ACABADO PESAJ EMPIEZA MIMUNA

¿Qué es Mimuna? Mimuna es un festival celebrado originalmente por judíos marroquíes, pero que se ha sabido expandir en la cultura general israelí. Cada año, esta fiesta comienza durante el final de Pésaj -la pascua judía que conmemora el éxodo de Egipto- y en ella, se comen muchos alimentos que durante Pésaj están prohibidos, especialmente los productos hechos de kemaj, harina.

Y LA TRADICIÓN EN MIMUNA ES COMER MUCHAS COSAS DULCES!!! Mimouna Celebrations in Israel

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Dos soldados israelíes resultaron heridos en Cisjordania luego de que un terrorista intentara apuñalarlos

jaialim en Cisjordania

Itongadol/AJN.- Dos soldados israelíes resultaron heridos esta mañana en un ataque con puñal en el Cruce Shiloh en el noreste de Cisjordania. Una de las víctimas resultó gravemente afectada en la parte superior de su cuerpo y el otro tuvo solo heridas leves en la espalda. El asaltante fue disparado y murió en el momento. 

Los soldados, ambos de 20 años, fueron atacados en la Ruta 60, cerca de la entrada al asentamiento Ma’ale Levona y el pueblo palestino Sinjil poco después de las 22 hs. Inicialmente fueron tratados por los médicos en el lugar y luego transferidos al Centro Médico Shaare Zedek en Jerusalem.
Los jóvenes sirven en el Batallón Tavor del Comando del Frente Interno. En el momento del ataque estaban sentados en una ambulancia, que había sido llamada al área para aumentar la seguridad de los guardias que patrullan las rutas del área de Shiloh por Pesaj, la Pascua Judía. El asaltante se acercó al vehículo y apuñaló a uno de ellos, un médico, hiriéndolo levemente. Luego atacó al paramédico en el cuello y le infringió heridas graves.
El médico que estaba levemente herido abrió fuego y mató al terrorista. Fuentes palestinas lo identificaron como Mohammed Jasser Karakra, residente de Sinjil de 29 años. Fue identificado por su padre, a quien llamó el ejército al sitio del ataque. Aparentemente actuó solo y no tenía afiliación a ninguna facción, según fuente palestina.
El jueves pasado un soldado israelí fue apuñalado por un hombre palestino durante una operación de arresto en un cruce en la Línea Verde cerca del asentamiento Oranit, de Cisjordania. Este sufrió heridas leves en la cabeza y el hombro y fue tratado en el lugar por paramédicos de Maguen David Adom y luego trasferido al Hospital Beilinson, Centro Médico Rabin, en Petah Tikva.

50000 judíos se reúnen junto al Kotel en oración

La ceremonia bíblica de la Bendición Sacerdotal implica que los judíos Cohanim se reúnan para bendecir a la multitud

BirkatHacohanimAl menos 50.000 fieles judíos asistieron a una ceremonia de oración en el muro occidental (Kotel) de Jerusalén el lunes marcando la fiesta de la Pascua de una semana, dijo la policía.

Conocida como la Bendición Sacerdotal, la ceremonia implica que la casta sacerdotal de los judíos Cohanim se reúna para bendecir a la multitud en un ritual que se remonta a los tiempos bíblicos.

Cientos de Cohanim envueltos en chales de oración blancos tradicionales (talit) con los brazos en alto para bendecir a la multitud, recitaron palabras tomadas del libro bíblico de Números.

La bendición sólo puede ser realizada por hombres judíos descendientes patrilineales directos de Aarón, hermano de Moisés.

Dos rabinos jefes de Israel asistieron a la ceremonia junto con el rabino del Muro de los Lamentos, el sitio más sagrado en el que los Judíos pueden orar.

La policía estimó el número de peregrinos en torno a 50.000, pero las autoridades rabínicas responsables de la ceremonia elevaron la cifra a 75.000.

“La peregrinación es un impresionante testimonio de la afinidad del pueblo con los últimos restos de nuestro Templo cuando las masas vienen a aferrarse a las piedras de este lugar”, dijo el rabino del Muro Occidental Shmuel Rabinowitz en un comunicado.

El Muro de los Lamentos es el último remanente de la pared de soporte del complejo del Segundo Templo destruido por los romanos en el año 70 DC.

Por encima de ella se encuentra la plaza donde una vez estuvo el templo y que ahora alberga el complejo de la mezquita Al-Aqsa, el tercer lugar más sagrado del Islam. Conocido por los Judíos como el Monte del Templo, los musulmanes se refieren a él como Haram al-Sharif, o el Noble Santuario.

La Pascua, que comenzó al atardecer del viernes, es una fiesta de una semana que recuerda la salida de los Judíos de la esclavitud en Egipto. Es una de las tres fiestas de peregrinación bíblicas en las que los Judíos tradicionalmente visitan Jerusalén.

(AFP)

Fuente: Enlace Judío México

Seder de Pesaj en el campo de concentración

Las condiciones de vida, en el interior del campo de concentración de Vaihingen eran horribles, sobre todo en el terrible invierno de 1944-1945.

Por Rachel Avraham

Fabricando matzá en el campo nazi

Fabricando matzá en Polonia, antes de la guerra.

Los judíos que vivían en este campo de concentración nazi venían del Ghetto Radom de Polonia y estaban destinados a trabajar como esclavos 12 horas al día sin interrupción.

Construyeron armas, excavaron túneles para los refugios antibombas, y efectuaron numerosos trabajos, sobre todo físicos, para los nazis que intentaban desplazar bajo tierra sus fábricas de armamento a causa de los intensos bombardeos de los aliados.

Las condiciones inhumanas y el trato de los prisioneros en el campo de concentración de Vaihingen eran causa de una tasa de mortalidad de las más altas entre  todos los campos de concentración.

Al principio solo los judíos vivían en el campo, más tarde los prisioneros franceses y alemanes fueron enviados allá también.

Hacia el final de la guerra personas enfermas y al final de sus vidas también fueron enviadas allí.

Pero a pesar del inimaginable sufrimiento que los judíos soportaron, continuaron celebrando el Seder de Pesaj.

Estaban decididos a preservar las tradiciones de sus antepasados, a pesar del riesgo que ello representaba en un campo de concentración nazi.

Un «habitante» del campo, Moshe Perl, cuyo testimonio se conserva en Inferno & Vengeance, había explicado:

«La gente del campo estaba acostumbrada a su miserable suerte. Veían costantemente la muerte ante sus ojos. Pero no se resignaban a comer ‘jamets en Pesaj. Se preguntaban: «Dónde podemos encontrar harina y patatas, y cómo podríamos cocer las matzot?»

Perl encontró una solución: «Poco tiempo antes de Pascua, uno de los SS del campo entró en el taller donde yo pintaba paneles indicadores. Me pidió que pintase dianas ficticias para el entrenamiento. Entonces tuve una idea. Le sugerí confeccionar grande dianas de madera recubiertas de sacos de papel, que estaban disponibles en gran cantidad en el almacén. Le dije que necesitaba harina, mucha harina, para pegar las fotos de soldados a las dianas. Me preguntó cuanta harina y le dije que necesitaría cinco kilos. Mi idea le gustó y dio la orden inmediatamente».

Los judíos cocieron la matzá en secreto, aun sabiendo que morirían si eran capturados.

Perl explica:

«En el campo recogimos vigas de madera. Encontramos una rueda entre mis herramientas con la cual fabricamos la matzá y nuestra «empresa de cocido» entró en su fase activa. Recogimos botellas de vidrio y las lavamos cuidadosamente, limpiamos la mesa con fragmentos de vidrio para amasar la pasta. Cocimos la matzá en mi taller teniendo la puerta y las ventanas herméticamente cerradas. Nuestro problema luego era esconder los matzot que habíamos logrado preparar tomando tales riesgos y encontramos la solución. Los escondimos bajo las tejas del techo del taller».

Cuando llegó la noche del Seder, veinte judíos que vivían en el campo de concentración de Vaihingen pudieron celebrar Pesaj. Además de la matzá comieron patatas y bebieron vino «casero» con agua y azúcar.

Pudieron incluso leer la Hagadá.

Justo antes de la invasión aliada, muchos de estos prisioneros fueron enviados a una marcha de la muerte hacia el campo de concentración de Dachau.

De los prisioneros que quedaron y vieron la liberación de los aliados, 92 de ellos murieron poco después por diversas enfermedades que sufrieron en razón de las condiciones atroces en el interior del campo.

Los nazis fueron capaces de destruir numerosas vidas judías, pero fracasaron en destruir el alma judía y en romper la voluntad indestructible de celebrar el Seder de Pesaj.

Fuente: Enlace Judío México

Video: ¿Qué significa ser libres?

Pulsa aquí para ver el Video: ¿Qué significa ser libres?.

¿Qué significa ser libres?

La mayoría de los israelitas no salieron de Egipto. ¿Cómo nos hacemos libres?

Portales añejos de Pesaj y Pascua

Por el Rabino Marcelo Polakoff de la kehila de Cordoba, Argentina.
Portales añejos de Pesaj y Pascua

Rabino Marcelo Polakoff

Algunos, sin saberlo, suponen que son alarmas. Parecen, pero no. En todo caso, es otro tipo de dispositivo pero con una función similar: la de dar cuenta acerca de movimientos importantes a través de las casas.

Es que en la mayoría de los hogares de las familias judías, sobre el marco de la puerta de entrada (tal vez en otras puertas internas también) es muy probable que se encuentre una pequeña cajita de aproximadamente unos 10 centímetros de largo por unos 3 centímetros de ancho, cuyo contenido principal está oculto en su interior.

Allí dentro, muy bien enrollado, descansa un diminuto pergamino de cuero animal que contiene dos párrafos bíblicos (tomados de Deuteronomio 6 y 11) que comienzan con una declaración de fe en la existencia de un único Dios.

Es la llamada “mezuzá”, un objeto que –con más de tres mil años de tradición encima–, persiste a través del tiempo y del espacio, más allá de todo estilo arquitectónico.

Su ubicación no tiene nada de fortuito, y está completamente entroncada con la fiesta de Pesaj.

Para comprender su sentido es menester remontarnos a tierras egipcias bajo el dominio de un tirano faraón que venía esclavizando por centurias al pueblo hebreo. El libro del Éxodo nos relata en detalle cómo fue esta primera gesta libertadora registrada por la historia y que –conducida por Moisés– tenía como objetivo central la constitución de una nación enraizada bajo el imperio de la ley divina, concentrada en la recepción de los Diez Mandamientos.

La salida de la servidumbre se produjo recién después de las 10 famosas plagas que azotaron al imperio más poderoso de la época con todo tipo de calamidades. La última de ellas –la muerte de los primogénitos– tenía como condición para los hebreos marcar con sangre de cordero el borde de sus puertas a fin de que la mortandad se “saltee” (“pesaj” en hebreo o “pascua” en griego ya latinizado) sus hogares.

¿Por qué precisamente en la puerta? Porque es el límite exacto entre el dominio privado y el dominio público. Porque es lo que conecta intimidad con comunidad. Porque es la frontera entre lo que se es puertas adentro y lo que se es puertas afuera.

Toda mezuzá, de alguna manera, recuerda aquel momento fundacional, un momento de temor supremo ligado taxativamente a la idea de la muerte, y en el que la puerta estaba indefectiblemente cerrada.

Sin embargo, ya a partir del primer aniversario de este hecho, en plena travesía por el desierto, y de allí en más sin interrupción alguna hasta hoy, más de tres milenios y tanto después, en las noches de Pesaj, en medio del encuentro de la cena familiar que reactualiza en cada generación la salida de Egipto, las puertas de los hogares paradójicamente requieren ser abiertas.

Al iniciarse el ritual –y mientras se abre la puerta de casa– se recita una antiquísima plegaria en arameo que reza: “Este es el pan de la pobreza que comieron nuestros antepasados. Quien tenga hambre que venga y que coma. Todo el que tenga necesidad, que venga y celebre con nosotros”.

No se puede festejar en plenitud la libertad a puertas cerradas. No se puede celebrar judaicamente Pesaj (y me atrevo a decir que tampoco la Pascua cristiana) sin compartir el alimento con quien le falta, y la compañía con quien está solo.

Casi al finalizar la cena, el seder, la puerta debe volver a abrirse una segunda vez. En este caso es para dejar entrar –simbólicamente– al profeta Elías, el responsable de anunciar la redención final, cuando todos los hombres y mujeres del mundo puedan convivir sin ningún tipo de opresión.

Portales añejos, cargados de sentido, que nos invitan una vez más a asomarnos al prójimo y, a través del prójimo, también asomarnos a Dios.

¡Jag Sameaj!

¡Me entiende, Sr. Secretario!

Esta semana celebramos Pesaj, la fiesta de la libertad. Una original narrativa de David Ben Gurión, escrita en su diario, nos ayuda a comprender su imponente significado y su extraordinaria magnitud.
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Cuenta Ben Gurión que en 1954, siendo primer ministro, viajó a EE.UU para reunirse con el presidente Eisenhower y solicitar apoyo y ayuda en momentos difíciles para el joven Estado de Israel.
En uno de sus encuentros con el entonces Secretario de Estado, John Fuster Dulles, éste lo encaró con un alto grado de soberbia: “-Dígame, Primer Ministro, ¿a quién representan usted y su Estado realmente? ¿Acaso los judíos de Polonia, Yemen, Rumania, Marruecos, Irak, la Unión Soviética o Brasil son la misma cosa? ¿Después de 2.000 años de diáspora es posible hablar de un solo pueblo judío, de una única cultura, tradición o costumbre judía?”
Ben Gurión le respondió: “-Mire Sr. Secretario: hace 200 años atrás zarpó de Inglaterra el navío Mayflower que transportaba a los primeros colonos que se instalaron en lo que hoy es la gran potencia democrática de los Estados Unidos de América. Le ruego que salga a la calle y pregunte a diez niños norteamericanos lo siguiente: -¿Cuál era el nombre del capitán del barco?; ¿Cuánto tiempo duró la travesía?; ¿Qué comieron los tripulantes durante el viaje? y ¿Cómo se comportó el mar durante el trayecto? Seguramente no recibirá respuestas puntuales.
Ahora fíjese usted: Hace ya más de 3.000 años que los judíos salieron de Egipto. Le pido que en algunos de sus viajes por el mundo, trate de encontrarse con diez niños judíos en diferentes países y pregúnteles: -¿Cómo se llamaba el capitán de dicha salida?; ¿Cuánto tiempo duró la travesía?; ¿Qué comieron durante el recorrido? y ¿Cómo se comportó el mar? Cuando tenga las respuestas y se sorprenda, trate de recordar y evaluar la pregunta que me acaba de formular. ¿Me entiende, Sr. Secretario?”
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