Nosotros, los cruzados

Hablar bien de Israel no es delito. Todavía.

Thursday, November 4, 2010

Nosotros, los cruzados

Kufa es un centro de estudios islámicos que está a pocos kilómetros de Najaf, en el centro de Irak. Y no es un lugar cualquiera. Allí se forman las élites del clero chií, como por ejemplo, en su momento el ayatolá Jomeini. Allí a este plumilla le explicaron una visión del mundo completamente diferente a la que tenemos en Occidente. Muy interesante en algunas cosas y aterradora en otras, pero sobre todo distinta de la de todos nosotros, incluyendo los que consideran que no somos tan diferentes y que merecemos que nos maten porque algo malo habremos hecho.

Y en esa visión, que no es exclusiva de los chiíes sino común a todo el mundo islámico, uno de los puntos que más nos separan es la definición de cristiano. Porque verán, aquí podemos manifestarnos contra la visita del Papa o embarcarnos junto a un grupo de terroristas con destino a Gaza, pero nada de eso borra lo que somos a ojos islámicos. Somos cristianos. Y así es lo mismo un productor de cine porno francés, que una monja italiana o un activista antiisraelí. Es más, para ellos Israel –y así me lo contaron— no es más que la reedición del reino latino de Jerusalén del año 1099. “Aquello duró cien años y éste apenas lleva sesenta. Tenemos tiempo”, avisaba un clérigo totalmente en serio. Nosotros somos los cruzados.

Pero nosotros no queremos entender esto porque consideramos al cristianismo como una cuestión exclusivamente religiosa. Porque somos muy modernos. Y por la misma regla de tres no entendemos nada cuando en Israel su Gobierno exige que se le reconozca como Estado judío. No nos entra en la cabeza que no tiene nada que ver con la separación entre religión y Estado. Y por eso nos agarramos como a un clavo ardiendo a cualquier cosa en sentido contrario. Y la divulgamos y la publicamos. Como que Mahoma era un feminista de su época (en el importante diario) o cuando el príncipe jordano Ghazi bin Muhammad bin Talal suelta que “cristianos y musulmanes estamos en el mismo barco”.

Claro, claro, el mejor ejemplo del mismo barco, es la Iglesia de Nuestra Señora del Socorro de Baghad (que un servidor también conoce), donde esta semana cristianos y musulmanes estaban juntos. Los primeros desarmados con sus hijos en brazos mientras los segundos les disparaban indiscriminadamente. Otro ejemplo del mismo barco es el último comunicado de Al Qaeda que amenaza con matar cristianos allá donde estén. Es decir a todos nosotros y aquí mismo. Pues nada, nosotros sigamos demonizando a los que están en primera línea. Y no perdamos de vista que por mucho que les condenemos y les boicoteemos son parte de nosotros. De Occidente.



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Sobre Israel opinamos todos: El tutú de Tutu

Sobre Israel opinamos todos: El tutú de Tutu.

Hablar bien de Israel no es delito. Todavía.

Thursday, October 28, 2010

El tutú de Tutu

Siendo este periodista apenas un becario tuvo oportunidad de conocer a Desmond Tutu un verano. Eran finales de los ochenta. El obispo surafricano explicaba la lucha contra el apartheid en su país a un grupo reducidísimo de plumillas. Signo de que la profesión ya comenzaba a irse al garete, los periodistas nos comportábamos más como en una aparición mariana que en una rueda de prensa. No es de extrañar, y resulta significativo, que el único capaz de elaborar una pregunta coherente fuera un humorista. Ahora publica en el importante diario español.

A Tutu le ha ocurrido lo que a algunos cantantes, que en un momento determinado han llenado estadios con gente coreando sus éxitos y en vez de retirarse siguen cantando la misma canción en circunstancias totalmente diferentes. Y claro, en vez del estadio ahora apenas llenan el escenario de Las Vegas junto a la capilla donde te casa Elvis. Honestamente, servidor ignora cómo Tutu llegó a la conclusión de que lo que sucede entre Israel y los territorios palestinos es comparable al régimen racista surafricano. Pero no me cabe duda de que así rebaja considerablemente el mérito de la histórica lucha de sus compatriotas, aunque, eso sí, a cambio consiga el aplauso de la platea flotillera.

Pero a Tutu se le ha visto el tutú. Ha exigido a la Ópera de Ciudad del Cabo que no actúe en Israel el mes que viene. Tutu es uno de los adalides del boicot cultural a Israel. Es decir, según su tesis, los israelíes no se han ganado el derecho a escuchar la Ópera de Ciudad del Cabo. Qué curioso, igualito que le sucedía a cualquier negro (por ejemplo él mismo) en la Sudáfrica del apartheid. Cuando los israelíes sean buenos, como los negros buenos, podrán entrar en el teatro. Voy a buscar en qué parte del Evangelio el señor obispo anglicano ha aprendido eso.

La Ópera de Ciudad del Cabo le ha dado a Tutu un baño de sentido común. “La Ópera no debe adoptar la postura política de desentenderse de los lazos culturales con Israel y Palestina”. Es decir, le ha recordado que en el nombre de la tolerancia no se puede ser un intolerante, que actuar en Israel no es negar los derechos de los palestinos y que el “boicot cultural” es una postura política, no un acto de justicia. Por cierto, la obra representada es Porgy & Bess, la mayor parte de los artistas son negros y trata sobre el apartheid. El de verdad.

 

¿Quién apacienta las ovejas?

Sobre Israel opinamos todos.

¿Quién apacienta las ovejas?

Uno entiende que ser obispo en casi todos los países de Oriente Medio es bastante duro. Lo normal es que los cristianos sean discriminados y en algunos lugares perseguidos (o ejecutados si se descubre que el cristiano era un musulmán convertido). Y no lo digo yo, lo dicen las cifras de cristianos sirios, libaneses, iraquíes o egipcios, por ejemplo, que cada año abandonan sus países porque temen por su vida. Un chorreo para la presencia bimilenaria de la Iglesia en la zona.

Uno entiende que la fe mueve montañas, pero no disipa el aliento en el cogote (propio y del rebaño) de Hizbullah, los Hermanos Musulmaes o las Milicias del Mahdi, por poner tres ejemplos. Y así Europa comienza a tener habitantes que a muchos les parecerán salidos de una película de cruzados, como católicos asirios, coptos egipcios o cristianos melquitas, pero que son personas de carne y hueso desterradas de su tierra por movimientos violentos que les consideran indignos herejes y que cuentan con la indiferencia, cuando no la complicidad, del gobierno de turno.

Tal vez el ejemplo más palmario sea Belén, la cuna literal del cristianismo. Una ciudad hasta hace no tanto cristiana en la que ahora los cristianos son una minoría, y van por el camino directo de la desaparición. Un proceso acelerado exponencialmente tras el traspaso de la administración a las autoridades palestinas. Palestinas y musulmanas, hay que añadir. Y menos mal que los frailes no permitieron que en 2002 los palestinos que asaltaron la Basílica de la Natividad enterraran a sus muertos allí, que si no a estas horas la Iglesia donde según la tradición nació Jesús sería una mezquita. Este periodista estuvo allí.

Uno entiende todo esto y el que además a algunos obispos no les guste Israel (donde por cierto la vida de ningún cristiano corre peligro), y que intenten marcarse tantos ante el sátrapa de turno que gobierne en su país atacando a Israel, el único país de Oriente Medio donde si alguien se convierte al cristianismo no será condenado a muerte. Pero, hombre, de ahí a que la conclusión del Sínodo se centre en la crítica a Israel va un trecho muy largo. Los prelados exigen el fin de la ocupación israelí y la creación de dos Estados. Muy bien, pero ¿y qué pasa con la situación del propio rebaño, cuyo cuidado se les ha encomendado en una tradición que comenzó hace dos mil años cuando un judío hijo de un carpintero ordenó a otro judío pescador “apacienta a mis ovejas”? ¿Quién apacienta a esas ovejas mientras ellos se dedican a la política? ¿Nasrallah o Muqtada Al Sader? ¿Quién alzará la voz por sus ovejas perseguidas y machacadas? ¿El imam de Damasco o el de la Universidad de Teherán?

Trabajar por la paz no es sólo una opción sino una obligación para los obispos del Sínodo, pero esconderse tras la Biblia para cometer una injusticia es inaceptable. Ellos mismos lo han dicho por escrito. Joder, ahora resulta que Homer Simpson es un buen católico y algunos obispos le hacen el juego político a La Meca. Qué cosas.

 

Barra libre contra Israel

Hablar bien de Israel no es delito. Todavía.

Monday, October 18, 2010

Barra libre contra Israel

No por escribirlo más veces es menos verdad: No se trata sólo de Israel, se trata de nosotros y de la sociedad en la que vivimos.

Un juzgado de Madrid ha absuelto a nueve personas del delito de alteración del orden público por encadenarse a las puertas de un acto en Madrid donde participaban tres empresarios israelíes mientras lanzaban las consabidas consignas contra Israel de genocido, racismo, Estado asesino, etc… La sentencia absolutoria estima que, como no se encadenaron a todas las puertas, no impidieron el acceso al local y que las consignas forman parte de la libertad de expresión. Antes de escuchar la sentencia los activistas han desplegado frente al tribunal con una pancarta que decía “Israel asesina, boicot activo”.

Es decir, que si un grupo de ciudadanos se encadena mañana a varias puertas de los juzgados de Madrid, no a todas, claro, y comienzan a gritar que la justicia española es genocida, racista y asesina no serán culpables, ni siquiera, por alteración del orden público. La gente que tenga que entrar en el edificio podrá seguir haciéndolo y las consignas forman parte de la libertad de expresión. ¿Verdad que si?

Un juez ha decretado barra libre contra Israel. Verás que fiestón.

Periodistas, pemios y respeto

Sobre Israel opinamos todos: Periodistas, pemios y respeto.

 

Hablar bien de Israel no es delito. Todavía.

Sunday, October 10, 2010

Periodistas, pemios y respeto

Aviso a los navegantes. Aunque hable de los dos, la entrada de hoy va más sobre periodismo que sobre Israel.

A Pilar Rahola le han dado el Premio Daniel Pearl por “su código periodístico a favor de la verdad y su lucha contra el antisemitismo”. Daniel Pearl era un periodista del Wall Street Journal que tiene el triste honor de haber inaugurado como víctima los degollamientos ante la cámara con los que los islamistas nos chantajean a todos. Este premio internacional reconoce un comportamiento comprometido con la libertad de expresión y los derechos humanos. Y se lo ha llevado una periodista española (ella se define como catalana, pero no nos perdamos en el asunto)… Y la prensa española (salvo el diario en el que escribe y alguna agencia) no ha dicho ni una palabra.

El que en España los periodistas despreciemos y ninguneemos premios y premiados que no son nuestros, o de nuestra cuerda, es desgraciadamente el pan nuestro de cada día. No entraré en detalles sobre la miríada de premios periodísticos y cómo se otorgan porque sería patear el avispero (y además noto que el terreno resbala, joder, si hasta yo tengo uno) pero apuntaré a que reflejan el estado de la profesión: un oficio que ha perdido el respeto por sí mismo y por los que lo ejercen. Donde el rebaño está por encima de todo y ojito con el que vaya por libre… como Pilar Rahola. Es una desgraciada realidad que la cantidad de premios periodísticos aumenta conforme disminuye la calidad del trabajo; la de sus condiciones y la de su resultados.

Uno ha tenido la suerte de dar sus primeros pasos en esta profesión en un país donde los periodistas se respetan a sí mismos y eso lo tienen ya ganado cuando se exponen ante el resto de la sociedad. Una manera de entender el oficio y de entenderse a uno mismo que consideraría el desprecio hecho por la profesión española al premio de Pilar como un comportamiento tacaño, miserable y de poca clase. Somos muy valientes dando estas cuchilladas al colega pero luego nos callamos como siervos cuando aparece cualquier político convoca a un grupo de los nuestros y se permite largarles un coñazo de media hora que lleva escrito y terminar sin admitir preguntas. Y nosotros salimos del acto con los pantalones por los tobillos.

Danierl Pearl fue un periodista ejemplar que murió en el ejercicio de su profesión y que trabajaba para un medio donde la mayoría de esos satisfechos que sonríen de medio lado no serían admitidos ni como porteros. La Liga Antidifamación, que otorga el premio, lucha mucho más activamente y con mayor eficacia contra la discriminación que cualquier discurso de los que se largan nuestros gurús de la comunicación. Y Pilar Rahola es una periodista que en su estilo denuncia sistemáticamente contra viento y marea el resurgimiento del antisemitismo en Europa. Siempre ha sido de izquierdas y nacionalista catalana y de ahí no se ha movido. Y era respetada en la izquierda hasta el día en que se le ocurrió hablar bien de Israel. Desde entonces para muchos medios es, sencillamente, una apestada.

Y nosotros como si nada de esto existiera. Pues nada, sigamos así que vamos bien.

 

 

 

2 Naciones, 1 Estado y 1 gran Negocio

Sobre Israel opinamos todos.
Hablar bien de Israel no es delito. Todavía.

Sunday, September 26, 2010
Si hubo a quien el discurso del presidente Barack Obama ante la ONU preocupó de verdad, cuando anunció que el año próximo quiere un Estado Palestino sentado en la Asamblea General, no fue a los israelíes, ni a quienes se quedan asombrados de que el hombre más poderoso del mundo se apunte a la moda de los discursos vacíos políticamene correctos. Y de eso sabemos mucho en España. No, a quienes le ha entrado el canguelo es la multitud de occidentales que se ganan la vida contra Israel.

Preocupa, y mucho, a esos que disfrazan su incompetencia profesional de activismo presuntamente solidario y democrático, cuando es todo lo contrario. Es egoista, porque sólo sirve a asegurar una fuente de ingresos que de otra manera no tendrían y es totalitario porque pasan por alto las violaciones de los derechos humanos, el terrorismo y la tiranía que incluso afectan a esos a los que dicen defender.

Desde que las conversaciones están en marcha y ha quedado claro que todos los temas están sobre la mesa (y sólo sobre lo que se negocia puede haber un acuerdo) estamos volviendo a escuchar una cantinela a la que hay que estar muy atentos. Desde la Industria la Paz en su rama académica se nos está insistiendo en que la creación de un Estado Palestino ya no es suficiente. Que no se trataría de una “paz justa” para los palestinos y que para terminar con la inmensa injusticia histórica que, según repiten, representa la creación del Israel judío, es necesario crear un gran Estado “binacional”. Atentos a esta palabra que la vamos a escuchar mucho.

Es, decir, que después de dar paliza durante años acusando a Israel de saltarse las resoluciones de la ONU ahora resulta que no es necesario cumplir la principal de ellas, que es la define un Estado judío y uno palestino. A tomar por saco la ONU (ahora, claro). Y además después de advertir en tono apocaliptico sobre la “ambición sionista” de crear un estado “desde el Mediterráneo hasta el Jordán” , ahora resulta que la solución es precisamente esa. Y lo más sibilino de todo. Resulta que el fin último de esto es reparar la brecha material entre israelíes y palestinos (vamos dejar claro que los israelíes son unos ladrones) y negar la identidad judía de Israel, que es algo así como negar la identidad valenciana de la paella.

Lo que se está proponiendo desde algunas cátedras y departamentos universitarios en Europa no es otra cosa que la desaparición de Israel en nombre de la paz. Esta gente es la que tiene más que perder como se produzca un acuerdo, porque quieren seguir viviendo como hasta ahora. E Israel es la coartada perfecta.

Fuetnte: http://2.bp.blogspot.com/_xXfrIPMGvks/TJ9jzPWQOzI/AAAAAAAAA1E/z-Pm-CSDMzM/s1600/lamb+wolf.jpg

¿Quién bloquea Gaza?

Sobre Israel opinamos todos.

Wednesday, May 12, 2010 ·

¿Bloqueo? ¿Qué bloqueo?

La ONG italiana Secondo Protocollo ha elaborado un informe titulado Gaza 2010 que expone de manera palmaria el vergonzoso silencio sobre las verdaderas condiciones de vida en Gaza por parte de quienes más gritan, más se manifiestan, más boicotean y más cobran del dinero público en nombre de pueblo palestino.

En un texto de 20 páginas (algunas menos en el PDF), remitido tanto a Naciones Unidas como a la Unión Europea y algunos países donantes en un intento de que sepan qué se hace con su dinero (es decir el nuestro), la organización pinta un cuadro de connivencia generalizada con Hamas que, en época de recortes presupuestarios, debería hacer replantearse a más de un gobierno las denominadas “ayudas al desarrollo”.

Así en Gaza 2010 se demuestra que el número de mercancías que han entrado desde Israel en 2009 respecto a 2008 se ha incrementado en un 900%. No es un error: un 900%. En concreto entraron 5.300 camiones con ayuda humanitaria por 606 el año anterior. Este hecho contradice el “férreo e inhumano bloqueo israelí”. Además una mejora, por pequeña que sea, en las condiciones de vida en Gaza es un torpedo en la estrategia de Hamas que, como hacen todas las dictaduras, quiere hacer vivir a la gente bajo un estado de emergencia permanente.

La administración de Hamas (y perdonen la expresión) controla el reparto de la mayoría de esta ayuda. Hamas ha creado un doble circuito económico en Gaza que separa claramente a sus privilegiados del resto de la población, ésa que nos muestran incesantemente algunas ONG que curiosamente sobre los otros privilegiados no dicen ni pío. Y mejor que no lo digan porque dependen totalmente de Hamas para poder funcionar dentro de Gaza. Es más, la organización terrorista tiene la última palabra sobre la implementación de proyectos de desarrollo en la Franja para los que Israel no pone ningún problema. Cuando Hamas los veta, las ONG culpan al bloqueo de Israel, naturalmente.

Como dato curioso, pero no sorprendente, el informe señala que Hamas ha introducido un impuesto a los comerciantes de Gaza no muy diferente al de las bandas del Chicago años 30. Pura y simple extorsión. Y de nuevo, silencio de las ONG.

Para quien lea italiano aquí está el informe.

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