El Muro de los Lamentos se prepara para Sucot

Origen: El Muro de los Lamentos se prepara para Sucot

Itongadol/AJN.- El Kotel se prepara para recibir a cientos de miles de personas en los días de la festividad de Sucot, quienes se prepararán para caminar hasta la ciudad de Jerusalem como indica la tradición. Durante el último mes, más de medio millón de personas se acercaron al Kotel para recibir las plegarias de slijot y miles más se sumaron para el momento de Nehilá de Iom Kipur.

La Fundación Patrimonio del Muro de los Lamentos levantará dos Sucot, en una de ellas se exhibirán las cuatro especies (el lulav, el etrog, los hadasim y las aravot), en memoria de los grandes rabinos de la historia, en especial Rambam. En la otra Suca se elevarán los rezos tradicionales, abiertos a todo el público.

Las diferentes actividades programadas por Sucot, comenzaran a partir del miércoles 30 de septiembre y consistirán en el rezo matutino (Shajarit) a las 8:45 seguido por el rezo matutino de los Cohanim a las 9:45. La tefilá Musaf (después de la lectura de la Torá) a las 10:15 y la tefilá musaf de los Cohanim a las 10:30.

Luego de los rezos comenzará la ceremonia para recibir a las personas que realizan la tradicional caminata hasta Jerusalem, acompañados por los principales rabinos de Israel, guiados por el Rabino Itzjak Iosef Shalita y el rabino del Kotel, Shmuel Rabinowitz.

El mismo miércoles por la tarde se realizará un acto por el año Hakhel, una ocasión especial que se celebra cada siete años desde la época en la que aún estaba el Templo de Jerusalem, donde se reunían hombre, mujeres y niños frente al rey, quien leía la Torá para fortalecer la fe en D´s. Para celebrar de nuevo el año del Hakhel se ingresará al Kotel con cuatro libros de la Torá, donados por la familia de Alberto Kochav y la familia de Zuri Atia de México, Arie Ranarat y su familia y el Congreso Judío.

El evento estará conducido por el hazan Jaim Adler; Yehuda Naftali; los cantantes jasídicos, Mendi Jerufi y Yannic Rubin, entre otras personas encargadas de animar al público para recibir con alegría los libros de la Torá y la festividad de Sucot.

Anuncios

ACABADO PESAJ EMPIEZA MIMUNA

¿Qué es Mimuna? Mimuna es un festival celebrado originalmente por judíos marroquíes, pero que se ha sabido expandir en la cultura general israelí. Cada año, esta fiesta comienza durante el final de Pésaj -la pascua judía que conmemora el éxodo de Egipto- y en ella, se comen muchos alimentos que durante Pésaj están prohibidos, especialmente los productos hechos de kemaj, harina.

Y LA TRADICIÓN EN MIMUNA ES COMER MUCHAS COSAS DULCES!!! Mimouna Celebrations in Israel

La Festividad de Shavuot

Por: Moshé Korin

“Shavuot” forma, con Pésaj y Sucot, el conjunto de festividades llamado “Shalosh Regalim” ( Las tres Fiestas de Peregrinación), ya que en las fechas citadas los Hijos de Israel debían hacerse presentes en el Templo de Jerusalem.

Las tres guardan relación con las labores agrícolas. “Shavuot” es mencionada en el Pentateuco (Torá) como la Fiesta de las PrimiciasFiesta de la Maduración (“Jag Habikurim“), en la que el agricultor lleva como ofrenda los primeros frutos del año.

Actualmente en Israel, los “Bikurim“, se entregan, con un fervor festivo muy particular, al “Keren Kayemet Leisrael” (el Fondo Agrario de la Organización Sionista).

Fiestas Judías: Shavuot


Las siete semanas entre “Pésaj”“Shavuot” constituyen un período de intensa y difícil labor. Es el tiempo de la cosecha. Por ello, “Shavuot” se llama también “Jag Hakatsir” (Fiesta de la Siega). Su sentido más profundo no es la alegría por el mero acto de cosechar, sino por las leyes que rigen esas tareas.

La tradición judaica no admite la posibilidad de que el hombre quede absorbido totalmente por su labor, que se convierta en un esclavo de la naturaleza. En la Torá queda claramente establecido que es un deber observar el “Shabat” en la época en que se trabaja el campo. “Seis días trabajarás y en el séptimo descansarás y dejarás de arar”.

Para que el hombre agotado por su tarea, no olvide cuándo cae el “Shabat“, la Torá ordena calcular los días y semanas entre “Pésaj”“Shavuot”“Siete semanas contarás desde el comienzo de la labor de la guadaña en la mies”. “Cada séptimo día se debe interrumpir la tarea y luego de haber contado siete semanas se debe observar el Festejo de las Semanas. (Shavuot).

De esta manera, “Shavuot” se ha constituido en un símbolo de la libertad del trabajador. No es la naturaleza la que determina las leyes de la cosecha y del trabajo, sino el hombre.

Las leyes de la cosecha se han ocupado no sólo del trabajo y del descanso, sino también de la relación y la actitud del hombre hacia el resultado del trabajo y su pertenencia.

El enfoque judío tradicional de este problema posee rasgos muy especiales: El hombre debe expresar su agradecimiento al Creador, llevando al Templo los primeros frutos del suelo, como ofrenda. De importancia mayor aún era otra costumbre: para que la gente pobre y el extranjero (“guer“) residente en el país pudieran obtener su parte de los frutos del campo, se determinó que todos los trabajadores dejarán sin cosechar una franja en los límites del campo ( “peá“), no volvieran a recoger las espigas caídas (“léket“) ni aquéllas que hubieran sido olvidadas (“shijejá“).

Así, los mandamientos de hermandadsolidaridad pertenecen también a las leyes que rigen la cosecha.

Otros nombres.

Fiestas Judías: Shavuot
Completando la lista de nombres, encontramos esta festividad mencionada en elTalmud como la –Fiesta de la Conclusión (“Jag Haatzéret” encuentro festivo de multitudes del pueblo), dado que para nuestros sabios el 6 del mes de Siván, concluía la festividad de Pésaj.

De acuerdo con la tradición, “Shavuot”, es la fiesta de la “Torá“: “Zman Matán Torateinu” (el tiempo en que se nos otorgó la “Torá“). Fue cuando el pueblo se congregó frente al monte Sinaí para percibir el Verbo del Creador, y respondió “Naasé Venishmá” (así lo haremos y obedeceremos), sometiéndose a leyes de moralidad y convivencia que son modelo para la humanidad.


 

Como se festeja.

 

La festividad de “Shavuot” ha tenido menos suerte que otras fiestas judías. Ha quedado como una festividad un tanto discriminada.

Su duración es de tan sólo dos días (en Israel uno): ni bien tomamos conciencia de ella- la fiesta ha terminado.

Están ausentes los elementos exteriores, tales como el “séder“, la “sucá“, el “etrog“, el “lulav” y la “janukiá“: es decir, todo lo que agrega calidez multicolor a otros días festivos.

 

Lácteos.

En “Shavuot” se acostumbra ingerir alimentos lácteos. La tradición popular lo explica de diferentes maneras:

—Al recibir la Torá, los judíos fueron informados de las leyes de “cashrut” y, en consecuencia, los utensilios que habían utilizado hasta ese momento debían ser adaptados a las nuevas exigencias.

Como no pudieron hacerlo inmediatamente porque era Shabat, entretanto comieron lácteos.

—Además, la palabra “jalav” (leche) tiene el valor numérico de 40, y simboliza los 40 días que Moshé pasó en el Monte Sinaí estudiando la Torá que sería entregada a los judíos en “Shavuot”.

Moshé fue rescatado de las aguas del Nilo por la princesa egipcia el 6 de Siván, día de “Shavuot”. Se recuerda el mérito de Moisés por haberse negado a recibir alimento hasta que se encontró una nodriza judía (su propia madre Iojéved).

—La leche es símbolo de pureza y además es alimento para infantes. Su ingestión simboliza que no importa lo mucho que se haya estudiado “Torá“: siempre se es como un niño frente a lo que queda por aprender.

 

“Tikún Leil Shavuot”

 

En la noche de “Shavuot” acostumbran los judíos ortodoxos mantenerse despiertos toda la noche y ocuparse del estudio de la Torá. Ésta es una tradición y, según el “Zóhar” (libro fundamental de la Cábala), los primeros “jasidim” se mantenían esa noche en vigilia estudiando las Sagradas Escrituras. No se conoce cuándo ni dónde, exactamente, comenzó el “Tikún” ni cómo adquirió su nombre. Pero el primer registro es del siglo XVI en la ciudad de Tzfat (Safed).

En base a esta costumbre se escribió el libro “Tikún Leil Shavuot, una recopilación de fragmentos del “Tanaj” (Biblia), el Talmud y el “Zóhar“.

El “Tikún” se divide en trece partes y después de cada una se dice el “Kádish Derabanán” (“Kádish” común con un agregado en el que se honra a los sabios de Israel).

Hasta hoy en día es tradición, la primera noche de “Shavuot”, reunirse y estudiar temas de dicha fiesta. Y en la mañana de la festividad, con el rezo suplementario llamado “Musaf“, se leen las “Azharot“, cánticos acerca de los 613 preceptos (“Mitzvot“).

La idea de Shavuot.

 

La festividad de la cosecha no debía ser celebrada sólo por aquéllos que poseían campos: “Y te alegrarás ante tu Dios, tú y tu hija y tu servidora y tu esclavo y el levita que está morando en tus predios y el extranjero y la viuda”.

La idea de “Shavuot” podría condensarse en el humanismo: el ser humano que ejerce su control sobre la naturaleza; esto expresado en el trabajo, en las leyes laborales, en la manera de vivir.

“Shavuot” es el símbolo de la “Torá” y el trabajo, de una “Torá” que enaltece al trabajo y de una manera devivir que se purifica mediante las leyes.

La educación judía comienza con los días sábado y las festividades. Los días festivos son llamados a ocupar un lugar de importancia en la vida familiar. No son sólo días de buen pasar y de descanso, sino también días de estudio.

El motivo central de todas las festividades judías es la renovación: un nuevo comienzo.

En “Shavuot” se renueva el drama del Sinaí: estamos recibiendo la Torá, nos estamos convirtiendo en judíos. Es por eso que en “Shavuot” se da lectura al Libro de Ruth, que es el texto bíblico de los “Guerim” (de los que se están convirtiendo al judaísmo).

 

El libro de Ruth.

 

Es la historia de una familia judía. Hubo una hambruna en la Tierra de Israel, en la Época de los Jueces, y un hombre llamado Elimélej, junto con su esposa Noemí y sus dos hijos, abandonó el poblado de Bet Léjem, en Judea, y se asentó en los campos de Moab.

En ese país extranjero falleció Elimélej. Sus dos hijos se casaron con mujeres moabitas, y luego de vivir allí unos diez años, también ellos murieron. Noemí, entonces, tomo la decisión de emprender el retorno a Judea.Noemí habló con sus nueras: “-¿ Para qué han de ir conmigo a un país que les es ajeno? Retornen a sus familias y vayan en busca de su suerte y su felicidad en su propio país -…”

Una de ellas, Orpá volvió a su tierra natal, mientras que la otra, de nombre Ruth, no quiso separarse de Noemí: “Adonde vayas tú iré también yo y donde tú pernoctes, pernoctaré yo. Tu pueblo es mi pueblo y tu Dios, mi Dios. Donde tú mueras, moriré yo y ahí encontraré mi lugar de descanso. Juro por Dios que tan sólo la muerte nos separará“.

De esta manera, Ruth abandonó su país y su pueblo y se unió al pueblo de Israel. Ruth encontró en la tierra de Judea su felicidad y su hogar. Se casó con uno de los más cercanos familiares de su extinto esposo: Bóaz, como era la costumbre, y le fue dada la felicidad de fundar una familia en Israel. Su hijo, llamado Oved, fue el padre de Ishái, padre, a su vez, del Rey David.

La historia tiene dos protagonistas: RuthNoemí. En un país extraño, la solitaria Noemí logró preservar las costumbres del pueblo de Israel. Las cuidó con tanto amor, que también su nuera se convirtió en hija fiel de ese pueblo.

Noemí no predicó el judaísmo. No se ocupó de la propaganda religiosa. No obstante, toda su vida fue la mejor propaganda para el Dios y el pueblo de Israel. Ruth, al seguirla, se convirtió en hija espiritual de Noemí, reconfortándola por la pérdida de su esposo y de sus hijos.

Cuando Ruth fue madre, Noemí se ocupó de la crianza de su hijo, diciéndoles a sus vecinas: “nolad benleNoomi” (le nació un hijo a Noemí). El niño de Ruth fue también hijo de Noemí, puesto que Ruth era su “hija”.

 

Los problemas de Noemí y de Ruth no han perdido actualidad. Hasta en los momentos en que el destino traesufrimientos y amarguras, uno no debe someterse a la desesperación. Y mientras se dedique a realizar buenas acciones, su vida no se perderá ni caerá en el olvido.

Fuente: http://www.delacole.com/fiestas/shavuot.shtml

Historias para compartir alrededor de las velas de Januca.

Januca es el tiempo en el cual recordamos a los heroicos Macabeos y el milagro del aceite que ardió por 8 noches. A través de la historia judía, han existido héroes en cada generación. Pensamos que sería entretenido elegir 8 héroes judíos y cada anoche, al encender las velas de Januca, leer sobre un héroe diferente.

¿Cómo elegimos estos 8? Incluimos una variedad – aquellos que demostraron cualidades de liderazgo y otros que alcanzaron gran altura espiritual: jóvenes, viejos, famosos y comunes. Los primeros 4 héroes de nuestra lista son figuras históricas y los siguientes 4 están vivos hoy en día.

Cada uno tiene una interesante historia que contar, y cada uno de ellos luchó para preservar nuestra herencia para que podamos continuar viviendo hoy como judíos orgullosos. ¡Disfruta!


1. Abraham

2. Los Macabeos

3. Rabí Akiva

4. Rabino Jiya

5. Rabino Yisrael Meir Lau

6. La Señora de los Pollos

7. Sherri y Seth Mandell

8. Shlomo Mulla

 

1) Abraham

Existió un tiempo en el cual el mundo se veía muy diferente a como lo vemos hoy. Las personas adoraban ídolos de madera y piedra. Mucha gente era iletrada, no existía el concepto de igualdad de derechos y las personas abusaban y esclavizaban a otros. Eso sucedía porque la gente no conocía sobre Dios.

Ese es el mundo en el cual vivió Abraham. Cuando tenía tres años, Abraham observó el mundo de la naturaleza con toda su belleza y perfección – y concluyó que para que un mundo estuviera tan perfectamente diseñado, tenía que existir un diseñador. Abraham había descubierto a Dios.

Superficialmente, la conclusión no es tan sorprendente. Si fueras a una fábrica de juguetes y vieras el proceso de diseño, manufacturación y ensamblaje, ¿¡acaso pensarías erradamente que los juguetes se producen por accidente!?

Lo que es tan destacable del descubrimiento de Abraham es que él vivió en un mundo lleno de idolatría. ¡Su familia incluso era dueña de un negocio de ídolos! Un día, le pidieron a Abraham que cuidara el negocio. Él tomó un martillo y rompió los ídolos – excepto al más grande de ellos. Su padre regresó consternado. “¿Qué pasó?”, gritó espantado. “Fue asombroso padre”, dijo Abraham. “¡Todos los ídolos empezaron a pelear y el ídolo más grande ganó la batalla!”. No existía forma de que su padre contestara; en lo más profundo, él sabía que Abraham se había sintonizado con una verdad más profunda.

Abraham no estaba satisfecho con su propio entendimiento, él salió a buscar a otros en un esfuerzo por iluminarlos. Trajo invitados a su tienda, que estaba abierta por los cuatro costados y estaba ubicada justo en medio de una carretera interurbana. Y soportó todo tipo de burlas y de persecuciones por tener creencias que eran políticamente incorrectas.

De hecho, la Torá lo llama Abraham Ha-Ivri – Abraham el Hebreo. Ha-Ivritraducido literalmente es “el que se para en el otro lado”. El mundo entero estaba parado en un lado y Abraham estaba parado firme en el otro. Su determinación por hacer lo correcto – y de llegar a otros – formaron las bases del pueblo judío. Y por eso, la mayoría de la raza humana acepta hoy en día el concepto de Abraham de amar a Dios.

 

2) Los Macabeos

Era el año 167 A.E.C y la horrible persecución al judaísmo a manos de los griegos estaba en su punto álgido. Las tropas griegas se presentaron en la ciudad de Modiin (una ciudad al oeste de Jerusalem que se puede visitar hoy desde la carretera Jerusalem-Tel Aviv) y exigieron que los judíos del lugar sacrificaran un cerdo a los dioses griegos. El sabio de la ciudad, Matitiau el Cohen, se negó.

Pero había un judío en la ciudad que estaba dispuesto a hacer lo indecible a los ojos del judaísmo. Cuando está a punto de sacrificar al cerdo, Matitiau lo apuñala, y también mata al oficial griego que estaba presente. Luego se dirige a la multitud y anuncia: “Síganme, todos aquellos que estén del lado de la ley de Dios”.

Aquellos que se unieron a Matitiau y a sus cinco hijos se dirigieron a las montañas, esperando que los griegos volvieran a la ciudad a borrar todo como represalia. En las montañas, organizaron un ejército de guerrilla, dirigido por el hijo mayor, Judas, cuyo sobrenombre era Macabeo, que significa “el Martillo”. Macabeo es también un acrónimo en hebreo de “Quien es como tú entre todos los poderes, Oh Dios”– el grito de batalla del pueblo judío.

El ejército macabeo era como mucho de 12.000 hombres, peleando contra el ejército griego de 40.000 hombres. Además de la superioridad en número, los griegos tenían equipo profesional, entrenamiento y una manada de elefantes de guerra (los tanques de la época antigua). Pero lo que carecían los judíos en cuanto a entrenamiento y equipo lo tenían en espíritu.

Después de tres años de batalla, los judíos fueron capaces de reconquistar Jerusalem. Encontraron el Templo profanado y entraron al santuario donde se habían sacrificado cerdos. Cuando entraron nuevamente al Templo, lo primero que hicieron fue prender una menorá provisional (la verdadera de oro había sido fundida por los griegos). Pero sólo descubrieron una pequeña jarra de aceite puro con el sello especial. Utilizaron esta jarra para encender la menorá y milagrosamente se mantuvo encendida por ocho días, y para ese entonces, el aceite puro y fresco ya había sido prensado y llevado al Templo.

Los Macabeos purificaron el Templo y lo rededicaron el 25 de kislev, que es la fecha del calendario hebreo en la cual comenzamos a celebrar los ocho días de Januca. (La palabra hebrea Januca significa “dedicación” o “inauguración”).

Más que una victoria militar, celebramos el triunfo de los ideales judíos que – simbolizados por el brillo de la menorá – iluminan el mundo.

 

3) Rabí Akiva

Hace alrededor de 2.000 años, vivió un hombre llamado Akiva, una persona simple de unos 40 años de edad que ni siquiera podía leer el Alef-Bet. Akiva trabajaba como pastor para un hombre rico llamado Kalba Savua. Su hija Rajel vio que Akiva tenía un carácter muy refinado. Ella le dijo: “Si nos casamos, ¿me prometes que estudiarás la sabiduría judía?”. Él aceptó y se casaron en secreto.

Cuando Kalba Savua escuchó que su hija se había casado con el pobre pastor Akiva, la echó de su casa y prometió desheredarla. Entonces Akiva y Rajel dormían sobre paja. Él solía sacar la paja del cabello de ella y le decía: “Si tuviera dinero, te daría una corona de Jerusalem de oro”.

Un día, Akiva pasó frente a una piedra a la que se le había hecho un hoyo debido a una constante gotera de agua. Él concluyó: si algo tan suave como el agua puede hacer un hoyo en una piedra sólida, cuánto más aún puede la Torá – que es fuego – dejar una impresión indeleble en mi corazón. Rabí Akiva se comprometió con el estudio de la Torá y pasó los siguientes 24 años estudiando. Y siguió hasta convertirse en el sabio más grande de su generación.

Cuando volvió a casa con 24.000 estudiantes, toda la ciudad se reunió a recibirlo. Cuando Rajel empezó a aproximarse a Akiva, algunos de los estudiantes (sin saber de quién se trataba) se adelantaron para proteger a su rabino. En ese momento Rabí Akiva se volvió hacia sus estudiantes y anunció: “Todo lo que hemos logrado es totalmente en su mérito. Se lo debemos todo a ella”.

Cuando Kalba Savua escuchó las noticias, fue donde Rabí Akiva y revocó su promesa anterior. Y ahí, Rabí Akiva le compró a su esposa una corona de oro de Jerusalem.

Pero esos eran los días en los cuales la tierra de Israel estaba dominada por los romanos, que intentaron terminar con la práctica del judaísmo. Las autoridades romanas eventualmente arrestaron a Rabí Akiva por enseñar “ilegalmente” Torá.

Mientras estaba siendo torturado, Rabí Akiva se alegraba de cumplir con el precepto bíblico de “amar a Dios con toda su vida”. Al morir, Rabí Akiva pronunció las palabras del Shema Israel.

Su abnegación por la Torá continúa inspirando a los judíos hasta hoy.


4) Rabino Jiya

Durante un tiempo de persecuciones cerca de 1.700 años atrás, el gran sabio Rabino Jiya estaba preocupado porque las enseñanzas de la Torá podrían ser olvidadas por el pueblo judío. Como precaución, el rabino Jiya capturó un venado, lo mató y dio su carne a los huérfanos. Luego curtió la piel del animal y escribió 5 diferentes rollos, uno para cada uno de los Cinco Libros de Moisés. Tomó 5 niños y a cada uno le enseñó uno de los libros. Luego, tomó otros 6 niños y a cada uno le enseñó uno de los seis tratados de la Mishná, la ley oral.

Luego le enseñó a cada uno de los 11 niños: “Enseñen lo que han aprendido uno al otro”. Con esto, dice el Talmud, el rabino Jiya aseguró que el pueblo judío nunca se olvidaría de la Torá.

Esto plantea una pregunta: 11 niños es un grupo bastante pequeño. ¿Por qué no enseñó el rabino Jiya todos los libros a todos los niños? ¿Por qué enseñó a cada niño un solo libro?

La respuesta es que era esencial para el proceso que los niños se enseñaran los unos a los otros. Para asegurar que la Torá no se olvide, tienes que enseñar a otros lo que tú has aprendido. ¡Ese es el secreto!

Entonces, si conoces la clave de la felicidad, enséñala. (La clave de la felicidad es apreciar lo que tienes, en vez de lamentarte por lo que no tienes.) ¿Acaso está tu amigo triste o deprimido? ¡Dale algo de alegría! Si tienes la posibilidad, debes ayudar.

Esto no se trata de “forzar a los otros a que acepten tu opinión”. Sino simplemente entregar información que le permita a tu amigo conectarse con lo que él ya sabe – y redescubrirlo por sí mismo.

No creas que no puedes. Tienes la habilidad de generar un impacto dramático en otros. No tienes que ser un senador de los E.U. para hacer la diferencia. Con un pedacito de sabiduría puedes ayudar a la humanidad.

El Rabino Eliyahu Essas fue una de las personas a las que se les negó la salida de la Unión Soviética tiempo atrás. Vivió en una época donde estudiar Torá era totalmente ilegal. Por eso, el rabino Essas logró juntar algunos libros de judaísmo; se escondió la de la KGB y empezó a estudiar Torá.

Después de un tiempo, la gente empezó a ir secretamente a estudiar con el rabino Essas. Pero de los 5 millones de judíos soviéticos, él era uno de los pocos que podía enseñar y su tiempo era muy demandado. Entonces él puso una regla: “Antes de que comience a enseñarte, debes estar de acuerdo en enseñar a otros lo que has aprendido”. De esta forma, el rabino Essas fue capaz de multiplicar su efecto.

A pesar de que nosotros no vivimos bajo un régimen Soviético opresivo, el concepto aún se aplica hoy en día. ¿Aprendiste algo precioso? Di a ti mismo: “Eso fue fascinante. ¿Qué me enseñó sobre la vida? ¿Cómo puedo transmitir esta reflexión a otros?”.

Enseñar también te beneficia a ti. Tener que explicar una idea a otros te obliga a clarificarla para ti. Lo transformaste de potencial a realidad.

Cuando enseñas a alguien, asegúrate de que entiendan cuán importante es enseñarlo a otros. Eso es asegurar que la Torá nunca será olvidada por el pueblo judío.

 

5) Rabino Yisrael Meir Lau

Yisrael Meir Lau nació en 1937 en una ciudad en Polonia donde su padre era rabino. A la edad de 7 años, Yisrael Meir fue enviado a un campo de trabajo forzado Nazi. El comandante de la Gestapo descubrió que había algunos niños en el campo. Él creía que los niños no eran trabajadores productivos y quería eliminarlos.

Entonces el joven Yisrael Meir silenciosamente utilizó sus pies para juntar un poco de tierra y piedras en un pequeño montón. Luego se paró en este montón para parecer un poco más alto y abrió su boca para enunciar el primer discurso de su vida:

“Seños Comandante, creo que hay un malentendido. Es un error pensar que los niños como nosotros no pueden trabajar. Cuando yo era incluso menor que ahora, yo empujaba un carro de madera con 60 botellas de vidrio y distribuía agua a los trabajadores. Afuera en la nieve, repetidamente llenaba las botellas durante las 12 horas de mi turno. Entonces, no puede decir que nosotros los niños carecemos de potencial de trabajo”.

La Gestapo indicó que junto con su lindo discurso, un fuerte soborno ayudaría. Entonces, el hermano mayor de Yisrael Meir sacó un diamante que su madre les había dado, que él había cosido a su ropa. El diamante, junto al discurso, salvaron la vida de Yisrael Meir.

En 1945, Yisrael Meir se convirtió – a la edad de 8 años – en el sobreviviente más joven liberado de Buchenwald. Casi toda su familia había sido asesinada. Él era para todos los casos y fines un huérfano.

Él estaba entre los primeros inmigrantes en llegar a Israel después del Holocausto. Un tío lo llevó a su casa y le explicó que él había sido salvado para continuar con la cadena rabínica de su familia (37 generaciones de rabinos). Le dijeron a Yisrael Meir que esto era como una carrera de relevos, donde la antorcha se pasa de mano en mano, y en la cual no se permite extinguir el fuego.

Estudió mucho, se mantuvo enfocado en su meta y se convirtió en un respetable rabino. Fue el rabino oficial de Natanya, luego el rabino oficial de Tel Aviv y en el año 2003 completó un período de 10 años como rabino oficial de Israel. En el año 2005, El rabino Lau fue premiado con el Israel Prize for Lifetime Achievement. En noviembre del año 2008 – en el aniversario número 70 de Kristallnacht, fue nombrado presidente del Consejo de Yad Vashem, dedicado a preservar la memoria del Holocausto a las futuras generaciones.

Con la vida pendiendo de un hilo, Yisrael Meir Lau de 7 años reunió toda su valentía y se enfrentó a los Nazis. Esa misma determinación lo llevó a grandes alturas, pasando la antorcha de la tradición a una generación de israelíes.

(Clic aquí para un video corto sobre el rabino Yisrael Meir Lau)

 

6) La Señora de los Pollos

Si conocieras a Clara Hammer en el bus o en el supermercado, probablemente le sonreirías. Ella es una señora muy dulce de 93 años de edad. Pero nunca imaginarías que ella es conocida en forma cariñosa como “la señora de los pollos”, responsable de alimentar a cientos de familias pobres de Israel.

La campaña solidaria de Clara comenzó hace 22 años durante un viaje de rutina a una carnicería kosher en Jerusalem. Estaba parada en la fila y vio al carnicero darle una bolsa plástica llena con nada más que grasa y piel a una pequeña niña. Clara avanzó hasta el comienzo de la fila y preguntó, “¿Cuántos perros y gatos tiene esa familia que necesita tanto desperdicio?”.

El carnicero le explicó que esa familia no tenía mascotas sino siete hijos. Ellos utilizaban la grasa y la piel para hacer “sopa de pollo” y guisados. Las palabras entraron directo al corazón de Clara. Ella miró a través del mostrador y dijo: “De ahora en adelante, ¡dele a la familia un pollo entero y yo voy a pagárselo!”.

¿Qué motivó a Clara a ayudar? Nacida en una pequeña ciudad de Ucrania, Clara y su familia sobrevivieron tres pogroms antes de escapar a Rumania. El policía de la frontera rumana le negó la entrada a su familia y estuvieron en la cárcel cinco meses. Fue ahí donde ella experimentó terrible hambruna. Y Clara decidió que ella haría todo lo posible para aliviar el hambre actual.

Hoy, Clara ayuda a más de 700 personas y paga al carnicero una cuenta semanal de $1000 dólares. El carnicero tiene un computador entero dedicado a Clara.

Su departamento en Jerusalem está lleno de imágenes de pequeños pollos – muñecos de pollo rellenos, figuritas y jarras. En el 2008, Clara Hammer fue premiada por Yeshiva University con un honorario “doctorado en bondad”. Ella es un héroe moderno, mostrándonos lo que una sola persona puede lograr – con un poco de imaginación y mucha preocupación.

(Clic aquí para un video corto sobre La Señora de los Pollos)

 

7) Sherry y Seth Mandell

Seth y Sherri Mandell se mudaron a Israel desde Estados Unidos en el año 1996 porque amaban Israel y querían que el judaísmo estuviera en el centro de su vida familiar.

Sus vidas fueron devastadas en mayo del año 2001, cuando su hijo Koby de 13 años fue asesinado por terroristas. Koby fue a excursionar con un amigo un cañón cerca de la casa de los Mandell. Allí, en una cueva, terroristas árabes apedrearon a los dos niños hasta la muerte.

Los Mandells, padres de otros tres hijos menores, sabían que para poder seguir adelante, tenían que tomar la crueldad del asesinado de Koby y transformarlo en bondad. Querían ayudar a personas como ellos, golpeados por el terror, a ser capaces de volver a la vida, con fuerza, esperanza y sanación.

Por esa razón, crearon la Fundación Koby Mandell que provee programas de curación para familias golpeadas por el terrorismo. Niños cuyos hermanos o padres habían muerto en ataques terroristas, acudían a campamentos de una semana donde obtenían ayuda psicológica y relación con otros niños que compartían sus circunstancias de vida. Madres que habían perdido hijos en ataques terroristas iban a retiros de sanación de dos días. Los participantes son ayudados a encontrar significado en su pérdida, para que sus familias se fortalezcan en vez de debilitarse a causa de su trauma.

De esta forma, los Mandells respondieron al dolor y al sufrimiento con una respuesta judía – construir, crecer y dar significado al sufrimiento, elegir la vida y ayudar a otros en esta misión. Los terroristas no van a ganar; una cadena de amor y de compartir se crea en la estela de los intentos de los terroristas por destruir al pueblo de Israel.

Y de esta manera, ellos mantienen el espíritu de Koby vivo en el mundo.

(Clic aquí para un video corto sobre Sherri y Seth Mandell)

 

8) Shlomo Mulla

Shlomo Mulla creció en un pequeño pueblo en el norte de Etiopía. Cuando tenía 16 años, él y un grupo de amigos decidió irse a Israel a pie. Su plan era caminar desde su pueblo hasta Sudan, luego a Egipto, al desierto de Sinai, de ahí a Beersheva y finalmente a Jerusalem.

Tomaron un guía para que les mostrara primera parte del viaje. El padre de Shlomo vendió una vaca para conseguir dos dólares par pagar al guía. Caminaron descalzos, día y noche, sin descanso. Vieron tigres, leones y serpientes. Caminaron a través del desierto sin agua. Fueron capturados por ladrones en la jungla, que les quitaron toda su comida y todo su dinero.

Caminaron 780 kilómetros en una semana. Cuando llegaron a la frontera de Etiopía y Sudan, los guardias de la frontera le dispararon al mejor amigo de Shlomo y lo mataron. Pusieron a todo los niños en la cárcel y los torturaron.

Después de 91 días, Shlomo y sus amigos fueron liberados. Fueron llevados en camión a un campo de refugiados. Poco después de eso, conocieron a un hombre que les dijo que se subieran a un camión. Anduvieron por cinco horas a través del desierto. Luego se detuvieron y les indicaron que se bajaran del camión. Después el avión aterrizó y todos fueron empujados dentro de él. Se cerró la puerta en medio de canciones y aplausos, la tripulación anunció: “Shalom Aleichem” – Bienvenidos. Todo era parte de una operación secreta del gobierno israelí para rescatar a judíos etíopes.

Shlomo y otros judíos etíopes llegaron a Israel con la meta de ayudar a construir la sociedad. Shlomo aprendió el idioma y diligentemente se hizo su camino. Ganó reputación por su habilidad para concretar las cosas, con una sensibilidad especial en relación a los 120.000 judíos etíopes que viven actualmente en Israel. En febrero del año 2008, Shlomo se convirtió en el segundo etíope electo para la Knesset Israelí (el Parlamento israelí).

Basado en una idea de Flaura Koplin Winston

 

Fuente: http://www.aishlatino.com/h/j/fm/78955627.html

 

Sucot, fiesta de la cosecha

No existe una alegría natural más grande que la de la cosecha. El hombre se esforzó durante todo un año y al fin es
merecedor de recolectar su cosecha y sus frutos. La Torá adjunta a esta alegría, la alegría del precepto. En estos
días, especialmente, abandonamos nuestros hogares fijos por un lugar temporario, para demostrar que toda nuestra vida en este mundo se asemeja a una sucá temporaria y los valores que existen eternamente son aquellos que se vinculan con el espíritu del pueblo de Israel.

Cuáles son los significados de la fiesta de Sucot?

1) La base nacional – la unión del pueblo: la fiesta de Sucot, como el resto de las festividades de peregrinación, tienen una base nacional. El precepto de la sucá (cabaña) nos viene a recordar un pasado en común, cuando el pueblo de Israel estaba en el desierto camino a Eretz Israel. En la fiesta de Sucot el pueblo de Israel subía a Jerusalem, lugar céntrico espiritualmente y de superior importancia, para festejar la fiesta en ese lugar.

Según nuestros sabios las cuatro especies representan los cuatro tipos de clases que existen en el pueblo de Israel.

Etrog – posee sabor y fragancia, representa a los estudiosos de la Torá y los que practican buenas acciones.

Lulav – ramo de palma – tal como su fruto, tiene buen sabor pero carece de aroma, así también existen los hombres que han estudiado pero no practican lo aprendido con perfección.

Hadas – mirto – posee aroma muy agradable pero es insulso, así existen los que poseen perfectas acciones sin que sean muy estudiosos.

Aravá – sauce – es insulso y carece al mismo tiempo de aroma, existen algunos israelitas que no son estudiosos ni tampoco realizan buenas acciones.

Estas cuatro especies se toman juntas para bendecir, tres de ellas se atan – lulav, hadas y aravá – para simbolizar
que el pueblo de Israel solo está completo si todas sus fuerzas se juntan.

2) La alegría: La festividad es llamada por nuestros sabios “época de alegría” (de la misma manera que la festividad de Pesaj es llamada “época de liberación”, y Shavuot – “época del recibimiento de la Torá”). Tres veces somos obligados en la Torá a alegrarnos en la fiesta de Sucot “Y te alegrarás en la festividad”, “Y estarás alegre”, “Y os alegraréis ante vuestro D’s durante siete días”.

Existen varias razones para esta alegría: la alegría de la cosecha, y aquella que viene luego del esfuerzo espiritual realizado durante los “días de arrepentimiento”. En este momento estamos seguros que ha sido bueno nuestro veredicto, y es por eso que estamos alegres. También está la alegría de la peregrinación, la unión y la concentración de todo el pueblo en Jerusalem – “una ciudad que hace a todo el pueblo de Israel amigos”. Esta alegría tenía su punto cúlmine en Simjat Bet Hashoeva en la época que
existía el Templo.

3) La preocupación por los pobres y necesitados: En la festividad de Sucot se enfatiza la idea de igualdad social y cooperación de los diferentes niveles sociales. “Te regocijarás en la celebración tú con tu hijo, tu hija, tu siervo, tu sierva, el levita, el forastero, el huérfano y la viuda que moraren contigo. (Deuteronomio 16:14). A estas tres personas que poseen riquezas se le agregan otros seis que no poseen. De aquí la costumbre de aumentar la
caridad en vísperas de Sucot, e invitar personas para compartir la festividad.

4) Paz: la festividad de Sucot es época de alegría, pero es también el día de la sentencia. En Sucot son sentenciados (todas las criaturas del mundo) sobre el agua (se fija la cantidad de lluvias que caerán ese ano). En Sucot se sacrifican siete toros uno por cada nación del mundo y estos eran sacrificios para el bienestar y tranquilidad de todos los pueblos de la tierra. En la fiesta de Sucot comenzamos una nueva etapa en la relación
con las otras naciones, y la sucá es llamada “la sucá de la paz”: “y extiende sobre nosotros la sucá de la paz”.

Fuente: https://docs.google.com/viewer?a=v&pid=gmail&attid=0.1&thid=12b3ab12033143ba&mt=application/pdf&url=https://mail.google.com/mail/?ui%3D2%26ik%3D723c838585%26view%3Datt%26th%3D12b3ab12033143ba%26attid%3D0.1%26disp%3Dattd%26zw&sig=AHIEtbTmMGnuTZVfoTs7OWru_oNx3j3oBA

Yom Kipur 2010

¿Cómo pido perdón a los muertos, cómo podrían perdonarme?
Hay algo incongruente en esto de la teshuvá, el retorno imaginario que da lugar a la reflexión sobre lo actuado que permite alcanzar una perspectiva más serena, y decidirse por pedir o reclamar perdón.
No puedo creer, nada lo indica, que las putadas que nos hacemos sean más graves que entonces, de modo que esta cuestión es, al menos, tan vieja como el Iom Kipur. Como el Hombre, seguro.

Además está la cuestión de la ética. Rajoy no puede ni pensar en que Sarko o él deban pedir perdón por las deportaciones francesas, ya que su moral le dice que es conveniente, toda vez que “contribuye al orden y al control”. (La moral se ocupa de lo conveniente y lo inconveniente, nada más.). De la ética ¿quién se ocupa? ¿Los políticos? Una vez leí en “opinión” de El País acerca de la necesidad de reunir ética y política…

¿Cuál es la vara con la que medimos lo actuado por Akenatón, por Hebe de Bonafini, por Trotsky, por uno mismo? ¿Es una vara ética? ¿A qué ética remite? ¿Es una vara moral? y en este caso también, ¿a qué moral? Porque tampoco ella es sólo una. ¿Qué considera conveniente e inonveniente esa moral? ¿Los maricas deben ser colgados o nombrados ministros? ¿Cabe hacer teshuvá y pedir perdón a alguien con quien no compartimos moral, menos aún ética, o que carece de ésta?

La teshuvá, Iom Kipur, exigen un territorio fértil compartido. Y ni aún así…

Yo me inculpo de actos por los que nadie me incrimina, con la sensación frecuente de estar viviendo solo en esa isla en la que convivo con neurosis, fantasmas, cobardías… ¿en qué mundo cabe esa isla? Todas son inútiles. Como el mundo mismo.

Lo que hacen los judíos es ayunar ese día anual, para estar ligeros, llegar al templo, sentarse e ir repitiendo lo que dice el oficiante. “Porque incurrimos en esto y en aquello…”, solapando en la multitud al individuo. Todos pedimos perdón por todo (en la lista faltan mil actos y sobran otros tantos), y pidiendo a Dios el perdón, porque a Él ofendimos con esos actos (cada uno, se supone, sabe qué sayo le cabe).
Después vamos a jalar, a yantar, a lastrar, a morfar, a menjar, todo muy jalal, que le dicen.
Y luego los personales, a vos no te devolví un libro… porque vos no me devolviste cinco. Sólo que ésto no se dice, uno pide pero no reclama, ahhh. ¿Y si vos no me pedís perdón a mí? Boino, te perdono. ¡Minga! ¿Acaso el chancho me pide perdón por contonearse delante de mí sabiendo que no poido tocarlo?

Entonces ¿qué?
¿Le pegamos mamá con una tohalla mojada, vamos al cura y él nos perdona en nombre de Él a cambio de un avinu (padreenuestro)?
¿Nos reimos de los que sienten culpa, remordimiento, tienen conciencia y sensibilidad, porque es tendencia?
¿Pensamos que todos somos hojas al viento y por eso nadie tiene culpa de nada?
¿Creemos que es puro karma y no depende de nosotros? (“nunca, nunca, nunca. nunca permitas que alguien te impida conseguir lo que quieres”, Dalai Lama)

Pido perdón a los que he decepcionado, que es, de lejos, mi mayor pecado.
La lista es larga como esperanza ´e pobre. Empezando por mí mismo (no vale pedirse perdón ¿por qué?).
Y no perdono a los que sé oficiantes de perjuicio a conciencia plena, ni si me lo pidieran.
Hace horas que ayuno. Ya puede cogerme Dios, estoy confesao.
el jaimo

Juego de naipes para OCULTAR la identidad judía

Por Art Benveniste

Adaptado de un artículo en HaLapid, Verano de 1999

En su presentación ante la Conferencia SCJS de 1999, en Los Angeles, Seth Ward contó acerca de una mujer del norte de Nuevo México, a quien había entrevistado.

Ella estaba describiendo las prácticas criptojudías de su familia y relató su juego de naipes, cada mes de septiembre, con su abuela. Jugar a los naipes era un ritual anual de la familia que estaba relacionado, de alguna manera, con las Altas Fiestas Judías.

Me recordó una historia contada por el rabino Baruj Garzón, de España: Hace varios años, la comunidad judía de España quería comprar un terreno en la zona de Barcelona, para un campamento de verano judío. El rabino Garzón condujo hasta allí desde Madrid, para negociar con el propietario. Fue a finales de septiembre. El precio fue convenido y el rabino le dijo al propietario que iba a volver a Madrid para hablar con la Junta de Directores y que podrían firmar los papeles a la semana siguiente.
De vuelta en Madrid esa noche, Garzón recibió una llamada del hombre de Barcelona. El propietario le dijo que había ciertos días de la semana siguiente en los cuales no podría firmar los papeles. El rabino tomó nota de las fechas y se fue a la cama. Al día siguiente estaba a punto de poner las fechas en su calendario, cuando se dio cuenta de que coincidían con las Altas Fiestas Judías. Llamó a Barcelona y preguntó por qué el hombre no podía firmar en esas fechas. Se le dijo que la familia del hombre tenía un “extraño” calendario y que había algunos días de cada año cuando no trabajaban ni manejaban dinero. El rabino preguntó qué hacía la familia en esos días. Se le dijo que jugaban a los naipes. Al controlar el extraño calendario del hombre para los años siguientes, encontró que los días siempre caían en las Altas Fiestas. El hombre no tenía ninguna explicación para el juego de naipes.

El Juego de Naipes Disfraza la Oración
El rabino explicó que, durante la época de la Inquisición, los judíos secretos se reunían para orar sentándose alrededor de una mesa con naipes sobre la mesa y libros de oración sobre sus regazos. Cuando los extraños pasaban por ahí, jugaban a los naipes y cuando estaban solos, volvían a los libros de oración.
En abril pasado repetí esta historia en una charla que di en Tucson, Arizona. Mi presentación fue reseñada en el Tucson Jewish Chronicle.

Poco después el Chronicle recibió una carta de Emma Moya de La Herencia del Norte de Nueva Mexico.

Decía:
En Nuevo México los naipes se llaman Barajas y en otras zonas del suroeste los naipes se llaman Cartas. Nuestra Academia Hebraica de Albuquerque ha investigado y registró la siguiente información, que puede o no relacionarse con la declaración del Sr. Benveniste en la crónica: La palabra “baraja” alude a la palabra “Brajá”, que significa “bendicion” en hebreo.

Además, recientemente recibí un correo electrónico de Judith Crystal Pirkle, quien describió sus costumbres familiares.

Decía:
Todas las historias que me fueron transmitidas por mi madre y su familia, todas verificadas. También la costumbre de jugar a los naipes en la víspera del sábado, (Erev Shabat) fue transmitida a través de nuestra familia. Cuando los soldados mexicanos inspeccionaban las casas en la noche del viernes, para asegurarse de que nadie estuviera observando el Shabat, los criptojudíos jugaban a los naipes y contaban historias de la Torá utilizando los naipes; se colocaba un grueso mantel sobre la mesa con una vela grande encendida; a la hora de acostarse, la vela se colocaba debajo la mesa, para que no fuera vista por las ventanas.
Desde entonces, he recibido varios otros ejemplos de criptojudíos que usaban el juego de naipes como una estratagema para ocultar una conmemoración de los rituales judíos.

A %d blogueros les gusta esto: