Tolerancia unidireccional

Por Jorge Marirrodriga para Guysen International News
Martes 1 diciembre 2009 – 11:48

Si es que estaba cantado. Las voces tolerantes del mundo se han alzado contra el voto suizo de prohibir edificar nuevos minaretes (ojo, que no nuevas mezquitas) en su territorio.

Voces tan autorizadas en cuestiones de tolerancia como el Gran Mufti de El Cairo, Ali Gooma, o el jefe de los musulmanes de Indonesia, o el presidente de la “República Musulmana Rusa de Chechenia” Razmán Kadirov, o el Consejo Superior de Ulemas de Marruecos, han salido al paso de la decisión de los suizos con palabras como “insulto”, “intolerancia” o “desprecio”. Como nunca puede faltar el apoyo del políticamente correcto, el ministro de Exteriores francés, Bernard Kouchner, ha puesto de su parte y se ha declarado “escandalizado”. Es curioso, porque a Kouchner no le escandaliza, en cambio, que en Francia se prohíba el velo islámico en las escuelas. Qué cosas hacen (y dicen) los franceses.

El minarete suizo

Con Suiza pasa como con algunas personas. Es la demostración de que si tienes dinero puedes hacer lo que pete independientemente de lo que digan los demás y encima quedar como el colmo del refinamiento. Es como la vida misma.

Por ejemplo, puedes quedarte con el dinero y los bienes depositados por millones de personas asesinadas quienes confiaron en tí en la (vana) esperanza de que alguien les sobreviviera. Y cuando te pillan puedes poner cara de póker en plan, “oiga ¿me está llamando ladrón?” y negociar una devolución parcial de lo que te dejaron en casa.

Puedes negarte a participar de las reuniones de comunidades de vecinos. Puedes albergar una sede de Naciones Unidas pero pasar de pertenecer a ese club de pobretones. Sus resoluciones están para que las cumplan otros, como Israel. También puedes declinar la invitación que te hacen los más ricos del barrio (la Unión Europea). Estos son nuevos ricos y no son tan refinados como tú.

Puedes negar a las mujeres el derecho a voto en algunas de tus demarcaciones territoriales y conceder el derecho de residencia sólo a los más ricos de los ricos, que siempre son más pobres que tú.

Pero Suiza ha cometido un grave error. Por votación ha declarado que está hasta los cataplines de los minaretes que les están construyendo los inmigrantes de religión musulmana. Si hubieran votado tirar los campanarios de las iglesias no habría pasado nada, pero ahora se van a tener que enfrentar al peor de los enemigos que tiene Europa dentro de ella misma: la corrección política con el islamismo.

Te vas a enterar, Suiza, de lo que vale un minarete.

El diario de Mahmoud (I)

Querido diario.

En Occidente no me quieren. Eso no me importa. Lo peor es que no quieren creerse mis amenazas. Ojalá todos fueran como Hugo Chávez a quien no entiendo ni palabra y me descoyunta cuando me abraza, pero pronuncia la palabra “gringo” y le brilla un odio en los ojillos…

Estoy triste. Los occidentales no me han dado el Nobel de la Paz y se lo dan al líder del Gran Satán ¡que encima es un negro! A mi me montan el pollo porque quiero la bomba atómica pero el tal Obama ya la tiene, y no una, sino miles. Y está metido hasta el cuello en guerras. Encima tiene la desfachatez de luchar esas guerras con sus propios soldados. No como yo, que pago a los chicos de Hamas y Hizbullah. Y con todo eso, le dan el premio al negro y a mí no.

Anoche estuve con el Líder Supremo de la Revolución. A solas hablamos en alemán. Yo le llamo mein führer y él se pone muy contento. “Estás triste, Mahmoud”, me dijo “¿Qué te pasa? ¿Sufres por no haber borrado del mapa a la entidad sionista? ¿Quieres que te amañemos otras elecciones? ¿Ejecutamos a unos cuantos homosexuales?” Yo le abrí mi corazón. Él sonrío y me dijo: “Alégrate, que en 24 horas arreglamos eso”.

27-11-2009 Agencia Efe Copenhague. El Gobierno noruego ha protestado por la decisión de las autoridades iraníes de confiscar a la abogada iraní Shirin Ebadi la medalla y el diploma con que fue galardonada en 2003 al recibir el premio Nobel de la Paz de ese año. “Es la primera vez que las autoridades de un país confiscan el Nobel de la Paz. La medalla y el diploma de Ebadi han sido sustraídos con otras pertenencias de su caja fuerte bancaria. Estamos sorprendidos y no comprendemos un acto así”, señaló en un comunicado el ministro de Asuntos Exteriores, Jonas Gahr Støre.

Terror

Ayer un servidor sufrió un baño de realidad cuando durante una ponencia fue recriminado por exigir que en todas las culturas la Declaración Universal de los Derechos del Hombre fuera la línea roja que jamás traspasara ninguna sociedad en el mundo. “Usted apoya el choque de civilizaciones”, subrayó un asistente que en teoría iba a preguntar pero en la práctica ejercía de francotirador. Porque, señores, resulta que los Derechos Humanos deben ser respetados por Europa, Estados Unidos e Israel, pero cuando los demás no lo hacen se trata de una “diferencia cultural” y decir lo contrario es convertirse en discípulo de Huntington.

Y así en nuestra querida Europa todo es relativo; las dictaduras, la alegalidad, el caudillismo y el terrorismo, palabra esta última que a fuerza de repetirse ha perdido sentido. Para todos menos para quienes lo sufren, claro. Porque para vivir bajo el terror no es necesario que te maten.

Un ejemplo. Cuando el jefe del Ejército israelí declaró en el parlamento que todo el territorio de Israel está a tiro de los cohetes “artesanales” de Hamás, en muchos medios europeos la noticia ni fue mencionada. ¿Qué daño pueden causar? En fin, este blog tiene algunos lectores en Ashdod y Sderot que sin duda, darían respuestas contundentes a esa pregunta. Pero no sólo se trata de matar o causar daños materiales (que lo hacen) sino de sembrar el terror. A Hamás le basta colocar en Tel Aviv uno de esos cohetes cargado con un par de kilos de talco y el terror está servido.

Israel es el único país occidental que tiene un plan de protección masiva de su población civil. Los demás no lo necesitan desde el final de la II Guerra Mundial. Israel va a volver a repartir máscaras antigas (ya lo tuvo que hacer en el 90/91) y va a proseguir con los simulacros que involucran a todos los ciudadanos. En Europa se habla de la amenaza nuclear iraní para desestimarla. Pero no se habla de la otra amenaza iraní que ya se cierne sobre Israel. Y no es necesario que muera nadie. Lo dicho, bastan polvos de talco.

El autor, preparado para asumir las diferencias culturales.

El tren de La Meca

La gira por Oriente Medio de Zapatero terminó con el habitual besamanos al rey de Arabia Saudí. España quiere colocarle a su majestad el tren de alta velocidad entre Medina, Yeda y La Meca. Un proyecto millonario tras el que andan también franceses, chinos y alemanes, entre otros. Todo por la Alianza de Civilizaciones y el negocio, claro.

Un servidor está seguro de que si finalmente España se lleva el proyecto, en ese tren a La Meca hombres y mujeres viajarán juntos y que en la compañía que lo haga funcionar trabajarán el mismo número de hombres y mujeres siguiendo la ley de Paridad impulsada por el propio Zapatero. Porque Arabia Saudí es un país igualitario, democrático donde reinan la libertad de expresión y los derechos humanos, no como Israel país al que el PSOE, el partido que dirige el señor Zapatero, acusa desde su página oficial de construir el muro del apartheid.

El tren saudí, sin duda, va a ser un espejo de libertades ¿verdad que si, José Luis?

En la Liga Árabe estamos tan a gustito…

La cabra tira al monte. José Luis Rodríguez Zapatero ha dado sobradas muestras desde que se estrenó como primer ministro (muestras de las que hay abundante documentación fotográfica) de que a él los encuentros internacionales, especialmente los de la UE o los de la OTAN, no le hacen sentirse cómodo. En las cumbres con los latinoamericanos también se le nota algo envarado. Menos mal que ayer tuvo ocasión de expresarse a su anchas donde se sabe querido y apreciado. Y se le notaba. En la sede de la Liga Árabe en El Cairo.

El principal financiador, con el dinero de los contribuyentes, de la Alianza de Civilizaciones, repitió un mantra que ha calado en Occidente y sobre el que nadie ya levanta la mano y dice: “¡Oiga, que la cuestión no es así!”. Y ese mantra está recogido en una frase pronunciada por Zapatero en el citado organismo exportador de democracia: hay que avanzar en el proceso de paz para tener en un tiempo razonable un Estado Palestino y un Israel seguro.

Es una obviedad, pero de vez en cuando habría que recordar que el establecimiento de un Estado palestino no es per se garantía de seguridad para nadie (ni para los mismos palestinos normales y corrientes). Que precisamente el territorio palestino totalmente desocupado por Israel se ha convertido, en vez de en el embrión de un Estado, en una base desde la que se amenaza y ataca la vida de los israelíes y se violan los derechos humanos de la propia población palestina a manos del grupo gobernante.

¿No dice el mismo Zapatero sobre ETA que se puede hablar de todo pero que antes tiene que cesar la violencia? ¿Y por qué los demás tienen que negociar mientras les caen los cohetes, les secuestran a los militares y les amenazan con borrarles del mapa? Estado palestino y paz definitiva no son necesariamente sinónimos. Un detalle.

Los dialogantes

No viene mal recordar de vez en cuando aquello de que ver la paja en el ojo ajeno pero no la viga en el propio.

El presidente brasileño Luiz Inacio Lula Da Silva, ha dado un caluroso recibimiento al iraní Ahmadinejah, quien no sólo ha amenazado con destruir Israel sino que ya se ha cobrado la vida de ciudadanos israelíes por medio de sus empleados de Hizbullah y Hamás. “No se construye la paz necesaria en Medio Oriente si no se conversa con todas las fuerzas, políticas y religiosas, las que quieren paz y que se oponen a ella”, ha dicho Lula. Yo le admiro y le entiendo, pero joder presidente, ¿A que no dialoga usted con Marcos Camacho, alias Marcola, jefe del cartel del narcotráfico Primer Comando de la Capital? No. Marcola, se encuentra encerrado en una cárcel del Estado de Sao Paulo (y muy bien encerrado), porque si lo sueltan pone Brasil patas arriba.

Veamos más “dialogantes”, como el famoso Cuarteto.

Estados Unidos, a quienes considera una amenaza, los ejecuta, los condena a cadena perpetua o los mete en Guantánamo (y ojo que Obama todavía no lo ha cerrado)

Rusia deja Chechenia como un solar y si hay que invadir Georgia, se invade y ya está.

En la Unión Europea, Alemania, por ejemplo, terminó con la Bader Meinhof porque curiosamente sus militantes comenzaron a suicidarse en la cárcel. En Reino Unido al IRA sus huelgas de hambre no le sirvieron para nada hasta que no abandonó las armas y Francia dialogó con Greenpeace hundiendo el Rainbow Warrior cuando éste trataba de impedir una prueba nuclear que Paris consideraba vital.

Y la ONU dialoga, sí, salvo para condenar a Israel: Ahí se acabó el buen rollo.

En España somos unos dialogantes. Dialogamos con ETA, los piratas de Somalia, los hermanos Castro y cualquiera que ponga en duda lo que es un Estado de Derecho. Nosotros no vemos la paja en el ojo ajeno, pero es porque lo nuestro es ir a ciegas. Por cierto en horas Zapatero visitará al rey de Arabia Saudí, otro dialogante.

Ecologistas israelíes podrían ayudar a frenar el calentamiento global

Por Arie Issar (Haaretz) en Guysen International News
Martes 1 diciembre 2009 – 14:44

El 7 de diciembre, destacados expertos de todo el mundo se reunirán en la Conferencia de Cambio Climático de la ONU en Copenhague e intentarán encontrar una solución para el calentamiento global. Este cada vez más serio problema deriva de lo que se llama el efecto invernadero, en el cual una nube de gases, principalmente dióxido de carbono, envuelve la tierra – como el techo transparente de un invernadero – permitiendo la penetración de los rayos del sol pero manteniendo adentro el calor.

En efecto, el calentamiento global ha llevado al planeta atrás unos 15.000 años, hasta el fin del último período glacial.

Hasta entonces, durante aproximadamente 30.000 años, debido al ángulo de la órbita terrestre alrededor del sol, los hielos polares se dispersaron por el planeta; en efecto, los del polo norte cubrieron entonces una gran parte de lo que hoy es Europa, Asia y América.

Tormentas de lluvia se movieron hacia el sur y la extensión norte del desierto de Sahara, que hoy en día es árido, se cubrió de árboles y lagos, donde vivieron criaturas como los hipopótamos y los cocodrilos.

Las tormentas que rugieron en esa época levantaron nubes de polvo de la parte seca del planeta y llagaron tan lejos como el medio oriente.

Las lluvias depositaron arena en la forma de capas marrones de loes en el área del norte del Neguev.

Cuando este último período glacial terminó, la arena barrida por el río Nilo comenzó a cubrir el desierto de SINAi y el Neguev occidental.

Hoy en día, el mismo sector del Neguev que no está compuesta de roca expuesta, está cubierta con capas de loes y, en algunas partes, de dunas de arena.

Las tormentas de lluvia de ese período llenaron con agua los estratos subterráneos del Sahara y de nuestra región; algo de ese agua es salada, pero una gran parte es potable. Se ha encontrado que el agua salada es adecuada para la irrigación de plantas que toleran la salinidad, tales como los dátiles, olivos, granadas y árboles sin fruta que pueden ser usados como madera, tales como el tamarisco, así como también árboles cuya fruta puede usarse para producir aceite, como la joroba.

Evidencia de esta agua salada fue descubierta por el autor de este artículo y su equipo, después de la Guerra de los Seis Días en 1967.

Al principio, cuando comenzamos a investigar, soportamos no pocas burlas, pero cuando nuestra perforación experimental verificó la exactitud de nuestros hallazgos, los escépticos guardaron silencio.

¿Pero que tienen que ver la conferencia de Copenhague, el último período glacial y las tormentas de arena, con la “invasión” de dunas de arena y la presencia de agua bajo los desiertos?

Agua subterránea del período glacial

Comenzaré relatando que mi finado colega, el Prof. Hugues Aure de la Universidad de Marsella en Francia, que estudió el terreno del Sahara y los recursos de agua subterránea, calculó que si se usara el agua subterránea bajo ese desierto para irrigación y se restaurara el verdor que lo cubría durante el último período glacial, la vegetación absorbería todo el carbono anual generado por la industria. De acuerdo a sus cálculos, el suministro de agua podría durar algunos cientos de años.

A la luz de sus hallazgos, en 1998 reuní a un grupo de expertos en agua de zonas áridas en las oficinas de la UNESCO en París, después de lo cual publicamos un manifiesto instando a una campaña mundial para plantar árboles en zonas desiertas.

Desde entonces, los estudios llevados a cabo en el bosque Yatir en el desierto meridional de Judea, por parte de equipos dirigidos por el Prof. Kan Fakir del Instituto Weizmann de Ciencia y del Instituto de Investigación de Desiertos en Sde Boker, indicaron que, además de que los árboles funcionan como una trampa para las enormes cantidades de carbono en el aire, y como medio para transformarlo en una sustancia que puede ayudar a que crezcan, los poros de las hojas de los árboles no necesitan abrirse para absorber la gran cantidad de dióxido de carbono del aire.

De ese modo, la cantidad de agua segregada por las hojas se reduce y el árbol ahorra agua y es capaz de crecer aún en regiones relativamente secas.

Y hay más. La sombra proveída por los árboles plantados en extensiones arenosas reduce la evaporación de la poca lluvia que cae en el desierto.

Olivares útiles

A la cantidad de carbono absorbido por los pinos, eucaliptos y tamariscos de los bosques del Neguev, podemos también agregar el carbono absorbido por los olivares que ahora se extienden a través del Neguev noroccidental, irrigados con agua salina subterránea, y el carbono que será absorbido por las plantaciones y bosques que serán plantados en el futuro, después de los estudios hidrológicos en el Neguev.

Sin duda, en Copenhague se le recordará, por parte de otros, a la delegación israelí, el hecho que la mayoría de la energía del Estado de Israel es producida por petróleo y carbón, que emiten dióxido de carbono, y que debe reducir esas emisiones.

En respuesta, la delegación, por cierto, señalará los estudios efectuados para encontrar recursos de energía amigables para el medio ambiente.

Asimismo, sería útil si la delegación hiciera notar, también, las cantidades de carbono que son absorbidas hoy en día, gracias a los esfuerzos de forestación de Israel, así como también los planes de expansión de las plantaciones y los bosques en el Neguev.

La plantación de esa vegetación, no sólo ayudará a regular la cantidad de carbono en la atmósfera y tendrá beneficios económicos: también servirá como base para la investigación, lo que proveerá los medios para ayudar a los residentes de los países del tercer mundo que bordean desiertos – que sufren sequías y hambrunas como países que se secan debido al calentamiento global – a cosechar, ellos mismos, los beneficios de ese proceso.

Es apropiado que la delegación israelí, en el encuentro de Copenhague, declare la intención del gobierno de transformar los terrenos pizarrosos del Neguev a ser plantados con vegetación, en modelos educacionales para los infortunados pueblos de esas regiones áridas.

Esa gente volverá a sus países y les enseñará a sus residentes como utilizar los recursos de agua subterránea ubicados bajo el desierto.

Este proceso transformará esas regiones en una fuente, tanto de alimentos como de materias primas, para las poblaciones pobres del mundo, así como también ayudará a absorber las emisiones de carbono que causan el calentamiento global.

Aún más, a los países del mundo que son responsables por la generación de los gases del invernadero, se les debería pedir que ayuden financiando este esfuerzo pionero.

El autor es profesor emérito, en la Universidad Ben Gurion, del Instituto J. Blaustein para Investigación del Desierto del Neguev.

Publicado en Haaretz – link en ingles – http://haaretz.com/hasen/spages/1131595.html – Traducción para porisrael.org : José Blumenfeld – Reenvia: http://www.porisrael.org

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