Travelling hacia el Horror. La puesta en escena del testimonio

A PROPÓSITO DE SHOA, DE CLAUDE LANZMANN
Por José Sánchez Tortosa

Una de las funciones del coro en la tragedia griega consistía en relatar lo obsceno, es decir, aquello que no podía aparecer en la escena, lo que no podía ser técnicamente representado ni humanamente soportable más que a través del desplazamiento que la palabra permite. Así, Edipo sacándose los ojos y Yocasta ahorcándose, o lo que es lo mismo, la criatura humana ante el carácter insoportable de la verdad.

El cinematógrafo, en el siglo pasado, ha consumado la supresión de ese papel del coro y ha convertido lo obsceno en imagen filmada.

En 1985 se estrena una película que encierra esta paradoja: ¿cómo dejar paso a la verdad por medio de la imagen, necesariamente mentirosa? Se trata de esa anomalía titulada Shoah, de Claude Lanzmann, monumental desafío que pretende mostrar en pantalla el horror del exterminio sistemático de los judíos europeos a base de primeros planos sostenidos y largos travellings en los que se abre la escena a la palabra, incluso a pesar de los protagonistas. Sin documentos de archivo ni apoyo musical alguno, este documental que no lo es recorre los lugares del exterminio, y el vacío que éstos muestran ahora, casi 70 años después, es acompañado por el esfuerzo monstruoso de los supervivientes haciendo aflorar el recuerdo (la anámnesis platónica, condición del conocimiento). Sus palabras articulan un dolor al que no se puede renunciar impunemente.

La máxima exigencia del superviviente es narrar. Pero dar testimonio tiene un alto precio. Sobrevivir, para el que ha pasado por los campos de la muerte, supone soportar lo insoportable. Sólo el testimonio justifica la traición y la complicidad que el superviviente sabe condición del que queda. Dar voz a los que han sido silenciados, exterminados. Es la participación en el horror sin la que no hubiera habido testimonio del horror:

–Filip Müller [Sonderkommando en Auschwitz)]: Esto les estaba pasando a mis compatriotas… Y me di cuenta de que mi vida ya no tenía valor alguno. ¿Para qué vivir? ¿Por qué? Entonces entré con ellos en el interior de la cámara de gas, y decidí morir. Con ellos. De repente vinieron hacia mí unos que me habían reconocido. Porque en varias ocasiones, con mis amigos cerrajeros, habíamos ido al campo de las familias. Un pequeño grupo de mujeres se acercó a mí.

Me miraron y me dijeron.

–Claude Lanzmann: ¿Ya dentro de la cámara de gas? ¿Ya estabas dentro?

–F. M.: Sí. Una de ellas me dijo: “Así que quieres morir. Pero no tiene ningún sentido. Tu muerte no nos devolverá la vida. Esto no es un acto. Tienes que salir de aquí, debes ofrecer un testimonio de nuestro sufrimiento, y de la injusticia que nos han hecho”.

Sería un error fatal, pero acaso comprensible y hasta inevitable, categorizar como documental esta obra. Toda palabra es metáfora, todo vocablo pone en fuga lo que designa. Toda imagen miente. Shoah no es un documental sobre el Holocausto ni una película sobra la historia del episodio capital, en muchos sentidos, del s. XX. Se trata de una obra de ficción, esa estrategia con la que el hombre se aproxima a la verdad mintiéndose (según la fórmula de Pessoa). Una ficción en la que se recrea el acto de recordar, y de recordar lo más crudo, lo más duro. Es la puesta en escena del testimonio de los supervivientes, pero también del papel de los ejecutores del exterminio y de los que lo presenciaron, lo padecieron indirectamente o se beneficiaron directamente.

Lanzmann filma la palabra, y los lugares del Acontecimiento tal como hoy quedan son desmentidos plano a plano por los protagonistas, cuyo relato de los hechos destruye esa placidez inocente, ese olvido inexorable, esa belleza inerte y cruel. No hay resquicio para el pasado en el escrupuloso trato de la imagen. El pasado no se toca. Está en la memoria de los que lo vivieron, en sus palabras ahora. La narración, ese temblor continuado, esa agonía incontenible, esa vergüenza por seguir vivo, es toda la presencia que se precisa, y procede, con timidez y sin retórica, al desmentido de cuanto la imagen puede contener. Las palabras de Müller, por ejemplo, nos remiten a los confines del horror, al destino trágico de ser humano, al interior de la cámara de gas. La secuencia, sin embargo, nos muestra unas ruinas en mitad de una abundante vegetación, otra falacia de los sentidos, otra artimaña del tiempo.

Es posible plantear el supuesto dilema moral acerca de lo despiadado que el director llega a ser en determinados momentos del rodaje. De cómo fuerza a los supervivientes, sin compasión y sin retirar la cámara, aguantando la tensión de esos silencios y de esa espera desesperante, cómo los obliga a que revivan y verbalicen lo que no puede ser dicho, lo que no puede ser olvidado. Sobresale, en particular, el caso de Abraham Bomba, filmado mientras lleva a cabo su rutinaria tarea de cortar el pelo en una peluquería de Tel Aviv. Bomba narra sin mirar a la cámara, sin mirar casi al director, al que llega a implorar que no le obligue a continuar. Cuenta, como para sí mismo, el único que le puede comprender, su trabajo de peluquero como integrante del Sonderkommando en Treblinka. Lanzmann no cede. La verdad ha de ser emitida. El horror ha de ser puesto en palabras. La moral se desplaza. No es cosa del individuo. Es cosa del testimonio, de la verdad:

–C. Lanzmann: ¿Puede describirlo con precisión?
–Abraham Bomba: Describir con precisión… Esperábamos… De repente el transporte… Mujeres y niños, una riada… Nosotros, los barberos, empezábamos a cortar los cabellos y algunas, yo diría que todas, ya sabían lo que les ocurriría. Intentábamos hacerlo lo mejor posible… Ser tan humanos como fuera posible.

–C. L.: ¡Perdón! ¿Cuando entrabais en la cámara de gas, vosotros ya estabais allí o entrabais detrás de ellas?
–A. B.: Ya lo he dicho: nosotros estábamos primero. Las esperábamos.

–C. L.: ¿Dentro?
–A. B.: Sí, dentro de la cámara de gas.

–C. L.: ¿Y de repente llegaban ellas?
–A. B.: Sí, entraban.

–C. L.: ¿Cómo eran?
–A. B.: Estaban desnudas, sin ropa, totalmente desnudas.

–C .L.: ¿Totalmente desnudas?
–A. B.: Totalmente desnudas. Todas las mujeres y niños.

–C. L.: ¿Los niños también?
–A. B.: Los niños también, porque salían de los barracones después de desnudarse, y debían sacarse la ropa antes de ir a la cámara de gas.

–C. L.: ¿Qué sentisteis la primera vez que las visteis desnudas?
(…)

–C. L.: Os he preguntado qué sentisteis la primera vez que visteis a esas mujeres desnudas y a los niños. No me habéis contestado.
–A. B.: Sabéis, allí no “sentíamos” nada… Era muy duro tener sentimientos: imagínese, trabajar día y noche entre los muertos y los cadáveres. Tus sentimientos desaparecen. Eres como muerto al sentimiento, muerto a todo. Os explicaré una cosa: durante el período que fui barbero en la cámara de gas, llegaron unas mujeres en un transporte procedente de mi ciudad, Czestochowa. Yo conocía a muchas de ellas.

–C. L.: ¿Las conocíais?
–A. B.: Sí, las conocía, vivía en la misma ciudad, en la misma calle. Algunas eran amigas cercanas. Cuando me vieron, todas se aferraron a mí. ¿Abe, qué haces aquí? ¿Qué nos harán? ¿Qué podía decirles? ¿Qué podía decir? Uno de mis amigos estaba conmigo, también era un buen barbero de mi ciudad. Cuando su mujer y su hermana entraron en la cámara de gas…
Aquí, Bomba se detiene. Enmudece. El olvido está a punto de vencer. Lanzmann insiste:
–C. L.: Continúe, Abe. Tiene que hacerlo. Es preciso que lo haga.
–A. B.: Demasiado horroroso…

–C. L.: Os lo ruego, tenemos que hacerlo. Ya lo sabéis.
–A. B.: No podré.

–C. L.: Hay que hacerlo. Ya sé que es muy duro, lo sé, perdóneme.
–A. B.: No lo prolonguéis. (…) Lo metían todo en sacos y lo enviaban a Alemania.

La película no busca explicar. Ofrece el testimonio. Y junto a él los rostros, los parajes, el vacío. El silencio. Enseña lo que no puede ser visto, cómo toda prueba ha desaparecido, cómo las huellas del exterminio fueron borradas. No nos lega la constancia de lo que sucedió, sino del intento por olvidarlo. Y al espectador, a pesar del monumental trabajo y de la fuerza que las palabras de las víctimas contienen, apenas le llega un eco mitigado de la verdad desnuda de ese horror.

Fuente: http://revista.libertaddigital.com/travelling-hacia-el-horror-la-puesta-en-escena-del-testimonio-1276237239.html

Tolerancia unidireccional

Por Jorge Marirrodriga para Guysen International News
Martes 1 diciembre 2009 – 11:48

Si es que estaba cantado. Las voces tolerantes del mundo se han alzado contra el voto suizo de prohibir edificar nuevos minaretes (ojo, que no nuevas mezquitas) en su territorio.

Voces tan autorizadas en cuestiones de tolerancia como el Gran Mufti de El Cairo, Ali Gooma, o el jefe de los musulmanes de Indonesia, o el presidente de la “República Musulmana Rusa de Chechenia” Razmán Kadirov, o el Consejo Superior de Ulemas de Marruecos, han salido al paso de la decisión de los suizos con palabras como “insulto”, “intolerancia” o “desprecio”. Como nunca puede faltar el apoyo del políticamente correcto, el ministro de Exteriores francés, Bernard Kouchner, ha puesto de su parte y se ha declarado “escandalizado”. Es curioso, porque a Kouchner no le escandaliza, en cambio, que en Francia se prohíba el velo islámico en las escuelas. Qué cosas hacen (y dicen) los franceses.

El minarete suizo

Con Suiza pasa como con algunas personas. Es la demostración de que si tienes dinero puedes hacer lo que pete independientemente de lo que digan los demás y encima quedar como el colmo del refinamiento. Es como la vida misma.

Por ejemplo, puedes quedarte con el dinero y los bienes depositados por millones de personas asesinadas quienes confiaron en tí en la (vana) esperanza de que alguien les sobreviviera. Y cuando te pillan puedes poner cara de póker en plan, “oiga ¿me está llamando ladrón?” y negociar una devolución parcial de lo que te dejaron en casa.

Puedes negarte a participar de las reuniones de comunidades de vecinos. Puedes albergar una sede de Naciones Unidas pero pasar de pertenecer a ese club de pobretones. Sus resoluciones están para que las cumplan otros, como Israel. También puedes declinar la invitación que te hacen los más ricos del barrio (la Unión Europea). Estos son nuevos ricos y no son tan refinados como tú.

Puedes negar a las mujeres el derecho a voto en algunas de tus demarcaciones territoriales y conceder el derecho de residencia sólo a los más ricos de los ricos, que siempre son más pobres que tú.

Pero Suiza ha cometido un grave error. Por votación ha declarado que está hasta los cataplines de los minaretes que les están construyendo los inmigrantes de religión musulmana. Si hubieran votado tirar los campanarios de las iglesias no habría pasado nada, pero ahora se van a tener que enfrentar al peor de los enemigos que tiene Europa dentro de ella misma: la corrección política con el islamismo.

Te vas a enterar, Suiza, de lo que vale un minarete.

El diario de Mahmoud (I)

Querido diario.

En Occidente no me quieren. Eso no me importa. Lo peor es que no quieren creerse mis amenazas. Ojalá todos fueran como Hugo Chávez a quien no entiendo ni palabra y me descoyunta cuando me abraza, pero pronuncia la palabra “gringo” y le brilla un odio en los ojillos…

Estoy triste. Los occidentales no me han dado el Nobel de la Paz y se lo dan al líder del Gran Satán ¡que encima es un negro! A mi me montan el pollo porque quiero la bomba atómica pero el tal Obama ya la tiene, y no una, sino miles. Y está metido hasta el cuello en guerras. Encima tiene la desfachatez de luchar esas guerras con sus propios soldados. No como yo, que pago a los chicos de Hamas y Hizbullah. Y con todo eso, le dan el premio al negro y a mí no.

Anoche estuve con el Líder Supremo de la Revolución. A solas hablamos en alemán. Yo le llamo mein führer y él se pone muy contento. “Estás triste, Mahmoud”, me dijo “¿Qué te pasa? ¿Sufres por no haber borrado del mapa a la entidad sionista? ¿Quieres que te amañemos otras elecciones? ¿Ejecutamos a unos cuantos homosexuales?” Yo le abrí mi corazón. Él sonrío y me dijo: “Alégrate, que en 24 horas arreglamos eso”.

27-11-2009 Agencia Efe Copenhague. El Gobierno noruego ha protestado por la decisión de las autoridades iraníes de confiscar a la abogada iraní Shirin Ebadi la medalla y el diploma con que fue galardonada en 2003 al recibir el premio Nobel de la Paz de ese año. “Es la primera vez que las autoridades de un país confiscan el Nobel de la Paz. La medalla y el diploma de Ebadi han sido sustraídos con otras pertenencias de su caja fuerte bancaria. Estamos sorprendidos y no comprendemos un acto así”, señaló en un comunicado el ministro de Asuntos Exteriores, Jonas Gahr Støre.

Terror

Ayer un servidor sufrió un baño de realidad cuando durante una ponencia fue recriminado por exigir que en todas las culturas la Declaración Universal de los Derechos del Hombre fuera la línea roja que jamás traspasara ninguna sociedad en el mundo. “Usted apoya el choque de civilizaciones”, subrayó un asistente que en teoría iba a preguntar pero en la práctica ejercía de francotirador. Porque, señores, resulta que los Derechos Humanos deben ser respetados por Europa, Estados Unidos e Israel, pero cuando los demás no lo hacen se trata de una “diferencia cultural” y decir lo contrario es convertirse en discípulo de Huntington.

Y así en nuestra querida Europa todo es relativo; las dictaduras, la alegalidad, el caudillismo y el terrorismo, palabra esta última que a fuerza de repetirse ha perdido sentido. Para todos menos para quienes lo sufren, claro. Porque para vivir bajo el terror no es necesario que te maten.

Un ejemplo. Cuando el jefe del Ejército israelí declaró en el parlamento que todo el territorio de Israel está a tiro de los cohetes “artesanales” de Hamás, en muchos medios europeos la noticia ni fue mencionada. ¿Qué daño pueden causar? En fin, este blog tiene algunos lectores en Ashdod y Sderot que sin duda, darían respuestas contundentes a esa pregunta. Pero no sólo se trata de matar o causar daños materiales (que lo hacen) sino de sembrar el terror. A Hamás le basta colocar en Tel Aviv uno de esos cohetes cargado con un par de kilos de talco y el terror está servido.

Israel es el único país occidental que tiene un plan de protección masiva de su población civil. Los demás no lo necesitan desde el final de la II Guerra Mundial. Israel va a volver a repartir máscaras antigas (ya lo tuvo que hacer en el 90/91) y va a proseguir con los simulacros que involucran a todos los ciudadanos. En Europa se habla de la amenaza nuclear iraní para desestimarla. Pero no se habla de la otra amenaza iraní que ya se cierne sobre Israel. Y no es necesario que muera nadie. Lo dicho, bastan polvos de talco.

El autor, preparado para asumir las diferencias culturales.

El tren de La Meca

La gira por Oriente Medio de Zapatero terminó con el habitual besamanos al rey de Arabia Saudí. España quiere colocarle a su majestad el tren de alta velocidad entre Medina, Yeda y La Meca. Un proyecto millonario tras el que andan también franceses, chinos y alemanes, entre otros. Todo por la Alianza de Civilizaciones y el negocio, claro.

Un servidor está seguro de que si finalmente España se lleva el proyecto, en ese tren a La Meca hombres y mujeres viajarán juntos y que en la compañía que lo haga funcionar trabajarán el mismo número de hombres y mujeres siguiendo la ley de Paridad impulsada por el propio Zapatero. Porque Arabia Saudí es un país igualitario, democrático donde reinan la libertad de expresión y los derechos humanos, no como Israel país al que el PSOE, el partido que dirige el señor Zapatero, acusa desde su página oficial de construir el muro del apartheid.

El tren saudí, sin duda, va a ser un espejo de libertades ¿verdad que si, José Luis?

En la Liga Árabe estamos tan a gustito…

La cabra tira al monte. José Luis Rodríguez Zapatero ha dado sobradas muestras desde que se estrenó como primer ministro (muestras de las que hay abundante documentación fotográfica) de que a él los encuentros internacionales, especialmente los de la UE o los de la OTAN, no le hacen sentirse cómodo. En las cumbres con los latinoamericanos también se le nota algo envarado. Menos mal que ayer tuvo ocasión de expresarse a su anchas donde se sabe querido y apreciado. Y se le notaba. En la sede de la Liga Árabe en El Cairo.

El principal financiador, con el dinero de los contribuyentes, de la Alianza de Civilizaciones, repitió un mantra que ha calado en Occidente y sobre el que nadie ya levanta la mano y dice: “¡Oiga, que la cuestión no es así!”. Y ese mantra está recogido en una frase pronunciada por Zapatero en el citado organismo exportador de democracia: hay que avanzar en el proceso de paz para tener en un tiempo razonable un Estado Palestino y un Israel seguro.

Es una obviedad, pero de vez en cuando habría que recordar que el establecimiento de un Estado palestino no es per se garantía de seguridad para nadie (ni para los mismos palestinos normales y corrientes). Que precisamente el territorio palestino totalmente desocupado por Israel se ha convertido, en vez de en el embrión de un Estado, en una base desde la que se amenaza y ataca la vida de los israelíes y se violan los derechos humanos de la propia población palestina a manos del grupo gobernante.

¿No dice el mismo Zapatero sobre ETA que se puede hablar de todo pero que antes tiene que cesar la violencia? ¿Y por qué los demás tienen que negociar mientras les caen los cohetes, les secuestran a los militares y les amenazan con borrarles del mapa? Estado palestino y paz definitiva no son necesariamente sinónimos. Un detalle.

Los dialogantes

No viene mal recordar de vez en cuando aquello de que ver la paja en el ojo ajeno pero no la viga en el propio.

El presidente brasileño Luiz Inacio Lula Da Silva, ha dado un caluroso recibimiento al iraní Ahmadinejah, quien no sólo ha amenazado con destruir Israel sino que ya se ha cobrado la vida de ciudadanos israelíes por medio de sus empleados de Hizbullah y Hamás. “No se construye la paz necesaria en Medio Oriente si no se conversa con todas las fuerzas, políticas y religiosas, las que quieren paz y que se oponen a ella”, ha dicho Lula. Yo le admiro y le entiendo, pero joder presidente, ¿A que no dialoga usted con Marcos Camacho, alias Marcola, jefe del cartel del narcotráfico Primer Comando de la Capital? No. Marcola, se encuentra encerrado en una cárcel del Estado de Sao Paulo (y muy bien encerrado), porque si lo sueltan pone Brasil patas arriba.

Veamos más “dialogantes”, como el famoso Cuarteto.

Estados Unidos, a quienes considera una amenaza, los ejecuta, los condena a cadena perpetua o los mete en Guantánamo (y ojo que Obama todavía no lo ha cerrado)

Rusia deja Chechenia como un solar y si hay que invadir Georgia, se invade y ya está.

En la Unión Europea, Alemania, por ejemplo, terminó con la Bader Meinhof porque curiosamente sus militantes comenzaron a suicidarse en la cárcel. En Reino Unido al IRA sus huelgas de hambre no le sirvieron para nada hasta que no abandonó las armas y Francia dialogó con Greenpeace hundiendo el Rainbow Warrior cuando éste trataba de impedir una prueba nuclear que Paris consideraba vital.

Y la ONU dialoga, sí, salvo para condenar a Israel: Ahí se acabó el buen rollo.

En España somos unos dialogantes. Dialogamos con ETA, los piratas de Somalia, los hermanos Castro y cualquiera que ponga en duda lo que es un Estado de Derecho. Nosotros no vemos la paja en el ojo ajeno, pero es porque lo nuestro es ir a ciegas. Por cierto en horas Zapatero visitará al rey de Arabia Saudí, otro dialogante.

Ecologistas israelíes podrían ayudar a frenar el calentamiento global

Por Arie Issar (Haaretz) en Guysen International News
Martes 1 diciembre 2009 – 14:44

El 7 de diciembre, destacados expertos de todo el mundo se reunirán en la Conferencia de Cambio Climático de la ONU en Copenhague e intentarán encontrar una solución para el calentamiento global. Este cada vez más serio problema deriva de lo que se llama el efecto invernadero, en el cual una nube de gases, principalmente dióxido de carbono, envuelve la tierra – como el techo transparente de un invernadero – permitiendo la penetración de los rayos del sol pero manteniendo adentro el calor.

En efecto, el calentamiento global ha llevado al planeta atrás unos 15.000 años, hasta el fin del último período glacial.

Hasta entonces, durante aproximadamente 30.000 años, debido al ángulo de la órbita terrestre alrededor del sol, los hielos polares se dispersaron por el planeta; en efecto, los del polo norte cubrieron entonces una gran parte de lo que hoy es Europa, Asia y América.

Tormentas de lluvia se movieron hacia el sur y la extensión norte del desierto de Sahara, que hoy en día es árido, se cubrió de árboles y lagos, donde vivieron criaturas como los hipopótamos y los cocodrilos.

Las tormentas que rugieron en esa época levantaron nubes de polvo de la parte seca del planeta y llagaron tan lejos como el medio oriente.

Las lluvias depositaron arena en la forma de capas marrones de loes en el área del norte del Neguev.

Cuando este último período glacial terminó, la arena barrida por el río Nilo comenzó a cubrir el desierto de SINAi y el Neguev occidental.

Hoy en día, el mismo sector del Neguev que no está compuesta de roca expuesta, está cubierta con capas de loes y, en algunas partes, de dunas de arena.

Las tormentas de lluvia de ese período llenaron con agua los estratos subterráneos del Sahara y de nuestra región; algo de ese agua es salada, pero una gran parte es potable. Se ha encontrado que el agua salada es adecuada para la irrigación de plantas que toleran la salinidad, tales como los dátiles, olivos, granadas y árboles sin fruta que pueden ser usados como madera, tales como el tamarisco, así como también árboles cuya fruta puede usarse para producir aceite, como la joroba.

Evidencia de esta agua salada fue descubierta por el autor de este artículo y su equipo, después de la Guerra de los Seis Días en 1967.

Al principio, cuando comenzamos a investigar, soportamos no pocas burlas, pero cuando nuestra perforación experimental verificó la exactitud de nuestros hallazgos, los escépticos guardaron silencio.

¿Pero que tienen que ver la conferencia de Copenhague, el último período glacial y las tormentas de arena, con la “invasión” de dunas de arena y la presencia de agua bajo los desiertos?

Agua subterránea del período glacial

Comenzaré relatando que mi finado colega, el Prof. Hugues Aure de la Universidad de Marsella en Francia, que estudió el terreno del Sahara y los recursos de agua subterránea, calculó que si se usara el agua subterránea bajo ese desierto para irrigación y se restaurara el verdor que lo cubría durante el último período glacial, la vegetación absorbería todo el carbono anual generado por la industria. De acuerdo a sus cálculos, el suministro de agua podría durar algunos cientos de años.

A la luz de sus hallazgos, en 1998 reuní a un grupo de expertos en agua de zonas áridas en las oficinas de la UNESCO en París, después de lo cual publicamos un manifiesto instando a una campaña mundial para plantar árboles en zonas desiertas.

Desde entonces, los estudios llevados a cabo en el bosque Yatir en el desierto meridional de Judea, por parte de equipos dirigidos por el Prof. Kan Fakir del Instituto Weizmann de Ciencia y del Instituto de Investigación de Desiertos en Sde Boker, indicaron que, además de que los árboles funcionan como una trampa para las enormes cantidades de carbono en el aire, y como medio para transformarlo en una sustancia que puede ayudar a que crezcan, los poros de las hojas de los árboles no necesitan abrirse para absorber la gran cantidad de dióxido de carbono del aire.

De ese modo, la cantidad de agua segregada por las hojas se reduce y el árbol ahorra agua y es capaz de crecer aún en regiones relativamente secas.

Y hay más. La sombra proveída por los árboles plantados en extensiones arenosas reduce la evaporación de la poca lluvia que cae en el desierto.

Olivares útiles

A la cantidad de carbono absorbido por los pinos, eucaliptos y tamariscos de los bosques del Neguev, podemos también agregar el carbono absorbido por los olivares que ahora se extienden a través del Neguev noroccidental, irrigados con agua salina subterránea, y el carbono que será absorbido por las plantaciones y bosques que serán plantados en el futuro, después de los estudios hidrológicos en el Neguev.

Sin duda, en Copenhague se le recordará, por parte de otros, a la delegación israelí, el hecho que la mayoría de la energía del Estado de Israel es producida por petróleo y carbón, que emiten dióxido de carbono, y que debe reducir esas emisiones.

En respuesta, la delegación, por cierto, señalará los estudios efectuados para encontrar recursos de energía amigables para el medio ambiente.

Asimismo, sería útil si la delegación hiciera notar, también, las cantidades de carbono que son absorbidas hoy en día, gracias a los esfuerzos de forestación de Israel, así como también los planes de expansión de las plantaciones y los bosques en el Neguev.

La plantación de esa vegetación, no sólo ayudará a regular la cantidad de carbono en la atmósfera y tendrá beneficios económicos: también servirá como base para la investigación, lo que proveerá los medios para ayudar a los residentes de los países del tercer mundo que bordean desiertos – que sufren sequías y hambrunas como países que se secan debido al calentamiento global – a cosechar, ellos mismos, los beneficios de ese proceso.

Es apropiado que la delegación israelí, en el encuentro de Copenhague, declare la intención del gobierno de transformar los terrenos pizarrosos del Neguev a ser plantados con vegetación, en modelos educacionales para los infortunados pueblos de esas regiones áridas.

Esa gente volverá a sus países y les enseñará a sus residentes como utilizar los recursos de agua subterránea ubicados bajo el desierto.

Este proceso transformará esas regiones en una fuente, tanto de alimentos como de materias primas, para las poblaciones pobres del mundo, así como también ayudará a absorber las emisiones de carbono que causan el calentamiento global.

Aún más, a los países del mundo que son responsables por la generación de los gases del invernadero, se les debería pedir que ayuden financiando este esfuerzo pionero.

El autor es profesor emérito, en la Universidad Ben Gurion, del Instituto J. Blaustein para Investigación del Desierto del Neguev.

Publicado en Haaretz – link en ingles – http://haaretz.com/hasen/spages/1131595.html – Traducción para porisrael.org : José Blumenfeld – Reenvia: www.porisrael.org

Shalom Israel

Video de un turista en Israel, del 10 de diciembre de 2006.

Music duel: Jewish klezmer vs Gipsy music – Train de vie

Bibi vs. The Iceman

Testigo de Nüremberg muere en Nueva Zelanda

Se trata de Fred Silberstein

Imagen de la bancada de acusados en el Proceso principal de Núremberg. A la izquierda, de arriba a abajo: Hermann Goering, Rudolf Hess, Joachim von Ribbentrop, Wilhelm Keitel. A la derecha, de arriba a abajo: Karl Doenitz, Erich Raeder, Baldur von Schirach y Fritz Sauckel.

Un sobreviviente de Auschwitz, que prestó declaración en los Juicios de Nuremberg, murió en Nueva Zelanda. Se trata de Fred Silberstein que falleció en Auckland a los 80 años de edad.

Silberstein, quien sólo tenía 14 años cuando fue llevado a Auschwitz en 1943, pasó gran parte de su vida educando a los neozelandeses acerca de los horrores del Holocausto y de los peligros posteriores del racismo.

El presidente del Consejo Judío de Nueva Zelanda, Stephen Goodman, lo describió como “un tzadik”.

“Durante 60 años trabajó, incansablemente, dando testimonio de los horrores del Holocausto. Era un hombre modesto y humilde”, remarcó Goodman.

Tatuado con el número 106795, Silberstein sobrevivió a las operaciones efectuadas por el Ángel de la Muerte, Josef Mengele. Salvó su vida al mentir a los guardias del campo diciendo que tenía 15 años y que era capaz de hacer trabajo manual.

Su testimonio en los juicios de Nuremberg en 1946 ayudó a condenar a dirigentes nazis, incluido Herman Goering y Rudolf Hess. Se trasladó a Nueva Zelanda en 1948.

No hay registros del número de sobrevivientes del Holocausto que siguen viviendo en Nueva Zelanda pero Goodman destacó que serían muy pocos.

Fuente: aurora-israel.co.il/

Tecnología israelí contra la violencia doméstica

COMUNICADO: El sitio web www.addstrain.com se lanza en el día mundial para la eliminación de la violencia contra la mujer

TEL AVIV, Israel, November 24 /PRNewswire/ —

— El sitio web brindará información sobre el uso de tecnologías de monitorización y seguimiento remotas como las herramientas de refuerzos de órdenes de alejamiento y disuasión en casos de violencia doméstica

Elmo-Tech Ltd., el proveedor mundial de tecnologías de control de agresores, ha lanzado hoy el sitio web http://www.addstrain.com El objetivo del sitio web es formar a las administraciones de justicia criminal y bienestar, así como a las mujeres y organizaciones anti-violencia contra la mujer en el uso potencial de tecnologías de monitorización y seguimiento remoto como herramientas de disuasión y refuerzo en el esfuerzo global por frenar la violencia doméstica.

El control remoto, una tecnología demostrada se utiliza para incrementar el nivel de confianza de las víctimas, y también ofrece una mejor supervisión del cumplimiento de los agresores con las órdenes judiciales. Esto se logra mediante la creación de capas de seguridad en torno a las víctimas donde estén y capas de notificación paralelas en torno al agresor. Las agencias de refuerzo ofrecen alertas iniciales para los encuentros potencialmente violentos entre la víctima y el agresor.

La información se ofrece siguiendo la exitosa implementación de la mencionada tecnología en España, donde se lanzó un programa nacional por el Ministerio de Igualdad. Este programa continúa dos de los programas locales existentes en Madrid y en las Islas Baleares, lanzados en 2005 y 2007, respectivamente.

Tras el lanzamiento del programa de la Comunidad de Madrid, el antiguo vicepresidente y consejero de Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid, Alfredo Prada Presa dijo: “Una evaluación extensiva realizada al programa y la tecnología concluyó con éxito. Ahora pretendemos ampliar el programa para el beneficio de los residentes en la Comunidad de Madrid. Pedimos a los países europeos vecinos y a la Comisión Europea que considere una mayor implementación de programas similares para detener a los agresores domésticos”.

El director ejecutivo de Elmo-Tech, Dagan Sadeh, dijo: “Estamos muy orgullosos de poder ofrecer una herramienta viable para el esfuerzo global tendiente a minimizar la violencia de género. Con entre el 30 y el 60 por ciento de las órdenes de alejamiento y protección comúnmente infringidas, su refuerzo supone todo un reto. Para ese fin, nuestra tecnología ofrece un soporte significativo para las agencias de refuerzo y víctimas. Continuaremos nuestra cooperación globalmente y esperando desarrollar muchos más programas.

Notas a los redactores:

Acerca de Elmo-Tech: Elmo-Tech es un proveedor global de tecnologías de verificación de presencia y localización, diseñadas para controlar a las personas en los mercados de refuerzo y corrección de la ley. Establecida en 1994, los sistemas Elmo-Tech son empleados por operadores privados y agencias gubernamentales en múltiples localizaciones europeas, en Latinoamérica, Norteamérica y en la Cuenca del Pacífico.

Los datos del 30%-60% de infracciones se basan en los datos de 2004-2008 ofrecidos por las publicaciones del National Center for Victims of Crime, Washington, DC; el New York State Unified Court System y la Office of Court Research, y el Swedish National Council for Crime Prevention.

Consultas:

Elmo-Tech Ltd.

Yael Arfi

Tlf. móvil. +972-54-2555872

http://www.elmotech.com

Consultas: Yael Arfi, Teléfono Movil. +972-54-2555872

Mezuzot (español, English)

Un hombre judío rico compra una casa fabulosa en Beverly Hills, California. Contrata un diseñador local para decorar el lugar. Cuando se termina el trabajo, el dueño de casa está encantado, pero se da cuenta que ha olvidado de poner Mezuzot en las puertas, va y compra 50 Mezuzot y pide al decorador, que no es judío,colocarlas en el lado derecho de cada puerta, excepto baños y cocinas. Preocupado de que el decorador o el equipo de trabajos de pintura no las ponga correctamente regresa a la casa. Sin embargo, cuando vuelve unas horas más tarde, se ve que el trabajo se ha realizado a su entera satisfacción. Está tan contento que le da al decorador una propina. Cuando el decorador está saliendo por la puerta le dice: “Me alegra que está satisfecho con el trabajo …” “Por cierto, saqué las garantías en cada una de ellas y las dejé en la mesa para que usted las guarde”.

A wealthy Jewish man buys a fabulous home in Beverly Hills, California. He brings in a local designer to decorate the place. When the job is finished, the homeowner is delighted but realizes that he’s forgotten to put mezuzahs on the doors. He goes out and buys 50 mezuzahs and asks the decorator, who is non-Jewish, to place them on the right hand side of each door except bathrooms and kitchens. He’s really worried that the decorator will chip the paint work or won’t put them up correctly. However, when he comes back a few hours later, he sees that the job has been carried out to his entire satisfaction. He’s so pleased that he gives the decorator a bonus. As the decorator is walking out of the door he says, “Glad you’re happy with the job…” “By the way, I took out the warranties in each one and left them on the table for you.”

La universidad sobre rieles

El trencito que podía… enseñar
Por Karin Kloosterman
23 de noviembre 2009

Una brillante idea sobre rieles de una universidad israelí tiene a los profesores dictando cátedra a los viajeros israelíes mientras viajan en los trenes interurbanos.

La educación a distancia: Hanoch Gutfreund Presidente Emérito de la Universidad Hebrea da conferencias a los pasajeros en el tren sobre las cartas de amor de Einstein.

El viajero matutino está predispuesto a la enseñanza. Un nuevo proyecto de la Universidad Hebrea llamado “Científicos en los trenes”, promueve la educación sobre raíles mientras la institución envía a sus profesores a dar clases al público israelí en tránsito.

La idea surgió este mes, con el último Profesor de la universidad, el Presidente Emérito Hanoch Gutfreund, quien montó el tren de la mañana de Modi’in a Tel Aviv, dando conferencias al público sobre las cartas de amor escritas por Einstein y sus esposas.

La idea de que profesores de enseñanza académica impartieran seminarios a bordo de los trenes fue concebida por el creador de la Universidad Hebrea portavoz de los Orit Suliteanu.

El estado de la educación superior ha venido disminuyendo en Israel, le dice a ISRAEL21c, y el público no está informado sobre la naturaleza de la investigación y lo que significa una universidad de investigación como la Universidad Hebrea de Jerusalén. “Pensamos que tal vez había que ir a lugares atípicos – para salir y mostrar lo que creamos aquí”, dice ella.

En cooperación con Ferrocarriles de Israel, la Universidad Hebrea está planeando poner en marcha una serie de seminarios sobre el tren el próximo año, mientras los pasajeros se dirigen de la ciudad satélite de Modi’in a Tel Aviv por la mañana y regresan por la noche. El profesor estará designado en un coche y dará una conferencia a cerca de 60 personas en cada viaje.

Aprender con las cartas de amor

El horario de los profesores y el contenido de este proyecto piloto es aún flexible, pero el futuro más probable es que exploran temas como el calentamiento global, la creación de la Tierra y el funcionamiento del cerebro.

La conferencia de Gutfreund sobre las cartas de amor entre Einstein y su primera y segunda esposa fue una elección natural, ya que Einstein fue uno de los fundadores de la Universidad Hebrea en 1920. Dio su primera conferencia en 1923, y después de su muerte, donó su colección de material a la universidad donde se encuentra ahora en un museo especial.

“Las cartas de amor entre Albert Einstein y su primera esposa, Mileva y las cartas de amor a su segunda esposa Elsa nos enseñan sobre el desarrollo emocional e intelectual de los más grandes científicos del siglo 20″, expone Gutfreund.

“En los últimos años, escribió a Elsa casi todos los días cuando estaba de viaje lejos de casa. Las cartas ya no eran el amor, pero son interesantes porque son portadoras de sus impresiones sobre los lugares que visitó, de la gente que conoció a los hechos ocurridos a su alrededor”.

Gutfreund, que todavía da clases en la universidad, dice que la experiencia de dar clases para el público en el tren es un esfuerzo importante, y que está interesado en ver cómo va a lidiar con el nuevo foro – cuando lo habitual es que la mitad de los pasajeros del tren estén sentados de espalda, mientras la otra mitad mira de frente. Durante su primera conferencia dedicó mucho tiempo yendo de un extremo al otro en el coche.

Un tren de modelo para otras ciudades

Con lo que parecen ser huelgas anuales de las universidades de Israel en los últimos años, el público está mostrando menos interés en instituciones financiadas por el gobierno, y está optando por universidades privadas en lugar de estar sujeto a interrupciones.

Gutfreund dice: “Estamos tratando de transmitir al público que lo que los investigadores están haciendo es una parte interesante de la vida cultural y la existencia de la sociedad”.

Hasta donde él y el portavoz saben, nadie en el mundo ha dado conferencias en los trenes. Desde que se anunció la primera conferencia, la Universidad se ha visto un interés más abrumador en la idea por parte de los medios de comunicación locales.

Alrededor de 15 profesores han firmado el proyecto, que tiene implicaciones más allá de la educación. Podría ser utilizado como modelo para fomentar el transporte sostenible, animando a más personas en todo el mundo para utilizar el transporte público y dejar el coche contaminante en el hogar.

Sin duda, tiene que ser más estimulante aprender sobre la vida amorosa de Einstein, que estar sentado en un atasco de tráfico.