El Museo del Holocausto de EEUU repudió a Ucrania por su decisión de honrar a colaboradores nazis

Itongadol/AJN.- La decisión de Ucrania del mes pasado de entregar reconocimientos oficiales a una milicia nacionalista que colaboró con los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial ha tenido como respuesta la condena de Estados Unidos.

Ucrania

En una declaración la semana pasada, el Museo Memorial del Holocausto, americano, expresó profundas preocupaciones por los dos proyectos aprobados por el parlamento ucraniano en abril. Uno permitía que hubiese una conmemoración oficial del gobierno para el Ejército Insurgente Ucraniano, una facción ultranacionalista que buscó establecer un Estado ucraniano independiente, mientras que el segundo prohibiría la propaganda y símbolos asociados con el nazismo y regímenes soviéticos.
Mientras que la prohibición de la ley sobre el uso de ese tipo de símbolos no se aplica dentro de contextos académicos, sí evita que medios masivos emitan material que “justifique la lucha contra participantes en el intento de la independencia de Ucrania del siglo XX”. Tales prohibiciones, “intentan legislar cómo debería ser discutida y escrita la historia de Ucrania”.
“Mientras Ucrania avanza hacia su difícil camino hacia la democracia, le pedimos fuertemente al gobierno que se abstenga de cualquier medida que censure discusiones y politice el estudio de la historia”, dijo el organización conmemorativa americana, informó el medio israelí The Jerusalem Post.
Por su parte, la embajada ucraniana en Tel Aviv remarcó: “La Organización de Nacionalistas Ucranianos luchó para la independencia de Ucrania contra Polonia hasta 1939, desde ese momento hasta 1941 contra la Unión Soviética, y luego contra Alemania. En el verano de 1941, un intento de liberación del movimiento fue suprimido por los alemanes y sus líderes fueron aprisionados en campos de concentración”.

Marcha por la Vida en Berlín marcando el 70 aniversario del Holocausto

Un Miembro de la Knesset israelí participó en la Marcha por la Vida en Berlín para conmemorar el Holocausto

Director del Caucus  de los Aliados Cristianos de la Knesset  Josh Reinstein marcha con el fundador de la Marcha por la Vida Jobst Bittner y el jefe del caucus MK Robert Ilatov (id) en la  Marcha por la Vida de Berlín. (Crédito de la foto: ISRAEL ALIADOS FUNDACIÓN)

Director del Caucus de los Aliados Cristianos de la Knesset Josh Reinstein marcha con el fundador de la Marcha por la Vida Jobst Bittner y el jefe del caucus MK Robert Ilatov (id) en la Marcha por la Vida de Berlín. (Crédito de la foto: ISRAEL ALIADOS FUNDACIÓN)

Con motivo del 70 aniversario de la liberación, los participantes quisieron conmemorar las marchas de la muerte como el último capítulo del Holocausto.

El Director del Caucus de los Aliados Cristianos de la Knesset Josh Reinstein marchó con el fundador de la Marcha por la Vida Jobst Bittner y el jefe del caucus MK Robert Ilatov en la Marcha por la Vida de Berlín, el último evento de más de 40 marchas de vida que han tenido lugar en Alemania y Austria desde 2012, conmemorando las deportaciones y marchas de la muerte. 

Con motivo del 70 aniversario de la liberación, los participantes quisieron conmemorar las marchas de la muerte como el último capítulo del Holocausto, y con motivo del 50 aniversario de las relaciones germano-israelíes quisieron hacer una declaración por la reconciliación y la amistad con Israel.

“Ante su responsabilidad histórica por haber causado la Segunda Guerra Mundial y el genocidio del pueblo judío, Alemania es un país de gracia inmerecida”, dijo Bittner. “Todos los que recuerdan cómo la indiferencia y el silencio pueden hacer igualmente culpables, nunca deben volver a permanecer en silencio frente al odio de los judíos o cualquier forma de injusticia racista. El objetivo de la Marcha de la Vida en Berlín es conmemorar, y también hacer una declaración de solidaridad y amistad con Israel y contra el antisemitismo”.

Una sinagoga profanada en Munich, Alemania

Abril de 1927

Sinagoga de MunichCuando los nazis asumieron el poder en Alemania en 1933, en Munich vivían cerca de 9.000 judíos, que constituían aproximadamente el 1.2% de la población. Estos ocupaban un sitio destacado en la vida social, económica y cultural de la ciudad.

Había dos sinagogas – una de ellas la Gran Sinagoga, construida en 1884-1887 – así como otras casas de oración pequeñas. Docenas de organizaciones judías activaban en la ciudad, en el campo religioso, educativo, cultural, social y político.

El partido nazi fue fundado en Munich en 1922, y su órgano periodístico – el Voelkischer Beobachter – se publicaba también allí.

Antes aún, en 1920, el ministro presidente de Bavaria, von Carr, intentó deportar a los judíos del estado, pero gracias a esfuerzos intensivos la medida fue revocada. En 1923 se publicó un decreto de deportación de 180 familias judías originarias de Europa oriental.

Durante la festividad de los Tabernáculos (Sukot), la Gran Sinagoga fue dañada, y judíos de otro templo fueron golpeados por una turba. La Gran Sinagoga fue la primera que los nazis destruyeron. Hitler visitó la ciudad en junio de 1938 y ordenó su destrucción, dado que estaba situada en proximidad a la Casa de los Artesanos Alemanes.

La destrucción fue programada para ser llevada a cabo el 8 de julio, la fecha de conmemoración del “Día del arte alemán”. Unas cuantas horas antes de la ejecución de la orden los líderes de la comunidad judía recibieron la notificación oficial. Un grupo numeroso de personas laboraron intensivamente durante la noche para retirar los rollos de la Torá y objetos rituales de la sinagoga.

La municipalidad indemnizó a la comunidad judía por sólo un séptimo del valor de la sinagoga y el edificio comunitario adyacente.

Archivo fotográfico de Yad Vashem, 195/C85 via Arte y Arquitectura judía

La resurrección de Galliano

John Galliano, la chispa de la divinidad dentro de un ser humano imperfecto. El desacreditado y expiatorio diseñador de moda está haciendo algunos de sus mejores trabajos. 

Por Elisheva Ester Rishon 

galliano_judíoCuando la moda se convierte en religión, la moralidad de otras religiones y del mundo en general, pueden ser desbancadas fácilmente. Para John Galliano la moda era una verdadera religón, y su nombre era sinónimo de alta costura hasta que aparecieron sus opiniones antisemitas  en 2011.

En febrero de 2013, apenas dos años después, se vio a Galliano vistiendo un traje que automáticamente captó la atención por su aspecto jasídico. Galliano se rizó el pelo en rizos similares a las peot (rizos a ambos lados de la cara que se dejan crecer los ortodoxos), y llevaba un largo abrigo negro y un gran sombrero color carbón. Entre otros, el asambleísta del Distrito 48a del Estado de Nueva York, en Brooklyn, Dov Hikind, abiertamente criticó al diseñador. Hikind se etiqueta como defensor del pueblo judío de la comunidad en la que vivo. Ya se trate de la desfiguración de un cementerio judío local o de informes de una creciente presencia neonazi, ha estado a la vanguardia de toda controversia. En respuesta a la vestimenta que Galliano llevaba en Nueva York en 2013, Hikind fue citado diciendo: “¿De quién se está burlando? El aspecto de sus calcetines, la chaqueta, los peot. … Mi pregunta es, ¿de quién se ríe?” Cada prenda que llevaba Galliano, desde los calcetines hasta el pelo – Hikind lo interpreta como una burla a los judíos. Algunos vieron una referencia “sutil” que insinuaba judíos, pero Hikind no -Hikind lo vio como un traje cargado de prejuicios.

Solo con el aspecto de las peot  parecería que todas las críticas estuvieran bien merecidas.

Este incidente fue especialmente significativo para mí, porque creo que el mundo judío y el mundo de la alta costura tienen una potencia similar a la hora de influir en el mundo. La fundación muy básica del judaísmo implica, entre otras cosas, Tikun Olam (la sanación del mundo). El motor de Tikun Olam tiene la misma fuerza impulsora que el deseo más profundo de la mayoría de los diseñadores de moda -especialmente los que viven y prosperan en la cultura de alta costura. El mundo de la alta costura es un mundo en el que los diseñadores hacen las reglas que tuercen la gravedad y desafían la razón. La alta costura, se puede utilizar no sólo como fuerza del bien o del mal, sino que también puede alterar el estado de ánimo que les haría imposible conciliar con la realidad de la sociedad en la que viven. Cada pieza creada por los diseñadores es una fantasía basada en su propio mundo, y ningún ser humano puede realmente cuestionar sus creaciones. ¿Por qué? Porque nadie puede poner en duda la obra de un creador, un dios entre los seres humanos. Pero ¿qué pasa con sus otras creaciones: las obras de su mente y su corazón y su boca? ¿Qué sucede cuando estas son, por definición o al gusto de cualquiera, realmente feas?

***

A diferencia de muchos diseñadores que han trabajado duro muchos años en la industria de la moda sólo para ser reconocidos más tarde, Galliano recibió mucha atención ya en la escuela de posgrado. Pero en realidad no dejó su marca en la industria de la moda hasta que llegó a Francia, el hogar de la alta costura, una comunidad sagrada de la moda estrechamente unida de creadores y admiradores. En 2010, después de más de una década en Christian Dior, Galliano fue citado diciendo que el propósito de su orientación era “seducir” a las personas. Y ciertamente sedujo. Sus puntos de vista excéntricos literalmente “sedujeronal pueblo de Le Marais, el hogar de la élite de la moda y de la parisina comunidad judía hasta convertirse en sus mayores fans. “Subiendo” a la fama en Francia, Galliano era muy consciente del importante papel que jugaban los judíos en la industria de la moda francesa, y en su propia carrera. Así que, cuando sus prejuicios internos se derramaron en este distrito fue, en cierto sentido, morder la mano de quien le daba de comer.

La lógica dicta que un hombre debe evitar exponer su antisemitismo cuando sus admiradores incluyen a muchos judíos. Pero la discriminación no está basada en la lógica sino en la ignorancia. Esta raza mixta de hombre gay era una minoría abrazada por los judíos de Francia – sin embargo, él sintió la necesidad de odiarlos. En entrevistas Galliano habló sobre la intimidación que sufrió de niño en Londres a causa de su herencia mixta y su extravagancia.¿Cómo es que alguien que sabe lo que es ser oprimido puede albergar odio contra otras minorías? La respuesta es simple: es un hipócrita. Tener el dedo en el pulso de la cultura de la alta costura debería haberle permitido abrir su mente, dándose cuenta de que la discriminación no tiene cabida en ningún mundo.

Galliano finalmente reconoció su mala acción y pidió una oportunidad de redimirse. En una entrevista a su regreso en junio de 2013 Galliano declaró: “Soy capaz de crear. Estoy dispuesto a crear. … Espero que a través de mi expiación se me dé una segunda oportunidad”.

                                        galliano

Hábilmente usó la palabra expiación, que tiene un significado especial para los judíos. Sus palabras fueron elegidas cuidadosamente para mantener el significado oculto en el que hay que Mochel, o perdonar, al otro con la esperanza de que sus transgresiones contra judíos ya no le impidan estar en el mundo de la moda. Incluso los judíos más seculares celebran Yom Kippur y tienen el concepto de expiación en alta estima. Galliano fue sabio en expresar este deseo y, al hacerlo, realmente le doy a él (o a su publicista) mucho crédito.

La prueba del cambio interior de Galliano está en la propia ropa que hace. Expiar es algo hermoso, y usar la moda para expresarlo ha creado algunos de los looks más bonitos que he visto hasta la fecha. En los últimos dos años, sus colecciones han sido más homogéneas e innovadoras y han resonado con profundo sentimiento emocional. Incluso el estilo de maquillaje de sus modelos ha cambiado- originalmente crudo y amenazante; ahora el maquillaje de sus modelos parece más equilibrado, halagador, y a veces incluso angelical. Por fin, capto su núcleo interno y veo un trabajo increíble.

Hay una lección muy importante que aprender del rechazo de Galliano y su re-integración en el mundo de la moda. Lo que nos muestra es que, incluso en la parte más oscura de la mayoría de la gente hay un rayo de luz. Todo el mundo es imperfecto. La única diferencia está en si uno elige nutrirse de sus defectos o los castra. En relación con esto, el judaísmo en su núcleo interno más profundo puede ser utilizado como una luz para todas las naciones y tiene la capacidad de establecer un nivel muy alto. Pero al igual que algunos de los involucrados en la industria de la moda, los miembros de la fe judía, también, son imperfectos. Algunos judíos imperfectos han utilizado su influencia y estatus en la comunidad para hacer cosas terribles, y en sus mentes lo justifican con una falsa interpretación del judaísmo.

[…]

Parte de mí acepta que ideas antisemitas probablemente siguen revoloteando en la mente de Galliano. Sin embargo, cuando miro su trabajo veo la disculpa. Lveo a él. La moda -utilizada como un sano medio puede sanar el mundo de muchas maneras. Es un lenguaje muy fuerte y una gran cultura. En este mundo los bichos raros, los excéntricos, los gays, los rectos, los artistas, los intelectuales de todo y más son bienvenidos para aumentar su riqueza y diversidad. Galliano era un extraño antes de encontrar su lugar en este mundo. Su inclusión en el mundo de la moda hizo que su paso en falso social fuera noticia de primera plana y obligó al mundo a mirar más de cerca el aumento del antisemitismo en Francia. ¿Por qué? Por cuestiones de moda.

Necesitábamos que el juicio Galliano ocurriera. Necesitábamos que el mundo presenciara toda esa controversia. Y si las cadenas de atentados violentos contra Judios significan algo, el problema está creciendo y es cada vez peor. Para gente como Galliano que previamente han sido acusados ​​de antisemitas tomar una posición en contra de la atmósfera antisemita actual en Europa sería un bote salvavidas para todos nosotros. Lo que realmente quisiera ver es al propio Galliano hablando en campañas para desalentar el antisemitismo y haciendo desfiles de moda con temas como “Hagamos moda, no odio”. Lo sé, lo sé. Parezco un soñador. Pero si de verdad se quiere difundir un mensaje sorprendente, la moda es el mayor medio en el mundo. ¿Por qué? Porque la moda siempre ha sido un reflejo de los tiempos, ya se trate de dar a las mujeres su primer gusto del feminismo fabricado con el Estilo aleta de los años 1920 o el actual Movimiento Modestia de la Mujer Moderna. La moda puede ser utilizada para abrir un diálogo sobre los temas más urgentes, y su público es masivoEs probable que algunos subestimen el poder de la moda. Galliano, aparentemente, no.

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Elisheva Ester Rishon es nacida y criada en Brooklyn, se describe a sí misma JAAP (Princesa Judía Afro Americana).

Fuente: (extracto de John Galliano, the Spark of Godliness Within a Flawed Human Being) Tabletmag

Embajada de Israel confirma: el joven de 22 años asesinado en Berlín es israelí

El cuerpo fue descubierto con lesiones múltiples en la cabeza; la víctima se acercó a la comunidad judía la semana pasada en busca de cama y comida.

monasterio franciscano Calle Gruner, Berlín, donde se encontró el cuerpo de un hombre que se cree un israelí, de abril de 2015. (captura de pantalla Google maps)

El hombre muerto hallado en las ruinas de una iglesia gótica en Berlín con golpes que impidensu reconocimiento era ciudadano israelí, dijo la Embajada de Israel el miércoles

Transeúntes reportado el hallazgo del cadáver la madrugada del domingo en el lugar, cerca del Ayuntamiento de Berlín, y la embajada dijo en un breve comunicado que había recibido confirmación de la identidad de la víctima.

“El nombre del muerto no se dará a conocer por el momento, por respeto a sus seres queridos”, dijo.

El comunicado no dio más detalles, aunque él diario Bild reportó que la víctima tenía 22 años.

Funcionarios israelíes no creen que el asesinato fuera un crimen de odio, aunque no se ha descartado la posibilidad, informó Canal 2.

El hombre se había acercado a la comunidad judía la semana pasada pidiendo comida y un lugar para dormir, dijo un rabino el miércoles.

La zona en que fue hallado el cuerpo, las ruinas de la iglesia gótica del Monasterio Franciscano del siglo 14 destruida durante la Segunda Guerra Mundial, es frecuentada por personas sin hogar.

La policía dijo que se ha abierto una investigación por asesinato. Hasta el momento, la policía no ha determinado el motivo; están a la espera de una prueba de ADN para completar la identificación de la víctima y averiguar por qué se alojaba – o vivía – en Berlín.

Rabí Yehuda Teichtal dijo a The Associated Press que el israelí, que había sufrido heridas múltiples en la cabeza, era un “hombre de unos 20 años que llegó a nosotros durante el pasado día viernes y no tenía dónde dormir ni qué comer”.

Teichtal, un rabino de la comunidad en Berlín y también el jefe del Centro de Educación Judía Chabad en la ciudad, dijo que un compañero rabino le organizó un lugar para dormir en un centro comunitario cerca de Alexanderplatz – a menos de un kilómetro de donde la víctima fue hallada la mañana del domingo.

“Le trajimos comida, le consiguieron un lugar para dormir”, recordó el rabino. “Esa misma noche dijo ‘estupendo’, y luego se marchó y no regresó. No estuvo en el Seder (cena de Pascua), y no vino a dormir”.

La policía ha hecho un llamado a los testigos para que se presenten. Tres personas han aportado información sobre el caso, dijo la policía sin dar más detalles.

En los últimos meses, la policía ha intensificado las patrullas alrededor de Alexanderplatz, en un intento de acabar con el crimen violento.

A pesar del pasado nazi de Alemania, que organizó el Holocausto de los Judíos de Europa, Berlín se ha convertido en un destino popular para los turistas israelíes en los últimos años.

De 20.000 a 30.000 israelíes, en su mayoría jóvenes, se han trasladado a Berlín en los últimos años.

Aunque el hombre llevaba pasaporte israelí, su rostro no pudo compararse con la foto de identidad debido a sus “múltiples heridas”, agregaron.

Esta mañana, el rabino Shmuel Segal del centro de Jabad en Berlín dijo que no estaba claro si el joven era un turista o residía en Berlín..

“Tenemos un centro de Jabad justo al lado del lugar donde fue encontrado. Los que conocen Berlín saben que en la zona de Alexanderplatz hay un montón de gente extraña”, dijo el rabino. “Creo que esa es actualmente la línea de la policía, no tienen demasiada información”.

Fuente: Enlace Judío México

Hitler y los alemanes

La reconciliación de una nación con un pasado oscuro y doloroso

Juan Manuel Palacio Para LA NACION Viernes 21 de enero de 2011 | Publicado en edición impresa

El autor es historiador, investigador del Conicet y profesor en la Universidad Nacional de San Martín

Desde el 15 de octubre y hasta el 27 de febrero próximo puede verse en la ciudad de Berlín la exposición que lleva el título de este artículo (Hitler und die deutschen). Situada en el subsuelo del imponente palacio que alberga el Museo de Historia de Alemania, en la avenida Unter den Linden, la exposición tiene como propósito mostrar, a través de documentos de la época, diarios, fotos y videos, así como objetos diversos de la vida cotidiana (uniformes, souvenirs, artículos de consumo), “la interrelación entre el poder carismático de Hitler y las expectativas y comportamientos del pueblo” alemán o -como explica en otro pasaje el folleto que acompaña la muestra- “las condiciones políticas y sociales y las sensibilidades mentales del pueblo alemán” de entonces, que explican el fenómeno del nazismo.

Organizada cronológicamente, la muestra abarca desde la construcción del liderazgo de Hitler dentro del nacionalsocialismo en los años veinte, hasta su caída, en1945, y destaca algunos temas como la construcción de la “comunidad nacional” luego de la toma del poder en 1933, la vida durante los años de la guerra y la sociedad frente a la segregación racial y la campaña de exterminio.

El argumento central de la exhibición sostiene dos tesis centrales, que son repetidas una y otra vez en los textos que acompañan cada conjunto de objetos o fotografías. La primera es que Hitler no era una persona con cualidades personales demasiado excepcionales, una especie de genio o líder innato que encandiló al pueblo alemán gracias a esas virtudes, sino un “emergente” de ese pueblo, que tuvo la habilidad de aglutinar y poner tras de sí voluntades, ideas, expectativas, pero también prejuicios y frustraciones prevalecientes en grandes sectores de la sociedad alemana de entonces. La segunda tesis es que tanto el ascenso de Hitler al poder, como su permanencia en él y el éxito de sus políticas (desde sus campañas militares hasta su campaña antisemita y de limpieza étnica) no hubieran sido posibles sin el acompañamiento de la inmensa mayoría del pueblo alemán, que fue expresado de distintas formas, que iban desde el fanatismo hasta el consenso pasivo, pasando por entusiasmos más o menos moderados. Fotos y videos (de los actos multitudinarios, de la gente que espontáneamente se abalanzaba al paso del Führer para vivarlo y abrazarlo) así como postales diversas que exhiben a una sociedad que orgullosamente celebraba los triunfos militares, el poder de la nación alemana y el optimismo del progreso material, reflejan muy vivamente esa compenetración entre Hitler y la sociedad que lo engendró y los apoyos masivos con que contó durante los años que ocupó el poder.

Y es en ese mensaje, en el momento y la forma en que se emite, así como en los efectos que provoca su visita, donde radica el enorme significado histórico de esta exposición. Los alemanes esperaron 65 años para tener una exhibición así. N oes que no haya otras que tratan esos años y exhiban partes de los efectos del nazismo (desde museos del Holocausto hasta la misma “Topografía del terror”, también en Berlín, pasando por la parte dedicada a los años del nazismo en la colección permanente del museo de historia alemana). Me refiero a una sobre Hitler, así, con nombre y apellido, en un país en que ese nombre y todos los símbolos ligados a él -de la esvástica al bigote- están cubiertos no sólo por un grueso manto de tabúes (el nombre Adolfo sencillamente ha dejado de usarse en ese país, al igual que ese corte de bigote), sino de protecciones y prohibiciones legales, gracias a las cuales, entre otras cosas, la preparación de la muestra tomó casi diez años. Me refiero también a que, llegado el momento y superados todos los obstáculos, la exhibición se realiza en la capital del país y, dentro de ella, en un lugar central, no sólo por la ubicación geográfica, sino porque ocupa un lugar en el museo más importante de historia de Alemania. Es decir, que es Hitler, nombrado, apropiado -como un exponente del pueblo alemán de entonces- y exhibido en y con la historia de Alemania.

También son importantes los efectos que provoca la muestra. Si visitándola uno se detiene por un minuto y se da vuelta hacia el público, el espectáculo que ve es sobrecogedor. Lo primero que se ve es mucha gente -el día que lo visité era un día de semana a media tarde- y una proporción mayoritaria de alemanes (al revés de lo que ocurre en la colección permanente del museo). Desde una pareja de ancianos con una mueca indescifrable en el rostro contemplando una foto en la que se ve a Hitler abrazado a su paso por mujeres y niños, hasta jóvenes y niños acompañados por sus padres y abuelos, todos recorren la muestra con gesto adusto y un silencio de misa que emociona. Como si se tratara de una procesión, un pasaje necesario, una ceremonia de catarsis colectiva en la que es difícil no sentirse un convidado depiedra, un intruso que espía algo que es a la vez colectivo y muy privado.

Como argentino, es imposible salir de esa exposición y no quedarse reflexionando. No se trata de extraer fáciles moralejas ni de volver a decir “¡qué bien hacen las cosas los alemanes!”. Pero creo que hay que tomar nota de la seriedad, el cuidado y el tiempo que se han tomado para tratar de frente el tema más delicado de su historia. Tiempo que no ha sido en vano, ya que el resultado e simpecable: una exposición que tiene un claro propósito de reconciliar a los alemanes con ese pasado oscuro, doloroso,vergonzoso y hasta ahora innombrable, pero que no por eso deja de contener un mensaje duro, que sin embargo es transmitido con delicadeza, sin adjetivos innecesarios (las expresiones “solución final” o “exterminio” no necesitan, además, ser adjetivadas) ni pancartas condenatorias que, sin duda, sobrarían. Es evidente que se trata de una muestra organizada por un equipo de gente que tiene una doble distancia con los hechos que narra: la que da el tiempo transcurrido y esa otra que es “técnica” o profesional (ya que, además de los curadores, es evidente la participación de historiadores en la elaboración del texto).

Creo que los argentinos (todos, en la primera persona del plural, no éste o aquel gobierno) estamos todavía muy lejosde poder tener un museo o una exhibición que hable, no de la dictadura, no de los desaparecidos, sino de Videla (o Massera o la dictadura) y los argentinos. Y es probable que lo estemos por buenas razones, entre las cuales no es menor el hecho de que es muy difícil -diría “casi imposible”- pensar en semejante muestra con buena parte de los protagonistas vivos y, por así decirlo, la sangre todavía tibia de nuestros muertos. Lo máximo que podemos lograr está a la vista y es, a lo sumo, exhibiciones que muestran el horror, pero como caído del cielo y no como algo en lo que desembocó y provocó la sociedad argentina toda; algo que pasó y generó víctimas y desaparecidos, pero cuya relación con el drama general de esos años no sabemos, no importa o no se nos cuenta, así como tampoco el grado de acompañamiento, consenso o aval de la sociedad con que contó la dictadura militar.

Hace unas semanas, el semiólogo e historiador Tzvetan Todorov fue invitado a la Argentina a visitar algunos lugares destinados a  conservar la memoria del terrorismo de Estado (la ESMA, el Parque de la Memoria). Las conclusiones que sacó de la visita y de la manera en que los argentinos lidiamos con ese pasado doloroso las volcó en una nota muy crítica en el diario El País del 7 de diciembre pasado, que La Nación también publicó. En ella básicamente sostiene que la memoria que en esos lugares se preserva está sesgada y olvida (u oculta) partes enteras de la historia, en particular el contexto en el que ese horror tuvo lugar, y que por lo tanto, en ese camino, estamos condenados a no comprender nunca la historia. Es la impresión de ese extranjero calificado(y, yo me temo, la de muchos otros también) sobre lo que hacemos los argentinos con la memoria de años traumáticos. Exactamente lo opuesto que siente un extranjero luego de visitar esta exhibición en Berlín.

© La Nacion

ABC Madrid 27/11/2010
Sociedad / VADE MECUM
Nuremberg y la justicia
Las guerras injustas y los crímenes contra la humanidad, tarde o pronto, deben tener su justa respuesta judicial
JORGE TRIAS SAGNIER

Día 27/11/2010

El 20 de noviembre de 1945 se iniciaron en el Palacio de Justicia de Nuremberg las sesiones del Tribunal Militar Internacional que terminaron con la condena a muerte, y a otras penas menores, de un puñado de dirigentes políticos y militares, entre ellos Goering, Ribbentrop y Hess, de los miles y miles que durante doce años gobernaron Alemania y Europa. Se trataba de que no quedase impune la inhumana conducta de sus principales responsables. Además, con la liberación de los campos de exterminio, se comenzó a tener documentación gráfica de algo que ya conocía el mundo entero desde hacía años: el genocidio contra el pueblo judío.

Organizado por la Casa Sefarad Israel nos hemos encontrado en la Sala 600 —la Sala del Tribunal del Pueblo— un grupo de españoles para reflexionar sobre «Shoah, genocidios y crímenes de lesa humanidad», así como su proyección en los actuales tribunales internacionales y el concepto de justicia universal. Jueces y fiscales de la Audiencia Nacional, parlamentarios, abogados, el Instituto de Cultura Gitana, el ex Defensor del Pueblo Enrique Mugica, y miembros del Consejo General del Poder Judicial llevamos días debatiendo sobre estas cuestiones, primero en Francia y ahora en Alemania. El martes nos reunimos con Benjamin Ferencz, de 90 años, fiscal estadounidense de los juicios de Nuremberg, para conocer de primera mano algunos detalles sobre sus sesiones.

Las guerras injustas y los crímenes contra la humanidad, tarde o pronto, deben tener su justa respuesta judicial. En los años pasados, gracias a la labor de un puñado de jueces y fiscales de la Audiencia Nacional, se sentó en el banquillo a Pinochet y a algunos de los responsables de la dictadura argentina. El ejemplo fue seguido por otros países como Alemania. La llamada Justicia Universal está todavía en sus inicios; y el tratado que creó la Corte Penal Internacional aún no ha sido ratificado por algunas naciones. Pero Nuremberg, que durante años desfiló al paso de la oca, es hoy un lugar de referencia sobre la justicia en su más elevada acepción.

Killing Kasztner

Killing Kasztner

Opiniones

Publicado el 02.07.2010 13:41
Por Felipe Valdivieso

Close up del rostro actual del asesino, mirando fijo y hablando serenamente a la cámara sobre lo que tenía que hacer: “Matar al bastardo, limpiar la Tierra Santa”. De fondo, un extraño continuo de graves sonidos instrumentales en dramático crescendo. Así comienza, antes que los créditos, el impactante documental de la directora judía norteamericana Gaylen Ross, Killing Kasztner”, The Jew who dealt with nazis, proyectado recientemente en el Festival de Cine Judío de Caracas 2010.
Rezso (Israel) Kasztner fue un judío húngaro, doctor en derecho, conocedor y admirador de lo mejor de la cultura alemana, que formaba parte de un pequeñísimo pero activo grupo de resistencia antinazi, Vaada (Comité de ayuda y rescate). Hacia mediados de 1944 Alemania claramente perdería la guerra, no obstante lo cual ocupó Hungría y se proponía exterminar a los judíos que allí había. En ese contexto, primero un miembro de la Vaada intentó una compleja negociación que involucraba a los nazis, aliados occidentales, organizaciones judías y otros para salvar a todos los judíos húngaros a cambio de 10.000 camiones, alimentos y dinero, fracasando por rechazo de los judíos y aliados. Luego Dr. Kasztner negoció directamente con los oficiales Adolf Eichmann y Kurt Becher, la salida en tren de 1.685 judíos al precio de US $ 1.000 cada uno, dinero que sólo pagaron unos pocos 150 de los seleccionados, siendo obtenido el dinero para los demás de diferentes fuentes. Los pasajeros del tren estuvieron como rehenes durante seis meses en Bergen Belsen, siendo finalmente conducidos a Suiza donde quedaron libres. Mientras esta operación se llevaba a cabo, se deportaba diariamente unos 12.000 judíos a su muerte en Auschwitz.
Tras la guerra, Kasztner hizo Aliáh y se estableció con su esposa y su pequeña hija en Tel Aviv donde se integró al partido y gobierno de Ben Gurión en el recién creado Estado de Israel.
En agosto de 1952, Malkiel Gruenwald, oscuro personaje de origen húngaro residente en Jerusalén, propietario de un pequeño hotel y redactor de pasquines autoeditados y distribuidos persona a persona acusó a Kasztner de gravísimos hechos: Haber negociado con los nazis beneficiando a su familia y relacionados, enriqueciéndose en el trato y por oposición condenando a la muerte a los judíos húngaros a quienes se le ocultó la gravedad de los peligros que los acechaban; y haber testimoniado en los juicios de Nuremberg a favor del nazi Kurt Becher, salvándolo de hecho. Supuestamente ambos crímenes con la anuencia de las autoridades judías.
Siendo Kasztner alto funcionario del gobierno de Ben Gurión en el recientemente creado Estado de Israel, se planteó la disyuntiva para el Ejecutivo de hacer renunciar al imputado o defenderlo y demandar por difamación al fablistán Gruenwald.
Gruenwald y su abogado defensor Dr. Shmuel Tamir compartían un profundo rechazo por la ideología, las personas y las acciones de quienes estaban en el poder, formando a su vez parte de una red de opositores decididos.
El juicio empezó en enero de 1953 sin mayor conmoción, pero tuvo un giro dramático cuando el Dr. Tamir pasó de la defensa al ataque y sometió a Kasztner a un hábil, tenaz y despiadado interrogatorio. El clímax tuvo lugar cuando por tres veces seguidas preguntó al ahora acusado si había testificado a favor del oficial nazi, negándolo Kasztner las mismas tres veces, no obstante estar bajo juramento. Entonces el Dr. Tamir presentó al tribunal copia certificada del testimonio exclulpador del nazi emitido por Kasztner durante los juicios de Nuremberg… Atronador silencio, conmoción electrizada, ambiente insoportablemente tenso. Es allí que el juez Benjamin Halevi pronuncia la sentencia moral que aplastaría a Dr. Kasztner: “Le vendió el alma al demonio”. Es así que las acusaciones del ambiguo Gruenwald quedaron judicialmente probadas. El juicio duró dos años y medio, la sentencia fue promulgada en junio de 1955.
Casi a medianoche del 3 de marzo de 1957, en la puerta de su casa, Dr. Kasztner es víctima de los disparos de un joven extremista revolucionario antisistema, Ze’ev Eckstein. La víctima muere doce días después.
Cincuenta años más tarde, muy pocos conocen o aprecian a este Rezso Kasztner y muchos de quienes sí saben de él lo consideran un traidor al pueblo judío, como quedó establecido en la sentencia inicial. El gobierno de Ben Gurión apeló, sentenciándose en enero de 1958 así: No hubo traición ni pacto espurio con el enemigo, pero sí hubo mentira en lo concerniente al testimonio salvador del nazi Becher. El Dr. Kasztner no supo de su reivindicación parcial, había sido asesinado meses antes.
Parecería que el tema central es el asesinato de Kasztner y así es en cierto modo. Pero algunos temas relevantes que surgen en relación con este evento pasan a ser casi que más importantes. Son destacables : Que los judíos de Hungría -como los de Alemania y Austria antes- se veían así mismos como húngaros más que judíos; que no obstante las noticias y evidencias, muchos judíos húngaros no vieron o no quisieron ver lo que se les venía encima. Que en el neonato Israel no cabían los quejumbrosos sobrevivientes europeos y mucho menos negociadores en tratos con el demonio nazi sino solamente los nuevos judíos guerreros y triunfadores cuyos ídolos morían en acción; que las luchas cuando Palestina estaba bajo el Mandato Británico dejaron entre judíos profundas divisiones que eclosionaron cuando el caso Kasztner. Que el medular tema de la Shoá vino a discutirse públicamente por primera vez en Israel en ocasión del juicio y asesinato de Kasztner (el segundo hito en este respecto fue el Juicio a Eichmann en 1961); que el reconocimiento de la hazaña de Kasztner tuvo gran resistencia debido a las ideas cristalizadas de heroísmo sacrificial consagrado en el imaginario del Estado de Israel, siendo necesario más de medio siglo, ingentes esfuerzos de familiares y algunos salvados del tren, así como dosis homeopáticas de verdad para que finalmente retrocediera el tótem previo y cupiera otro tipo o perfil de héroes, por cierto largamente más exitoso que los guerreros. Que los jóvenes son menos de ideas fijas y más permeables a información y enfoques nuevos, etcétera.
Por otra parte, el filme logra que las personalidades de quienes aparecen como testigos y/o actores de la historia se develen ante el espectador. Así vemos al asesino Eckstein revelando y a la vez manipulando en cámara dejando ver una psicología extraña y perturbada; vemos a la hija única de Kasztner, Zsuzsi, endurecida por los traumas, dura en su lucha por reivindicar a su padre pero a la vez blanda en cuanto a aceptar lo peor y tratar de seguir adelante. Una de las nietas de la víctima se revela como inteligente, luchadora, motivada y muy involucrada con la misión de su familia. Alcanzamos a vislumbrar el extraño trasfondo psicológico del bizarro anciano iniciador de los ataques a Kasztner; se nos muestra el perfil y motivaciones del abogado que pasó de defensor del difamador a acusador de Kasztner; aparece en pantalla el hijo de ese abogado exhibiendo pocas luces e ideas heredadas de su papá. Vemos dos periodistas ubicados en posiciones ideológicas opuestas pero ambos dando luces actuales a los dramáticos eventos del pasado.
La selección de ángulos de toma, locaciones, parlamentos y demás elementos técnicos es un acierto de la Directora que entrega eficazmente información objetiva y subjetiva en pocos planos de cada personaje.
Otro aspecto que se destaca es la edición. La historia no es ni se narra linealmente. De hecho se trata de muchos temas relacionados que se desarrollan de manera no secuencial. Una y otra vez aparecen los personajes, los temas, los lugares… y los tiempos. Cambio de color a blanco y negro, idioma visual que cualquiera entiende. Como todo tema tiene ángulos, claroscuros, matices, interrogantes, la Directora y el Editor aportan las piezas de información disponibles para que sea el espectador quien las ordene y calce en cada contexto fáctico, histórico e interpretativo. La Directora obviamente tiene un punto de vista sobre Kasztner y su caso y lo expone con claridad pero no sesgo.
El elemento sonido es usado con eficacia: Música grave y amenazante como fondo de muchas escenas, elevando la tensión con violines en progresivos agudos; sonidos ambientales de calle aportan realismo y actualidad.
En fin, documental que además de sus cualidades técnicas y realización, aporta mucha y pertinente información sobre el caso Kasztner, y que cumple con funciones realmente relevantes: Informa y pone temas importantes a la atención de mentes y corazones del público. Una vez más se ve el enorme poder y la fabulosa función del cine.
Por otro lado, es bueno tener presente que un buen documental cumple a cabalidad con tales funciones pero no debe olvidarse que un buen filme de ficción puede ser tan o más eficaz que un documental a la hora de logar su propósito de informar, entretener, hacer sentir y hacer pensar.
Recomiendo vehementemente buscar este valiosísimo documental a través de los sistemas de compra por Internet que lo ofrezcan. Es un título que no debiera faltar en ninguna videoteca. Por último, quien desee conocer más sobre el caso, personajes, eventos, contextos, tiene a su disposición la biblioteca más extensa del mundo: Internet, de donde me he nutrido en gran parte para hacer esta reseña con fundamento.
Felipe Valdivieso
fvaldiv@gmail.com
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