Hotel Chelsea

Nos sedujo a todos la medida distancia que Leonard Cohen mantenía con todo. La que mantiene

GABRIEL ALBIAC
Día 06/06/2011
 

ELLA hizo una excepción con él. Eso dijo, o eso dice él que dijo. Era el final de los sesenta, y a la chica que llamó por error a la habitación de Cohen sólo le interesaban los tipos jóvenes y guapos. Él no estaba marcado por ninguno de esos dos estigmas. Pero hizo una excepción. Ella. Cerró la puerta. Abajo, la limusina hubo de aguardar, resignada, un par de horas: las cosas de la jefa, ya se sabe… Nada más común en aquel Nueva York de un tiempo demasiado dorado para ser de veras: rock and roll, dinero y sexo. Por igual fáciles. Lo demás no existía. O casi. Para aquel viejo de casi cuarenta y para la irreal criatura de veintipocos, en la habitación sombría del dicen que bohemio Hotel Chelsea.

Él contará —él cantará— más tarde cómo aquella pelirroja, arrogante y desgarbada, con algo muy tangible de ángel caído, repetía igual que un zombi su obsesiva cantilena: «… te necesito, no te necesito…» Y que todos, todos sin excepción, le bailaban el agua en torno. No era guapa. Y, quizá porque eso la torturó antes de que a los dieciocho se convirtiera en un efímera deidad camino del sacrificio, Janis coleccionaba guapos chicos efímeros, como otros de su generación coleccionaban Fenders Stratocaster: su «corazón era una leyenda», dirá él, el hombre vestido de negro cuya habitación había confundido ella con la de Kris Kristoferson en el Hotel Chelsea. No era de los del tipo que prefería aquella criatura cuya voz atronadora acababa de llevarse por delante a los bucólicos del Festival de Monterrey, exhibiendo, tras sus californianas flores, el abismo. Dicta un arreglo al hombre viejo —tener casi cuarenta era en aquellos años ya ser un anciano— que se ofrece para hacer de Kris Kristoferson: «Mira, ni tú ni yo somos guapos. Pero tenemos la música». Jodida música, que iba a matarlos a casi todos. No al hombre viejo. Tal vez él llevaba demasiado tiempo muerto: eso parecían decir todas sus canciones, eso iban a seguir diciendo luego.

Lo premiaron la semana pasada. Con un convencional «Premio Príncipe de Asturias». Bien está. Aunque, ¿puede premiarse a un hombre que siempre supimos tan lejano a este mundo, a cualquier mundo, siempre, desde el día mismo en el cual por primera vez nos estremecieron sus inaugurales Canciones desde una habitación? Todos fuimos, en algún momento, Janis Joplin. Lo mismo que a ella, nos sedujo a todos la medida distancia que Leonard Cohen mantenía con todo. La que mantiene. Ese, más que inhumano demasiado humano, estar ausente allá donde su voz deletrea emociones en el filo de lo insostenibles. Hotel Chelsea: «Te fuiste». Ni una sílaba sobre la tragedia que vendría: el último, majestuoso, disco de la extraviada muchacha de Texas, Pearl, que quedó inacabado; la muerte en el roce amigo de una aguja; también en eso la sombra de Billie Holiday pareció empecinada en perseguirla; pero Janis Joplin tenía sólo 27 años.

Y, decenios más tarde, el judío canadiense, igual de viejo y cansado que toda la vida, susurra, intemporal, su evocación de aquel cuarto bohemio en un Hotel que ya no existe. Con el grave, sucinto, recitado que se arrastra hacia el silencio en el cual debe extinguirse la tragedia: «Eso es todo: tampoco es que piense demasiado en ti.

http://www.abc.es/20110606/opinion-colaboraciones/abcp-hotel-chelsea-20110606.html

Apellidos Ashkenazim: origen y desarrollo

Es seguro decir que a través de la historia judía, hasta la revolución francesa y el derrumbamiento de los muros de los ghettos, la mayoría de los judíos no contaban con un apellido tal como nosotros entendemos el concepto. Los sabios de la Mishnah y el Talmud eran conocidos por su “primer nombre ben nombre del padre”. Así, por ejemplo, Judah ben Samuel, Ha-Hasid; Baruch ben Samuel, etc.
Ashkenaz es el nombre aplicado a las comunidades judías de Alemania, Francia y Bohemia. La judería ashkenazi también incluía a los judíos de Polonia y Rusia, la mayoría de los cuales provenían de Alemania. El hecho más contundente que los definía era lo que hoy se conoce como yiddish, un dialecto derivado principalmente del alemán medio, y todavía hoy hablado por algunos judíos ashkenazim.

En los documentos ashkenazim alemanes, pocos apellidos se mencionan. En los documentos oficiales hebreos, tal como un ‘get’: divorcio); solo los nombres usados por judíos y entre judíos eran admitidos, para que el documento fuese “kosher”. Cuando distintas personas con el mismo nombre hebreo (una fuerte posibilidad!) se veían involucradas en un divorcio, nombres de familia suplementarios (apellidos) se adicionaban. De acuerdo con ésto, los apellidos en los documentos del norte de Europa aparecían en forma esporádica antes de la segunda mitad del siglo XVIII.

Con el advenimiento del nuevo orden, los gobiernos de los ducados, pequeños reinos y otras entidades políticas se enfrentaron al problema -financiero y administrativo- de contabilizar los impuestos de estos nuevos “ciudadanos”. Ésto creó un serio problema de tipo legal. Por ejemplo, cómo identificar varios casos donde el titular de la casa tenía el mismo nombre -Isaac ben Jacob.

Es una ironía de la historia judía que el Emperador de Austria José II, hijo de la archi antisemita María Teresa, fanática legalista que no soportaba a los judíos, fue un muy tolerante y liberal administrador. Él permitió a los judíos aprender tareas manuales para emplear en agricultura y comercio al por mayor, y los admitió en las universidades y el ejército.

En 1787, promulgó un edicto ordenando a los judíos de Galitzia y Bukovina adoptar permanentemente apellidos, el primero en dictar tal norma en Europa. Luego Prusia ocupó Varsovia desde 1794 a 1806 e impuso pronunciación alemana a los apellidos judíos.

Las leyes ordenando a los judíos a adoptar apellidos pronto se instauraron también en Frankfurt, Baden, Westfalia y otras comarcas. En 1808, Napoleón decretó una norma similar para todo judío en su imperio. En el imperio ruso, el Zar Alejandro inició esta política en 1804, finalizándola en 1845. Estas nuevas regulaciones se implementaban para facilitar el cobro de impuestos y la conscripción de soldados judíos.

Para el gobierno oficial a cargo, el registro de apellidos judíos abrió un nuevo camino para obtener dinero de los judíos. Los apellidos con sonidos delicados derivados de flores y piedras preciosas (Rosenthal, valle de rosas), Lilienthal (valle de lilas), Edelstein (hermosa piedra), Diamant (diamante), Saphir (zafiro) tenían un alto precio. Aquellos que no podían pagarlos, tuvieron que adoptar apellidos como Schmalz (pasto), Singmirwas (cantame algo), Eselkopf (cabeza de burro) etc. La política fue de “germanizar” los apellidos.

En aquellos lugares donde los judíos pudieron manejar la situación y escapar de la intervención gubernamental, otras fueron las soluciones adoptadas.

1. Casta o función. Uno de los procedimientos populares fue el de aprovechar su función o casta religiosa, por ej. Kohen y sus variadas formas tal como:
° Cohen
• Katz (de kohen tzedek)
• Kaplan
• Kagan
• Kahan
• Kahn
• Kohnstamm

Una creencia popular respecto de los kohanim y sus cabellos ondulados, dio lugar a apellidos tales como:
• Kraushaar (alemán por cabello rizado)
• Duchan
• Duchen
• Duchin (de “dukhening” yiddish por el ritual de bendición de los kohanim)

Levi y sus variadas formas:
• Levy
• Levin
• Levine
• Levinsky
• Levitansky
• Levitsky
• Levinson
• Levitt
• Segal (una abreviatura de segan levi, “ayudante del levita”)

Variaciones de Segal son:
• Zoegell
• Chagall
• Segalowitch

2. Profesión
Las ocupaciones fueron una importante fuente para determinar los nuevos apellidos:
• Cantor, kantor, y Singer
• Fleischer y Fleischmann (carnicero)
• Beck, Becker, Backer, Baker (panadero)
• Pekarsky en ruso es pekar = panadero
• Breuer (cervecero)
• Weber (Tejedor)
• Kramer (comerciante)
• Wechsler (cambiador de dinero)
• Goldschmidt (goldsmith)
• Brenner (destilador)
• Gerber (curtidor)
• Shub, (de shojet-u-bodek (carnicero e inspector)
• Schechter (carnicero ritual)
• Resnick (eslavo para carnicero)
• Lehrer (profesor)
• Schneider (sastre)
• Saltzmann y Saltman y Saltzman (especiero)
• Farber (pintor)
• Sandler y Schuster (zapatero)
• Fiedler y Fiddler(violinista)
• Grajek (pulidor) (Geiger en aleman)
• Gottesdiener (el que sirve a D-os),(Hegedus en hungaro)
• Wassermann y Watterman (aguatero)

3. Patronímicos
El camino más simple de escoger un apellido fue el de crear un patronímico sumando el sufijo -sohn en alemán, -vitch en ruso. también -ov, -off, -eff, y -kin denotando “descendiente de..”.

Del padre:
• Isaac — Isaacs, Isaacson, Itzik, Eisen
• Jacob — Jacobs, Jacobsen, Jacobsohn, Jacubsohn, Jacobowitz, Jacubowitz
• Abraham — Abrams, Abramsohn
• Mendel — Mendelsohn
• David — Davidson

De la madre:
• Sarah — Sarasohn, Sarlin, Sarkin
• Greta — Gretz, Graetz
• Rivka (Rebeca) — Rivkin
• Batya — Baskin, Basin
• Hora (en checo montaña) — Horovitz
• Man, Manis, Manes, Mannes — Manischewitz
• Margaret — Margaretten

Algunas veces un apellido reunía a ambos padres o se vinculaba con la esposa:
• Dienesman (“marido de Dinah”)
• Hodesmann (“marido de Hadassah”)
• Perlman (“marido de Perl”)

4. Lugar de origen
Muchos judíos tomaron sus apellidos de su lugar de origen, así nosotros encontramos innumerables provincias, ciudades, villas, pueblos, sobre todo en Alemania, Austria, Rusia occidental, Hungría y otros países que dieron apellidos como:
• Auerbach
• Bamberger, baumberger
• Brody
• Dreyfuss (degeneración del término alsaciano de Treves)
• Dresner (Dresden)
• Spiro (Speyer,tambien Shapiro)
• Lasker
• Horowitz (eslavo: Gurovitz, Gurevitz)
• Frankfurter
• Wiener (Viena)
• Landau (de Londres)
• Pinsky, Pinsker (de Pinsk)
• Frank (de Franconia) — algunos consideran que proviene de Frankel, un sobrenombre para Efraim
• Schwab (de Swebia)
• Pollack (de Polonia)
• Littauer (de Lituania)
• Schlesinger (de Silesia)

No siempre es fácil determinar si un apellido en particular proviene de un pueblo o no. Así, Steinberg, Goldberg, Greenberg, y Rosenberg podrían ser nombres de lugares reales, mientras que Levinstein y Aronthal no. El hecho de tener el apellido de un lugar físico no obligatoriamente quiere decir que el apellido provenga de ese lugar. El apellido Berlin no tiene, en la mayoría de los casos nada que ver con la ciudad alemana. Es en realidad un patronímico de Ber o Berl. Berlin simplemente significa “el hijo de Berl”. Así también el apellido London es realmente la palabra hebrea “lemden” (instruído, educado) por medio de la cual el portador fue conocido en la comunidad judía. Pero la autoridad legal confundió London con Lemden.

Un grupo de apellidos nace de las características de la vivienda en que residían, ya que las calles tenían nombres pero no números, así:

• Wolf (lobo)
• Lion, Lyon, Leon (león)
• Apfel (manzana)
• Blum, Bloom, Blumenfeld (flores)
• Spiegel (espejo)
• Adler (aguila)
El más prominente, por supuesto, fue Rothschild (escudo rojo ).

5. Acrónimos de letras hebreas – ejemplos:
• Schach (de Shabat Kohan)
• Bach (de bet chadash)
• Malbim (de Meir leib ben Jehiel Michel (rabino y estudioso de la Biblia)
• Brann (de Ben rabbi Nahman)
• Braff (de Ben rabbi Feivel)
• Bash y Basch, (de Ben Shimshon)
• Brasch (de Ben rav Shimshon)
• Metz y Matz (de Moreh tsedek)
• Schalit y Shalit, (de sheyihye le-orekh yamim tovim)
• Wallach, (de veahavta le-reyakha kamocha)

6. Traducciones
Algunas veces el apellido surgió de la traducción en el idioma vernáculo:
La idea de “paz” (de Salomón y Shalom fue transformada en el nombre Fried y Friedman, así se obtiene:
• Shalom – Friedman
• Gedaliah – Grossman, Groisman, Grussman
• Itzik – Lachman, Wachman
• Tuviah – Goodman, Gutman,
• Shimshon – Starkman
• Meir – Lichtman, Licht

Otros casos de interés podrían ser:
• Gross o Grois o Rojs – grande; Grosz o Nagy (hungaro); Duzy (polaco)
• Gold y sus derivados – Zlato (ruso/polaco); Aranyi (hungaro)
• Einstein – patronimico de “ein” (hayim)
• Einhorn – unicornio (alemán)
• Rubin y sus derivados – rubí (piedra de la tribu de Reuben)
• Pomerantz – naranja (ruso y polaco)
• Margolis y sus derivados (margalit) – perla
° Frank o Frankel o Frenck – sobrenombre para Efraim
• Okin u Okun – (ruso) (perca, pez de agua dulce)

Los nombres Alter y Altman (hombre viejo) provienen de un segundo nombre dado a menudo a un niño nacido póstumamente o nacido después de la muerte de un hermano/a, para prevenir el mal de ojo.

En algunos casos, los nombres fueron simplemente inventados, en otros fueron tomados de caracteres de la literatura popular (Sternberg, Morgenthau). En muchas comunidades en Hungría, los judíos fueron divididos en cuatro grupos, y a cada grupo se le asignó un nombre:
• Weiss (blanco)
• Schwartz (negro)
• Gross (grande)
• Klein (pequeño) respectivamente.

Incluso el servicio de Inmigración y naturalización tuvo ingerencias, cambiando y americanizando los apellidos europeos. Muchos Cohen no son realmente cohanim. Si el apellido original tenía un sonido difícil de pronunciar o escribir, el empleado de Ellis Island lo reemplazaba por “Cohen” si el nombre comenzaba con “k”. Así como también por Levi/Levy si el apellido resultaba difícil y comenzaba con “l”. En muchos casos, cuando el apellido original tenía muchas sílabas, el empleado simplemente registraba la primera sílaba del mismo y el resto lo truncaba.

Hollywood también ha tenido su efecto negativo en los nombres judíos. Muchos actores y actrices cambiaron sus nombres para atraer una mayor audiencia y evitar ser discriminados por su judaísmo. Así los nombres cambiaron de:
“Milton Berlinger” a “Milton Berle”, “Fanny Borach” a “Fanny Brice”, “Isser Danielovitch” a “Kirk Douglas”, “Julius Garfinkle” a “John Garfield”, “Emanuel Goldberg” a “Edward G. Robinson”, “Joseph Levitch” a “Jerry Lewis”, “Judith Tuvim” a “Judy Holliday”, “Asa Yoelson” a “Al Jolson”, “Theodosia Goodman” a “Theda Bara”, “Sonia Kalish” a “Sophie Tucker”, “Isidor Iskowitch” a “Eddie Cantor”, “Irving Lahrheim” a “Bert Lahr”, “Israel Baline” a “Irving Berlin”.

7. Los apellidos en Israel
Luego de discutir los apellidos en la diáspora, volvamos a Israel y exploremos el cambio de los nombres israelíes más comunes. Muchos nombres volvieron de la diáspora con algunos cambios cosméticos, tanto por traducción,  recorte en su largo o pérdida de sufijos tales como “vich,” “witz,” etc. El más prominente y familiar personaje es “David ben-Gurion, cuyo apellido original era “Green”. Él usó las consonantes “g”, “r”, y “n” y escogió el nombre de un antiguo líder palestino, “gurión”.
El segundo primer ministro israelí, Isaac ben-Zvi, fue originalmente Isaac Shimshelewitz, hijo de Zvi Shimshelewitz. Él cambió por Isaac ben-Zvi, usando el nombre de su padre.
Moshe Chertok, primer ministro de relaciones extranjeras, usando las consonantes de su nombre se convirtió en Moshe Sharett. El primer ministro, Levi Eshkol, originalmente se llamaba Levi Shkolnik. El conocido historiador Michael Friedman se convirtió en Michael Ish-Shalom (hombre de paz).

El nombre Goldberg tiene muchas permutaciones: Har-Zahav, Harpaz, Ophir, Pazy, Zahavy. Shimon Peres fue originalmente Shimon Persky. Morgenstern se convirtió en Shahar (amanecer) o Ben-Shahar. Gottesman se convirtió en Yedidyah (el amigo de Dios).
Es así como los apellidos judíos aún están sufriendo modificaciones y se están adaptando a los tiempos modernos. Pero con el estado de Israel y un mundo más civilizado, los nombres judíos están cambiando naturalmente, por razones significativas, no debido a fuerzas externas, o temores internos, sin cambios forzados, extraños o sin sentido.

Isaac Goldberg 16/9/96

© 1996 Arlington-Fairfax Jewish Congregation

Obtenido de Internet y traducido por Victor A. Doctorovich 28/12/96

Di ídishe shpraj iz úndzere mame-loshn: El idioma ídish es nuestra lengua materna.
Siempre se aprende algo nuevo sobre apellidos! Muy buen aporte y prolija traducción, pero tenemos que aclarar, en defensa de nuestra lengua materna, que en castellano escribimos “ídish” y no “yiddish”. Y que no es un dialecto del alemán, sino un idioma por derecho propio, con su literatura y gramática particulares. El equívoco es muy común, puesto que tanto el ídish como el alemán moderno standard derivan de un mismo tronco, el “Mittelhauchdeutsch” (alto alemán medieval). Léxicamente el ídish difiere hasta un 50% y más del alemán, conteniendo un porcentaje de términos hebreos y arameos que oscila en el 25%.

 

Musica – Jerusalem de Oro

Naftali Herstig, en Jerusalem de Oro

Musica – Jerusalem de Oro.

¿Crítica o miedo?

Pilar Rahola

Lo que hay detrás de la reacción internacional contra Jones no es una exaltación de tolerancia religiosa, sino una explosión cósmica de miedo. ¿No? Entonces, ¿por qué no existe la misma preocupación internacional con el acoso contra los cristianos en tierras musulmanas, contra la pena de muerte de algunos países por el solo hecho de llevar una cruz, por la destrucción de iglesias o sinagogas, e incluso por la muerte de religiosos?

Lo más alarmante de todo este esperpéntico sainete es que cualquier tonto con una cruz, una pancarta y un micrófono puede poner en jaque a los cuerpos de seguridad de todo el planeta. En un mundo algo más normal, o algo menos delirante, lo del bigotudo Terry Jones no habría pasado de estúpida provocación, en línea con el gusto por quemar libros que tienen algunos, desde que la tolerancia cero con la inteligencia se instaló en el cerebro de la historia. Hitler y Stalin fueron maestros en dicho arte crematorio. Y, en las tierras excitadas del islamismo más fanático, el gusto por quemarlo todo, desde cruces católicas hasta fotos de dibujantes de cómics o escritores o pensadores, es un deporte con muchos adeptos. Los hinchas más fieros incluso intentan pasar de quemar fotos a poner bombitas en los propietarios de la cara. Terry Jones no ha inventado nada, porque parece que la estupidez es coetánea del hombre, desde que se convirtió en un animal erectus. Por supuesto, el mundo estaría mejor sin estos provocadores de pacotilla, cuyo histrionismo sólo sirve para convencernos de que la naturaleza se equivocó con el experimento humano.

Dicho todo lo cual, todo lo dicho no tiene ninguna importancia. Porque lo importante de lo que está ocurriendo no es lo que quiere hacer Terry Jones, sino el miedo que nos dan las consecuencias. ¿O acaso no llevamos miles de muertos en atentados? Es la famosa portada de la revista El Jueves, cuando el lío de las caricaturas de Mahoma, que decía: “Íbamos a dibujar a Mahoma, pero ¡nos hemos cagao!”. Hablemos en plata. Lo que hay detrás de la reacción internacional contra Jones no es una exaltación de tolerancia religiosa, sino una explosión cósmica de miedo. ¿No? Entonces, ¿por qué no existe la misma preocupación internacional con el acoso contra los cristianos en tierras musulmanas, contra la pena de muerte de algunos países por el solo hecho de llevar una cruz, por la destrucción de iglesias o sinagogas, e incluso por la muerte de religiosos? No nos tomemos el pelo más de lo necesario. Jones y sus delirantes provocaciones son importantes porque tenemos un problema enorme con el mundo islámico, cuya incapacidad para vivir su propia Ilustración y conciliar las libertades del siglo XXI con los dogmas del XIV es cada día más lacerante. Es decir, tenemos un problema porque un cretino quema el Corán y en alguna montaña lejana deciden que pueden aprovecharlo para matar a centenares de personas que pasaban por el primer tren. Ese es nuestro problema, que, ante el islam, estamos muertos de miedo. El resto es literatura. ¿O la era de la cultura y la libertad no se fundamentó en airar a los dioses? Y hasta que el islam sea capaz de reírse de los suyos con la misma libertad con que los venera no entrará en la modernidad. Por ello mismo y desgraciadamente, el problema no es el tonto inútil del tal Jones.

Pilar Rahola
La Vanguardia. Barcelona.
12/09/2010
http://www.pilarrahola.com

Difusion: http://www.porisrael.org

La izquierda española vs. EEUU e Israel

Los políticos españoles castigan a EE.UU. y despotrican contra Israel.

Pilar Rahola es una política española, periodista y activista y miembro de la extrema izquierda. Sus artículos se publican en España y en algunos de los periódicos más importantes de América Latina. Sin embargo ella dice:

“¿Por qué no vemos manifestaciones en contra de las dictaduras islámicas en Londres, París, Barcelona?

¿O manifestaciones contra la dictadura birmana?

¿Por qué no hay manifestaciones en contra de la esclavitud de millones de mujeres que viven sin ningún tipo de protección legal?

¿Por qué no hay manifestaciones en contra de la utilización de niños como bombas humanas?

¿Por qué ha habido ausencia de liderazgo en apoyo de las víctimas de la dictadura islámica de Sudán?

¿Por qué nunca hubo indignación contra los actos de terrorismo cometidos contra Israel?

¿Por qué no protesta la izquierda europea contra el fanatismo islámico?

¿Por qué no defienden el derecho de Israel a existir?

¿Por qué confundir el apoyo de la causa palestina con la apología del terrorismo palestino?

Y, por último, la pregunta del millón: ¿Por qué está la izquierda en Europa y en todo el mundo obsesionada con las dos democracias más sólidas, los Estados Unidos e Israel, y no con las peores dictaduras del planeta? Las dos democracias más sólidas, que han sufrido los ataques más sangrientos del terrorismo, y a la izquierda no le importa.

Y luego, el concepto de libertad. En cada foro europeo pro palestino, oigo los gritos de la izquierda con fervor: “Queremos la libertad para el pueblo!”

No es cierto. Ellos nunca se preocupan por la libertad para el pueblo de Siria o Yemen, o Irán o Sudán, u otras naciones tales. Y nunca se preocupan cuando Hamás destruye la libertad de los palestinos mismos. Ellos sólo se preocupan de utilizar el concepto de libertad palestina como un arma contra la libertad israelí. La consecuencia resultante de estas patologías es la manipulación ideológica de la prensa.

La prensa internacional hace un daño importante al informar sobre la cuestión de la cuestión israeli-palestina. Sobre este tema no informan, hacen propaganda.

Al informar acerca de Israel, la mayoría de los periodistas olvida el código reportero de la ética. Y así, cualquier acto de Israel por su legítima defensa se convierte en una masacre, y una confrontación cualquiera, un genocidio. Tantas cosas estúpidas se han escrito sobre Israel, que no hay ninguna acusación de izquierda a nivel en su contra.

Al mismo tiempo, esta noticia no discute la interferencia de Siria e Irán en la propagación de la violencia contra Israel; el adoctrinamiento de los niños y la corrupción de los palestinos. Y cuando se informa acerca de las víctimas, cada baja palestina se reporta como tragedia y cada víctima israelí se camufla, oculta o se informa con desdén.

Y permítanme añadir sobre el tema de la izquierda española. Muchos son los ejemplos que ilustran el anti-americanismo y el sentimiento anti-israelí que definen la izquierda española. Por ejemplo, de uno de los partidos de izquierda en España ha acabado de ser expulsado uno de sus miembros por crear una página web pro-Israel. Cito el documento de expulsión: “Nuestros amigos son los pueblos de Irán, Libia y Venezuela, oprimidos por el imperialismo, y no un estado nazi como el de Israel.”

En otro ejemplo, el alcalde socialista de Campozuelos ha cambiado el dia de la Shoah, en conmemoración de las víctimas del Holocausto, con el Día Nabka palestino, que llora la creación del Estado de Israel, lo que demuestra el desprecio por los Judios y por los seis millones de judíos europeos asesinados en el Holocausto.

O en mi ciudad natal de Barcelona, el ayuntamiento decidió conmemorar el 60 aniversario de la creación del Estado de Israel, al tener una semana de solidaridad con el pueblo palestino. Así, invitó a Leila Khaled, una conocida terrorista de los años 70 y actual líder del Frente Popular para la Liberación de Palestina, una organización terrorista que se define por la Unión Europea, que promueve el uso de bombas contra Israel.

De esta manera políticamente correcta de pensar incluso se han contaminado los discursos del presidente Zapatero. Su política exterior cae dentro de la izquierda lunática, y en cuestiones de Oriente Medio, que es inequívocamente pro árabe. Les puedo asegurar que, en privado, Zapatero hace caer sobre Israel la responsabilidad por el conflicto en el Oriente Medio, y se refleja en la política del ministro de Asuntos Exteriores Moratinos en este sentido. El hecho de que Zapatero optó por usar una kafiah en medio del conflicto del Líbano no es una coincidencia, es un símbolo.

España ha sufrido el peor ataque terrorista en Europa y está en la mira de todas las organizaciones terroristas islámicas. Como escribí antes, nos matan con celulares conectados a los satélites conectados a la Edad Media.
Y, sin embargo la izquierda española es la más anti israelí en el mundo.

Y luego dice que es anti israelíes a causa de la solidaridad. Esta es la locura que quiero denunciar en esta conferencia.

Conclusión:

Yo no soy judía. Ideológicamente estoy a la izquierda y por mi profesión soy periodista. Por qué no soy anti-israelí, como mis colegas? Porque como no-Judia tengo la responsabilidad histórica de luchar contra el odio al judío y en la actualidad contra el odio a su patria histórica, Israel. Luchar contra el antisemitismo no es el deber de los Judios, es el deber de los no-Judios.

Como periodista, es mi deber buscar la verdad más allá de los prejuicios, mentiras y manipulaciones. La verdad acerca de Israel no se la dice. Como una persona de la izquierda que ama el progreso, estoy obligada a defender la libertad, la cultura, la educación cívica para los niños, la convivencia y las leyes que las Tablas del Pacto formuladas en los principios universales.

Principios que el fundamentalismo islámico destruye sistemáticamente. Es decir que, como no Judia, periodista y zurda, tengo triple deber moral con Israel, ya que si Israel se destruye, la libertad, la modernidad y la cultura serán destruidas también.

Pilar Rahola

Klezmer, más klezmer, siempre klezmer!

Jaketia

Esta carta circula entre mi familia de origen marroquí. No me dirán ustedes que no es un documento increíble.

Que lo disfruten.

Ferasmal hermano Chimhon, calle del Jarbush numero 5075

Telefono descolgado y engrichado por falta de filo preto, numero que no se kachea por causa de la melhoka de la gripe,

Director y Apoderado de las ficinas de Tetuan, ingeniero tecnico de las monteras del foi, importador y exportador de letuario, azuda fresca, turmitas, fijjuelas, makrotes, bujanun y lechinas jamdas.

Ferasmal hermano Chimhon, vos zermeare que ya recibi vuestra carta en las corridas de´ste mes preto, no saboy que si despues que la escribiste, la enchaguates con agua de lechia o segun lo curtida que´staba yo nada kajcheaba y todo lo kelkeaba la preta escuraña, hatta que acudio Imma y nos la jatfeo de las manos, con los gritos acudio mi´rmano Chemaia que estaba sentado en la jasva del palacio y nos la kemleo, se vaya kemleado.

Sabris que desposi a mi hijja Lunica con Yechovito, hijjo de Paloma de Bentata, un jial, uafi, kabal y cumplido, kailea todo el dia en la Snoga, meldando y pitneando, tiene dos zarahueles y una belha de bonetes y chavo que gana, chavo que arjota en ca del requibrador de laduana, beni y vos farjeareis por los regalos que la mando:

una motfia de confites

una mejerma de colores azavaches y una cajjita que adrea con electricidad enchufada y canta a lo loco.

Sabris que a Yaacovito mi hijjo le pico un hakrav y se nos echkalveo de la cama, de la patalina que le entro, no sepais de mal por el rodeo que se me rodeo esta semana, no hayi mas que montarme en un vapor para visitarle por adientro, daca ahuera que el vapor se echkalveaba por el mizraj y yo me echkalveaba por el maarav y de pronto uzi mis ochos a los Chamaim del Dio y te miri un sajtelaj, y espantada le dichi al señor Capitan: te admi a la chejina de tu padre, ma dime lo que ven mis ochos, had me dicho que era un viplano, ajlas, se los caiga el mazal  a estos inventotes por cuantos y cuantos emjayen pueden sacar, hasta un pedazo de fierro le haran volar por los cielos.

Sin mas por ahuera, recibis un mishaberaj del rebi Chabro de los cordeles que enseña a los crios de la kalejja y vos hermano, recibis un fuerte ahoguicho de vuestra hermana, la cistada el mazal que desea ver vuestra cara con la felicidad del Olam.

Mis señas son:

Oro la de Plati, hijja de Lunica

Calle de los que se feron y no volvieron, cuarto piso del Foki, entrada por devacho, como el chitan, Jauma fabricada con ladrillos de fierro.

Tetuan, 5 de abril del año 5075

El violín, un invento sefardí

Gustavo D. Perednik
El autor del libro Violín a cuestas se explaya
sobre el vínculo de los judíos con el instrumento musical por excelencia.

Gustavo D. Perednik, Violín a cuestas, Universidad ORT, Uruguay.

En un reciente artículo, publicado llamativamente en el diario El País (El malestar español, 22 de julio), Basilio Baltasar se pregunta «por qué somos la sociedad menos competitiva de la Europa moderna» y termina respondiendo que «España ha sido el único país sin judíos… La desgraciada ocurrencia de la expulsión nos privó, en el crucial instante del renacimiento europeo, de una fuerza que se revelaría decisiva en el proceso de reinvención cultural propio de la modernidad… Una comunidad inclinada, por necesidad y vocación, a impugnar los dictados de la tiranía».
La opinión de Baltasar parece ser revalidada por una tesis académica que viene difundiéndose desde hace dos décadas, según la cual uno de los grandes logros que España habría perdido debido a la «desgraciada ocurrencia»… fue el violín.

La probable invención de este instrumento por parte de judíos sefarditas comenzó a investigarse hacia 1983 cuando Roger Prior, de la Universidad de Belfast, recogió un dato sugestivo: el instrumento antecesor del violín, la viola da gamba («pierna» en italiano) fue inventado en España antes de la expulsión y, apenas consumada ésta, el instrumento apareció en Italia para convertirse rápidamente en el violín.

En otras palabras, el violín se originó en Italia cuando aquí se asentaron los expulsados de España y, a pesar de sus raíces españolas, toda referencia al instrumento durante el siglo XVI fue solamente italiana. La viola da gamba habría seguido el mismo recorrido que los expulsados.

Al rastrear ese itinerario entre España e Italia, Prior llegó a la conclusión de que los principales violagambistas habían sido judíos expulsados quienes, una vez que se asentaron en Italia, crearon el violín.

Durante su sondeo, Prior se dedicó a dos detalles históricos elocuentes: uno referido a la familia Amati de Cremona, y el otro vinculado a dos desdichados músicos criptojudíos en Londres, apellidados Moyses y Almaliah respectivamente.
Los Amati fueron célebres lutieres: el padre Andrea (1520-1578) estableció la forma del violín moderno; su obra fue continuada por sus dos hijos y llevada a la perfección por su nieto Nicolò, quien fuera maestro de Andrea Guarneri y Antonio Stradivari (1644-1737). Según Prior, el nombre original de los Amati era «Haviv» («amado» en hebreo, y eventualmente italianizado).
En cuanto a los misteriosos Moyses y Almaliah, la historia comienza con la coronación en 1509 de Enrique VIII, quien decidió enaltecer la corte inglesa importando a Londres músicos italianos. En 1540, un grupo de violagambistas se presentó en su palacio.

Un año después, a fin de congraciarse con Carlos V, Enrique VIII hizo encarcelar a algunos hombres denunciados como observantes clandestinos del judaísmo, práctica prohibida también en Inglaterra. Los criptojudíos detenidos eran de familias expulsadas de España, y procedían de Milán, precisamente desde donde habían inmigrado los violagambistas.

La intuición de Prior de identificar a los malogrados criptojudíos con los violagambistas importados, se vio confirmada en una de las numerosas cartas que escribiera Eustace Chapuys, a la sazón en Londres como embajador de Carlos V para defender a la tía del emperador, Catalina de Aragón, ante su esposo Enrique VIII{1}.

En 1542, Chapuys, que había elogiado los arrestos, se refirió a los judíos arrestados: «Aunque canten muy bien, no podrán escaparse en vuelo de sus jaulas, sin dejar algunas de sus plumas».

Estos «pájaros», los violagambistas de la corte de Enrique VIII, fueron finalmente liberados, menos dos de ellos que murieron en la cárcel: John Anthony y Romano de Milán, cuyos nombres originales figuraron como Anthonii Moyses y Ambrosius Deolmaleyex (probablemente un derivado «de Almaliah»).
Los músicos se habían cambiado los apellidos por hebraicos, pero cuando fueron acusados de judaizantes ya no quedaba mucho por ocultar, y decidieron en la cárcel recuperar su identidad.
Roger Prior llegó de casualidad a la interesante información, mientras indagaba la identidad de la «Dama oscura» que aparece en los últimos veinticinco sonetos de Shakespeare (1609) –los más eróticos de su colección de 154.

Hay quienes sostienen que la «Dama oscura» era un personaje de ficción, aunque la mayoría de los historiadores se inclina por identificarla con personas reales como Mary Fitton, Elizabeth Wriothesley y Emilia Bassano. Ésta última fue esposa del músico Alfonso Lanier y autora de un poemario titulado Salve Dios al Rey de los Judíos (1611). Si ella fuera en efecto la «Dama oscura» de Shakespeare (como sostiene el historiador Alfred Rowse) el epíteto podría explicarse por su origen español.

Cuando Prior exploró la biografía de la Bassano, notó que el lenguaje con el que Shakespeare la mencionaba aludía a una hebrea. Adicionalmente, descubrió que varios miembros de la familia Bassano pertenecían a la orquesta de cámara de la corte de Enrique VIII. Prior fue coautor del libro «Los Bassanos: músicos venecianos y hacedores de instrumentos en Inglaterra 1531-1665» en el que incluyó un capítulo sobre Emilia Bassano identificada con la «Dama oscura».
Su tesis sobre la génesis del violín volvió a difundirse hace unos días (20-8-09) en el diario israelí Jerusalem Post, el que desgrana cómo la revelación de Prior fue ampliamente presentada en un simposio sobre violín que se llevó a cabo en mayo pasado en la centenaria escuela Juilliard de Nueva York –el centro más prestigioso en artes escénicas. Durante el congreso, la violinista barroca inglesa Monica Huggett –quien dirige el programa artístico de la Juilliard– dictaminó en su exposición: «El violín no parece ser de origen italiano sino judío».

Un idilio de medio milenio
El vínculo de los judíos con el violín se extendió a lo largo de los siglos. Hacia 1600, nació en Mantua la primera gran escuela de violinistas, bajo la dirección de Salamone Rossi, cuyas obras han perdurado. Comenzó con una veintena de cancionetas (1589), y en 1623 publicó una colección de liturgia judaica de estilo barroco, cuyo título parafrasea al de uno de los libros bíblicos: «Los cánticos de Salomón».
La hermana de Rossi era cantante de ópera; él, durante cuatro décadas sirvió en la corte de Mantua, por contrato del duque Vincenzo con el fin de entretener a los huéspedes. Allí ejerció de violinista para la duquesa Isabella d’Este Gonzaga (también el maestro de danzas de Isabella, Gugliemo Ebreo Pesaro, era judío). Rossi murió en 1630, cuando las tropas austriacas invasoras destruyeron el gueto de Mantua.

En el siglo XVIII surgió el jasidismo, un movimiento entonces renovador de la religión judía, en base de las melodías y el júbilo. El violín protagonizó la jasídica celebración musical, y penetró con el clarinete en cada villorrio («shtétel» en ídish) y barrio judío, donde ambos instrumentos alegraban nacimientos y bodas. En las bandas klezmer de arte judío, el violinista y el clarinetista constituyen la parte más visible.

En el siglo XIX, muchas aldeas judías de la «Zona de Residencia» (fuera de la cual los judíos tenían prohibido radicarse) albergaban escuelas de música en las que los niños aprendían violín desde temprana edad, y en las que se producían para ese instrumento composiciones judaicas originales. Durante ese siglo tres de los principales violinistas fueron israelitas: Joseph Joachim (a quien Johannes Brahms dedicó su concierto de violín), Ferdinand David (a quien Félix Mendelssohn dedicó el suyo) y Henryk Wieniawski.
En 1980, el musicólogo Vitally Zemtsofsky localizó a uno de aquellos violinistas «graduado» de los conservatorios del shtétel. El gran pedagogo de esa música fue Leopold Auer, quien abrió camino a los principales violinistas del siglo XX, la mayoría de los cuales fueron judíos: Jascha Heifetz, Isaac Stern, Yehudi Menuhin, David Oistrakh, Nathan Milstein, Mischa Elman, Pinchas Zukerman, Joshua Bell, Joseph Szigeti, Bronislaw Huberman, Leonid Kogan, Arnold Steinhardt, Paul Zukofsky… la lista es interminable. (Cabe agregar que Albert Einstein era bastante virtuoso en el violín, que había estudiado desde los seis años).

En el siglo XX, el violín fue consolidándose como parte de la cultura de los judíos, y su desproporcionada presencia entre los máximos violinistas podría explicarse ahora en base de la tesis de Roger Prior.

Un adicional aporte violinístico de los judíos fue la incorporación del instrumento a la música de tango. Miguel Gadea Sandler, un estudioso del tango, ha señalado esta peculiaridad: el violín, «típico entre las comunidades judías de Europa del Este» inmigró con ellas a Hispanoamérica.

Desde el tejado
Cuando el pintor Marc Chagall retrató a su tío Neuch, lo colocó con su violín subido al techo de su casa. Hace medio siglo, Joseph Stein adaptó la obra de Scholem Aleijem Tevie y sus hijas ó Tevie el lechero (1894), y recogió aquella imagen para producir su memorable éxito musical: El violinista sobre el tejado.

Un violinista como representativo del destino hebreo es muy atinado. En el remolino de la historia, el judío se encarna a quien se esfuerza por destilar armonía a pesar de su precaria ubicación en un tejado, lo que exige habilidad para el equilibrio e inveterado optimismo.

La pieza fue la primera de las comedias musicales famosas que abordó una temática seria como era la persecución y pobreza: las penurias de los hebreos en el shtétel de Anatevka en la Rusia zarista de 1905; y las dificultades de Tevie, su esposa Golde y sus cinco hijas para mantener la tradición en un mundo velozmente cambiante.

Vale recordar la novela Gambrinus (1907) de Alexander Kuprin, que trata de un violinista judío en Odessa que deleita a los marineros con su música hasta que le cortan las manos en un pogromo (notablemente, Kuprin quiso hacer una oda a la entereza humana, por lo que el violinista manco, aprende a tocar las mismas melodías en un silbato).

Acerca del violinista prodigio Fritz Kreisler, su hermano Hugo ironizaba: «Yo soy judío, pero no sé si mi hermano lo es». En efecto, Fritz ocultaba su judeidad debido a la judeofobia de su esposa Harriet. Cuando ésta insistió en que «Fritz no tiene en sus venas ni una gota de sangre judía», Leopold Godowsky repuso: «Debe de estar muy anémico».

A fin de eludir la animadversión del medio durante la primera mitad del siglo XX, muchos músicos judeoalemanes desdibujaron su origen. En muchos casos la huída fracasaba porque en alguna medida a los violinistas los delataba la profesión.

Una de las explicaciones más tempranas del ubicuo idilio entre los israelitas y el violín está en el libro La distribución comparativa de la habilidad judía (1886) en el que Josef Jacobs enumera cuatro preeminencias de los judíos: dos debidas a un impulso interno de su propia cultura (la música y la metafísica) y dos resultantes de actividades impuestas por el medio circundante (la filología y las finanzas). En lo que se refiere a la proclividad musical, su causa última sería «el carácter hogareño de la religión judía, que necesariamente hace que la música forme parte de sus hogares».
La célebre película de Steven Spielberg La lista de Schindler puso una vez más al violín en un rol central y simbólico, con la música de John Williams interpretada por el israelí Itzhak Perlman. Cuando éste cumpliera sesenta años, se editaron en Israel sus interpretaciones más famosas de klezmer, música jasídica y litúrgica, bajo el elocuente título de Un violín judío (2005).

Hoy en día, la nómina de violinistas de renombre internacional ha sido ampliada por varios otros israelíes como Gil Shaham, Vadim Gluzman y Shlomo Mintz. En este país se alienta la educación musical desde numerosos conservatorios y escuelas, y consecuentemente el violín constituye un instrumento primordial. Los jóvenes secundarios israelíes pueden optar por el violín como materia para rendir sus exámenes finales. Acaso se contribuye así a mantener al Estado judío devoto de un instrumento en el que su tradición halló un asiduo referente.

Quien se ha comido el Afikoman?

http://www.facebook.com/photo.php?pid=3806641&id=235870921386

http://www.facebook.com/photo.php?pid=3806641&id=235870921386.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 81 seguidores