados occidentales sobre Marruecos y un crecimiento de la actividad de los judíos en los campos económicos y diplomáticos. Meyer Macnin fue designado embajador en Londres (1827); Judah Benoliel, cónsul en Gibraltar, negoció exitosamente varios tratados; Abraham Corcos y Moses Aflalo fueron comprometidos con varias delicadas misiones; muchos otros judíos, tales como las familias de Altaras, Benchimol, y Abensur, jugaron importantes roles en los asuntos exteriores de Marruecos. Hasta 1875 la representación consular en las ciudades marroquíes eran asumidas casi enteramente por comerciantes judíos y muchos de ellos colaboraron en tales funciones hasta bien adelantado el siglo XX.

Un agente judío que trabajaba para los europeos, Víctor Darmon, fue ejecutado sumariamente por una acusación inventada (1844). Esta fue una de las causas de la guerra Hispano marroquí de 1860, cuando los judíos fueron obligados a refugiarse en Gibraltar, mientras los de Tetuán fueron víctimas de un ataque. Tánger y Mogador fueron bombardeados por la flota francesa. En Mogador los judíos fueron asaltados por las tribus que llegaron para saquear la ciudad, se defendieron con la fuerza de las armas. En Tánger, la cual solo sufrió algunos daños materiales, los judíos lo celebraron con un Purim (Purim de las bombas). La emigración sin embargo aumentó y el sultán reintrodujo un impuesto de salida que debía ser pagado por cada individuo que dejara el país. Sin embargo, aquellos que deseaban ir a instalarse en Tierra Santa fueron exceptuados de esta tasa (1858). Un número de familias, muchas de ellas de gran fortuna, se establecieron en Palestina.

Mientras que la mayoría todavía iba a Tierra Santa por motivos religiosos, cada vez más comenzó a ir en busca de oportunidades económicas. La mayoría de ellos eran de clase media y baja, sus ocupaciones, como en el Magreb, incluían el comercio, artesanías,y el pequeño comercio, así como un gran grupo de indigentes.

Los sectores populares marroquíes, muy fanatizados alrededor del tema de la conquista francesa de Argelia, acusaron a los judíos de ser agentes influyentes de los franceses en Marruecos. En algunas de las regiones pobladas por los bereberes, la situación de los judíos se volvió bastante precaria. Medidas que iban más allá de las restricciones impuestas por las leyes musulmanas fueron impuestas contra las masas judías del interior, que eran mucho más vulnerables que aquellas que vivían la costa. Los judíos eran a menudo sentenciados por razones insignificantes.

La situación promovió la visita de Sir Moses Montefiore a la corte de Mulay Muhammad en Marrakesh; quien luego promulgó un dahir (decreto real) en 1864 el cual fue de una extrema benevolencia hacia los judíos garantizándoles la igualdad de derechos con todos los marroquíes. Sin embargo, el decreto nunca fue respetado por los caids y los pashas. Una enégica protesta fue entonces hecha por el cónsul general de los Estados Unidos y otros Estados intervinieron en nombre de los judíos. Francia reforzó el sistema de protección consular y las otras naciones la imitaron.

Durante el siglo XIX el judaísmo marroquí varió en un número que ha sido evaluado entre 200,000 y 400,000, produjo muchos renombrados rabíes, poetas y talmudistas como también un número de autoridades legales cuyos trabajos continuaron sirviendo como bases para la justicia dispensada por los tribunales judíos bajo el protectorado francés.

Los eruditos incluían a R. Abraham Coriat y R. Masud Knafo de Mogador, R. Masud Ben-Moha y R. Mordecai Serfaty de Marrakech, R. Joseph Elmaleh de Rabat, R. Raphael Encaoua de Sale, R. Vidal Serfaty de Fez, R. Isaac Ben-Walid de Tetuán, y Mordecai Bengio de Tánger. Muchos de estos líderes comprendieron la importancia de los estudios seculares para las masas y ellos ayudaron a la Alliance Israelite Universelle de Paris para fundar las primeras escuelas en Tetuán en 1862, en Tánger 1865, en Mogador en 1867, y en otras ciudades marroquíes desde 1874. En contraste otros rabíes se oponían violentamente al establecimiento de estas escuelas porque suponían que significarían un daño para el judaísmo.

Luego de la muerte de Ba Ahmad (1900) una epidémica plaga asoló Marruecos. En la mellah de Fez solo, hubo más de 3,000 víctimas. El país entró entonces en un período de anarquía durante el cual la población judía sufrió mucho. Durante la segunda mitad del siglo XIX miles de empobrecidos judíos aumentaron las poblaciones judías a lo largo de los centros urbanos. El sobrepoblamiento de los barrios se volvió incontrolable. El éxodo fue ininterrumpido en el siglo XX. En Casablanca, que sobrellevó una tremenda expansión, la miseria que prevaleció en los barrios judíos fue en parte por la incapacidad de los ex aldeanos de adaptarse a la vida urbana y esto fue una de las manchas sociales de Marruecos.

Esta actividad fue considerablemente recortada con la creación del Protectorado Francés en 1912 porque entró la competencia de firmas francesas y de los grandes bancos. También al mismo tiempo floreció una nueva burguesía de comerciantes de clase media, profesionales y trabajadores de cuello blanco.

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Eduard Punset entrevista a Shlomo Breznitz

Entrevista de Eduard Punset con Shlomo Breznitz, psicólogo y ex-profesor de la Universidad de Haifa, en Israel. Barcelona, 23 de junio de 2010.

Mantener la lucidez es un ejercicio tan duro como mantener la línea.
Shlomo Breznitz

Eduard Punset: Estamos acostumbrados a manipular nuestro cerebro con fármacos. Por ejemplo, si tienes un dolor de cabeza, te tomas una aspirina y cosas así. Y ahora, científicos como tú, venís y nos decís: “Fijaos, estamos en una nueva era en la que enseñaremos a vuestros cerebros a corregirse, a que se corrijan ellos mismos…”

Shlomo Breznitz: ¡Qué bien lo has descrito! Creo que la diferencia entre los fármacos y lo que comentas es que los fármacos no son nada específicos. Tienen efectos parecidos sobre grandes áreas del cerebro.

Ver entrevista completa:

http://a60.video2.blip.tv/8660006851862/Smartplanet-redes69615.m4v?bri=28.5&brs=1246

La Bandera de Israel

La bandera del Estado de Israel está compuesta por dos franjas azules sobre un fondo blanco con una estrella de David (en hebreo: Magen David) en el centro. La celebración del tercer aniversario de la fundación del pueblo agricultor de Rishon LeZion en 1885 fue la primera ocasión en que se izó una bandera azul y blanca.

Independientemente del acontecimiento de Rishon LeZion, una bandera azul y blanca se izó en 1891 en Boston durante la dedicación de la sala de reuniones de la Sociedad Educacional de Bnei Zion. Esa bandera tenía franjas azules arriba y debajo de una estrella de David que llevaba la palabra hebrea “Macabi” inscrita en el centro. Bnei Zion exhibió su estandarte públicamente por primera vez en octubre de 1892, durante las festividades que marcaron el cuarto centenario del descubrimiento de América. En esta oportunidad, la palabra Zion reemplazó a la palabra Macabi.

El color azul en la bandera israelí está basado en el “talit”, una prenda de vestir religiosa. El motivo del color azul del talit no se conoce; en realidad se usan todo tipo de colores, de negro a un violeta rojizo, que tienen diferentes connotaciones religiosas y políticas. El color más común es el azul, si bien se indica a menudo que “éste probablemente no es el color correcto”.

El “Magen David” (escudo de David o, más comúnmente, la estrella de David) es el símbolo más frecuentemente asociado con el judaísmo hoy en día aunque en realidad es un símbolo judío relativamente nuevo. Se cree que representa la forma del escudo del Rey David (o tal vez el emblema en él) pero no hay fundamento real para esta afirmación en ninguna literatura rabínica temprana. De hecho, el símbolo es tan poco frecuente en la literatura judía y sus obras de arte que los entendidos en arte sospechan que se trata de obras falsificadas si encuentran el símbolo en obras antiguas.

La primera persona, en tiempos modernos, que expresó la idea de que el azul y blanco son los colores nacionales del pueblo judío fue el poeta judío austríaco Ludwig August Frankl (1810-1894). Más de tres décadas antes del Primer Congreso Sionista, Frankl publicó un poema titulado “Los Colores de Judá”:

Cuando sentimientos sublimes llenan su corazón,
Se cubre con el manto con los colores de su nación,
Parado en oración, envuelto
En un resplandeciente atuendo blanco
Los bordes de su blanco atuendo,
Son coronados con anchas franjas de azul
Como las vestiduras del Gran Sacerdote,
Adornadas con bandas de hebras azules.
Estos son los colores de la amada patria,
Azules y blancas son las fronteras de Judá;
Blanco es el resplandor del sacerdocio
Y azules, los esplendores del firmamento.
A.L. Frankl, “Los Colores de Judá”, en Ahnenbilder (Leipzig, 1864).

El poema de Frankl fue traducido a un florido hebreo y publicado en el periódico Hahavatzelet (“La Rosa del Sharon”) en 1878. No sabemos si los fundadores del Sionismo conocían el poema, pero es un hecho que las banderas de casi todas las asociaciones sionistas del principio tomaron las franjas azules del talit.

La legislación concerniente a la bandera israelí establece que las medidas oficiales son 160 x 220 cms. Por tanto, las proporciones oficiales son 8:11. Dado que nadie cumple con esta ley, hay una gran variedad en una gran gama de proporciones.

La Proclamación de la Bandera en 1948 (citada de la página web del Ministerio Israelí de Relaciones Exteriores sobre la bandera y emblema) menciona que:

La bandera israelí tiene 220 cms. de largo y 160 cms. de ancho. El fondo es blanco y sobre él hay dos franjas azul cielo oscuro de 25 cms. de ancho que atraviesan todo el largo de la bandera, a una distancia de 15 cms. de los extremos superior e inferior. En el medio del fondo blanco, entre las dos franjas azules y a una distancia igual de cada franja, hay una estrella de David, compuesta por seis franjas azul cielo de 5.5 cms de ancho, las cuales forman dos triángulos equiláteros cuyas bases son paralelas a las dos franjas horizontales.

YouTube – Homenaje a Mercedes Sosa

YouTube – Homenaje a Mercedes Sosa.

UNA JUDÍA ACONSEJA A POLÍTICOS Y COMUNICADORES

A propósito de lo que le pasó a Boudou (pero no solamente).
Si no han aprendido hasta ahora, es hora de que lo hagan y se ahorren problemas. Eviten mencionar a los judíos o a cualquier cosa atinente a nosotros. No se metan en problemas, es complicado. Cualquier cosa que digan puede sonar mal. Mencionando algo relacionado a los judíos –religión, holocausto, nazismo y así- sin saber bien de qué se está hablando puede traer consecuencias no buscadas. E inmediatamente se enciende una alerta y se disparan las sirenas. La cosa no es caprichosa ni aleatoria, tiene una explicación. Se trata de un secreto milenario: hemos desarrollado un dispositivo protector de transmisión oral, la ABEJA -sigla de Alarma Básica y Específica de Judeofobia Ambiente- que, a modo de sismógrafo sutil y sensiblemente calibrado, incorpora, estudia, evalúa y nos pone en guardia, ante el más mínimo atisbo de ignorancia o discriminación anti judía.

La ABEJA está siempre alerta, es una cuestión de supervivencia.
Aunque su necesidad tiene más de dos mil años, la ABEJA así como lo conocemos hoy –aunque más primitiva- tiene su origen en Europa. Nació en el siglo IV bajo el imperio de Constantino el que instaló a la Iglesia como religión del imperio e impuso a mis antepasados el rótulo de asesinos de Cristo. A partir de allí la ABEJA se fue perfeccionando durante los siglos de bulas papales y peleas feudales y principescas, que llevaron a la prohibición de poseer tierras, la imposición de ocuparse solo de finanzas, artesanías y comercio para después señalarnos como usureros.

La ABEJA fue recalibrada durante las Cruzadas, con la difusión del libelo de sangre (que nos acusaba de secuestrar niños cristianos y desangrarlos para nuestros rituales demoníacos), tuvo otro momento rutilante en la Inquisición, las conversiones forzosas, las matanzas, las torturas, y luego en los exilios y las deambulaciones de mis tatarabuelos; sufrió un nuevo ajuste con las teorías raciales que condujeron al así llamado antisemitismo, y luego con el invento de los Protocolos de los Sabios de Sión, los pogromos asesinos que se llevaron a mis abuelos –la ABEJA había quedado desactualizada- hasta el final de fiesta a toda pompa y sangre que fue el nazismo y la Shoá donde se masacró a casi toda mi familia. Luego de eso la ABEJA, nuevamente perfeccionada, pareció haber alcanzado su calibración definitiva y hasta se creía que nunca más iba a ser necesaria. Pero no. Cuando los sobrevivientes se sacudían las cenizas que ensombrecían sus memorias y ya Israel era un sueño hecho realidad, aplaudido por todos mientras estaba en las malas, bastó que ganara su primer guerra, la de los Seis Días, para que la mirada benévola se volviera acusación. Los técnicos se abocaron a recalibrar nuevamente a la ABEJA ahora a un nuevo nivel: mientras nos dejamos matar, está bien, pero cuando decidimos que una parte de la tribu sea un país como cualquier otro, eso sí que no. El ajuste actual incluyó en consecuencia al antisionismo que enarbola el sucio dedo de la culpa señalándonos, pero con un evidente alivio, un “ya lo sabíamos, no son de fiar estos judíos”. La ABEJA revela en sus registros que el judeófobo justifica así su mala conciencia y su odio ancestral. Y no digo que acuerde con el gobierno de Israel ni con lo que pasa allá, no tengo por qué defender ni justificar ni participar de sus decisiones. No los voté, soy argentina y voto acá. Aunque pertenezco a la misma tribu de los judíos que viven en Israel, no soy israelí, pero como de la misma tribu me afecta lo que allí suceda y me toca lo que de ello se diga aunque no sea responsable. (Israel es un país, no es “los judíos”). Sí, ya sé, no es fácil. Y la ABEJA hubo de ser ajustada nuevamente porque nos “toleran” mientras seamos débiles, víctimas, estudiosos, comerciantes o prestamistas, pero no somos “tolerados” si no nos dejamos matar, si queremos ser igual que cualquiera. Y llegamos al día de hoy con la nueva palabreja del mundo políticamente correcto, la tolerancia. Qué espantosa palabra, ¿no?. Se tolera al que no se quiere, al que no se acepta, al que se aguanta. Y ni qué decir de las bombas a la embajada de Israel y a la mutual judía, el mayor atentado terrorista que sufrió la Argentina, cuando se dijo, otra vez con alivio, que murieron judíos e inocentes. La ABEJA tuvo mucho trabajo esos días y hubo de sufrir una nueva recalibración.
Por todo esto, queridos políticos K, no-K o anti-K, queridos candidatos a políticos, queridos asesores de los candidatos a políticos, queridos periodistas y comunicadores sociales, tengan cuidado cuando nos usan con ligereza en sus declaraciones. La ABEJA saca el aguijón, se pone a vibrar como loca y se vienen los comunicados, los reclamos, los pedidos de disculpas, los medios levantan la noticia y la acomodan para atacar a unos y a otros. No hay ganancia. Mejor no digan nada. Háganme caso. No se metan en camisa de once varas que aprieta y enseguida se le saltan los botones.

Diana Wang | http://www.dianawang.net

Psicóloga Clínica,1968- UBA, Universidad de Buenos Aires.
Docente Universitaria
Investigadora
Escritora Bioenergetista internacional

Terapeuta e investigadora en Sexualidad Humana
Presidenta Asociación Argentina de Sexualidad Humana (AASH)
Secretaria General de Mujeres Trabajando
Integrante del Comité de Ética de la Associations for Sexual Health (WAS)
Integrante del Comité de Ética de la FLASSES

Trabaja en la defensa del Genero,Derechos Humanos y promoción de la Salud Integra el foro de organizaciones que trabajan en la prevención del VIH-SIDA
Integra el Comité de Mujeres contra la Corrupción
Consultora para Asociación de Psicólogos de Buenos Aires (APBA) socia N 750
Vice Presidenta de la Federación Latinoamericana de Sociedades de Sexología y Educación Sexual (FLASSES)
Consultora para la FLASSES

Advisory para la WAS
Consultora para la World Psiquiatric Associations (WPA)

Consultora Internacional del Journal of Sex and Marital Therapy

Sobre Israel opinamos todos: El tutú de Tutu

Sobre Israel opinamos todos: El tutú de Tutu.

Hablar bien de Israel no es delito. Todavía.

Thursday, October 28, 2010

El tutú de Tutu

Siendo este periodista apenas un becario tuvo oportunidad de conocer a Desmond Tutu un verano. Eran finales de los ochenta. El obispo surafricano explicaba la lucha contra el apartheid en su país a un grupo reducidísimo de plumillas. Signo de que la profesión ya comenzaba a irse al garete, los periodistas nos comportábamos más como en una aparición mariana que en una rueda de prensa. No es de extrañar, y resulta significativo, que el único capaz de elaborar una pregunta coherente fuera un humorista. Ahora publica en el importante diario español.

A Tutu le ha ocurrido lo que a algunos cantantes, que en un momento determinado han llenado estadios con gente coreando sus éxitos y en vez de retirarse siguen cantando la misma canción en circunstancias totalmente diferentes. Y claro, en vez del estadio ahora apenas llenan el escenario de Las Vegas junto a la capilla donde te casa Elvis. Honestamente, servidor ignora cómo Tutu llegó a la conclusión de que lo que sucede entre Israel y los territorios palestinos es comparable al régimen racista surafricano. Pero no me cabe duda de que así rebaja considerablemente el mérito de la histórica lucha de sus compatriotas, aunque, eso sí, a cambio consiga el aplauso de la platea flotillera.

Pero a Tutu se le ha visto el tutú. Ha exigido a la Ópera de Ciudad del Cabo que no actúe en Israel el mes que viene. Tutu es uno de los adalides del boicot cultural a Israel. Es decir, según su tesis, los israelíes no se han ganado el derecho a escuchar la Ópera de Ciudad del Cabo. Qué curioso, igualito que le sucedía a cualquier negro (por ejemplo él mismo) en la Sudáfrica del apartheid. Cuando los israelíes sean buenos, como los negros buenos, podrán entrar en el teatro. Voy a buscar en qué parte del Evangelio el señor obispo anglicano ha aprendido eso.

La Ópera de Ciudad del Cabo le ha dado a Tutu un baño de sentido común. “La Ópera no debe adoptar la postura política de desentenderse de los lazos culturales con Israel y Palestina”. Es decir, le ha recordado que en el nombre de la tolerancia no se puede ser un intolerante, que actuar en Israel no es negar los derechos de los palestinos y que el “boicot cultural” es una postura política, no un acto de justicia. Por cierto, la obra representada es Porgy & Bess, la mayor parte de los artistas son negros y trata sobre el apartheid. El de verdad.

 

UNAS PALABRAS – LIOR HAIAT, PORTAVOZ DE LA EMBAJADA DE ISRAEL

de Embajada de Israel en España, el jueves, 28 de octubre de 2010 a las 15:26.

Queridos amigos,

El fin de semana pasado participé en la Marcha por la Liberación de Gilad Shalit y en apoyo del Estado de Israel organizada por la Comunidad Israelita de Barcelona, conjuntamente con todas las Comunidades Judías de España, Instituciones Sionistas, Asociaciones no Judías y miembros de la Iglesia Evangélica, Protestante y Católica. Participaron 1.500 personas, entre las que se contaron políticos, periodistas, amigos de Israel y de la libertad, todos ellos con un mismo mensaje de solidaridad con la familia de Gilad Shalit y con el deseo de verle sano, a salvo y libre junto a ellos.

Aquí os dejo las palabras que pronuncié en la Marcha y un vídeo con una canción que los cantantes israelíes le dedicaron a Gilad y que lleva su nombre.

Buen fin de semana a todos,

Lior Haiat

Portavoz

Marcha por Gilad Shalit

Barcelona, 23 de octubre de 2010

Gilad Shalit es mi hermano.

Gilad Shalit es el hermano, el hijo, el amigo, el vecino de cada uno de nosotros.

Si bien lleva más de 1500 días en cautiverio, no deja de estar presente en nuestras vidas ni un solo momento.

Está presente como un símbolo de nuestra lucha contra la maldad y la crueldad de sus secuestradores.

Está presente como un símbolo de nuestra fuerza como sociedad democrática; una sociedad que da un valor supremo a la vida humana, frente a una banda terrorista que sacraliza la muerte, tanto de sus enemigos como de sus hermanos.

Gilad Shalit es un símbolo de la hipocresía de muchos en las sociedades occidentales y en la sociedad española que llevan la bandera de los derechos humanos, pero que han olvidado los derechos de Gilad durante más de cuatro años. Y lo es también de la hipocresía de los activistas de la famosa flotilla a Gaza, que bajo el ropaje de una acción humanitaria llevaron a cabo un mero acto de provocación propagandística. ¿Dónde estaba el humanitarismo de los cooperantes cuando recibieron la solicitud de la familia Shalit de pasar una carta a Gilad? ¿Dónde estaba el humanitarismo de los cooperantes al servicio de Hamás de todo el mundo? ¿Dónde acaba su falsa lucha por los derechos humanos?

Pero Gilad no es sólo un símbolo, Gilad es un joven. Un joven que quiere vivir en libertad, que quiere salir de la oscuridad hacia la luz, conocer amigos, divertirse, estudiar, aportar a la sociedad.

Quiero leer unos párrafos de las palabras que pronunció Noam Shalit, su padre, en los últimos meses. Hace más o menos un año Noam Shalit se presentó ante la comisión Goldstone para poner en su agenda la situación de Gilad:

“No hay duda de que vosotros sabéis que el secuestro de mi hijo es contrario a la ley internacional;… sus secuestradores llevan a cabo crímenes de guerra y tratan de una forma inhumana a mi hijo al no permitir tan siquiera a los representantes de la Cruz Roja visitarle y verle.”

Shalit siguió y habló a la gente de la Franja de Gaza:

“Ciudadanos de Gaza, vuestros líderes cometen un crimen contra mi hijo al mantenerlo como rehén. A vosotros también os tienen como rehenes. Durante los últimos años, vosotros, habitantes de la Franja de Gaza, habéis sido rehenes de vuestro gobierno.”

Hace unos meses en un acto cultural en la frontera con la Franja de Gaza en conmemoración del cuarto aniversario del secuestro de Gilad por los terroristas de Hamás, Noam dijo:

“Desde hace ya cuatro años, nuestro querido Gilad está bajo un aislamiento total en los sótanos oscuros de Hamás, sin luz del día, sin luz de vida a unos pocos kilómetros de este lugar. Pido a los cientos de miles de personas que nos acompañan en este viaje que no olvidéis a Gilad. No olvidéis a Gilad que nos espera y nos grita su grito silencioso desde la oscuridad. Desconectado de su familia y de sus amigos. Desconectado del mundo.”

Noam Shalit continuó diciendo:

“Aprovecho esta oportunidad para hacer un llamamiento, desde la frontera entre Israel y Gaza, a la comunidad internacional, a la Unión Europea, al gobierno de Estados Unidos y al Cuarteto: de la misma manera que supieron presionar a Israel para dar pasos humanitarios destinados a aliviar el bloqueo para mejorar la situación en la franja de Gaza, y con la misma firmeza, deben presionar a Hamás y a sus líderes para que den pasos humanitarios pequeños y simples a favor de nuestro hijo Gilad.”

Estas son las palabras de Noam Shalit y son las palabras de cada uno de nosotros, porque Gilad es nuestro hijo.

Gilad Shalit es mi hermano.

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