El juicio contra el presunto criminal nazi Demjanjuk incluirá actas de Israel

El juicio contra el presunto criminal nazi John Demjanjuk, acusado de complicidad en el asesinato de 27.900 judíos en el campo de exterminio de Sobibor, incorporará actas de su anterior proceso en Israel, donde en 1988 fue condenado a muerte, aunque finalmente se revocó la pena.

La Audiencia de Múnich (sur de Alemania), donde se le abrió el proceso en noviembre de 2009, comunicó la prolongación del mismo por la inclusión en la causa de documentación del juicio que se celebró en Israel contra Demjanjuk, al que se acusó de ser el “Iván el Terrible” de otro campo de exterminio, el de Treblinka.

El proceso, que inicialmente se estimó iba a durar un año, tiene vistas programadas hasta marzo próximo, pero se considera que puede prolongarse hasta finales de 2011 o inicios del siguiente año por la incorporación de este nuevo material, explicó una portavoz de la audiencia.

Se trata, según fuentes de la fiscalía, de un centenar de actas que hasta ahora no se habían admitido a trámite porque afectaban a su presunta implicación en los crímenes del nazismo de Treblinka, no de Sobibor, ambos campos en la actual Polonia.

El abogado de Demjanjuk, Ulrich Busch, solicitó su inclusión en el proceso de Múnich, con el argumento de que la justicia israelí sí investigó el paso de su defendido por Sobibor, cuestión que abandonó al no poder demostrar siquiera que hubiera estado ahí.

Demjanjuk, de 90 años, asiste a su juicio en Múnich postrado en su silla de ruedas o en una camilla y únicamente se comunica con los letrados y juez a través de su intérprete al ucraniano.

Nacido en 1920 en Ucrania, Demjanjuk fue capturado por los nazis en 1942 sirviendo en el Ejército soviético y presuntamente actuó como guarda voluntario en varios campos de concentración.

En los años 50 emigró a EEUU como víctima del nazismo, en tanto que ex prisionero, cambió su nombre de pila, Iván, por el de John y adquirió la nacionalidad estadounidense.

En 1975 se le identificó como presunto criminal nazi y fue extraditado a Israel, donde se le enjuició como el presunto “Iván el Terrible” de Treblinka y fue condenado a morir en la horca en 1988.

Tras cinco años en el corredor de la muerte se revocó la condena, al identificarse como ese “Iván el Terrible” a otro ucraniano, Iván Marchenko.

Tras el proceso en Israel regresó a EEUU, país que le había retirado la ciudadanía, pero donde siguió viviendo como apátrida por tener ahí a su familia.

La fiscalía de Múnich reabrió el sumario en 2008, apuntalada en una hoja de servicios que lo identificaba como uno de los llamados “trawniki” (guardas voluntarios), conocidos por su extrema crueldad.

Tras un largo tira y afloja, agotados todos los recursos impulsados por su familia en EEUU, Demjanjuk fue entregado a Alemania en mayo de 2009 e ingresó en prisión condicional.

El proceso en Múnich ha estado marcado por las interrupciones, a demanda de su abogado, por razones de salud.

A las dificultades derivadas de la avanzada edad del acusado se une el hecho de que, hasta ahora, no han aparecido supervivientes de Sobibor que puedan identificarle.

Sobibor, donde se estima que fueron asesinados un cuarto de millón de judíos, fue usado por los nazis únicamente como campo de exterminio, de manera que los prisioneros eran asesinados pocas horas después de su llegada.

Entre los pocos supervivientes del campo no se ha localizado a ninguno que pueda identificarlo como uno de los “trawniki” de entonces. EFE

Fuente: http://www.aurora-israel.co.il/

Anuncios

Así fue capturado Eichmann, el único nazi ajusticiado en Israel

Eichmann, durante el juicio en Jerusalén en 1962

Eichmann, durante el juicio en Jerusalén en 1962

Para evitar el culto de futuros neonazis, sus cenizas fueron dispersadas en el Mediterráneo

Así fue capturado Eichmann, el único nazi ajusticiado en Israel

10 Mayo 10 – Jerusalén – Elías L.Benarroch/Efe

Tres años de cacería acabaron el 11 de mayo de 1960 en la captura por el Mosad de Adolf Eichmann, que hace medio siglo se convirtió en el único nazi ajusticiado en Israel por el asesinato de seis millones de judíos durante el Holocausto.

Cincuenta años después del episodio que entonces más conmocionó a la sociedad israelí, uno de sus captores, Rafi Eitan, asegura que la elección de Eichmann para que sirviera de símbolo de la persecución por la justicia del horror nazi fue una “mera casualidad”.

“Isser (Harel, entonces jefe del Mosad) ya tenía la idea hecha. Dijo que teníamos que juzgar en Israel a uno de los líderes nazis, y no importaba quién fuera”, recuerda Eitan, que era jefe de la Unidad Conjunta de Operaciones de los servicios secretos israelíes y fue enviado a Buenos Aires para capturarlo.

Eran los primeros años de vida del Estado judío, creado en 1948, y juzgar a alguno de los responsables del genocidio representaba no sólo un acto de justicia, sino también una forma de decir al mundo que, legalmente, Israel se veía responsable de todos los judíos, independientemente de donde vivieran.

“Harel salía de las reuniones con (el primer ministro David) Ben Gurión y preguntaba: ¿A quién podemos traer? ¿A Brunner? ¿Mueller? ¿Mengele? ¿Bormann? ¿Eichmann? !Dime a quién!”
, rememora Eitan, de 84 años, en una entrevista con el diario Haaretz.

Por aquel entonces uno de los altos mandos del espionaje israelí y después, entre 2006 y 2009, ministro para Asuntos de los Jubilados, Eitan fue puesto al mando de la operación de la captura en marzo de 1960, y eligió a siete personas -de un grupo de 250 a su disposición- para trabajar exclusivamente en el caso.

La elección de Eichmann, encargado del transporte de millones de judíos desde los guetos hacia los campos de concentración y de exterminio, fue realmente fortuita y, según distintos testimonios, hasta fruto de no pocas presiones.

Gracias a las actividades de grupos voluntarios judíos dedicados a la caza de nazis, desde 1954 habían fluido a Israel informaciones acerca de que el oficial de las SS vivía en Buenos Aires bajo el nombre de Ricardo Klement y trabajaba para una compañía de agua.

La información no despertó la curiosidad de los servicios secretos israelíes -ocupados por ese entonces con un serio problema estratégico regional-, pero entre 1957 y 1959 la insistencia de un fiscal judío del estado alemán de Hesse, Fritz Bauer, consiguió que finalmente el Mosad enviara a sus agentes a capturar a Eichmann.

Yaakov Gat, uno de los siete miembros del comando, está convencido de que sólo una persona pudo haber obligado al jefe del Mosad a reabrir el caso después de haberlo rechazado en al menos dos ocasiones por considerar que las pruebas no eran sólidas.

Sólo una persona como Ben Gurión podía forzar a Harel a que reanudara la investigación. Es verdad que Bauer era el que presionó, pero en mi opinión la comunidad judía estadounidense presionó a Ben Gurión para que Israel tomara venganza en nombre de todo el pueblo judío“, explica el octogenario agente al Haaretz.

Los detalles de la operación que condujo a la captura y posterior traslado de Eichmann a Israel -en medio de una gran polémica con Argentina porque fue sacado de ese país en un avión oficial del ministro israelí de Exteriores, Abba Eban- aparecieron en numerosos libros y fueron llevados al cine.

“La casa en la calle Garibaldi (1975)”, escrito por el entonces jefe del Mosad, se convirtió con el tiempo en uno de los clásicos mundiales del espionaje, mientras que “Eichmann en mis manos (1990)”, de Peter Z. Malkin, otro de los miembros del comando que le capturó, expone los contradictorios sentimientos de un judío hacia un dirigente nazi tan sólo quince años después del Holocausto.

Después de un desgarrador juicio ante un tribunal que le condenó a la pena capital por crímenes contra la humanidad, el ex oficial de las SS fue ahorcado el 1 de junio de 1962 y sus restos incinerados.

Para evitar el culto de futuros neonazis, sus cenizas fueron dispersadas en el Mar Mediterráneo por un barco de la Armada israelí en presencia de algunos supervivientes del Holocausto, fuera de las aguas jurisdiccionales de Israel.

Pasarían veinticuatro años hasta que otro nazi, John Demjanjuk, se sentó en el banquillo de los acusados en Israel como el presunto “Iván el Terrible” de Treblinka, aunque fue absuelto por la Corte Suprema tras haber sido condenado a la horca por una instancia inferior.

“Nunca más niños judíos mirarán con miedo”

“Al igual que todos los residentes de Plovdiv mi familia también abrió las puertas de su casa en 1943, para encontrar agentes de la policía búlgara, quienes ordenaron que se prepararan para ser deportados del país en cuestión de horas”.


“Junto con otros 6,000 miembros de la comunidad, mi padre también fue colocado en el patio de la escuela sabiendo muy bien a dónde iba. Conocían muy bien las historias de la aniquilación de judios de Europa en los campos de concentracion. No tenían ninguna duda de que se dirigían a un lugar del que no había retorno.”

Su padre escapó a la muerte en el último minuto gracias a la revocación de la orden de deportación.

“En el nombre de mi padre y su familia, que soñaban con un país soberano e independiente, y en nombre de todos los millones que nunca llegaron a presenciar la realización de su sueño, estoy aquí hoy como el comandante de las fuerzas de defensa judías, de las Fuerzas de Defensa de Israel, y se me comprometo en nombre de todos nosotros: nunca más nos veremos indefensos y a misericordia de otros.”

“Nunca más niños judíos mirarán con miedo pidiendo ser perdonados. Nunca más permitiremos que nuestros enemigos determinen el destino del pueblo judío y vamos a poder proteger a nuestros hijos.”

Gabriel (Gabi) Ashkenazi

Fuerzas de Defensa de Israel

Extraido de: Aurora Digital

El pueblo judío nunca más se verá indefenso

El cardenal habla idish!!!!

La increible historia del cardenal judío de Paris Jean-Marie Lustiger

En Francia habia un chiste que decia:
¿En que se parecen el Rabino y el Cardenal de París?

Que el Cardenal tambien habla idish!……

Jean-Marie Lustiger, en 2003. (Foto: AFP) Lustiger (izqda), junto al Gran Rabino de Francia, Joseph Sitruk, en 1997, en París. (Foto: AFP)

El Cardenal Lustiger – El Cardenal Lustiger junto al Rabino de Paris

El Cardenal Lustiger nació hace 81 años en Polonia. Sus padres judios tenían una tienda de ropas en París.

Cuando el ejército alemán invadió Francia, sus padres lo enviaron a él y a su hermana, con una familia católica de Orleáns, que los escondieron. La madre fue capturada y enviada al campo de concentración de Auschwitz.

En 1999 como Cardenal de Paris, Lustiger, en el Día del Recordatorio del Holocausto en Francia, tomó parte en leer los nombres de los judíos que fueron deportados y asesinados. Cuando llegó al nombre de Gesele Lustiger, hizo una pausa y con lágrimas en los ojos dijo: “mi madre”.
El efecto en Francia, en plena época de resurgimiento del antisemitismo fue electrizante.

Tenía exactamente 13 años, escondido de los nazis, cuando se convirtió al Catolicismo, no para escapar de ellos, ya que los judíos no podían librarse convirtiéndose, ni tampoco por razones traumáticas.
Entre sus más controversiales observaciones, manifestaba “que nací judío y permanezco judío, incluso si esto es inaceptable para muchos”.

Para mi, manifestaba, la vocación de Israel es traer luz a los no judíos. Esa es mí esperanza y creo que el cristianismo es el medio para lograrlo.

Un gran número de rabinos consideraban su conversión como una traición.

Especialmente después que tantos judíos europeos apenas escaparon a la extinción.

Cardenal Lustiger replicó, que decir que él “no es más un judío, es lo mismo que negar a mi padre y mi madre, a mi abuelas y abuelos … Soy tan judío como todos los otros miembros de mi familia que fueron asesinados en Auschwitz y otros campos de concentración.”

Él le confesó a un biógrafo suyo, que tuvo una crisis espiritual en los años 1979, provocada por el persistente antisemitismo en Francia. Pensó que había terminado lo que tenía que hacer en Francia y que encontraría nuevos horizontes en Israel.
Estudió hebreo y pensó en emigrar. Pero justo en ese momento el Papa lo nombró Obispo de Orleáns.

Él encontró el propósito de ayudar a trabajadores inmigrantes. Luego fue nombrado Cardenal.

Tenia una sólida amistad con el Papa Juan Pablo II. Compartían un conservadorismo doctrinario. Peleaban contra del fanatismo, intolerancia y totalitarismo.

Por años el nombre del Cardenal Lustiger estuvo entre los que eran considerados para suceder a Juan Pablo II.

Muchas veces, el Cardenal bromeaba que pocas cosas habrían confundido más a los prejuiciosos que un papa judío.

“A ellos no les gusta admitirlo, decía, pero la creencia de los cristianos, la obtuvieron de los judíos”.

Falleció de cáncer el 6 de Agosto de 2007. El funeral del Cardenal Lustiger comenzó en la Catedral de Notre Dame de Paris, con el canto litúrgico del Kadish, la oración judía para los muertos.

Hay paradojas muy profundas en este mundo.

A %d blogueros les gusta esto: