El Museo del Holocausto de EEUU repudió a Ucrania por su decisión de honrar a colaboradores nazis

Itongadol/AJN.- La decisión de Ucrania del mes pasado de entregar reconocimientos oficiales a una milicia nacionalista que colaboró con los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial ha tenido como respuesta la condena de Estados Unidos.

Ucrania

En una declaración la semana pasada, el Museo Memorial del Holocausto, americano, expresó profundas preocupaciones por los dos proyectos aprobados por el parlamento ucraniano en abril. Uno permitía que hubiese una conmemoración oficial del gobierno para el Ejército Insurgente Ucraniano, una facción ultranacionalista que buscó establecer un Estado ucraniano independiente, mientras que el segundo prohibiría la propaganda y símbolos asociados con el nazismo y regímenes soviéticos.
Mientras que la prohibición de la ley sobre el uso de ese tipo de símbolos no se aplica dentro de contextos académicos, sí evita que medios masivos emitan material que “justifique la lucha contra participantes en el intento de la independencia de Ucrania del siglo XX”. Tales prohibiciones, “intentan legislar cómo debería ser discutida y escrita la historia de Ucrania”.
“Mientras Ucrania avanza hacia su difícil camino hacia la democracia, le pedimos fuertemente al gobierno que se abstenga de cualquier medida que censure discusiones y politice el estudio de la historia”, dijo el organización conmemorativa americana, informó el medio israelí The Jerusalem Post.
Por su parte, la embajada ucraniana en Tel Aviv remarcó: “La Organización de Nacionalistas Ucranianos luchó para la independencia de Ucrania contra Polonia hasta 1939, desde ese momento hasta 1941 contra la Unión Soviética, y luego contra Alemania. En el verano de 1941, un intento de liberación del movimiento fue suprimido por los alemanes y sus líderes fueron aprisionados en campos de concentración”.

El Holocausto en persa

Campaña israelí en idioma persa

Alegando que el Holocausto es un “mito”, es imprescindible elevar voces claras y conceptos fundamentados en hechos y procesos verídicos.
El 27 de enero, en el día mundial de Recordación del Holocausto, el Museo del Holocausto de Jerusalén anunció el lanzamiento de una importante campaña de lucha contra la negación de la tragedia judía que será transmitida en idioma persa. Yad Vashem ya cuenta con un sitio cibernético en persa desde hace varios años que goza de gran popularidad y el nuevo canal se sumará a las señales de Yad Vashem en hebreo, inglés, árabe y español.

La iniciativa es una clara respuesta a las reiteradas declaraciones del presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, poniendo en duda el alcance del exterminio nazi llevado a cabo durante la Segunda Guerra Mundial, negando que dejó un saldo de seis millones de judíos muertos e insistiendo que el Holocausto era “exagerado” por el movimiento sionista y por Israel para justificar el “robo” de los territorios palestinos. El tema no es sólo lo que declaman los líderes persas: por ejemplo, recordemos con sorpresa y dolor que recientemente se informó que el Reino Unido borró al Holocausto de su programa de estudios porque “ofendió” a la población musulmana que afirma que nunca ocurrió. Y esto ocurre después que las expresiones antiisraelíes y antisionistas de Ahmadinejad tuvieron mucho eco en Europa, que se manifestó profundamente preocupada por el contenido y por el tono de ellas.
Para Europa, deslegitimar al Holocausto es negar la moralidad europea. Pero los ingleses prefieren convivir con los millones de musulmanes que habitan en las islas británicas.
¿Quién más seguirá el “ejemplo” británico?

Antecedentes
Desde el establecimiento del Estado de Israel, sus problemas regionales, tanto existenciales como estratégicos, estuvieron siempre íntimamente ligados a las actitudes de los países vecinos. En los últimos años se sumó a esos países árabes la República Islámica de Irán, país con el cual Israel no comparte fronteras comunes.
Todo hace que la hora aparenta propicia para expandir y fortalecer la hegemonía regional iraní. Debemos recordar que la diplomacia iraní es muy experimentada, goza de una tradición centenaria y ha acumulado una sofisticada habilidad profesional que aplica con amplia inteligencia.
Desde la elección de Ahmadinejad como Presidente de Irán, este país expandió su influencia regional habiendo incrementado notablemente su ingerencia en el Medio Oriente después de haberse afirmado, inicialmente, como fuerza dominante en el Golfo Pérsico.
¿Cómo llegó a esta situación? ¿También el Golfo Pérsico y también el Medio Oriente?
Podemos señalar cuatro tipos de razones:
* el afianzamiento de los sectores radicales en la conducción de Irán;
* el alza de los precios del petróleo;
* los planes de energía nuclear que gozan de fuerte consenso en la opinión pública iraní;
* la serie de erróneas o fracasadas medidas de la administración americana: los EEUU vencieron al Talibán en el 2002 y derrocaron a Sadam Hussein en Irak en el 2003, los dos acérrimos enemigos del país persa; las complicaciones de los EEUU en Afganistán contribuyeron a que Irán se afianzara como “potencia” regional con aspiraciones internacionales.
¿Es factible un bloque shiíta en el corazón del Medio Oriente? La aspiración de un eje shiíta conducido por Irán hoy se ve reflejada en Líbano, por el Hizbollah; en Gaza, por el Hamás; en Irak, donde la composición del gobierno, con apoyo americano, tienen mayoría shiíta por primera vez en la historia; en Siria, país árabe que se considera asimismo país laico, pero que cuenta con un importante apoyo económico de Irán a su vez país shiíta y religioso; sumemos el 70% de Bahrein, el 60% de Kuwait, parte de Yemen, etc.
De aquí que existe una profunda preocupación entre los dirigentes de los distintos países árabes, casi todos sunitas, que temen que en definitiva Irán logrará hacer caer en sus redes a la mayor parte de la región.
Las opiniones en Washington se contraponen en cuanto a la interpretación de las actitudes iraníes, disienten en cuanto a la magnitud de la amenaza, resultan contradictorias en cuanto a las apreciaciones del tiempo aún disponible, son indecisas en cuanto a las medidas adecuadas conducentes a evitar que Irán llegue a tener armamento nuclear. Esta discusión apasiona dentro de la Administración, como así también dentro de los partidos, agita a la opinión pública, cautiva al análisis académico. Los norteamericanos toman en cuenta también, que si se utilizarían medidas de fuerza militares, inmediatamente habría reacciones terroristas

en todo el mundo y se afectaría aún más la opinión pública árabe en contra de los EEUU.
Paralelamente, Irán continúa firme en sus proyectos y en sus declaraciones y en sus avances. 

La negación del Estado de Israel
En este contexto encontraremos la razón por la cual Irán enarboló la bandera de la destrucción de Israel al triunfar la revolución islámica en 1979. Este es un eslabón importante en la lucha del Islam contra Occidente, etapa importante en el afianzamiento de la hegemonía regional shiíta sobre la mayoría árabe sunita.
Para ellos no existe justificación alguna, ni moral ni histórica, para las reclamaciones de soberanía de los Judíos o de los Sionistas. La presencia de Israel es señalada como una cuña de la cultura occidental insertada en el corazón del mundo islámico para dificultar su expansión.
Desde el ascenso de Mahmud Ahmadinejad al poder, el 3 de Agosto de 2005, el mundo escucha sus repetidas declaraciones en cuanto a la negación del Holocausto como hecho histórico. La diferencia con sus antecesores reside en la frecuencia y no en el contenido de esas declaraciones. Se agrava, al salir de boca de la máxima autoridad política de la nación persa.
¿A qué se debe esta insistencia en el tema? ¿Por qué el Holocausto preocupa tanto al Islam iraní?

Deslegitimación

El objetivo es claro: anular la base ideológica del Sionismo, negación destinada a probar que “los judíos no tienen necesidad de modificar su propia historia, y deben dejar de presentarse como merecedores de lástima” (Khamenei, abril 2001).

Religiones no necesitan Estados

Los iraníes repiten a menudo que su desprecio hacia Israel no tiene bases antisemitas, no es contra los judíos. Lo demuestran señalando que los aproximadamente 20 mil judíos que residen en Irán son la mayor comunidad judía del Medio Oriente, fuera de Israel.
Pero insisten que el judaísmo es sólo una religión y las religiones como tales no tienen ni necesitan estados soberanos.

Agresividad Occidental
Según ellos, el sionismo es la última etapa de la agresividad occidental contra el Islam. El desarrollo comienza con la Primera Guerra Mundial que provocó la caída del Imperio Islámico Otomano (1917), continuó con la declaración Balfour y concluyó con la idea de establecer un estado judío (1948). Por si faltaran pruebas, la votación conjunta de los EEUU y Unión Soviética en pro del nuevo estado judío es la confirmación de dicha conjura occidental.

Sionismo Culpable
El sionismo es presentado como el apoyo fundamental a la globalización que atenta a la cultura y a la coherencia social islámica. El sionismo es el culpable y el brazo activo de la usurpación del territorio palestino. “El carácter racista y genocida del sionismo es la razón que lo conducirá a su propia destrucción”. De esta manera, desde el punto de vista ideológico está prohibido hacer la paz con los sionistas: “no se puede hacer paz con la maldad absoluta…”.

Los palestinos como víctimas
El demonizar al sionismo los lleva también a enunciar que fueron los mismos judíos que incitaron a Occidente en la lucha contra los alemanes a fin de poder obtener su estado en Palestina. Por otra parte, sostienen que Ben Gurión colaboró con los alemanes en sus planes de exterminio de judíos, a fin de alentarlos a que se trasladaran a Palestina.
De esta manera, presentan a los palestinos como víctimas de la Segunda Guerra Mundial, de la que no participaron pero se ven obligados a cargar con sus consecuencias: por lo tanto, los judíos residentes de Israel deben regresar a sus países de origen y/o los países europeos los culpables del Holocausto y son ellos los que deben ofrecer solución de residencia a los judíos.
Tal vez olvida, tal vez desconoce Ahmadinejad, que la idea del retorno judío a su patria ancestral no es consecuencia del Holocausto. La aspiración al retorno y la reconstrucción existe desde que Tito destruyó el Templo de Jerusalén en el año 70 de la era común; el retorno fue implementado en 1882 con las primeras colonias agrícolas de judíos religiosos, se fortaleció con el surgimiento del sionismo en 1897, fue reconocido por la Declaración Balfour en 1917, la población judía de Palestina pasó de 60 mil en 1918 a 600 mil en 1945. El Holocausto fue el brutal y sangriento “impulso final” para el reconocimiento político de la comunidad internacional expresado el 29 de noviembre de 1947: la creación de dos Estados, uno judío y otro árabe, en Palestina.
La Declaración de Independencia del Estado de Israel de 1948 basa su legitimidad en el derecho natural de los Pueblos a expresar territorialmente su soberanía y en el reconocimiento del concierto de Naciones.

Argentina y el Holocausto

Argentina, a cinco años de derogarse la circular secreta.

En estos días se presenta en el Museo del Holocausto de la ciudad de Buenos Aires la muestra “Visados para la Libertad” organizada por la Casa Sefarad-Israel. Alli se recuerdan figuras españolas que arriesgaron sus vidas en pro de la ayuda humanitaria brindada a judíos perseguidos por el nazismo en los años de la segunda gran guerra. Esta exposición nos refleja también la situación vivida en Argentina en esos años. Durante más de seis décadas el país “mantuvo en vigencia” una resolución dictada por el gobierno del entonces presidente Jaime Roberto Marcelino Ortiz con contenido claramente xenfóbico.

El 12 de Julio de 1938 se dictó la llamada Circular número 11 enmarcada en el Decreto 8972 que iba dirigida a los cónsules y representaciones diplomáticas del país en el viejo continente. El 8 de Junio de 2005 dicha norma legal fue derogada.

Antes del inicio de la guerra, se celebró en Evian-Les Bains (Francia) una conferencia internacional a sugerencia del Presidente de los Estados Unidos Franklin Delano Roosevelt. A la misma concurrieron treinta dos delegaciones mundiales – entre ellas Argentina – con el propósito de buscar soluciones al tema de los refugiados hebreos. Alemania y otras naciones del área expulsaban desde 1933 a los habitantes judíos y la situación requería medidas urgentes que la reunión – salvo algunas excepciones – no llegó a conformar. Hubo aislados intentos de permitir la llegada de estos contingentes a sus territorios. Mientras se celebraba la misma – del 6 al 15 de Julio – el Canciller argentino José Maria Cantilo envió una comunicación reservada y estrictamente confidencial a sus representantes diplomáticos en Europa en la que les instruia a “Negar la visacion, aun a titulo de turista o pasajero en tránsito, a toda persona que fundadamente se considere que abandona o ha abandonado su país de origen como indeseable o expulsado, cualquiera sea el motivo de su expulsión”. Aunque el texto no admite una interpretación piedeletrista antisemita, las circunstancias temporales y espaciales que se vivían en esas instancias permiten afirmar que el espíritu de la misma esta teñida de dicho concepto.

No solo Argentina tuvo una legislación en el tema. Brasil a través de otra “circular reservada” numerada con el 1127 en el año 1937 prohibió el visado a personas de origen semita y durante los años siguientes la inmigración judía se vio severamente restringida en el pais. Más tarde, otra circular, en este caso la número 1249, suavizó la situación permitiendo el ingreso de artistas, intelectuales, cientificos y técnicos expertos en determinadas áreas que contaran con un capital de dinero en efectivo. Sin perjuicio de esta restricción, Argentina fue el país de habla hispana que más judíos recibió en los años que van de 1933 a 1943, llegando a contabilizarse en 45.000 los refugiados que llegaron a sus tierras en forma oficial o extraoficial, en este caso a través del cruce de fronteras.

Finalizando el año 1998 y tras cumplirse cuatro años del atentado a la Asociación Mutual Israelita Argentina; el gobierno menemista creó una comisión nacional con el objetivo de esclarecer las relaciones del nazismo en el pais. Dicha entidad – de creación estatal – se denominó CEANA y la integraron un grupo de notables a sugerencia del Ministro Di Tella. Su coordinación académica la desempeñó Ignacio Klich, otrora funcionario de la Liga Antidifamación de la Bnai Brith en Nueva York. Tras un tiempo de actuación, una de sus integrantes, la socióloga Beatriz Gurevich, cuestionó el proceder de la misma afirmando que se habían encontrado demasiadas trabas, excusas o negaciones para llevar adelante la labor encomendada.

La propia Gurevich se trasladó a Europa y un tiempo después encontró en una carpeta del archivo consular de la Embajada Argentina en Estocolmo un ejemplar “perdido” de la circular número 11. El tema no tuvo repercusión oficial y el documento se archivó motivando la renuncia de Gurevich a la comisión. La Fundación Raul Wallenberg – una organización no gubernamental educativa – con sedes en Buenos Aires, Berlin, Rio de Janeiro, Nueva York y Jerusalém que lleva su nombre en recuerdo al diplomático sueco que permitió el salvataje de miles de judíos en los años bélicos, exigió la urgente derogación de la circular referida.

En el año 2001, bajo el gobierno del Presidente Fernando de la Rua, el Canciller de gobierno Adalberto Rodríguez – a fin de exaltar los esfuerzos de determinados ciudadanos en la lucha por el nazismo – colocó en la planta baja de la cancilleria una placa de bronce homenajeando a doce ex diplomáticos que fueron solidarios con las victimas de la barbarie. La placa exaltaba los nombres de José Caballero, Federico Fried, Miguel Angel Gamas, Juan Giraldes, Jacobo Laub, Roberto Levillier, Luis Luti, Hector Mendez, Jose Ponti, Alberto Saubidet, Leon Shapira y Luis Herman Yrigoyen.

Esta medida motivó que la Fundación Wallenberg levantara su voz y exigiera pruebas fehacientes de que los allí mencionados eran realmente merecederos del reconocido concepto “justo entre las naciones”. Como respuesta, la cancillería nombró una nueva comisión a cargo del Secretario de Culto Guillermo Oliveri, que se comprometió a estudiar en profundidad el tema. Las conclusiones del trabajo realizado expresan que los ciudadanos habían permitido – en los cargos que desempeñaban – la renovación de pasaportes a argentinos residentes en Europa y logrado algunas excepciones al régimen de ración alimentaría impuesto por los nazis a los judios. Esto no es otra cosa que cumplir con el deber que tenían encomendado, aseguró la Fundación Wallenberg.

En el caso especifico de Luis Herman Yrigoyen – hijo extramarital del otrora líder radical Hipólito Irigoyen – su actuación no solo no había sido de apoyo sino que se puede enmarcar en el otro extremo. Yrigoyen, que ocupaba la Secretaria de la Embajada Argentina en Berlin no había contribuido al salvataje de más de cien judíos que en su momento se les ofrecia traer a Argentina y se había mostrado totalmente desinteresado de dicha tarea. El Canciller alemán Von Ribbentrop le propuso la extradición de ciudadanos argentinos y su accionar fue contrario a esa repatriación. Muchos de ellos terminaron sus días en las cámara de gas del nazismo.

El periodista e investigador Uki Goñi autor de un minucioso relato sobre las actividades de los nazis y su relacionamiento con la política argentina en su obra “La Auténtica Odessa” editada en el año 2002, fue clave en la solución del tema. El nieto del diplomático argentino de la época Santos Goñi afirmó que su abuelo también respetó la referida circular que le inhibió de visados a argentinos en el continente europeo. El investigador le envió una nota al Canciller Bielsa asegurando lo improcedente del recuerdo realizado a los doce ciudadanos argentinos.

Finalmente, el entonces Ministro de Relaciones Exteriores Rafael Bielsa ordenó el retiro de la placa que lucía en la cancilleria a través de la Resolución 999 expresando que el hecho se realizaba como medida preventiva y debido a la gravedad de la denuncia, llevándose adelante por razones de procedencia y responsabilidad institucional. El 8 de Junio del año 2005, en el Salón Sur de la Casa de Gobierno con la presencia del Presidente Néstor Kirchner, el propio Canciller Rafael Bielsa, el Jefe de Gabinete Aníbal Fernández y Natalio Wengrower, Vicepresidente de la Fundación Wallenberg, se procedió a la derogación de la circular y al retiro de la placa que durante cuatro años adornó la entrada de la diplomacia platense.

Bielsa, en el emotivo acto, se lamentó por la pérdida de tiempo que había permitido retrasar la medida y la Fundación Wallenberg mostró satisfacción por la correcta, elogiable y oportuna decisión del gobierno.

José Piczenik
piczenik@hotmail.com

Fuente: Judaísmo Latinoamericano

‘La Terraza de los Reyes de España’ une Israel con Sefarad

JERUSALÉN | Inaugurada por Peres y González-Sinde

El presidente de Israel, Simon Peres, y la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde. | Sal Emergui

domingo 02/05/2010 21:59 horas

El presidente de Israel, Simon Peres, y la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde. | Sal Emergui

El día en el que Jerusalén se ha acercado al rico pasado sefardí con la inauguración de una terraza en honor a los Reyes de España. Un homenaje cultural y simbólico al Rey Juan Carlos I que también ostenta el título de ‘Rey de Jerusalén’.

En el 2011 celebraremos el 25 aniversario del establecimiento de las relaciones entre los dos países. Hoy, juntos inauguramos un espacio público en honor a los Reyes de España. Nos reencontramos, una vez más, a través de la palabra“, afirmó la ministra española de Cultura, Ángeles González-Sinde, ante la presencia del presidente de Israel, Simón Peres.

La llamada ‘Terraza de los Reyes de España’ está situada en el conocido centro cultural, Mishkenot Shaananim, en un histórico barrio de Jerusalén. Se trata del primer vecindario judío construido fuera de las murallas de la Ciudad Vieja hace 140 años. González-Sinde, acompañada por su homóloga israelí, Limor Livnat, calificó a Peres de “gran amigo del pueblo español” y elogió la lejana Sefarad y la convivencia interreligiosa, que hoy parece poco real: “El futuro de España está también en nuestras raíces, la de la España de las tres culturas, la coexistencia de judíos, musulmanes y cristianos en nuestro país”. “Para muchos judíos sefardíes, Toledo es la segunda Jerusalén, la ciudad mítica de una España perdida que ha permanecido en el imaginario colectivo de los sefardíes”, ha añadido recalcando la labor de la Red de Juderías en España. La ministra española visitó esta mañana el Museo del Holocausto de Jerusalén donde reivindicó la importancia del recuerdo y la memoria histórica. “No está solo para preservarla en una cápsula perfecta aislada y no contaminante sino para usarla. Para investigar sobre nosotros mismos, sobre cómo se producen esos hechos”, aseguró sin descartar hacer paralelismos con la necesidad, por ejemplo, de preservar la memoria histórica de la Guerra Civil española. Respecto a su primera visita a Israel, declaró la importancia de “venir y visitar una sociedad con una vida cultural tan activa, tan determinante en muchos campos, desde el diseño a la literatura, el arte contemporáneo, el cine, la danza o la arquitectura“. Este lunes, es el turno de la Autoridad Nacional Palestina (ANP). González-Sinde mantendrá reuniones de trabajo en Ramala donde dejará claro su “rotundo apoyo” a los grupos e instituciones culturales palestinos. El acto de Jerusalén -organizado por la organización Fundación Jerusalén y Casa Sefarad-Israel- ha coincidido con la inauguración del II Encuentro Internacional de Escritores de Jerusalén. Una edición que ha sido abierta por el español Adolfo García Ortega que presenta en Jerusalén su libro ‘El comprador de aniversarios’, traducido al hebreo y ambientado en la cruel época del Holocausto perpetrado por los nazis. El Festival cuenta este año con escritores de la talla de Paul Auster, David Grossman y Amos Oz. Volviendo al homenaje a los Reyes de España, no hay que olvidar que el propio monarca inauguró en su visita del 96 un espacio del Jardín de las Rosas situado en la Knésset, el Parlamento israelí, en Jerusalén. En la terraza española inaugurada esta noche sobrevolaba el recuerdo de figuras tan judías como españolas. Tan cultas como populares. Como Yehuda Haleví, el poeta más importante del judaísmo español. En el 1140, viajó de Sefarad a Jerusalén, a la que dedicó algunos de sus escritos más brillantes antes de morir presumiblemente ante sus puertas. Unas puertas que hoy, muchísimas generaciones después, se han abierto a los Reyes Juan Carlos I y Sofía para consolidar el reencuentro entre España e Israel. Un cruce que nunca ha sido fácil por la enorme carga emocional e histórica antes, durante y después de la expulsión de los judíos en 1492. El mensaje de esta noche en Jerusalén, pues, va más allá de la fría placa, las solemnes palabras de los dirigentes y las actividades culturales (festivales de música, literatura y arte) previstas en esta hispana terraza, con privilegiada vista de la ciudad más santa del mundo. Una asesora de la comitiva de Peres nos decía a la entrada: “Es evidente que es algo más que una terraza o una plaza”.

A %d blogueros les gusta esto: