Islam: Revolución sí, democracia, no

Ratificando que el Islam y la democracia como se concibe en Occidente son irreconciliables y antagónicos, noventa predicadores y estudiosos islámicos de diferentes países musulmanes, Arabia Saudita, Yemen, Sudán, Bahrein, Kuwait y Líbano entre otros, emitieron una declaración conjunta donde alaban y dan su apoyo a las revoluciones populares que derrocaron a las dictaduras de Túnez y Egipto, a la par que fustigan a la democracia y a los partidos comunistas o seculares, considerados por ellos, contrarios al Islam.
Al-Arabiya el canal de televisión en lengua árabe que transmite noticias las 24 horas desde Dubái, Emiratos Árabes Unidos, dio a conocer en su versión impresa online, la declaración -de la que obtuvo una copia- donde se transcribe parte del documento que criticó a Zein El Abedin Ben Ali y Hosni Mubarak, los ex presidentes de Túnez y Egipto, respectivamente, por humillar y arrastrar a sus pueblos a una situación de pobreza extrema. En el informe se vaticina que a partir de ahora se verá el “alumbramiento de una nueva era de justicia y libertad”. La declaración también señaló el papel de los otrora presidentes en la corrupción política, administrativa y financiera que prevalece en sus países, así como la tortura de prisioneros.
En el manifiesto de los predicadores y ulemas, en el que se omitió naturalmente señalar los atropellos análogos y aún mucho peores a los ciudadanos de los países islámicos  regidos por la Sharia, se criticó el llamamiento de los revolucionarios para alcanzar democracias plenas. Los clérigos advirtieron que  la democracia permite al pueblo tener la última palabra en los asuntos de sus países, hecho que conduce a la prevalencia de varias prácticas anti- islámicas
“En las democracias, la gente puede votar por las cosas que están prohibidas en el Islam como el establecimiento de burdeles, lo que permite la homosexualidad, el consumo de alcohol, y la usura, y la prohibición de la llamada para la oración o el velo.”
La alternativa, según ellos, es aplicar el concepto de la “shura”, (consulta para la toma de decisiones en las sociedades islámicas) sólo en los temas que son sancionados en el Islam, mientras que los asuntos prohibidos deben estar fuera de la cuestión.
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Los signatarios de la declaración exhortaron a las mujeres de Túnez para volver al Islam después de la salida de Ben Ali, quien promovió la laicidad, y empezar a acatar el código de vestimenta islámico que fue prohibido por el depuesto presidente.
Existe un pensamiento extendido y  erróneo de suponer que las justificadas revueltas en los países islámicos, cruel y ferozmente reprimidas y con cientos de muertos y heridos como vemos en los casos emblemáticos de Egipto Irán y Libia por ejemplo, conllevarán el advenimiento de sistemas democráticos cabales. En el caso del país africano bajo la férula del dictador Muamar al Gadafi desde hace 42 años, su hijo y heredero, Saif al Islam al Gadafi,  formado en la London School of Economics de Gran Bretaña y supuesto demócrata, ordenó bombardear a su propio pueblo en Trípoli para sofocar la sublevación.
Por su visión miope de la naturaleza del Islam, Occidente se ilusiona con la irrupción de la democracia en los países islámicos. Lamentable y paradójicamente, el derrocamiento de las tiranías, coadyuvará al fortalecimiento de regímenes teocráticos y fundamentalistas.
Rubén Kaplan
http://www.rkpress.com.ar/

“Reflexiones de un convaleciente”

Intentando salir (tímida y lentamente) de una molesta y transitoria enfermedad  (que me mantiene alejado del área laboral y del mundanal ruido)  y con la invalorable ayuda de mis abnegados antibióticos, analgésicos y de mi querida esposa, me he entregado a investigar seriamente desde mi serena convalecencia hogareña,  los muy recientes  brotes de epidemia revolucionaria  ocurrido en Túnez, Egipto, Marruecos, Argelia, Yemen, Siria, Jordania Palestina, Irán y toda esta región de “las mil y una noche” , considerados en este contaminado medio oriente como los episodios epidemiológicos de mayor trascendencia en lo que va en estos últimos siglos.

“La ironía de la historia es muy fuerte. Hace un par de semanas, el coronel Gadafi hizo un discurso y dijo que quería un Oriente Próximo sin Israel. Hoy todo parece que va en camino de una Libia sin Gadafi. Le importaba tanto Israel a Gadafi que se olvidó de ocuparse de su propio pueblo y lo mismo les está sucediendo a todos los tiranos”.Shimon Peres, Presidente de Israel.

He arribado a la  ineludible conclusión de que los mas probables focos de contagio han residido principalmente en las miles y miles de notebooks y computadoras familiares que han aflorado en estos novedosos tiempos, potenciados fundamentalmente por  nuevos agentes etiológicos, tipificados por los investigadores como:  Google, Facebook y Twitter .

“Lo que está ocurriendo en Oriente Próximo está lleno de esperanza, los moderados, los jóvenes, los que quieren la democracia sean los que ganen, y no los tiranos, los dictadores, ni los corruptos. Una generación joven que haya actuado de forma espontánea, sin estar organizada por nadie, ni por la religión, ni por un ejército, ni por un partido. Internet, los ordenadores, facebook… les han mostrado en sus propios pantallas la pobreza, la corrupción, la falta de libertad, y han dicho: ya no más”. Shimon Peres, Presidente de Israel.

Una epidemia revolucionaria puede partir del crecimiento de una rebelión endémica de conflictos que aparecen en países donde el fenómeno estaba antes ausente o puede reflejar también la aparición de una mutación de un ente aparentemente no activo que hace visible la gravedad de los síntomas que antes aparecían como hechos asintomáticos.

“Esto no se trata sólo de los Hermanos Musulmanes y no se trata sólo de política. Esto es sobre hambre, sobre pobreza, sobre producción de alimentos, sobre un cambio de la economía mundial. Esta es una gran franja de 10 mil millas de inestabilidad potencial”. Prof. Jeffrey D. Sachs. Director, Earth Institute at Columbia University.

El significado de epidemia revolucionaria comenzó a utilizarse en épocas de los antiguos griegos (epi, por sobre y demos, pueblo), como un fenómeno que ocurre cuando una gran necesidad de cambio afecta a una masa muy numerosa de individuos, superiores al esperado en esa misma población durante tiempos prolongados.

En caso en que la epidemia revolucionaria se extienda por varias regiones geográficas extensas en varios continentes o de todo el mundo se trata de una pandemia revolucionaria. Pudiendo ocurrir también, rebeliones localizadas que afectan en una zona determinada que se mantengan en el tiempo, estaríamos hablando en este caso de endemia revolucionaria.

Entre las blancas y suaves sabanas hogareñas, algún insistente y tenue dolorcillo de cabeza y de las epidemias revolucionarias que barren monstruosos dictadores comparto plenamente el pensamiento de nuestro sabio y querido Shimon:

“Que los países de Oriente Próximo se hagan democráticos para no malgastar nuestra energía en matar, luchar o dominar, sino que nuestros jóvenes puedan construir un futuro de libertad.” Shimon Peres, Presidente de Israel.

En las próximas entregas y bajo estrictas normas de salubridad pública (Certificados de Ausencia total de patologías y Seguridad completa en prevención de contagios cibernéticos) me permitiré continuar esta instructiva charla contigo, sobre Sanidad Internacional y  “Las ironías de las epidemias”

Salud para todos.

Guido Maisuls
Kiriat Bialik, Israel, IL

http://cartasdesdeisrael.blogspot.com/

Si no soy yo ¿quién?, si no es ahora ¿cuando?
si es solo para mí, ¿de que sirve? 

(Hillel)

Jaime Dromi frente a la prepotencia terrorista recuerda a José Martí

Nota: Este texto se extrae del comentario que el Dr. Jaime S. Dromi,

realiza cada domingo en el espacio radial SHALOM ISRAEL
por la 670 AM de Miami Florida
y reproducido semanalmente en nuestro Portal

¡Shalom a todos mis amigos!

El súbito desarrollo de la situación en Egipto y por todo el Medio Oriente árabe, permite hoy ver claramente  cuan importante es la alianza entre los Estados Unidos e Israel.  Los cambios brutales que se notan en las políticas árabes es parte integral de su forma de ser y tratar de basar una integración estratégica con ellos es sumamente difícil, sino imposible.  Egipto ha recibido decenas de miles de millones de dólares de los Estados Unidos y aún tenemos esperanzas de que el ejército asuma las responsabilidades por el país y los tratados internacionales sean respetados.  Pero es imposible no estar nervioso debido a los supermodernos sistemas militares que los Estados Unidos le proveyeron y que en cualquier momento pueden caer en manos islámicas extremas. Podemos hoy sentir el gusto de este caso en la autorización de Egipto al permitir pasar el Canal de Suez a dos naves de guerra iraníes que van camino a Siria, uno de sus grandes aliados y que eventualmente podría ser el anuncio de una nueva campaña del Hezboláh.  El peligro no está solo en Egipto, pero la extensa cantidad de armas que se enviaron a Saudi Arabia y su débil régimen, pueden también representar el lado flojo del hilo que está por romperse.

El aire está caliente, ¡está muy caliente! No solo con respecto a Israel, pero mucho más para los Estados Unidos.  Debemos entender, bien profundamente, que nosotros, los Estados Unidos, estamos en un terrible peligro, porque Israel estuvo y está siempre en peligro, pero ellos lo saben y se cuidan, pero aquí, en los Estados Unidos ya nos olvidamos, simplemente no queremos permitirnos el recordar el ataque suicida y cobarde contra las Torres Gemelas el 9-11 del 2001.  Nadie prestó atención a los avisos que nos daban los mismos árabes en aquel entonces y hoy nos siguen dando avisos y nosotros no prestamos atención.

El incremento constante del terrorismo islámico, la amenaza nuclear iraní, la penetración rusa y china en los países árabes, sumado a la posible y cercana salida de las fuerzas americanas de Irak y Afganistán, definitivamente subrayan la importancia de Israel para los Estados Unidos.  La estabilidad, la capacidad, la seriedad y la democracia imperante en Israel como asimismo su alianza única con los Estados Unidos, la establecen como la aliada especial de nuestro país y esperamos que el veto en las Naciones Unidas de este último jueves, haya sido una muestra del reconocimiento de los Estados Unidos al valioso asociado. Asimismo podemos observar la pusilanimidad y la vergüenza de los otros 14 países del Consejo de Seguridad que votaron en contra de Israel, como siempre lo hacen.

Algunos entre nosotros, podemos distinguir la diferencia entre seguir viviendo normalmente y el peligro que se avecina, a una velocidad increíble – desde el Eje cuyo centro es Irán. Según informaciones fidedignas recibidas, parte del plan iraní es una bomba nuclear sucia de alto magnetismo electrónico, que tirarían desde una barca a unos 150 millas de la costa para que explote a alta altura, lo más cerca que pueden del centro de los Estados Unidos, a fin de inutilizar toda la red de comunicaciones internas o, alternativamente usarían uno de los misiles, que ya tienen, desde una de sus bases en el Líbano, Siria o incluso Venezuela , cuya distancia hasta los Estados Unidos es mucho menor y está aliado al Irán en forma total, por intermedio del bastardo tirano local, Hugo Chávez.

Los humanos tenemos defectos genéticos que parece no podemos superar, uno de ellos es nuestra facilidad de dejarnos engañar de una manera, que ningún otro animalito de la creación se dejaría. Por supuesto si ponen comida en una jaula y un animal está hambriento, va a entrar solito a la trampa, pero nosotros…   ¿qué comida nos han puesto en la trampa que nuestro presidente dice que hablaría con Ahmadinejad sin condiciones? ¿Qué miel encontró en la jaula que le permite al Irán seguir desarrollando sus planes?  ¿Es que todo nuestro sistema de inteligencia no le informa al Presidente Obama sobre los planes enemigos?

También tenemos que tomar en cuenta que a lo mejor sigue pensando lo que expresó en la Universidad Al-Azahr, delante de los representantes de la Hermandad Musulmana, que él quiere abrir una nueva página con los árabes.  Sr. Presidente, ellos declararon la guerra have 1.400 años y para ellos la misma continúa.

Otro problema nuestro, es que creemos que ellos piensan como nosotros.  Queridos lectores, ellos son árabes y piensan como árabes, nosotros somos americanos y pensamos como occidentales. Nosotros amamos la vida, ellos aman la muerte.  El suicidio, matando infieles (todos nosotros lo somos para ellos), es el camino hacia el paraíso, donde cada hombre recibe 72 huríes, vírgenes jovencitas y bonitas de ojos negros y allí podrán hacer de todo, todo lo quetienen prohibido hacer aquí en la tierra: Alcohol, podrán beber lo que quieran, sexo, todo lo que quieran. ¿Trabajar? eso no existe en el cielo. ¿Comer? Cuanto quieran de todo lo que quieran.  Y con todo esto, no se necesita incentivo adicional para que se maten matando. Es muy difícil parar a un suicida prácticamente imposible.  Para tomar semejante obligación, ellos tienen fe en Aláh y ningún temor de los otros humanos.  ¿Qué le pueden hacer, matarlo? A eso estaba dispuesto todo el tiempo…  Lo único que existe es la prevención y el tamaño de la prevención, debe de estar a la altura, a la urgencia y el calibre del peligro.

Ya para ir terminando, quisiera recordarles el plan estratégico de la Hermandad Musulmana para América del Norte, que era un secreto árabe de primer grado, hasta que el FBI lo descubrió en el 2004 durante una búsqueda en un sótano secreto en una casa de Annandale, Virginia, aquí en los Estados Unidos.   Los agentes del FBI descubrieron los documentos del Ikhwan incluyendo el Plan, titulado: “Memorandum Explanatorio Sobre los Objetivos de la Estrategia General del Grupo”.   El plan estratégico escrito por un mimbro del Directorio de la Hermandad Musulmana en los Estados Unidos y uno de los líderes más altos del Hamas llamado Mohammed Akram, fue aprobado por el Consejo de la Shura de la Hermandad durante la Conferencia Organizativa en 1987.  El plan establece “que la misión de la Hermandad Musulmana en los Estados Unidos es establecer un proceso de civilización Jihadista, con todo lo que esto significa.  El Ikhwan debe entender que la labor principal en América era establecer un Gran Jihad que destruya y elimine la civilización occidental desde adentro y sabotear con sus propias manos y las manos de sus leales hermanos musulmanes, toda esta miserable Casa de Infieles y poder imponer la verdadera religión victoriosa de Aláh en América, sobre todas las otras religiones“.

Mis amigos, miremos nuestro destino sin temores, la guerra que ellos iniciaron have 1.400 años no terminó aún, recuerden las palabras de José Marti: “Respetaremos a quien respete”.  Seguiremos con nuestra conversación, si D-os lo permite, el próximo domingo en este mismo lugar.  ¡Shalom!

Jaime S. Dromi 

JSD222@aol.com

Carta a un intelectual egipcio

por Yair Lapid

Amigo,
Hace varias semanas que estoy sentado frente a la televisión y busco tu rostro entre la multitud. Por un momento veo a alguien y me parece verte en la Plaza Tahrir rodeado de caras extrañas, fotografiando a los soldados con tu celular; pero quizás sea mi desarrollada imaginación oriental.
Como numerosos israelíes, tu revolución me inspira esperanza pero también preocupación.
Espero que tenga éxito porque te lo mereces – como también se lo merece cualquier persona en el mundo; ser un hombre libre que vive en un régimen democrático en el que pueda decidir sobre su destino.
Te mereces votar en elecciones cuyos resultados no sean fruto de una trampa, sustentarte sin que la mayor parte de tu sueldo vaya a parar a los bolsillos de burocráticos corruptos, escribir y exponer tu opinión sin el temor de que te envíen a la cárcel. Todos estos son derechos básicos por los que vale la pena luchar, y en ocasiones hasta morir por ellos.
Y sin embargo, estoy preocupado. Dado que precisamente tú y tus colegas, los intelectuales de Egipto, promueven durante años el odio y el temor en el país del Nilo contra Israel, y no puedo dejar de preguntarte: ¿Acaso quieres que el nuevo Egipto desemboque en ello?
¿Acaso anularás el acuerdo de paz? ¿Será que también tú te preparas a continuar culpándonos a nosotros del fracaso de tu país? ¿Acaso te unirás a los “Hermanos Musulmanes” para construir otro Estado en Oriente Medio que  fomente  la discriminación de la mujer, el repudio a la democracia y el odio a los judíos?
O quizás debo adelantarme y formularte otra pregunta: ¿Qué es para ti un intelectual?
Ni por un instante espero que estés de acuerdo con nuestra política hacia los palestinos; en muchas ocasiones yo tampoco la comparto; pero los intelectuales son personas capaces de responder preguntas como “¿Quién soy?” no sólo contestando “¿Contra quien estoy?”. Los intelectuales saben analizar el interrogante ¿Cuál es el Dios en el que creo? Sin el cuestionamiento “¿De qué Dios soy hereje?
Intelectuales pueden responder a la pregunta “¿Cuál es mi bandera? Y sin tener que contestar “¿Cuál es la bandera que quemo?”
Egipto existe hace más de 5000 años, la pirámide escalonada del Faraón Zoser se yergue desde el año 2700 antes de la era cristiana; inventaron la geometría, la astronomía, el sistema decimal y el papel; ustedes son un pueblo antiguo y orgulloso, cuyo destino está en sus manos. Ninguno de ustedes es responsable de lo que les ocurrió. Ninguno de ustedes es responsable de lo que aún sucederá.
Leo las publicaciones en vuestros periódicos reclamando el boicot, los claros párrafos antisemitas; y en lugar de enojarme me pregunto: ¿Cómo es que no te ofende el reclamo de que nosotros somos los culpables de todas vuestras desgracias?
Amigo, tú eres una persona inteligente, leíste todos los grandes clásicos, comenzando por “El Contrato Social” de Rousseau y hasta la “Trilogía de El Cairo” de Najib Machpuz. Tú sabes tanto como yo – quizás mejor que yo – que el odio es el mediocre y peligroso consuelo de aquellos que no saben amarse a si mismos.
Mírate por un momento, observa tu interior y dime: ¿Israel es en realidad la fuente de todos los problemas en Egipto? ¿Acaso no sabes, en lo profundo de tu corazón, que ésta es una acusación ridícula?
¿Israel es la que no permite a los jóvenes de tu pueblo encontrar un trabajo digno con un sueldo decente? ¿Somos nosotros los que originamos que los funcionarios de tu gobierno se metan la plata en los bolsillos? ¿Nosotros falsificamos los resultados de vuestras elecciones? ¿Nosotros les prohibimos crear un sistema de salud pública? ¿Un sistema de educación? ¿Agricultura moderna? ¿Desarrollar la industria?
Incluso si hubiéramos querido hacerlo ¿Tú piensas que hubiésemos podido?
Amigo, créeme, nosotros no somos tan exitosos. También tenemos nuestros propios problemas, y nuestros propios indigentes; incluso las balas de nuestras pistolas que matan a líderes que se atreven a soñar.
Los intelectuales son personas que rigen al mundo con sus cerebros. Ellos contemplan la vida y tratan de ver en ella alguna ínfima verdad; y si no la encuentran, tratan de crearla. Tienes la oportunidad de reconstruir tu país, ¿Quieres edificarlo sobre la verdad, o sobre la triste y cruel mentira que te depare otros cien años de indignación?
Nuestro patriarca común, Abraham, dijo: “Ruégote no haya pelea entre los dos ni entre mis pastores y los tuyos, porque somos hermanos”.  No propiciamos la guerra contigo, amigo. Tampoco tenemos la pretensión de decidir cómo se verá tu país o quien debe gobernarlo. Nosotros te proponemos nuestra amistad, la continuidad de la paz entre iguales, nuestro reconocimiento de que nadie que no sea tú puede dirigir tu vida como un hombre libre.
Tu respuesta representará mucho más que el futuro de las relaciones con un pequeño país con un desierto de por medio.
Después que termines de luchar por un nuevo régimen, comenzará una contienda mucho más grande: ¿En qué país quieres vivir? ¿Cuáles serán sus principios? ¿Qué características tendrá? ¿Elegirá la solución fácil y culpará a otros por sus desgracias, o una solución valiente y difícil que te comprometa a presentarte ante el pueblo y decirle: ¡De nosotros depende!?
Pensé detenidamente cómo finalizar mi carta, amigo, y encontré la respuesta en el final de una corta historia que escribió un coterráneo tuyo Najib Machpuz, galardonado con el Premio Nobel de Literatura, que apoyó incondicionalmente la paz con Israel.  La historia se titula “La plaza y el café” y culmina con las siguientes palabras proféticas:
“Entre las horas vespertinas y el anochecer las criaturas humanas se apresuraron a dispersarse y a desaparecer. Dentro del tumulto la explosión de nervios se dilató y así despuntaron las contiendas de mentiras y los derramamientos de sangre. 

Las olas se retiraron, y a raíz de enorme flujo llegó el colosal reflujo. Las voces desaparecieron. La plaza quedó totalmente vacía.

Pensé en levantarme para preguntarle al policía, pero me contuve de hacerlo cuando observé su rostro tenso y enfurecido. De repente se cerraron las puertas de los negocios y las ventanas de las casas. La desesperanza y el mutismo dominan todo. Los comensales del café se entrecruzan miradas confusas:

¿Qué le ha pasado al mundo?
He aquí los periódicos; no informan nada…
Pero seguro que hay algo en el ambiente.
Debemos irnos. ¿Por qué debemos permanecer aquí?
Esperemos quizás las novedades.
Es preferible permanecer juntos.
¿Y nuestros hogares? ¿Y los que están en las casas?
Un hombre se paró desde su lugar y dijo:
Mi corazón me dice…
No terminó la frase. Hizo un movimiento misterioso con su mano y se marchó. 

Aquellos que titubearon, se repusieron; uno detrás de otro se fueron yendo.
Me fui con mi amigo, ambos preocupados.

“Mi cabeza me da vueltas. Dime, por tu vida, ¿qué sucedió? “dijo.

“Lo que pasó, pasó”, dije; mi paciencia se agota; “¿pero que sucederá con lo que aún no ocurrió?”

Yediot Aharonot, 10/02/2011
Traducción de Lea Dassa para Argentina.co.il

Egipto, Irán y el tiro por la culata

La presurosa adhesión de la República Islámica de Irán a las multitudinarias protestas de gran parte de la población egipcia ,que culminaron con el golpe militar embozado, que derrocó al el ex presidente Hosni Mubarak, actuó como un bumerán contra el país persa, que fue escenario de la concentración de una miríada de manifestantes opositores (que fueron atacados con fiereza)  al régimen del Ayatolá Jamenei y del presidente Mahmoud Ahmadinejad.
Indignados por el doble rasero del régimen teocrático, que apoyó la sublevación popular en Egipto mientras reprime brutalmente a sus propios ciudadanos, miles de iraníes, muchos de los cuales eran hombres mayores que acudieron junto a sus esposas e hijos, se congregaron en Teherán y otras 30 ciudades de Irán cantando consignas y portando pancartas con la leyenda “muerte al dictador”.

Cabe consignar que hace poco más de una semana, Irán alababa las manifestaciones callejeras en Egipto, calificándolos de una revolución islámica que estaba imitando a la del ayatolá Jomeini en 1979.
Al igual que en las protestas por las elecciones fraudulentas del 2009,  que duraron varios meses y donde murieron decenas de personas y miles fueron encarceladas,  las temibles fuerzas para-policiales “Basij”, desplazándose en motos, fueron partícipes de la represión que en principio causó la muerte de una persona y decenas de heridos. En virtud de la censura que impera en Irán, no se precisó el lugar de la capital donde se registraron los incidentes y sólo se consignó que las víctimas fueron atacadas con armas de fuego.  En ocasión de los comicios tramposos referidos anteriormente, las autoridades iraníes arrestaron a cientos de personas acusadas de conspirar con fuerzas extranjeras para tratar de derribar al régimen. Muchas de ellas fueron juzgadas y condenadas a diferentes penas de prisión y, en algunos casos, a la pena capital.
Luego de un período de ostracismo por la implacable persecución de la que es objeto, la oposición iraní  emergió, difundiendo un comunicado a través de la página web Kaleme.org,- consustanciada con el líder reformista Mir Hussein Mousavi- en el que instaba a la población a manifestarse en el centro de Teherán en apoyo de Túnez y Egipto, acto prohibido por el régimen en una grosera dicotomía. En la convocatoria, los opositores criticaban, además, la “hipocresía” del régimen iraní, que ha apoyado públicamente los alzamientos en el norte de África al tiempo que impide las manifestaciones en su propio territorio. Prueba de ello, es que en esta oportunidad, la oposición iraní denunció que un número indeterminado de personas fueron igualmente arrestadas en la ciudad de Isfahan, en el centro del país, y en Teherán, donde se produjeron enfrentamientos entre efectivos de las fuerzas de seguridad y manifestantes.
Testigos en el lugar de los acontecimientos declararon que estos últimos, que se habían reunido sigilosamente en la famosa plaza Azadi- cercana a la Torre del mismo nombre desde cuyo mirador posibilita ver con amplitud la ciudad capital de Teherán-  fueron dispersados por gases lacrimógenos y balas de salva y plomo. Como consecuencia de los disturbios, como es de rigor, Irán procedió al arresto de numerosas personas. Entre los detenidos se encontraba el Cónsul de España en Teherán, Ignacio Pérez Cambra, quien fue privado de su libertad por cuatro horas, hecho que el país ibérico considera que viola el Convenio de Viena que regula las relaciones diplomáticas entre los países. El Cónsul, fue arrestado en  la puerta de su propia Embajada, sin cargos formales, tras haber estado, junto al Embajador, en la zona en que se desarrollaban las manifestaciones convocadas por la oposición al régimen iraní, algo que las autoridades españolas consideran forma parte de sus obligaciones inherentes al cargo.
La hipocresía  y doble discurso del gobierno de Irán se manifiesta en muchas de sus actitudes y políticas. Cualquier disconformismo o protesta legítima en su país, lo atribuye a la insostenible teoría de la conspiración que tiene como brazo ejecutor a EE.UU. y a la “Entidad Sionista” como eufemísticamente denomina al Estado de Israel ,que se empecina en desconocer y al que reiteradamente amenaza con destruir.
El martes 15 de febrero, en la televisión estatal, el líder supremo iraní ayatolá Ali Jamenei, tras un encuentro que mantuvo el presidente Mahmoud Ahmadinejad con su homólogo turco Abdullah Gul -de visita en el país persa- elogió al Gobierno de Turquía por haberse distanciado de Israel. “Los cambios en la situación política de Turquía, sobre todo tomando distancia del régimen sionista ha llevado a este país más cerca del mundo islámico”. Las relaciones carnales entre iraníes y turcos, no fueron óbice para que Abdullah Gul, en el segundo día de su visita oficial a Teherán aceptase una invitación de los manifestantes a unirse a ellos. Pero cuando se disponía a viajar en un convoy para saludar a la multitud, Ahmadinejad ordenó al  servicio de Seguridad que impidiese el contacto de Gul con la gente, aunque implicase un malestar y fricción diplomática con Ankara. El presidente turco según informó Debkafile, desistió de su intención, pero la tensión entre él y su par iraní se palpaba cuando se dirigían a una conferencia conjunta al final del día.
La caída de Mubarak fue recibida con alborozo por Irán, ya que consideraba al ex presidente egipcio uno de los principales aliados de Estados Unidos en Medio Oriente, además de ser una valla a la pretensión hegemónica islámica de Irán en la región. Los mayores enconos contra Egipto fueron sin duda el tratado de paz que suscribió el Presidente Anwar el-Sadat con Israel en 1978 y el asilo político concedido al depuesto Sha de Irán.
El 6 de octubre de 1981, el asesinato del presidente Anwar el-Sadat por parte de la Yihad egipcia en el transcurso de un desfile militar en El Cairo fue ejecutado por radicales islámicos. Los responsables del asesinato fueron inmediatamente detenidos: los hermanos Tarek y Abud Al Zomor, pertenecientes al movimiento integrista Al Yihad, recibieron la pena de cadena perpetua. El principal acusado, Jaled Eslambuli,  quien fue condenado a muerte, tiene una calle con su nombre en Teherán como premio al magnicidio que cometió.
Rubén Kaplan
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Israel y sus vecinos: temores y esperanzas de una nueva era

Ana Jerozolimski

Semanario Hebreo. Uruguay

Ojalá todos los temores sean infundados. Ojalá los escépticos que abrigan dudas sobre la llegada de la democracia al mundo árabe, vean pronto que esta vez se equivocaron. Ojalá que todos aquellos que vaticinan  un régimen islamista radical en Egipto, vecino en paz de Israel, tengan que comerse el sombrero.

 

Quisiéramos tener certeza que el Dr.David Bukai, experto en Oriente Medio en el Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad de Haifa, que nos dijo tajantemente esta semana que “Occidente no entiende, analiza las cosas en términos ajenos al mundo árabe” y que “las únicas opciones allí son regímenes basados en la fuerza militar o el Islam radical”, no está en lo cierto.

 

Preferiríamos  llegar pronto a la conclusión que quien tuvo razón, de entre todos los pesimistas, optimistas y realistas con quienes hablamos esta semana, fue Ahmed Aweidah, destacado economista palestino,  el Director de la Bolsa de Valores palestina en Nablus, quien tras trazar un interesante análisis del trasfondo económico de la crisis actual en el mundo árabe, afirmó: “Esto es el comienzo de una nueva era. Es la Primavera del mundo árabe—no menos dramática que la caída del Muro de Berlín”.

 

En diferentes informes y comentarios periodísticos publicados en distintas partes del mundo en los últimos días, se mencionó con tono crítico, que Israel  expresó apoyo al Presidente Husni Mubarak de Egipto, mientras medio mundo estaba celebrando la fiesta democrática en el país del Nilo.

Más allá de la aclaración de que es prematuro vaticinar que esto termina realmente en democracia (aunque las manifestaciones fueron auténticamente populares y eso es una gran cosa), es imperioso aclarar que la postura israelí debe ser analizada con cuidado. Es verdad que la paz con Egipto fue firmada con un gobierno no democrático, tal cual era el del Presidente Anwar el-Sadat, y mantenida con su sucesor, el tampoco democrático Presidente Husni Mubarak. ¿A alguien se le habría ocurrido rechazar la posibilidad de paz porque Egipto tenía un régimen autoritario?

 

Israel no está en favor de un régimen autoritario en Egipto, sino en favor de la preservación de su acuerdo de paz. Cuando el Primer Ministro de Israel Benjamín Netanyahu  se refirió al tema por primera vez, hace pocos días, en la sesión semanal del gabinete, fue tajante:  “Nuestros esfuerzos están destinados a preservar la estabilidad y la seguridad en nuestra región. La paz entre Israel y Egipto se mantiene hace ya 30 años y nuestra meta es garantizar que se sigan manteniendo”. Si Mubarak era la única forma de garantizarlo, pues Israel se apegaba a él. Si otros están dispuestos a respetar la paz, Israel lo respetará. Sería oportuno recordar:  no fue Israel quien determinó el sistema de gobierno en Egipto. Su “falla” regional es su intento de sobrevivir en un entorno sumamente  complicado, por decirlo delicadamente, donde la democracia no es la norma  sino que intentos poco exitosos de acercarse a ella, son la excepción.

 

El Presidente de Israel Shimon Peres lo resumió muy bien: “No digo que todo lo que hizo Mubarak está bien, pero los israelíes le estaremos agradecidos siempre por una cosa muy clara: mantuvo la paz con Israel”.

 

De todos modos,  el miércoles Netanyahu abordó el tema de fondo, al dirigirse a la Knesset, Parlamento, y dejar en claro que si hay democracia en Egipto, ello no amenazará la paz con Israel. “Todos aquellos que valoran la libertad  se ven inspirados por los llamados a reformas democráticas en Egipto”- señaló. “Un Egipto que adopte esas reformas será fuente de esperanza  para el mundo. Cuando los fundamentos de la democracia son más fuertes, también los fundamentos de la paz son más fuertes”.

 

Es legítimo si Netanyahu dice estas palabras, abrigando quizás en su fuero íntimo serias dudas. Es el vecindario de Israel la fuente de esas dudas. Siempre se pensó en Israel  que si su entorno árabe fuera democrático, habría sido mucho más fácil, hace tiempo, lograr la paz. Un régimen democrático, casi por definición, por naturaleza, piensa en el bienestar de su pueblo, es generalmente más moderado y menos extremista, que un régimen autoritario. Es más cuidadoso al salir al campo de batalla y más presuroso que un régimen autoritario y dictatorial en buscar la conciliación. Eso lo hace más proclive a la paz que a la guerra…Si eso falta en la zona, no es por Israel, sino por sus vecinos, que llenaron Oriente Medio de dictaduras…y sumieron a sus pueblos en la falta de libertad.

 

Claro que la eventualidad de que tampoco ahora, después de las revueltas en Egipto, el resultado sea democracia sino una opción mucho peor todavía que el régimen de Mubarak, es la razón de los grandes temores. La opción del Islam radical tomando control de la situación no es una mera disquisición teorética sino una posibilidad.

Irán espera a la vuelta de la esquina y eso nadie lo duda en la región. Algunos de sus clérigos se manifestaron explícitamente sobre el tema  esta semana, diciendo que “en El Cairo están repitiendo lo que pasó en Irán”…Dios nos guarde…

Hay un elemento que agrava la sensación de preocupación, al confirmar que aún cuando los árabes se matan entre sí, Israel siempre termina “ligando” algún coletazo. Es el comodín siempre pronto para sacar de la manga…

 

En las manifestaciones en la plaza Tahrir de El Cairo, había quienes tenían su forma de criticar al Presidente Mubarak: pegándole Estrellas de David en la frente, presentándolo como traidor por sus relaciones de paz con Israel. No sorprende…estaba claro de antemano que entre los que piden apertura y democracia, están también los enemigos de la paz, aquellos que nunca apoyaron el acuerdo con Israel. Y no son sólo los radicales de los Hermanos Musulmanes…

 

Pero lo peor todavía es que el miércoles por la noche, la propia televisión oficial egipcia comenzó a agitar contra Israel, alegando que agentes israelíes estaban detrás de los disturbios, que en Sinaí había sido detenido un ingeniero israelí por razones poco claras…y que cuatro periodistas israelíes habían sido detenidos en la plaza Tahrir “por violar el toque de queda”. Esto, a pesar de que tal cual todo el mundo vio en los últimos días, todo El Cairo violaba el toque de queda y cientos de miles andaban por las calles.

Este tipo de fenómenos son la fuente de la desconfianza…por la que Israel a veces se encierra detrás de dudas…lo que algunos llaman “mentalidad de sitio”…Esto no quita nada a la importancia del acuerdo de paz mantenido durante más de 30 años por Egipto…pero también recuerda la paz fría…el hecho que para no ser echado otra vez de la Liga Árabe, Mubarak optó por no visitar jamás Israel, salvo en el funeral de Itzjak Rabin….

 

Es un mosaico complejo, entre cuyas dolorosas piezas Israel no tiene más remedio que maniobrar. Y también ahora, ante la incertidumbre del futuro, Israel deberá resolver no pocos dilemas…y decidir si intensifica sus esfuerzos por lograr la paz con los palestinos a fin de intentar neutralizar a los radicales que le culpan de todo….o si opta por protegerse más firmemente todavía que hasta ahora, de las tormentas que están aún por venir…
Difusion: www.porisrael.org

 

Ciegos con Israel

Tuesday, March 2, 2010 by Jorge Marirrodriga ·

Hay gente en el mundo que está totalmente desinformada y por eso se equivoca en sus decisiones. Y si no que se lo digan a todas esas personas que, atravesando el desierto del Sinaí, entran ilegalmente en Israel. ¿Pero no saben que Israel es el país del apartheid? ¿No saben que es un pozo negro de opresión en medio de ese paraíso de libertad que es Oriente Medio? Pobres ilusos, aspiran a una vida mejor en Israel. Si escucharan a todos esos opinadores, catedráticos e intelectuales europeos hace tiempo que habrían aprendido que “mejor” e “Israel” son palabras que no pueden ir juntas.

El caso es que desde julio de 2007 sesenta de estas personas (los inmigrantes, no los intelectuales, claro) han muerto a tiros en la frontera entre Egipto e Israel. No las han matado los israelíes sino los egipcios. En lo que va de año 2010 la policía egipcia ha matado ya a nueve inmigrantes. Y la ONU ha pedido a Egipto que deje de disparar sobre personas que sólo quieren una vida mejor para ellos y sus familias.

Pero aquí, en Europa, seguimos sin comprender. ¿Con lo grande que es el mundo (y el mundo árabe también) qué llevará a estos sudaneses, etíopes, eritreos, subsaharianos, a jugarse la vida para entrar en Israel? ¿Existirá para ellos el sueño israelí? ¿Sabrán algo que no nosotros no sabemos? Imposible. Debe ser que ellos no están informados. Que no leen, ni escuchan nuestros medios, ni saben de todo el dinero que nos gastamos para condenar a Israel, que es nuestra prioridad. Está claro.

Otro que busca una vida mejor en Israel

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