Destino TLV

Excelente trabajo sobre la ciudad de Tel Aviv del Centro de Información y Documentación de Israel para América Latina, CIDIPAL

Destino Tel Aviv

La chica Einstein

Espejismos palestinos

Por Henrique Cymerman – Ramala. Corresponsal de La Vanguardia. España

Diseño italiano, seguridad palestina. La policía palestina recibiendo en Ramala 25 motos especiales italianas, parte de la ayuda de la Euro-cops a la ANP.

“Ponte el cinturón de seguridad”, dice el periodista palestino Ziad Darwish, que hace un año se mudó de Jerusalén Este a Ramala, la capital de Cisjordania. “Ahora hay policía de tráfico, y la semana pasada me pusieron una multa de 500 shekels –90 euros– porque no llevaba el cinturón”, ante mi cara atónita.

Las principales ciudades palestinas de Cisjordania han cambiado drásticamente su aspecto exterior.

En las tiendas no falta ningunamarca internacional y en las calles se pueden ver decenas de tipos de coches europeos, japoneses y estadounidenses con olor a salpicadero nuevo. Y cientos de viviendas, tiendas y centros comerciales en construcción. En el centro de Ramala, de Nablús, de Tulkarem, hay decenas de carteles que anuncian nuevos negocios, tiendas de electrodomesticos, financieras internacionales que se instalan en Cisjordania, tiendas para novias, empresas de telecomunicaciones.

En un informe del Banco Mundial publicado en julio, los datos no dejan lugar a dudas: el crecimiento económico en Cisjordania–gobernada por la Autoridad Nacional Palestina (ANP)– ha sido en el 2009 del 7 por ciento,uno de los más elevados del mundo. Los salarios se han incrementado un 24 por ciento y las exportaciones se han triplicado.

Hasta hace pocos años, los transeúntes eran detenidos en las calles por todo tipo de milicias islamistas de Hamás, del grupo nacionalista de Al Fatah o de las mafias locales, con enmascarados que apuntaban sus fusiles y pedían la documentación. Ha sido el actual primer ministro palestino, Salam Fayad, antiguo funcionario del Fondo Monetario Internacional, que tenía una imagen gris y poco carismática, el artífice de una revolución silenciosa: instalar un orden sin precedentes en las calles de Cisjordania, en las que viven dos millones y medio de personas.

Entrenadas por estadounidenses y europeos, las distintas fuerzas policiales palestinas están bien desplegadas. Han arrestado a centenares de activistas y dirigentes del grupo rival, Hamás, que en el 2007 dió un golpe en Gaza y expulsó a las fuerzas de la más moderada Al Fatah.

“Fayad ha logrado que muchos antiguos enmascarados sean hoy policías que reciben sueldos en su cuenta bancaria, y no en negro como ocurría en el pasado”, afirma Darwish, subrayando la campaña del Primer Ministro contra la corrupción.

Muchos hombres de negocios y políticos, sin embargo, no ven claro este enorme crecimiento económico.

“Puede que sea un espejismo. Espero que ni Israel ni el mundo interpreten equivocadamente lo que ocurre con nuestra economía”, afirma Zaji Juri, director ejecutivo de la Compaמía Nacional Palestina de Bebidas.

“El boom económico palestino no puede reemplazar las negociaciones para poner fin a la ocupación israelí y establecer un Estado palestino independiente y soberano”, advierte.

El primer ministro israelí, Beniamin Netanyahu, es conocido como el gran seguidor de la paz económica. Su embajador en Washington, Michael Orren, llegó a afirmar, refiriendose a la economía de la ANP: “¿Donde se puede encontrar hoy en día en el mercado global actual previsiones tan
prometedoras? ¿En Singapur? ¿En Brasil? No. En Cisjordania”.

Los intercambios comerciales entre Israel y la ANP crecieron en el 2008 en un 21 por ciento. Hay incluso proyectos turísticos mixtos en zonas como la ciudad palestina de Yenín y la vecina israelí de Gilboa.

Israelíes y palestinos están desarrollando infraestructuras conjuntas para captar a miles de turistas europeos. Con el apoyo de España y Alemania,los primeros grupos ya han empezado a visitar la zona.

Basam Hamadan, dueño de la compañía de material electrónico Best Buy de Ramala, dice:

“La clave de la prosperidad económica es la estabilidad y la seguridad. Mucho depende de la voluntad del Gobierno israelٕí de permitir nuestra libertad de movimiento, de frenar la construcción en las colonias judías y de que finalmente fundemos un Estado”.

En Cisjordania son conscientes de que esta tendencia no es irreversible. En Gaza, a sólo 45 kilómetros de distancia, un millón y medio de palestinos controlados por los radicales de Hamás sufren un desempleo del 40%, un boicot israelí casi total y un nivel de pobreza que va en aumento.

Abed Ayasi, joven palestino de 28 años, bebiendo un expreso en un moderno café recién inaugurado en Ramala, explica que “la gente en los dos lados está harta de violencia y sueña con lograr la paz, o al menos, la estabilidad”.

Por la noche, al volvera Jerusalén cruzando la frontera de Kalandia,
vemos como los soldados israelíes arrestan a un joven palestino de 20 años que intentaba introducir en Israel explosivos escondidos en su mochila. Hace bastante tiempo que no ocurría algo similar, pero el incidente nos devuelve a la vieja realidad.

Fuente: Henrique Cymerman. La Vanguardia. Barcelona España

YouTube – Jerusalén se disfraza y celebra Purim

YouTube – Jerusalén se disfraza y celebra Purim.

Festejos de Purim en Israel


Jerusalén (Israel), 23 mar (EFE).- Disfraces, conciertos y actuaciones de malabaristas y hombres en zancos pusieron fin hoy en Jerusalén a la fiesta de Purim, el “carnaval judío” que mezcla colorido y dulces con ritos religiosos para celebrar el triunfo bíblico de los judíos sobre el antisemitismo.


El origen de Purim está en el Libro de Esther, del Antiguo Testamento, donde se narra la ocasión en la que Haman, gran visir del Imperio Persa, pidió al rey Ajashverosh que exterminase a todos los judíos de su reino. El rey se dejó convencer y emitió un decreto que ordenaba la masacre de todos los judíos en su territorio, pero la reina Esther intercedió ante él y logró que los judíos se salvaran y se impusieran a sus enemigos.


El pequeño Tomer, israelí de origen argentino, explicó a Efe que Purim celebra que “Ajashverosh al final no mató a los judíos” y por eso en esta fecha “se festeja y se divierte y se come y se hace el loco”.
El beber alcohol en la fiesta forma parte de la tradición, mientras que el aspecto más espiritual incluye un día de ayuno y lecturas del Libro de Esther en las sinagogas y los hogares, además de rezos específicos para esta fecha y bendiciones especiales antes de las comidas.

La festividad se celebró en Jerusalén bajo estrictas medidas de seguridad y se establecieron puestos de control en la entrada de cada calle de acceso a la principal Ben Yehuda, en los que abren todos los bolsos y se pasa un detector de metales y explosivos para impedir que ocurran atentados en una fecha tan especial para la comunidad judía.

¿A quiénes pertenece la Tierra de Israel?

Por Guido Maisuls
Escritor y Ensayista

Nuestro pueblo judío sufrió a través de la historia grandes y dolorosos exilios, expulsiones, genocidios, persecuciones y discriminaciones, injustas acusaciones, conversiones forzadas y asimilaciones obligadas y nuestra gente resistió como pudo: luchando de frente, huyendo, escondiéndose, adaptándose, mimetizándose con el medio, nadando contra la corriente y a veces a favor de ella, el objetivo fue siempre sobrevivir como persona y como judío, aferrándose a uno de nuestros mas sagrados principios: nuestro amor a la vida.

Esto trajo como consecuencia que hoy, alrededor del mundo, aparezcamos con diferentes apariencias, con diversos idiomas, con distintos colores de piel, con costumbres multifacéticas, incluso con aspectos muy difícil de identificarnos como tales, por esto hoy el judaísmo es multiétnico y pluralista pero compartiendo un origen y un gran destino en común.

En los últimos sesenta años hemos sido merecedores del comienzo de nuestro retorno a nuestro hogar ancestral, la tierra de Israel. Desde los albores de la civilización hemos sido como un impetuoso y arrollador río caudaloso que arrancando desde las primeras vertientes de agua pura y cristalina en nuestra formación como nación ha recorrido grandes distancias históricas.

Se ha detenido en numerosas embalses y represas y luego ha continuado su persistente marcha hacia nuestro gran destino final, restablecernos y realizarnos definitivamente como pueblo en nuestro hogar nacional y así convivir armónicamente en el seno de las naciones del mundo, aportando de lo nuestro lo más valioso que tenemos y poniéndolo al servicio de toda la humanidad.

Nuestro caudalosos río viene viajando impetuoso y nada ni nadie lo puede frenar ni hacerle cambiar de rumbo, ni nuestros dirigentes mas mediocres y de corta visión, ni nuestros enemigos mas crueles y acérrimos, sus afluentes están colmados de todos aquellos que son y somos los auténticos propietarios de la tierra de Israel.

Somos los descendientes de las tribus perdidas, los Anusim, los hijos de los judíos perdidos en todas las asimilaciones forzadas, persecuciones y genocidios a los que nos vimos expuestos, los gentiles que quieren subirse al tren y que desean sinceramente ser judíos y por supuesto a nosotros, los judíos oficiales y con papeles.

Son sus pasajeros los “Anusim”, “los forzados” en hebreo. Un judío que ha sido forzado a abandonar el judaísmo en contra de su voluntad, y quien hace todo lo que está en su poder para continuar practicando sus principios bajo la condición de coerción.

Se cree que unos sesenta millones de los habitantes de Latino América son descendientes de esos primeros judíos secretos, de aquellos que llegaron buscando nuevos lugares para vivir en paz alrededor de su fe, son millones de personas que se vieron condenadas a no saber sus verdaderas raíces e identidad.

En España es imposible dar cifras sobre los Anusim, porque continúan escondidos, pero las personas que se reclaman descendientes de judíos son varios miles. “En todas partes, en las 52 provincias españolas, hay judíos secretos, pero España sigue siendo un país muy antisemita y todavía no nos sentimos seguros”.

Los Hijos de Menashé, cerca de un millón de personas, que viven actualmente en el noreste indio y son una de las diez tribus perdidas. Conocidos en Israel como los “Bené Menashé” (Hijos de Menashé), se trata de una tribu de entre 750.000 y 1,2 millones personas y que están asentadas en las regiones de Mizoram y Manipur, en el noreste indio, junto a la frontera con Myanmar (antigua Birmania). Sólo unos 6.000 ó 7.000 son por el momento judíos, ya que el resto se convirtió al cristianismo con la colonización británica de esa región.

Los Judíos de Uganda. La Comunidad Abayudaya – (El pueblo de Iehudá), ubicada entre terrenos accidentados y los valles de Uganda Oriental vive una Comunidad de 500 ugandeses negros que practican el judaísmo. Todo esto lo vienen realizando desde hace generaciones y sus sinagogas, generalmente hechas de chozas de barro, se hallan situadas en cuatro pueblos diferentes en las afueras de una ciudad llamada Mbale.

Los Judíos-Lemba: Hay unos 40.000 Lemba sudafricanos que se consideran a sí mismos como judíos descendientes de los Falasha. Estos Lemba practican la circuncisión, guardan un día de descanso semanal y evitan comer carne de cerdo e hipopótamo, todo ello considerado por ellos como parte de su herencia cultural judía.

Un equipo de genetistas ha encontrado que un porcentaje anormal de hombres Lemba llevan en su cromosoma masculino un juego de sucesiones de ADN que es distintivo de los cohanim, los sacerdotes judíos considerados descendientes de Aaron. Su portavoz, Ahmadiel ben Iehuda, afirma que los ‘nigro spirituals’, las baladas acerca de Sión y del río Jordán que cantaban los esclavos africanos en EEUU prueban sus raíces hebreas.

La tribu Telugu vive en el sur de Nigeria. En las primeras décadas del siglo XIX se convirtieron al cristianismo. En 1981 cincuenta familias de la tribu empezaron a estudiar judaísmo y hebreo, y se declararon descendientes de la tribu de Efraín. Se trata de unas 400 familias que viven en Nigeria. Según su tradición vinieron de Marruecos, y dicen descender de la tribu de Efraín.

La tribu Pashtun, con 40 millones de personas, habitan en Pakistán y Afganistán. Son musulmanes, pero tienen costumbres similares a las de los judíos: descansan los sábados, prenden velas los viernes, usan una indumentaria parecida al talit, rezan en dirección a Jerusalén y no se cortan el pelo de los costados de la cabeza.

Cientos de familias en Colombia decidieron entregarse por completo al judaísmo sin tener lazos históricos con el mismo y menos de ascendencia, condiciones indispensables para ser llamado judío. Son personas comunes y corrientes que después de haber sido parte de otras religiones tienen como meta convertirse en judíos y vivir en Israel, la tierra prometida.

Mientras los judíos etíopes se adaptan lenta pero decididamente a nuestra sociedad israelí no podemos abandoner a cerca de los 10.000 “Falash Mura” – cuyos ancestros judíos fueron obligados a convertirse al cristianismo desde finales del siglo XIX – que aún esperan la oportunidad para poder e emigrar a su tierra y reunirse con sus hermanos.

¿Tenemos el derecho y la autoridad moral de desviar de nuestro gran torrente a todos estos legítimos herederos de nuestra tierra? ¿Impedirles formar parte del gran reencuentro de las diásporas?

Todos nosotros tenemos el derecho y el deber de poder ser herederos de la tierra de Israel y de continuar viajando hasta el final de la historia, hacia la desembocadura de nuestro caudaloso río en el ancho y profundo Océano del Futuro.

Guido Maisuls
Kiriat Bialik, Israel, IL

Si no soy yo ¿quién?, si no es ahora ¿cuando?
(Hillel)

Para ingresar en mi blog: http://cartasdesdeisrael. blogspot.com/

El Idioma Hebreo

Monday, November 30, 2009 at 3:27pm

El hebreo es una lengua semítica de la familia afroasiática hablada por cinco millones de personas en Israel (95%) y por otros dos o tres millones en comunidades judías repartidas por el mundo, lo que da un total de ocho millones de hablantes. En Israel es, junto con el árabe, una de las dos lenguas oficiales del país y es hablada por la mayoría de su población.

Al margen de la Biblia, el más antiguo texto escrito con alfabeto hebreo data del siglo IX a. C. A esta época pertenece la estela de Moab, escrita en dialecto cananeo-moabita, en la cual Mesha, rey de Moab, describe sus triunfos contra Omrí, el rey de Israel. Guarda gran paralelismo con el 2º libro de los Reyes, capítulo 3.

En la estela de Tel Dan, escrita en hebreo a mediados del siglo VIII a. C., conmemora las victorias del rey sirio Hazael sobre Joram, hijo de Acab, rey de Israel, y sobre Ocozías hijo de Joram rey de Judá, de la dinastía de David. Es la mención escrita más antigua respecto a esta dinastía.

El hebreo dejó de hablarse alrededor del siglo I a. C., aunque siguió utilizándose en la literatura y, sobre todo, en la liturgia y con propósitos académicos. En Palestina fue sustituido como lengua hablada principalmente por el arameo. En cuanto a la diáspora judía, sus lenguas comunes han sido históricamente sobre todo dos: el yidish entre los judíos llamados ashkenazíes (centro y este de Europa) y el ladino o judeoespañol entre los llamados sefardíes (cuenca mediterránea).

El hebreo como lengua hablada fue recuperado por el sionismo a finales del siglo XIX, gracias al trabajo de, entre otros, Eliezer Ben Yehuda, para servir de lengua nacional al futuro Estado judío.

Fuentes

Aunque la Biblia es la principal fuente para el hebreo clásico, la misma lengua se usa en varias inscripciones. Entre las mejor conocidas están las del calendario Gezer (siglo X a. C.), una lista de meses definidos por el trabajo agrícola característico realizado en ellos (aunque cabe que este texto no fuera escrito por un israelita); las inscripciones Kuntillet ‘Ajrud y Khirbe el-Qom (de finales del siglo IX o principios del VIII a. C.), que mencionan a Yahveh y a su Asherah; los Ostraka de Samaria (siglo VIII a. C.) recoge pagos de vino, aceite, etc.; la inscripción del túnel Siloam (finales del siglo VIII a. C.), encontrada en el túnel construido por Ezequías bajo la ciudad de David para llevar agua del manantial de Gihon hasta la Reserva de Siloam; los Ostraka de Lachish (principios del siglo VI a. C.) con mensajes militares antes de la invasión babilónica; y los ostraca Arad (del mismo periodo) recogiendo las provisiones suministradas a los soldados. La Piedra Moabita (ca. 830 a. C.), en la que el rey Mesha de Moab se jacta de sus victorias sobre los israelitas, está en un lenguaje casi idéntico al hebreo bíblico.

Filiación Lingüistica

Dentro del grupo noroccidental de lenguas semíticas, el hebreo pertenece a la familia cananea, que incluye al fenicio, moabita y amonita (algunos incluyen al ugarítico). La otra gran familia de la lengua semítica noroccidental es la aramea.

La palabra hebreo (‘ivrît) no es usada en la lengua hasta el periodo helenístico, pero se puede leer acerca de “la lengua de Caná” en Isaías 19.18; y en 2Reyes 18.26,28 (= Isa. 36.11,13; 2Crón. 32.18) y Nehemías 13.24; los jerosolimitanos hablan yehûdît, esto es, “judeo” (más tarde “judío”).

Con certeza, la similitud entre el hebreo bíblico y el fenicio, y algunas palabras cananeas que aparecen en las cartas de Amarna desde el siglo XIV a. C., muestra que la lengua de los israelitas no difería mucho, después de todo, de la de los cananeos. Algunos han inferido de las comunes características del hebreo y el cananeo, y de las palabras “un arameo errante fue mi padre” (Deut. 26.5), que los antecesores de los israelitas hablaban arameo y que adoptaron de los cananeos la lengua más tarde conocida como hebreo.

Es dudoso, sin embargo, si Deuteronomio 26.5 pretende transmitir información sobre historia lingüística, y las afinidades del hebreo con lo que fue hablado por los cananeos pueden ser explicadas sobre la hipótesis de que los israelitas y sus antecesores ya hablaban una lengua fuertemente relacionada con la de los cananeos.

Aspectos dialectales históricos

Hubo diferencias dialectales entre los israelitas. Jueces 12:5-6 recoge que los fugitivos efraimitas eran incapaces de decir “*shibboleth” y en cambio decían “sibboleth” y por eso delataban su origen a sus enemigos gileaditas.

La Biblia hebrea fue transmitida por la gente en Judá, pero restos de otro dialecto -presumiblemente septentrional- han sido preservados en la Biblia. La Canción de Debora (Jueces 12), que parece ser de origen septentrional, usa el masculino plural acabado en -în en el v.10 y la partícula relativa sa- en el v.7, donde el dialecto de Judá habría usado -îm y ‘aser, respectivamente.

Hubo otras diferencias entre el hebreo del norte y del sur, como en la segunda persona del singular femenino del pronombre y en el sufijo pronominal. Un relato como el de 2Reyes 4 (en el que el profeta del norte Elisha aparece) ha retenido también algo de su dialecto septentrional. Luego, algunas inscripciones septentrionales muestran diferencias dialectales. Por ejemplo, la palabra de la Biblia hebrea para casa es bayit, pero las inscripciones norteñas tienen bt, que refleja probablemente una pronunciación [bet], y “año” es st en contraste con el sureño snh. El libro de Oseas contiene muchas dificultades lingüísticas y textuales, y algunas de ellas puede quizá ser explicadas como resultado del dialecto norteño del profeta.

Evolución histórica

El dintel Shebna de la tumba de un mayordomo real que se encuentra en Siloam se remonta al siglo VII a. C.El hebreo cambió con el paso del tiempo. La lengua del libro de las Crónicas, por ejemplo, es diferente del de Reyes. El arameo se convirtió en la lengua dominante en la región Siro-Palestina e influyó al hebreo y, finalmente, lo desplazó en algunas áreas. Nehemías 13.24 se queja de que algunos niños de matrimonios mixtos ya no podrían hablar la lengua de Judá sino que hablaban “la lengua de Ashdod”. Es posible que esto se refiera no a un vestigio de la lengua filistea (aunque esto es algo que no debe ser descartado) sino al arameo.

La lengua del Eclesiastés difiere marcadamente de la de los textos del preexilio, y las peculiaridades lingüísticas de la Canción de Salomón son con frecuencia atribuidas a una fecha tardía. Alguna gente, sin embargo, podría todavía escribir en el estilo primitivo, como se puede ver en el juicio de Jesús ben Sira, escrito alrededor del 180 a. C. y en el parcial escrito de Qumrán. Con todo, tales ensayos de composición en hebreo clásico fueron intentos de arcaización. El prólogo a la traducción griega de Sirach también contiene el uso primitivo del término hebreo para la lengua del antiguo Israel.

La escritura rabínica de los primeros siglos de la era común usa una forma del hebreo que es usualmente conocida como hebreo misnaico (de la colección de tratados legales conocida como Misná, de ca. 200). Fue entonces generalmente creído que esta lengua nunca había sido usada por la gente común sino que fue una lengua erudita creada bajo la influencia del arameo. Ahora es generalmente reconocido que los rabís no confeccionaron una lengua erudita sino que usaron una forma del hebreo que se desarrolló en los últimos siglos a.C. Esta conclusión emerge desde un estudio de la naturaleza de la lengua y de las referencias en los textos rabínicos hasta su uso por la gente ordinaria, y este uso vernáculo sin duda deja entrever su presencia en el trasfondo de los rollos Copper de Qumrán y en algunas cartas de la Segunda Revuelta Judía (132-135).

Aunque el hebreo se usó en Judá en el primer siglo como vernáculo, el arameo y el griego fueron también hablados, y hay evidencias de que el arameo fue dominante en el norte de Galilea. Jesús vino de Galilea, y probablemente habló arameo. Algunas de sus palabras citadas en los Evangelios están en arameo, aunque algunas (tales como “*abba” y “ephphatta”) puedan ser tanto hebreo como arameo. No es improbable que también hablase hebreo, especialmente en sus visitas a Judea. Algunos estudios (ver enlaces exteriores) indican que lo más probable es que Jesús hablara hebreo con “acento de Galilea”.

Varios versículos en el Nuevo Testamento parecen a primera vista referirse a la lengua hebrea, y la palabra griega traducida como “Hebreo” (hebraisti) se refiere a esa lengua en Apocalipsis 9.11; 10.16. Pero son también usadas del arameo palabras como Gabbatha en Golgotha en Juan 19.13,17, y ello probablemente denota una lengua semítica (como distinta del griego) hablada por los judíos, incluyendo tanto el hebreo como el arameo, antes que refiriéndose al hebreo en distinción del arameo. Igualmente, la expresión aramea Akeldema se dice en Hechos 1.19 en “su lengua”, esto es, la lengua de la gente de Jerusalén.

Algún tiempo después de la Segunda Revuelta Judía, el hebreo murió como lengua vernácula en Palestina, probablemente a finales del siglo II o en el III. Continuó, sin embargo, siendo usado por lo judíos como una lengua religiosa, erudita y literaria, y fue también hablado en ciertas circunstancias. Fue revivida como vernáculo sólo a finales del siglo XIX, y hoy es la lengua viva del estado de Israel.

Caracterización

La lengua hebrea se escribe de derecha a izquierda con un alfabeto de veintidós letras. Originalmente, denotaban sólo consonantes, pero w, y y h han sido también usadas para representar ciertas vocales largas y vocales al final de palabra (w = /u/; y = /i/; h = /a/, /o/ y /e/; w y y fueron usadas más tarde para /o/ y /e/, respectivamente) hasta, al menos, el siglo X a. C. y w y y en el interior de palabra hasta el siglo IX. Estas consonantes auxiliares escritas para denotar vocales se emplean también en otras lenguas semíticas, y se denomina matres lectionis.

En textos procedentes de Qumrán y en escritos tardíos, las letras se usaron con más profusión para representar vocales. El sistema completo de representación de vocales, añadiendo puntos a las consonantes, se desarrolló mucho más tarde, entre el siglo V y X d. C.

El actual sistema de vocalización reproduce, entonces, la pronunciación corriente de unos mil años después del final del periodo bíblico, aunque sin duda está basado en las primeras tradiciones de lectura de la Biblia.

Comparativa con el idioma español

La coincidencias entre el español y el hebreo antiguo son escasas, mientras que las existentes entre el español y el hebreo moderno son más numerosas. La razón de esto es que la lengua antigua tenía una exigua influencia de la lenguas origen del español, el latín y el griego, mientras que el hebreo moderno ha adoptado numerosos préstamos de ambos idiomas. Además, la adopción por el Estado de Israel de la norma de pronunciación sefardí (frente a la ashkenazí) supuso que la pronunciación moderna del hebreo sea casi igual a la de los judíos expulsados de España en 1492, y naturalmente próxima a la del español. Un ejemplo de ambas similitudes serían los nombres hebreos de numerosas ciencias: ביולוגיה (biologuia), גאוגרפיה (gueografia), היסטוריה (historia) etc.

Entre las coincidencias está la presencia de dos géneros gramaticales, masculino y femenino, así como la relativa libertad del orden sintáctico en las frases.

Entre las diferencias entre el hebreo (junto con otras lenguas semíticas) y el español están la presencia en el primero de las consonantes guturales ayin y het; las consonantes enfáticas tet, tsadik y kuf (tipos de /t/, /s/ y /k/); la sibilante sin (probablemente, la misma que hay en dialectos sur-arábigos modernos) junto con samej (/s/) y sin (/s/). En el hebreo moderno, sin embargo, tales consonantes se pronuncian con sonidos exactamente iguales que en el español de España: – ayin no se pronuncia – het como j /x/ – tet como t /t/ – tsadik como ts /ts/ – kuf como j, c, q /k/ – sin como s /s/ – samej como s /s/

Otras diferencias son el uso de la forma dual para ciertas formas de algunos nombres que incluyen parejas (ej. ojos, orejas, pies); el hecho de que muchas palabras deriven de raíces de tres consonantes; y un sistema verbal en el que el uso de ciertas vocales y consonantes denota diferencias en el significado (ej. katab “él escribió”; niktab “eso fue escrito”; hiktîb “él hizo escribir”) y en el que hay dos formas, las llamadas perfecto e imperfecto, que fueron usadas en los últimos tiempos para denotar el pasado y el futuro, pero que habían sido empleadas en los primeros tiempos de forma que es todavía discutida.

Por último, las escasas similitudes semánticas entre ambas lenguas se deben, además de a la influencia latina y griega sobre el hebreo moderno, a la influencia del árabe sobre el español, que introdujo palabras semíticas similares en algunos casos al hebreo: לימון limón (limón). Existen además préstamos directos del hebreo bíblico al español, como ‘aleluya’, ‘amén’ o ‘mesías’, así como gran cantidad de nombres de pila como Juan, José, María, Jesús, Ana, Manuel…

A %d blogueros les gusta esto: