YouTube – JERUSALEM 2111 INTERNATIONAL SCI-FI CONTEST – AEREAL VIEW

YouTube – JERUSALEM 2111 INTERNATIONAL SCI-FI CONTEST – AEREAL VIEW.

Impresionante video de Jerusalem al completo. Vista aérea.

No dejes de verlo.

http://www.youtube.com/v/xfjszIcjs0s

Nosotros, los cruzados

Hablar bien de Israel no es delito. Todavía.

Thursday, November 4, 2010

Nosotros, los cruzados

Kufa es un centro de estudios islámicos que está a pocos kilómetros de Najaf, en el centro de Irak. Y no es un lugar cualquiera. Allí se forman las élites del clero chií, como por ejemplo, en su momento el ayatolá Jomeini. Allí a este plumilla le explicaron una visión del mundo completamente diferente a la que tenemos en Occidente. Muy interesante en algunas cosas y aterradora en otras, pero sobre todo distinta de la de todos nosotros, incluyendo los que consideran que no somos tan diferentes y que merecemos que nos maten porque algo malo habremos hecho.

Y en esa visión, que no es exclusiva de los chiíes sino común a todo el mundo islámico, uno de los puntos que más nos separan es la definición de cristiano. Porque verán, aquí podemos manifestarnos contra la visita del Papa o embarcarnos junto a un grupo de terroristas con destino a Gaza, pero nada de eso borra lo que somos a ojos islámicos. Somos cristianos. Y así es lo mismo un productor de cine porno francés, que una monja italiana o un activista antiisraelí. Es más, para ellos Israel –y así me lo contaron— no es más que la reedición del reino latino de Jerusalén del año 1099. “Aquello duró cien años y éste apenas lleva sesenta. Tenemos tiempo”, avisaba un clérigo totalmente en serio. Nosotros somos los cruzados.

Pero nosotros no queremos entender esto porque consideramos al cristianismo como una cuestión exclusivamente religiosa. Porque somos muy modernos. Y por la misma regla de tres no entendemos nada cuando en Israel su Gobierno exige que se le reconozca como Estado judío. No nos entra en la cabeza que no tiene nada que ver con la separación entre religión y Estado. Y por eso nos agarramos como a un clavo ardiendo a cualquier cosa en sentido contrario. Y la divulgamos y la publicamos. Como que Mahoma era un feminista de su época (en el importante diario) o cuando el príncipe jordano Ghazi bin Muhammad bin Talal suelta que “cristianos y musulmanes estamos en el mismo barco”.

Claro, claro, el mejor ejemplo del mismo barco, es la Iglesia de Nuestra Señora del Socorro de Baghad (que un servidor también conoce), donde esta semana cristianos y musulmanes estaban juntos. Los primeros desarmados con sus hijos en brazos mientras los segundos les disparaban indiscriminadamente. Otro ejemplo del mismo barco es el último comunicado de Al Qaeda que amenaza con matar cristianos allá donde estén. Es decir a todos nosotros y aquí mismo. Pues nada, nosotros sigamos demonizando a los que están en primera línea. Y no perdamos de vista que por mucho que les condenemos y les boicoteemos son parte de nosotros. De Occidente.



¿HALLARON EL TEMPLO DESTRUÍDO POR SANSÓN?

Arqueólogos de la Universidad de Bar-Ilan descubren templo filisteo bíblico.

Sansón se sitúa entre la historia, la leyenda y el mito, en la época de la dominación filistea sobre los israelitas. Hijo de Manoa, su madre era estéril. Según el relato bíblico, un ángel les indicó que su futuro hijo sería el libertador del pueblo israelita, pero la futura madre no debía tomar vino ni comer nada impuro y su hijo, no debía cortarse el cabello.


Escultura de Sansón derribando las columnas. Ashdod, Israel. Autor: Einat Tzilker

Uno de los últimos jueces de los antiguos judíos, Sansón se casó dos veces. Sus dos esposas, ambas filisteas, lo traicionaron. Sin embargo, la segunda, Dalila, es la más famosa cuando, a cambio dinero, le corta el cabello y lo deja sin su extraordinaria fuerza. Así Sansón es capturado por los filisteos, arrancados sus ojos y conducido a Gaza, obligado a trabajar moliendo trigo. Pero su pelo vuelve a crecer, recuperando su descomunal fuerza.

Reunidos los jefes filisteos junto a tres mil personas en el templo para ofrecer un sacrificio al dios Dagón, por haber puesto en sus manos a su enemigo, hacen llamar a Sansón.

Sansón invoca a Yahveh, pidiéndole fuerzas solo una vez más para vengarse de los filisteos y logra derribar las dos columnas sobre las que se asentaba el templo, al tiempo que bramaba: “Muera yo con los filisteos”.

El templo se vino abajo, matando a todos los que se encontraban allí. Sus familiares recuperan su cuerpo y le entierran cerca de la tumba de su padre, Manoa.

Bien, este templo, sería el que halló el Prof. Aren Maeir, del Departamento de Arqueología y Estudios de la Tierra de Israel, y el equipo internacional que dirige. En su interior, fueron hallados una serie de elementos rituales, que datan de la Edad del Hierro
(siglo 10 aC).


Templo filisteo recientemente hallado, donde se puede observar las dos columnas.
Foto: Richard Wiskin, Tell es-Safi/Gath Archeological Proyect.

“Es interesante que el diseño arquitectónico de este templo, con sus dos pilares centrales, es una reminiscencia de la imagen arquitectónica que se describe en el conocido relato bíblico de Sansón y los filisteos, cuando Sansón derriba el templo de pie entre los pilares y empujándolos hacia abajo. Tal vez esto indica que la historia de Sansón refleja un tipo de templo común entre los filisteos en ese tiempo”, dijo el profesor Maeir, que ha dirigido las excavaciones en Tell es-Safi/Gath durante 13 años. El lugar se encuentra en la llanura costera del sur de Israel, a mitad de camino entre Jerusalén y Ashkelon.

El Prof. Maeir también indicó que su equipo había encontrado una prueba impresionante de un terremoto en el siglo 8 ac., reminiscencia del terremoto mencionado en el Libro de Amós I:1. El equipo descubrió paredes movidas de su lugar original y se derrumbó como una baraja de cartas, como consecuencia del fuerte terremoto, evaluado como de magnitud 8 en la escala de Richter.

Las excavaciones, también han descubierto nuevas pruebas de la destrucción de la ciudad por Hazael, alrededor de 830 a. C., como se menciona en Reyes 12:18, así como pruebas del primer asentamiento filisteo en Canaán (alrededor de 1200 a. C.).

Participaron en la excavación arqueólogos de EE.UU., Canadá, Australia, España, Italia, Alemania, Suiza, Reino Unido, Holanda, Polonia e Israel.

Publicado por Equipo de Prensa en 01:35

VIAJE A ISRAEL DESDE LAS JUDERIAS DE ESPAÑA

Con el apoyo de la Embajada de Israel en Madrid, Red de Juderías, Casa Sefarad, Instituto Cervantes y Embajada de España en Tel Aviv, se ha creado este proyecto de hacer un viaje enriquecedor desde todo punto de vista: turístico, cultural y sobre todo de “encuentro” entre las diversas juderías de España y sus raices en Israel. La primera experiencia fue siguiendo los pasos de BENJAMIN DE TUDELA, llevando una exposición de fotografías, además de un encuentro con el gobierno de Navarra y el Alcalde de Tudela en el ayuntamiento de Tiberiades.

Este año es SAFED quien nos recibe en un encuentro muy especial en recordación de Moisés de León, así como el Ayuntamiento de JERUSALEN nos da la bienvenida a la ciudad y es el Instituto Cervantes quien acoge la historia de las juderías para hacerlas conocer a su público en Israel.

Tomando en cuenta que el viaje se efectúa en la semana del puente de la Constitución, resulta imprescindible tener información sobre los posibles interesados a la brevedad.

Si los interesados son de Catalunya la salida podría ser desde Barcelona y el contacto deberá ser hecho directamente con nuestra empresa, a los teléfonos y mails que figuran a pie del presente correo.

Mónica Stilman

Directora Madrid

MUEVETE CON VENTAJAS

Pº de la Castellana 123 – esc derecha 7º B

Madrid 28046

Teléfonos: 91 5551180/91 5980837/ 91 5568809/

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Para visualizar el programa clicar en el siguiente enlace
ISRAEL – JUDERIAS DICIEMBRE

Killing Kasztner

Killing Kasztner

Opiniones

Publicado el 02.07.2010 13:41
Por Felipe Valdivieso

Close up del rostro actual del asesino, mirando fijo y hablando serenamente a la cámara sobre lo que tenía que hacer: “Matar al bastardo, limpiar la Tierra Santa”. De fondo, un extraño continuo de graves sonidos instrumentales en dramático crescendo. Así comienza, antes que los créditos, el impactante documental de la directora judía norteamericana Gaylen Ross, Killing Kasztner”, The Jew who dealt with nazis, proyectado recientemente en el Festival de Cine Judío de Caracas 2010.
Rezso (Israel) Kasztner fue un judío húngaro, doctor en derecho, conocedor y admirador de lo mejor de la cultura alemana, que formaba parte de un pequeñísimo pero activo grupo de resistencia antinazi, Vaada (Comité de ayuda y rescate). Hacia mediados de 1944 Alemania claramente perdería la guerra, no obstante lo cual ocupó Hungría y se proponía exterminar a los judíos que allí había. En ese contexto, primero un miembro de la Vaada intentó una compleja negociación que involucraba a los nazis, aliados occidentales, organizaciones judías y otros para salvar a todos los judíos húngaros a cambio de 10.000 camiones, alimentos y dinero, fracasando por rechazo de los judíos y aliados. Luego Dr. Kasztner negoció directamente con los oficiales Adolf Eichmann y Kurt Becher, la salida en tren de 1.685 judíos al precio de US $ 1.000 cada uno, dinero que sólo pagaron unos pocos 150 de los seleccionados, siendo obtenido el dinero para los demás de diferentes fuentes. Los pasajeros del tren estuvieron como rehenes durante seis meses en Bergen Belsen, siendo finalmente conducidos a Suiza donde quedaron libres. Mientras esta operación se llevaba a cabo, se deportaba diariamente unos 12.000 judíos a su muerte en Auschwitz.
Tras la guerra, Kasztner hizo Aliáh y se estableció con su esposa y su pequeña hija en Tel Aviv donde se integró al partido y gobierno de Ben Gurión en el recién creado Estado de Israel.
En agosto de 1952, Malkiel Gruenwald, oscuro personaje de origen húngaro residente en Jerusalén, propietario de un pequeño hotel y redactor de pasquines autoeditados y distribuidos persona a persona acusó a Kasztner de gravísimos hechos: Haber negociado con los nazis beneficiando a su familia y relacionados, enriqueciéndose en el trato y por oposición condenando a la muerte a los judíos húngaros a quienes se le ocultó la gravedad de los peligros que los acechaban; y haber testimoniado en los juicios de Nuremberg a favor del nazi Kurt Becher, salvándolo de hecho. Supuestamente ambos crímenes con la anuencia de las autoridades judías.
Siendo Kasztner alto funcionario del gobierno de Ben Gurión en el recientemente creado Estado de Israel, se planteó la disyuntiva para el Ejecutivo de hacer renunciar al imputado o defenderlo y demandar por difamación al fablistán Gruenwald.
Gruenwald y su abogado defensor Dr. Shmuel Tamir compartían un profundo rechazo por la ideología, las personas y las acciones de quienes estaban en el poder, formando a su vez parte de una red de opositores decididos.
El juicio empezó en enero de 1953 sin mayor conmoción, pero tuvo un giro dramático cuando el Dr. Tamir pasó de la defensa al ataque y sometió a Kasztner a un hábil, tenaz y despiadado interrogatorio. El clímax tuvo lugar cuando por tres veces seguidas preguntó al ahora acusado si había testificado a favor del oficial nazi, negándolo Kasztner las mismas tres veces, no obstante estar bajo juramento. Entonces el Dr. Tamir presentó al tribunal copia certificada del testimonio exclulpador del nazi emitido por Kasztner durante los juicios de Nuremberg… Atronador silencio, conmoción electrizada, ambiente insoportablemente tenso. Es allí que el juez Benjamin Halevi pronuncia la sentencia moral que aplastaría a Dr. Kasztner: “Le vendió el alma al demonio”. Es así que las acusaciones del ambiguo Gruenwald quedaron judicialmente probadas. El juicio duró dos años y medio, la sentencia fue promulgada en junio de 1955.
Casi a medianoche del 3 de marzo de 1957, en la puerta de su casa, Dr. Kasztner es víctima de los disparos de un joven extremista revolucionario antisistema, Ze’ev Eckstein. La víctima muere doce días después.
Cincuenta años más tarde, muy pocos conocen o aprecian a este Rezso Kasztner y muchos de quienes sí saben de él lo consideran un traidor al pueblo judío, como quedó establecido en la sentencia inicial. El gobierno de Ben Gurión apeló, sentenciándose en enero de 1958 así: No hubo traición ni pacto espurio con el enemigo, pero sí hubo mentira en lo concerniente al testimonio salvador del nazi Becher. El Dr. Kasztner no supo de su reivindicación parcial, había sido asesinado meses antes.
Parecería que el tema central es el asesinato de Kasztner y así es en cierto modo. Pero algunos temas relevantes que surgen en relación con este evento pasan a ser casi que más importantes. Son destacables : Que los judíos de Hungría -como los de Alemania y Austria antes- se veían así mismos como húngaros más que judíos; que no obstante las noticias y evidencias, muchos judíos húngaros no vieron o no quisieron ver lo que se les venía encima. Que en el neonato Israel no cabían los quejumbrosos sobrevivientes europeos y mucho menos negociadores en tratos con el demonio nazi sino solamente los nuevos judíos guerreros y triunfadores cuyos ídolos morían en acción; que las luchas cuando Palestina estaba bajo el Mandato Británico dejaron entre judíos profundas divisiones que eclosionaron cuando el caso Kasztner. Que el medular tema de la Shoá vino a discutirse públicamente por primera vez en Israel en ocasión del juicio y asesinato de Kasztner (el segundo hito en este respecto fue el Juicio a Eichmann en 1961); que el reconocimiento de la hazaña de Kasztner tuvo gran resistencia debido a las ideas cristalizadas de heroísmo sacrificial consagrado en el imaginario del Estado de Israel, siendo necesario más de medio siglo, ingentes esfuerzos de familiares y algunos salvados del tren, así como dosis homeopáticas de verdad para que finalmente retrocediera el tótem previo y cupiera otro tipo o perfil de héroes, por cierto largamente más exitoso que los guerreros. Que los jóvenes son menos de ideas fijas y más permeables a información y enfoques nuevos, etcétera.
Por otra parte, el filme logra que las personalidades de quienes aparecen como testigos y/o actores de la historia se develen ante el espectador. Así vemos al asesino Eckstein revelando y a la vez manipulando en cámara dejando ver una psicología extraña y perturbada; vemos a la hija única de Kasztner, Zsuzsi, endurecida por los traumas, dura en su lucha por reivindicar a su padre pero a la vez blanda en cuanto a aceptar lo peor y tratar de seguir adelante. Una de las nietas de la víctima se revela como inteligente, luchadora, motivada y muy involucrada con la misión de su familia. Alcanzamos a vislumbrar el extraño trasfondo psicológico del bizarro anciano iniciador de los ataques a Kasztner; se nos muestra el perfil y motivaciones del abogado que pasó de defensor del difamador a acusador de Kasztner; aparece en pantalla el hijo de ese abogado exhibiendo pocas luces e ideas heredadas de su papá. Vemos dos periodistas ubicados en posiciones ideológicas opuestas pero ambos dando luces actuales a los dramáticos eventos del pasado.
La selección de ángulos de toma, locaciones, parlamentos y demás elementos técnicos es un acierto de la Directora que entrega eficazmente información objetiva y subjetiva en pocos planos de cada personaje.
Otro aspecto que se destaca es la edición. La historia no es ni se narra linealmente. De hecho se trata de muchos temas relacionados que se desarrollan de manera no secuencial. Una y otra vez aparecen los personajes, los temas, los lugares… y los tiempos. Cambio de color a blanco y negro, idioma visual que cualquiera entiende. Como todo tema tiene ángulos, claroscuros, matices, interrogantes, la Directora y el Editor aportan las piezas de información disponibles para que sea el espectador quien las ordene y calce en cada contexto fáctico, histórico e interpretativo. La Directora obviamente tiene un punto de vista sobre Kasztner y su caso y lo expone con claridad pero no sesgo.
El elemento sonido es usado con eficacia: Música grave y amenazante como fondo de muchas escenas, elevando la tensión con violines en progresivos agudos; sonidos ambientales de calle aportan realismo y actualidad.
En fin, documental que además de sus cualidades técnicas y realización, aporta mucha y pertinente información sobre el caso Kasztner, y que cumple con funciones realmente relevantes: Informa y pone temas importantes a la atención de mentes y corazones del público. Una vez más se ve el enorme poder y la fabulosa función del cine.
Por otro lado, es bueno tener presente que un buen documental cumple a cabalidad con tales funciones pero no debe olvidarse que un buen filme de ficción puede ser tan o más eficaz que un documental a la hora de logar su propósito de informar, entretener, hacer sentir y hacer pensar.
Recomiendo vehementemente buscar este valiosísimo documental a través de los sistemas de compra por Internet que lo ofrezcan. Es un título que no debiera faltar en ninguna videoteca. Por último, quien desee conocer más sobre el caso, personajes, eventos, contextos, tiene a su disposición la biblioteca más extensa del mundo: Internet, de donde me he nutrido en gran parte para hacer esta reseña con fundamento.
Felipe Valdivieso
fvaldiv@gmail.com

Porque estamos con Israel

Y lo he hecho pensando que soplan aires de antisemitismo, después del derecho de Israel a defender sus fronteras, ante la inconsciencia de un puñado de global pacifistas, apoyados por esos sacrosantos defensores de los derechos humanos, cuales son los súbditos del estado integralista musulmán presidido por Erdogan, el íntimo amigo del ínclito inquilino y pasmo de la Moncloa.

De igual manera que invitaría a la generación antisemita que sigue a la mía y a esos chavales del botellón y del pad, a renunciar, una sola vez, al culo de las caribeñas del bárbaro Fidel, otro ejemplo de libertad y amiguete del Zapa y del Moratinos, y que se den una vuelta por lo que resta de esa vergüenza humana en ciertas explanadas de la mittel Europa y de los adyacentes países eslavos.

Javier Pérez Pellón

Porque estamos con Israel

Javier Pérez Pellón *
Desde los ya lejanísimos años 50 y primeros de los 60, cuando tuve mi primera experiencia con un kibutz del aún bisoño Estado de Israel, me había sentido atraído, a través de la lectura y de los escalofriantes testimonios de la época, incluyendo Nüremberg, que precedieron a la creación del Estado Judío por el significado histórico del sionismo y por su justificación ético-moral que Theodor Herzl proponía en sus escritos.

Estudiaba, por entonces, Ciencias Económicas en la Facultad de la vieja Universidad madrileña de la calle de San Bernardo. Y las nuevas experiencias de ese socialismo real que representaban, por una parte, la organización de los kibutz de Israel y , por la otra, ese régimen de libre organización privada, con todas las limitaciones y reglas que se quisieran, pero amparadas por las leyes del estado, dentro de la rigidez ortodoxa de un régimen comunista como era la Yugoslavia de Tito, atraían no sólo nuestra atención, sino nuestro entusiasmo juvenil, hacia las que creíamos fronteras de un mundo mejor y de pacífica convivencia, después de los desastres causados por el desencadenarse de todas la furias de la bestia humana en la Segunda Guerra Mundial.

Habrían de pasar unos cuantos años más para que, a través de Max Mazin, presidente de la comunidad judía española, conociera a Isaac Navon, ejemplo y paradigma de la leyenda y la historia del sefardí de antiquísima ascendencia española y de generaciones enraizado en Jerusalén. Puedo decir que Isaac Navon, al que veía cada vez que iba a Israel y al que entrevisté en varias ocasiones, sea como presidente de la Comisión de Exteriores del Parlamento israelí, sea más tarde, como Presidente del Estado de Israel, entre 1978 y 1983, me abrió las puertas al conocimiento del pueblo y país del que descendemos espiritualmente y mi acceso a tratar con personajes que hoy son míticos iconos de la historia reciente: Golda Meir, Moseh Dayan, Isaac Rabin, Simon Peres…

El caso es que entre unas cosas y otras, un buen día me encontré con la invitación de dar una serie de conferencias en Jerusalén, Tel Aviv y Haifa, sobre el tema de las raíces judías en la historia de España. Yo ya había leído, casi de un tirón, los tres gruesos volúmenes de “Los judíos en la España moderna y contemporánea”, de Julio Caro Baroja. Y tanto esta obra como la múltiple de Américo Castro me sirvieron de mucho para quedar “discretamente” en mis charlas ante un auditorio en el que podía adivinar una curiosidad, no exenta de reticencia, ante una persona que procedía de un país que no solamente no tenía relaciones diplomáticas con Israel, sino que su política exterior estaba dirigida a la “tradicional amistad de España con los países árabes”.

Uno de los que habían propiciado esa invitación, el Dr. Jacobo Vinocour, argentino que abandonó su consulado en Buenos Aires, para, con las manos en los bolsillos y su familia a cuestas, trasladarse a la tierra de sus antepasados y comenzar de nuevo, me regaló un libro de un escritor y periodista polaco, Raymond Clubourg, de origen judío, combatiente con la Resistencia francesa durante la Segunda Guerra Mundial, que visitaría Israel, por primera vez, sólo después de la Guerra de los Seis Días, restando fascinado por la realidad del estado judío. Fruto de esa experiencia sería su libro Por qué estamos con Israel. Un escrito, casi un panfleto lírico y apasionado de la diáspora judía y su retorno a la Tierra Prometida.

El Dr. Vinocour, que había conocido a su autor me lo dedicó, después de escuchar mi primera charla en Jerusalén. Y hoy, y después de años que yacía empolvado en mi desordenadísima biblioteca, lo he vuelto a rescatar.
Y lo he hecho pensando que soplan aires de antisemitismo, después del derecho de Israel a defender sus fronteras, ante la inconsciencia de un puñado de global pacifistas, apoyados por esos sacrosantos defensores de los derechos humanos, cuales son los súbditos del estado integralista musulmán presidido por Erdogan, el íntimo amigo del ínclito inquilino y pasmo de la Moncloa.

La dedicatoria dice así: Querido Javier, mientras leía este libro había pensado en otra persona y a ella estaba destinado. Te cruzas en mi camino y siento que tú lo precisas mucho más que él. Te seguí con atención y cariño, te escuché en charlas privadas y traté de adivinar en cada unos de tus gestos, que esconde tu alma. Te escuché en magníficas exposiciones ante gentes que no conocías y ahora me pregunto ¿Qué eres y qué sientes?… Debo confesar que siempre que leo esta cariñosa dedicatoria, aunque un poco pasada de justicia, un poco me conmuevo. Creo que en su día le contesté. Y creo que mi israelismo, para bien o para mal, pero que es lo que siento en la entrañas del alma, ya lo he justificado a largo de mi trayectoria profesional, y algunas veces caro me ha costado, y también lo he hecho en el inicio de este artículo.

También podría decir que aquí, en Roma, he conocido a más de una persona, escapada, por casual imperio del destino, a los hornos crematorios de Auschwitz, pero que aún llevan marcado en su antebrazo, marcado a fuego, el signo infamante de los campos de exterminio. De igual manera que invitaría a la generación antisemita que sigue a la mía y a esos chavales del botellón y del pad, a renunciar, una sola vez, al culo de las caribeñas del bárbaro Fidel, otro ejemplo de libertad y amiguete del Zapa y del Moratinos, y que se den una vuelta por lo que resta de esa vergüenza humana en ciertas explanadas de la mittel Europa y de los adyacentes países eslavos.

Por eso y ahora más que nunca, alzo la voz de mi conciencia y digo Porque estamos con Israel.

La lección de la historia nos dice que siempre resurge el antisemitismo y por ello, en estas horas de zozobra y de organizados movimientos antisemitas considero un imperativo categórico el estar con Israel.

El antisemitismo, en gran parte, tiene su origen en pecado capital de la envidia. No es la miseria judía la que engendra el antisemitismo, es la prosperidad judía la que lo despierta y desarrolla.

Nasser predijo: “Un mar de sangre y un horizonte de fuego”. La respuesta de Golda Mier, por entonces Primer Ministro de Israel fue: “Nosotros israelíes podremos siempre perdonar a los árabes el matar a nuestros hijos, no les perdonaremos jamás por obligar a nuestros hijos a matarlos”. “Schema Israel, adonai Eloenu, Adonai Ejad” (Escucha Israel, nuestro Señor Dios es Uno) Es el rezo del creyente judío. Israel es el pueblo del Ejad, de la unión, de la armonía, del Shalom, de la Paz, del Lejain, de la Vida.

“La Schana a baa ba Ieruschalaim” (El año próximo en Jerusalén) Durante dos mil años fue el rezo de los judíos de la Diáspora.

Contaba Golda Mier que poco antes de la primera guerra arabo-israelí, 12 de mayo de 1948, se entrevistó con Abdulla I de Jordania, para tratar de que el reino jordano no entrara en el conflicto que se preveía inminente. El monarca jordano, evadiendo las respuestas concretas aconsejó a Golda Mier paciencia y espera y que no tuviera prisa. “Su Eminencia, -fue la respuesta de la entonces enviada especial del gobierno de Israel- nuestro pueblo ha estado esperando 2000 años ¿podría llamar usted prisa a eso?

En el 2004 Abdel Rahman al-Rashed publicó en su periódico Asharq al-Awsat, de Arabia Saudí lo siguiente: “Es un hecho que no todos los musulmanes son terroristas, pero es igualmente un hecho que todos los terroristas son musulmanes.

Aquellos que han secuestrado niños en Beslan eran musulmanes. Aquellos que han secuestrado y asesinado doce nepaleses eran mulsumanes. Aquellos que ha hecho saltar por los aires los complejos residenciales de Riad y Khoba, eran musulmanes. Aquellos que capturan y que degollan a sus prisioneros son musulmanes: Aquellos que guían los ataques suicidas son musulmanes ¿Acaso todo esto no nos dice nada sobre nuestra sociedad?

Uno se harta de escuchar en la TV y de leer en periódicos aquello que el Islam es una religión de paz, de misericordia y de tolerancia ¿pero es que se les ha ocurrido leer el Corán?

En las escuelas primarias de Gaza existe un juego entre los niños: Si hay cuatro judíos vivos y matas dos ¿cuántos quedan? ¿Hemos olvidado que los palestinos son musulmanes? Siempre se habla de terrorismo a secas, incluyendo a periódicos ligados a la Conferencia Episcopal italiana, pero nunca, o muy pocas veces, de terrorismo musulmán. Supongo que en España será igual.

Recep Tayyip Erdogan, es el socio amiguete de Zapatero en su eximia chorrada de la Alianza de civilizaciones. Está bien, también es amiguete de Berlusconi, aunque al Berlusca le gusta presumir de tener por amigos a medio mundo, a la derecha, a la izquierda, al centro, a comunistas, a fascistas, a dictadores y a parte de la inmensa legión de ángeles, arcángeles y querubines que pueblan el Reino de los Cielos.

Pues bien, que se sepa que Zapatero no puede ignorar que su socio turco es tan moderado que su mujer, e inspiradora, Emine, lleva siempre el velo y solicita la fatwe¸ la santa venganza de la condena a muerte, para todos aquellos que…bueno lo hacen antes del matrimonio.

Es tan moderado el amiguete del Zapatero que en las prisiones de la República Mulsumana de Turquía, la tortura está totalmente autorizada. Privación del sueño, colgar a los detenidos por el pulgar de su manos, descargas eléctricas, bastonazos en las plantas de los pies, dieta absoluta sin pan ni agua…

Es tan moderado el amiguete del Zapatero que, en Turquía, la práctica de matar a las hijas rebeldes u obligarlas al suicidio está ampliamente tolerada por los líderes de las comunidades locales. En el 2004 Cemse Allak, violada y embarazada por un criminal que abusó de su cuerpo, fue lapidada por su familia. La respuesta de una cuñada de la víctima a un periodista inglés que la entrevistó fue la siguiente: “¿Y qué era lo que teníamos que hacer? Era soltera y había perdido el honor. Estupro o no, nos había deshonrado a todos nosotros”.

Vaya socio el socio del Zapatero que pretende que además de edificar mezquitas junto a la Alhambra y quién sabe si volver a poner en funciones de rito musulmán la Mezquita de Córdoba, ochenta millones de súbditos de Erdogan, en su inmensa mayoría, casi el 90% de religión musulmana, se conviertan, de la mañana a la noche en ciudadanos europeos. Estamos frescos.
(*)Javier Pérez Pellón:Termina sus estudios en la Escuela Oficial de Periodismo e ingresa en aquella otra de la Escuela de Cine. Crea, dirige e interviene en muchos programas informativos, A toda plana, Mirada al Mundo, Y siete, Doble Imagen , Los reporteros…Recorre el mundo inmerso en la miseria de la guerra desde los frentes de Oriente Medio, Hispanoamérica, Africa y Extremo Oriente (asistiendo a los últimos días de la guerra de Vietnam, a la avanzadilla final de los jemeres rojos en Camboya y a los desastres de Laos). En 1977 es nombrado corresponsal de TVE en Italia y de toda la cuenca del Mediterráneo (Yugoslavia, Grecia, Israel, Egipto).


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Gracias.

Jerusalén 2010: Entre fiestas y problemas

Guysen International News : La agencia de noticias hispanoparlante de Israel en oriente medio.

Jerusalén 2010: Entre fiestas y problemas
Por Ana Jerozolimski (Semanario Hebreo-Uruguay) en Guysen international News
Jueves 13 mayo 2010 – 18:10
La capital de Israel se vistió esta semana de fiesta, con banderas, bailes y espectáculos especiales al cumplirse 43 años desde la reunificación de la ciudad. El Día de Jerusalén- “Iom Ierushalaim”- que recuerda, según el calendario hebreo, aquel 8 de junio de 1967 , es una de las fechas claves de la agenda oficial de Israel. Hay ceremonias formales, la Municipalidad de Jerusalén organiza recorridas gratuitas por la ciudad, el Intendente ofrece una recepción festiva y hasta se convoca a los jerosolimitanos a espectáculos atractivos a precios irrisorios.

Es oportuno que se celebre. Jerusalén es la capital de Israel y es el símbolo máximo del vínculo entre el pueblo judío y la tierra de Israel. Durante años los judíos no tuvieron acceso a su santuario más sagrado, el Muro de los Lamentos, en la Ciudad Vieja de Jerusalén, por la realidad de guerra creada tras la ofensiva árabe de 1948. Desde la conquista de la Ciudad Vieja en la Guerra de los Seis Días, hace 43 años, no sólo que esa limitación desapareció, sino que tanto judíos como musulmanes y cristianos pueden llegar a sus respectivos santuarios sin problema.

Es cierto que en épocas de tensión y serias advertencias de seguridad, en base a hechos concretos en el terreno, la policía israelí veda el paso a las mezquitas a jóvenes hasta determinada edad y a musulmanes que no tienen cédula israelí. No nos gusta la limitación, pero nos consta que se impone únicamente cuando la tensión es tal que la falta del cuidado extremo podría desembocar en una situación peor todavía, peligrosa para todos.

También es cierto que palestinos cristianos de Belén, no siempre pueden entrar a Jerusalén sin limitaciones, lo cual en principio les impide llegar, por ejemplo, al Santo Sepulcro. Pero eso nada tiene que ver con la libertad religiosa en Jerusalén sino con la situación compleja y de conflicto que aún se vive con los palestinos, por la cual el pasaje no es abierto como antes y pueden entrar a territorio israelí sólo quienes tienen permisos especiales.

Pero basta con visitar Jerusalén para ver en sus calles ese impresionante mosaico de judíos seculares y religiosos con sus distintos matices, peregrinos y sacerdotes de variadísimas comunidades cristianas , árabes con su típica “kefía”, turistas extranjeros de diversas procedencias, de todo un poco, todos los grupos humanos que uno pueda concebir…Y todos se cruzan con normalidad.

La grandeza de Jerusalén, su significado especial en la historia judía y , más que nada, en el corazón del pueblo judío, no puede, sin embargo, hacer olvidar los problemas.

Por todo lo que antes comentamos, las autoridades israelíes suelen hablar mucho de Jerusalén. A un símbolo, y muy especialmente cuando tiene raíces históricas seguras y firmes, no se renuncia. Pero deberían acompañar sus rimbombantes declaraciones, con una actitud más coherente, destinada a fortalecer realmente a Jerusalén.

La capital de Israel será fuerte no sólo si se construye más y más en el anillo de barrios judíos erigidos a su alrededor desde 1967.Es un tema polémico, claro está, pero la intención fue siempre proteger a Jerusalén envolviéndola desde “afuera”, aunque todos esos barrios son hoy parte integral de la ciudad.

Jerusalén necesita inversiones, un apoyo oficial masivo, una economía vibrante, para atraer cada vez más jóvenes en lugar de ver una balanza negativa entre quienes la abandonan y los que se suman a ella.

El fenómeno de los israelíes más que nada seculares que dejan Jerusalén-aunque hay también quienes vienen a residir en ella- se debe más que nada a la problemática de su demografía. La prueba está en que sólo casi la cuarta parte de los alumnos que estudian hoy en Jerusalén, son de corrientes sionistas.

Hoy en día, de los casi 150.000 alumnos en las distintas instituciones educativas judías de Jerusalén, más de 92.000 son de la así llamada corriente “haredi”, o sea los ultraortodoxos. El problema al respecto es que se trata de una corriente que recibe financiación oficial, pero cuyos contenidos son independientes, no incluyen siempre las materias básicas que son obligatorias en las otras escuelas sino que se concentran mayormente en los estudios judaicos y que en gran parte de los casos son instituciones anti-sionistas . A ellos se suman más de 61.000 alumnos en la red árabe de estudios, con su propia evidente problemática.

Claro que hay aquí procesos demográficos inevitables. Las familias ultraortodoxas y las árabes, tienen numerosos hijos, lo cual se refleja directamente en la cantidad de alumnos registrados en Jerusalén. Pero la dedicación del gobierno podría incidir.Y no solamente anunciando dramáticamente que “seguiremos construyendo siempre en toda Jerusalén”.

Como consecuencia del ataque árabe en 1948, Jerusalén quedó dividida. Sin esa agresión, para pesar del entonces naciente Israel pero aceptado por su liderazgo debido al deseo de crear el Estado respetando la legalidad internacional, el estatus de Jerusalén habría sido el de un “corpus separatum” bajo control internacional, tal cual había determinado la ONU . Precisamente porque el pueblo de Israel recuerda esos años sin acceso a la Ciudad Vieja, con disparos de los francotiradores jordanos hacia todo aquel que intentaba acercarse, porque recuerda que las lápidas del cementerio en el monte de los Olivos fueron usadas para pavimentar calles y como letrinas, y porque tiene presente las sinagogas destruidas, por todo eso, hay que garantizar que Jerusalén no sea sólo un símbolo y que la política respecto a la ciudad sea inteligente y mesurada. Firme y sabia al mismo tiempo.

Los errores del pasado, ya fueron cometidos, como por ejemplo, incluir en el perímetro municipal de Jerusalén a aldeas y zonas árabes que nada tenían que ver con la ciudad y por cierto no con su legado judío, lo cual significa que casi 300.000 palestinos formalmente residentes en Jerusalén tienen hoy residencia permanente de Israel, cédula azul israelí, reciben subvenciones del Seguro Social Nacional—-pero votan en gran medida por Hamas en las elecciones palestinas. Locura total.

Pero puede actuarse con inteligencia de ahora en adelante.

Recordar el significado histórico y religioso de Jerusalén, es sin duda clave. Además, es justo, dado que Jerusalén ha sido capital sólo de los judíos y ningún imperio ni dominio extranjero-tampoco árabe-la convirtió nunca en su capital.

Pero no es suficiente.

Jerusalén debe ser un ejemplo de unidad y de las ventajas de la soberanía israelí en la ciudad. Pero los diferentes sectores de la población que la componen, viven en mundos diferentes, totalmente extraños entre si. A nuestro criterio, permitir a judíos construir en barrios puramente árabes-inclusive si éstos eran antes , históricamente, barrios de mayoría judía- equivale, en la constelación política actual, a una provocación innecesaria que debilita a Jerusalén en lugar de confirmarla en la visión del mundo todo como lo que es : la capital indiscutida del Estado de Israel y del pueblo judío.

Cada tanto estallan hacia afuera las tensiones entre la población secular o al menos no religiosa (hay muchos matices de por medio) y sectores entre los ultraortodoxos, que desean imponer su forma de vida a los demás. No son todos y sería injusto generalizar. Pero como sucede en general, los fanáticos manchan a los demás y son los que hacen más ruido. Así sucedió meses atrás en las protestas violentas por la apertura de un estacionamiento municipal durante el shabat en Jerusalén, aunque no se trataba de un barrio religioso cerrado al tráfico.

Esa división no va a desaparecer.

En medio de este complejo mosaico y aún sin olvidar ninguno de estos problemas, aún con preocupación por el futuro, Jerusalén sigue siendo un verdadero tesoro.

El hecho es que sus calles están llenas de israelíes, árabes y extranjeros, de judíos, cristianos y musulmanes, estudiantes jóvenes que la colmaron de cantinas y clubs nocturnos en los últimos años, de cafés repletos de gente a toda hora con una sensación de vida vibrante . En sus hospitales, médicos judíos y árabes atienden a pacientes judíos y árabes y en la Universidad Hebrea comparten las salas jóvenes de las más variadas procedencias y religiones. El Teatro Jerusalén y otras instituciones culturales de la capital, presentan variados espectáculos y son un foco de atracción a nivel mundial.

Las callejuelas de la Ciudad vieja, con su historia milenaria y sus peregrinos emocionados, se combinan con los mercados multicolores y con la construcción moderna. Y eso que ni comentamos todavía sobre los atardeceres en Jerusalén, el shabat tan singular en la ciudad, las callecitas con sus historias…y el lugar que a pesar de todo y por todo, ocupará siempre Jerusalén, en nuestro corazón. Por su historia, por su significado, por su importancia desde siempre para el pueblo judío.

Por todo eso, auguremos a Jerusalén, en su día, que no sea símbolo de conflicto sino de entendimiento. Que no sea vista como el obstáculo para un acuerdo político, sino que sirva de ejemplo para lograrlo. Y que tenga paz, mucha paz. Para todos sus hijos. Amén.

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