Muere el capitán del barco de refugiados Exodus

Publicado 23/12/2009

Yitzhak (Ike) Aharonovitch, el capitán del famoso barco de refugiados Exodo, murió a la edad de 86 años.

Nacido en Alemania en 1923, Aharonovitch llegó a Israel con su familia en 1932.

“Ike era un soñador y un luchador. Formó parte de una generación que vivió la historia, tanto en el pasado como en el presente”, dijo su hermano, Deddy.

El Exodo zarpó de Francia en 1947, llevando a 4.554 pasajeros – la mayoría de los cuales eran sobrevivientes del Holocausto – con rumbo a la entonces Palestina controlada por los británicos.

La Marina británica capturó el buque y deportó a todos sus pasajeros a Europa. La amplia cobertura de los medios a la odisea humana, sin embargo, pronto obligó a los británicos a encontrar una solución.

Dentro del año de regreso a Europa, más de la mitad de los pasajeros del Exodo 1947 hicieron otros intentos de emigrar a Palestina.

Autoridades del Mandato británico detuvieron a muchos de ellos sin juicio en los campos de prisioneros en Chipre hasta enero de 1949, cuando se reconoce formalmente el Estado de Israel y todos los pasajeros sobrevivientes hicieron aliá.

El funeral de Aharonovitch se celebrará el viernes en el cementerio del Kibutz Givat Jaim.

Le sobreviven dos hijas, siete nietos, y un bisnieto de 2 años de edad.

Fuente: aurora-israel.co.il/

El significado del cartel de Auschwitz que el mundo no supo leer

Por Martha Wolff

Patrimonio de la humanidad — Unesco

Arbeit macht frei… pensar en el significado de esta frase es tomar conciencia de aquello que los nazis se propusieron al confiscar “enemigos” bajo un régimen de trabajos forzados para que les rindiese su plan productivo económico y bélico y luego matarlos. Quizá pocas veces nos hemos puesto a pensar en su real significado. Para los ideólogos de ese macabro plan que “El trabajo libera”, quería decir casi metafóricamente, que “El trabajo esclaviza” a los que discriminaba dándoles la bienvenida a Auschwitz con música ejecutada por una orquesta de prisioneros.

Haber propuesto soldar en hierro esa sentencia es haber demostrado al mundo lo que el mundo no supo leer.

En estos momentos de reflexión y de espanto ante el robo del cartel vienen a mi memoria los métodos de sistemas políticos que para “beneficio” de sus países y doctrinas someten con la subordinación y el miedo a sus pueblos hasta pagar con la muerte el objetivo de ideales por encima del valor humano.

El que visitó Auschwitz sabe que haber traspasado ese cartel es haber entrado al infierno. Personalmente fui con mi esposo a poner un ramo de rosas en la pira de cenizas en memoria de su tía que fue asesinada con su hijo. Esa pira es una tumba de polvo colectiva de aquellos que no merecían morir como seres humanos con el derecho a tener un rectángulo cavado llamado fosa con nombre y apellido.

En el recorrido de Auschwitz todavía retumban las botas nazis; se huele a carne chamuscada cuando soplan vientos de modernidad absurda como querer vender el convento que linda con el campo para construir un paseo de compras; se mueven las almas retorcidas de los muertos y crispa el aire el llanto de los chicos que piden por sus padres en un mudo lamento. El empedrado de sus calles diseñadas para soldados y carros conducen a ex guarniciones militares transformadas en museo que demuestran el horror computado de los nazis para llevar a cabo el exterminio judío, gitano, homosexual y político hasta llegar a la caseta del que dirigía ese campo donde criaba a sus hijos. Tenían gobernante, estudiaban piano, veían las flores en verano y la nieve en invierno mientras mataban de hambre y vida a los niños judíos. Todo ese testimonio de chimeneas, hornos, libros con registros de las porciones miserables de comida que les daban, de los instrumentos de tortura medicinales y de tatuaje para numerarlos, de camas diseñadas para el insomnio y el hacinamiento, de agujeros nauseabundos alineados de falsos inodoros, de duchas desinfectantes y perforaciones en el techo de gases mortales Ziclon… es un paseo que todavía Ahmadinejad no visitó porque no tuvo parientes allí.

Vaya a saber dónde estará el cartel! Tal vez lo sacaron los fanáticos que niegan que la Shoá existió y por las vueltas del destino aparezca en Teherán como ofrenda a Ahmadinejad o en memoria de Hitler para demostrar que “El trabajo que llevaron a cabo los nazis liberó al mundo de 6.000.000 de judíos” que les molestaban. Pero mundo… Hitler tampoco tiene tumba y en Auschwitz está la horca en la que fue colgado el comandante de ese campo Rudolf Höss, lo que hace pensar que hay dos clases de Justicia. La Divina y la de los hombres justos.

¿A los negadores del Holocausto no se les ocurrió robar ese monumento histórico que al igual que todo lo que está en Auschwitz es Patrimonio de la Humanidad, sino de la Humanidad Humana?

El final

Rudolf Höss comandante de Auschwitz también Patrimonio de la Humanidad

La guerra había finalizado en Alemania el 8 de mayo de 1945. Höß, disfrazado como suboficial de la armada alemana (Kriegsmarine), se alejó hacia las costas del Báltico, donde cayó en manos de los Aliados. Al no encontrarse pruebas de ningún tipo en contra suya, dado su nombre falso (Franz Lang) y su calidad de agricultor profesional, obtuvo una liberación anticipada. Sus guardianes ignoraban entonces la importancia de su presa. Fue empleado como obrero agrícola en una granja cerca de Flossenburg, no lejos de la frontera con Dinamarca. Permaneció allí durante ocho meses. Entretanto la Policía Militar reinició su búsqueda. Su familia, con la cual había logrado retomar contacto, estaba estrechamente vigilada y sometida a frecuentes pesquisas, hasta que el 11 de marzo de 1946 llegaron oficiales británicos a la casa de la Sra. Höß y, bajo engaño, le dijeron que si no decía dónde estaba su marido, sería entregada a las autoridades soviéticas para su ejecución, y que sus hijos serían deportados a Siberia. La Sra. Höß sucumbió y reveló el emplazamiento de la granja agrícola donde estaba escondido su marido, así como su nombre falso.

Höß fue capturado esa misma noche (2:30) por la Policía Militar Británica. En esta ocasión no pudo suicidarse, pues la ampolla de veneno que guardaba consigo se había roto dos días atrás. Sus declaraciones a partir del arresto aún hoy día están en duda, ya que aparecieron dos confesiones: la primera, hecha en su propia lengua ante autoridades británicas.[1]

La segunda confesión, a posteriorì, fue realizada cuando estuvo en Cracovia, dejando muchas dudas en relación a la primera (contaba con un abogado). Declaró que, por haber sido torturado para la primera declaración, se vio obligado a firmar lo que sus captores le exigieron. En Cracovia se retractó de todo lo dicho en la primera confesión. Esto no fue tenido en cuenta por los jueces. Fue llevado a los Juicios de Núremberg, como testigo en el juicio de Ernst Kaltenbrunner, Oswald Pohl y la IG Farben.

El 25 de mayo de 1946, fue extraditado a Polonia donde se le abrió un nuevo juicio por crímenes de guerra. En dicho juicio no negó ninguno de los cargos, afirmándose en el hecho de que cumplía órdenes directas de Himmler y que, dado su rango militar, no podía ignorarlas. En el desarrollo del juicio no se presentaron denuncias de abuso personal por su parte contra los prisioneros. Todos los prisioneros supervivientes afirmaron que era un hombre que administraba con frialdad y sin sentimientos el campo de Auschwitz; él sólo dirigía una “máquina de matar”. De este modo lo deja reflejado en sus memorias manuscritas, redactadas mientras estuvo en prisión:

“Por voluntad del Reichsführer de las SS, Auschwitz se convirtió en la mayor instalación de exterminio de seres humanos de todos los tiempos. Que fuera necesario o no ese exterminio en masa de los judíos, a mí no me correspondía ponerlo en tela de juicio, quedaba fuera de mis atribuciones. Si el mismísimo Führer había ordenado la solución final del problema judío, no correspondía a un nacionalsocialista de toda la vida como yo, y mucho menos a un Führer de las SS, ponerlo en duda.”

Rudolf Höß

Al final de su proceso en Cracovia, Höß acogió la sentencia de muerte con aparente indiferencia el 2 de abril de 1947. Fue ahorcado en el antiguo campo de concentración de Auschwitz el 16 de abril de 1947. Sus memorias escritas en prisión fueron publicadas en 1958 por el historiador Martin Broszat. Los textos, reunidos generalmente bajo el título de “Le Commandant d’Auschwitz parle” (en alemán “Kommandant in Auschwitz”), habrían sido escritos por Höß a lápiz, bajo la vigilancia de sus carceleros comunistas polacos, en la prisión de Cracovia en tanto esperaba ser procesado.

Fuente y reenvio: http://www.porisrael.org

El movimiento Kibutziano: sembrando esperanza de futuro

El kibutz

Sembrando esperanza para las generaciones futuras.

El Kibbutz es una creación original israelí, un poblado rural multigeneracional, caracterizado por la vida en comunidad, por su administración democrática, responsabilidad por el bienestar de cada uno de sus miembros, niños y adultos, por la salud y la educación, y por la copropiedad de los medios de producción y de consumo.

static.habonimdror.org.il/shnat06/mmichael.html


EN RESPUESTA A HERMAN SCHILLER

Por Carlos Galansky

En respuesta al artículo publicado en el diario argentino “Página 12” o pasado 27 de novembro. http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-136050-2009-11-27.html

Estimado Sr. Herman Schiller:

Hay un refrán sefaradí que dice: la calumnia, la difamación y la maledicencia destruyen a tres personas: a quien lo dice, a quien lo escucha y a quien es víctima de ello. Esto me recuerda su artículo del 27/11/2009 publicado en Pagina 12. Voy a explicarle por qué.
Soy judío, nacido en Argentina y nunca fui sionista. Recibí por parte materna, una tradición judía que siempre llevé con orgullo.

Pero es que la sociedad argentina antisemita-judeófoba, me lo hizo recordar en mis 30 años de vida en ella. Siempre fui el rusito, esa mezcla de bolchevique y judío. Por eso siendo joven en los años 70 me hice bolchevique. Eso me llevó a militar en la organización marxista-trotskista PRT-ERP. Caí preso. Durante el encierro asumí el fracaso de ese proyecto bolchevique y el de mi vida en Argentina.

Por ello al salir de la cárcel, decidí emprender un nuevo proyecto, aprovechando una segunda oportunidad que me daba la vida. Quise desarrollar mi faceta como judío. Decidí marcharme a Israel.

Y aquí viene lo que quiero contarle.

Inicié mis trámites para escaparme rápidamente de Argentina, ni bien salí de la cárcel. Fui recibido en la comunidad judía y por las autoridades consulares de Israel sin ninguna animadversión. Nunca había pisado ninguna de esas instituciones. Nunca había pertenecido a ninguna organización juvenil sionista. Era un verdadero asimilado. Esto ocurrió en octubre de 1979.

En una conversación con el secretario de la embajada tuve que escuchar una pregunta que me resultó extraña en ese momento. Fue la siguiente: “¿Ud. va a usar Israel como puente para pasar a Europa y atacar a Israel?”. No me sentí agredido sino extrañado por esa pregunta. Unos meses después entendí perfectamente esa justificable pregunta.
Tanto las autoridades de la comunidad como las autoridades israelíes me resolvieron un problema grave: no tener pasaporte argentino. Mi temor era quedarme “pegado” al ir a solicitarlo ante la policía.

La solución fue salir de Uruguay a Israel con un salvoconducto, un laissez-passer. Efectivamente, en menos de una semana pasé a Montevideo y ahí esperé unos días a que me dieran el documento.

Mientras esperaba ese trámite, fui ayudado económicamente y fundamentalmente protegido en mi seguridad, por los jóvenes uruguayos de la comunidad judía de Montevideo. Fueron controles diarios con ellos y al final cuando salí del aeropuerto, ellos controlaron directamente sobre el terreno que yo embarcaba en el avión hacia la libertad, a Israel. Gracias al salvoconducto recibí un trato de diplomático.

Por ello creo que a su artículo se le puede aplicar el refrán sefaradí, cuando escribió “las historietas que el judaísmo oficial ha puesto en movimiento para auto blanquearse respecto del papel jugado durante la dictadura”. Para mí y para todos los jóvenes argentinos judíos que conocí en Israel, su frase no es cierta. Todos fuimos ayudados para salir de Argentina, a pesar de que la mayoría de nosotros, no aportamos nada ni a la comunidad judía ni al Estado de Israel. Añadiría algo más. Si bien en el PTR-ERP no encontré una postura antiisraelí, no se puede decir lo mismo de las organizaciones peronistas. Basta ver la famosa foto de Arafat junto a Firmenich y Fernando Vaca Narvaja de los años 70. O leer en el libro de Uki Goñi, La auténtica Odessa. La fuga nazi a la Argentina de Perón, como el triángulo Cruz Roja-El Vaticano- la Argentina de Perón ayudaron a los criminales nazis casi con honores.

¡Cómo no iba a desconfiar la comunidad judía e Israel de nosotros!
¡Cómo se puede andar exigiendo a la comunidad judía que nos saquen las castañas del fuego! ¡Asumamos nuestras propias responsabilidades!
Pero es que la ayuda que recibí de las autoridades israelíes ya estaba planificada desde febrero –marzo de 1976, tal como se puede leer en el Informe de la Comisión interministerial de los judíos desaparecidos en la Argentina de octubre de 2005, que Ud. y las Sras. Epelbaum y Gutman hacen referencia. Les pregunto ¿verdaderamente habéis leído el informe?

En el punto g., Israel y la violación de los DDHH en Argentina, se puede leer perfectamente el denominado Operativo Evacuación de febrero-marzo de 1976.
Ud. llama historieta a lo que yo denomino solidaridad y generosidad. Esto último porque la ayuda alcanzaba también a los no judíos, cónyuges de judíos.
Me parece también de mucha soberbia la reacción de la Sra. Renée Epelbaum cuando escuchó el “reproche” de la DAIA que “esto pasó por falta de educación sionista a sus hijos”. Para mi es una verdad clara y contundente.

Hay personas en la vida que siempre se la pasan exigiendo derechos a los demás a cambio de ningún deber por parte de ellos.

Esos mismos judíos en Israel, no todos eso sí, les conocí con un comportamiento repugnante, verdaderamente antiisraelíes. De escupir la mano que les dio de comer.
Vi en directo como usaban Israel para pasar a Europa, para atacar Israel. Comprendí la pregunta del secretario de la embajada.

Se escapaban dejando deudas, tanto al Estado de Israel como es el caso del pasaje de avión, como a establecimientos comerciales. El colmo del desagradecimiento fue una pareja que escapó a Grecia en coche desde Haifa en barco, desmantelando el apartamento que le habían concedido: vendieron a los árabes, los muebles, las camas, los armarios, hasta las canillas (los grifos).

Hubo otro que al llegar al aeropuerto de Tel Aviv, mientras realizaba los trámites de entrada al país, se puso a gritar que él no quería vivir en Israel porque era un estado fascista. Desgraciadamente se acordó en Israel de eso. Antes de llegar estuvo siempre callado. Desde ya que los israelíes no tuvieron inconveniente en mandarlo a tomar viento, con destino a Holanda, a este indeseable.

Me disgusta mucho leer artículos como el suyo, donde gratuitamente se condena a Israel. El comentario de la Sra. Gutman sobre la venta de armas de Israel a Argentina es un claro ejemplo de ello.

Tuve la oportunidad de asistir en Jerusalem, en dependencias del YMCA, a una reunión que tuvimos los exiliados judíos con el entonces ministro de Defensa israelí Yitzhak Rabin. Fue en junio de 1980. Fuimos a hablar sobre los desaparecidos judíos. Nos dijo claramente que Israel tenía conocimiento de las desapariciones y concretamente de los miembros de la comunidad judía. Era plenamente consciente del antisemitismo-judeofóbico de los militares argentinos. Que las relaciones con el gobierno militar eran institucionales y para nada amigables. Que en el tema de los desaparecidos los militares se negaban a hablar de ello. Y que por lo tanto las posibilidades del gobierno israelí de lograr algún objetivo al respecto eran nulas.

No conozco qué tipo de armas pudo vender Israel a partir de junio de 1980 a Argentina. Antes fue imposible que lo hiciera porque el gobierno de Isabel Perón era claramente antisemita-judeófobo.

El único armamento ligero fabricado en Israel es la pistola ametralladora Uzi. Sé que el ejército argentino usaba el fusil FAL de fabricación belga y las pistolas 9 mm de fabricación italiana. Me pregunto si la Sra. Epelbaum que le reprocha a Israel que “no quisiéramos enterarnos que nuestros hijos fueron asesinados con armas israelíes”, le ha reprochado también a Bélgica e Italia por la venta de sus armas. Porque estoy seguro que esas armas y no las israelíes fueron las usadas para matarnos desde 1969, en que entró en escenario la violencia militar en la vida política argentina. Y en todo caso si Israel vendió armas fue a partir de 1981, cuando el ejército argentino estaba preparando la guerra de las Malvinas.

Muchos de los judíos argentinos nos metimos en organizaciones políticas en busca de alcanzar nuestras ilusiones, los “sueños revolucionarios” que dice la Sra. Gutman. Pero algunos que sobrevivimos a la muerte, nos dimos cuenta que nuestras ilusiones eran alucinaciones y que los sueños se transformaron en pesadillas.

Tuve la oportunidad de participar en 1973 de una experiencia política de la cual quedé desilusionado. Porque no sirvió para construir nada. Sólo para destruir, para matar y que nos mataran. Porque eso es la guerra, aunque se la quiera bautizar con el nombre de revolucionaria.

Hasta tal nivel de soberbia, cretinismo y abzurdismo han llegado algunos judíos, que solo se puede decir que son conversos quebrados. Son los judíos antisionistas. De las dudas y miedos de ser judíos han entrado en pánico. Son los nuevos dihmnis. Los sirvientes del islamismo fanático. Han cruzado la línea roja. Porque no entienden que el antisionismo de hoy es el antisemitismo-judeófobo de ayer.

A ellos cuando hagan mención de los desaparecidos judíos o de los sueños revolucionarios y de las luchas de los pueblos, por favor, EN MI NOMBRE NO.
Y a Ud. Sr. Herman Schiller, si se reivindica marxista y ateo, deje de utilizar referencias religiosas para defender sus posturas. Use la razón de sus ideas, no una idea religiosa de un tratado religioso judío de la antigüedad como el Pikei Avot. ¿Es que no tiene recursos intelectuales para defender su postura?

Descartes escribió, pienso luego existo. Hoy los judíos tenemos que actualizar esa frase por esta otra: resistir para existir. Hasta de los propios judíos, eso sí, conversos quebrados.

Ser antiisraelí es una cuestión de fe. Basta con creer en ello.
Atte.
Carlos Galansky Koper

Fuente: Galiza-Israel

¡¡¡Felíz Año 2010!!!

La Fundación Internacional Raoul Wallenberg es una Organización no Gubernamental cuya misión es desarrollar proyectos educativos y de divulgación que promuevan el ejercicio de los valores de solidaridad y coraje cívico que animaron las gestas de los Salvadores del Holocausto.

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