El Museo del Holocausto de EEUU repudió a Ucrania por su decisión de honrar a colaboradores nazis

Itongadol/AJN.- La decisión de Ucrania del mes pasado de entregar reconocimientos oficiales a una milicia nacionalista que colaboró con los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial ha tenido como respuesta la condena de Estados Unidos.

Ucrania

En una declaración la semana pasada, el Museo Memorial del Holocausto, americano, expresó profundas preocupaciones por los dos proyectos aprobados por el parlamento ucraniano en abril. Uno permitía que hubiese una conmemoración oficial del gobierno para el Ejército Insurgente Ucraniano, una facción ultranacionalista que buscó establecer un Estado ucraniano independiente, mientras que el segundo prohibiría la propaganda y símbolos asociados con el nazismo y regímenes soviéticos.
Mientras que la prohibición de la ley sobre el uso de ese tipo de símbolos no se aplica dentro de contextos académicos, sí evita que medios masivos emitan material que “justifique la lucha contra participantes en el intento de la independencia de Ucrania del siglo XX”. Tales prohibiciones, “intentan legislar cómo debería ser discutida y escrita la historia de Ucrania”.
“Mientras Ucrania avanza hacia su difícil camino hacia la democracia, le pedimos fuertemente al gobierno que se abstenga de cualquier medida que censure discusiones y politice el estudio de la historia”, dijo el organización conmemorativa americana, informó el medio israelí The Jerusalem Post.
Por su parte, la embajada ucraniana en Tel Aviv remarcó: “La Organización de Nacionalistas Ucranianos luchó para la independencia de Ucrania contra Polonia hasta 1939, desde ese momento hasta 1941 contra la Unión Soviética, y luego contra Alemania. En el verano de 1941, un intento de liberación del movimiento fue suprimido por los alemanes y sus líderes fueron aprisionados en campos de concentración”.

72 años del levantamiento del gueto de Varsovia – 19 de abril de 1943

El 22 de julio de 1942, vísperas del 9 de Av, el día en el que se conmemora la destrucción del Templo de Jerusalén, los alemanes iniciaron la deportación de los judíos del gueto de Varsovia. Esta aktion se prolongó hasta el 21 de setiembre y en su transcurso fueron expulsadas  al campo de exterminio deTreblinka 265.000 personas. Los primeros en ser enviados fueron los refugiados, los enfermos y los sin techo. Por órdenes de las autoridades alemanas se bloquearon calles, los habitantes fueron sacados por la fuerza de sus casas por la policía del gueto y obligados a dirigirse a la “plaza de despacho”, el Umschlagplatz. Allí fueron brutalmente introducidos y hacinados en vagones de un tren de carga. Luego de los primeros diez días – cuando los judíos dejaron de ser seducidos por   una hogaza de pan –  los alemanes intensificaron el terror en el gueto y el número de las personas asesinadas en la calle aumentó.

Antes y durante las deportaciones se habían hecho algunos intentos fútiles de organizar una resistencia armada – principalmente por  un grupo compuesto por miembros de tres movimientos juveniles sionistas y apodado “Organización Judía Combatiente” (Z.O.B.). En marzo los alemanes lograron capturar y ejecutar a líderes centrales de la resistencia, y esta quedó prácticamente desarticulada.

Al finalizar las expulsiones a Treblinka quedaron en el gueto entre 55.000 y 60.000 judíos que fueron concentrados en algunos bloques de edificios. De esta forma la superficie del gueto se redujo significativamente.

Entre los sobrevivientes, la mayoría de ellos jóvenes, cundió una sensación de orfandad y toma de conciencia. Muchos se culpaban de no haber ofrecido resistencia y permitido la deportación de sus familias. Tenían también en claro que su suerte iba a ser semejante. En octubre de 1943, luego de intensas negociaciones, se logró restablecer un marco de resistencia armada, con Mordejai Anielewicz como comandante. A la Organización Judía Combatiente se sumaron otros movimientos juveniles, a excepción de “Beitar”, que formó su propio cuerpo de combate llamado “Unión Militar Judía” (Z.Z.W.).

El 18 de enero de 1943 los alemanes iniciaron una nueva aktion. Los dirigentes de la resistencia supusieron que esta era la operación de liquidación definitiva del gueto y se opusieron  por la fuerza. Consecuentemente, después de que algunos miles de judíos fueron sacados del gueto, los alemanes interrumpieron el operativo. A consecuencia de ello los miembros de la resistencia y los habitantes del gueto infirieron que esto ocurrió por causa de la oposición armada (a pesar de no haber sido ese el motivo real). De aquí en más comenzó a organizarse la resistencia colectiva.

El 19 de abril de 1943 comenzó la acción final de aniquilación del gueto. Ese mismo día comenzó la rebelión liderada por Mordejai Anielewicz, comandante de la Organización Judía Combatiente.

A pesar de saber de la existencia del movimiente clandestino de oposición, los alemanes fueron sorprendidos por la fiereza de la lucha y por el hecho de que todos los habitantes del gueto participaban en la rebelión, escondiéndose en búnkeres, sótanos y áticos previamente preparados. Las posiciones de los combatientes estaban situadas en distintos lugares del gueto, mientras que las de la Unión Militar Judía estaban concentradas en la plaza Muranow, donde trataban de impedir los intentos de los alemanes de irrumpir adentro del gueto. Al arreciar la lucha y ante la dificultad de obligar a los judíos a abandonar sus escondites, los alemanes comenzaron a incendiar los edificios en forma sistemática convirtiendo al gueto en una trampa ardiente.  La oposición se prolongó cerca de un mes hasta que los alemanes lograron reprimir la lucha.

Ésta fue la primer rebelión popular realizada en un ámbito urbano en la Europa ocupada por los nazis.

La rebelión del gueto de Varsovia sirvió de ejemplo para otros guetos y campos. Los levantamientos realizados en otros lugares fueron de menor envergadura por el aislamiento, la carencia de armas y la hostilidad del medio.

contra la pared                     ghetto.varsovia2 gueto_de_varsovia            judios-gueto-mantuvieron-jaque-ejercito Fuente: Yad Vashem

Ana Frank recordada en sus propias palabras 70 años después de su muerte

Una nueva campaña del Reino Unido invita a celebridades y público a grabarse leyendo extractos de un minuto del diario de la niña judía sobre cómo era la vida escondida de los nazis y a publicar sus vídeos en línea bajo el hashtag #notsilent.

Anna Frank escribiendo

El martes, el Reino Unido inició una nueva campaña para conmemorar los 70 años de la muerte de la joven diarista Ana Frank  en la Segunda Guerra Mundial mediante la lectura desus propias palabras en lugar deguardar un minuto de silencio.

La Fundación Ana Frank del Reino Unido ha puesto en marcha una campaña en losmedios sociales llamada#notsilent en la que se invita a las celebridades y el público agrabarse leyendo extractos de un minuto de su diario sobre la vida escondida de los nazis y publicar sus vídeos en línea bajo el hashtag.

En una ceremonia en la Biblioteca Británica de Londres, los escolares leyeron partes del“Diario de una joven” de Ana Frank y la sobreviviente del Holocausto Freda Wineman recordó momentos de su estancia en los campos de concentración de Auschwitz y Bergen-Belsen, al mismo tiempo que la joven judía.

“Setenta años – no parece posible, pero algunos de nosotros todavía estamos aquí para mantener viva la memoria”, dijo Wineman a Reuters.

“La generación joven no debe olvidar y creo que a través de su libro y de su maravillosa escritura, hay un mensaje que ella dejó, sin saberlo, a la generación futura que debe tomar nota de lo que pasa a su alrededor”.

Ana y su familia vivían en la parte de atrás de una casa en Amsterdam. Fueron descubiertos en 1944, y Ana murió con 15 años en Bergen-Belson en 1945. Su diario fue publicado dos años más tarde y ha sido leído en todo el mundo.

“Todos teníamos un aspecto horrible. Un aspecto horrible. No teníamos pelo, moríamos de hambre, teníamos forúnculos, estábamos enfermos”, dijo Wineman del tiempo que pasó en el campo de concentración. “Algunos de nosotros sobrevivimos a todo eso, pero otros simplemente no pudieron aguantar más. Tenían tifus”.

La actriz británica Naomie Harris y la autora de libros infantiles Jacqueline Wilson se encuentran entre las personalidades que han grabado lecturas en memoria de Ana Frank.

Los organizadores dijeron que, si bien se desconoce la fecha exacta de la muerte de Ana, el 14 de abril es un día antes del aniversario de la liberación de Bergen-Belsen.

“Podíamos guardar un minuto de silencio para conmemorar la muerte de Ana Frank, pero no era el caso”, dijo Gillian Walnes, co-fundador y director ejecutivo de la Fundación Ana Frank.

“Ana no pudo ser silenciada. Su voz ha resonado siempre a través de las generaciones en los 70 años desde que murió, y ha inspirado a la gente … a hablar realmente en su memoria, y tratar de hacer un mundo mejor, como ella quería hacer pero no pudo”.

La Fundación ha puesto extractos del diario en su sitio web. Los miembros del público también pueden escoger sus propios pasajes.

Fuente: Enlace Judío México

El Holocausto en persa

Campaña israelí en idioma persa

Alegando que el Holocausto es un “mito”, es imprescindible elevar voces claras y conceptos fundamentados en hechos y procesos verídicos.
El 27 de enero, en el día mundial de Recordación del Holocausto, el Museo del Holocausto de Jerusalén anunció el lanzamiento de una importante campaña de lucha contra la negación de la tragedia judía que será transmitida en idioma persa. Yad Vashem ya cuenta con un sitio cibernético en persa desde hace varios años que goza de gran popularidad y el nuevo canal se sumará a las señales de Yad Vashem en hebreo, inglés, árabe y español.

La iniciativa es una clara respuesta a las reiteradas declaraciones del presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, poniendo en duda el alcance del exterminio nazi llevado a cabo durante la Segunda Guerra Mundial, negando que dejó un saldo de seis millones de judíos muertos e insistiendo que el Holocausto era “exagerado” por el movimiento sionista y por Israel para justificar el “robo” de los territorios palestinos. El tema no es sólo lo que declaman los líderes persas: por ejemplo, recordemos con sorpresa y dolor que recientemente se informó que el Reino Unido borró al Holocausto de su programa de estudios porque “ofendió” a la población musulmana que afirma que nunca ocurrió. Y esto ocurre después que las expresiones antiisraelíes y antisionistas de Ahmadinejad tuvieron mucho eco en Europa, que se manifestó profundamente preocupada por el contenido y por el tono de ellas.
Para Europa, deslegitimar al Holocausto es negar la moralidad europea. Pero los ingleses prefieren convivir con los millones de musulmanes que habitan en las islas británicas.
¿Quién más seguirá el “ejemplo” británico?

Antecedentes
Desde el establecimiento del Estado de Israel, sus problemas regionales, tanto existenciales como estratégicos, estuvieron siempre íntimamente ligados a las actitudes de los países vecinos. En los últimos años se sumó a esos países árabes la República Islámica de Irán, país con el cual Israel no comparte fronteras comunes.
Todo hace que la hora aparenta propicia para expandir y fortalecer la hegemonía regional iraní. Debemos recordar que la diplomacia iraní es muy experimentada, goza de una tradición centenaria y ha acumulado una sofisticada habilidad profesional que aplica con amplia inteligencia.
Desde la elección de Ahmadinejad como Presidente de Irán, este país expandió su influencia regional habiendo incrementado notablemente su ingerencia en el Medio Oriente después de haberse afirmado, inicialmente, como fuerza dominante en el Golfo Pérsico.
¿Cómo llegó a esta situación? ¿También el Golfo Pérsico y también el Medio Oriente?
Podemos señalar cuatro tipos de razones:
* el afianzamiento de los sectores radicales en la conducción de Irán;
* el alza de los precios del petróleo;
* los planes de energía nuclear que gozan de fuerte consenso en la opinión pública iraní;
* la serie de erróneas o fracasadas medidas de la administración americana: los EEUU vencieron al Talibán en el 2002 y derrocaron a Sadam Hussein en Irak en el 2003, los dos acérrimos enemigos del país persa; las complicaciones de los EEUU en Afganistán contribuyeron a que Irán se afianzara como “potencia” regional con aspiraciones internacionales.
¿Es factible un bloque shiíta en el corazón del Medio Oriente? La aspiración de un eje shiíta conducido por Irán hoy se ve reflejada en Líbano, por el Hizbollah; en Gaza, por el Hamás; en Irak, donde la composición del gobierno, con apoyo americano, tienen mayoría shiíta por primera vez en la historia; en Siria, país árabe que se considera asimismo país laico, pero que cuenta con un importante apoyo económico de Irán a su vez país shiíta y religioso; sumemos el 70% de Bahrein, el 60% de Kuwait, parte de Yemen, etc.
De aquí que existe una profunda preocupación entre los dirigentes de los distintos países árabes, casi todos sunitas, que temen que en definitiva Irán logrará hacer caer en sus redes a la mayor parte de la región.
Las opiniones en Washington se contraponen en cuanto a la interpretación de las actitudes iraníes, disienten en cuanto a la magnitud de la amenaza, resultan contradictorias en cuanto a las apreciaciones del tiempo aún disponible, son indecisas en cuanto a las medidas adecuadas conducentes a evitar que Irán llegue a tener armamento nuclear. Esta discusión apasiona dentro de la Administración, como así también dentro de los partidos, agita a la opinión pública, cautiva al análisis académico. Los norteamericanos toman en cuenta también, que si se utilizarían medidas de fuerza militares, inmediatamente habría reacciones terroristas

en todo el mundo y se afectaría aún más la opinión pública árabe en contra de los EEUU.
Paralelamente, Irán continúa firme en sus proyectos y en sus declaraciones y en sus avances. 

La negación del Estado de Israel
En este contexto encontraremos la razón por la cual Irán enarboló la bandera de la destrucción de Israel al triunfar la revolución islámica en 1979. Este es un eslabón importante en la lucha del Islam contra Occidente, etapa importante en el afianzamiento de la hegemonía regional shiíta sobre la mayoría árabe sunita.
Para ellos no existe justificación alguna, ni moral ni histórica, para las reclamaciones de soberanía de los Judíos o de los Sionistas. La presencia de Israel es señalada como una cuña de la cultura occidental insertada en el corazón del mundo islámico para dificultar su expansión.
Desde el ascenso de Mahmud Ahmadinejad al poder, el 3 de Agosto de 2005, el mundo escucha sus repetidas declaraciones en cuanto a la negación del Holocausto como hecho histórico. La diferencia con sus antecesores reside en la frecuencia y no en el contenido de esas declaraciones. Se agrava, al salir de boca de la máxima autoridad política de la nación persa.
¿A qué se debe esta insistencia en el tema? ¿Por qué el Holocausto preocupa tanto al Islam iraní?

Deslegitimación

El objetivo es claro: anular la base ideológica del Sionismo, negación destinada a probar que “los judíos no tienen necesidad de modificar su propia historia, y deben dejar de presentarse como merecedores de lástima” (Khamenei, abril 2001).

Religiones no necesitan Estados

Los iraníes repiten a menudo que su desprecio hacia Israel no tiene bases antisemitas, no es contra los judíos. Lo demuestran señalando que los aproximadamente 20 mil judíos que residen en Irán son la mayor comunidad judía del Medio Oriente, fuera de Israel.
Pero insisten que el judaísmo es sólo una religión y las religiones como tales no tienen ni necesitan estados soberanos.

Agresividad Occidental
Según ellos, el sionismo es la última etapa de la agresividad occidental contra el Islam. El desarrollo comienza con la Primera Guerra Mundial que provocó la caída del Imperio Islámico Otomano (1917), continuó con la declaración Balfour y concluyó con la idea de establecer un estado judío (1948). Por si faltaran pruebas, la votación conjunta de los EEUU y Unión Soviética en pro del nuevo estado judío es la confirmación de dicha conjura occidental.

Sionismo Culpable
El sionismo es presentado como el apoyo fundamental a la globalización que atenta a la cultura y a la coherencia social islámica. El sionismo es el culpable y el brazo activo de la usurpación del territorio palestino. “El carácter racista y genocida del sionismo es la razón que lo conducirá a su propia destrucción”. De esta manera, desde el punto de vista ideológico está prohibido hacer la paz con los sionistas: “no se puede hacer paz con la maldad absoluta…”.

Los palestinos como víctimas
El demonizar al sionismo los lleva también a enunciar que fueron los mismos judíos que incitaron a Occidente en la lucha contra los alemanes a fin de poder obtener su estado en Palestina. Por otra parte, sostienen que Ben Gurión colaboró con los alemanes en sus planes de exterminio de judíos, a fin de alentarlos a que se trasladaran a Palestina.
De esta manera, presentan a los palestinos como víctimas de la Segunda Guerra Mundial, de la que no participaron pero se ven obligados a cargar con sus consecuencias: por lo tanto, los judíos residentes de Israel deben regresar a sus países de origen y/o los países europeos los culpables del Holocausto y son ellos los que deben ofrecer solución de residencia a los judíos.
Tal vez olvida, tal vez desconoce Ahmadinejad, que la idea del retorno judío a su patria ancestral no es consecuencia del Holocausto. La aspiración al retorno y la reconstrucción existe desde que Tito destruyó el Templo de Jerusalén en el año 70 de la era común; el retorno fue implementado en 1882 con las primeras colonias agrícolas de judíos religiosos, se fortaleció con el surgimiento del sionismo en 1897, fue reconocido por la Declaración Balfour en 1917, la población judía de Palestina pasó de 60 mil en 1918 a 600 mil en 1945. El Holocausto fue el brutal y sangriento “impulso final” para el reconocimiento político de la comunidad internacional expresado el 29 de noviembre de 1947: la creación de dos Estados, uno judío y otro árabe, en Palestina.
La Declaración de Independencia del Estado de Israel de 1948 basa su legitimidad en el derecho natural de los Pueblos a expresar territorialmente su soberanía y en el reconocimiento del concierto de Naciones.

El increíble Lawrence alemán

ARQUEOLOGÍA | Max von Oppenheim

El increíble Lawrence alemán

Max von Oppenheim, ante su museo personal de Berlín. (Fotos: AP / EL MUNDO)
      • Berlín expone la heroica restauración del tesoro de Tell Halaf
      • Las piezas son el legado de Max von Oppenheim, el judío que sedujo a Goering

      Rosalía Sánchez | Berlín

      Actualizado lunes 07/02/2011 13:19 horas

      En sus tres primeros días de apertura al público, la exposición ha recibido más de 10.000 visitas. No es para menos. Berlín recupera uno de los tesoros que le arrebataron las bombas y el espíritu Max von Openheim, al fin, descansa en paz. “Debería abrirse de inmediato un proceso de beatificación“, dice la primera anotación en el libro de visitas, en referencia a los restauradores del Museo Pérgamo de Berlín, que han conseguido recomponer las 250.000 piezas en las que habían sido desintegrados los tesoros del antiguo museo Tell Halaf, una colección de estatuas y diversos restos arqueológicos de hace 3.000 años, descubiertos en un palacio perdido de Siria por el arqueólogo alemán Max von Oppenheim en los años 20 y que quedaron totalmente destruidos por los bombardeos aliados de la Segunda Guerra Mundial.

      “Las monumentales estatuas de piedra y los relieves del palacio de Tell Halaf han podido ser restaurados contra todas las previsiones”, se felicitaba el director general de los Museos Nacionales, Michael Eissenhauer, al presentar el resultado de 10 años de trabajo que devuelven a Berlín la herencia de uno de sus más célebres aventureros, Max von Oppenheim (1860-1946), aristócrata, agente secreto y viajero que personifica el mundo ostentoso, inquieto e indomable de la Belle Epoque.

      Vástago de la familia del banquero judío Solomon, Oppenheim utilizó su considerable fortuna para viajar por el norte de Africa y el Cercano Oriente. Todavía se recuerdan las fiestas opulentas que organizaba en El Cairo, en las que se codeaba con la aristocracia local y a las que no se permitía faltar ninguna otra personalidad que viajase por la región, desde el magnate estadounidense Jacob Astor, después ahogado en el ‘Titanic’, hasta la escritora Agatha Christie, que se inspiró en él para su personaje de El Barón.

      Los nazis lo acosaron pero logró sobrevivir al convertirse en el marchante de antigüedades del lugarteniente de Hitler.

      Al igual que Heinrich Schliemann, el alemán que descubrió la antigua Troya, Oppenheim fue autodidacta. En 1886, el hechizo de oriente lo llevó a viajar a través un Marruecos todavía medieval, donde, disfrazado, se arriesgó a entrar en una mezquita de Fez a pesar de la amenaza de ser condenado a muerte si era descubierto. En sus diarios relata que compró una niña bereber en una subasta de esclavos y que le fue servida en escabeche la cabeza de un miembro del clan enemigo de turno en un remoto pueblo del desierto. Llegó hasta Irak y, en 1896 se trasladó a El Cairo, donde vivió en una villa rodeada de palmeras, junto a su jardinero, Soliman, y un imprescindible chef francés. A esas alturas hablaba árabe con fluidez y mantenía amistades con jeques árabes y príncipes drusos, por lo que el Kaiser Guillermo II lo contrató para trabajar en el consulado alemán en Egipto.

      Además de realizar sus funciones diplomáticas, recolectó 42.000 libros y desarrolló un trabajo pionero en la historia de los beduinos. En lugar de casarse, siguió la costumbre islámica de tomar ‘esposas temporales’, y tuvo una bien ganada reputación en asuntos de corta duración. En un bazar de El Cairo en 1908, tuvo la osadía de acercarse y conquistar a una mujer árabe, protagonista de las escenas más excitantes de sus memorias. Después, ella fue asesinada por su marido cuando éste descubrió el pastel.

      Su febril actividad ocultaba sus servicios como espía. Fundó la revista ‘El Yihad’ en 1914, en un esfuerzo para incitar a los árabes a librar una guerra santa contra los ocupantes británicos y franceses en el Oriente Medio, aunque su adversario, Lawrence de Arabia, a quien conocía personalmente, resultó mucho más hábil a la hora de fomentar revueltas.

      Su pasión, sin embargo, era la arqueología y no reparó en gastos en la excavación de su vida, Tell Halaf. En 1911, encabezó una expedición de 1.000 camellos cargados de 21 toneladas de equipo, incluidos los vagones y 800 metros de vía férrea para trasladar de vuelta los hallazgos. Con él viajaban 500 beduinos, un médico, personal de cocina, un fotógrafo y varios expertos cualificados. Había sido un invierno inusualmente duro en el norte de Mesopotamia, y el viento destapaba los cadáveres malolientes de numerosos animales de entre la arena. Oppenheim esperó pacientemente en una tienda cubierta de alfombras hasta que comenzaron a aparecer las esfinges de piedra, los leones y los paneles de oscuro basalto con relieves que una vez adornaron el Palacio de la Puesta de Sol de un misterioso Rey llamado Kapara, cuyos súbditos hablaban arameo, como Jesús, y que gobernó tras la desaparición del imperio Hitita. Desde 2006, un equipo de arqueólogos alemanes ha investigado de nuevo en la zona, constatando la existencia de una gran ciudadela y un palacio cuyas paredes superaban los 10 metros de altura junto a un afluente del Éufrates. La fuente de la riqueza de la ciudad eran, probablemente, los colmillos de los elefantes tallados de Mesopotamia.

      Compró una niña esclava para liberarla, vivió amores insólitos, espió para Alemania y dio fiestas increíbles.

      Oppenheim no contaba con toda esta información, pero más de una vez empuñó las armas para defender su tesoro de los saqueadores locales y obtuvo de Siria y la Sociedad de Naciones la legalización del traslado después de la Primera Guerra Mundial; nada le hubiera hecho más feliz que verlos expuestos en el Museo de Pérgamo de Berlín, pero la crisis financiera de los años 20 impidió que las autoridades financiaran el proyecto. De manera que Oppenheim decidió, nuevamente, poner el dinero de su bolsillo, a pesar de que su fortuna ya se había diluido a causa de la inflación, y malvivía en un apartamento de la avenida Kurfürstendamm.

      El escritor irlandés Samuel Beckett y el Rey Faisal de Irak viajaron hasta Berlín en julio de 1930 para asistir a la inauguración del museo privado que Oppenheim abrió en el barrio berlinés de Charlottenburg, en el que se exhibían las esfinges de basalto, de varias toneladas de peso, junto a los hipnotizantes hombres-pájaro-escorpión, que causaron sensación en la capital alemana. Estos misteriosos seres míticos de piedra habían sido enterrados en un lugar al que la Biblia se refiere como Gozán, aunque es más conocido como Guzana. Viajaron hasta Alepo en 13 vagones de ferrocarril y allí fueron cargados en camiones y barcos con destino a Alemania.

      Oppenheim personalmente le contó a Agatha Christie que el más sorprendente de sus hallazgos, la tumba de una figura femenina con el cabello trenzado y la nariz puntiaguda, se había convertido en “su Venus” particular. El 30 de enero de 1933, cuando Adolf Hitler alcanzó la Cancillería del Reich y sus seguidores marcharon a través de la Puerta de Brandenburgo en una procesión con antorchas, Oppenheim estaba sentado con el magnate de la prensa de Nueva York, Cornelius Vanderbilt, en un salón de baile cercano. Unos borrachos irrumpieron en el establecimiento y gritaron: “Fuera judios!”, un episodio que le afectó mucho y que dio inicio a un calvario personal.

      Sus conexiones en el mundo financiero y sus amigos en el Ministerio de Exteriores lo protegieron durante un tiempo, pero el nombre de su familia fue calificado como “una contaminación” de la nobleza alemana y Oppenheim llegó a desafiar a un duelo con pistolas a un nazi que osó insultarle (un tribunal de honor de Berlín evitó el encuentro). Para defender su legado, aceptó viajar por última vez a oriente en 1939, con el objetivo de comprar antigüedades para Herman Göring y llegó a defender en un discurso ante dignatarios nazis que sus estatuas podían ser atribuidas a la “cultura aria”.

      Fue en vano. En 1943, las bombas aliadas hicieron volar el edificio y causaron un incendio en el que fueron alcanzados los 900 grados centígrados del que fueron recatadas posteriormente decenas de miles de piezas, la mayoría no más grandes que un dedo pulgar y que pasaron la Guerra Fría almacenadas en un sótano.

      “Sería fantástico que los fragmentos de las distintas estatuas fueran recuperados, guardados en los museos estatales y quizás algún día reconstruidos”, escribió Oppenheim dos años antes de su muerte, en Munich, pero no fue hasta octubre de 2001 cuando un equipo de cuatro restauradores comenzaron a montar las piezas del enorme rompecabezas. En un primer paso, se extendieron los fragmentos sobre una superficie de 600 metros cuadrados. Durante los siguientes 9 años, los conservadores realizaron el trabajo meticuloso y desesperante de reunir las piezas que encajasen entre sí. Alrededor de 30 esculturas han sido reconstruidas. Los ídolos, algunos de los cuales constan de al menos 1.000 fragmentos, aparecen llenos de grietas y juntas pegadas con resina o yeso. Una gigantesca grua los ha descolgado por las ventanas del Museo hasta reunirlos en un mismo espacio y ha constatado que su peso, en conjunto, supera las 30 toneladas.

      El Louvre y el Museo Británico han expresado ya su interés en la exposición, aunque primero tendrán que determinar si sus estructuras son capaces de soportar tales pesos.

      La historia de Tell Halaf, sin embargo, no ha terminado todavía. Oppenheim perdió la orfebrería de oro hallada en las excavaciones, según algunas fuentes en sobornos para legalizar el traslado de las esculturas a Alemania, y se sabe que las joyas llegaron de alguna manera a Estambul. Hoy existen dudas sobre su ubicación exacta. Cuando los comisarios de la exposición del Pérgamo pidieron prestadas a Turquía las joyas, solo recibieron evasivas; es posible que los anillos de brillantes y broches fueran robados o perdidos por pura negligencia, pero Martin Lutz, el conservador jefe, prefiere no hacer comentarios al respecto.

      Fallece la esposa de Shimon Peres

      Sonia Gelman de Péres ( 1924 – 2011) Z”L

      Por Dr. David Malowany

      Shimon y Sonia Peres

      Shimon  Persky (en el futuro Péres en homenaje a un pájaro que avistó cuando estaba detenido por los británicos)  nació el 21 de agosto de 1923 en un Shtetl (1) de Bielorrusia  llamado Vishneva cerca de Volozhin a orillas del Río Olshanky donde residían 1500 judíos. Sus abuelos eran personas religiosas. Su padre era un  barraquero que aburrido de los impuestos discriminatorios y el antisemitismo decidió emigrar con su familia  a Palestina en 1932. Al terminar el  noveno grado, el joven inmigrante fue matriculado en el internado agrícola de Ben Shemen. Poco después fue captado por la Hagannah (2), donde a la luz de la vela, juró sobre la Biblia la lealtad a esta organización militar clandestina.  Haciendo guardia para esa organización, muy cerca de la casa del profesor de carpintería de apellido Gelman, salió una joven descalza con largas trenzas castañas y rostro de elegancia griega. Su nombre era Sonia. Para conquistarla, el adolescente Shimon no tuvo mejor idea que leerle a la luz de luna, pasajes seleccionados de Das Capital de Karl Marx.  Todo un romántico… Graduados de su entrenamiento agrícola los jóvenes terminaron formando parte del Kibbutz Alumot, cerca del Kineret (3).

      Durante la Segunda Guerra Mundial, Sonia, se alistó en el ejercito británico como enfermera y sirvió principalmente en Egipto. Entre tanta catástrofe mundial, el amor fue primero y el idealista Shimon con 21 años,  no podía elegir una mejor fecha para su boda: 1ero. de Mayo. Dicha fecha tendría un cuádruple contenido: se esperaba que fuese además el fin de la guerra en Europa, cosa que aconteció una semana después y  coincidía con la festividad judía de Lag BaOmer, además de representar el aniversario de los mártires de Chicago.

      A los que piensan que preparar su boda no les fue tarea fácil debemos agregar que el padre de Shimón se había alistado en el ejercito británico y no se supo nada más de él. Todo lo que sabían, merced a una pobre correspondencia, era que había caído cautivo de los alemanes a principios de la guerra.

      Se casaron en Ben Shemen pero Shimon solo era un javer (4) kibbutz.  Todo el vestuario que poseía el contrayente para su vida era dos pares de pantalones caqui, uno para trabajar y otro para el Shabbat y dos camisas. En cuanto al calzado solo un par de botas de trabajo. Todo el Kibbutz en conjunto y para uso colectivo en ocasiones especiales reservaba una franela gris, una camisa blanca y una chaqueta del ejército británico. Dicha chaqueta fue teñida de negro y con esas prenda se casó el joven idealista.

      Para la luna de miel los camaradas del Kibbutz construyeron una cabaña a orillas del Jordán.  Varías semanas después, la novel pareja tuvo la feliz noticia del regreso del  padre de Shimon que había sobrevivido al nazismo gracias a haber tomado la identidad de un compañero de armas neozelandés no judío, fallecido en uno de los varios intentos de escapada de la valerosa brigada.

      La primera hija nació en 1946 y se llama Zviya que luego tendría dos hermanos más.  Celebrándose ese año un nuevo Congreso Sionista en Basilea, el Mapai ( 5) mechó en su delegación a dos jóvenes. Uno de ellos era Moshé Dayan. El otro, el joven secretario del Kibbutz Alumot, nuestro querido Shimon. Así se inició la carrera política de este prócer israelí, primer ministro ( 1984-1986), Ministro de RREE responsable de los acuerdos de Oslo de 1993 con la OLP, ganador del Premio Nobel por dicha circunstancia y actualmente presidente de Israel. Sonia fue siempre su fiel esposa durante 65 años.

      Falleció mientras dormía en su casa particular de Tel Aviv,  de la cual no se alejó para acompañar a Péres a Jerusalém cuando el antedicho accedió a la Presidencia.

      Las noticias internacionales expresaron las siguientes condolencias. Benjamín Netanyahu:  “En su vida tranquila y modesta, Sonia representó su buen corazón y se convirtió en un símbolo y un ejemplo de modestia y amor al hombre”.

      Ehud Barak:  Sonia  era una mujer muy especial constituyendo la  personificación de la modestia, la sencillez y la bondad.

      Que su recuerdo sea  eterno.

      (1) Aldea judía. (2) Principal organización armada clandestina judía en Palestina. (3) Mar de Galilea. (4) miembro de un Kibbutz. (5) Partido laborista israelí.

      Fuente: http://www.mensuarioidentidad.tk/

      Aleksandar Cvetkovic, un genocida serbio arrestado en Israel

      Aleksandar Cvetkovic, criminal de guerra

      Sensible por conocidas y sobradas razones a los crímenes que se encuadran en el delito de genocidio, al igual que el pueblo armenio asesinado por los turcos, el Estado judío de Israel, a través de su Ministerio de Justicia, anunció la detención por solicitud de Bosnia y Herzegovina -que reclaman su extradición- de Aleksandar Cvetkovic, un ex soldado serbio acusado de ultimar a musulmanes bosnios en la llamada “Masacre de Srebrenica en 1995.
      En julio del recién referido año, las tropas serbias de Bosnia comandadas por el general Ratko Miadic, tomaron el enclave bosnio musulmán de Srebrenica y perpetraron la peor masacre desde la Segunda Guerra Mundial, al ejecutar a más de 8.000 varones de entre 16 y 60 años de edad, ante la pasividad, incuria o complicidad de los 600 soldados holandeses pertenecientes a los Cascos Azules de la NATO asignados por la ONU para proteger la ciudad declarada “zona de seguridad”. En una operación que duró 10 horas, las víctimas  fueron conducidas a la granja Braniewo, esposadas y con los ojos vendados y cuando se bajaron de los autobuses, fueron recibidas por un pelotón de fusilamiento, que integraba activamente Aleksandar Cvetkovic, un ex miembro del 10° Destacamento de Sabotaje del Ejército Serbo-Bosnio (VRS) junto con otros siete soldados.
      Un texto publicado por Michael Farquhar corresponsal en La Haya del Institute for War & Peace Reporting, aporta más datos de La masacre de Srebrenica y otros actos cometidos por las fuerzas de Bosnia y de Serbia contra la población musulmana  que han sido reconocidos por la comunidad internacional como “genocidio”.
      “Quedó demostrado que las tropas del VRS separaron sistemáticamente a  hombres y muchachos del resto de la enorme muchedumbre de refugiados que buscaban desesperadamente protección en la misión de la ONU en Potocari, mientras que hacían lo mismo con otros varios miles que formaban parte de una columna que trataba de escapar del enclave. Las mujeres, los niños y los ancianos fueron amontonados en autobuses y desplazados hacia territorios controlados por el Ejército bosnio. Los investigadores han reconstruido la elaborada operación puesta en marcha por los principales oficiales del VRS para matar a los cerca de 8.000 varones detenidos.
      La jueza Carmen Argibay, actualmente integrante de la Suprema Corte de Justicia de Argentina intervino  oportunamente en el caso y relató aspectos dramáticos del mismo:  La masacre de Srebrenica fue el segundo caso en el que me tocó actuar en el Tribunal Penal Internacional de La Haya. Ya había existido una condena, la del general Radoslav Kirstic, que comandaba una de las fuerzas responsables del ataque. Y a mi me tocó juzgar a los responsables de las dos brigadas que consumaron la masacre. En algunas de las matanzas no quedaron sobrevivientes, pero hubo testimonios impresionantes de los propios soldados serbios. Recuerdo la declaración de uno de ellos:  “Bueno, yo no quería matar, pero me dijeron que si no lo hacia, me mataban a mí. Además uno de los jefes nos dijo que por lo menos teníamos que matar a un musulmán, para que nos entrara el gusto por matar’. Son cosas que uno no puede olvidar ni entender. Ese soldado que empezó a matar por miedo a que lo mataran, después de matar a un centenar de personas dijo: “No mato más”, y no le pasó nada. Ese testimonio fue muy impresionante. Además, fue el único que desde el inicio se declaró culpable. A partir de allí se reconstruyeron las matanzas.
      Alezandar Cvetkovic, de 43 años, emigró a Israel con su esposa e hijos en 2006 y obtuvo la ciudadanía israelí porque su mujer es judía.
      En agosto de 2010 el gobierno de Bosnia y Herzegovina hizo un llamamiento a la Oficina del Fiscal del Estado de Israel, pidiendo la extradición de Cvetkovic por su participación en el genocidio. En un gesto encomiable- que lo diferencia de países islámicos como Irán y que no distingue a las víctimas de genocidio, independientemente de su raza o religión- después de examinar cuidadosamente el material recibido, el ministro de Justicia de Israel, Yaakov Neeman, decidió iniciar el proceso de extradición y la procuración solicitó a la Corte de Distrito de Jerusalén que el imputado sea extraditado y permanezca en custodia hasta que se tome la decisión.

      Rubén Kaplan
      http://www.rkpress.com.ar/

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