ITALIA – LOS JUDÍOS DE SICILIA

UNA HISTORIA OCULTA .-
Gentileza de Kinder Cipolletti

La historia de los judíos de Sicilia es muy antigua y la dispersión ha hecho que se fragmente en una multiplicidad de memorias y recuerdos de innumerables territorios y espacios de los que a veces ignoramos hasta su existencia.


La Argentina, como país receptor de una afluencia migratoria muy grande y de carácter muy variado, ha recibido una numerosa población de origen italiano, el mayor aporte de todas las nacionalidades de las que aquí llegaron, entre ellos gran número de sicilianos y napolitanos, tanto es así que el apodo generalizado que se utiliza para denominar a todos los italianos es la abreviatura de napolitano, “tano”. En general y salvo en casos muy específicos nadie relaciona a algunos integrantes de este grupo como posible poseedores de una lejana ascendencia judía. Ha habido desde tiempos muy lejanos una importante presencia judaica en toda Italia, pero que en el caso de Nápoles y Sicilia ha sido cuidadosamente borrada y ocultada.  Contrariamente a lo que ha ocurrido con España, donde ese pasado judío no ha podido ser negado, y donde mucha población no puede desmentir la presencia en su pasado de lejanos ancestros judaicos.


La presencia judía en Sicilia y Nápoles fue mucho mas antigua que en la Península Ibérica, su expulsión se produjo en el año 1493 por una orden del Rey Fernando de Aragón, el Católico.


En regiones de Italia se registra una presencia aun mas remota, fueron los judíos de la Apulia y de Calabria los que en el año 383 de nuestra era protestaron a viva voz por la pérdida de sus privilegios a manos del emperador Valentiniano II, el nivel de sus quejas estaba avalado por el peso de su número y sus riquezas. Los historiadores dan cuenta de la existencia de una numerosa colonia judía en Pozzuoli, lo mismo que en la Pompeya destruida por la erupción del Vesubio, donde parece ser que había un barrio judío importante.

En el período anterior al 70 de la era común, cuando fue destruida Jerusalem, numerosos judíos fueron traídos como esclavos por Tito a Italia. Un número muy grande de ellos fue llevado a Tarento y Otranto, la proporción de esclavos volvió a aumentar con las revueltas en Judea del 115 y 135 de la era común.


Lápida con una inscripción en hebreo en el Seminario Arzobispal de Messina

En Salerno existió una famosa escuela de medicina, que si no fue fundada por judíos, tuvo numerosos profesores y estudiantes de ese origen. Minuciosas investigaciones determinaron la existencia judía en numerosos poblados italianos y en otros sicilianos tales como Capua, Brindisi, Venosa, Lavello, Matera, Gaeta, Caserta, Sessa, Aversa, Teano, Sorrento, Alife, Sanseverino, Nocera, Eboli, Cosenza, Squillace, Reggio, Catanzaro. La historia de los judíos de Sicilia es la  historia de una vida judía totalmente desaparecida y negada, pero también de los lugares de origen de numerosos inmigrantes sicilianos llegados a la Argentina.

En 1411 la población judía había aumentado en gran número con la nueva llegada de judíos provenientes de Francia, del Imperio Germánico y de España, por las fuertes persecuciones antijudías. En Siracusa había una importante población de origen judaico, la pruebas de la existencia de esa comunidad desaparecida con la expulsión, se encontraron con el hallazgo de los restos de una antigua sinagoga dentro de la iglesia de S. Filippo Apostolo alla Giudecca (judería) donde se pudo identificar perfectamente una mikve y otra, aun mas antigua, fue hallada en la  iglesia de San Giovanni. Todas estas mikves fueron utilizadas posteriormente como cisternas de agua por la población que desconocía su origen y de acuerdo con los estudios  pudo comprobarse que habían sido construidas de acuerdo a las normas judías más rigurosas, demostrando de este modo la presencia judía en Siracusa desde tiempos muy remotos…


Pozo subterráneo y baño ritual judío (Mikve) de S. Filippo Apostolo
en la Judería S. Filippo Apostolo alla Giudecca
foto www.siracusacultura.it

Cuando llegó la orden de España de que los judíos debían convertirse o marcharse el rabino Mosè Abbanascia dijo: “Dejaremos y para siempre, esta tierra donde nacimos, donde nacieron nuestros padres, donde nuestro pueblo ha sentido menos que en otros lugares el dolor del exilio”. Estos judíos de Sicilia, arraigados desde tiempos antiguos padecieron el mismo dolor del destierro que los judíos  españoles. El reino de Aragón tenía posesión de gran parte de Sicilia, y cuando se expulsó a los judíos de España, gran parte de las comunidades judías sicilianas sufrieron el mismo destino.

Se ha obtenido una información bastante pormenorizada de la vida cotidiana de la época, en realidad de varios siglos, porque en la Guenizá de la Sinagoga del Cairo había numerosa correspondencia proveniente de la región del Mediterráneo. Según una práctica del judaísmo, no puede ser destruido o tirado ningún texto donde se halle escrita la palabra Dios, la Genizá es un espacio que puede estar en una sinagoga o en el cementerio donde los judíos depositan o entierran todos los textos en desuso, sagrados o seculares. Es así como pudimos enterarnos entre otras cosas de que existía una familia judía llamada Ben Yijú, que fue deportada de Sicilia por los invasores normandos en 1148. Abraham Ben Yijú se mudó a la India, a Mangalore, porque era mercader, desde allí escribía a la familia que vivía en Messina (Sicilia). En otra carta puede leerse cómo un judío de Messina escribió desde Egipto pidiendo 20 denarios a sus padres para invertirlos en mercancías que vendería a su retorno, allí había estudiado con Maimónides y con un famoso juez judío, Isaac B. Sasun en el Cairo.

Del mismo modo, nos enteramos que los judíos sicilianos realizaban el tráfico mercantil en el Mediterráneo, exportando coral y algodón siciliano, cuero y queso, desde Messina y desde Siracusa llevaban grandes hormas de queso para Alejandría y Egipto, de donde traían terracota, arroz, índigo y lino.


MENORAH sobre la torre norte-oeste del Castillo Ursino en la Catania Judía.

Los judíos pagaban sus tributos como todos, pero debían prestar servicios personales a la cámara real pues eran siervos reales. Una tarea exclusiva de ellos era la costura y el bordado del estandarte de la galera del comandante de la flota real. La lengua que  hablaban y escribían era una mezcla de hebreo y árabe.

En 1901 se produjo un derrumbe en un viejo monasterio de Santa Bárbara y allí se descubrió una inscripción que había pertenecido al interior de una sinagoga. Cuando la descubrieron estaba en la cocina del monasterio decorando una fuente de agua, allí estaba escrito un texto de homenaje a su memoria: ”Se presentó  en juicio, ante la misericordia divina en la reunión de las almas- Azaria di Minisci, hijo de Salomon di Minisci. . .” la inscripción  era en realidad la escritura de un testamento, donde se detallaba con todo cuidado cómo se entregaría una donación, cada año a partir del 1450.  A través de este texto se pudo saber que llamaban a la sinagoga Bet Keneset o Kenisat, a la sinagoga de Taormina la llamaban Bet Keneset Tabarnim o Kenisat Tabarmin, y a la Sinagoga de Messina la llamaban Kenisat Massini.


Ruinas de la Sinagoga de Savoca en Mesina

Los judíos recibieron a lo largo de su historia crueles ataques, y las acusaciones habituales, cada vez que esto sucedía los castigaban, cercenándoles derechos adquiridos o quitándoles hasta sus lugares de culto; esto fue demostrado con el descubrimiento de que la capilla de la Virgen de la Candelaria, en Messina, había sido una antigua sinagoga incautada a los judíos.

Esta judería rivalizaba con la de Palermo, sus rabinos eran los únicos que estaban en contacto con los Gueonim de Babilonia. En el Archivo de Messina se han hallado numerosos documentos relativos a la vida cotidiana de los judíos. En ellos puede verse que constituían sociedades con cristianos, comerciaban seda, uva, cebada y esclavos. Se hallaron actas de separación matrimonial, letras de cambio, certificados de impuestos hereditarios.

También se encontraron documentos del año 1200 en monasterios y aun en actas notariales privadas.
En estas comunidades había numerosos médicos, uno de los más conocidos fue Mosé de Bonavoglia, médico de la corte y diplomático. Su nombre hebreo era Moshe Heftz. Hubo importantes sabios especializados en temas bíblicos; había maestros en el arte del tejido, una de las especialidades mas caracterizadas desarrolladas por estos judíos, elaboraban paños, seda y terciopelo, también eran excelentes orfebres.


Montalto

A menudo se les imponían tareas humillantes, obligándolos entre otras tareas, a desempeñarse como verdugos, un trabajo considerado infamante por toda la población.

Luego de la expulsión en 1492, los judíos partieron hacia Calabria, Nápoles y a Roma. Pero la mayoría de la población judaica fue hacia Estambul, donde cada grupo proveniente de la misma región en Sicilia tenía su propia sinagoga. Un rabino, Elia Mizrahi hablaba de una comunidad siciliana organizada y numerosa para fines del Siglo XV. Lo mismo ocurrió en Salónica, donde las comunidades se dividían en Sicilia Nueva y Sicilia Vieja y donde los hijos de los de los exiliados adaptaron gradualmente los rituales de España y a pesar de que por un largo  tiempo mantuvieron la memoria siciliana, finalmente esta se perdió.

Otros lugares adonde se desplazaron fueron a Albania, Arta, Triccala, Castoria y Partazo en Grecia, Damasco en Siria, Jerusalem y Safed en Palestina. Otros fueron a Bulgaria y varias islas del Mediterráneo, como Rodas y Chipre. Los apellidos y las denominaciones son el testimonio de los orígenes de sus portadores.


Inscripción de Trappani

En Adrianópolis (actualmente Edirne, Turquía) había sinagogas llamadas Mesina, Puglia y Calabria. A la isla de Corfú llegaron sicilianos y gente de la Apulia, puglieses, hablaban el dialecto siciliano y el de la Puglia, al que unían el griego, luego terminaron hablando en el elegante estilo veneciano. Estos judíos en Piazza Venecia tenían privilegios negados al resto de sus correligionarios. Cuando los judíos fueron expulsados de Venecia, en 1571, el decreto no incluyó a los judíos de allí y de Corfú.

No todos los judíos sicilianos se exiliaron, algunos se quedaron convirtiéndose al cristianismo, pero esto no implicó la solución de sus problemas. Los consideraban falsos cristianos, “marranos”. La Inquisición encarceló a 1449 personas, y condenó a 441 a ser quemadas en la hoguera.

Muchos de los apellidos que los conversos no abandonaron figuran en los archivos inquisitoriales: Barone, Campagna, Constantino, Amato, Marino, Mazza, Romano, Staiti, Bonfiglio, Birgandi, Bruno, Bonanno, etc. Uno de estos conversos fue Guglielmo Raimondo Moncada, nacido en Agrigento, que partió de Messina en 1470 para estudiar en Roma, protegido por algunos nobles por ser considerado una personalidad extraordinaria. Pero cuando estuvo a punto de ser ordenado Obispo, cayó en desgracia por la frecuentación de ciertos ambientes intelectuales romanos, estudiosos de la Cabala.

En el seminario arzobispal de Messina se ha conservado una inscripción funeraria, en letras hebreas, que tiene en el centro un escudo que reproduce un león rampante, con un estandarte y dos estrellas, pertenece al mes de diciembre de 1635, año en que no existía ningún rastro de presencia judía en la ciudad. El texto dice que “El anciano y respetabilísimo BMR (abreviatura en hebreo que quiere decir Ben Moreh Ha Rav, hijo del Rabino) Abraham Finzi, de Bendita Memoria, llamado a lo alto el miércoles 12 Kislev 5396. Sea devuelta su alma al árbol de la vida”.

Parece ser que aunque los conversos fueron muy numerosos, muchos lo fueron solo en apariencia, practicando el judaísmo secretamente, trasmitiéndolo de  padres a hijos, por lo menos durante el siglo posterior a la Expulsión. El modo en que se borró en Sicilia todo resto de presencia judía fue mediante la violencia y las persecuciones sistemáticas e implacables, porque no ha quedado ninguna leyenda, ninguna tradición popular, ningún relato literario, ninguna obra histórica local que hablara de los judíos de Sicilia.

Con la retirada de los españoles y a pesar de que  hubo autorizaciones por parte de reyes y emperadores e intentos de judíos de establecerse en la región, las persecuciones de la iglesia fueron consecuentes en su crueldad. En 1741, hay un relato del Rav Ismaele Sanguinetti que contó que había  un oficial en Mesina encargado de reprimir todo intento judío de retornar a su antigua tierra.

EXPULSIÓN 1492

*Recordar a estas comunidades desaparecidas cumple con el objetivo de recuperar una vieja memoria perdida para los judíos y para los que no lo son el de provocarles el cuestionamiento y la interrogación sobre su propio pasado, sobre sus orígenes e identidad, tal vez esto ayude a atemperar sentimientos antisemitas y racistas, manifestados con mucha frecuencia, eliminando injustificados odios y  reparando algo del mal que han ocasionado y continúan causando.*

CASAMIENTO DE MIS PADRES EN ALCAZAR KIBIR, MARRUECOS (en haketiya)

Disfrutei una Haquetia de las uenas por Sonia Binisti, dichiozza madre que la pario…..


Yahasra yawili por las bodas de Marruecos!!
Tenis que saber que antes del desposorio, ya staba la madre de la alâsba mercando y parejando para l’achuar. La costurera venia a cazza, comida y bebida dias  y semanas. Ewa se haga el mazzal por lo que se pitnaba y se contaba de jbares.
Todas las hijjas de la familia metian mano. La que quitaba los hilbanes, la que cuzzia los dobladios, la que daba una planchita, sin olvidar las abuelas tirando alconfites y peladias en cada prenda con los zghartsares (yu yu yu). Se haga lo weno como la desposada bordaba las iniciales con caneva en las toballas y en los enforros de halmoadas.
Discues se levavan los manteles en cade la bordadora para las bainicas y el richelieu, las bordadoras ande mi madre se ensenio se llamaban: Rachel Ghozal y Âllo Ben Guigui.
Las moras levaban al rio la lana que se mercaba, la lavaban y la scaldaban. Venia el jaiat con su mojiet addeque de grande para cuzzer el madraque, las halmohadas y halmohadones.
Awera boz voy a contar los siete dias de boda de mis padres: Raquel Elbaz y Alberto Benelbaz en abril 1949.
Todos los cazzamientos empesaban un miercoles y duraban siete dias. El martes se mandaba por Mosse Bensalmon, (llamado Mosse el harrar) para que fuera a invitar a las cazzas se ponia delante de la cuerta con una boz de pregonero y con las manos detras de la espalda, y la cabeza alta «de paaaaaarte de Mosse y Esther Elbaz, los luzzidos y parecidos, vos convidan al sebâa berajot de su hijja la hermozza Rachel con el hijjo de David y Rahel Elbaz, Alberto el jial pintado, en la snoga de Ruben».
El miercoles por la maniana el Jajam mato una vaca y en la sangre, la madre de la novia ponia la palma de la mano y la marcaba en la pared de la entrada de la cazza. Esa jamsa para escapar de âinara los novios.
Se almorzzaba, toda la familia de los despozzados con «chua», el figado y el corazon asado en anafes encalados, un diamante!! Se comia un punio de ensaladas y un pan sobado que te hiara l’alma.
Primero se escodiaban los novios con muchas palmas y zghartsares, y principiaban a comer y discues de unos bocados, âd se escodiaban los demas. Mientras comian y cantaban romansas del siglo quinzze, de los tiempos de hazzeman corban, una kaltsaha de cozzineras embebesidas en limpiar las tripas y hazzer nuditos para guizzar casuelas de iss-at (duara bofe y tripas).
El ajjueves ala sbah, se apaniaban un punio de alâsbas, hermanas y primas para exponer en toda la cazza, l’achuar. A immaque jiratsella!! Sabanas con sus embosos bordados, manteles de todos los colores y todas clases: unos de encaje, otros de punto sombra otros de calados, otros de richelieu otros de caneva, sin olvidar los «tu y yo». Y los caminos de mesa de crochet. Toballas grandes y chiquitas con sus albornoses para el novio y la novia. Una belâa de juegos para dormir: de saten, de encaje de bordado ingles, de seda natural… cada uno con su manianita. Batas, este ôlam y otro, con sus chinelas. La novia tenia que ponerlas los siete dias de boda. Cojines, faltaban munchos, cada uno pa lo que servia; pa el novio, el dia de sabbad a snoga, pa la cercusion del hijjo con la ayuda del Dio, pa la cama, pa el salon… Colchas, ewa se haga el mazzal una mas luzzida que otra. Juegos de interior, con sus nauas y combinaciones, tambien, no las tires de la mano a mi abuela y a mi madre.
Mi abuelo tenia entre otras, tiendas de tela, ansi que mira lo de weno que se traia… Trajes de chaqueta con sus zapatos y bolsos para el viaje de novios. Sombreros y gantes. Se farchaban el madraque y las halmohadas.
El hatan no le dechaban pa atras. Pijamas de seda, batines, panuelos con sus iniciales bordadas, calsonsillos y camisetas, cherbiles pa la cazza… Ewa se espetaba todo como si las paredes fueran escaparates.
Toda la cazza se vestia y se adornaba con un gusto, ansi tengais lo weno! La jjente se convidaba con bebidas, fruta seca y pastas reales, todo en senias.
Por la noche: El BAB EL ÂROSS. Al maghreb el mansebo bejor de la cazza preparaba una purpurina dorada y con un pinzzel escribia en las paredes del jardin o los que no tenian jardin, en las paredes de la fachada de la cazza «este casamiento pertenece a la seniorita Raquel Elbaz con el seniorito Alberto, hijjos de…». Se escribian todos los nombres de la familia, los padres los suegros, los hermanos, los tios, los primos etc… y cada uno dezzia: «pon mi nombre, te quedes vivo y sano, no te olvides de tia Messôda, el mio tambien, te mire yo novio”.
Y todo con pitnares, sonajjas,y darbukas sin olvidar los yu yu yu. Se senaba con pulpetas uevos hervidos, pastelitos de oja fruta y fruta seca. Se bebia mucha agua ardiente!!!
Me acordoy que el tio de mi abuelo «tio Eliahu» el la distilaba. Ewa se pasaba toda la noche cantando.
La despozzada se vestia con batas de cazza hechas y bordadas por ella. Mi madre se puzzo una de encaje verde con filos plateados y unas chinelas del mismo encaje. Claro que era rubia, con un pelo largo y ondulado y las caras, blanca leche con unas hamoretas que todos creian que ponia colorete, pero walu, todo era natural, ansi tengais lo weno…
El viernes: parejamiento de la cena de noche de sabbad con toda la familia que venia de todos los luares de Marruecos. Las amargas de las cozzineras se huddeaban pelando jodra, desmirandosen en los annafes, majja que te majja con los almehrezzes, yala, yala antes que entre el sabbad. La tarde se hiban jjuntos a la snoga como una procesion el aâross, su padre, sus hermanos, el suegro y los cuniados, escapados de mal un minian que eran y todos ghzales- y bien vestidos, tsbarkella!!! Y por todo el camino, las jjentes los dezzian: «Mazaltov, Besimantov, parabien, bel jamsa âlikum, viva el novio, escapado de mal, que guapo esta el novio, que hiba, Yu yu yu…».
Ewa esa noche de sabbad, se comio este ôlam y otro!!! Baâda una dula de ensaladitas muestras, (berenjjenas con pimiento colorado, berenjjenas en zaâluk, pimientos asados, chuchuca, remolacha, jizzo con pimiento colorado y comino jizzo con cebolletas, una guezzera de curados y azzeitunas aliniados por mi abuela que te dara vicio! aselgas, tomates y pimientos en azzeite, anchoas en boquerones, ensalada harcha con una lima curada por las manos de mi abuela mama Esther, habas con comino, rabanitos, ensalada de ranja de la huerta de mi abuelo, kokitas, finojjo con ajo y perejil, ensalada metboja, cabezitas de alcarchofas en adobo…
Discues: sabalo con pimiento colorado y mucho culantro y âd albondigas con una alfaiha endiamantada con almendras. Fruta, «ghar daca por boca y toma», y para cumplir un te con nânâ, âbdia y chiva. Ewa se pitno los piyutim de sabbad y una hiba que staba!!!
La despozzada llevava una bata de saten, celeste muy entallada para que pareciera su hermozzura y su cinturita con unas mangas anchas. Ella rubia y blanca, como la uatseo lo celeste, a imma!!
El dia de sabbad el despozzado fue a snoga con todos los barones de la familia, como la noche de sabbad.
Mosse el harrar caminaba delante de ellos y llebaba en sus manos un cojin blanco de raso bordado con un pacharo, sus alas abiertas, cuzzido por la novia, para que se sentara sobrel el hatan en la snoga.
Todas las mujjeres de la familia muy elegantes con sombreros, tiraban caramelos y alconfites al novio cuando subio al sefer, con muchos yu yu yu!!!
La novia se quedo en cazza, esperando al novio. Discues de tefila, todos los jjudios de snoga vinieron a con-vidarsen a cazza para el kiddus. La âda es de comer horissa de boda, y gainas rellenas con pan sobado y agua ardiente.
Todos los cuartos de la cazza se bazziaban y se llenaban de mezzas, y el jardin que estaba un diamante, tambien lleno de mezzas; hhasta en el suelo se sentaban, behra que abonden.
Cuando se fferon  toda esa jemâa de jjudios, âad se sacaba la dafina pa toda la familia, escapada de mal¡! Tsbarkella por esa dafina endiamantada con el cafe de masa, la pata, los garbanzos, la carne de pecho y sin olvidar el moniato que le daba un gusto pintado!  Se haga el mazzal. Wa la llaman dafina deÂllal.
Ewa se quedaban comiendo, taniendo, pitnando y brindando hasta la tarde. La novia llebaba una bata de terciopelo color miel, como su cabello, con los bolsillos bordados de «nid d’abeille» y las chinelas bordadas del mismo terciopelo…
Mujeres de Tánger vestidas de berberisca (Colección privada de Ana Bensadón)
Noche de alhad: EL SAFTSERAY. Todas las amigas de la novia venian vestidas de trajes de berberisca (llamados tambien ropas de oro) y cada una traia en su mano una caja de chocolatines o bonbones. Mosse el harrar, en la cuerta anunciaba las que venian y declamaba con boz de tenor: « essssta caja de alconfites es de la Seniorita fulana de tal » y se la recibia con una zaghritsa (yu yu yu) y un « Mejorado para ti. » Todas las cajas se abrian y se convidaban. Se servia te con nânâ y azahar, y se comia pasta real.
La ârosa llevava una falda negra larga de saten y una blusa de encaje celeste y plateada. Ewa âued se cantaba y el que sabia tocar un instrumento, le tocaba, las sonajas y las darbukas no paraban!!!
El domingo, LA SEBOÂ (proviene del moruno y del hebrit: sebâa, siete). Se ponen mezzas de cuajjadas, pulpetas gallinas rellenas, sin olvidar la guezzera de curados y azzeitunas aliniadas en cazza, una belâa de fruta y fruta seca. Alaqui que viene el jajam con un panuelo. El hatan cojje un pico y la kala otro pico mientras se parejja la ketuba con los padres y hombres importantes de la comunidad y amigos.
La novia llevava un traje verde turquesa con un corpinio verde botella cerrado con botonsitos chiquitos, como una sfifa.
El lunes a las siete de la tarde, EL LAVADO (mikve).
Mi abuelo, el padre de mi madre, fabrico el mikve mas bonito del pueblo, de stilo andalus en su propio jadin. Todas las novias venian alli de mis abuelos para el «lavado», ansi que yo me aprendi todos los cantares y romansas de boda y del lavado, de tanto oirlos en cazza de mis abuelos. Se haga lo weno, por la hiba que staba!
Se combidaban las mujjeres y las alâsbas con letuario de lechinas, de ranjja, de berenjjenitas, de limon, de azahar, de cabello de angel, de moritas… fruta seca y bebidas.
Por la noche, cena del lavado: Ensaladas muestras, pastelitos de ojas de mralla con carne, iss-at (duara, tripas, bofe), carne de borrego, fruta y fruta seca. Mi madre se puzzo una bata de color remolacha con flores.El martes a las cinco de la tarde: DESPEDIDA DE SOLTERA
La novia llevava un traje de tul celeste con una corona de flores celestes y zapatos celestes.
Se puzzo una mezza con aperitivo y platos americanos (embutidos, uevos rellenos,gaina, cuajjada, lengua mechada, en cada plato). Discues se sacaron toda clase de dulces: masapanes, marronchinos, cabaghzzales, fijjjuelas, rosquitas fritas, almendrados, alhaluas de ajjenjjoli, de avellanas, cocos…
Una orkesta de muzzicos modernos, no pararon de tocar… Ewa se bailo tangos, pasadobles, rumbas, cha cha cha, valses, boleros y todo. en la cazza de la novia.
Mis abuelos que en paz descansen, tenian nueve hijos, mi madre era la setima y eran jjente de bien. Loresaldio, tenian una cazza adde un ôlam con un patio andaluz. Addeso hizzo de mizvot papa Mosse, que su alma este en gan êden, AMEN
Los padres de mi padre vivian en Souk-El-Arba, a treinta kilometros de Alcazar, por eso todo se hizzo en cade mi madre. Ademas mis dos abuelos, papa Mosse y papa David eran hermanos, pero mis padres no crecieron jjuntos y se cazzaron locamente enamorados.
Wa se bailo hhasta las diez de la noche y discues: LA ALHENIA.
La orkesta moderna se rahleo y vinieron los «âwadin» (muzzicos morunos pero jjudios), la madre, la suegra, las hermanas, las tias, las primas y las amigas mas intimas se dedican a vestir la novia con las ropas de oro o traje de berberisca. Ai imma, que luzzida y que linda es esa ceremonia!!
Se chaâlean las carnes cuando se sacan esas ropas, de saber que tienen tantisimos anios y que todas las mujjeres de la familia se lo puzzieron desde hazze siglos!!!
Todas cantan cantares especiales para ese momento l’aâziz, con algunas sonajjas muy antiguas que pertenecian a bisawelos. Wa mientras cantan, cada una la pone una prenda.
Primero el plastron o Ktef, de terciopelo morado todo bordado con filo de oro Lasaya que es como una naua. La falda, o la jeltita de terciopelo morado con los bibos bordados de oro y el delantero con unos circulos de filo de oro desde los pies hhasta la cintura. Entre tres alâsbas la lian la falda alrededor de su talle y se lo amarran bien apretada.
La cuchaca, oel khzam, un especie de cinturon de taffetas de dos o tres colores con franjas de filo de oro.
Las mangas o Kmam, son unas mangas de organza color miel muy anchas y bordadas de filo de oro, una maravilla¡
El Chaleco o el gonbaj, todo de terciopelo y bordado de filo de oro, el manton o la sebnia, con flecos de seda natural y bordado de muchos colores se lo colocan en la cabeza, amarrado por atras y va bajando por los lados. El jemar o la corona. Mi madre llevava una corona muy antigua, toda de oro calada, que representaba una paloma con los ojjos de esmeraldas. El Caid de Alcazar que apreciaba mucho a mi abuelo, le hizzo el kavod de emprestarsela…
Cada una la pinta. Una los labios, otra los ojjos, otra la peina, otra la perfuma…
La madre al final la pone la cadena, que es toda de algollas de oro masiso que la llegan hhasta medio cuerpo. Durante todo ese tiempo, la madre de la despozzada no para de llorar porque sabe que su hijja se va de la cazza. Llora pero orgullosa y emocinada tambien de vestir a su hijja con esas ROPAS.
Las hermanas solteras tambien lloran de la separacion, pero siguen cantando y zghartsando…
Cuando la novia esta lista, las alâsbas, vestidas con kaftanes, la rodean con belas doradas y llaman al padre. El padre, con mucha emocion la pone sus manos en la cabeza y la «rohea» por toda la cazza. Rohear proviene del arabe que quiere dezzir irse. La lleba a despedirse de su cazza y de cada rincon, y siempre sujetandola la cabeza.
La novia tiene los ojjos cerrados y se decha guiar por su padre. Ella tambien llora porque esa ceremonia es el adios a sus padres, a sus hermanos, a su cazza. HHasta los vecinos lloran porque se van a separar de mi madre…
El despozzado, esta al lado de ella y al entrar en cada cuarto, la pizza el pie, como para dizzerla «awera me vas a pertenecer». Y mi madre me conto que cada vez que la pizzaba el pie, la dezzia “que guapa estas, estas guapisima”.
Todos los siguen, rodeados de las alâsbas con las belas y pitnando un piut especial para ese momento que se ponen los cabellos de punta y se chaâlean las carnes. Cuanda acaba de rohearla, su padre la acompanio al trono, todo decorado de raso, tul y flores. La bezzo y la puzzo unos pendientes de brillantes y la madre la puzzo una pulcera de valor, que pertenecio a alguna abuela.
El novio se senta al lado de la novia en el trono y la suegra la regala tambien alajas de familia. En el trono hay tres plasas, y en la tercera, van sentandosen una despues de otra, durante la noche que es muy larga, madre, suegra, hermanas, cuniadas, etc.
Âd se sirve la cena de la alhenia. Primero el caldo de la novia que es un caldo de gaina, con un uevo batido en cada baule. Discues la «letrea de boda», que son un especie de cintas de masa hechas en cazza, cochas en el caldo de gaina, que por cierto, la especialista de la letrea era una tia de mi abuelo: Ister de Imma Rahel.
Se servia la gaina hervida con la letrea, y discues, relleno con alfaiha de cebolla con pasas prunas y almendras.  Âd fruta, amuezzes, datiles y higos. Antes de sacar los dulces con tippades de te. se ponia la alhenia. La madre y la suegra, la parejaban con agua de azahar y la, untaban en la mano con un lois de oro.
Todas las alâsbas tomaban fila para jjeljearsen la palma de la mano. Todo eso con los muzzicos morunos y la que sabia algun mual le cantaba. Mis abuelas conocian munchos, y lo cantaban un diamante!!!
Lo hhermozzo de muestras costumbres es que se mezclaban muales en moruno y cansiones sefarditas en castellano antiguo. Pero cansiones especiales pa la noche de la alhenia y pa las bodas.
Ewa esa noche no se echaban y los de la familia que tenian suenio, farchaban madraques en el suelo, sobre tapetes y hambeles y se muddaban.
El miercoles: EL SEBÂA BERAJOT.
Mi madre con un traje de novia de tul, que parecia una princesa y el guapisimo de mi padre con un esmokin que parecia un artista de cine. Entre Clark Gable y Errol Flyn, pero en mas guapo, un jial pintado. Toda la familia luzzida, elegantisima. Estaba una hiba en la snoga de Ruben!! A imma!
Ewa un sebâa berajot meldado por jajamim, los mas validos. Al salir de snoga, la orqueta acompanio los novios hhasta el Hotel Espania, y las jjentes tirando arros y petalas de rosa y de azahar.
Wa se sirvio primero la merienda y al maghreb, âad la cena, dulces de cazza con te, y la pièce montée con Champagne. La orquesta, espaniola toco toda la noche y addeso se bailo de pasadobles, tangos, rumbas, boleros, swings, valses…
La noche de boda la pasaron en el hotel Espania, que era un palacio oriental, y a la sbah se fueron a Tanger y de alli cojjeron el avion para Madrid, Sevilla y Andalucia. Un viaje de novios de quinzze dias, adonde descansaron de esa boda tan valida!!!
A la vuelta, âd los esperaron las jarjjas (conbites en cade la familia) y sobretodo la llegada a Souk-El-Arba.
El caïd Ben Îssa, gobernador de la region, intimo amigo de mi abuelo paterno papa David, que su zzejud mos alkanse, conbido a un eftor (cena de bienvenida) con la delicatezza de llamar el jajam para que matara el carnero para el mechoui.
Wa se mato el carnero a los pies de los novios, sigun la âada de los marroquis, para mas kavod zaâma¡ Los hizzieron un trono  todo decorado con flores y palmeras y cuatro moras habanicandolos con sabanas.
Durante siete dias se despertaban con muzzicos y moras que los parejaban baghrir, mufletas binuelos, ras el kadi y un te parejjado con cuatro clases de hierba buena. Todo mandado por el caïd, para mostrar la amistad y lo weno que se merece el hijjo bejor de David Elbaz.
Sonia Binisti

Fuente: acamlukus.es


El fanatismo islámico visto por un superviviente del Holocausto

PARA REFLEXIONAR
Ésta es una de las mejores explicaciones de la situación de los musulmanes terroristas que he leído. Sus referencias a la historia pasada son precisas y claras. No muy largo, fácil de entender, y vale la pena. El autor de este mensaje es el Dr.  Emanuel Tanay, un psiquiatra conocido y muy respetado.

El punto de vista del islam de un sobreviviente del Holocausto

Un hombre cuya familia pertenecía a la aristocracia alemana antes de la Segunda Guerra Mundial, era dueño de un gran número de industrias y haciendas. Cuando se le preguntó cuántos en el pueblo alemán  eran verdaderos nazis, la respuesta que dio puede guiar nuestra actitud hacia el fanatismo.

“Muy pocas personas eran nazis verdad-dijo-, pero muchos disfrutaron con el retorno del orgullo alemán, y muchos más estaban demasiado ocupados para preocuparse. Yo fui uno de los que sólo pensaba que los nazis eran un puñado de tontos. Así, la mayoría se sentó cómodamente y dejó que todo sucediera. Luego, antes de que nos diéramos cuenta, nos poseyeron,  perdimos el control, y el fin del mundo había llegado. Mi familia lo perdió todo. Terminé en un campo de concentración y los Aliados destruyeron mis fábricas.”

Los “expertos y cabezas pensantes” nos dicen una y otra vez que el Islam es la religión de la paz y que la gran mayoría de los musulmanes sólo quieren vivir en paz. Aunque esta afirmación no cualificada puede ser verdad, es
totalmente irrelevante. No encierra nada, la intención es hacernos sentir mejor,  disminuir de alguna manera el espectro de fanáticos que arrasan en todo el mundo en nombre del Islam.

El hecho es que son los fanáticos los que mandan en el Islam en este momento en la historia. Son los fanáticos los que hacen las marchas.. Son los fanáticos los que emprenden cualquiera de las 50  guerras bélicas de todo el mundo. Son  los fanáticos los que, sistemáticamente, masacran  a los cristianos o  grupos tribales en África y poco a poco toman posesión de todo el continente, en una oleada islámica. Son los fanáticos los que ponen bombas, decapitan, asesinan,  o matan por honor. Son los fanáticos los que toman mezquita tras mezquita. Son  los fanáticos los que celosamente difunden la lapidación y cuelgan a las víctimas de violación y los homosexuales. Son los fanáticos los que enseñan a sus jóvenes a matar y a convertirse en terroristas suicidas.

La dura cuantificable realidad es que la mayoría pacífica, la mayoría silenciosa, es cobarde y se doblega.

La Rusia comunista estaba formada por rusos que sólo querían vivir en paz, sin embargo, los comunistas de Rusia fueron responsables del asesinato de cerca de 20  millones de personas. La mayoría pacífica era irrelevante. La inmensa población de China también era pacífica, pero los comunistas chinos lograron matar a una  asombrosa cifra de 70 millones de personas.

El individuo japonés medio antes de la Segunda Guerra Mundial no era un belicista sádico. Sin embargo, Japón asesinó y masacró a su paso por el sudeste asiático en una orgía de muerte que incluyó el asesinato sistemático de 12 millones  de civiles chinos, la mayoría asesinados por la espada, una pala, una bayoneta.

¿Y quién puede olvidarse de Rwanda, que acabó en una carnicería. ¿No se podía decir que la mayoría de los ruandeses eran ‘amantes de la paz?

Las lecciones de la historia son con frecuencia increíblemente simples y contundentes, sin embargo, a pesar de todos nuestros poderes racionales, muchas veces perdemos el punto más básico y sencillo:

Los musulmanes amantes de la paz se han hecho irrelevantes con su silencio.

Los musulmanes amantes de la paz se convertirán en nuestros enemigos si no alzan la voz, porque  como mis amigos de Alemania,  despertarán un día y dsecubrirán que los fanáticos se han apropiado de ellos, y el fin de su mundo habrá comenzado.

Los alemanes, los japoneses, los chinos, los rusos, los rwandeses, los serbios, los afganos, los iraquíes, los palestinos, los somalíes, los nigerianos, los argelinos amantes de la paz, y muchos otros han muerto debido a una mayoría pacífica que no dijo nada hasta que fue demasiado tarde.

En cuanto a nosotros, que vemos desarrollarse los acontecimientos, debemos prestar atención al único grupo que cuenta – el de los fanáticos que amenazan nuestra forma de vida.

Por último, cualquiera que dude de que la cuestión es grave e ignore este mensaje y no lo reenvíe estará contribuyendo a la pasividad que permite  que el problema se expanda. Por lo tanto, haga un esfurzo y envíe esto una y otra vez y siga enviándolo! Esperemos que miles de personas, en todo el mundo, lean esto, mediten en ello, y lo reenvien – antes de que sea demasiado tarde.

Yad beYad en Lleida

Presentación Curso de Hebreo

La asociación Yad beYad-Caminando juntos en hermandad con la Iglesia Evangélica de la Biblia Abierta de Lleida pondrá en marcha un proyecto en dicha ciudad a partir de setiembre que incluye:

  • Clases semanales de hebreo
  • Ciclo de cine sobre la Shoá
  • Conferencias sobre Judaísmo

– Tendré el inmenso placer de dictar las clases de hebreo, basándome en el método HEBREO ¡tan simple!, un curso audiovisual  de Editorial Prolog.

Dado que la demanda ha superado nuestras mejores expectativas, nos hemos visto en la necesidad de limitar el aforo a 2 grupos de 10 personas.

Las clases se dictarán a lo largo de todo el curso, de setiembre 2010 a junio 2011.

– El ciclo de la Shoá consistirá en 7 sesiones semanales que incluyen el pase de películas y un debate moderado por el Dr Manel Baradad Brusau, profesor de Medicina en la Universidad de Lleida.

Informado el Ayuntamiento de la ciudad de esta actividad, se acordó que fuera abierta al gran público, con lo cual el evento será patrocinado por la administración pública, y utilizando sus propios canales de difusión.

Está previsto que la actividad comience en enero, coincidiendo con el  Homenaje internacional a las Víctimas del Holocausto proclamado por la ONU.

– El Rabino Gabriel Mazer, asesor espiritual de Yad beYad-Caminando juntos, ofrecerá tres conferencias sobre judaísmo.

Yad beYad y la Iglesia Evangélica de la Biblia Abierta mantienen contactos personales e institucionales desde hace tiempo basados en la defensa indiscutible de los valores del judaísmo y el Estado de Israel.

Este proyecto es solo el comienzo de una estrecha y ambiciosa colaboración planteada para el futuro.

Desde aquí, aprovecho para dar las gracias de todo corazón a este colectivo evangélico, presidido por el pastor Ferran Jové, y  a todo su equipo de colaboradores que desde un principio nos han brindado todo su apoyo logístico y solidario. Sabemos que contamos con ellos, Israel tiene en ellos a un nutrido grupo de amigos y yo el placer de coincidir geográficamente.

Silvia Schnessel

Presidenta


Para más información, podéis dejar un mensaje aquí, o acceder a nuestra página de Facebook https://www.facebook.com/yadbeyad?ref=ts.

Carta abierta a Mahmud Ahmadinejad, François Léotard

Felicitaciones Sr. Leotard!!!!

Preparado por  JSS el 24 de mayo de 2010  y archivado en   Tribuna Libre

Sr. Presidente,

Francamente, al comenzar esta carta, yo no quería llamarlo así. Este nombre implica en realidad un mínimo de respeto. Lo hago sin embargo porque es usted quien habla en nombre de los iraníes. En las fotos, lo veo ante multitudes, rostros, manos levantadas. Sin duda, podemos adivinar una forma de entusiasmo, en todo caso de adhesión. Nosotros, en Europa conocimos esas multitudes. Fue un mal momento para nosotros. Un trágico período que seguimos llevando con vergüenza y angustia. Uno de los pueblos más cultos del mundo, un pueblo que había elevado a un alto grado la filosofía, la música, la poesía, la ciencia, un pueblo que había sorprendido a sus vecinos por su razonamiento, había caído en el odio, la locura racial, la ignominia.

Decenas de millones de individuos sufrieron en su carne, su cultura, su dignidad,  a esa extraña barbarie que quería un nuevo orden. Primero fueron los propios nacionales de dicho Estado, los alemanes, luego, gradualmente, los otros, todos los otros… A esta locura la llamamos guerra mundial. Pero fue principalmente una guerra contra lo que había de humano en nosotros. Se quemaron libros, se deportaron y mataron niños, se destrozaron mentes. Todo lo que constituía el honor del hombre fue pisoteado. Y después…

Y después yo vengo a usted: una parte de la raza humana, el pueblo judío, estaba destinado al infierno. Oh, lo reconozco: una pequeña parte. No eran ni los más numerosos ni los más ricos, ni los más influyentes. Eran hombres y mujeres que habían llevado durante mucho tiempo muy lejos su fe, sus preguntas sobre el mundo, sobre Dios, sobre la necesidad de vivir o de sufrir, sobre la felicidad de amar. Generalmente frecuentaban los libros. Florecieron mucho. No entendían bien por qué no se los quería, por qué se les llamaba “subhumanos”, los Untermensch, por qué se les trataba como insectos… Fueron perseguidos por toda Europa, ahorcados, fusilados, quemados…

Usted sabe todo esto perfectamente. Pero yo se lo recuerdo al menos por tres razones: La primera, es que nosotros (digo “nosotros”, es una manera de hablar) no aceptaremos que esto vuelva a empezar. No soy judío, pero los judíos son como los persas, mis hermanos en la humanidad. La segunda es que ellos tienen el derecho, como usted, como yo, a tener una patria. Ya sea Francia o Israel no altera el caso.
La tercera razón no le agradará. Pero no importa: lo que aportan al mundo (y probablemente eso es lo que quiere usted borrar del mapa), es una concepción del hombre y su destino, la que ha enriquecido a la civilización durante siglos, y que honra a la nación judía como es el Estado de Israel.

Sr. Presidente, usted tiene derecho a ser nacionalista. Usted tiene el derecho a estar orgulloso de la historia del pueblo persa. Usted tiene derecho de ser creyente y orar a Dios “clemente misericordioso”, como se dice al comienzo de cada sura del Corán. ¿Usted cree que tiene derecho a tapar a las mujeres,  torturar a sus opositores, encarcelar a los periodistas que lo contradicen,  condenar a muerte a niños pequeños, perseguir a sus minorías. Pero usted no tiene derecho a llevar a Israel a un conflicto, imbécil y odioso que acompaña su discurso. Porque me parece que no le gusta en este estado la libertad de expresión, la diversidad de partidos, el papel de la oposición, la independencia de la justicia, la investigación universitaria … y sin duda también el coraje. Es decir todo lo que tenemos derecho a admirar.

Los hombres que organizaron la reunión de Wannsee donde se decidió la aniquilación de los judíos europeos hoy están todos muertos ahora. Naturalmente, como todos nosotros, usted seguirá ese destino.

Lo deseo solamente por usted mismo y por el pueblo persa, por los niños pequeños de Irán o Israel que le sobrevivirán, a nadie le apetece ir a escupir en su tumba.

Francois Leotard.
> Peter L. Hecht.

*El ex ministro y escritor François Leotard el 11 de enero 2007 en Paris antes de asistir al programa “Vol de Nuit” del canal cultural TF1. AFP PHOTO CHRISTOPHE SIMON

Dos puertas dan al infierno � ELPA�S.com

NDos puertas dan al infierno � ELPA�S.com.

TRIBUNA: FÉLIX DE AZÚA

Dos puertas dan al infierno

FÉLIX DE AZÚA 19/06/2010

Va a comenzar la carrera y la joven maestrita dispone a los niños (no llegan a la docena, pero son muy ruidosos) en dos filas, los mayores detrás. “Cuando suene el silbato, salid corriendo y a ver quien es el primero que llega a Auschwitz”. Suena el silbato y los niños salen disparados pasillo arriba. Estamos en el cruce de caminos de la Diáspora. Los pasillos forman ángulos obtusos. No hay ni un solo ángulo recto en el Museo Judío de Berlín. Los muros, las escaleras, los techos, las diagonales que hacen de ventanas, tienen la vertiginosa expresión que hizo famosa la cinta muda El gabinete del Doctor Caligari. En este museo inspirado por Walter Benjamin los niños disputan una carrera entre el espacio dedicado a la Diáspora y el de Auschwitz.

La noticia en otros webs

El Museo Judío de Berlín es un ente vivo, un organismo que baila sobre incontables entierros

No hay imágenes de nazis. Es el museo de los judíos, no el de sus verdugos

El museo de Libeskind, que debería producir en el visitante un agobio abrumador con sus vacíos, sus túneles, sus laberintos, las subidas y bajadas entre pisos irregulares, la caótica asimetría que representa la historia del pueblo judío, es en realidad un patio de colegio donde el visitante se siente más bien regocijado por el bullicio, las carreras, los gritos, las risas. Ciertamente, casi todo lo que ve es espantoso: la más exacta medida de la crueldad humana, de su perversidad, la estupidez impenetrable que nos separa de los otros animales. En este museo se exponen con densidad plomiza las torturas, los asesinatos, las humillaciones, las expulsiones, los exterminios a que hemos sometido a las gentes de religión o raza judía, con la peculiaridad de que también les hemos perseguido y destruido y saqueado cuando se convertían al catolicismo o se comportaban como patriotas alemanes y héroes de las guerras alemanas. No hubo escondite o disfraz para ellos. No hubo compasión. Ni siquiera cuando renunciaron a ser ellos mismos, negándose y aniquilándose en su corazón y adoptando el porte y la religión de sus verdugos, ni siquiera entonces dejamos de asesinarlos.

Este museo de la maldad, del horror y de la verdad más insoportable de los humanos, sin embargo, ha sido construido y pertrechado por judíos para celebrar su cultura. El resultado es asombroso. En las salas ves los documentos del espanto: miserables judíos centroeuropeos en sus guetos, sucios barrios comerciales de los judíos tolerados, retratos de familias enteras destruidas, la vida de millones de personas que anduvieron por este mundo con un precario permiso de existencia expedido magnánimamente por alguna autoridad. Y, sin embargo, en el museo no hay queja, no hay humillación, no hay derrota. Todo lo contrario. Son supervivientes, es cierto, pero invictos. No han podido con ellos, nadie los ha vencido.

Creo yo que esta genialidad es específica del pueblo perseguido. La impregnación literaria judía es tan potente que todo el horror se sublima en historias particulares que, como cuentos, narraciones, novelas o breves películas, dan cuenta de miles de vidas privadas y particulares.

Es el genio literario judío lo que impide que la historia de la destrucción se convierta en una aniquilación del pueblo judío. Muy al contrario, aquí vivimos las desgracias particulares o singulares de cientos de miles de individuos. Uno ve al cambista de largas trenzas contando zlotis polacos, dinares serbios, hellers húngaros o leis rumanos. O al muchacho que se inicia junto al rabino en la lectura del Talmud. O dos mujeres del gueto de Varsovia con escuálidas bolsas de las que asoma un rabo de apio. Y entonces cada uno de ellos se salva. Tal era el deseo de Benjamin: ¡no volváis a matar a los muertos! La memoria, la narración, salva a los muertos de seguir muriendo.

En una vitrina están las gafas de un rabino de Moabit, en un cilindro perforado vemos como por el ojo de la cerradura un costurero, la mesita de noche con el libro abierto, un viejo sillón de orejas, en una salita hay retratos enmarcados en madera blanca, en una galería de desaparecidos recorremos filas y más filas de fotos familiares. En exposición está la máquina de escribir de Nelly Sachs, el álbum familiar de los Burchardt, los vestiditos de alguna niña que en cierto momento se llamó Miriam, el tintero de Mendelssohn.

Y así vas avanzando hacia el Tercer Reich, pero cuando llegas a él, ¡sorpresa!, ya no hay objetos, fotos o recuerdos, no aparece ni una sola imagen de los asesinos nazis. Este es el museo de los judíos, no el de sus plagas y verdugos. La muy sobria documentación final, con un curioso reportaje sobre Fassbinder, conduce hasta el vertiginoso Memory Void, un patinejo de 20 metros de altura donde se acumula una montaña de piezas metálicas en forma de rostro humano. Puedes caminar sobre ellas. El chasquido hiela la sangre.

Hay otra puerta del infierno, pero no es la de los judíos sino la de los cristianos. Es un espacio recién inaugurado que lleva por nombre Topographie des Terrors. Como su nombre indica, ahora estamos en el lado contrario, el de los asesinos. Si en el museo de los judíos sonaba un violín, olía a sofrito y pachulí, parejas vestidas con ropa vieja bailaban alzando las piernas y los niños corrían alrededor de las tumbas, ahora entramos en el espacio de los verdugos filosóficos. Son homicidas ilustrados, respetuosos con la ciencia, el arte y la cultura. Sus ropas son inmejorables y cuando bailan lo hacen vestidos de frac en rápidos giros que sofocan a la rubia pareja y palpita su pecho rosado.

En este museo, los niños (los hay) no corren ni ríen. Tampoco sus padres. Aquí se impone un silencio de muerte, de verdadera muerte, un silencio que no tiene nada de literario. Es el silencio de la maldad expuesta en vitrina y cuantificada.

La Topografía del terror es un gigantesco espacio en donde antes se alzaban el cuartel general de la Gestapo, la jefatura de las SS, su servicio de seguridad (SD) y el del Reich (RSHA). Estamos en el corazón de las tinieblas, la sima de los aullidos inaudibles. Aquí la sangre ha empapado de tal modo la tierra que los gobernantes alemanes prefirieron derribar todo lo que quedaba en pie y sobre el gigantesco solar esparcieron una capa de piedra trizada, un manto fúnebre. En un rincón de esa lámina triturada se levanta un rectángulo de vidrio casi invisible los días grises en cuyo interior se guarda la documentación de una de las mayores matanzas del género humano. Elegantes paneles informan a los visitantes (silenciosos, contritos, las manos a la espalda) sobre la destrucción que allí tuvo lugar. Datos, nombres, estadísticas, jerarcas, textos.

Contraste excepcional. El museo judío es un ente vivo, un organismo que baila sobre incontables entierros, pero diferenciados. Allí palpita la voluntad de los humanos para resistir la persecución y el horror colectivos, allí constatamos la garra con que nos aferramos a la vida propia cuando somos amenazados por una masa. El museo alemán, en cambio, es abstracto, es conceptual, es un “centro de documentación”, es la fría intelección de hasta qué repugnante hondura somos capaces de caer cuando nos hinchamos de soberbia religiosa, engreimiento nacional, superioridad racial e imbecilidad moral.

“Muchos de nosotros luchamos en la guerra, muchos murieron. Hemos escrito por Alemania, hemos muerto por Alemania. ¡Hemos cantado la Alemania real, la auténtica! Y por eso hoy Alemania nos quema”. Esto escribía en 1933 Joseph Roth, tras conocer la primera hoguera nazi. Estaba ya en el exilio parisino y resbalaba por su propio barranco de alcohol y desolación. Ellos, los judíos de Alemania, habían sido lo mejor de Alemania.

El huracán de cadáveres que azota al Ángel de la Historia, esa tempestad que Benjamin llamaba “progreso”, sigue teniendo su ojo clavado en Berlín.

Félix de Azúa es escritor.

El héroe español de Salónica

La fundación neoyorquina Raoul Wallenberg presenta a Romero Radigales para Justo entre las Naciones

El héroe español de Salónica

Salvó a 600 sefardíes del exterminio enfrentándose a las instrucciones de Franco y a los nazis  |

La historia de este cónsul español la estudiarán jóvenes de Israel, Argentina y Estados Unidos


El sello postal israelí con el retrato del cónsul Sebastián Romero Radigales, que ilustra esta página, es una de las herramientas que evitarán que la memorable hazaña de este hombre ya no se olvide nunca /   LVE

Por EDUARDO MARTÍN DE POZUELO  | La Vanguardia Barcelona | 22/06/2010

Sebastián Romero Radigales, cónsul general de España en Atenas entre 1944 y 1945, es un héroe universal gracias al esfuerzo de la fundación norteamericana Raoul Wallenberg, que ha investigado la trayectoria de este diplomático español que durante la Segunda Guerra Mundial, en contra de las directrices del régimen de Franco y jugándose la vida ante los nazis, logró salvar en Salónica a 600 judíos sefardíes que el nazismo quería exterminar.

La hazaña de Sebastián Romero Radigales formó parte de la investigación acerca del holocausto y el franquismo efectuada por La Vanguardia en los archivos nacionales de Estados Unidos y el Reino Unido y que quedó plasmada en una serie de reportajes publicados entre el 25 de mayo y el 9 de junio del 2008 .

De la extraordinaria documentación hallada entonces se desprende que Salónica fue hasta la Primera Guerra Mundial el paradigma de ciudad receptora de inmigración judía, especialmente sefardí. Como descubrió en sus pesquisas este diario y ha confirmado y ampliado con detalle la rigurosa investigación de la Fundación Raoul Wallenberg, la actuación memorable del cónsul Romero Radigales entre 1944 y 1945 mitigó la matanza nazi gracias a una tenacidad que permitió salvar del holocausto a unos centenares de seres humanos. Sin embargo, más de 45.000 judíos de Salónica no tuvieron la misma suerte y acabaron en los hornos crematorios.

Ahora, la citada fundación, con sede en Nueva York y cuya misión es investigar y divulgar los legados heroicos de los salvadores de víctimas del holocausto, ha concluido una investigación exhaustiva acerca de la gesta de este cónsul español. La dirección de la fundación ha informado de que de su trabajo “se desprende claramente que Radigales usó todos los resortes a su alcance con el fin de proteger a unos 600 judíos de origen español, obrando en contra de las instrucciones impartidas por el régimen franquista, arriesgando así su carrera diplomática”.

“Radigales –informan los investigadores– maniobró ante los nazis de forma incesante con el fin de postergar la deportación de los judíos sefardíes de Salónica. Lo hizo y lo logró –precisan– entre marzo y agosto del 1943 y después, en septiembre de 1943 y ya desde Atenas, hizo lo imposible para expatriarlos a España, un punto acordado con los nazis pero no aceptado por el régimen franquista”.

“En un último intento de salvarlos de la persecución nazi, Radigales dio refugio a judíos de Atenas en un edificio que ordenó comprar oficialmente por intermedio de la legación española, otorgándoles de esta manera inmunidad diplomática”.

Por su gesta, una comisión especial de la fundación ha decidido por unanimidad entregar a Yad Vashem –la célebre institución para el Recuerdo de los Mártires y Héroes del Holocausto– el dossier del cónsul español con la recomendación de que le otorgue el título de Justo entre las Naciones. Al mismo tiempo, la fundación ha decidido incorporar la historia de Romero Radigales a los programas educativos que lleva a cabo en Argentina, Israel y EE.UU. “con el fin de inculcar a los jóvenes el legado de este héroe”. Por último, la comisión requirió a las autoridades postales de Israel que aprobaran la emisión de un sello conmemorativo de Romero Radigales, que es el que ilustra esta información.

Los Schindler españoles

Una de las personas que han recibido el reconocimiento póstumo de Justo entre las Naciones fue el alemán Oscar Schindler, cuya historia fue llevada al cine en 1993 en la galardonada película de Steven Spielberg La lista de Schindler. Los españoles que hasta la fecha han sido nombrados Justos son los diplomáticos Ángel Sanz Briz, Eduardo Propper de Callejón, José Ruiz Santaella y la esposa de este, Carmen Schrader, cuyas gestas investigó y publicó La Vanguardia durante el verano del 2008. En cuanto a Sebastián Romero Radigales, los investigadores han establecido contacto con la cancillería de España en Grecia, con Asuntos Exteriores y con la nieta de Romero de Radigales, Elena Castelli, localizada en Italia, donde reside.

A %d blogueros les gusta esto: