Miedo no, cobardía

http://www.pilarrahola.com/3_0/ARTICULOS/default.cfm?SUBFAM=&ID=1852

Se pregunta Pilar Rahola si hay miedo o crítica tras lo sucedido con el pastor Terry Jones y las amenazas incendiarias islámicas de empezar su particular fuego purificador de la humanidad perdida -o sea todos menos ellos- o se debe al exceso de celo que produce en las escrupulosas sociedades occidentales ofender y provocar al mundo islámico cuando se hace uso de unas libertades que para ellos resulta un insulto solo ejercerlas.

Sostiene que es precisamente el temor a sus amenazas que genera tanta autocensura por parte nuestra llegando al histerismo con que se ha tratado el asunto, con equiparaciones tan burdas y absurdas entre el Pastor Jones y las irracionales manifestaciones multitudinarias que en mundo musulmán se han producido. A las imágenes nos remitimos.

Tiene razón Rahola, pero en parte solamente. Porque el Pastor Jones no es nadie, no tiene media bofetada, nunca soñó verse envuelto en una cosa tan tonta y pueril en la que arriesgando tan poco ha sacado tanto provecho. Todavía no se lo acaba de creer Jones.

No es el miedo el factor que más atenaza a nuestras sociedades, sino la cobardía, la pusilanimidad, la interpretación de una peculiar “tocata y fuga” en clave occidental y en gran parte de los escenarios donde nos estamos jugando algo más que la opinión. En suma y por decirlo de una vez el “acojone” que nuestras débiles sociedades tienen asumido frente a quienes nada tienen que perder en nombre de un dios a la altura del felpudo donde se inclinan y al que dicen estar dispuestos a dar la vida por este orden, primero la de los demás, luego la suya propia.

Es la cobardía de quienes no desean perder de la noche a la mañana su cómoda existencia y su nivel de vida sólo por la ocurrencia de un iluminado evangélico. Es la cobardía de cuantos no quieren ver el fuego que arde y se extiende sin parar desde finales del siglo pasado, cuantos niegan su verdadera dimensión y peligro, cuantos ceden al chantaje y extorsión como sucedió con los secuestrados catalanes en Mauritania que fueron a hacer turismo para niños bien y pagamos su fiesta los demás. Es la cobardía de no llamar a las cosas por su nombre, es decir, llamar asesinos y criminales no sólo a los terroristas sino también a los figurantes, sean palestinos, iraquíes, afganos, turcos, sirios, libaneses, sudaneses, cuantos forman parte de la tramoya y están ocultos y dispuestos a darlo todo por su carcomida fe y su deplorable cultura. En esta comedia cruel nadie se queda fuera del reparto y cada cual tiene su papel, ellos los ofendidos, nosotros los ofensores, ellos los agredidos, nosotros los patéticos miedosos. ¡Qué gilipollez más seria y grave! La paz de los cobardes.

Cobardía en fin porque no es otra cosa, sino recréense ustedes en los sucesos de Melilla, tras los cuales se urden con los mismos mimbres el acoso y desafío a toda una sociedad débil, genuflexa, arrodillada desde hace años, que pierde terreno ideológico y moral ante el imparable avance de otra que no ha dejado de ir hacia atrás en todos los ámbitos menos en el del terror y que cree llegada la hora de tomarse la revancha por todas las humillaciones recibidas (¿De qué hablan estos asnos?) el ascenso de una disciplina en la que han adquirido cátedra por derecho propio los hijos de Alá y que no ha sido superada por nadie hasta la fecha: El terror indiscriminado y en masa, tarea en la que son expertos.

No es miedo Pilar, es pura cobardía, puro canguelo, como se le llama en mi tierra. Eso es lo que nos queda y nadie se engañe, ¡Hoy en Occidente huele que apesta!

Miguel Martín

Zaragoza

Anuncios

2 comentarios

  1. Gigli; he debido borrar tu comentario porque estaba contaminado con algún virus. Podrás seguir expresándote aquí si lo solucionas.

    Me gusta

  2. No sabía lo del virus, espero que este mensaje no tenga ninguno.
    Puede ser miedo o cobardía, pero considero ofensivo que el pastor Jones o quien séa relacione los atentados de las Torres gemelas con todo el Islam y lo demuestre quemando el libro sagrado para los musulmanes, al igual que resultaría ofensivo para los cristianos que los tacharan de fanáticos quemando los Evangelios, y sería lo mismo para los judíos si los acusaran igual quemando la Torá.
    Por otro parte creo que el pastor Jones tiene libertad para quemar los libros que quiera, aunque de esta manera se retrate también como fanático.
    No considero a todos los musulmanes como una banda de fanáticos que en los últimos tiempos se están expandiendo por el mundo, y en algunos momentos de este artículo me parece entender esto.
    Relacionar el Islam directamente con el terrorismo me parece pobre y absurdo, y tira por tierra la larga tradición, la riqueza cultural y los valores positivos de esta religión, cosas que poséen por igual las otras dos religiones monoteístas.
    Relacionar el Islam directamente con terrorismo y fanatismo se acerca realmente a las posiciónes extremas de los fanáticos, genera odio, y no hace nada por solucionar los problemas.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: