Jaime Dromi frente a la prepotencia terrorista recuerda a José Martí

Nota: Este texto se extrae del comentario que el Dr. Jaime S. Dromi,

realiza cada domingo en el espacio radial SHALOM ISRAEL
por la 670 AM de Miami Florida
y reproducido semanalmente en nuestro Portal

¡Shalom a todos mis amigos!

El súbito desarrollo de la situación en Egipto y por todo el Medio Oriente árabe, permite hoy ver claramente  cuan importante es la alianza entre los Estados Unidos e Israel.  Los cambios brutales que se notan en las políticas árabes es parte integral de su forma de ser y tratar de basar una integración estratégica con ellos es sumamente difícil, sino imposible.  Egipto ha recibido decenas de miles de millones de dólares de los Estados Unidos y aún tenemos esperanzas de que el ejército asuma las responsabilidades por el país y los tratados internacionales sean respetados.  Pero es imposible no estar nervioso debido a los supermodernos sistemas militares que los Estados Unidos le proveyeron y que en cualquier momento pueden caer en manos islámicas extremas. Podemos hoy sentir el gusto de este caso en la autorización de Egipto al permitir pasar el Canal de Suez a dos naves de guerra iraníes que van camino a Siria, uno de sus grandes aliados y que eventualmente podría ser el anuncio de una nueva campaña del Hezboláh.  El peligro no está solo en Egipto, pero la extensa cantidad de armas que se enviaron a Saudi Arabia y su débil régimen, pueden también representar el lado flojo del hilo que está por romperse.

El aire está caliente, ¡está muy caliente! No solo con respecto a Israel, pero mucho más para los Estados Unidos.  Debemos entender, bien profundamente, que nosotros, los Estados Unidos, estamos en un terrible peligro, porque Israel estuvo y está siempre en peligro, pero ellos lo saben y se cuidan, pero aquí, en los Estados Unidos ya nos olvidamos, simplemente no queremos permitirnos el recordar el ataque suicida y cobarde contra las Torres Gemelas el 9-11 del 2001.  Nadie prestó atención a los avisos que nos daban los mismos árabes en aquel entonces y hoy nos siguen dando avisos y nosotros no prestamos atención.

El incremento constante del terrorismo islámico, la amenaza nuclear iraní, la penetración rusa y china en los países árabes, sumado a la posible y cercana salida de las fuerzas americanas de Irak y Afganistán, definitivamente subrayan la importancia de Israel para los Estados Unidos.  La estabilidad, la capacidad, la seriedad y la democracia imperante en Israel como asimismo su alianza única con los Estados Unidos, la establecen como la aliada especial de nuestro país y esperamos que el veto en las Naciones Unidas de este último jueves, haya sido una muestra del reconocimiento de los Estados Unidos al valioso asociado. Asimismo podemos observar la pusilanimidad y la vergüenza de los otros 14 países del Consejo de Seguridad que votaron en contra de Israel, como siempre lo hacen.

Algunos entre nosotros, podemos distinguir la diferencia entre seguir viviendo normalmente y el peligro que se avecina, a una velocidad increíble – desde el Eje cuyo centro es Irán. Según informaciones fidedignas recibidas, parte del plan iraní es una bomba nuclear sucia de alto magnetismo electrónico, que tirarían desde una barca a unos 150 millas de la costa para que explote a alta altura, lo más cerca que pueden del centro de los Estados Unidos, a fin de inutilizar toda la red de comunicaciones internas o, alternativamente usarían uno de los misiles, que ya tienen, desde una de sus bases en el Líbano, Siria o incluso Venezuela , cuya distancia hasta los Estados Unidos es mucho menor y está aliado al Irán en forma total, por intermedio del bastardo tirano local, Hugo Chávez.

Los humanos tenemos defectos genéticos que parece no podemos superar, uno de ellos es nuestra facilidad de dejarnos engañar de una manera, que ningún otro animalito de la creación se dejaría. Por supuesto si ponen comida en una jaula y un animal está hambriento, va a entrar solito a la trampa, pero nosotros…   ¿qué comida nos han puesto en la trampa que nuestro presidente dice que hablaría con Ahmadinejad sin condiciones? ¿Qué miel encontró en la jaula que le permite al Irán seguir desarrollando sus planes?  ¿Es que todo nuestro sistema de inteligencia no le informa al Presidente Obama sobre los planes enemigos?

También tenemos que tomar en cuenta que a lo mejor sigue pensando lo que expresó en la Universidad Al-Azahr, delante de los representantes de la Hermandad Musulmana, que él quiere abrir una nueva página con los árabes.  Sr. Presidente, ellos declararon la guerra have 1.400 años y para ellos la misma continúa.

Otro problema nuestro, es que creemos que ellos piensan como nosotros.  Queridos lectores, ellos son árabes y piensan como árabes, nosotros somos americanos y pensamos como occidentales. Nosotros amamos la vida, ellos aman la muerte.  El suicidio, matando infieles (todos nosotros lo somos para ellos), es el camino hacia el paraíso, donde cada hombre recibe 72 huríes, vírgenes jovencitas y bonitas de ojos negros y allí podrán hacer de todo, todo lo quetienen prohibido hacer aquí en la tierra: Alcohol, podrán beber lo que quieran, sexo, todo lo que quieran. ¿Trabajar? eso no existe en el cielo. ¿Comer? Cuanto quieran de todo lo que quieran.  Y con todo esto, no se necesita incentivo adicional para que se maten matando. Es muy difícil parar a un suicida prácticamente imposible.  Para tomar semejante obligación, ellos tienen fe en Aláh y ningún temor de los otros humanos.  ¿Qué le pueden hacer, matarlo? A eso estaba dispuesto todo el tiempo…  Lo único que existe es la prevención y el tamaño de la prevención, debe de estar a la altura, a la urgencia y el calibre del peligro.

Ya para ir terminando, quisiera recordarles el plan estratégico de la Hermandad Musulmana para América del Norte, que era un secreto árabe de primer grado, hasta que el FBI lo descubrió en el 2004 durante una búsqueda en un sótano secreto en una casa de Annandale, Virginia, aquí en los Estados Unidos.   Los agentes del FBI descubrieron los documentos del Ikhwan incluyendo el Plan, titulado: “Memorandum Explanatorio Sobre los Objetivos de la Estrategia General del Grupo”.   El plan estratégico escrito por un mimbro del Directorio de la Hermandad Musulmana en los Estados Unidos y uno de los líderes más altos del Hamas llamado Mohammed Akram, fue aprobado por el Consejo de la Shura de la Hermandad durante la Conferencia Organizativa en 1987.  El plan establece “que la misión de la Hermandad Musulmana en los Estados Unidos es establecer un proceso de civilización Jihadista, con todo lo que esto significa.  El Ikhwan debe entender que la labor principal en América era establecer un Gran Jihad que destruya y elimine la civilización occidental desde adentro y sabotear con sus propias manos y las manos de sus leales hermanos musulmanes, toda esta miserable Casa de Infieles y poder imponer la verdadera religión victoriosa de Aláh en América, sobre todas las otras religiones“.

Mis amigos, miremos nuestro destino sin temores, la guerra que ellos iniciaron have 1.400 años no terminó aún, recuerden las palabras de José Marti: “Respetaremos a quien respete”.  Seguiremos con nuestra conversación, si D-os lo permite, el próximo domingo en este mismo lugar.  ¡Shalom!

Jaime S. Dromi 

JSD222@aol.com

Carta a un intelectual egipcio

por Yair Lapid

Amigo,
Hace varias semanas que estoy sentado frente a la televisión y busco tu rostro entre la multitud. Por un momento veo a alguien y me parece verte en la Plaza Tahrir rodeado de caras extrañas, fotografiando a los soldados con tu celular; pero quizás sea mi desarrollada imaginación oriental.
Como numerosos israelíes, tu revolución me inspira esperanza pero también preocupación.
Espero que tenga éxito porque te lo mereces – como también se lo merece cualquier persona en el mundo; ser un hombre libre que vive en un régimen democrático en el que pueda decidir sobre su destino.
Te mereces votar en elecciones cuyos resultados no sean fruto de una trampa, sustentarte sin que la mayor parte de tu sueldo vaya a parar a los bolsillos de burocráticos corruptos, escribir y exponer tu opinión sin el temor de que te envíen a la cárcel. Todos estos son derechos básicos por los que vale la pena luchar, y en ocasiones hasta morir por ellos.
Y sin embargo, estoy preocupado. Dado que precisamente tú y tus colegas, los intelectuales de Egipto, promueven durante años el odio y el temor en el país del Nilo contra Israel, y no puedo dejar de preguntarte: ¿Acaso quieres que el nuevo Egipto desemboque en ello?
¿Acaso anularás el acuerdo de paz? ¿Será que también tú te preparas a continuar culpándonos a nosotros del fracaso de tu país? ¿Acaso te unirás a los “Hermanos Musulmanes” para construir otro Estado en Oriente Medio que  fomente  la discriminación de la mujer, el repudio a la democracia y el odio a los judíos?
O quizás debo adelantarme y formularte otra pregunta: ¿Qué es para ti un intelectual?
Ni por un instante espero que estés de acuerdo con nuestra política hacia los palestinos; en muchas ocasiones yo tampoco la comparto; pero los intelectuales son personas capaces de responder preguntas como “¿Quién soy?” no sólo contestando “¿Contra quien estoy?”. Los intelectuales saben analizar el interrogante ¿Cuál es el Dios en el que creo? Sin el cuestionamiento “¿De qué Dios soy hereje?
Intelectuales pueden responder a la pregunta “¿Cuál es mi bandera? Y sin tener que contestar “¿Cuál es la bandera que quemo?”
Egipto existe hace más de 5000 años, la pirámide escalonada del Faraón Zoser se yergue desde el año 2700 antes de la era cristiana; inventaron la geometría, la astronomía, el sistema decimal y el papel; ustedes son un pueblo antiguo y orgulloso, cuyo destino está en sus manos. Ninguno de ustedes es responsable de lo que les ocurrió. Ninguno de ustedes es responsable de lo que aún sucederá.
Leo las publicaciones en vuestros periódicos reclamando el boicot, los claros párrafos antisemitas; y en lugar de enojarme me pregunto: ¿Cómo es que no te ofende el reclamo de que nosotros somos los culpables de todas vuestras desgracias?
Amigo, tú eres una persona inteligente, leíste todos los grandes clásicos, comenzando por “El Contrato Social” de Rousseau y hasta la “Trilogía de El Cairo” de Najib Machpuz. Tú sabes tanto como yo – quizás mejor que yo – que el odio es el mediocre y peligroso consuelo de aquellos que no saben amarse a si mismos.
Mírate por un momento, observa tu interior y dime: ¿Israel es en realidad la fuente de todos los problemas en Egipto? ¿Acaso no sabes, en lo profundo de tu corazón, que ésta es una acusación ridícula?
¿Israel es la que no permite a los jóvenes de tu pueblo encontrar un trabajo digno con un sueldo decente? ¿Somos nosotros los que originamos que los funcionarios de tu gobierno se metan la plata en los bolsillos? ¿Nosotros falsificamos los resultados de vuestras elecciones? ¿Nosotros les prohibimos crear un sistema de salud pública? ¿Un sistema de educación? ¿Agricultura moderna? ¿Desarrollar la industria?
Incluso si hubiéramos querido hacerlo ¿Tú piensas que hubiésemos podido?
Amigo, créeme, nosotros no somos tan exitosos. También tenemos nuestros propios problemas, y nuestros propios indigentes; incluso las balas de nuestras pistolas que matan a líderes que se atreven a soñar.
Los intelectuales son personas que rigen al mundo con sus cerebros. Ellos contemplan la vida y tratan de ver en ella alguna ínfima verdad; y si no la encuentran, tratan de crearla. Tienes la oportunidad de reconstruir tu país, ¿Quieres edificarlo sobre la verdad, o sobre la triste y cruel mentira que te depare otros cien años de indignación?
Nuestro patriarca común, Abraham, dijo: “Ruégote no haya pelea entre los dos ni entre mis pastores y los tuyos, porque somos hermanos”.  No propiciamos la guerra contigo, amigo. Tampoco tenemos la pretensión de decidir cómo se verá tu país o quien debe gobernarlo. Nosotros te proponemos nuestra amistad, la continuidad de la paz entre iguales, nuestro reconocimiento de que nadie que no sea tú puede dirigir tu vida como un hombre libre.
Tu respuesta representará mucho más que el futuro de las relaciones con un pequeño país con un desierto de por medio.
Después que termines de luchar por un nuevo régimen, comenzará una contienda mucho más grande: ¿En qué país quieres vivir? ¿Cuáles serán sus principios? ¿Qué características tendrá? ¿Elegirá la solución fácil y culpará a otros por sus desgracias, o una solución valiente y difícil que te comprometa a presentarte ante el pueblo y decirle: ¡De nosotros depende!?
Pensé detenidamente cómo finalizar mi carta, amigo, y encontré la respuesta en el final de una corta historia que escribió un coterráneo tuyo Najib Machpuz, galardonado con el Premio Nobel de Literatura, que apoyó incondicionalmente la paz con Israel.  La historia se titula “La plaza y el café” y culmina con las siguientes palabras proféticas:
“Entre las horas vespertinas y el anochecer las criaturas humanas se apresuraron a dispersarse y a desaparecer. Dentro del tumulto la explosión de nervios se dilató y así despuntaron las contiendas de mentiras y los derramamientos de sangre. 

Las olas se retiraron, y a raíz de enorme flujo llegó el colosal reflujo. Las voces desaparecieron. La plaza quedó totalmente vacía.

Pensé en levantarme para preguntarle al policía, pero me contuve de hacerlo cuando observé su rostro tenso y enfurecido. De repente se cerraron las puertas de los negocios y las ventanas de las casas. La desesperanza y el mutismo dominan todo. Los comensales del café se entrecruzan miradas confusas:

¿Qué le ha pasado al mundo?
He aquí los periódicos; no informan nada…
Pero seguro que hay algo en el ambiente.
Debemos irnos. ¿Por qué debemos permanecer aquí?
Esperemos quizás las novedades.
Es preferible permanecer juntos.
¿Y nuestros hogares? ¿Y los que están en las casas?
Un hombre se paró desde su lugar y dijo:
Mi corazón me dice…
No terminó la frase. Hizo un movimiento misterioso con su mano y se marchó. 

Aquellos que titubearon, se repusieron; uno detrás de otro se fueron yendo.
Me fui con mi amigo, ambos preocupados.

“Mi cabeza me da vueltas. Dime, por tu vida, ¿qué sucedió? “dijo.

“Lo que pasó, pasó”, dije; mi paciencia se agota; “¿pero que sucederá con lo que aún no ocurrió?”

Yediot Aharonot, 10/02/2011
Traducción de Lea Dassa para Argentina.co.il

Besa, el código musulmán que salvó judíos

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enero 24th, 2011 | Agregar comentario

Antigua tradición albanesa que habla de socorrer y cuidar a quien está en apuros, durante la II Guerra Mundial la Besa guió la conducta de una nación que albergó y ocultó a miles de judíos durante la ocupación nazi. El fotógrafo norteamericano Norman Gershman retrató a los descendientes de aquellos héroes anónimos y busca ahora evitar que su gesto caiga en el olvido
Fernanda Sandez para LA NACION

Una vieja creencia judía habla de los Lamed Wufniks, o los treinta y seis hombres justos. Son ellos los que, por la rectitud de sus actos, justifican y absuelven al mundo ante Dios. Un viejo proverbio albanés habla también de ese cruce entre lo divino y lo humano, y hasta indica una de las maneras de lograrlo. Según el dicho, cuando alguien abre su casa a otro que necesita ayuda esa casa ya no es suya, sino de Dios.

 

La familia de Alí Kazazi, según recuerda ahora su hijo, durante la guerra dio refugio a la familia Salomón en su casa de Tirana  La familia de Alí Kazazi, según recuerda ahora su hijo, durante la guerra dio refugio a la familia Salomón en su casa de Tirana

Se vuelve santuario. Y eso es precisamente lo que -aunque recién ahora lo sepamos- fue Albania para miles de judíos europeos durante la Segunda Guerra Mundial. Un lugar de amparo, a salvo de deportaciones y asesinatos, al que algunos llegaron incluso a llamar “la tierra prometida”. En la Europa ocupada por los nazis, hubo sólo dos países cuyos gobiernos se negaron a elaborar listas de ciudadanos judíos y entregarlas a los alemanes: uno fue Dinamarca; el otro, Albania. No por casualidad, y al revés de lo que sucedió en el resto de los países del continente, la población judía en Albania (que según el censo de 1931 era de 204 personas), lejos de disminuir, se había multiplicado al menos por diez hacia el final de la guerra. ¿La razón? Besa , le dicen los albaneses. La expresión -que podría traducirse como “palabra de honor”- habla de un hecho cultural único, netamente albanés y cuyo origen, dicen, es antiquísimo. Para los albaneses la Besa es tan antigua como el mundo y el mundo existe, en última instancia, gracias a este acuerdo colectivo que habla de socorrer al que está en apuros y de vernos reflejados en él, porque todos somos criaturas de Dios. Besa es, al mismo tiempo, una obligación moral y un código de honor centrado en el cuidado del otro, en especial de aquel que llega hasta nuestra puerta pidiendo auxilio.

“Yo sabía de polacos salvando a judíos, franceses salvando a judíos. Pero, ¿musulmanes? ¿Quién iba a creer eso? Por eso mi reacción cuando me enteré de esta historia, siendo judío y siendo sufí, fue querer viajar a Albania y saber más”. Norman Gershman, al teléfono desde su casa en Colorado, hace vibrar cada palabra como si también él estuviera escuchando por primera vez lo increíble. Como si no hubieran pasado ya casi ocho años desde la primera vez que oyó hablar de aquella historia prodigiosa que cambió su vida para siempre: la de los musulmanes que, en plena guerra, recibieron y defendieron de la persecución nazi a miles de judíos en fuga. Perfectos extraños todos ellos, venidos de Grecia, de Polonia, de Alemania, de Montenegro. Perfectos humanos también todos ellos, en perfecto estado de necesidad.

 

Alí Sheqer Pashkaj, fotografiado por el norteamericano Norman Gershman. Su padre, almacenero, salvó al joven judío Yasha Bayuhovio, de sombrero mexicano en una de las fotos Alí Sheqer Pashkaj, fotografiado por el norteamericano Norman Gershman. Su padre, almacenero, salvó al joven judío Yasha Bayuhovio, de sombrero mexicano en una de las fotos

Gente asombrosa

Albania es, hasta hoy, un país pobre. El más pobre de Europa y mayoritariamente musulmán, y por cierto que bastante alejado del clásico estereotipo turístico europeo. Aquí no hay góndolas, grandes monumentos ni fabulosas colecciones de arte. Aún en la capital, Tirana, la luz y el agua son servicios intermitentes, y el estado general de las carreteras es una invitación a mirar las montañas de lejos. Hasta allí llegó en 2003 Norman Gershman, con su cámara y sus preguntas. Y gracias a la intervención de la Asociación de Amistad Albano-Israelí pudo entrar en contacto con aquella historia acallada durante sesenta años. Por el régimen comunista que siguió a la guerra, primero, y por las ganas de olvidar tanto horror, después. Pero también por algo que se desprende de los mismos relatos de los descendientes de aquellos héroes silentes: la certeza de que estaban haciendo lo correcto, y nada más que lo correcto.

“Sí, mi familia salvó familias judías durante la guerra. ¿Y qué?”, fue la reacción más habitual ante la inesperada llegada de los visitantes. Nadie veía nada especialmente notable en cumplir con la Besa. “¿Por qué mi padre salvó a un extraño arriesgando su propia vida y la de todos en el pueblo? Porque era un musulmán devoto y para él salvar una sola vida era entrar en el paraíso”, explica Alí Sheqer Pashkaj, uno de los cientos de retratados por Gershman para su proyecto Besa: los musulmanes que salvaron judíos durante la Segunda Guerra Mundial , desde 2007 convertido en exposición itinerante y desde 2008 vuelto un libro bello y extraño. En él, los que miran a cámara no son los rescatadores sino sus hijos y sus esposas, sus nietos. Los que quedaron para recordar y también para preservar los objetos que los refugiados dejaron atrás en su huida: una máquina de coser, algunos caracoles, libros de oración, fotos, vajillas. La promesa que tiene también que ver con eso: con la guarda amorosa de lo que otros amaron, con la preservación de eso que otro dejó en nuestras manos. Aunque eso sea, a veces, nada más que una buena historia.

El padre de Alí Pashkaj, por caso, llamado también Alí, tenía el equivalente a un almacén de ramos generales y hasta allí llegó un día un contingente de soldados alemanes y diecinueve prisioneros albaneses. “Entre ellos, un muchacho judío al que planeaban fusilar de inmediato. Mi padre hablaba un excelente alemán, así que invitó a los soldados a pasar y les dio comida y vino hasta dejarlos completamente borrachos. Mientras tanto, escondió una nota en un pedazo de melón y se lo dio al muchacho judío. Mi padre le decía que saltara del transporte en cierto lugar y que se escondiera en el bosque”. El muchacho cumplió las órdenes y los nazis se enfurecieron tanto que volvieron donde Alí, buscando venganza. Hicieron un simulacro de fusilamiento y amenazaron con incendiar el pueblo, pero el hombre no habló. Finalmente, cuando los nazis se fueron, regresó al bosque, ubicó al chico y lo ocultó en su casa hasta el final de la guerra. “Su nombre era Yasha Bayuhovio. Había treinta familias en aquel pueblo, pero ninguna supo jamás que mi padre escondía a un judío. Yasha todavía está vivo. Es dentista y vive en México”, cuenta. Y, a modo de prueba, Alí hijo aceptó posar sonriente para el libro de Gershman junto a unas copas de cristal, fotos de su padre y otra de Yasha ya a salvo, del otro lado del océano y sonriendo a la sombra de un enorme sombrero de chamaco.

Campesinos, panaderos, labradores. Señoras de su casa, almaceneros y granjeros. Así es la gente que muestran los retratos. Gente de palabras cortas y miradas largas. Héroes de bajo presupuesto todos, cuyos descendientes siguen viviendo en las mismas casas de puertas descascaradas de siempre, donde hasta una lámpara suena a lujo. “La mayor parte del pueblo es gente muy sencilla y muy pobre. Pero, a la vez, son personas asombrosas. No tienen ningún prejuicio acerca de si uno es judío, católico o musulmán. En Albania hubo un acuerdo colectivo de parte de la gente para salvar a otra gente que en la mayoría de los casos eran refugiados”, destaca el fotógrafo. Y desde la Asociación de Fraternidad Albano-Israelí, (AIFA), el profesor Saimir Lloja agrega que “Besa es la regla de oro, es un código moral, una norma de conducta social, además de una antigua tradición. Para el Kanun, que es el antiguo protocolo para la sociedad albanesa, el concepto de ´extranjero´ no existe, sino sólo el de ´invitado´. Besa se trata, en esencia, de no ser indiferentes ante alguien que sufre o es perseguido. Es una autoexigencia moral que le pide a cada albanés que viva honestamente, francamente, y que -llegado el caso- también se sacrifique”. Hasta el momento, según Lloja, se ha documentado el rescate de 3240 judíos durante la guerra, pero “aun seguimos documentando nuevos casos”, precisa este hombre que además editó dos libros sobre el rescate de los judíos en Albania.

Dios en blanco y negro

“Lo bello permanece oculto a los ojos de aquellos que no buscan la verdad”, decía Minor White. Tal vez por eso, cada uno de estos retratos está habitado por algo poderoso que vive en el fondo de cada mirada. Como la de Baba Bardhi, líder de los Bektashi, una secta musulmana con siete millones de devotos en todo el mundo y cuyo eje formal está en Tirana. “Somos los más liberales entre los musulmanes. Nuestras prácticas religiosas se desarrollan en la lengua del país en el que vivamos. Ataturk nos expulsó de Turquía a principios de la década de 1920 por negarnos a desprendernos de nuestros hábitos religiosos en público. Fue entonces cuando nos mudamos a Tirana”, recuerda. Baba se abre a la cámara y a la evocación en un mismo gesto de entrega, casi religioso. El, el hombre de las mezquitas pintadas de verde (para los Bektashi, el verde es el color de la naturaleza y también el de Dios) recuerda entonces que “en tiempos de la ocupación nazi el primer ministro era Meri Frasheri, también miembro de Bektashi. El se negó a facilitar el nombre de los judíos a los ocupantes nazis, y organizó una red encubierta de Bektashi para asistir a todos los judíos, ciudadanos y refugiados. El dio la orden secreta: ´Todo niño judío debe dormir con nuestros niños, comer nuestra comida y ser una sola familia´. Es que nosotros, los Bektashi, vemos a Dios en todos lados, en todos los seres. Dios está en cada poro, en cada célula, y por lo tanto somos todos criaturas de Dios”. Pero aquí, en el país de ciudades con nombres de cristales que se rompen (Metrovica, Prístina, Puka), vale recordar que no sólo los musulmanes más devotos ayudaron a los fugitivos. También hubo familias como la de Alí Kazazi, quien sin ser “un hombre muy devoto”, según dice su hijo, refugió por seis meses en su casa a la familia Salomón. “En mi barrio en Tirana todo el mundo, incluidos los chicos, sabía que nosotros estábamos refugiando a una familia judía. Eran David y Esther Salomón, junto con sus hijos, Matilda y Memo. Les dimos nombres musulmanes a toda la familia. Nuestros padres no eran muy religiosos pero ellos creían en el Corán, y en Besa. Sin Corán no hay Besa, sin Besa no hay Corán”, asegura. Pero también hubo familias coptas, católicas y ortodoxas abriendo sus puertas y cerrando sus bocas, siguiendo ese mismo pacto compartido de ayudar al otro. Todos ellos encarnaron, por un momento, a los Lamed Wufniks del viejo relato judío. A los 36 justos. Y precisamente por eso también muchos fueron distinguidos, en 2007, con el más alto galardón que concede el estado de Israel a un no judío: el premio Justos entre las Naciones. Treinta y cinco de las familias retratadas por Gershman recibieron así, casi medio siglo después, su inesperado premio. Algunas incluso viajaron a Israel, y retomaron el contacto con sus antiguos huéspedes. La historia se volvió también un libro, una muestra itinerante de 30 retratos que ya pasó por Italia, Estados Unidos y Canadá, y que en este preciso momento se exhibe en Gran Bretaña. Se convirtió también en una película ( Besa: La promesa ) que ya está en etapa de posproducción, y hasta en un proyecto educativo para las escuelas elementales y medias de Nueva York que tiene al fotógrafo más que entusiasmado. Para él, ningún esfuerzo será excesivo si de lo que se trata es de expresar su agradecimiento a los musulmanes albaneses y de difundir el mensaje profundo de Besa, que no es otro que el de comprender y respetar al otro como lo que es: un hermano.

Un par. Uno mismo, bajo un cielo en armas.

© LA NACION 23.1.2011

Gracias a Rodolfo K. por la información

Israel lider mundial en educación

Israel lider mundial en educación
…y la diáspora no lo cree

Educación en Israel

Cuando se habla de asimilación, usualmente los líderes se refieren a los judíos que por razones de matrimonio, sociales, residencia, cultura o identidad, van asumiendo los valores de otros, alejándose o desistiendo de los propios que heredamos de la tradición de nuestro pueblo.
En algunos casos son los valores del materialismo y consumismo, que arrastran a los judíos a la vorágine del trabajo y la recreación placentera  inmediata, que no deja lugar para los espacios sabatinos o festivos ni para la elevación espiritual más allá de lo mundano. En otros casos, se trata de una  renuncia premeditada de la identidad judía o de la convivencia social entre judíos por frustración, resentimiento, falta de identificación con el liderazgo, sensación de vacío por falta de coherencia y de metas comunitarias compartidas. También hay los casos de renuncia pasiva, en los cuales el  alejamiento se produce por la inercia del “no compromiso”. Después de todo, ser judío supone asumir activamente una serie de compromisos.
Sin embargo, hay una asimilación de tipo institucional que no deja de ser  menos llamativa. Es aquella por la cual las comunidades judías optan para sus colegios por los modelos educativos ingleses, americanos, alemanes, y más recientemente por los de los punteros de las pruebas PISA, dejando de lado aquella que tiene una naturaleza eminentemente judía y es la que realmente lidera la educación mundial.
Los empresarios, científicos, investigadores experimentales, políticos, saben  hasta la saciedad que las cosas se juzgan no por sus virtudes teóricas sino por sus resultados reales. Es curioso cómo es que se hace una gran excepción con la educación escolar. Los colegios judíos se obsesionan con imitar a los  americanos, ingleses, más recientemente a los asiáticos, se empiezan a  obsesionar con los estándares, los bachilleratos internacionales y los patrones de acreditación internacional, en lugar de mirarse al ombligo y ver cómo es que  la educación en Israel es la mejor del mundo a juzgar de los impresionantes  resultados de sus egresados.
Las pruebas internacionales PISA 2000, 2006, 2009 que hacen los sistemas educativos del primer mundo para evaluar el desempeño de sus escolares de  15 años en matemáticas, ciencias y lectura, colocan a la cabeza a Finlandia, China-Hong Kong, China-Shangai, Corea del Sur, Taiwán, Canadá, Australia,  etc. Sin embargo, si evaluáramos los resultados de la aplicación de la educación al cultivo de la inteligencia de sus pobladores, al desarrollo del arte, la ciencia, tecnología y el desarrollo  económico, los ganaría de lejos Israel. Es el número uno en el mundo por habitante en computadoras, grados universitarios, patentes y museos; también en innovaciones médicas, agrícolas y militares; en arborización, sistemas de seguridad; en compañías comerciales de desarrollo (start ups) mayormente dedicadas a alta tecnología. Hay más empresas israelíes en NASDAQ que toda Europa y Asia combinadas.
Hoy en día casi no hay compañía de High Tech líder en el mundo que no tenga  start ups y/o centros de investigación y desarrollo en Israel. El secreto mejor guardado del mundo es que Google, Cisco, Microsoft, Intel, eBay, viven y  mueren en función del trabajo que hacen sus equipos israelíes.
Todo ello y más ha sido logrado estando en un estado continuo de guerra con quienes persiguen su destrucción, lo cual obviamente erosiona su economía por los gastos de defensa y los boicots que organizan las poderosas alianzas de gobiernos y empresas árabes para impedir los negocios de Israel.
Por ejemplo en el año 2008 las inversiones de capital de riesgo en Israel fueron 2.5 veces más grandes que en EEUU, 30 veces más que en Europa, 80 veces más que en China y 350  veces más grandes que en India. A pesar de la crisis de los 6 años posteriores al año 2000 (Intifada, 2da guerra de Líbano, crisis de la burbuja tecnológica), lejos de caer el porcentaje del mercado mundial de capitales de riesgo invertidos en Israel  se duplicaron en esos años (del 15% al 31%). Los valores de la bolsa de Tel Aviv fueron más altos el día que terminó la Operación en Líbano que cuando empezó 3 semanas antes. (Datos de START UP NATION, Dan Senor & Saul Singer, Nov 2009)
¿Cuál es el ecosistema sociocultural que genera todas esas energías creativas? ¿Cómo es que Israel tiene esa combinación única de audacia, creatividad y capacidad de impulso para orientarse creativamente hacia donde quiera que miren? ¿Cómo se hizo eso sin petróleo en pleno Medio Oriente?

FACTORES DEL ÉXITO
Entre los diversos factores que explican el éxito, Senor y Singer enfatizan el aliciente a la inmigración y la asimilación económica, social y cultural de los inmigrantes, es decir, una educación que promueve la integración a la par que el respeto a la diversidad. Hacen una fuerte inversión en investigación y  desarrollo, lo que en esencia implica nunca conformarse con lo establecido y buscar siempre nuevas respuestas a nuevos problemas.
Más allá de la escuela, juega un enorme rol educativo el servicio militar  obligatorio de 3 años para varones y 2 años para damas, durante los cuales ellos adquieren capacidades de liderazgo y emprendedorismo en los campos de batalla. En la economía, los empresarios israelíes saben muy bien cómo sacar provecho de eso, cómo integrar sus habilidades a las empresas, cosa que EEUU no sabe hacer; al contrario, deja a la deriva a sus soldados retornantes del servicio militar o las guerras.
Cuando los empresarios del mundo evalúan ejecutivos de 25 años respecto a la cultura emprendedora, responsabilidad, capacidad de tomar decisiones con información imperfecta en ambientes de ambigüedad, los israelíes que sirvieron en el Tzahal llevan enormes ventajas
Otra dimensión muy israelí es la del sentido de resiliencia y supervivencia  heredada de la historia judía. En época de guerra los negocios no cierran, la bolsa no cae; para los clientes en el mundo no hay guerra; pase lo que pase Israel sobrevive y cumple sus compromisos comerciales internacionales.

POR QUÉ ISRAEL SÍ Y OTROS NO
1) Sostener que la adversidad estimula la innovación sería aplicable también a países pequeños y amenazados como Corea del Sur, Singapur, Taiwán que también han desarrollado gran crecimiento económico pero ninguno tiene la cultura emprendedora y volumen de start ups que tiene Israel
2) Sostener que los judíos tienen genes de inteligencia particular, habilidades especiales, audacia y otros estereotipos oscurece la explicación más que   aclararla. El pueblo judío no tiene un origen unitario ni genética ni culturalmente. Además, Israel es una de las naciones más heterogéneas del mundo, conformada por al menos 70 nacionalidades diferentes, que no comparten lenguaje, historia, cultura común al menos en el reciente milenio. Los judíos son todo lo opuesto a un concepto unitario, monolítico. Es una aleación monoteísta de una diáspora  que trajo consigo la cultura, lenguajes y costumbres de los 4 rincones del planeta.
Coche eléctrico3) Sostener que se debe al talento individual tampoco es convincente porque  hay mucha gente talentosa en el mundo. Los estudiantes de Singapur,  Finlandia, Irlanda no son menos talentosos que los israelíes, a juzgar por las pruebas internacionales. Sin embargo las grandes empresas de High Tech  sostienen que lo que hacen en Israel no lo hacen en ninguna otra parte del mundo
4). Sostener que son los logros en la industria de defensa y en el sector militar los que hacen engendrar luego empresas de avanzada olvida que hay otros países con mayores fuerzas armadas e industrias militares mucho más grandes y poderosas que Israel que no han logrado llegar a los niveles innovadores de Israel. Además, las empresas dedicadas a la defensa, contraterrorismo y seguridad solo representan el 5% del total del PBI de Israel.
5). Sostener que Israel tiene ventajas porque deriva del pueblo del libro con  una tradición talmudista que ha impregnado al ethos judío de una actitud cuestionadota es importante pero no suficiente. Amos Oz lo describe acertadamente diciendo que ?el Judaísmo e Israel siempre han cultivado una cultura de duda y argumentación, un juego abierto de interpretaciones, contra-interpretaciones y reinterpretaciones y interpretaciones opuestas. Desde el mismo origen de la civilización judía fue reconocida por su argumentatividad? (pag. 52 op. cit.).

Los autores de Start Up Nation sostienen con mucho criterio que la respuesta correcta parece ser una combinación de varios factores que incluye el talento,  la tenacidad y permanente cuestionamiento de la autoridad, una informalidad  notoria, combinada con una actitud única de enfrentamiento al fracaso, trabajo en equipo, misión, riesgo y creatividad transdisciplinaria.
Los israelíes desde que nacen son educados para confrontar lo obvio, hacer cuestionamientos, debatirlo todo, innovar. Se crían con una elevada dosis de  jutzpah, esa actitud de descaro, desvergüenza, insolencia, agallas, presunción y arrogancia. Eso se nota en la forma en que los estudiantes israelíes hablan con sus profesores y catedráticos, los empleados retan a sus empleadores, los  sargentos cuestionan a sus generales, y los funcionarios interpelan a sus ministros. Pero para los israelíes no es jutzpah sino la forma normal de ser asertivos, resistir a cualquier cosa que los pueda superar.
A eso se agrega la informalidad social, y la cultura de los fallos constructivos, es decir, esa actitud de aceptar los fracasos como insumo para corregir y avanzar e innovar para no repetir el fracaso. Hay una actitud de ser reiterativos, enérgicos, buscando nuevas oportunidades
Todo esto transmite una imagen de rudeza, pero en esencia es una mezcla de franqueza, frescura y honestidad. De allí que sea más difícil manejar 5 israelíes  que 50 americanos, porque los israelíes van a cuestionarlo todo durante todo el tiempo. Los observadores externos que ven israelíes discutiendo, gritando, agrediéndose verbalmente, parecería que observaran un conflicto de enorme envergadura del que saldrán egos magullados. Sin embargo si se logra dejar de lado el ego, el resultado de esas discusiones son conclusiones muy superiores a las de los debates de media tinta. Tiene enorme ventaja que los israelíes se digan todo en la cara, no se guarden nada, no hablen a las espaldas de los otros, sepan siempre cuál es la posición de cada cual en los temas que se discuten.  Así, más que insolencia hay asertividad, más que insubordinación hay pensamiento crítico e independiente, más que arrogancia hay ambición.

LA DIÁSPORA DE IDA Y VUELTA
Para Israel la diáspora juega un rol múltiple, no solo como reservorio de inmigrantes o como frente de avanzada para relaciones políticas y económicas  que abren puertas a emprendedores y empresarios israelíes por todo el mundo, sino también como un espacio de aprendizaje que luego revierte en mejores desarrollos en Israel.
Mas que una fuga de talentos, lo que ocurre en Israel cuando sus científicos e  ingenieros viajan a estudiar, post graduarse o trabajar al primer mundo, lo que ocurre es la creación de enormes redes de contactos de todo nivel con las elites internacionales, de modo que al regresar a Israel producen una recirculación de su conocimiento que penetra en los quehaceres de Israel.

LA EDUCACIÓN
¿Qué se puede aprender de eso para la Educación Judía en la Diáspora?
La principal clave del éxito no está en imitar a los americanos, ingleses, japoneses o coreanos, sino imitar a Israel, es decir, aprender de nosotros mismos. Eso nos dará enormes ventajas frente al resto.
Eso supone tener la jutzpah de pretender ser el piloto de una locomotora que  va adelante, explora, innova, prueba, y no el pasajero de un vagón que  cómodamente sentado espera ser arrastrado por otros. Eso supone poner a prueba modelos innovadores en lugar de apegarse a los modelos ya establecidos (que por lo demás, están pasando por una serie crisis de relevancia en todo el mundo, especialmente en la educación secundaria).  Eso significa desprenderse de la esclavitud de los estándares para proponerse ir más allá de los referentes convencionales internacionales.
Educar a los niños desde que nacen para confrontar y cuestionar lo obvio,  discutir, innovar. No temer ni avergonzarse por desafiar al profesor, demandar estímulos más interesantes, denunciar la conformidad. Promover la informalidad, desde la vestimenta hasta el trato personal, el horario y el currículo escolar, que debe estar atravesado por la aceptación de los fracasos  como insumos para corregir e innovar para no repetir el fracaso.
Eso supone contar con un profesorado innovador, creativo, capaz de lidiar con alumnos cuestionadores, confrontadores, que opinan sobre todo, que disienten y forjan su identidad por ser diferentes más que por ser semejantes a los demás. Una  educación en la diversidad, tolerante con las diferencias individuales, inclusiva, experimental, con ingentes estímulos para la creatividad, sea que vengan de las áreas de las ciencias, humanidades o las artes. Todo ello en el marco de trabajo en equipo, en el que la comunicación es franca, directa, sin hipocresías, orientada al logro de la meta común.

EDUCACIÓN COBARDE, CONFORMISTA
Lo que me sorprende al observar las escuelas judías en buena parte del mundo sobre el cual hay literatura escrita y en particular las latinoamericanas -que son las que más conozco personalmente- es la pérdida de la capacidad emprendedora, el conformismo para ceñirse a los currículos y estrategias oficiales como si esto fuera un gran logro, el alineamiento con la academia – que quizá sabe mucho de sistematización e investigación teórica pero muy poco de la acción escolar específica en colegios innovadores-, la asimilación a los modelos escolares privados americanos o ingleses – como si aún esa fuera la educación líder en el mundo y portadora de las mejores respuestas educativas-, y especialmente una suerte de cobardía para probar cosas nuevas por la falta de autoestima y confianza en que pueden lograr cosas superiores a las ya conocidas – que por lo demás son ampliamente insatisfactorias-.
¿Alguien ha hecho un estudio sobre el éxito en la vida profesional o académica de los egresados de los colegios judíos cuyos promotores se jactan de haber imitado exitosamente a los americanos o ingleses? Me temo que no.  Valdría la pena chequear si tal cosa existe y cuáles son sus resultados. Sospecho que encontrarían grandes y desagradables sorpresas.
Lo que sí existen son evidencias de otro tipo; en esencia, dos. Una, que Israel tiene la mejor educación del mundo porque en el mediano y largo plazo  produce en sus egresados los mejores resultados que la educación -en su sentido más amplio- puede producir en estos tiempos. Dos, que los colegios judíos de América Latina que tuvieron el coraje de ser los líderes de sus países, produjeron egresados que tuvieron enormes ventajas frente a los egresados más recientes, de esta generación de promotores escolares conformistas que piensan que un colegio judío que aspira a ser la copia del colegio americano, es superior a aquél que apuesta por ser el líder original.

 

Fuente: http://goo.gl/WBtdY

“¿Cómo puedes defender a Israel?”

Executive Director, AJC, and Senior Associate, St. Antony's College, Oxford University

Yo estaba sentado en una sala de conferencia en una universidad británica. Aburrido por el orador, empecé a mirar alrededor de la sala. Vi alguien que me resultaba bastante familiar de una encarnación académica anterior.  Cuando la sesión terminó, me presenté y me pregunté a mí mismo si, después de años que se podían contar en décadas, se acordaba de mí.

Él dijo que sí, y en ese momento comenté que los años habían sido benévolos con él. Su respuesta fue: “Pero tú has cambiado mucho.”

“¿Cómo es eso?” -Pregunté con un cierto grado de temor, sabiendo que, dejando el auto-engaño delado, 60 años no es exactamente lo mismo que 30.

Mirándome fijamente a los ojos, proclamó, mientras otros que estaban cerca escuchaban, “leí las cosas que escribiste sobre Israel. Los odio. ¿Cómo se puede defender a ese país? ¿Qué pasó con el chico bueno liberal que conocí hace 30 años? “

Yo le respondí: “Ese buen muchacho  liberal no ha cambiado su punto de vista. Israel es una de las causas liberales, y estoy orgulloso de defenderlo.”

Sí, estoy orgulloso de hablar en favor de Israel. Un reciente viaje una vez más, me recordó por qué.

A veces, son las cosas aparentemente pequeñas, las cosas que muchos casi ni observan, o simplemente dan por sentado, o tal vez ignoran deliberadamente, por si eso estropea su pensamiento hermético.

Es la lección de conducción en Jerusalén, con la estudiante al volante una devota mujer musulmana, y el profesor un israelí con un casquete.  A juzgar por los informes de los medios de comunicación sobre el interminable conflicto entre las comunidades, una escena así debería ser imposible. Sin embargo, era tan mundana que nadie, al parecer, más que yo le concedió una mirada. Ni qué decir tiene que la misma mujer no habría tenido el lujo de clases de conducir, y mucho menos con un profesor judío ortodoxo, de haber estado viviendo en Arabia Saudita.

Son los dos hombres gays caminando de la mano por la playa de Tel Aviv. Nadie los miró, y nadie puso en duda su derecho a mostrar su afecto. Pruebe a repetir la misma escena en algunos países vecinos.

Es la multitud del viernes en una mezquita de Yafo. Los musulmanes son libres de entrar a su antojo, para orar, para afirmar su fe. La escena se repite en todo Israel. Mientras tanto, los cristianos en Irak son blanco de la muerte, los coptos en Egipto todos los días enfrentan la marginación, Arabia Saudita prohíbe cualquier exhibición pública del cristianismo, y los Judíos han sido  expulsado en gran medida fuera del Medio Oriente árabe.

Es la estación central de autobuses en Tel Aviv.  Hay una clínica de salud gratuita creada por los miles de africanos que han entrado en Israel, algunos legalmente y otros ilegalmente. Son de Sudán, Eritrea y otros lugares. Son cristianos, musulmanes y animistas. Es evidente que ellos saben algo que los detractores de Israel, que despotrican por el supuesto “racismo”, ignoran.  Ellos saben que, si tienen suerte, podrán empezar de nuevo en Israel. Es por eso que atraviesan los países árabes, temiendo caer presos o ser perseguidos.  Y mientras el pequeño Israel se pregunta cuántos de estos refugiados puede absorber, los profesionales médicos israelíes ofrecen voluntariamente su tiempo en la clínica.

Es Salva el Corazón de un Niño, otra institución israelí que pàra los medios de comunicación internacionales no hace casi nada, a pesar de que merece una nominación para el Premio Nobel de la Paz. Aquí, los niños que necesitan atención cardiaca avanzada vienen, a menudo por debajo del radar. Ellos llegan de Irak, Cisjordania, Gaza y otros lugares árabes. Reciben el tratamiento de clase mundial. Es gratuito, ofrecido por los médicos y las enfermeras que desean afirmar su compromiso con la convivencia.  Sin embargo, estos mismos individuos saben que, en muchos casos, su trabajo no será reconocido. Las familias tienen miedo de admitir que buscaron ayuda en Israel, aún cuando, gracias a los israelíes, sus hijosrecibieron una nueva oportunidad de vida.

Es la vitalidad del debate israelí en casi todo, incluyendo, de forma centralizada, el actual conflicto con los palestinos. Cuentan que el presidente Harry Truman  de EE.UU. se reunió con el presidente israelí, Chaim Weizmann, poco después del establecimiento de Israel en 1948.  Se enzarzaron en una discusión sobre quién tenía el trabajo más difícil. Truman dijo: “Con todo respeto, yo soy presidente de 140 millones de personas.”  Weizmann respondió: “Es cierto, pero yo soy presidente de un millón de presidentes”.

Ya se trate de los partidos políticos, la Knesset, los medios de comunicación, la sociedad civil, o la calle, los israelíes son asertivos, autocríticos y reflexivos desde una amplia gama de puntos de vista.

Son los israelíes que ahora están planificando la restauración del Bosque Carmel, después de un incendio letal que mató a 44 personas y destruyó 8.000 hectáreas de naturaleza exquisita. Los Israelíes cogieron una tierra árida y estéril y, a pesar de las condiciones increíblemente duras, plantaron con amor un árbol tras otro, por lo que Israel puede afirmar con razón que hoy en día es uno de los pocos países con más tierras boscosas de las que había hace un siglo.

Son los israelíes que, con serena determinación y valentía, están decididos a defender su pequeño trozo de tierra contra todas las amenazas imaginables – el creciente arsenal de Hamas en Gaza, la peligrosa acumulación de misiles de Hezbolá en el Líbano; los llamamientos de Irán con aspiraciones nucleares por un mundo sin Israel, la hospitalidad de Siria a los líderes de Hamas y el transbordo de armas a Hezbolá, y los enemigos que sin vergüenza utilizan a civiles como escudos humanos. O la campaña mundial para cuestionar la legitimidad misma de Israel y su derecho a la legítima defensa, la extraña coalición antisionista entre la izquierda radical y los extremistas islámicos, la mayoría numérica automática en Naciones Unidas, lista para respaldar en cualquier momento, incluso las más inimaginables acusaciones contra Israel, y los de la expertocracia que no pueden – o no quieren- comprender los inmensos desafíos estratégicos que enfrenta Israel.

Sí, son esos israelíes, los que después de enterrar a 21 jóvenes asesinados por terroristas en una discoteca de Tel Aviv, se ponen el uniforme de las fuerzas armadas israelíes para defender su país, y anunciar, a renglón seguido, que, “Tampoco impedirán que bailemos.”

Ese es el país que me siento orgulloso de defender. No, yo nunca diría que Israel es perfecto. Tiene sus defectos y debilidades. Ha cometido su cuota de errores. Pero, una vez más, lo mismo ha hecho todo país democrático, liberal y pacifista que conozco, aunque pocos de ellos se han enfrentado a desafíos existenciales todos los días desde su nacimiento.

Lo perfecto es enemigo de lo bueno, se dice. Israel es un buen país. Y viéndolo de cerca, en lugar de a través del filtro de la BBC o The Guardian, nunca deja de recordarme por qué.

Traducción: Silvia Schnessel

Fuente: http://www.huffingtonpost.com/david-harris/how-can-you-defend-israel_b_801765.html

El aporte judío en la lengua y la literatura españolas

Publicado 09/12/2010

No hay aspecto de la cultura española en que no hayan dejado su impronta

Autor: Dr. Mario E. Cohen

Este ensayo será sólo un pequeño recorrido por los títulos de los temas que se abren, a cada paso, cuando comenzamos a indagar en el tema. No hay aspecto de la cultura intelectual española en que los judíos no hayan dejado su impronta, en el transcurso de una decena de siglos de vida en la Península. Los aspectos más destacables que enumeramos, se refieren a la influencia en la formación de la lengua castellana y en la literatura, pero no son de despreciar los avances pergeñados por el judaísmo español en las más diversas ramas del saber (matemáticas, cartografía, astronomía, etc.), que se traslucen hasta hoy, tanto en la cotidianidad del idioma como en la aplicación científica general.

Los judíos, forjadores de la lengua castellana
Decía el escritor mexicano Carlos Fuentes en la inauguración del III Congreso Internacional de la Lengua Española: “Somos lo que somos y hablamos lo que hablamos, porque los sabios judíos de la Corte de Alfonso El Sabio impusieron el castellano, lengua del pueblo, en vez del latín, lengua de la clerecía, a la redacción de la historia y las leyes de Castilla. Con cuánta emoción, majestades, señoras y señores, asistimos en 1990 a la entrega de los Premios Príncipe de Asturias en Oviedo, cuando el príncipe Felipe les abrió los brazos a las comunidades judías de la vieja España para recibirlas. Dijo Don Felipe: con una gran emoción y el espíritu de concordia de la España de hoy”.
En su obra España en su historia (1), Américo Castro señala que “lo único que ahora interesa es dejar bien en claro que el castellano comenzó a servir de instrumento de alta cultura gracias a los judíos que rodeaban a Alfonso X y fomentaron sus curiosidades afinadísimas; dos siglos más tarde, la situación sigue siendo la misma, pues son los judíos y no los cristianos quienes usan la lengua vulgar para el comentario de las Escrituras, la prosa filosófica y los estudios astronómicos”.
Los judíos usaron la lengua vulgar (castellano en formación) porque el idioma latín era usado por la Iglesia y el idioma árabe ya había dejado de ser la lengua culta del mundo cultural.
De esta manera, el castellano fue el primer idioma europeo, amén del latín, en usarse en textos seculares de filosofía, historia y derecho.
Algunos consideraron a Iehudá Haleví como el primer autor de versos en romance (el idioma español de entonces). Pero correspondió a Sem Tob, un judío de Carrión de las Condes (Palencia) escribir el primer libro en poesía lírica en español durante el siglo XIV. Se trata de los llamados Proverbios Morales.
Un ejemplo del mismo:

Cuando se seca la rosa que ya su sazón sale,
Queda el agua olorosa, rosada, que más vale.

En otro fragmento nos dice que todo tiene su contradictorio. Se trata de un texto que tiene seis siglos y medio y está escrito en lenguaje de la época.
Non ay syn noche día,
Nin segar syn sembrar,
Nin sin caliente fría,
Nin reyr sin llorar

Nin ay syn después luego,
Nin tarde syn ayna,
Nin ay fumo syn fuego,
Nin syn somas Farina.

Nin ganar syn perder,
Nin syn baxar altesa:
Salvo en Dios poder
No lo hay sin flaquesa

Después de Sem Tob le siguieron muchos otros en y fuera de España. Un ejemplo de esta expansión de judíos en poesía en lengua española la da tres siglos después Daniel Levy de Barrios, cuando en Ámsterdam escribía a su gran patria Montilla:

Verde estrella del cielo cordobés, agrado de Marte,
Corte de los famosos descendientes del Alonso del sol cumbre,
Murió matando mahometanas gentes.


Este es sólo uno de los tantos poetas y escritores sefarditas que siguieron escribiendo en español, fuera de España.
Un caso especial digno de mencionarse es el de los escritores judíos de Ámsterdam, que competían con los peninsulares durante el Siglo de Oro, tema muy estudiado por Fernando Díaz Esteban.
Desde el punto de vista cultural, los sefarditas pusieron en Europa el germen para el renacimiento de la cultural gentil.
Muy importante fue el papel desempeñado por los judíos en el comercio y en las finanzas. Muchos de los proyectos de los reyes se financiaron a través de financistas judíos, inclusive la Guerra de Granada, que dio por finalizado el poder musulmán en España.

La poesía, regalo de Sefarad a la humanidad
A pesar de la falta de un vocabulario bíblico original, los poetas hebreos de Sefarad encontraron la forma de escribir poemas en idioma hebreo, utilizando la métrica árabe, lo cual llevó a un desarrollo simultáneo de la gramática hebrea.
Respecto a la poesía señala el profesor Pérez Castro que mientras los géneros literarios hebreos en la antigüedad giraban en torno al eje religioso, los poetas hispano- hebreos “rebasan el marco puramente religioso: la filosofía, las ciencias, el interés por la naturaleza, la apreciación de la belleza del mundo y del hombre, la valoración de las emociones humanas en la poesía litúrgica y secular, el interés por la posible armonización de lo religioso con lo supra-racional, con lo científico o meramente racional, y tantos y tantos otros. (…) Fueron estos hombres abiertos a todas las posibilidades que el ser humano ofrece, anticipándose en varios siglos a lo que después habría de significar el Humanismo, con mayúscula”.
Con relación al campo de la convivencia, transcribiré dos opiniones de escritores musulmanes referidas a personajes judíos de la época. El gran historiador árabe Ben Hayyan dice, respecto de Shamuel Ha Naguid: “¡Qué hombre extraordinario! Escribía en las dos lenguas (árabe y hebreo); había estudiado la literatura de las dos naciones; había primado en los primores de la lengua arábiga y se había familiarizado con los escritos de los gramáticos más sutiles. En síntesis, habría podido creerse que sus cartas estaban escritas por un buen musulmán, ni más ni menos.
En las matemáticas y en la lógica poseía conocimientos suficientes; pero era superior en la dialéctica, en este terreno vencía siempre a sus adversarios. No obstante la vivacidad de su espíritu, hablaba poco y pensaba mucho. Reunió una hermosa biblioteca”. (2)

Dijo el poeta Al Said ibn Surat al Mulk, del filósofo y médico Maimónides:

El arte de Galeno cura los cuerpos,
Más Abu Imram sana los cuerpos y las almas:
Su ciencia puede quitar el mal de la ignorancia.
Si la luna se sometiera a su arte,
El la libraría de sus manchas durante el plenilunio.
Podría despojarla de sus defectos periódicos,
Y de su palidez en la época de conjunción.

Las obras médicas de Maimónides, resultado de la pluma de uno de los precursores en medicina preventiva y psicosomática, titulada Los aforismos y comentarios a los aforismos de Hipócrates, en versión árabe y latina fueron, durante siglos, material de referencia obligado en la formación de los profesionales médicos.

Los conversos sefardíes en la literatura española
Otro de los capítulos interesantes se refiere al aporte de los sefarditas ya convertidos al catolicismo a la literatura española.
Señala Américo Castro que las obras satíricas del siglo XV suelen atribuirse a conversos y cita a varios de ellos: Juan de Mena, Hernando el Pulgar, Rodrigo de Cota, Antón de Montoro. Y señala la posibilidad de autores conversos para “El lazarillo de Tormes” y “La Celestina”.
En las últimas décadas se ha encontrado el origen judío o converso de decenas de hombres clave de la literatura española de los siglos XVI y XVII. Estas investigaciones se contraponen con las realizadas hasta el siglo XIX en que el encontrar genealogías judías, constituían un oprobio para las familias sospechadas.
Hoy, por curiosidad científica (y a veces por cierto sentimiento de culpa) se están investigando los orígenes de muchos nombres de primera línea como conversos o descendientes de tales:

Citaremos sólo alguno de los más resonantes:

  • . Miguel de Cervantes
  • . Fernando de Rojas, autor de La Celestina
  • . Santa Teresa de Avila
  • . San Juan de la Cruz
  • . Antonio de Nebrija
  • . Fray Luis de León
  • . Francisco de Vittoria
  • . Baltazar Gracián
  • . Luis Vives

Estas peculiaridades judeoconversas en la literatura del Siglo de Oro han sido ya bastante estudiadas por Américo Castro y especialmente por Francisco Márquez Villanueva y Alfred Sircroff.
Escribe Juan Goytisolo (El País, 1999): “El pesimismo radical de Fernando de Rojas y Mateo Alemán, la ironía de Cervantes, la amarga imprecación de Fray Luis de León, son manifestaciones distintas de una estrategia personal de desengaño, resistencia o huida y coincide con la idea de que a los conversos se le debe el movimiento central del Siglo de Oro de la literatura española”.
Los sefarditas llevaron las lenguas ibéricas a todos los continentes conocidos en aquella época. Hacia fines del siglo XVI, en todos los continentes se hablaba español: gracias a los castellanos en la Península Ibérica y América y en los restantes gracias a los sefarditas
Otro capítulo importante es el papel que desempañaron los expulsados como creadores de las primeras imprentas, tanto en el continente africano como en el asiático, adelantándose dos siglos a la aparición de la primera imprenta turca.
Pare cerrar definitivamente este tema, debemos señalar que no entraremos al tema de la influencia del canto sinagogal sobre el flamenco ya que es un tema controversial. De todas maneras, varias autores lo han señalado.
(1) Losada, Buenos Aires, 1948. También Editorial Crítica. Barcelona, 2000.
(2) Citado por Suárez Fernández, Luis. Judíos españoles en la Edad Media; Rialp: Madrid; 1988; pág. 85.
(3)Americo Castro. Op. Cit., pág. 539.
(Fragmentos de la conferencia que ofreció el doctor Mario Eduardo Cohen, presidente del CIDICSEF, www.cidicsef.org.ar en la Real Academia de la Historia de Madrid).

 

La sumisión de Holanda al Islam

Retrotrayendo a Holanda, a su oprobioso rol de colaboracionista nazi en la Segunda Guerra Mundial,- en el que hubo honrosas excepciones- el ex Comisario europeo desde 1999 a 2004, Frits Bolkestein, prominente político del partido liberal neerlandés VVD (Partido Popular por la Libertad y la Democracia) actualmente en el poder, en declaraciones hechas al diario parisino Le Monde, exhortó a los judíos a abandonar los Países Bajos, y emigrar a Israel o EE.UU. porque entiende que pueden ser víctimas del antisemitismo que está creciendo de manera exponencial entre los jóvenes musulmanes de origen marroquí, y en virtud que tiene poca confianza en la eficacia de las propuestas del gobierno de su país, para luchar contra la judeofobia. Bolkestein, quien generó una gran polémica con sus declaraciones, al extremo que el Parlamento holandés en La Haya se reunió el martes 7 de diciembre para debatirlas, no hizo más que ratificar expresiones idénticas hechas en ocasión de presentarse el libro Het Herval (El Ocaso) de Manfred Gerstenberg, concerniente a los judíos en los Países Bajos.

A raíz de la expulsión de los judíos de España en 1492, un gran número de éstos emigró a Amsterdam. Si bien Holanda por aquel entonces estaba bajo dominio español, sus autoridades fueron indulgentes con los refugiados de la fe mosaica a quienes en el período de los siglos XIV y XV se les había conminado a elegir entre la muerte o su conversión al cristianismo. Como consecuencia de esa coacción religiosa, proliferaron los llamados marranos, judíos que simulando ser cristianos, continuaron practicando su culto clandestinamente y pasaron en sordina sus tradiciones religiosas a sus hijos. En el siglo XVI, los holandeses lograron su independencia y dejaron de estar bajo la férula de España. Su gobierno, exhibiendo una tolerancia infrecuente en esa época, permitió a los judíos construir una sinagoga donde acudían los sefarditas, descendientes de refugiados españoles y los judíos ashkenazíes, que habían huido de Alemania, Austria, Ucrania y Polonia, donde cientos de miles de ellos, hombres mujeres y niños,  fueron masacrados entre el siglo XIII y el siglo XVII. Casi en la postrimería de éste último, en el año 1796, los judíos holandeses que habían prosperado significativamente, obtuvieron plenos derechos como ciudadanos, llegando a ocupar en los comienzos del siglo XX, importantes cargos en la sociedad.

En 1939 había 140.000 judíos que vivían en Holanda. Allí se sentían seguros. Holanda se había declarado neutral durante la Primera Guerra Mundial, y no había duda que lo seguiría siendo en el caso de una nueva contienda. Cuando Alemania atacó Polonia en 1939, tal como se preveía, Holanda reafirmó su neutralidad. Pero el 10 de mayo de 1940, miles de paracaidistas alemanes aterrizaron en suelo holandés. Tanques nazis e infantería les siguieron. En enero de 1941 los germanos habían obligado a todos los judíos a inscribirse en un registro. Pocos días después, 425 jóvenes judíos fueron enviados al campo de concentración alemán de Buchenwald. Esto impulsó a los trabajadores holandeses del puerto a anunciar una huelga general como señal de protesta. Ciudadanos de todas las clases económicas, desde comerciantes en la bolsa hasta pescadores, se unieron a los trabajadores del puerto. Durante tres días las calles y canales permanecieron vacíos. Finalmente las autoridades aplastaron la huelga con la detención de 3500 personas. Al mes siguiente, nazis holandeses atacaban el viejo barrio judío de Amsterdam. A diferencia de su gobierno, y de los nazis vernáculos, muchos vecinos cristianos, arriesgando sus vidas, mostraron su apoyo a los judíos ayudándoles a esconderse. De Holanda y su comportamiento en la Segunda Guerra Mundial, se conoce el conmovedor relato de la infortunada Ana Frank y la solidaridad de la familia que la ocultó. También se escribieron almibaradas historias de la heroica resistencia holandesa, creando un falso mito, ya que el énfasis debería estar puesto en que fue delatada por sus propios vecinos. Los holandeses, como grupo, con la salvedad de un par de miles de personas y células, que actuaban a título independiente, nunca intentaron proteger a los judíos. Asimismo, una serie de empresas despidió a sus empleados judíos antes de que los alemanes dieran la orden para ello. A diferencia de Dinamarca, donde  miles de políticos, predicadores, pescadores, conductores de ambulancias, ayudaron a entre 7.300 y 7.800 judíos a huir a Suecia, y murieron durante el Holocausto 116 judíos daneses (1,5% del total), en Holanda fueron asesinados más de 100.000 judíos holandeses, (75% del total).

Las palabras de Frits Bolkestein denotan que algunos sectores de la sociedad holandesa están muy enfermos y optan por aconsejar que se vayan del país los pacíficos judíos, creativos, productivos, respetuosos de la ley e inofensivos y que se queden grupos violentos musulmanes que atacan a los judíos en suelo holandés, desprecian la legislación, costumbres y religión del país, y que matan sin miramientos, como lo hizo Mohammed Bouyeri un holandés de origen marroquí en 2004, que asesinó brutalmente en la vía pública al cineasta Teo Van Gogh , el director del documental “Submission”, (Sumisión) considerado blasfemo por los islamistas. En un vano esfuerzo por detener a los musulmanes que aterrorizan a los judíos que usan kipá, agrediéndolos y escupiéndolos, las autoridades de Amsterdam han ordenado a los agentes de policía recorrer las calles “disfrazados” de judíos.

La sensatez en Holanda, país de origen del filósofo judío Baruj Espinoza,  la aportó el líder del Partido por la Libertad, Gert Wilders, quien declaró: “Bolkestein se equivoca completamente: no son los judíos, sino los marroquíes antisemitas quienes deben dejar el país”.

Rubén Kaplan

http://www.rkpress.com.ar/

ISRAEL ES UN ESTADO CANALLA

“La defensa más brillantemente audaz de Israel desde que Moisés dividió el Mar Rojo” - The Irish Independent

Israel es un Estado Canalla
Gabriel Latner
UN Watch Briefing, Vol. 264, 19 de noviembre de 2010

Este notable discurso fue pronunciado por Gabriel Latner, un estudiante de Cambridge, de 19 años de edad, en un reciente debate de la Sociedad de Debates de la prestigiosa universidad. UN Watch se enorgullece en anunciar que el Sr. Latner vendrá a las Naciones Unidas en 2011 como becario en nuestra organización.
El debate de Cambridge se centró en la propuesta que “Israel es un Estado canalla”, que corresponde a Lauren Booth, de Inglaterra, una ferviente opositora a Israel, que trabaja para el canal de televisión mundial estatal de Teherán y que recientemente se convirtió al islamismo en una visita a Irán. En el debate, estuvo acompañada por Mark McDonald, fundador de los Amigos Laboristas de Palestina, oponiéndose al Sr. Latner.
The Irish Independent ha dicho que el discurso del Sr. Latner es “la defensa de Israel más brillantemente audaz desde que Moisés dividió el Mar Rojo”.

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Israel es un Estado Canalla
Gabriel Latner

Ésta es una guerra de ideales y los otros oradores presentes esta noche son, con todo derecho, idealistas. Yo no lo soy. Yo soy realista. Estoy aquí para ganar. Tengo un único objetivo esta tarde: lograr que la mayor parte del público salga por la puerta del “sí”.

Me enfrento a un reto singular: muchos de ustedes, si no todos, han tomado partido. Este tema polariza demasiado la opinión para que la gran mayoría no tenga una opinión formada. Estaría dispuesto a apostar que la mitad de ustedes apoya firmemente la propuesta a debate, y la mitad se opone firmemente a ella.

Quiero ganar, y estamos destinados a un empate. Estoy tentado de hacer lo que mis compañeros, los demás oradores, van a hacer: un simple refrito de todo lo que de malo ha hecho el gobierno israelí, con la intención de satisfacer a quienes están de acuerdo con ellos. Y tal vez culpabilizar a los escasos indecisos presentes para que voten a favor de la propuesta o, más exactamente, en contra de Israel.

Sería muy fácil torcer el sentido y el significado de las “leyes” internacionales para hacer que Israel parezca un estado criminal. Pero eso ha sido hecho hasta los límites más extremos.

Sería más fácil aún apelar a vuestra simpatía con historias personalizadas del sufrimiento palestino. Y se pueden pronunciar discursos muy elocuentes sobre esas cuestiones.

Pero la verdad es que tratar mal a la gente, sea a sus ciudadanos, sea a los de una nación ocupada, no convierte a un estado en “canalla”. Si lo hiciera, Canadá, EE.UU. y Australia serían todos estados canallas, fundándose en cómo tratan a sus poblaciones indígenas. El tratamiento que Gran Bretaña da a los irlandeses, la calificaría fácilmente para motejarla del mismo modo. Estos argumentos, aunque emocionalmente satisfactorios, carecen de rigor intelectual.

Más importante aún: simplemente, no creo que podamos ganar con esos argumentos. No van a cambiar los números. La mitad de los presentes estará de acuerdo con ellos, la otra mitad no. Así que voy a probar algo diferente, algo un tanto alejado de la ortodoxia.

Voy a tratar de convencer a los sionistas acérrimos y partidarios de Israel, aquí, esta noche, para que voten afirmativamente por la propuesta. Al final de mi intervención, habré presentado cinco argumentos a favor de Israel que demostrarán que Israel es, si no un “estado canalla”, al menos “pícaro”.

Quiero ser claro. No voy a sostener que Israel es “malo”. No voy a sostener que no merece existir. No voy a sostener que se comporta peor que cualquier otro país. Sólo voy a argumentar que Israel es “canalla”.

La palabra “canalla” ha llegado a tener connotaciones excepcionalmente condenatorias. Pero la palabra en sí es valorativamente neutral. El Diccionario Oxford de Inglés define canalla como “aberrante, anormal, fuera de lugar, que ocurre (especialmente en forma aislada) en un lugar o tiempo inesperado”, a la vez que un diccionario de una institución mucho más grande da esta definición: “comportarse de maneras que no se esperan o no normales, frecuentemente de forma destructiva”.

Estas definiciones, y otras, se centran en la idea de anomalía: lo inesperado o poco común. Usando esta definición, un estado canalla es aquel que actúa de una manera inesperada, poco frecuente o aberrante. Un estado que se comporta exactamente como Israel.

El primer argumento es estadístico. El sólo hecho de que Israel sea un Estado judío lo hace lo bastante anómalo como para ser llamado Estado canalla: hay 195 países en el mundo. Algunos son cristianos, algunos son musulmanes, algunos son seculares. Israel es el único país judío del mundo. O, para hablar en términos matemáticos por un momento, la probabilidad que tiene cualquier estado, elegido al azar, de ser judío es de 0,0051. En comparación, la probabilidad de ganar al menos £10 con un billete de lotería del Reino Unido es de 0,017: más del doble. La condición judía de Israel es una aberración estadística.

El segundo argumento concierne al humanitarismo de Israel y, en particular, a la respuesta de Israel ante una crisis de refugiados. No ante la crisis de los refugiados palestinos —porque estoy seguro de que los demás oradores la cubrirán—, sino ante la cuestión de los refugiados de Darfur. Todo el mundo sabe lo que ocurrió y sigue ocurriendo: en Darfur hay un genocidio, quieran o no las Naciones Unidas y la Liga Árabe denominarlo de ese modo. (De hecho, espero que el Sr. Massih sea capaz de hablar acerca de eso: en realidad, es algo así como un experto en lo que respecta a la crisis en Darfur; de hecho, es su experiencia la que le ha hecho indicado para representar al ex dictador de Sudán, mientras está siendo investigado por la Corte Penal Internacional.)

Se ha producido un éxodo masivo de Darfur, los oprimidos buscan seguridad. No han tenido mucha suerte. Muchos se han ido hacia el norte, a Egipto, donde son tratados de manera despreciable. Los valientes hacen una carrera por el desierto, intentando llegar a Israel. No sólo se enfrentan a las amenazas naturales de la península del Sinaí, sino también a los soldados egipcios que patrullan la frontera y los utilizan para practicar tiro al blanco. ¿Por qué se arriesgan?
Porque en Israel se los trata con compasión —se los trata como a los refugiados que son—, actitud de la que tal vez sea culpable la memoria cultural de genocidio de Israel. El gobierno israelí ha ido muy lejos, hasta el punto de conceder la nacionalidad a varios cientos de refugiados de Darfur. Esto, por sí sólo, sitúa a Israel aparte del resto del mundo.

Pero la verdadera clave de la diferencia es la siguiente: las FDI envían soldados y médicos a patrullar la frontera con Egipto. Los envían en busca de refugiados que intentan cruzar a Israel. No para enviarlos de vuelta a Egipto, sino para salvarlos de la deshidratación, del agotamiento por calor y de las balas egipcias.

Comparen esto con la reacción de EE.UU. ante la inmigración ilegal a través de su frontera con México. El gobierno estadounidense ha arrestado a particulares por haber dado agua a los que cruzaban la frontera y que se estaban muriendo de sed, y aquí el gobierno de Israel envía a sus soldados para salvar a los inmigrantes ilegales. Llamar anómalo a ese tipo de comportamiento es quedarse corto.

Mi tercer argumento es que el gobierno israelí se dedica a una actividad que el resto del mundo rechaza: negocia con terroristas. Olvídense del ex Presidente de la OLP, Yasser Arafat, un hombre que murió con sangre en las manos: Israel está en el proceso de negociación con terroristas en estos momentos. Yasser Abed Rabbo es uno de los negociadores líderes de la OLP que ha sido enviado a las conversaciones de paz con Israel. Abed Rabbo fue también líder del FPLP, una organización de “luchadores por la libertad” que, bajo la dirección de Abed Rabbo, se dedicaba a la promoción de actividades por la libertad tales como el asesinato de 22 estudiantes israelíes de secundaria.

Y el gobierno israelí envía delegados a sentarse en una mesa con este hombre, y a hablar de paz. Y el mundo aplaude. Nunca verán al gobierno español en conversaciones de paz con los líderes de la ETA, ni el gobierno británico negociaría nunca con Thomas Murphy. Y si el presidente Obama se sentara a hablar de paz con Osama Bin Laden, el mundo lo vería como una locura. Pero Israel no puede hacer exactamente lo mismo y ganarse el reconocimiento internacional en el proceso. Ésa es la definición que da el diccionario de “canalla”: comportarse de una manera inesperada o no normal.

Otra parte de la definición del diccionario es el comportamiento o actividad “que ocurre en un lugar o tiempo inesperado”. Cuando se compara a Israel con sus vecinos regionales, se pone de manifiesto hasta qué punto Israel es canalla. Y aquí está el cuarto argumento: Israel tiene un historial de derechos humanos mejor que cualquiera de sus vecinos. Jamás, en ningún momento de la historia, ha habido un estado democrático liberal en Medio Oriente, excepto Israel. De todos los países de Medio Oriente, Israel es el único donde la comunidad gay y lesbiana disfruta de cierta, pequeña, igualdad.

En Kuwait, Líbano, Omán, Qatar y Siria, la conducta homosexual se castiga con azotes, encarcelamiento, o ambas cosas. Pero los homosexuales están ahí un poco mejor, en comparación con sus homólogos de Irán, Arabia Saudita y Yemen, donde son condenados a muerte. Los homosexuales israelíes pueden adoptar, servir abiertamente en el ejército, efectuar uniones civiles, y están protegidos por una legislación anti discriminatoria en términos excepcionalmente enérgicos. Le gana a una sentencia a muerte. De hecho, le gana a Estados Unidos.

La protección de las libertades civiles de los ciudadanos de Israel se ha ganado el reconocimiento internacional. Freedom House es una ONG que emite un informe anual sobre democracia y libertades civiles en cada uno de los 195 países en el mundo. Califica a cada país como “libre”, “parcialmente libre” o “no libre”. En Medio Oriente, Israel es el único país que ha obtenido la calificación de país “libre”. No es de extrañar, dado el nivel de libertad que se les otorga a los ciudadanos de Líbano, digamos —un país calificado como “parcialmente libre”—, donde hay leyes contra periodistas que critican, no sólo al gobierno libanés, sino también al régimen sirio. Espero que la Sra. Booth hable acerca de esto, dada su experiencia laboral como “periodista” para Irán.

Irán es un país calificado como “no libre”, lo que lo sitúa junto a China, Zimbabwe, Corea del Norte y Myanmar. En Irán, como espero que la Sra. Booth diga en su discurso, existe un “Tribunal de Prensa”, que procesa a los periodistas por delitos atroces, tales como criticar al Ayatollah, informar sobre historias que dañen los “fundamentos de la república islámica”, usar “fuentes sospechosas” (es decir, occidentales) o insultar al Islam. Irán es el líder mundial en términos de periodistas encarcelados, con 39 periodistas (que sepamos) en la cárcel en 2009. También expulsaron a casi todos los periodistas occidentales durante las elecciones de 2009. (No sé si la Sra. Booth se vio afectada por ello.)

Supongo que, en realidad, no podemos esperar otra cosa de una teocracia. Que es lo que son la mayoría de los países de Medio Oriente. Teocracias y autocracias. Pero Israel es la exclusiva, la única, la canalla democracia. De todos los países del Medio Oriente, sólo en Israel las protestas contra el gobierno no son aplastadas y no se censura la información.

Tengo un argumento final —el último clavo en el ataúd de la oposición—, y está sentado justo al otro lado del pasillo. La presencia del Sr. Ran Gidor aquí es la única prueba que a cualquiera de nosotros debería bastarle para decir, con toda confianza, que Israel es un estado canalla. Para aquellos de ustedes que nunca han oído hablar de él, el Sr. Gidor es un consejero político agregado a la embajada de Israel en Londres. Es el tipo que el gobierno israelí envió para que lo represente en las Naciones Unidas. Sabe lo que está haciendo. Y está aquí esta noche. Y es increíble.

Consideremos, por un momento, lo que significa su presencia aquí. El gobierno de Israel ha firmado el permiso para que uno de sus representantes diplomáticos, de alto nivel, participe en un debate sobre su legitimidad. Eso es notable.

¿Creen, por un minuto, que algún otro país haría lo mismo? Si en la Sociedad de Debates de la Universidad de Yale se debatiera la propuesta “Esta casa cree que Gran Bretaña es un estado racista y totalitario que le ha hecho un daño irrevocable a los pueblos del mundo”, ¿Gran Bretaña permitiría participar a alguno de sus funcionarios? No.
¿Participaría China en un debate sobre el status de Taiwán? Nunca.
Y no hay absolutamente ninguna posibilidad de que se le permita a un funcionario del gobierno estadounidense participar en un debate acerca del trato a los prisioneros en la Bahía de Guantánamo.

Pero Israel ha enviado al Sr. Ran Gidor para discutir esta noche con una “periodista” estrella de la televisión pseudo realista, y conmigo, un estudiante de derecho de 19 años de edad, totalmente no calificado para hablar sobre el tema en cuestión.

Todos los gobiernos del mundo deben de estar riéndose de Israel en este momento, porque olvidó la regla número 1: nunca hay que añadirles credibilidad a los chiflados mezclándose con ellos. Es la misma razón por la que no veremos a Stephen Hawking ni a Richard Dawkins debatir con David Icke. Pero Israel está haciendo precisamente eso. Una vez más, comportándose de una manera inesperada o no normal. Comportándose como un Estado canalla.

Éstos son los cinco argumentos dirigidos contra los partidarios de Israel. Pero me quedan uno o dos minutos. Y he aquí un argumento para todos ustedes: Israel, deliberada y enérgicamente, no tiene en cuenta el derecho internacional. En 1981 Israel destruyó Osirak, el laboratorio para la bomba nuclear de Sadam Hussein. Todos los gobiernos del mundo sabían que Hussein estaba construyendo una bomba. Y no hicieron nada. A excepción de Israel. Sí, al hacerlo, violó la ley y la costumbre internacional. Pero también nos salvó a todos de un Irak nuclear.

Esa acción canalla debería otorgarle a Israel un lugar de respeto a los ojos de todos los pueblos amantes de la libertad. Pero no es así. Pero esta noche, mientras nos escuchan parlotear, quiero que recuerden algo: mientras ustedes están aquí, el Irán de Jomeini está trabajando en la bomba. Y si son honestos con ustedes mismos, saben que Israel es el único país que puede hacer, y hará, algo al respecto. Israel, por necesidad, actuará de una manera que no responde a la norma, y será mejor que esperen que lo haga de forma destructiva. Cualquier persona sana preferiría un Israel canalla a un Irán nuclear. Excepto la Sra. Booth.

El autor, un estudiante de derecho de la Universidad de Cambridge, en 2011 será becario en UN Watch.

Traducido para porisrael.org

por Jose Blumenfeld

Difusión: http://www.porisrael.org

LA MONEDA DEL GHETTO DE VARSOVIA

ESTA MONEDA LA TRAJO ISAAC PRZYBYLSKI , CUANDO LLEGO A LA ARGENTINA CON SU ESPOSA LUBA Y SUS HIJOS CALIK Y SASHA(ALEJANDRO), EN EL AÑO 1960 APROX.

ISAAC, TIO DE JAIME PRZYBYLSKI, LE ENTREGA ESTA MONEDA COMO TESTIMONIO DE QUE EXISTIO LA BARBARIE NAZI , LO QUE PARA UN SER HUMANO PODIA SER IRREAL, PERO FUE REAL.

PERTENECER A UNA MINORIA ES DIFICIL, POR ESO TENEMOS QUE TRANSMITIR LAS HISTORIAS DE NUESTROS ANCESTROS. INFORMAR ES BUENO, ES EDUCACIÓN, RESPETO HACIA NOSOTROS.

SI OLVIDAMOS DE DONDE VENIMOS O NO NOS INTERESA, PERDEMOS NUESTRA IDENTIDAD Y SI PERDEMOS LA
IDENTIDAD ¿QUIENES SOMOS….?

HOY EN ESTE DIA TAN IMPORTANTE RECORDAMOS, COMO UN GRUPO DE JOVENES LUCHARON EN EL GHETTO DE VARSOVIA HASTA EL FINAL POR LA LIBERTAD Y LA VIDA.!!!!!!! TAMBIEN RECORDAMOS A TODOS LOS SOBREVIVIENTES DE LOS
CAMPOS DE CONCENTRACION Y A LOS PARTISANOS.

HACERLA CIRCULAR ES EDUCAR

Isaac Manzano

 

Fotos de: Cynthia Tunik

Sobre los Protocolos de Sión

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