El Museo del Holocausto de EEUU repudió a Ucrania por su decisión de honrar a colaboradores nazis

Itongadol/AJN.- La decisión de Ucrania del mes pasado de entregar reconocimientos oficiales a una milicia nacionalista que colaboró con los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial ha tenido como respuesta la condena de Estados Unidos.

Ucrania

En una declaración la semana pasada, el Museo Memorial del Holocausto, americano, expresó profundas preocupaciones por los dos proyectos aprobados por el parlamento ucraniano en abril. Uno permitía que hubiese una conmemoración oficial del gobierno para el Ejército Insurgente Ucraniano, una facción ultranacionalista que buscó establecer un Estado ucraniano independiente, mientras que el segundo prohibiría la propaganda y símbolos asociados con el nazismo y regímenes soviéticos.
Mientras que la prohibición de la ley sobre el uso de ese tipo de símbolos no se aplica dentro de contextos académicos, sí evita que medios masivos emitan material que “justifique la lucha contra participantes en el intento de la independencia de Ucrania del siglo XX”. Tales prohibiciones, “intentan legislar cómo debería ser discutida y escrita la historia de Ucrania”.
“Mientras Ucrania avanza hacia su difícil camino hacia la democracia, le pedimos fuertemente al gobierno que se abstenga de cualquier medida que censure discusiones y politice el estudio de la historia”, dijo el organización conmemorativa americana, informó el medio israelí The Jerusalem Post.
Por su parte, la embajada ucraniana en Tel Aviv remarcó: “La Organización de Nacionalistas Ucranianos luchó para la independencia de Ucrania contra Polonia hasta 1939, desde ese momento hasta 1941 contra la Unión Soviética, y luego contra Alemania. En el verano de 1941, un intento de liberación del movimiento fue suprimido por los alemanes y sus líderes fueron aprisionados en campos de concentración”.

Bajando al andén…

Por Yosef Cohen

de Adrian DuerVuela nuestra imaginación y saltan imágenes exaltadas, gritos prepotentes, déspotas, destemplados, autoritarios. Los perros ladran furiosos, hambrientos de sangre. Como bestias se justifica pero el hombre con el rostro duro, frío, sereno, que apunta su arma al enemigo, al niño indemne que tiembla en brazos de su padre o madre. Aumenta el temor, la angustia, la vista mira llena de espanto a su alrededor. La engañifa funciona, las ilusiones se desbordan. Los más listos, al golpe de la mirada se dan cuenta de la realidad. Los místicos no paran de rezar. Todos con los miembros acalambrados saltan al andén, titubean, caen al piso lastimándose por la debilidad, por faltar el alimento vital, de agua, de afecto, de ilusión. Para algunos adivinos, que los hay, entienden su fin. Para los ilusos los hay, aferrados al último resquicio de vida sueñan, creen, aun tienen fe. Los niños ya no tienen lágrimas, semi dormidos, medio atontados, los más chiquitos se quejan, quedito, muy quedo. Algo les duele, sensibles a la vida, buscan con ansia, se aferran al abrazo y con sus pequeños brazos flácidos, desfallecidos, languidecen. Nadie realmente entiende nada todos se mueven como autómatas, todos casi sordos obedecen por intuición……

Una voz se escucha estentórea dando órdenes en alemán autoritario. Se les empuja con las armas sin miramientos, se les forma y ordena en fila india. Avanzan lentamente. De pronto, frente a ellos! aparece en contra luz de un reflector una sombra con un brazo extendido y una fusta con la que apunta nuestro destino. Es el hombre mi hermano milenario de siempre que decide en mi vida, la vida y mi muerte solo porque soy judío. Es el egipcio, el amelek, el Aman, el cananita, el filisteo, el amorreo, el babiloneo, el griego, el romano, el cristiano común, evangélico, el católico, el musulmán, el inglés medieval, el español, el católico, inquisidor, el religioso de ahora, el teutón, el alemán, el germano, el hermano humano lleno de ira porque no me quiere, no me ama, me desprecia y decide que muera por que él se considera con el derecho divino de su señor (Jesucristo) Mahoma, Allah, el mismo dios de todos, Hombre como yo, que siente como yo, vive y muere como yo, pero se cree dios de todo y de todos. El hombre milenario me golpea y pronuncia con voz pausada cansina, indicándome el lado ¡¡derecho, izquierdo!! de la vida y de la muerte del final, de la esclavitud, del servilismo.

Todos están enojados conmigo. Como hombre pensante, no sé porqué, como niño no sé porqué, como tu hermano no sé porqué, ¿Qué te hice? ¿por qué me tratas así? ¿pues qué soy para ti que deseas que muera? ¿no somos de la misma sangre, del mismo dolor,, del mismo sentir? El me mira indiferente, voltea su rostro con desdén, con desprecio, con enfado. Así seleccionado sigo el camino de todos pues soy mujer, soy anciano,, soy niño, soy enfermo, soy tonto, crédulo, soy religioso y me aferro firmemente a mi ideal de amor, de consideración, lo justifico, te perdono, Caín. Lentamente bajo unos escalones que por estar débil y hambriento se me antojan enormes, pesados, anchos. Al entrar al enorme cubículo me despojo de mis ropas con pudor, con vergüenza, con humillación. Entre la multitud se escucha un canto que es como reclamo: “Escucha a tu pueblo Israel, mi señor y mi D”os”… “Shema Israel Adonay Eloheinu Adonay Ejad”. Los dos cantos suben de tono y se mezclan como un grito de auxilio, de socorro y todos desnudos caminamos a nuestro destino fijado por mi hermano, el humano. Me invade el frío, se pegan otros cuerpos al mío, me abrazan, me estrujan, me ahogan, me quitan el aliento, me desgarran… mi cuerpo… me invade la oscuridad.. caigo, caigo lleno de dolor… falto de aire… De mi rostro se contrae mi mente, se agolpa con mis recuerdos, mis tormentos, mis angustias… ahora lo entiendo ya, ya, !si es verdad! La vida se me escapa de forma tenue llena de dolor y terror. Pienso, mi último pensamiento, a mi D”os, a los míos a mi verdugo, a mi hermano, a mi asesino. Shalom. Im sof.

¿Por qué suena la sirena el Día de Recordación del Holocausto?

1minutodesilencioItongadol/AJN.- Durante Iom HaShoá, Día de Recordación del Holocausto, y Iom Hazikarón, Día de la Memoria por los Soldados Caídos, se mantienen dos minutos de silencio en todo Israel, acompañados desde el comienzo hasta el final por sirenas de alarmas aéreas.

La tradición tiene su origen en Cape Town, Sudáfrica, durante la Primera Guerra Mundial. El alcalde de la ciudad, Sir Harry Hands, inició una pausa de dos minutos el 14 de mayo de 1918. Al medio día un disparo dio la señal para comenzar un momento de silencio en memoria de los caídos, y en Día de Gracias por aquellos que habían vuelto a salvo de la guerra. Una vez que empezó, un juglar tocó una melodía triste, luego de la cual la ciudad volvió a cobrar vida. Esta tradición fue mantenida diariamente por algunos meses, hasta el 17 de enero de 1919.

Mientras tanto, la Gran Guerra, como fue llamada, terminó el 11 de noviembre de 1918 a las 11hs. Cuando Sir James Percy FitzPatrick, un empresario, autor y político sudafricano, escuchó que se iba a nombrar a ese día como recordatorio en todo el Imperio Británico, sugirió al Rey Jorge V que se mantuviera un momento de silencio similar. El rey aceptó la idea y fue incorporado a los servicios memoriales.

Mientras tanto, Palestina había caído en manos británicas para fines de la Primera Guerra Mundial, que estuvo gobernada por ellos hasta el establecimiento del Estado de Israel en 1948. Ellos dejaron su marca en los judíos palestinos de muchas maneras. Una de esas influencias fue la práctica de mantener uno o dos minutos de silencio para marcar eventos solemnes (aunque hacerlo con una sirena fue instituido después de que terminara el gobierno del Mandato).

Durante el reino, estos minutos eran observados por los judíos locales en la apertura de encuentros luego de que habían muerto personas notables, de catástrofes y al comienzo de partidos de fútbol (otra innovación introducida por los británicos).

Cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial y Palestina se movilizó hacia la guerra, los británicos instalaron sirenas de alarma en todo el país para advertir sobre misiles enemigos. Esto se expandió al Estado de Israel durante la Guerra de Independencia, la cual terminó oficialmente con el mandato británico.

Durante los primeros años de Israel los momentos de silencio marcados por las alarmas sonoras eran esporádicos, según el medio israelí Haaretz.

En 1950 el gabinete, encabezado por el primer ministro David Ben-Gurion, decidió que las conmemoraciones por los muertos en el Día de la Independencia se llevaran a cabo como parte de las celebraciones de ese día. Sin embargo esto pasó solo una vez ese año. Después el Gran Rabinato de Israel empezó a discutir un día alternativo y se decidió que se hiciera un día antes, estableciendo así la fecha oficial de Iom Hazikarón.

Los arreglos para ese día se establecieron rápidamente y se tomó la decisión de acompañarlo con las sirenas que ya habían sido instaladas, probablemente por una cuestión práctica para que todos los israelíes lo hicieran de manera conjunta. En 1959 la Knesset, parlamento israelí, sancionó que también sonara en el Día de Recordación del Holocausto.

Desde entonces los israelíes mantienen momentos de silencio tres veces al año: una vez durante el Día de Recordación del Holocausto por dos minutos desde las 10hs y después dos veces durante el Día de Memoria por los Caídos, una por un minuto la tarde anterior (debido al calendario hebreo) y otra por dos minutos a las 11hs.

Fuente: Itón Gadol

Memoria contra el dolor. Iniciativa para que supervivientes del Holocausto expliquen en casa sus historias

La memoria del Holocausto ha llegado este año a los salones y casas de miles de supervivientes y miembros de la segunda, tercera y cuarta generación en Israel. También a Estados Unidos y a ciudades europeas como Berlín.

Por Henrique Cymerman

A woman places a flower beside the name of a former concentration camp in JerusalemCuando en Israel quedan vivos 193.000 supervivientes del más de medio millón que llegó al país tras la Segunda Guerra Mundial, muchos de sus nietos han iniciado el proyecto Memoria en el salón con el objetivo de que no se olvide lo ocurrido en lo que definen como la mayor catástrofe de la historia. Algunos han ido más lejos y se han tatuado en el brazo los números de Auschwitz con los que sus parientes fueron marcados en los campos de concentración.

Ayer, día del Holocausto, visitamos varias casas en Jerusalén y Tel Aviv y vimos lágrimas, pero también risas y recuerdos de detalles cómicos ocurridos en medio de la tragedia.

Gabi Hartman, que era un niño pequeño en Budapest, cuenta cómo pasó largos meses dentro de un armario, escondido, y que lo que más recuerda no es cómo su familia fue deportada en los trenes a Auschwitz, sino el hambre: “Fue terrible, no me dejaba dormir, no me dejaba respirar. Y por eso, durante mi vida, nunca he sido capaz de hacer régimen”. Acariciando a su esposa, Hava, confiesa: “Nunca le dejo que se vacíe la nevera. Es una obsesión”.

Gabi y Hava se encontraron después de la guerra y decidieron que nunca más se separarían y que crearían una nueva vida en Israel. Al igual que ellos, muchas parejas que vivieron el infierno de la shoah, y perdieron a sus seres queridos, se encontraron durante o después de la guerra. Se enamoraron en una tierra que Hava define como “encharcada en lágrimas” y empezaron una nueva vida sin ceremonias, fiestas o rabinos.

En otra casa de Jerusalén, Herta Natovic, de 94 años, y su marido, Moshe, de 95, cuentan que se conocieron antes de la guerra en Polonia, pero en el verano de 1942 sus familias fueron separadas y enviadas a distintos campos de concentración. “A mí me enviaron a Auschwitz-Birkenau mientras Moshe hacia trabajos forzados en la ciudad alemana de Dresde”, explica Herta. Ella sobrevivió a la guerra y empezó sus estudios universitarios en Cracovia: “Decidí interrumpirlos y emigrar a Israel y logré llegar desde Niza, en Francia, en un barco de inmigrantes ilegales. Yo sabía que la hermana de Moshe vivía en Jerusalén”. Después de la guerra, Moshe volvió a Cracovia y lo primero que hizo fue buscar a Herta, pero escuchó que ella ya había partido hacia Israel: “Hice lo mismo que Herta y cogí otro barco, pero tuve menos suerte porque los británicos no nos permitieron entrar en el país y nos expulsaron a Chipre”. Durante los ocho meses que estuvo en Chipre se escribieron cien cartas de amor y, finalmente, en la primavera del 1947, él llegó a Jerusalén. “Lo primero que hicimos fue casarnos”, dicen al unísono.

Al norte de Tel Aviv, en Kefar Saba, encontramos a Yehuda, de 92 años, y a su esposa Edith. Ambos se conocieron en la infancia en la aldea checoslovaca de Chamorin. El hermano de Edith era el mejor amigo de Yehuda y de su hermano. Al principio de la guerra, Yehuda fue enviado a un campo de trabajo en Hungría, pero su familia aún no era consciente del riesgo. La madre de Yehuda le dijo un día a Edith: “Sé que algún serás mi nuera. Lo que no sé es con cuál de mis hijos te casarás”. Yehuda logró escapar del campo de trabajo y se escondió en los bosques hasta la liberación de Checoslovaquia. Al final de la guerra volvió a su aldea natal a buscar a su familia y descubrió que se había quedado solo. Edith, que había llegado a Auschwitz con 17 años, vio cómo los nazis enviaban a la cámara de gas a sus padres y a uno de sus hermanos. Ella fue la única que logró sobrevivir. “Volví a mi pueblo para buscar algún familiar lejano y llegué en un carro tirado por caballos. De repente vi a mi hermano y a su amigo Yehuda… y el resto es historia. No nos volvimos a separar jamás y estamos unidos en nuestro corazón y en nuestras almas”. Yehuda añade con tono triste que su madre no logró verlo con sus propios ojos, “pero su profecía se cumplió”.

Fuente: Enlace Judío México 

El gobierno de Uruguay envía señal de apoyo a la comunidad judía

El gobierno envió ayer la señal de que las desavenencias que la anterior administración tuvo con Israel cuando criticó el año pasado los ataques de ese país a la franja de Gaza quedaron definitivamente atrás.

encendido velas Shoá

Sobreviviente enciende una vela en memoria de las víctimas del Holocausto. Foto: A. Martínez

Anoche envió una delegación de alto nivel al acto con que la Comunidad Israelita del Uruguay recordó los 70 años del final de la Segunda Guerra Mundial y la liberación de los campos de concentración. El vicepresidente Raúl Sendic y el subsecretario de Relaciones Exteriores, José Cancela, participaron del encendido tradicional de velas en recuerdo de las víctimas del holocausto. Sendic dijo que debía recordarse siempre a esas víctimas y el esfuerzo de los países que derrotaron al nazismo en la Segunda Guerra Mundial. Y señaló que esta semana recibió a integrantes de la comunidad judía que le agradecieron el reforzamiento de las medidas de seguridad en sus distintos centros sociales.

En el acto participó la embajadora israelí, Nina ben-Ami que recordó el rol que tuvo Uruguay al apoyar la creación del Estado de Israel que, dijo, tiene que ser “fuerte y seguro” porque es “el hogar de todos los judíos del mundo”.

Al acto asistieron el integrante del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Colorado, Max Sapolinski, el senador del Partido Independiente, Pablo Mieres, el diputado nacionalista Jaime Trobo, el director general de la Cancillería, Bernardo Graiver (cuyo nombramiento fue interpretado precisamente como una señal de acercamiento a la comunidad judía uruguaya), la intendenta de Montevideo, Ana Olivera, el director de Desarrollo Económico de la Intendencia de Montevideo, Luis Polakof y el embajador de Argentina, Dante Dovena. También estuvieron representantes diplomáticos del Reino Unido, Francia, Rusia y Estados Unidos, como representantes de los países aliados triunfantes de la Segunda Guerra Mundial.

La conmemoración consistió en la rememoración del Holocausto en el que murieron 6 millones de judíos mediante un video que mostraba las condiciones de vida en los campos de concentración. El video también incluía testimonios de sobrevivientes de esos campos que se radicaron en Uruguay y de jóvenes judíos uruguayos que recalcaban la importancia de seguir recordando lo ocurrido para evitar que vuelva a suceder y para que ningún otro pueblo sufra un genocidio. Los asistentes cantaron La canción de los partisanos que recuerda la resistencia de quienes estaban en el ghetto de Vilna (Lituania).

Las tradicionales velas fueron encendidas por los sobrevivientes Meir Markowicz, Catalina Jakter, Werner Schindler, Miriam Bek, Ester Segal, León Poplawski y Alejandro Landman a quienes acompañaban hijos y nietos además de Sendic y Cancela en representación del gobierno.

Se calcula que en Uruguay viven unos 20.000 judíos. La Comunidad Israelita del Uruguay fue creada en 1932 y en 1940 se creó el Comité Central Israelita conformado por la comunidad mencionada y otras tres (la Nueva Comunidad Israelita, la húngara y la sefaradí). Hoy es presidido por Sergio Gorzy. El comité es la principal institución representativa de los judíos uruguayos. Sus estatutos fueron aprobados por el Ministerio de Educación y Cultura en 1942.

Se considera que los primeros judíos llegaron a Uruguay hacia 1896 desde países vecinos. Entre 1927 y 1942 lo hicieron unos 19.600. Antes del ascenso del nazismo en Alemania ya habían llegado judíos de Hungría y otros que huían de la persecución de los zares de Rusia y del Imperio Otomano. Los primeros inmigrantes trabajaron en la industria frigorífica, en los tranvías, como vendedores ambulantes y en talleres de confección. La mayor parte de la colectividad judía vive en Montevideo aunque hay una comunidad en Paysandú.

Fuente: Enlace Judío México 

Ana Frank recordada en sus propias palabras 70 años después de su muerte

Una nueva campaña del Reino Unido invita a celebridades y público a grabarse leyendo extractos de un minuto del diario de la niña judía sobre cómo era la vida escondida de los nazis y a publicar sus vídeos en línea bajo el hashtag #notsilent.

Anna Frank escribiendo

El martes, el Reino Unido inició una nueva campaña para conmemorar los 70 años de la muerte de la joven diarista Ana Frank  en la Segunda Guerra Mundial mediante la lectura desus propias palabras en lugar deguardar un minuto de silencio.

La Fundación Ana Frank del Reino Unido ha puesto en marcha una campaña en losmedios sociales llamada#notsilent en la que se invita a las celebridades y el público agrabarse leyendo extractos de un minuto de su diario sobre la vida escondida de los nazis y publicar sus vídeos en línea bajo el hashtag.

En una ceremonia en la Biblioteca Británica de Londres, los escolares leyeron partes del“Diario de una joven” de Ana Frank y la sobreviviente del Holocausto Freda Wineman recordó momentos de su estancia en los campos de concentración de Auschwitz y Bergen-Belsen, al mismo tiempo que la joven judía.

“Setenta años – no parece posible, pero algunos de nosotros todavía estamos aquí para mantener viva la memoria”, dijo Wineman a Reuters.

“La generación joven no debe olvidar y creo que a través de su libro y de su maravillosa escritura, hay un mensaje que ella dejó, sin saberlo, a la generación futura que debe tomar nota de lo que pasa a su alrededor”.

Ana y su familia vivían en la parte de atrás de una casa en Amsterdam. Fueron descubiertos en 1944, y Ana murió con 15 años en Bergen-Belson en 1945. Su diario fue publicado dos años más tarde y ha sido leído en todo el mundo.

“Todos teníamos un aspecto horrible. Un aspecto horrible. No teníamos pelo, moríamos de hambre, teníamos forúnculos, estábamos enfermos”, dijo Wineman del tiempo que pasó en el campo de concentración. “Algunos de nosotros sobrevivimos a todo eso, pero otros simplemente no pudieron aguantar más. Tenían tifus”.

La actriz británica Naomie Harris y la autora de libros infantiles Jacqueline Wilson se encuentran entre las personalidades que han grabado lecturas en memoria de Ana Frank.

Los organizadores dijeron que, si bien se desconoce la fecha exacta de la muerte de Ana, el 14 de abril es un día antes del aniversario de la liberación de Bergen-Belsen.

“Podíamos guardar un minuto de silencio para conmemorar la muerte de Ana Frank, pero no era el caso”, dijo Gillian Walnes, co-fundador y director ejecutivo de la Fundación Ana Frank.

“Ana no pudo ser silenciada. Su voz ha resonado siempre a través de las generaciones en los 70 años desde que murió, y ha inspirado a la gente … a hablar realmente en su memoria, y tratar de hacer un mundo mejor, como ella quería hacer pero no pudo”.

La Fundación ha puesto extractos del diario en su sitio web. Los miembros del público también pueden escoger sus propios pasajes.

Fuente: Enlace Judío México

Una sinagoga profanada en Munich, Alemania

Abril de 1927

Sinagoga de MunichCuando los nazis asumieron el poder en Alemania en 1933, en Munich vivían cerca de 9.000 judíos, que constituían aproximadamente el 1.2% de la población. Estos ocupaban un sitio destacado en la vida social, económica y cultural de la ciudad.

Había dos sinagogas – una de ellas la Gran Sinagoga, construida en 1884-1887 – así como otras casas de oración pequeñas. Docenas de organizaciones judías activaban en la ciudad, en el campo religioso, educativo, cultural, social y político.

El partido nazi fue fundado en Munich en 1922, y su órgano periodístico – el Voelkischer Beobachter – se publicaba también allí.

Antes aún, en 1920, el ministro presidente de Bavaria, von Carr, intentó deportar a los judíos del estado, pero gracias a esfuerzos intensivos la medida fue revocada. En 1923 se publicó un decreto de deportación de 180 familias judías originarias de Europa oriental.

Durante la festividad de los Tabernáculos (Sukot), la Gran Sinagoga fue dañada, y judíos de otro templo fueron golpeados por una turba. La Gran Sinagoga fue la primera que los nazis destruyeron. Hitler visitó la ciudad en junio de 1938 y ordenó su destrucción, dado que estaba situada en proximidad a la Casa de los Artesanos Alemanes.

La destrucción fue programada para ser llevada a cabo el 8 de julio, la fecha de conmemoración del “Día del arte alemán”. Unas cuantas horas antes de la ejecución de la orden los líderes de la comunidad judía recibieron la notificación oficial. Un grupo numeroso de personas laboraron intensivamente durante la noche para retirar los rollos de la Torá y objetos rituales de la sinagoga.

La municipalidad indemnizó a la comunidad judía por sólo un séptimo del valor de la sinagoga y el edificio comunitario adyacente.

Archivo fotográfico de Yad Vashem, 195/C85 via Arte y Arquitectura judía

VIDEO. Inauguraron en Israel una exposición sobre los niños asesinados durante el Holocausto

VIDEO. Inauguraron en Israel una exposición sobre los niños asesinados durante el Holocausto.

 Itongadol/AJN.- (VER VIDEO CLICK AQUÍ) El centro Mundial del Holocausto “Yad Vashem” de la capital israelí de Jerusalem abrió hoy “Niños en el Holocausto: Estrellas Sin Cielo”, una exposición de objetos que pertenecieron a los niños durante el Holocausto, tanto de aquellos 1.5 millones que fueron asesinados como de los pocos que sobrevivieron.

La muestra cuenta con artículos, artefactos, arte y archivos que fueron recolectado a través de los años por el museo.
Además, estudiantes de arte del Departamento de Cerámica y Vidrio de la Academia Bezalel de Arte y Diseño de Jerusalem exponen obras de vidrio, porcelana y cerámica creadas por ellos, mientras que los alumnos del Departamento de la Comunicación Visual del Instituto de Tecnología de Holón-HIT idearon videos animados, especialmente para la exposición.
Estas obras fueron creadas para ayudar a ilustrar las historias personales de los niños que vivieron durante el Holocausto, y de los que poco se sabe.
“Es especialmente difícil presentar el mundo de los niños judíos durante la Shoá, ya que hay una escasez extrema de materiales disponibles para ilustrar sus historias personales “, explicó Yehudit Inbar, comisario de la exposición y Director de la División de Museos de Yad Vashem.

Y añadió: “En consecuencia, el punto de partida de esta exposición era que todo lo que pueda ayudar a reflejar las vidas, sueños y logros de los niños. En la exposición se ven artículos junto a películas hechas sobre los niños, y  obras de arte creadas por sus familiares, con música compuesta para acompañar las canciones escritas por ellos durante el Holocausto”.

Los niños del Holocausto

Herederos de víctima nazi obtendrán compensación por la venta de un Monet saqueado

Pacas de heno, Monet. Giverny (Wikimedia Commons)

Pacas de heno, Monet. Giverny (Wikimedia Commons)

Los herederos de un comerciante de arte judío francés muerto en un campo de concentración nazi obtendrán una parte de la próxima venta en Christie de un cuadro de Monet robado por los nazis y adquirido después de la guerra por un coleccionista suizo.

La pintura, “Pajares en Giverny, “fue pintada por Claude Monet en 1885 y se estima en un valor de $ 12 millones a $ 18 millones.

“Pajares”, una de varias pinturas similares de un pasto cerca de la casa francesa del artista, fue adquirida por René Gimpel, un marchante francés asociado con la élite intelectual de su tiempo y visitante frecuente en la casa de Monet.

Tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial, Gimpel fue detenido por el gobierno de Vichy, aliado de los nazis en Francia y enviado a los campos de concentración de Neuengamme, donde murió. El nieto de Gimpel, que también se llama René Gimpel y es comerciante de arte, cree que su abuelo se vio obligado a vender el Monet bajo coacción.

La obra apareció en Ginebra durante la guerra y finalmente acabó en manos de un coleccionista privado suizo. Bajo los términos de un acuerdo de restitución, los herederos de Gimpel mayores recibirán una cantidad no revelada de la venta la casa de subastas, que se llevará a cabo en mayo.

Gimpel dijo al Times, que su familia ha llegado a acuerdos de restitución en otras dos obras de arte que habían pertenecido a su abuelo.

Cómo las enseñanzas cristianas sobre los judíos allanaron el camino para el Holocausto.

por Gabriel Wilensky

 

Después de celebrar la liberación del yugo del antiguo Egipto, los judíos marcan en el calendario Iom HaShoá, el Día del Holocausto. La fecha fue elegida para conmemorar la revuelta en el Gueto de Varsovia, un evento en el que un puñado de judíos se atrevió a confrontar al “faraón todopoderoso”. Pero la historia de nuestros hermanos en el gueto no tuvo un final feliz: el Mar Rojo no se abrió para que los perseguidos pudieran escapar, y tampoco fueron sus enemigos atacados duramente por la mano divina. En cambio, los pocos sobrevivientes del infierno del gueto terminaron sus vidas en el torbellino de la muerte de Treblinka.

El Gueto de Varsovia fue uno de los muchos guetos que los alemanes establecieron en muchas ciudades europeas. Los guetos fueron creados con el único objetivo de mantener a la población judía encerrada para evitar que tuvieran contacto con sus vecinos cristianos. Los alemanes forzaron a cientos de miles de judíos a vivir abarrotados en esos lugares que normalmente hubieran contenido a un décimo de la población.

Los judíos del gueto, al igual que los que todavía vivían “libres” en otras ciudades, fueron obligados a coser una Estrella de David amarilla en sus ropas para que los cristianos pudieran identificarlos con facilidad. Las rigurosas leyes antijudías que los alemanes promulgaron en 1935, seguidas de leyes similares en Italia en 1938 y luego en Francia, Eslovaquia, Hungría y otros países, evitaban que los judíos socializaran con los cristianos, prohibiéndoles trabajar en puestos estatales y en posiciones académicas, o desempeñarse en profesiones como leyes o medicina, al igual que muchas otras restricciones, incluyendo la pérdida de la ciudadanía. Estas leyes constituían serias violaciones a los derechos humanos y fueron los primeros pasos en un proceso gradual de deshumanización de los judíos que posteriormente dio paso al genocidio.

¿De dónde sacaron los alemanes todas estas ideas? ¿Qué funcionario maquiavélico pensó todo esto? Cuando los nazis asumieron el poder en 1933 descubrieron que no necesitaban inventar casi nada para su persecución de los judíos, porque la Iglesia Católica había inventado prácticamente todo, cientos de años antes.

Cuando Hitler llegó al poder, encontró que la población ya odiaba profundamente a los judíos.

La insignia amarilla en sus prendas, la prohibición de ocupar cargos públicos, la prohibición de tener empleados cristianos, la quema del Talmud, la prohibición de vivir junto a los cristianos, la prohibición de pertenecer a gremios o de trabajar en la industria, los guetos, todas esas violaciones de derechos humanos básicos que asociamos con la tiranía nazi fueron promulgadas entre 400 y 700 años antes de los nazis por la Iglesia Católica. Durante casi dos milenios, a los cristianos se les enseñó que el cristianismo reemplazó al judaísmo, y que los judíos eran malvados, que estaban determinados a destruir el cristianismo y que eran los asesinos de Jesús.

Por lo que no debería sorprendernos mucho que cuando Hitler llegó al poder encontró que la población ya odiaba profundamente a los judíos. Ese odio había sido implantado y cultivado por el cristianismo prácticamente desde el comienzo del movimiento cristiano en el primer siglo de la era común. Un odio verbal que comenzó como una lucha fraternal dentro del judaísmo, y que con el tiempo y el distanciamiento de los primeros cristianos de la corriente principal del judaísmo (a medida que el cristianismo ganó fuerza entre los pueblos paganos del Imperio Romano) se transformó en un odio violento, visceral e irracional.

El movimiento cristiano acusó a los judíos de matar a Jesús y de rechazar su misión mesiánica. Como consecuencia, los primeros cristianos desarrollaron la idea de que el judaísmo quedaba relegado al segundo plano mientras que el cristianismo lo reemplazaba. En ese tiempo, los cristianos creían que Dios consideraba a los cristianos el “Nuevo Israel” y el nuevo “Pueblo Elegido”. Comenzaron a llamarle a la biblia cristiana el “Nuevo” Testamento y a la hebrea el “Viejo” Testamento, sugiriendo nuevamente que la religión judía se había tornado superflua.

A pesar de la opresión y las dificultades, los judíos no desaparecieron. Esta tenacidad para sobrevivir y su continuo rechazo a la aceptación de Jesús como el Mesías, llevó a un aumento del odio cristiano hacia los judíos. Los Padres de la Iglesia, cuyos escritos formaron la base del cristianismo que conocemos hoy en día, escribieron sobre los judíos de manera comparable a los nazis. Como dijo San Ambrosio, conocido como el “obispo de la lengua de oro”, en 374 EC:

“Los judíos son los hombres menos valiosos de todos. Son lascivos, avaros, rapaces. Son los pérfidos asesinos de Cristo. Adoran al Demonio. Su religión es una enfermedad. Los judíos son los odiosos asesinos de Cristo y por matar a Dios no hay expiación posible, indulgencia ni perdón. Los cristianos nunca deben dejar de vengarse, los judíos deben vivir en esclavitud para siempre. Dios siempre odió a los judíos. Es esencial que todos los cristianos los odien también”.

Lo que dijo San Juan Crisóstomo, obispo de Antioquía, unos cuantos años después, no fue mucho mejor:

“En donde los asesinos de Cristo se reúnen, la cruz es ridiculizada, Dios es blasfemado, el padre no es reconocido, el hijo insultado y la gracia del Espíritu rechazada… Si los ritos judíos son santos y venerables, nuestro estilo de vida debe ser falso. Pero si nuestro estilo de vida es verdadero, ¡y verdaderamente lo es!, el de ellos es fraudulento. No estoy hablando de las Escrituras. ¡Nada de eso!… Estoy hablando de la falta de piedad y demencia que ellos muestran actualmente”.

Durante la Edad Media los cristianos comenzaron a asociar a los judíos con el Diablo. Era natural hacer esta asociación para una población que ya estaba acostumbrada a leer en los Evangelios oraciones como: “Le perteneces a tu padre, el diablo, y quieres llevar a cabo el deseo de tu padre”. Los pensadores cristianos se preguntaron qué tipo de criatura rechazaría la verdad y mataría a Dios, y concluyeron que sólo un agente inhumano de Satán podría actuar de esa manera. La espiral descendente llevó a muchos cristianos europeos, cuya mayoría nunca había visto a un judío, a crear una concepción fantástica de los judíos que no estaba basada en la realidad.

El Iluminismo transformó al anti-judaísmo del cristianismo teológico en algo moderno, secular y seudo-científico.

La Revolución Francesa causó la emancipación de los judíos, quienes dejaron rápidamente los guetos y en gran parte se asimilaron a la población cristiana de las ciudades a las que se mudaban. El Iluminismo transformó al anti-judaísmo del cristianismo teológico en algo moderno, secular y seudo-científico, prerrequisito sine qua non (absolutamente indispensable) para una población que estaba adoptando con rapidez una visión moderna del mundo, alejada del yugo de su religión. Fue en este entorno cultural que el antisemitismo se transformó en algo racial, y fue en los siglos 19 y 20 que las viejas acusaciones de deicidio (asesinato de dios), de envenenar pozos de agua, de traer la Peste Negra, de matar niños cristianos para extraer su sangre para hacer matzá, y de muchas otras acusaciones sin fundamentos que se transformaron en acusaciones modernas en las que los judíos eran culpados por la derrota de Alemania en la Primera Guerra Mundial, por el desempleo, por la inflación, y acusados de crear y fomentar revoluciones, de modernismo, de capitalismo, de comunismo y de muchas cosas más.

Los nazis heredaron esta concepción del “judío”. Hitler fue educado como católico, él se impregnó de las enseñanzas anti-judías tradicionales del cristianismo, y se aprovechó al máximo de ellas para promover su plan. Como les dijo a dos obispos católicos alemanes en 1933:

“La Iglesia Católica consideró pestilentes a los judíos por 1,500 años, los puso en guetos, etc., porque reconoció a los judíos por lo que eran… yo sólo estoy volviendo atrás, a la época en que fue implementada esta tradición de 1,500 años… Reconozco que los representantes de esta raza son una pestilencia para el estado y para la iglesia, y quizás le estoy brindando al cristianismo un gran servicio al sacarlos de las escuelas y de los cargos públicos”.

* * *

Una Nota del Autor: El antisemitismo en el cristianismo y su rol en el Holocausto

Gracias a todos por sus comentarios. Un punto importante a mantener en mente es que este artículo no describe a los cristianos modernos o al cristianismo. El foco de este artículo (y del libro) está en cómo la historia del cristianismo llevó al Holocausto, particularmente como ocurrió en Europa. La Iglesia Católica se reunió en la década del 60 en el Segundo Concilio Vaticano y quitó la acusación de deicidio. Pero para los lectores cristianos que fueron criados después de 1965, deberían saber que antes de eso el cristianismo enseñaba que los judíos eran los asesinos de Cristo, y que todos los judíos del tiempo de Jesús, y para siempre, eran culpables de su muerte: ‘¡Deja que su sangre esté sobre nosotros y sobre nuestros hijos!’ (Mateo 27:24-25). Esto les ocasionó indescriptibles miserias a los judíos durante siglos de persecución. Los cristianos eran encolerizados por obras dramáticas representando la pasión de Cristo y por la liturgia del Viernes Santo y salían a matar a los judíos indiscriminadamente. Las enseñanzas negativas sobre los judíos eran penetrantes, comenzando con el Nuevo Testamento (sólo los cuatro Evangelios y los Actos de los Apóstoles contienen 450 versículos antisemitas, ¡un promedio de dos por página!) y continuando con los escritos de los Padres de la Iglesia, Martín Lutero y otros pensadores y teólogos cristianos. Los sacerdotes de todos los lugares de Europa menospreciaron constantemente a los judíos en sus sermones durante siglos, inclusive durante la era nazi.

En otras palabras, hay una triste historia que se ha repetido mucho y durante mucho tiempo. Muchos de los perpetradores del Holocausto vieron o escucharon de sus padres y abuelos sobre los guetos que la Iglesia había instituido no en el nombre de Hitler sino en el de Jesús. Piensa en esto: ¡las paredes del gueto romano, literalmente de un lado al otro del Tíber desde el Vaticano, fueron destruidas por última vez en 1870!

La mayoría de los cristianos de hoy en día no albergan este odio hacia los judíos. Muchos cristianos ayudaron a los judíos durante la Segunda Guerra Mundial, pero más allá de lo bueno que sea eso, desafortunadamente fue una pequeña gota en un océano gigante de violencia hacia los judíos que provenía de otros cristianos. Hoy en día, particularmente en los Estados Unidos, muchos cristianos son amigos de los judíos y de Israel. Esto es algo bueno. Es mi esperanza que por medio de discusiones sanas como esta, y de educación sobre historia como en mi libro Seis Millones de Crucifixiones, se forjen nuevos lazos, y que los lazos preexistentes se fortalezcan. Incluso con el gran progreso del Segundo Concilio Vaticano y sus enseñanzas subsecuentes, todavía hay mucho trabajo que hacer para eliminar completamente el antisemitismo del cristianismo.

Basado en el libro del autor: “Six Million Crucifixions: How Cristian Teachings About Jews Paved the Road to the Holocaust”.

A %d blogueros les gusta esto: