Después de 500 años, las ‘hagadot’ de Cataluña vuelven a casa

Todo brilla en la nueva exposición de manuscritos litúrgicos judíos que ha abierto en Barcelona

Por Ronit Treatman

haggadahcatalogneEn el siglo 14, Cataluña albergaba una de las comunidades judías más cultas del mundo. Aquí fue donde se hicieron algunas de las ‘hagadot’ más célebres.

Pero, cuando en 1492, los Reyes Católicos publicaron el decreto de la Alhambra, los judíos fueron oficialmente expulsados de los reinos de Castilla y Aragón y no tuvieron ante sí más que dos posibilidades: convertirse al catolicismo o huir.

Aunque las ‘hagadot’ de Cataluña se fueron con sus propietarios judíos en 1492, algunas de estas célebres obras litúrgicas se exhiben «en casa», del 26 de marzo al 5 de julio, en el marco de una exposición en el Museo de Historia de Barcelona.

Los manuscritos brillantes son textos escritos a mano, decorados con grandes letras, con bordes ornamentales e ilustraciones miniatura. Originalmente solo los manuscritos que estaban adornados con oro y plata eran considerados «ilustrados» o «iluminados» .

En la erudición moderna, todo manuscrito embellecido, que provenga de tradiciones islámicas u occidentales, es considerado «ilustrado».

Los manuscritos ilustrados más antiguos son de origen italiano y del Imperio Romano de Oriente en los años 400 de la era cristiana. Fueron conservados por órdenes monásticas donde los monjes los recopilaban.

La mayoría de los manuscritos ilustrados que han sobrevivido son de la Edad Media y creados inicialmente con fines religiosos.

Panel inicial con las palabras: Ha Lahma aniya (El pan de la aflicción), al principio del texto de la Hagadá. Origen: España, NE, Cataluña / Barcelona (Crédito: dominio público)

Panel inicial con las palabras: Ha Lahma aniya (El pan de la aflicción), al principio del texto de la Hagadá. Origen: España, NE, Cataluña / Barcelona (Crédito: dominio público)

En los años 1100, antiguos textos clásicos, así como textos científicos, eran igualmente producidos en la Península Ibérica. Era necesario acompañar dicho material escrito con ilustraciones precisas cuando estas obras eran utilizadas para enseñar en las primeras universidades de Europa occidental.

Desde el siglo 13, manuscritos profanos también fueron «ilustrados». Ricos mecenas pedían manuscritos para sus bibliotecas personales. Entre ellos algunos de los judíos más importantes de Cataluña.

Los manuscritos ilustrados medievales se escribían sobre papel vitela y la página entera se planificaba previamente en pergamino cortado a la medida deseada. Se trazaban líneas ligeramente, luego se añadían las palabras escritas con pluma de oca o de caña tallada y tinta. Se dejaba un espacio para las ilustraciones y las decoraciones. El diseño del dibujo se delimitaba en una tableta de cera, luego se trazaba sobre el papel vitela, a veces con la ayuda de alfileres.

Había un orden en la creación de las iluminarias: el contorno del dibujo se determinaba primero con hilo de plata, luego una hoja de oro colocada sobre el pergamino. El oro se aplicaba antes de pintar el dibujo porque se corría el riesgo de que el oro se pegase a la pintura, lo que habría estropeado la ilustración.

El proceso de pegar la hoja de oro incluía una fase de pulido del oro una vez pegado y cuando la cola se había secado. Esta acción vigorosa habría hecho correr la pintura si se hubiese aplicado ya. Una vez la hoja de oro estaba en su sitio, se pintaba con pinceles y pigmentos naturales fabricados con plantas, insectos y minerales. Finalmente se pintaba el contorno decorativo.

Hasta los años 1300, tanto la escritura como el dibujo minucioso de cada manuscrito eran hechos por monjes. En el siglo 14 el texto era realizado por un escribano y las ilustraciones eran obra de artistas laicos. Se crearon entonces talleres laicos, con artesanos igualmente cualificados a los que en el siglo 15 los monasterios dieron trabajo al exterior. En Francia, gran parte del trabajo artístico de los manuscritos era hecho por mujeres, en talleres de este tipo.

Los manuscritos ilustrados a pedido para los judíos catalanes eran en estilo gótico, un estilo que se desarrolló en los años 1100.

Era un estilo naturalista, que muestra emociones en las caras y los gestos, hojas en cascada a lo largo de los bordes de la página, croquis en los márgenes y «grotescos» (entonces llamados bufones). Las ‘hagadot’ que se exhiben en Barcelona son fruto de la colaboración de escribas judíos y artistas cristianos.

Detalle de una página: miniatura de una figura de cerdo levantando la primera copa de vino y una liebre poniendo un bastón sobre la cabeza de un perro. Origen: Cataluña / Barcelona (Crédito: dominio público)

Cuando la reconquista de Cataluña en el 1150, censores católicos empezaron a examinar los libros judíos. Habitualmente eran recientemente convertidos del judaísmo al catolicismo, estos censores sabían leer los libros y se encargaban de encontrar los pasajes «blasfematorios».

Ciertas ‘hagadot’ catalanas llevan la marca de los censores. Un ejemplo, que desgraciadamente no está incluido en esta exposición, es la hagadá de Barcelona, actualmente propiedad de la British Library. Luigi da Bologna, un judío convertido al catolicismo, que trabajó como censor para la Inquisición. Al final de una página de la ‘hagadá’ hay escrito: «Visto por mí, Hermano Luigi de la orden de San Domingo en 1599».

Esta exposición de Barcelona se inscribe en un movimiento llamado «Recuperación de la memoria», animado por unos catalanes. Algunos de ellos conocían vagamente los orígenes judíos de sus familias, a veces también un patronímico judío. Otros han descubierto pruebas de prácticas criptojudías en sus antepasados.

captura pantalla

Detalle de un panel inicial: Pesaj (el cordero de Pascua) representando un joven hombre cociendo el cordero pascual. Origen: Cataluña / Barcelona (Crédito: dominio público)

Hay en Cataluña una enorme ignorancia del judaísmo que ha sido considerado por muchos como un tema tabú hasta muy recientemente. De manera increíble, fue técnicamente ilegal para los judíos vivir en España hasta 1968, fecha en la cual el decreto de la Alhambra fue formalmente revocado.

Ahora se asiste a una vuelta de interés por el ilustre pasado de Cataluña, como lo prueba la ilustración de las ‘hagadot’. Esta exposición reúne la haggadah Rylands, actualmente en la universidad de Manchester, la haggadah Graziano del Jewish Theological Center de New York, la haggadah Mocatta de la University College London, la haggadah Bologna-Modena de la Universidad de Bologna y de la Biblioteca Estense en Modena, la hagadah catalana de Cambridge de la Universidad de Cambridge, la hagadah Kaufmann de la Academia húngara de ciencias y la hagadah Poblet del monasterio de Poblet en Cataluña.

La única ‘hagadá’ que se encuentra actualmente en Cataluña es la hagadah de Poblet. La historia de su retorno ha sido explicada en Times of Israel por Frai Xavier Guanter, bibliotecario del monasterio de Poblet.

La hagadá Poblet fue escrita en el siglo 14 en Cataluña y llevada a Italia por sus propietarios judíos, en 1492. En 1672, fue comprada en Italia por Pedro Antonio de Aragón, el virrey de Cataluña, quien la devolvió a Cataluña y la donó al monasterio de Poblet.

c11090-061Una página de un panel con letras de oro y hojas de decoración con la conclusión de la Hagadá: La-ha-Shana Baah bi-rushalayim, Amen (El año próximo en Jerusalem, Amen), Origen: Cataluña / Barcelona (Crédito: dominio público)

A lo largo de su historia, el monasterio de Poblet ha tenido siempre buena relación con los judíos que viven en la región. Los monjes, algunos de ellos eran judíos conversos, han conservado los preciosos manuscritos, a veces con peligro por sus vidas.

Cuando en 1836 el gobierno español se comprometió en un programa de confiscación de tierras de la iglesia para poder financiarse, los monjes se vieron forzados a huir de Poblet y la biblioteca del monasterio fue dispersada. Finalmente la famosa hagadah Poblet fue comprada por Jaime Puigarnau Mans, un profesor de derecho canónigo en la Universidad de Barcelona. A su muerte en 1983 pidió que la ‘hagadá’ fuera restituida al monasterio, hace 20 años un religioso la llevó allá.

Esta exposición es una experiencia efímera, se acabará el 5 de julio. Pero muchos universitarios han lanzado el proyecto cuyo objetivo es recuperar la historia judía de las ‘hagadot’ de Cataluña para la posteridad, y han emprendido un documental que se remontará en el tiempo hasta la Barcelona del siglo 14.

Fuente: Enlace Judío México

Cervantes, judío converso

Cervantes, judío converso

El legado judío en nuestro país ha sido borrado hasta extremos absurdos. Por ejemplo, la historia de la literatura oculta que Luis Vives, Antonio de Nebrija, Jorge de Montemayor, Fray Luis de León, Juan de la Cruz, Teresa de Jesús, Vélez de Guevara, Tirso de Molina, Luis de Góngora, Fernando de Rojas, Francisco Delicado, Mateo Alemán o el propio Miguel de Cervantes, eran descendientes de judíos. Hay muchos más.

El origen converso de Cervantes ya lo defendió Américo Castro. Por mi cuenta, añado aquí algunos argumentos para los más escépticos:

En primer lugar, su apellido.

Adoptar el nombre del lugar de procedencia es algo muy común, y más entre conversos. Ahí están todos los Toledo y Toledano. Cuando ese apellido no levanta sospechas, se mantiene; cuando sí, se cambia por otro que camufle el origen judío y, a ser posible, haga a su portador descendiente de nobles o cristianos viejos. El cambio o la diversidad de apellidos es un indicio bastante fiable del origen hebreo.

Hay dos pueblecitos que llevan ese nombre, uno perdido en los Ancares (hoy Lugo), y otro en Sanabria (hoy Zamora). Ambos están en lo que siempre se llamó “los Montes de León”, de donde dice explícitamente Cervantes que “proviene su linaje”. El nombre alude a la abundancia de ciervos y corzos (todavía hoy es así). En ambos pueblos, además, se da el otro apellido, Saavedra. En el Cervantes ancarés hay incluso una casa-palacio de los Saavedra. El escudo nobiliario de este palacio se encuentra hoy en la Calle del Agua de Villafranca del Bierzo, la calle principal de la antigua judería. Yo he visto este apellido en varias tumbas antiguas del cementerio villafranquino.

Hay muchas pequeñas aldeas de esta zona, cercana a la raya de Portugal, donde sabemos que se refugiaron los conversos después del decreto de expulsión de 1492. No muy lejos, en el corazón de los Ancares leoneses, está Guímera, un pueblo entero de conversos dedicados al comercio ambulante. (Guímera proviene de Guemerá, uno de los libros básicos del judaísmo).

Pero hay otros muchos indicios.

Don Quijote nunca afirma, en contra de lo que hace Sancho, que él es cristiano viejo, sino sólo cristiano. Nunca come cerdo, salvo “duelos y quebrantos los sábados”. Este plato, tan extrañamente llamado, se compone de “huevos con tocino y chorizo”, pero ¿por qué llamarlo “duelos y quebrantos” y comerlo, precisamente los sábados? “Duelos y quebrantos” para los conversos, por quebrantar la ley que prohíbe comer cerdo, y en sabbat, día de descanso y oración. Era una forma obligada de demostrar que no se era “judaizante”. No hay otra forma de explicar este nombre.

La olla que come don Quijote todos los días (o sea, el cocido), además, tiene “algo más de vaca que de carnero”; tampoco aparece aquí el cerdo, curiosamente, en contra de lo que era habitual.

Cervantes muestra conocer bien el Antiguo Testamento, al que cita varias veces, pero no al Nuevo. En todo el Quijote sólo aparece una iglesia, y con ella “se topan” él y Sancho “de noche”. Dice también que la lengua hebrea es superior a la árabe [1]. Atribuye la autoría a Cide Hamete Benengeli, por si acaso. Su padre era cirujano, profesión de judíos. Él mismo fue recaudador de impuestos y se dedicó a no se sabe qué negocios, pero el caso es que fue excomulgado dos veces y dos veces estuvo en prisión.

Al comienzo de El Quijote habla de “un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme”. “Lugar” es sinónimo de “aldea pequeña” y el “no quiero acordarme” es un acto voluntario, no olvido. ¿Por qué no quiere “acordarse” de su lugar de origen? Hay quien dice, exageradamente, que eso de “la Mancha” encubre “la mancha de los judíos”, o sea, el deicidio, acusación que tanto arraigó en la imaginación popular y que ha llegado intacta hasta hoy.

Un último dato: la supuesta partida de nacimiento de Alcalá de Henares. Este documento apareció a mediados del siglo XVIII, y es una partida de bautismo de “Juan Carbantas Cortinas”, a suyo margen se ha puesto, con mano distinta, “Miguel”. Demasiado sospechoso. Había que darle un lugar de nacimiento digno a quien se había convertido, tres siglos después, en el más importante escritor español. Judeo-español, hay que precisar, de origen converso, posiblemente nacido en una aldea perdida en los intrincados Montes de León.

Santiago Trancón

NOTA

[1] El autor del artículo se refiere al siguiente párrafo de la primera parte, capítulo nueve, de El Quijote: «Estando yo un día en el Alcalá de Toledo, llegó un muchacho a vender unos cartapacios y papeles viejos a un sedero; y, como yo soy aficionado a leer, aunque sean los papeles rotos de las calles, llevado desta mi natural inclinación, tomé un cartapacio de los que el muchacho vendía, y vile con caracteres que conocí ser arábigos. Y, puesto que, aunque los conocía, no los sabía leer, anduve mirando si parecía por allí algún morisco aljamiado que los leyese; y no fue muy dificultoso hallar intérprete semejante, pues, aunque le buscara de otra mejor y más antigua lengua, le hallara. En fin, la suerte me deparó uno, que, diciéndole mi deseo y poniéndole el libro en las manos, le abrió por medio, y, leyendo un poco en él, se comenzó a reír». [J.J.A.]

* * *

Claves judías de Cervantes

Los estudios de los últimos años sobre Cervantes y su obra están sacando a la luz nuevos datos. Estos datos apuntan al origen judío de Cervantes, y las claves que dejó sobre este hecho en El Quijote y otras obras suyas.

Su nombre completo era Miguel de Cervantes Saavedra. Se afirma que nació en Alcalá de Henares, pues hay una partida de bautismo que se le atribuye. Pero dicha partida de bautismo no está libre de polémica. Se dice que no corresponde a Miguel de Cervantes Saavedra. Además, en la genealogía que acompaña a esa partida de bautismo no aparece un Saavedra por ningún lado. Por esos motivos hay quien afirma que esa partida de bautismo ha sido manipulada. También dicen que su obra muestra que nació en otro lugar, y que Cervantes hace una ocultación activa de su lugar de origen (esto último lo hizo igualmente Cristóbal Colón). Puede que los Saavedra tuvieran origen judío. Esto explicaría que aunque Cervantes naciera efectivamente en Alcalá de Henares, sus datos se hubieran manipulado para ocultar su origen judío. O que, si nació en otro lugar, se buscara unos datos más favorables.

Pero de lo que no hay duda, es de que en El Quijote dejó claves que señalan a su origen judío. Una se encuentra al comienzo de El Quijote. Cuando el ingenioso hidalgo hace su primera salida, llega a una venta el viernes por la tarde. El viernes por la tarde es para los judíos el inicio del shabat (sábado), el día de reposo. Luego le sirven pescado para cenar, como tenían por costumbre los judíos ese día. Después es armado caballero en la venta.

También se dice que La Mancha, en sentido figurado, es el lugar de los manchados, los que no tenían sangre de cristianos viejos. Es decir, los de ascendencia judía, como Cervantes. Hay que recordar a este respecto el entremés El retablo de las maravillas. En esta obra Cervantes hace una crítica de la obsesión por la limpieza de sangre. Pues el argumento gira en torno a un retablo que solamente podían ver los limpios de sangre, los que no tuvieran origen judío. Pero, como en el cuento de Andersen El traje nuevo del emperador, todo es un engaño para sacar dinero. El temor a quedar en evidencia hace que los espectadores sigan el engaño. Cervantes usa el humor para ridiculizar los prejuicios de su época.

Volviendo a El Quijote, los que conocemos la Biblia advertimos las citas y alusiones a ella que contiene. Pero estudios recientes de autores versados en otros conocimientos han encontrado más cosas. Afirman que El Quijote revela que su autor tenía conocimiento de la cábala o era de ascendencia hebrea. También, que en esta y otras obras suyas hay alusiones a saberes ocultos de su época, como el libro llamado El Zohar.

Según algunas interpretaciones, Don Quijote, en vez de loco, estaría poseído. Pues, igual que un poseso, arremete muchas veces contra lo sagrado y hace llamamientos paganos. De acuerdo a esta interpretación, el camino de Don Quijote podría ser un proceso de exorcismo. El ingenioso hidalgo recorre un largo camino en el que va siendo exorcizado hasta llegar de nuevo a Dios.

Loco o poseso, parece una interpretación plausible, a la vista del conocimiento de la Biblia de Cervantes. Se debe recordar que Don Quijote afirma que el hombre de este mundo no es capaz de ver la verdadera realidad. Dice que está encantado, embrujado, y toda su lucha es por desencantarlo. Es como un eco del hombre natural que no es capaz de percibir las cosas espirituales (1 Corintios 2:14-16).

Sobre los conocimientos ocultos de Cervantes, era algo muy común en su época, a pesar de las prohibiciones. Y, dado su origen hebreo, es normal que aludiera a la cábala. Como tantos otros de origen judío converso, luchó por hacerse un lugar a pesar de los prejuicios de su época, y la historia acabó por ponerlo en su sitio.

Tuvo una vida y una obra literaria complejas, que pueden ser abordadas desde diferentes ángulos. Pero parece que lo más importante para él fue poder llegar al fin a Dios, como el ingenioso hidalgo.

Mª Auxiliadora Pacheco Morente

Fuente: http://espanaisrael.blogspot.com/2011/04/cervantes-judio-converso.html

Españoles en el Mundo Jerusalen 2010

Después de haber sido censurado por RTVE alegando 300 mensajes de protesta por “partidista”, recupero este vídeo y aquí quedará para siempre como testimonio de 4 (¡hay muchos más!) españoles cuya vida se transformó al establecerse en Israel.

Huellas judías…

Elementos judíos en un cementerio católico en Bs As

Comentario interesante de un gran amigo J.L a consecuencia de una fotografia que pocos conocerán pero ha llamado la atención del fotógrafo viajero, muy probablemente un turista israelí, cuando la vio nada menos que en un cementerio católico que aloja restos de familias argentinas de prosapia. R.V.

Comenta JL: “Nosotros vivimos dos años en Buenos Aires, no lejos de “La Recoleta”. Más de una vez caminamos entre los panteones de la campanuda y antigua necrópolis. Una de las primeras veces, al observar un panteón artísticamente ostentoso, casi caemos de espaldas cuando divisamos, en su pesada puerta doble, un símbolo de tamaño considerable tallado en cobre, símbolo inequívocamente judío que cruza en forma oblicua ambas hojas del portalón en bajorelieve. Es a todas luces la imagen tradicional, tallada y repujada, de uno de los esclavos judíos que lleva a Roma el pesado candelabro de siete brazos, la menoráh, que con otros tesoros y los rollos de la Torá sacó del Templo de Jerusalén el comandante de las legiones romanas, Tito. Con la caída y destrucción de Jerusalén la menoráh fue llevada a Roma y paseada en la procesión de la victoria que se celebró en honor de Tito, suceso que se encuentra tallado en el famoso Arco romano que lleva su nombre.

No sería aventurado suponer que nadie en el mundo, que no fuera judío o no siéndolo expresamente quisiera evocar y resaltar ese lejano origen, haría tallar en la puerta de entrada al panteón familiar la misma talla de la menoráh del Arco de Tito y la haría reproducir escultóricamente en el interior de la tumba familiar.

Nos acercamos al panteón; estaba cerrado. Acertó a pasar por allì uno de los cuidadores, pudimos convencerlo para que nos dejara mirar adentro del panteón. En el interior vimos la escultura que podrán observar en una de las fotografías anexas, con motivo similar al de la puerta.

Concuerdo con quien escribió el texto en hebreo cuando dice que “alguna familia de conversos ha querido realzar sus raíces judías”.

El panteón nombrado es el de la familia Anchorena, situado aproximadamente en el centro de La Recoleta. Hay quienes afirman que no obstante otras interpretaciones, el patronímico Anchorena deriva del hebreo anshei = (hombres, o gente) ireinu = (de nuestra ciudad), es decir anshei ireinu = paisanos, coterráneos o conciudadanos. Historias de los conversos en América Central y América del Sur incluyen ese apellido en las listas de patronímicos de judíos sefardíes venidos a América después de la expulsión.

“Cosas veredes, Sancho, que no crederes, transcurridos más de quinientos años de la expulsión de los judíos de España”
fotos originales
http://new.ba-bamail.co.il/View.aspx?emailid=5178&memberid=768770

Jaime Naiflesh agrega más comentarios históricos a lo escrito por JL.
Los judíos entre las naciones
Jaime Naifleisch

Impresionante el panteón Anchorena

Cuando en el 1605, 1625, 1639 la Inquisición española (1569-1820) perpetró en Lima, en el Alto Perú, sus siniestros Auto de fe en América (otros en México) –procesos a descendientes de judíos forzados al bautismo que guardaran alguna relación con el judaísmo– los que no fueron quemados, huyeron al sur del Tahuantinsuyo (el antiguo imperio inca), que más tarde sería parte del Virreinato del Río de la Plata, después de las Provincias Unidas del RdlP, al fin Argentina (con centros en Córdoba y el Tucumán).
Eran gente culta, muchos se decían portugueses para eludir el control español en Lima. En la Península sólo se dejaba marchar a América a los “cristianos viejos”, muy pocos cultos entre ellos, porque en España estaban instalados y no necesitaban lanzarse a la aventura.

En el Sur, más lejos de la mano inquisitorial, los que habían llegado a apoderarse de las tierras (todos los guerreros, piratas y contrabandistas habidos) querían casar a sus hijas con esos israelitas, para ennoblecerse y entrar en los clubes de los invasores hispanos ya instalados, los funcionarios, que eran la gente rica, reconocida en la Península, y absorbieron a los –una vez más– fugitivos.
Eso ya había sucedido en la Historia, en otros tiempo-espacios, como cuando los caudillos de tierras próximas al Imperio romano, por ejemplo, mil quinientos años antes, querían ser respetados por Roma, y casaban a sus hijos e hijas con los vencidos judeos del año 70, del 135, dispersos por el mundo antiguo. O cuando Rusia, Austria, Prusia, se repartieron Polonia, Galitzia, la Bukovina… en el s. XVIII, y muchos judíos pasaron a la prosperidad de la administración rusa (los ortodoxos rusos y los católicos polacos no eran judeófobos como los católicos germánicos), y numerosos rusos y polacos casaron con judíos, parte de ellos haciéndose judíos (¿de ahí Naifleisch?).

En el caso que nos ocupa, cambiar el apellido, hispanizarlo, fue parte del contrato de esos judíos hispanos conversos al casar con las hijas de los hispanos viejo-católicos. De allí salieron así mismo vástagos mestizos con indias, que se fueron mezclando (no había píldora, y éste ha sido un proceso natural con indias y negras). Por eso hay colores sospechosos, “cabecitas negras”, entre los amos norteños.
Ahí nace la estirpe de los dueños de ese Norte argentino, un par de generaciones después, o tres. Los que lucharon contra las tropas españolas enviadas por la unión europea de la época, la de 1816, para aplastar la independencia criolla (como Güemes)… los que otros cien años después, ya en 1900, serían en gran parte clericales antisemitas, enemigos de la “sangre” hebrea, e invasores antiininmigrantes, y antiizquierdistas en las ciudades del país.
Si, puede que los Anshei ireinu o Anchorena hayan sido de la partida. Y quizá los Patrón Costas, entre tantos otros.
Suele decirse “no tienes más que sacudir el árbol de cualquier cristiano y verás caer ancestros judíos”. Pero también es cierto que no tendrías más que sacudir el árbol de cualquier semita… y verías caer de entre sus ramas eslavos, asirios, germanos, aymaras, beduinos, catalanes, magyares, diaguitas, galos, arábigos, hispanos… andá a una sinagoga y verás la mezcla.

Ay de los bobitos que se creen lo de las “razas” y se hacen racistas. La judeidad, sin ir más lejos, está en otro sitio. ¡Y no digamos el judaísmo!

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Anusim o Crypto judíos. Crónicas de una travesía judía

 

¿Quiénes son los “anusim” en nuestros días?

Anusim o Crypto judíos
Crónicas de una travesía judía


Rab. Eliahu Birnbaum

En términos generales, solemos pensar que los anusim son una especie extinguida, que sólo se conserva en los libros de historia y los documentos polvorientos de tiempos de la Inquisición. Pero no es así; hay anusim y descendientes de anusim que viven hasta el presente en todo el mundo y que quieren volver a unir sus destinos al del pueblo judío.

El fenómeno de la vida oculta del judaísmo de España constituye probablemente uno de los capítulos más apasionantes de la historia judía, y sus testimonios siguen siendo vigentes hasta el presente. A pesar de las numerosas dificultades, los descendientes de anusim lograron preservarse y preservar los lazos con sus raíces judías y la sensación de pertenencia al pueblo judío durante más de 600 años.

Como se sabe, los anusim son judíos que en tiempos de la Inquisición fueron forzados a convertirse al cristianismo, pero que siguieron cumpliendo los preceptos judaicos en secreto.
Los anusim se caracterizan por diversos nombres y diferentes historias. El concepto conocido en España y Portugal era el de “marranos” (un apodo despectivo que compara a los anusim con cerdos). También estaba muy difundido el término de “criptojudíos”, cristianos judíos o conversos, es decir, judíos que habían cambiado de religión. En otros lugares los llamaban “cristianos nuevos” para señalar su reciente incorporación al cristianismo. En Palma de Mallorca (una isla al sur de España) los llaman “chuetas”. Hoy en día, los descendientes de los marranos, chuetas o cristianos nuevos prefieren definirse como “anusim” o descendientes de anusim. El denominador común a todos estos nombres es el hecho de que fueron forzados a abandonar el judaísmo y obligados a aceptar la fe cristiana contra su voluntad, a pesar de que en sus corazones y en sus hogares seguían manteniendo la fe y la tradición judía a diferentes niveles.

Cabe suponer que no todos saben que las leyes de la Inquisición y sus iniquidades subsistieron hasta el siglo XIX. Las leyes de la Inquisición se revocaron formal y definitivamente en España sólo en 1834; de hecho, en algunos países de América del Sur y en Angola las persecuciones prosiguieron hasta fines del siglo XIX.

Han pasado más de 600 años desde la aparición del fenómeno de una vida judía oculta en la Península Ibérica, y menos de 200 años desde la revocación de las leyes de la Inquisición en España, Portugal y el continente americano. A pesar de eso, las huellas de los descendientes de anusim no sólo que no desaparecieron de la historia, sino que siguieron existiendo activamente hasta el presente.

Hoy en día se conoce con certeza la existencia de grupos de anusim y descendientes de anusim en diferentes lugares: algunos siguen viviendo en España y Portugal y se consideran descendientes de judíos de tiempos de la Inquisición; otros siguieron manteniendo su fe y su identidad en los países de dispersión de los anusim que huyeron de la conversión forzada, como Brasil, México, Nueva México en los Estados Unidos y varios países en América del Sur.

Los descendientes de anusim están recuperando a nivel individual y comunitario la conciencia del vínculo de pertenencia con sus antepasados. Miles de ellos se encuentran actualmente en proceso de búsqueda espiritual y nacional, a fin de retornar a sus raíces judías.

Muchos estudian judaísmo en seminarios y clases, participan en la vida comunitaria y en debates y estudios en sitios de Internet creados para ellos. En general, el judaísmo se mantuvo a nivel individual, fundamentalmente en zonas rurales en las cuales las características sociales les permitían preservar su identidad.

Recientemente me encontré en España con un hombre de más de 70 años que nació y vivió toda su vida en el pueblo de Sirat. Según todos los datos, en esa región de España (Castellón) no había judíos desde que los reyes les dieron la posibilidad de convertirse al cristianismo o abandonar el país. Pero ese hombre llevaba en el brazo… un talit que su madre le había tejido a mano 60 años atrás para que supiera de dónde venía y a qué pueblo pertenecía. Era un talit blanco con franjas azules, que conservaba para legarlo a sus hijos. Ese hombre, Francisco Bellido, sabía recitar (con gran emoción) las plegarias Shma Israel y Modé Aní en hebreo, tal como se las había enseñado su abuelo. En su casa había una mezuzá de arcilla del siglo XVII, no en la puerta exterior, por miedo a las autoridades, sino en una puerta interna; al pasar por ella la familia solía besarla. Esta tradición había pasado de generación en generación, sin libros, ni rabinos ni instituciones de estudio de la Torá…

La historia se repite… Lo que los reyes Fernando e Isabel trataron de hacer en España en el siglo XV –borrar todo rastro de los judíos y el judaísmo a través de la expulsión y la conversión forzada en España y Portugal– vuelve a despertar… Un número considerable de descendientes de estas víctimas resurge de la historia y quiere fortalecer al pueblo judío y enmendar aquel capítulo amargo de la Inquisición… Cabe suponer que los reyes de España y Portugal se revolverían en sus tumbas ante esta noticia…
Por supuesto, la historia de los anusim no es un bloque uniforme. Hay diferentes grupos y muchas divisiones entre ellos, y no todos son descendientes biológicos de los anusim de España y Portugal; pero la mayor parte puede ser considerada como sus descendientes espirituales, teniendo en cuenta las proyecciones halájicas aplicables a cada grupo.

Hoy en día existen anusim concretos, que han vivido hasta ahora como judíos ocultos, preservando la fe en un solo D-os, cumpliendo los preceptos en secreto y contrayendo matrimonios endogámicos durante más de 600 años. Ellos saben que son judíos y que su identidad judía se preservó a pesar de que durante siglos pensaron que todo el pueblo judío había sido aniquilado y que ellos eran sus últimos remanentes sobre la faz de la tierra. Hay anusim según la Halajá, cuyas familias conservaron la continuidad biológica, pero no la identidad judía: mantenían algunas costumbres y se casaban entre sí, pero no sabían explicar por qué lo hacían… Los viernes encendían velas en secreto y contraían matrimonios endogámicos, pero no lo veían como un acto religioso o judío. Por otra parte, hay anusim con identidad judía que saben que descienden desde hace siglos de una familia judía, que probablemente no conservaron la identidad biológica y se casaron con no judíos, pero que se sienten descendientes de anusim y orgullosos de sus raíces judías, y quieren reavivarlas. (Con respecto a esta clase de anusim, Abrabanel escribió que “los consideramos no judíos”; en su opinión “habrán de retornar al judaísmo; D’os no ha desesperado de ellos y con su inmensa misericordia los hará retornar a su Torá”). Hay algunos anusim que descienden de madre judía, y otros de padre judío, pero que se sienten judíos en todo sentido (como los judíos de Rusia, país que determina la religión de una persona según la de su padre). Lamentablemente, también hay cristianos evangelistas y mesiánicos que tratan de infiltrarse en el pueblo judío diciendo que descienden de anusim.

El tema de los anusim y sus descendientes no ha sido examinado a fondo por los estudiosos rabínicos de nuestro tiempo. No abundan las respuestas y los dictámenes que se refieren a ellos y que tratan de proponer una forma de hacerlos retornar al seno de nuestro pueblo en estos tiempos. Cabe suponer que la razón principal de ello es que los anusim siguen replegados sobre sí mismos, como desde hace siglos. Sólo después del cambio de gobierno en España (la muerte de Franco) y Portugal (el fin de la dictadura y el comienzo de la democracia en 1975), los descendientes de anusim se sintieron libres para exponer sus sentimientos y pedidos.

El Rabino Yehuda Halevi Ushpizai z-”l, rabino y titular del Tribunal Rabínico de Ramat Gan, escribió: “Ahora creemos que D’os ha recordado a su pueblo y su tierra, y que hemos tenido el privilegio de despertar del exilio, tal como lo prometiera el profeta Ezequiel: ‘Pero vosotros, montes de Israel, echaréis vuestras ramas y produciréis vuestro fruto para mi pueblo Israel; porque pronto vendrán”… Debemos despertar a los anusim de España y decirles que el D’os de Israel los llama, que retornen al pueblo judío… En su libro sobre la Torá eterna, Don Isaac Abrabanel los ha perpetuado y ha prometido que los anusim de España volverán al judaísmo”.

El Rabino Haim David Halevi z”l escribió:

“A partir de ahora, una de las maravillas de la futura redención milagrosa del pueblo judío será el retorno de los hijos perdidos y extraviados al seno del judaísmo. Y si también los descendientes de los anusim de España y América quieren retornar al judaísmo, veremos en ello parte del ‘inicio de la redención’…”

El Rabino Mordejai Eliahu Shelita escribió: “Puesto que pasado mucho tiempo desde la época de los anusim hasta el presente, y existe el temor de que se hayan mezclado con no judíos, ‘debemos atraerlos con benevolencia’, es decir, se los debe elogiar porque quieren cumplir abiertamente con los preceptos de la Torá”…

También el Primado de Sion, el Rabino Shlomo Moshe Amar Shelita anunció la creación de una comisión que examine la pertenencia de los anusim al pueblo judío y la forma adecuada de hacerlos retornar.

Rab. Eliahu Birnbaum

Rabino principal de la organización Shavei Israel, que se ocupa de tender una mano a descendientes de judíos que desean retornar al judaísmo y director del Instituto Amiel, que envía Rabinos a comunidades en la Diáspora con el objetivo de reforzarlas.

 


 

Miles de “marranos” buscan regresar al judaísmo


También este año pasó su seder de Pesaj Antonio López (41),natural de Toledo, en soledad…casi a escondidas. Ya hace tres años que se encuentra López, descendiente de marranos, en proceso de GUIUR (conversión al judaísmo) aunque todavía se lo esconde a sus padres:” Carezco de valentía para contarles esto”-y prosigue-”Para mi significa volver a cavar un pozo en nuestra historia familiar, un pozo de inmenso dolor. Mi familia es lo mas importante en mi vida y no estoy seguro si D-s querría que les confiese lo de la conversión, eso les causaría aún mas dolor ”.
López trabaja en el Banco Central de España, es experto en descubrir billetes falsos y su cargo consiste en ayudar a la policía a desbaratar redes mafiosas de falsificación de dinero que pululan por toda Europa.
La kippa blanca y los tziztiot que usa cotidianamente, parecen una obligatoria vestimenta de trabajo, pero el toma el asunto de su conversión con absoluta seriedad. Últimamente sacó turno en el sanatorio para que le realicen la circuncisión quirúrgica.

En los últimos dos años ya se habla de este fenómeno en España, Brasil, y Portugal: Miles de personas que averiguaron su origen ”marrano” abarrotan las rabbanutz locales con el propósito de convertirse al judaísmo.

Para entender este fenómeno debemos retroceder en la historia hasta el año 1391.La floreciente comunidad judía española despertó celos en el corazón de la iglesia medieval, la que incitó a la gente a realizar pogromos o matanzas de judíos. Este proceso encontró su punto culminante en el año 1492 ,con el decreto de la inquisición ,conversión forzosa ,o muerte por torturas, o expulsión. Según algunos historiadores expertos en el tema, aproximadamente 300.000 personas fueron salvajemente asesinadas, otras 300.000 se convirtieron al cristianismo, y otros 300.000 alcanzaron a huir del país.
Dos tercios de los expulsados se refugiaron en Portugal hasta el año 1497,en que el Rey portugués a través de engaños, y prometiéndoles que los dejaba salir, les congregó a todos en el puerto de Lisboa, y una vez allí envío un ejercito de curas que les arrojó cubos de ”agua bendita” para convertirlos por la fuerza.”Eso les produjo un terrible trauma ”-cuenta Mijael Froiner, fundador de la liga ”Shavei Tzion”.

Hoy día, según cálculos de los expertos, en Portugal casi un 30% de la población del país es descendiente de ”marranos”.
Rafael Valenzuela (48),empleado de una empresa de trabajos transitorios en Madrid, descubrió su origen cuando se lo reveló su madre antes de morir:”Provenimos de una familia judía, la  familia Toledano, de Córdoba”. Desde ese momento, decidió convertirse al judaísmo.
Sus amigos cristianos ya se acostumbraron a verlo judío y lo aceptan como tal:”El problema aquí en España es que la población es mayoritariamente enemiga de Israel, yo creo que nosotros, los b’nei anusim ,podemos ayudar mucho a la propaganda israelí en ese sentido”.
Aproximadamente 50 descendientes de anusim estudian en el seminario que organiza ”Shavei Tzion”,en Costa del Sol, en el primer hotel kasher de España.
Ira Dutra(34),diseñadora de modas nacida en Lisboa y residente en Barcelona, cuenta que también en su caso la familia guardo el secreto de la judeidad durante siglos:”Contrariamente a la costumbre de nuestros vecinos, nunca en casa hemos comido carne de cerdo. En nuestra ciudad, una vez por año, hacen un desfile tradicional hasta la plaza de la ciudad donde queman un muñeco que representa a los judíos, en conmemoración de la inquisición, mi madre nos ordenaba cerrar las persianas para no ver semejante barbaridad”.
Después que una amiga suya pasó el ”guiur”,decidió Dutra acercarse a sus raíces : ”Yo no pienso en convertirme, por respeto a mi marido católico que no desea ser judío, pero cuando tenga hijos los educare según la tradición judía”.
Por lo menos la mitad de los seminaristas respetan el Sábado y comen kasher. ”Yo le s cuento que por culpa de un accidente histórico ellos salieron del pueblo judío, cuenta el Rab Biremboim, y ellos me responden:’’somos hijos de anusim y queremos retornar a nuestro pueblo”.

Fuente: http://www.anajnu.cl/marranosguiur.htm

 

 

 

 

 

 

Día de la Ignominia Española

El 31 de marzo del año 1492 es una fecha trascendental para el pueblo judío. Los reyes de Castilla y Aragón, Fernando VII e Isabel “La Católica”, firman el Decreto de Expulsión de los judíos de España, quienes podían elegir entre dos caminos muy difíciles: el destierro y la búsqueda de otros lugares donde se les permitiese vivir respetando su fe o convertirse al catolicismo.

Muchos fueron los que optaron por la conversión manteniendo así en secreto su judaísmo, pero esto trajo como posterior consecuencia la implementación de la famosa Santa Inquisición, que se caracterizó por la intolerancia y la utilización de métodos violentos que iban desde la tortura hasta la hoguera, buscando la confesión de aquellos que judaizaban en secreto seguido de la confiscación de sus bienes con lo cual los familiares quedaban en el desamparo y la ruina total.

Quedan miles de relatos como testimonios a lo largo de los siglos en que la inquisición persiguió despiadadamente a los judíos en los diferentes continentes. Las cifras no son claras porque muchos archivos con el transcurso del tiempo se perdieron, o fueron destruidos intencionalmente, pero se estima que murieron en manos de la Inquisición más de 60.000 judíos cuyo único pecado fue tratar de preservar su fe y su identidad milenaria.

El efecto que tuvo la salida de los judíos de España fue la desaparición del judaísmo de la Península y lo que quedó como vestigio fue la práctica del marranismo o de un judaísmo en secreto, que podía despertar la sospecha con las consiguientes delaciones -era obligatorio ocultar las identidades- ya que todo debía ser en secreto.

La primera generación conocía perfectamente el judaísmo, algo menos la segunda y en las posteriores la ausencia de libros, maestros y libertades fue generando un judaísmo muy peculiar, un judaísmo adaptado a una nueva realidad.

En el suelo ibérico donde permanecieron los conversos que guardaron su identidad como pudieron fueron social y políticamente discriminados. Trataron por todos los medios de mantener su identidad judía y vivieron una doble vida; en la calle: católicos fervientes, y en el hogar: judíos aferrados a sus costumbres y a sus creencias.

Pese a la explícita prohibición, otros conversos lograron llegar a América, después de aquellos que viajaron con Colón. Hasta las costas de Perú y México los persiguió la Inquisición y fueron acusados de nuevamente de “judaizar”. Muchos millares huyeron a Tucumán y al Río de la Plata. Otros, los que vinieron de Portugal, vivieron sus desventuras en Brasil, entre la Inquisición portuguesa y la permisividad holandesa.

Aquello que la Inquisición no pudo lograr durante siglos, pese a la saña con la que se persiguió a los judíos, lo ha hecho el paso del tiempo ya que en cada generación se iban diluyendo un poco más los lazos ancestrales con sus orígenes pero hoy, en nuestras últimas décadas, muchos de los descendientes de los anusim están buscando la forma de retornar a sus raíces.

Se cree que unos 60 millones de los habitantes de Latinoamérica son descendientes de los primeros judíos, de aquellos que llegaron buscando nuevos lugares para vivir en paz alrededor de su fe. Son millones de personas condenadas a no saber sus verdaderas raíces e identidad.

Hay que pensar asimismo que los Reyes Católicos, necesitaban urgentemente dinero para seguir la guerra contra los árabes que habian fundado El Andaluz, y esta Inquisicion les vino de maravillas por las enormes sumas de dineros y propiedades que robaron a los judios, y para sufragar los gastos de la expedicion de Colon. Sabemos ya que el tema de colonizacion fue “una novela fantasiosa”. La realidad fue que fueron a pillar y robar los bienes de los propietarios naturales, los indigenas de las Américas.

Por eso debemos denominar el dia 31 de marzo de 1492, como el Día de la Ignominia Española.

YO, MIHAEL BAR HAIM SEGURA, YA FORMO PARTE DE LA COMUNIDAD JUDIA DE LAS ISLAS BALEARES

Por Miquel Segura

YA SOY MIEMBRO DE PLENO DERECHO DE LA COMUNIDAD JUDIA DE BALEARES

El hecho se produce tras la aceptación de mi Retorno por parte del Consejo Superior Rabínico Español

Un hecho trascendental -al menos para los estudiosos del judaísmo mallorquín- que se saldó con la lectura de una notificación. Así podría definirse el “acto” -si es que así puede llamársele- que tuvo lugar en la sinagoga de Palma en la noche del viernes 19 de febrero. Allí, antes de empezar la celebración del “kabalat shabat”, el vicepresidente de la Comunidad, Abraham Barchilón, leyó la resolución del Consejo Superior Rabínico Español. Mihael Bar Haim Segura -Miquel Segura para los no judíos- era aceptado como miembro de pleno derecho de la Comunidad Judía de las Islas Baleares. Dicha resolución se fundamenta en el “Documento de Retorno al a fe de sus Ancestros” expedido y firmado en su día por el rabino Mordejai Mark Àngels, de la Comunidad Shearit Israel de Nueva York.
De modo tan simple y sencillo yo, Miquel Segura, hijo de Jaume y de María, perteneciente -y son palabras del documento original firmado por Àngels- a la comunidad chueta de Mallorca”, me convertí en el primer descendiente de judíos conversos mallorquines que, tras ser aceptado como judío por una alta institución rabínica de Estados Unidos y por el Consejo Superior Rabínico Español, pasaba a formar parte de una comunidad judía. ¿Se abría un paréntesis o se cerraba? Para mi, finalizaba una época y empezaba otra. La “Comunidad Judía de las Islas Baleares”, a la que ya pertenezco, nunca había acogido a un chueta como “judío de pleno derecho”, por decirlo de alguna forma. Ahora ya cuento como minián -así se denomina en el judaísmo el “quorum” necesario para poder llevar a cabo determinadas celebraciones- leer la Torà y -espero que dentro de muchos años- ser enterrado en un cementerio judío. Mi larga marcha hacia el judaísmo ha finalizado y empieza una nueva etapa. Ahora debo estudiar Torà, aprender hebreo, aprender a vivir como lo que soy -en realidad siempre lo fui- un judío mallorquín.

Increíblemente, los hechos trascendentales suceden a veces de esa manera: discretamente, calladamente, he atravesado la puerta de Sión. Siempre seré un chueta, pero ya no seré -al menos hasta que me sepulten- simple material de archivo. Ser el primero no tiene para mi más mérito que el de haber sido merecedor de una gracia muy especial. Ahora, como judío que soy, ni siquiera puedo instar a otros chuetas a que me sigan. Sin embargo, he marcado un camino, pese a quien pese. He cerrado un paréntesis pero he abierto una puerta. Baruj Hashem.

Fuente: http://www.miquelsegura.com/

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