Italia: El Papa y el rabino de Roma visitaron las Fosas Ardeatinas

29/03/2011

Italia: El Papa y el rabino de Roma visitaron las Fosas Ardeatinas

El papa Benedicto XVI visitó las Fosas Ardeatinas, una mina abandonada al sur de Roma donde los nazis fusilaron en 1944 a 335 romanos, un gran número de ellos judíos, y calificó al nazismo como el “mal más horrendo”.

Acompañado del rabino jefe de Roma, Riccardo Di Segni, y del cardenal Andrea Cordero Lanza di Montezemolo, de 86 años, hijo del coronel partisano Giuseppe Cordero Lanza di Montezemolo, uno de los fusilados en ese lugar, Benedicto XVI dijo que lo ocurrido en las Fosas Ardeatinas es “una gravísima ofensa a Dios”.
“Lo que aquí sucedió el 24 de marzo de 1944 es una gravísima ofensa a Dios, porque es una violencia intencionada del hombre contra el hombre. Es el efecto más execrable de la guerra, de cualquier guerra, mientras Dios es verdad y vida, paz y unidad”, afirmó el Pontífice.
El Papa alemán agregó que había venido a este lugar donde los nazis perpetraron unas de las mayores matanzas en Italia para que no se olvide lo ocurrido e invocar la Misericordia Divina, “que es la única que puede colmar los vacíos, los abismos abiertos por los hombres cuando empujados por la violencia ciega reniegan de la dignidad de hijos de Dios y hermanos entre ellos”.
Recordó que las Fosas Ardeatinas se encuentran muy cerca de las catacumbas romanas y afirmó que en ese “lugar de violencia y de muerte” se encontró un papel donde uno de los fusilados invocaba a Dios que protegiera a los judíos “de las bárbaras persecuciones”.
El Obispo de Roma aseguró que “Dios es la segura garantía de la esperanza, la posibilidad de un futuro diferente, libre de odio y de venganza, un futuro de libertad para todo el mundo”.
Benedicto XVI exhortó a decir sí al bien y rechazar el mal, a creer en el Dios del amor y de la vida.
“En este lugar, doloroso memorial de mal más horrendo, la auténtica respuesta es darse la mano como hermanos y decir Padre nuestro, creemos en Ti y con la fuerza de tu amor queremos caminar juntos, en paz, en Roma, Italia, Europa y en el mundo entero”.
Benedicto XVI comenzó su visita saludando a los familiares de las víctimas. Después colocó un gran cesto de flores ante la lápida que recuerda la matanza, recorrió las grutas de las Fosas Ardeatinas y rezó de rodillas ante las tumbas de las 335 víctimas.
El Papa rezó por los “hermanos asesinados sin piedad”. Su plegaria estuvo precedida de otra en hebreo por el rabino jefe de Roma.
Ratzinger es el tercer papa que visita las Fosas Ardeatinas, tras Pablo VI, que lo hizo en 1965, y Juan Pablo II, en 1982.
El Pontífice alemán -que fue enrolado a la fuerza cuando era un seminarista de 16 años en el cuerpo de los auxiliares para la defensa aérea, como ocurría en aquella época a todos los jóvenes alemanes, y nunca perteneció a las Juventudes Hitlerianas- siempre ha condenado el nazismo, al que denomina “ideología demoníaca”.
Durante su visita en 2009 al Memorial del Holocausto “Iad Vashem”, en Jerusalem, abogó para que “nunca más un horror similar pueda deshonrar a la humanidad”.
En 2006 visitó los campos de concentración nazi de Auschwitz y Birkenau, en Polonia, donde se presentó como “hijo del pueblo alemán” y pronunció una frase que quedará para la historia: “¿Dónde estaba Dios en aquellos días, por qué calló, cómo pudo tolerar ese exceso de destrucción, ese triunfo del mal?”.
La matanza de la Fosas Ardeatinas ocurrió el 24 de marzo de 1944 cuando 335 italianos -en su mayoría presos políticos recluidos en la cárcel romana de Regina Coeli y 75 judíos escogidos al azar- fueron fusilados por los nazis en represalia por la muerte de 33 soldados alemanes ocurrida un día antes en una calle de Roma, en un atentado partisano en la romana Via Rasella, sede de la GESTAPO.
Los fusilamientos se ejecutaron en las Fosas Ardeatinas, a 14 kilómetros al sur de Roma.
La ejecución fue dirigida por el teniente coronel Herbert Kappler, jefe de la GESTAPO en Roma durante la ocupación, y en la misma participaron el capitán de las SS Erich Priebke y el mayor Karl Hass.
Priebke, que actualmente tiene 98 años, fue localizado en 1984 en Bariloche (Argentina). Tras ser detenido y extraditado a Italia, fue condenado a cadena perpetua, que cumple actualmente bajo arresto domiciliario en Roma.
Hass también fue condenado a cadena perpetua y falleció en Roma en 2004 a los 92 años.

Fuente: http://noti.hebreos.net/enlinea/2011/03/29/7798/

Estudiantes israelíes realizarán estudio sobre la colonización judía

 

ACUERDO. La intendente, Blanca Rossi, junto a funcionarios y concejales, recibió en la sede del gobierno comunal a miembros de la Asociación Israelita de Basavilbaso.

Basavilbaso fue la primera colonia judía en el país y pionera en impulsar la Cooperativa Agrícola Sudamericana Lucienville. Por esa razón y por el rico patrimonio histórico de la ciudad del riel, es que estudiantes universitarios de Israel harán un relevamiento y estudio completo de los descendientes de los gauchos judíos.

“Se hará un estudio completo, familia por familia y monumento por monumento. Es para mí una emoción muy grande estar planeando un trabajo tan ambicioso aquí en la Argentina”, afirmó Rebecca Sullum, al presentar a la Municipalidad de Basavilbaso, departamento Uruguay, el trabajo que realizarán en la ciudad unos 20 estudiantes avanzados de universidades israelíes.
La tarea de los extranjeros contará con la colaboración de la Municipalidad y de la Provincia, ya que la idea es preservar la historia y el patrimonio arquitectónico de la ciudad del riel.
La intendente, Blanca Rossi, en compañía de funcionarios de su gabinete, técnicos y profesionales del Municipio, concejales y el titular del Instituto Autárquico Provincial de la Vivienda (IAPV), Julio Aldaz, en representación del Gobierno de Entre Ríos, recibió en la sede del gobierno comunal a miembros de la Asociación Israelita de Basavilbaso, encabezados por Miguel Bajaroff, y a Rebecca Sullum, coordinadora de la Jewish Heritage de Israel, y sus colaboradores.
“Estamos honrados de contar con vuestra visita. Nuestro pueblo nació con el ferrocarril y la colonización judía por lo que no podemos menos que ponernos a entera disposición para apoyar todo lo que ustedes realizarán por rescatar la historia”, dijo Rossi.
RESCATE. Por su parte, Bajaroff aseguró que su comunidad celebra que una universidad, de una fundación de Israel, con el auspicio del Gobierno de esa Nación, esté interesada en conocer y rescatar la rica historia de una comunidad judía de la diáspora como lo es la de Basavilbaso. “Nos sentimos honrados porque en el marco comunitario nacional hemos sido elegidos para hacer este trabajo de investigación, siendo una segunda experiencia a nivel mundial porque la primera fue en Sarajevo”, afirmó.
“El trabajo que se encarará nos ayudará a despertar el entusiasmo que nos transmitió Julio Aldaz de poder concretar que la sinagoga ubicada en calle Ramírez, se convierta en museo, algo que no ocurrió antes y hasta ahora en el país y una de las pocas en todo el continente, de la comunidad judía argentina”, opinó el titular de la Asociación Israelita de Basavilbaso.
“Siento una enorme alegría que esto se pueda hacer. Muchas veces hemos conversado con los dirigentes de la comunidad judía de Basavilbaso de la necesidad de impulsar este tipo de iniciativas. No hace mucho el presidente de la empresa provincial de energía (Enersa) dijo estar dispuesto a financiar los estudios técnicos para preservar la centenaria sinagoga de la Colonia Nº 1, y el ministro de Planificación, Guillermo Federik, no sólo está interesado sino que me pidió se los transmita con el compromiso de hacer todo lo que esté al alcance de la cartera a su cargo por preservar el patrimonio arquitectónico de la colonización judía”, acotó.
Por su parte, el ex intendente y titular del IAPV, recordó –según publicó el portal de FM Riel– que vive en el barrio donde está emplazada la sinagoga que se pretende convertir en museo y dijo que la historia que hay de los inmigrantes, y no solo judíos, “es muy rica”, y “merece y debe ser institucionalizada y con un espacio adecuado donde preservarlas, por su gran valor histórico, para nosotros y también para quienes vienen a visitarnos, evitando que se pierdan o que terminen en manos de coleccionistas”.
La intendente Rossi advirtió que a partir de este trabajo la ciudad, que tiene más de 120 años y no cuenta con un museo, estará más cerca de concretarlo y que su administración apoyará decididamente que esto ocurra.
TRABAJO. Rebecca Sullum precisó que entre 18 a 20 personas, todos estudiantes avanzados de universidades israelíes, que integrarán un equipo interdisciplinario, tendrán a su cargo el trabajo de campo, que demandaría unas tres semanas, en el mes de febrero de 2012.
La directora del proyecto adelantó que las conclusiones del trabajo, que será presentado a toda la comunidad de Basavilbaso, estarán en tres idiomas. “Se hará un estudio completo, familia por familia y monumento por monumento. Es para mí una emoción muy grande estarplaneando un trabajo tan ambicioso aquí en la Argentina”, afirmó.
Luego dijo que está acompañada de especialistas en preservaciones, con los que sostienen al proyecto, el que tiene 8 años y con el cual ha trabajado en Europa del Este, y que es la avanzada –para conocer el terreno– en donde se concretará la nueva misión, para lo que será necesario “aceitar” muchos aspectos de la logística. “Serán 30 los estudiantes universitarios, de las más diversas especialidades, sobretodo arquitectura, fotografía, historia, arte que llegarán a Basavilbaso, quienes fueron seleccionados entre más de 200 que habían manifestado su interés en venir, para hacer su aporte multidisciplinario”, detalló.

Judíos en el Nuevo Mundo

LA PRIMERA LUZ DEL AMANECER

El amanecer de la vida judía en el Nuevo Mundo llegó con la embarcación de los barcos de Colón intentando llegar a India. Muchos han conjeturado que el mismo Colón ha sido un marrano judío. Lo que no se sabe tanto es que entre su personal había seis judíos quienes fueron los primeros en pisar las tierras del Nuevo Mundo!

LOS JUDÍOS EN LA EXPEDICIÓN DE COLÓN
Los judíos en la expedición de Colón fueron: Rodrigo De Triana, el marinero que vio tierra por primera vez; Roderigo Sánchez de Segovia, cirujano (SURGEON); Maestre Bernal, médico; y Alfonso De La Calle, marinero.

ZARPARON EN TISHA B´AV
Colón registró que, “después de que los monarcas españoles echaron a los judíos de sus reinos y tierras, me encomendaron realizar el viaje a India con una flota equipada.” La fecha para salir había sido fijada para el 2 de agosto de 1492, que también era la fecha final para la expulsión de los judíos de España. Miles de judíos congestionaron la zona de Palos de la Frontera, la entrada (INLET) marítima al Golfo de Cadiz. Aquí también Colón estaba reuniendo a su flota que consistía en las famosas Nina, Pinta y Santa María. Parte de su personal eran conversos – judíos que habían sido bautizados por la fuerza, pero permanecían judíos. Entre ellos estaba Alfonso de la Calle, un BURSAR que estaba viviendo en Hispaniola; Rodrigo Sánchez de Segovia, un SURGEON. Otro SURGEON, Maestro Bernal de Tortosa, recién había escapado de la Inquisición. Luis de Torres era un judío que había aceptado el bautismo justo a tiempo para anotarse en la flota de Colón.

LUIS DE TORRES
De Torres sabía hebreo, arameo y algo de árabe. Simon Wiesenthal especula que “después de pisar América por primera vez, las primeras palabras que fueron dirigidas a los nativos eran hebreas.” Lo que se sabe con seguridad es que Torres fue el primer colono europeo en el Nuevo Mundo. Armó su pequeño imperio en Cuba, luego de llevar una expedición a su interior y ganarse la amistad del rey indio.
Como gobernador independiente de un territorio español, Torres recibió un préstamo anual de la familia real española.

EL PRIMER COLONO JUDÍO EN NORTEAMÉRICA (1654)
El primer grupo de judíos sefaradí y ashkenazi llegaron a Nueva Ámsterdam en septiembre de 1654, escapándose de la Inquisición en Recife, Brasil. Pero no fueron bienvenidos en la colonia holandesa de Nueva Ámsterdam. Peter Stuyvesant intentó negarse a darle refugio a los refugiados, y protestó ante la Dutch West India Company en contra de la “raza miserable” que profesaba una “religión abominable”. Afortunadamente, algunos de los directores de la compañía eran judíos y utilizaron su influencia.

ASSER LEVY:
INSISTE EN SERVIR EN LA GUARDIA CIUDADANA

Los judíos bajo el gobierno de Peter Stuyvesant en la Nueva Ámsterdam no podían servir en la milicia por “la falta de voluntad del resto de los soldados de estar en guardia junto a dicha nación (los judíos).” En cambio, los judíos tenían que pagar un vergonzoso impuesto.
Asser Levy, uno de los primeros colonos judíos, luchó y ganó el derecho de participar de la guardia ciudadana en noviembre de 1655.
Después de que Levy también ganó el derecho de tener un comercio en la comunidad, construyó un próspero negocio y abrió una carnicería kosher. Se convirtió en el ciudadano más prominente de Nueva York en el siglo 17.

LAS PRIMERAS SINAGOGAS (1730 Y 1834)
Bajo la influencia de Stuyvesant, los judíos no tenían el permiso de construir sinagogas. Esta situación cambió después de que Nueva Ámsterdam se rindió ante los británicos en 1664. A pesar de que había pruebas de que se realizaban servicios en secreto ya desde 1695, la primer congregación, Shearith Israel – fue organizada alrededor de 1706.
En 1730, los judíos construyeron una pequeña sinagoga en Mill Lane. En aquel entonces, habían sólo 30 judíos en la ciudad de Nueva York. La sinagoga se expandió y volvió a inaugurarse en 1818.
Cuando la congregación creció, se mudó y construyó una nueva sinagoga en la calle Crosby, que ocupó entre 1834-1860. Los restos históricos de la primer sinagoga aun se pueden ver en el edificio actual de Shearith Israel en West 70th en Manhattan.

JUDAH TOURO:
Soldado y filántropo (1775-1854)
Judah Touro nació el 16 de junio de 1775. Creció en Newport, Rhode Island, segundo hijo de Isaac Touro, un jazan en la sinagoga sefaradí de Newport. Cuando los Estados Unidos adquirieron Nueva Orleáns en 1803, su economía floreció y Judah se estableció como un comerciante, marinero y líder en la vida social local. Durante la guerra con Inglaterra en 1812, Touro luchó como voluntario bajo el comando del general Andrew Jackson. Resultó gravemente herido, y luego de una dolorosa recuperación, se dedicó a sus negocios.

EL DESPERTAR DE LA CONCIENCIA JUDÍA
En sus 50 y 60 años la mayor parte de la caridad de Touro fue dirigida a causas no judías. Por ejemplo, donó los u$s 10.000 que hacían falta para completar el Monumento Bunker Hill en Boston. Cuando entró en los 70, su vida se vio significativamente influenciada por su relación con dos líderes judíos – Gershom Kursheedt y Rabí Isaac Leeser. Estos hombres profundizaron la conciencia judía de Touro y como resultado él construyó una sinagoga, una escuela judía religiosa, un hospital judío y un cementerio en Nueva Orleáns.
Durante el último año de su vida, Touro donó toda su fortuna para fortalecer la vida judía en los Estados Unidos. Dio u$s 10.000 a la congregación de Newport, que luego pasó a llamarse Touro Synagogue. El dinero que dejó fue la suma más grande que alguien había dejado hasta ese momento.

Filántropo generoso
El epitafio en la lápida de Judah Touro dice: “Está anotado en el libro de la filantropía, será recordado para siempre.” El nombre de Touro está fuertemente asociado con la filantropía y la generosidad de los judíos norteamericanos.

MORDEJAI MANUEL NOAH
Periodista, patriota norteamericano, sionista (1785 – 1851)
Mordejai Manuel Noah fue un periodista y político norteamericano. Nació en Filadelfia el 19 de julio de 1785. Mordejai era el hijo mayor de Manuel Noah, un inmigrante de Mannheim, Alemania, y de Tzipora Phillips, cuyo padre sirvió como jazan en la Congregación de Shearith Israel en Nueva York. A pesar de que tres de sus abuelos eran ashkenazim, Noah remarcó siempre su identidad sefaradí, ya que le dio raíces más profundas en Norteamérica y un estado de mayor aristocracia en la comunidad judía.
Noah fue el judío más influyente de los Estados Unidos en el siglo 19. Era editor, periodista, PLAYWRIGHT, político, abogado, juez de la corte de apelaciones, SURVEYOR del puerto de Nueva York, tenía cargo alto en el ejército de Nueva York y un zionista utópico.

Periodista
A los 26 años, Noah escribió artículos en un diario de Charleston sobre la guerra de 1812 contra Inglaterra. Como resultado de estos artículos, lo nombraron Cónsul de los Estados Unidos en Túnez. En 1815, se fue a vivir en Nueva York y trabajó en el periodismo y la publicación. Escribió obras populares que reflejaban su patriotismo, y fundó y editó diarios, entre ellos el New York Enquirer y el Evening Star.
Noah apoyó la educación y el cuidado médico. Fue el fundador de la Universidad de Nueva York y tuvo la visión del Hospital Mt. Sinai que fue construido después de su muerte.

Inaugura la primer sinagoga
La primer sinagoga de Nueva York, Shearith Israel, fue construida en 1706. La sinagoga fue expandida y reinaugurada en 1818 cuando Mordejai Manuel Noah hizo un discurso en el cual reclamó que “hasta que los judíos puedan recuperar sus derechos antiguos y el dominio (en la Tierra de Israel), este será su país elegido. Aquí pueden descansar de las persecuciones, estarán protegidos de la tiranía y la opresión, y tendrán igualdad de derechos e inmunidad.”

Visión Utópica: La isla de los judíos en el río Niagara
Al estar profundamente atento a los problemas judíos, Noah persuadió a un benefactor rico a comprar una grande porción de Grand Island para que sea la ciudad temporaria para refugiar a los judíos del mundo. Grand Island estaba ubicada en el río Niagara cerca de Búfalo. Esperaba construir una colonia judía ahí llamada Ararat! A pesar de que el proyecto despertó interés, fue un fracaso.

Sionista ardiente
Después de su desilusión con la creación de un refugio para los judíos en Grand Island, comprendió que la Tierra de Israel era la única respuesta para un hogar para los judíos. Dio charlas y escribió sobre esta necesidad de un hogar, expresando ideas que precedieron a las de Leo Pinsker y Teodoro Herzl. Sus planes y su grandioso estilo fueron tratados con ridiculez por los judíos prominentes de la época, y terminó siendo un visionario que tenía la razón frente al resto del mundo que se estaba equivocando.
Noah apoyó activamente a la congregación de Mikveh Israel en Filadelfia y Shearith Israel en Nueva York. Fue el judío más conocido de Norteamérica cuando murió en 1851.

Las propuestas sionistas de Noah
En las propuestas de Noah encontramos aciertos proféticos que recién fueron aceptados por el pueblo algunas generaciones más tarde:
- Los judíos están en una condición favorable para volver a poseer la tierra prometida y organizar un gobierno libre y liberal.
- Cada intento de colonizar a los judíos en otros países ha fallado.
- El primer paso es solicitar al Sultán de Turquía el permiso para que los judíos compren y posean la tierra.
- Aquellos que desean vivir en la Tierra Santa y no tienen los medios para hacerlo, pueden recibir ayuda de sociedades… que los ayuden a alcanzar dicho objetivo.
- Los puertos del Mediterráneo serán ocupados por judíos. El valle del Jordán será ocupado con agricultores de Alemania, Polonia y Rusia.

Noah escribió estas palabras medio siglo antes de que Teodoro Herzl escribió Der Judenstaat, y más de un siglo antes del establecimiento del Estado de Israel!
Esta fascinante figura de la historia judía es prácticamente desconocida hoy en día. Espero que se investigue más y que su historia sea conocida.

 

Fuente: http://www.delacole.com/

1012-La Circular Número 11 del año 1938

La Circular 11 estaba destinada específicamente a detener la entrada al país de judíos europeos que huían del régimen nazi.

La Circular Número 11 del año 1938 fue uno de los secretos más celosamente custodiados por el Estado argentino. Firmada por el canciller José
María Cantilo el 12 de julio de 1938 y enviada a todas las delegaciones de este país en el mundo, la Circular 11 estaba destinada específicamente a detener la entrada al país de judíos europeos que huían del régimen nazi. La instrucción negaba tácitamente la visa a ciudadanos de origen judío, en tiempos en que la Alemania nazi ponía en marcha el Holocausto.

En su primer párrafo, la circular se refiere a la Conferencia de Evian, que sesionó del 6 al 13 de julio de ese mismo año en Francia, donde más de 30 países, incluyendo Estados Unidos y Argentina, firmaron un acuerdo buscando un destino seguro para los refugiados judíos que huían de Alemania y Austria. O sea que al mismo tiempo que participaba en una conferencia sobre estos refugiados, Argentina dictaba una norma prohibiendo su ingreso al país.

Así, la circular neutralizaba secretamente los “compromisos… que puedan derivar de nuestra participación en las Conferencias y organizaciones internacionales que estudian en estos momentos una solución general al respecto”. La “organización internacional” referida era nada menos que la Liga de las Naciones, que a principios de ese mismo año trató también el tema de los refugiados judíos que huían de la Alemania nazi.

La circular citaba asimismo “los convenios bilaterales últimamente celebrados para la admisión de agricultores extranjeros”, una clara alusión a los acuerdos de colonización que Argentina había firmado para la admisión de agricultores judíos alemanes.19Para detener el influjo que pudiera resultar de estos acuerdos, la circular ordenó a los cónsules argentinos “negar la visación… a toda persona que fundadamente se considere que abandona o que ha abandonado su país de origen como indeseable o expulsado”.
La referencia “indeseable” como sinónimo de judío era de uso corriente en documentos de Cancillería de la época. El archivo de Cancillería guarda también cartas en las que los cónsules argentinos invocaron la ”Circular 11″ como justificativo para la negación de visas a judíos.
Así, sin emplear explícitamente la palabra “judíos”, la circular dejó bien en claro su objetivo.

La Circular Número 11 del año 1938 fue descubierta en 1998 por la investigadora Beatriz Gurevich durante su paso por la Comisión de Esclarecimiento de las Actividades del Nazismo en la Argentina (CEANA), una entidad creada por el canciller Guido Di Tella durante el gobierno de Carlos Menem. La señora Gurevich encontró la circular «perdida» entre los cajones de la embajada argentina en Estocolmo (Suecia).

Sin embargo, la investigadora decidió abandonar su cargo luego que reportó su hallazgo y las autoridades de entonces decidieran nuevamente archivarlo y, presumiblemente, destruirlo y no revelar su contenido.20Fue sólo desde que la Fundación Wallenberg decidió hacer pública una copia en su sitio de internet cuando la Circular 11 comenzó a ser conocida de modo masivo en Argentina y el resto del mundo.

La orden secreta también vio la luz cuando se presentó en el libro La auténtica Odessa del investigador argentino Uki Goñi, publicado en 2002.

Finalmente la medida, que estaba en desuso pero vigente desde 1938, fue derogada después de casi setenta años el 8 de junio de 2005 durante el gobierno del entonces presidente Néstor Kirchner, quien estuvo presente en el acto en que el canciller Rafael Bielsa derogó la circular secreta de su ministerio.

En el acto de derogación, realizado en el Salón Sur de la Casa de Gobierno, también se encontraban el Ministro del Interior argentino, Aníbal Fernández, y Natalio Wengrower, vicepresidente de la Fundación Wallenberg.

Hitler y los alemanes

La reconciliación de una nación con un pasado oscuro y doloroso

Juan Manuel Palacio Para LA NACION Viernes 21 de enero de 2011 | Publicado en edición impresa

El autor es historiador, investigador del Conicet y profesor en la Universidad Nacional de San Martín

Desde el 15 de octubre y hasta el 27 de febrero próximo puede verse en la ciudad de Berlín la exposición que lleva el título de este artículo (Hitler und die deutschen). Situada en el subsuelo del imponente palacio que alberga el Museo de Historia de Alemania, en la avenida Unter den Linden, la exposición tiene como propósito mostrar, a través de documentos de la época, diarios, fotos y videos, así como objetos diversos de la vida cotidiana (uniformes, souvenirs, artículos de consumo), “la interrelación entre el poder carismático de Hitler y las expectativas y comportamientos del pueblo” alemán o -como explica en otro pasaje el folleto que acompaña la muestra- “las condiciones políticas y sociales y las sensibilidades mentales del pueblo alemán” de entonces, que explican el fenómeno del nazismo.

Organizada cronológicamente, la muestra abarca desde la construcción del liderazgo de Hitler dentro del nacionalsocialismo en los años veinte, hasta su caída, en1945, y destaca algunos temas como la construcción de la “comunidad nacional” luego de la toma del poder en 1933, la vida durante los años de la guerra y la sociedad frente a la segregación racial y la campaña de exterminio.

El argumento central de la exhibición sostiene dos tesis centrales, que son repetidas una y otra vez en los textos que acompañan cada conjunto de objetos o fotografías. La primera es que Hitler no era una persona con cualidades personales demasiado excepcionales, una especie de genio o líder innato que encandiló al pueblo alemán gracias a esas virtudes, sino un “emergente” de ese pueblo, que tuvo la habilidad de aglutinar y poner tras de sí voluntades, ideas, expectativas, pero también prejuicios y frustraciones prevalecientes en grandes sectores de la sociedad alemana de entonces. La segunda tesis es que tanto el ascenso de Hitler al poder, como su permanencia en él y el éxito de sus políticas (desde sus campañas militares hasta su campaña antisemita y de limpieza étnica) no hubieran sido posibles sin el acompañamiento de la inmensa mayoría del pueblo alemán, que fue expresado de distintas formas, que iban desde el fanatismo hasta el consenso pasivo, pasando por entusiasmos más o menos moderados. Fotos y videos (de los actos multitudinarios, de la gente que espontáneamente se abalanzaba al paso del Führer para vivarlo y abrazarlo) así como postales diversas que exhiben a una sociedad que orgullosamente celebraba los triunfos militares, el poder de la nación alemana y el optimismo del progreso material, reflejan muy vivamente esa compenetración entre Hitler y la sociedad que lo engendró y los apoyos masivos con que contó durante los años que ocupó el poder.

Y es en ese mensaje, en el momento y la forma en que se emite, así como en los efectos que provoca su visita, donde radica el enorme significado histórico de esta exposición. Los alemanes esperaron 65 años para tener una exhibición así. N oes que no haya otras que tratan esos años y exhiban partes de los efectos del nazismo (desde museos del Holocausto hasta la misma “Topografía del terror”, también en Berlín, pasando por la parte dedicada a los años del nazismo en la colección permanente del museo de historia alemana). Me refiero a una sobre Hitler, así, con nombre y apellido, en un país en que ese nombre y todos los símbolos ligados a él -de la esvástica al bigote- están cubiertos no sólo por un grueso manto de tabúes (el nombre Adolfo sencillamente ha dejado de usarse en ese país, al igual que ese corte de bigote), sino de protecciones y prohibiciones legales, gracias a las cuales, entre otras cosas, la preparación de la muestra tomó casi diez años. Me refiero también a que, llegado el momento y superados todos los obstáculos, la exhibición se realiza en la capital del país y, dentro de ella, en un lugar central, no sólo por la ubicación geográfica, sino porque ocupa un lugar en el museo más importante de historia de Alemania. Es decir, que es Hitler, nombrado, apropiado -como un exponente del pueblo alemán de entonces- y exhibido en y con la historia de Alemania.

También son importantes los efectos que provoca la muestra. Si visitándola uno se detiene por un minuto y se da vuelta hacia el público, el espectáculo que ve es sobrecogedor. Lo primero que se ve es mucha gente -el día que lo visité era un día de semana a media tarde- y una proporción mayoritaria de alemanes (al revés de lo que ocurre en la colección permanente del museo). Desde una pareja de ancianos con una mueca indescifrable en el rostro contemplando una foto en la que se ve a Hitler abrazado a su paso por mujeres y niños, hasta jóvenes y niños acompañados por sus padres y abuelos, todos recorren la muestra con gesto adusto y un silencio de misa que emociona. Como si se tratara de una procesión, un pasaje necesario, una ceremonia de catarsis colectiva en la que es difícil no sentirse un convidado depiedra, un intruso que espía algo que es a la vez colectivo y muy privado.

Como argentino, es imposible salir de esa exposición y no quedarse reflexionando. No se trata de extraer fáciles moralejas ni de volver a decir “¡qué bien hacen las cosas los alemanes!”. Pero creo que hay que tomar nota de la seriedad, el cuidado y el tiempo que se han tomado para tratar de frente el tema más delicado de su historia. Tiempo que no ha sido en vano, ya que el resultado e simpecable: una exposición que tiene un claro propósito de reconciliar a los alemanes con ese pasado oscuro, doloroso,vergonzoso y hasta ahora innombrable, pero que no por eso deja de contener un mensaje duro, que sin embargo es transmitido con delicadeza, sin adjetivos innecesarios (las expresiones “solución final” o “exterminio” no necesitan, además, ser adjetivadas) ni pancartas condenatorias que, sin duda, sobrarían. Es evidente que se trata de una muestra organizada por un equipo de gente que tiene una doble distancia con los hechos que narra: la que da el tiempo transcurrido y esa otra que es “técnica” o profesional (ya que, además de los curadores, es evidente la participación de historiadores en la elaboración del texto).

Creo que los argentinos (todos, en la primera persona del plural, no éste o aquel gobierno) estamos todavía muy lejosde poder tener un museo o una exhibición que hable, no de la dictadura, no de los desaparecidos, sino de Videla (o Massera o la dictadura) y los argentinos. Y es probable que lo estemos por buenas razones, entre las cuales no es menor el hecho de que es muy difícil -diría “casi imposible”- pensar en semejante muestra con buena parte de los protagonistas vivos y, por así decirlo, la sangre todavía tibia de nuestros muertos. Lo máximo que podemos lograr está a la vista y es, a lo sumo, exhibiciones que muestran el horror, pero como caído del cielo y no como algo en lo que desembocó y provocó la sociedad argentina toda; algo que pasó y generó víctimas y desaparecidos, pero cuya relación con el drama general de esos años no sabemos, no importa o no se nos cuenta, así como tampoco el grado de acompañamiento, consenso o aval de la sociedad con que contó la dictadura militar.

Hace unas semanas, el semiólogo e historiador Tzvetan Todorov fue invitado a la Argentina a visitar algunos lugares destinados a  conservar la memoria del terrorismo de Estado (la ESMA, el Parque de la Memoria). Las conclusiones que sacó de la visita y de la manera en que los argentinos lidiamos con ese pasado doloroso las volcó en una nota muy crítica en el diario El País del 7 de diciembre pasado, que La Nación también publicó. En ella básicamente sostiene que la memoria que en esos lugares se preserva está sesgada y olvida (u oculta) partes enteras de la historia, en particular el contexto en el que ese horror tuvo lugar, y que por lo tanto, en ese camino, estamos condenados a no comprender nunca la historia. Es la impresión de ese extranjero calificado(y, yo me temo, la de muchos otros también) sobre lo que hacemos los argentinos con la memoria de años traumáticos. Exactamente lo opuesto que siente un extranjero luego de visitar esta exhibición en Berlín.

© La Nacion

ABC Madrid 27/11/2010
Sociedad / VADE MECUM
Nuremberg y la justicia
Las guerras injustas y los crímenes contra la humanidad, tarde o pronto, deben tener su justa respuesta judicial
JORGE TRIAS SAGNIER

Día 27/11/2010

El 20 de noviembre de 1945 se iniciaron en el Palacio de Justicia de Nuremberg las sesiones del Tribunal Militar Internacional que terminaron con la condena a muerte, y a otras penas menores, de un puñado de dirigentes políticos y militares, entre ellos Goering, Ribbentrop y Hess, de los miles y miles que durante doce años gobernaron Alemania y Europa. Se trataba de que no quedase impune la inhumana conducta de sus principales responsables. Además, con la liberación de los campos de exterminio, se comenzó a tener documentación gráfica de algo que ya conocía el mundo entero desde hacía años: el genocidio contra el pueblo judío.

Organizado por la Casa Sefarad Israel nos hemos encontrado en la Sala 600 —la Sala del Tribunal del Pueblo— un grupo de españoles para reflexionar sobre «Shoah, genocidios y crímenes de lesa humanidad», así como su proyección en los actuales tribunales internacionales y el concepto de justicia universal. Jueces y fiscales de la Audiencia Nacional, parlamentarios, abogados, el Instituto de Cultura Gitana, el ex Defensor del Pueblo Enrique Mugica, y miembros del Consejo General del Poder Judicial llevamos días debatiendo sobre estas cuestiones, primero en Francia y ahora en Alemania. El martes nos reunimos con Benjamin Ferencz, de 90 años, fiscal estadounidense de los juicios de Nuremberg, para conocer de primera mano algunos detalles sobre sus sesiones.

Las guerras injustas y los crímenes contra la humanidad, tarde o pronto, deben tener su justa respuesta judicial. En los años pasados, gracias a la labor de un puñado de jueces y fiscales de la Audiencia Nacional, se sentó en el banquillo a Pinochet y a algunos de los responsables de la dictadura argentina. El ejemplo fue seguido por otros países como Alemania. La llamada Justicia Universal está todavía en sus inicios; y el tratado que creó la Corte Penal Internacional aún no ha sido ratificado por algunas naciones. Pero Nuremberg, que durante años desfiló al paso de la oca, es hoy un lugar de referencia sobre la justicia en su más elevada acepción.

Max Berliner fue distinguido por la Legislatura de la ciudad de Buenos Aires

15.12.2010 09:44  |

El actor y director Max Berliner fue distinguido hoy como Personalidad Destacada de la Cultura de la ciudad de Buenos Aires, título que otorga la Legislatura porteña, por su defensa de la lengua idish.
“Fundamentalmente fue un precursor en la difusión de la lengua idish”, resaltó, en diálogo con la Agencia Judía de Noticias (AJN), María José Lubertino, legisladora por el Encuentro Popular para la Victoria y quien impulsó la propuesta.
No obstante, Lubertino aclaró que la iniciativa surgió por pedido de jóvenes actores y de personalidades de la comunidad judía argentina.
Actor de La Patagonia Rebelde y de Highlander II, entre otras películas, Berliner fue distinguido en un acto que se realizará en el salón Montevideo de la Legislatura Porteña (Perú 160 de la ciudad de Buenos Aires).
“La iniciativa, en principio, surgió a partir de distintas personas que fueron candidatas para ser personajes de la ciudad. Esta es una propuesta de muchos jóvenes actores y también de mucha gente de la colectividad. Maestro de actores, una persona de una trayectoria personal y familiar inigualable”, subrayó Lubertino.
Nacido en Varsovia el 23 de octubre de 1919, Berliner se mudó con su familia a la Argentina, cuando él tenía dos años. Su madre era costurera y su padre broncero, y se mudaron al barrio de Once.
A los cinco años de edad, Max Berliner, quien trabajaba en una fábrica de camas, debuta en una obra teatral, con un parlamento en idish, en una obra de Sholem Aleijem, Inmigrantes.
“Fundamentalmente, Max fue un precursor en la difusión de la lengua idish, y sus obras tenían la temática judía. Llegó a dirigir el elenco estable de la AMIA”, resaltó Lubertino.
En la red de Internet circula un cometario de Berliner que resume su espíritu. “El idish tiene que ser un idioma y no un dialecto. Hay muchos que están luchando por el idish, como yo. Está bien que cuando surgió el Estado de Israel se haya impuesto el hebreo; pero no se puede eliminar el idish. Los seis millones de muertos en los campos de concentración hablaban idish”, afirmó.
Lubertino rescató las interpretaciones que Berliner realizó en El gaucho judío y Plata Dulce, pero también trabajó en el Teatro Cervantes y en el San Martín personificó a Albert Einstein.
Desde 1947, Max ejerció como profesor de teatro y música en idish en la escuela Sholem Aleijem, durante casi 60 años.
Por su trabajo, la escuela bautizó a su salón de actos con el nombre de “Max Berliner”.
En diálogo con AJN, Berliner agradeció la distinción y destacó la necesidad de recuperar importantes lugares de la cultura que fueron olvidados en el Barrio de Villa Crespo, donde históricamente se concentraron las familias judías de Buenos Aires.
Justamente, el actor y la diputada Lubertino recorrieron las calles de Villa Crespo y sus principales atractivos culturales.
“Recorrimos Villa Crepo y hablamos del teatro en idish”, comentó la legisladora, quien expresó su alegría porque la propuesta con el reconocimiento a Berliner fue aprobada durante este año.
En un mini reportaje con el diario Clarin, Berliner expresó: “No me esperaba el reconocimiento. muy emocionado. Nunca me lo hubiera imaginado. Pero hay que remar 85 años de carrera”.
“Siempre rescato lo positivo y no creo en el proverbio que dice: “No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”. Yo dejo proyectos para mañana. Eso me impulsa. La vida es lo más bello que hay y yo estoy re contento de vivirla”, agregó.

Facebook de Max:
http://www.facebook.com/profile.php?id=1643310856

AJN y Clarín

Idiomas judíos

Hasta la destrucción del primer templo de Jerusalén por los babilonios en el siglo VI a.C., el pueblo judío poseía un solo idioma: el hebreo, la lengua de la Biblia. Posteriormente la lengua fue influenciada por el arameo, idioma semítico del lejano oriente. El Talmud, el más importante y sagrado texto después de la Biblia, concluido en el siglo VI D.C., fue escrito en esa lengua. Este mismo explica los textos bíblicos y proporciona una especie de código normativo a la vida de la comunidad en todos sus aspectos.

Durante la era helenística, el pueblo judío adoptó el griego y, con la expansión del Islam, el árabe fue la lengua de muchos judíos de los pueblos del Mediterráneo. Por ejemplo, en Persia, desarrollaron versiones de dialectos específicamente judíos.

Aquellos judíos que emigraron a Italia u otras áreas del Imperio Romano adquirieron como lengua el latín y, más tarde aun, las lenguas Romances de la Edad Media que dieron origen a las distintas lenguas modernas de Europa.

Los judíos sefardíes (del vocablo hebreo Sefarad: España) crearon su propia lengua: el Ladino o Judezmo. El ladino refleja a las sagradas escrituras ya que nació traduciendo textos sacros hebreos a lengua vernácula y, el judezmo es la lengua hablada. Esta lengua mezcla de castellano medieval, hebreo y otras lenguas regionales fue llevada con los judíos al ser estos expulsados de España en 1492 a Portugal y otras áreas de influencia del Mediterráneo.

Pero sobre todas las lenguas creadas por los judíos en la diáspora, es el Idish la que más desarrollo ha alcanzado no sólo en su lugar de origen sino que se ha esparcido por el mundo entero desde Asia hasta Africa y desde Europa hasta América y ha enriquecido con su vastísima obra literaria a millones de seres humanos.

El idish y su expansión geográfica.

El Idish nació alrededor del año 1000 cuando judíos de Italia, Francia y resto del Imperio Romano comenzaron su migración hacia la zona del río Rin, lo que hoy es Alemania. Esta época es coincidente con el nacimiento en ese milenio de muchas lenguas europeas modernas.

La migración judía hacia el río Rin comenzó con el impacto de las cruzadas, que trajeron el idioma Idish a Europa Central, específicamente lo que hoy es Checoslovaquia y Austria.

Con un gran caudal de judíos que lo hablaba, la lengua se expande luego por Polonia y hacia los ríos Duina, Dníeper y Dniéster.

Todo ese sector de judios sumados a los de Ucrania, Lituania, Estonia y Letonia se denomina Ashkenazim; esta palabra deriva del nombre hebreo medieval de Alemania: “Ashkenaz”.

Durante el siglo XIX el numero de judíos en Europa Central y del Este creció notablemente y por ende, los hablantes del Idish.

Con otra gran migración en el último cuarto del siglo XIX, el Idish fue transportado por los mares a nuevos continentes: América, Africa, Australia, Israel. Para esta época, el número de hablantes del Idish alcanzó los 12.000.000, cifra fatalmente reducida tras el exterminio de 6.000.000 de judíos durante el Holocausto en manos de los nazis.

El idioma idish y sus componentes: su inserción en el mundo moderno.

Varios son los componentes del idioma idish: el hebreo. el alemán, el elemento romano y el eslávico.

Cuando se establecieron los judios a orillas del alto Rin la lengua Idish adoptó algunas variedades de localismos alemanes. En su período inicial hasta el siglo XII, el Idish era el idioma usado por los judíos que arribaban de las áreas en las que se hablaban las lenguas romances. Muchos vocablos hebreos y arameos que fueron tomados de la Biblia y luego del arameo del Talmud se convirtieron también en parte del idioma idish contemporáneo. Algunas pocas palabras de origen latino perduran en el idish contemporáneo, como por ejemplo :

Leienen: (leer) deriva del latin “legere”

Benchn: (bendecir) deriva del latin “benedicere”

Reconocemos amplias influencias de distintos dialectos alemanes.

Más adelante se suman los elementos eslavos del checo, polaco, ucraniano y también ruso.

En una frase común del idish se puede rastrear estas influencias

“RABOISAI, MIR VELN BENCHN, ZOGT DER ZEIDE”

Raboisai: señores, Hebreo

Mir: nosotros, Antiguo alemán

Veln: vamos, Antiguo alemán

Benchn: bendecir, Latin


Zogt: dice, Aleman medieval

Der: el, Aleman medieval

Zeide: abuelo Eslavismo antiguo

En el transcurso de los siglos XIX, XX y XXI se incluyeron vocablos producto del avance de la tecnología y de diferentes disciplinas y surgen ciertos neologismos. EJEMPLO: teléfono celular: tzelke es el término adoptado (cell: célula en inglés).

Es muy común que los docentes debamos convertirnos con nuestros equipos académicos en creadores de ellos. Ante la pregunta de un alumno acerca de cuál es el término utilizado para la palabra “peaje”, debemos poner manos a la obra en nuestras fuentes. Recurrimos a un hecho protagonizado por el filosofo judío M.Mendelson. Al ser invitado a la Universidad de Francfort para dictar una conferencia debe atravesar el puente que cruza el río. Existía una ley medieval por la cual los animales y los judíos debían abonar por el cruce del mismo (léase hoy peaje). Al exigírsele el pago correspondiente y comprobando que a su lado por un animal se hacía efectivo dicho impuesto exclamó: ¡que el animal brinde la conferencia para Uds. en la universidad! Dio media vuelta y el “vegtzol” no lo abonó.

La búsqueda en la recuperación del idioma es lo que tanto interés despierta en lingüistas historiadores, etnógrafos, sociólogos, músicos, folcloristas e investigadores de la cultura. Jóvenes judíos y no judíos del mundo entero son atraídos y se interesan por el estudio de la lengua Idish.

El Mercado Común Europeo con su Parlamento establecido en Estrasburgo (Francia) dedica especial atención al idioma Idish. En el último congreso internacional de esta lengua realizado allí al que asistieron alrededor de 400 congresistas de todo el mundo, fue muy interesante comprobar que los traductores del idish a los distintos idiomas: Inglés, francés, ruso y, alemán eran jóvenes profesionales de no más de 25 años.

No debemos dejar de mencionar que el IWO, Idisher Visnshaftlejer Institut, ha realizado en noviembre del año 2001, un simposio con la asistencia de reconocidos especialistas y catedráticos nacionales y del exterior. Uno de ellos, el Dr. Dov Noy dictó en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA y en la Universidad de Luján, conferencias en Idish sobre diferentes aspectos de la lengua, con traducción simultánea.

Es nuestro interés en la Argentina que el idish vuelva a implementarse en las escuelas judías primarias y llegar al ámbito universitario como sucede en el resto del mundo.

Universidades de EE.UU y Europa incluyen a investigadores de esta lengua en sus diversos proyectos.

El idish: la llave emocional de la vida judía.

Así se siente el judío al referirse a su lengua idish llamándola “Mame Loshn”, esto significa literalmente: el lenguaje de la madre.

Así lo sintieron millones de seres humanos durante mil años. Este es el medio que le permitió expresarse. A su vez ha sido el medio para construir su cultura, para transmitir los máximos preceptos de la ética y moral de su religión. La interpretación de la ley, la justicia y los derechos humanos se transmitió en idish facilitando su llegada y difusión. También debemos reconocer la riqueza popular, de los proverbios, refranes e historia que formaron el sentir y el nivel intelectual de su cultura.

Dialectos del Idish.

Es amplia y colorida la paleta de los dialectos del Idish. Ellos fueron el alma oculta y gran parte de la magia que irradia la lengua. Los dialectos del Este de Europa varían generalmente en la pronunciación de sus vocales. Pero la gramática y el vocabulario casi no difieren. Los dialectos comenzaron a fusionarse primero con la migración hacia las grandes ciudades y luego, los diversos dialectos se mezclaron hasta desaparecer con las migraciones hacia los distintos continentes. Surge así la estandarización del idioma, cuya base fue tomada básicamente del dialecto lituano.

Literatura Idish.

Los más antiguos elementos de la literatura idish son los testigos materiales preservados en museos sobre la enseñanza de textos sagrados.

Ya en los siglos XII y XIII encontramos versiones más o menos reelaboradas en idish las de epopeyas alemanas. A pesar de estas manifestaciones primitivas puede decirse que el verdadero comienzo de la literatura moderna idish tiene lugar durante el Renacimiento, periodo que permite el desarrollo de los más diversos movimientos intelectuales. El gran representante de la época es Elías Levita (1469-1549) autor de BOVE-BUJ, novela de caballería judía traducida de textos ingleses, destacándose también sus traducciones de salmos y otros pasajes de la Biblia.

La obra religiosa más famosa y popular de la literatura idish es Tzeno Ureno compuesta en Polonia a fines del siglo XVI; se trata de otra versión del Pentateuco, preparada especialmente para ser leída por mujeres. Es de señalar que el público femenino no tenía generalmente acceso a la sabiduría tradicional ni al estudio. Es el público femenino en este periodo, el mayor consumidor de las obras en idish y a él se dirigen muchos de los que escriben en este idioma. Durante el siglo XVIII.

El siglo XVIII presenciará el surgimiento de dos grandes movimientos que conmoverán la vida judía e influirán notoriamente en la literatura idish: el Jasidismo y la Haskalá. El Jasidismo fundado por Baal Shem Tov con una especie de llamado a la emoción y al sentimiento inmediato a lo religioso, ejercieron en la literatura un efecto benéfico ya que la elevaron al nivel de la oración. Convencidos de que la auténtica fe tenía sus raíces en el sentimiento y no en la razón debía de rezarse en la lengua del corazón. De la profundidad del alma popular surgieron cuento, parábolas y cantos. Pudo así la doctrina jasídica recoger de la tradición popular en idish canciones de cuna, baladas, cantos de amor, conflictos familiares y sociales.

Es el rabí Najmen de Bratzlev es el más característico de los escritores del jasidismo, gran experto en la narración fantástica.

Diferente fue el papel desempeñado por la Haskalá o Iluminismo judío, inspirada por el filósofo y publicista judeo-alemán Moises Mendelsshon (1729-1786) quien propiciaba el ingreso del judaísmo a la cosmopolita cultura europea, sin desmedro de las tradiciones hebreas.

En este cuadro, las lenguas portadoras de esta cultura debían ser el alemán y el hebreo y, el idish era relegado a un plano secundario.

Es en el siglo XVII y XVIII en que aparecen cientos de libros en idish. Ya en el siglo XIX surgen una docena de escritores que son eclipsados por la presencia de los tres grandes clásicos del periodo moderno, llamada la época de oro: Mendele Moijer Sforim, Sholem Aleijem, Sholem Ash e Itzjok Leibush Peretz.

La creciente cohesión cultural e intelectual de los conglomerados judíos de Europa Central y Oriental más la aparición de estos escritores de gran talento, motiva el florecimiento de la literatura idish moderna.

Mendele Moijer Sforim (1834-1917) seudónimo de Sholem I. Abramovich, estableció un lenguaje literario que lo convirtió para sus seguidores en el zeide, abuelo de la nueva literatura idish, ya que su estilo literario se convierte en un ejemplo. Su obra satírica fue dirigida a los judíos para mostrarles sus debilidades y flaquezas. Deseaba cambiar la forma de vida de los habitantes de los pequeños villorrios los “kleine shtetelej” a través de la sátira y el realismo. Esta obra es un monumento histórico de un tiempo pasado.

Sholem Aleijem, seudónimo de Sholem Rabinovich (1859-1916), el humorista por excelencia, escribió para los judíos, entreteniéndolos con situaciones cómicas, sembradas aquí y allí por el patetismo. Describe la vida judía con todos sus defectos pero su humor emociona por la ternura con que trata a sus personajes.

Su lema era “reír es sano, los doctores indican reír” y éste se convirtió en un medio terapéutico para el pueblo. El artista y el filósofo del humor se encuentran en sus obras junto al folclorista y etnógrafo.

3.000.000 de ejemplares en ruso fueron impresos solamente en idioma ruso. Un crítico literario ruso dijo que en sus obras se refleja el triste pasado judío en la época de los zares.

Fue el escritor judío que más estuvo en contacto con el circulo de escritores rusos como Tolstoi y Gorki.

Cuando su personaje Tevie el lechero, a 15 años de su muerte, comienza a perder vigencia en el teatro judío y en el cine, sucede algo impensado en el arte que, se sabe, no es eterno. Raramente se da este proceso: cuando se comienza a observar su obra como una antigüedad de museo de la vida judía en la época de los zares, Tebie es rescatado por el teatro inglés, español y hebreo y, durante años se convirtió en la sensación musical de los escenarios de Nueva York, Londres y el mundo entero bajo el titulo de “El violinista sobre el tejado”.

Acompañaron a despedir sus restos en Nueva York 1.000.000 de personas.

En el mes de noviembre del año 2001, fue emplazado su busto en “El jardín de los poetas” en los parques del Rosedal de Palermo, por resolución del Gobierno de la ciudad de Buenos Aires.

Itzjok Leibush Peretz (1852-1915), el tercer gran clásico, ha creado monumentales obras sobre aspectos de la ética y justicia de la vida judía de su época. Lleva al idish a una perfección poética. Su singularidad con respecto a los dos anteriores radica en su visión mística y profética del destino judío.

Y vemos realizado el sueño de estos escritores de arrancar a las empobrecidas masas de judíos de los guetos, sintetizando el concepto de judaísmo y universalismo en hechos como el siguiente:

En el año 1932, el IWO, con su sede en Nueva York, es invitado a la Argentina a una reunión organizada por círculos literarios y el escritor de las letras judías Zalman Reizn es agasajado por las siguientes personalidades: Arturo Capdevila, Alfonsina Storni, Manuel Galvez y otros.

La vastedad de la obra literaria clásica traducida al idioma suma cientos de trabajos desde Shakespeare, Cervantes, además de muchos trabajos científicos.

En el periodo entre las dos guerras mundiales nuevos centros de cultura idish surgen en todas partes del mundo desde América del Sur hasta América del Norte, desde Sudáfrica hasta Australia tal es la creación, que el escritor judío Opatoshu llega a afirmar que el sol no se pone jamás en la lengua judía.

Las masacres de la barbarie nazi hacen callar a la cultura Idish, en la Unión Soviética, a partir de 1948, la literatura idish se sumerge en el silencio; muchos escritores del idioma idish pierden la vida en las purgas stalinistas… solo en América e Israel puede hablarse de un presente y un futuro para la literatura idish y en primer término debe mencionarse a un premio Nobel en dicha lengua: Isaac Bashevis Singer.

Israel, la potencia del desierto

Excelente programa en Argentina en el que se entrevista al Embajador de Israel en Argentina, Daniel Gazit.

CARTA ABIERTA A LA SEÑORA PRESIDENTA ARGENTINA

Excelentísima Señora Presidenta de la Nación Argentina Doña Cristina Fernández de Kirschner.

Antes que nada permítame que me presente. Mi nombre es Israel Winicki, periodista e historiador. Nacido en la Argentina, hace varios años, junto con mi familia (esposa y dos hijos), tomamos la decisión de emigrar a Israel (no por motivos económicos, sino por una cuestión de búsqueda de nuestras raíces). Aunque siempre, en nuestros corazones, permanecimos ligados a la Argentina, país que, en su momento, recibió a nuestros abuelos, donde crecieron nuestros padres (tantos unos como otros ahora yacen también en suelo argentino), como ocurrió con tantos otros inmigrantes que llegaron al Plata en busca de un futuro.

Fui uno de los que aplaudieron su reclamo ante todos los foros internacionales de que la República Islámica de Irán entregara a los sindicados como responsables del atentado contra la AMIA (ahí perdí a muchos amigos).

Hasta aquí las presentaciones.

 

Ahora vamos al tema de esta carta abierta.

 

La decisión de su gobierno de reconocer al Estado Palestino me provocó una reacción ambivalente. Por un lado, como integrante de un pueblo que durante miles de años se vio despojado de su tierra y estuvo condenado a vagar de un extremo al otro del mundo, soportando humillaciones, persecuciones y matanzas como el Holocausto, no puedo menos que solidarizarme con otros que también buscan forjarse su futuro en su propia tierra. Pero por otro lado, tengo unas cuantas dudas que, quizás, usted comparta conmigo.

1)     ¿Qué Estado Palestino apoya usted? ¿El gobernado por la Autoridad Palestina, que desde Oslo hasta ahora lo único que ha hecho es aferrarse a pretextos para abandonar la mesa de negociaciones, echando toda la culpa sobre Israel? ¿Un Estado Palestino gobernado por el fundamentalismo islámico de Hamas, que se niega a reconocer la existencia de Israel y continúa bombardeando el sur israelí desde Gaza?

2)     ¿Cómo se delimitarían las fronteras de ese estado? ¿Por imposición de la ONU o por negociaciones directas entre las partes, en las que, por una vez, no sea Israel el que entregue tierras a cambio de… nada?

3)     ¿Cuál sería su capital? ¿Jerusalén, por la cual mi pueblo lloró por dos mil años y que durante 19 años estuvo dividida sin que ningún estado árabe afirmara que la parte oriental era la capital de Palestina?

Señora Presidenta, como ciudadano israelí amo la paz, quiero la paz, quiero convivir en paz con mis vecinos. Mi hijo hizo el servicio militar en Israel, como lo hizo mi yerno. Y al verlos de uniforme se me retorcía el corazón, pues acá, nuestros chicos, cuando parten a sus bases, dejan a sus padres esperando que vuelvan enteros y no en un ataúd. Me duele en el alma que mis nietas, una de 6 años y otra de 3, algún día deban entrar al ejército. Quiero que nuestros chicos puedan soñar en paz. No quiero que haya otro Guilat Shalit.

Lamentablemente nuestros vecinos no piensan igual, ellos hacen un culto de la muerte.

Señora Presidenta, yo también quisiera un Estado Palestino JUNTO A Israel, trabajando en paz por el progreso de la región y de los pueblos que la habitan, pero hasta ahora debo ser pesimista, pues lo que veo es que ellos quieren un estado EN LUGAR DE Israel. Las fronteras del 67, que en realidad no son fronteras, sino líneas de armisticio, no son más que una excusa. Hasta ahora solo han exigido de Israel, pero no han dado nada a cambio.

Por último debo agregar que sólo se puede reconocer aquello que existe, y el Estado Palestino no existe, y, permítame que vuelva a ser pesimista, nunca existirá, no por culpa de Israel, sino por culpa de sus propios dirigentes, acostumbrados a mendigar ayuda del mundo para su propio beneficio, acostumbrados a mirar el futuro con la nuca, acostumbrados a recelar uno de otro, acostumbrados a emitir un doble discurso (recuerde que en su momento, cuando Arafat comenzó las negociaciones con Israel, dijo en una entrevista para un diario árabe que “cualquier negociación con Israel de tierras a cambio de paz no es sino parte de una política por etapas destinada a establecer un Estado Palestino desde Amman al Mediterráneo”).

No le pido que revea su decisión, usted es la Presidenta y detrás de las declaraciones debe haber algo mucho más profundo, hasta me atrevería a decir que es un deseo de justicia, pero por el otro lado, a veces el deseo de justicia tapa la realidad, y la realidad en este caso es que mi país anhela la paz, pero no la paz de los cementerios, sino una paz real basada en la convivencia y el respeto mutuo a la autodeterminación de los pueblos.

Le pido que reflexione sobre estas líneas.

Sin otro particular, la saluda con todo el respeto debido a su persona e investidura:

ISRAEL WINICKI

BEER SHEBA

ISRAEL

www.porisrael.org

Berlin 36

Por Ezequiel Fernández Moores
Para LA NACION
Miércoles 29 de setiembre de 2010 | Publicado en edición impresa.
Foto Domenech.

Gretel Bergmann, discriminada por judía, está furiosa. Descubre que Marie Kettelman, que compite con ella para ganar un puesto en el equipo atlético alemán, es un hombre. Marie se disculpa ante Gretel contándole su confusa historia sexual. Le dice que los nazis, a cambio de no enviarla a un hospital psiquiátrico, le sugirieron que prestara “un servicio a la patria”. “Sólo podemos enfrentar esto juntas”, pide Marie a Gretel. Marie se deja vencer y el pacto de amistad entre ambas arruina el deseo de Hitler de que una atleta aria gane la medalla de oro del salto en alto femenino de los Juegos Olímpicos. Es la trama de Berlín 36, uno de los films del Festival de Cine Alemán que concluye hoy en Buenos Aires. “Una historia verdadera”, se presenta el film, que fue estrenado el año pasado en Alemania. Pero historia y verdad no siempre van de la mano. Menos aún cuando el mundo del espectáculo mete la cola.

La historia de Gretel Bergmann es conocida y real. La Alemania nazi debía demostrar que no discriminaba a los atletas judíos para que el Comité Olímpico Internacional (COI) no le quitara la organización de los Juegos de Berlín. Gretel, campeona británica en su exilio, vuelve a Alemania a pedido de su familia, amenazada por los nazis, para competir en la preselección del equipo alemán. Anota un récord de 1,60 metros, suficiente para ganar su puesto en los Juegos. Pero los nazis, alejada ya la amenaza de boicot de los Estados Unidos, la excluyen del equipo alegando una lesión, a sólo dos semanas del inicio de los Juegos. Tan fuerte fue la injusticia que el deporte alemán, 73 años después, pidió disculpas y homologó en 2009 el récord que los nazis habían ocultado en 1936. La cadena HBO elaboró en 2004 un documental. Lo llamó Hitler?s pawn.The Margaret Lambert Story, con narración de la actriz Natalie Portman. Margaret Lambert es el nombre de casada de Gretel, que a los 95 años sigue viviendo en Nueva York, obligada a recordar siempre su historia, aunque ahora con la adaptación impuesta por Hollywood.

También es verdad que el puesto de Gretel en los Juegos fue ocupado por una competidora que terminó siendo hombre. Dora Ratjen (Berlín 36 la llama Marie Kettelman por derechos contractuales) tiene una historia que también es conocida. El verdadero sexo de Ratjen se descubrió en 1938, cuando volvía en tren de Viena, tras coronarse campeona europea. Gretel, entonces, nunca lo supo durante los Juegos, como dice Berlín 36. Recién se enteró de que Dora era un hombre en 1966, leyendo Time Magazine en la sala de espera del dentista. “Me obligaron a hacerlo por el bien y la gloria de Alemania”, dijo Ratjen, según ese artículo de Time. Der Spiegel, la revista más respetada en el periodismo alemán, sospecha que esa declaración, repetida luego en miles de crónicas, fue inventada. Apoyada en documentos oficiales de la época, Der Spiegel sostiene que Ratjen, más que una manipulación nazi, es la historia de un drama privado.

Los Ratjen, una familia humilde con tres hijas en un pueblo cerca de Bremen, anotaron con el nombre de Dora y sexo femenino al bebe nacido el 20 de noviembre de 1918. Tenían sus dudas, pero la partera, acaso confundida por una cicatriz en los genitales, dijo “nena”. Fue vestida como una niña y enviada a escuelas de niñas. Dora advirtió al crecer que su genitalidad no era la de una niña, pero jamás cuestionó la decisión paterna. El film habla de una madre cruel. Der Spiegel dice que fue ignorancia. El film también dice que Dora fue convocada a la preselección del equipo que iría a los Juegos para dejar afuera a Bergmann. Pero Dora ya era campeona de salto en la región de Baja Sajonia. La hubiesen convocado igual. Dora, como muestra Berlín 36, se aseaba en un baño aparte, alejada del resto. “Una chica rara”, decían sus compañeras, que por supuesto se reían del aspecto de varón de Dora. Podrá sonar extraño a ojos de hoy. No 74 años atrás. También tenían aspecto hombruno tres finalistas de los 100 metros femeninos de Berlín 36. “Yo era la única mujer en esa carrera”, se burló Marie Dollinger de sus rivales Helen Stephens, Stanislawa Walasiewicz y Kathe Krauss. Sólo a la hora de su muerte, en 1980 en Cleveland, se descubrió que Walasiewicz, una polaca nacionalizada en los Estados Unidos con el nombre de Stella Walsh, efectivamente era un varón.

¿Y acaso no fue justamente en el mismo estadio olímpico de Berlín donde el año pasado nacieron las suspicacias sobre el sexo de la sudafricana Caster Semenya, autorizada hace sólo meses a seguir compitiendo entre las mujeres?

El nazismo, dice Der Spiegel, abrió en 1938 una causa contra Ratjen, pero la justicia desestimó la acusación de fraude. “Nunca se le dijo que era un hombre.” Documentos de la causa desnudan el drama familiar que provocó la noticia. Dora pasó a llamarse Heinrich, como su padre, jamás habló públicamente de su caso y murió en 2008, a los 89 años. “No es culpable, la obligaron a hacerlo”, dice la verdadera Gretel Bergmann, entrevistada en el cierre del film Berlín 36. Der Spiegel fue a verla para contarle lo que decían los documentos oficiales. Pero Bergmann apoyó la teoría del complot nazi que cuenta el film. Su director, Kaspar Heidelbach, se aferra al testimonio de Bergmann, de 95 años, para validar su historia. “Todo sucedió tal cual, cambiamos tan poco que por eso la presentamos como una historia verdadera”, agrega el productor, Gerhard Schmidt. El film dramatiza también trampas e insultos entre las candidatas nazis y Bergmann. Las atletas cuentan sin embargo que entre ellas siempre hubo gestos de compañerismo. Der Spiegel cita a especialistas como el escritor Volker Kluge y los historiadores Berno Bahro y Jutta Braun que descalifican el film. El “consumo cinematográfico”, dice la revista, inventó un pacto de amistad entre dos atletas para arruinar el deseo de Hitler. Si hubo manipulación, afirma Der Spiegel, no fue nazi, sino de Heidelbach.

Bergmann, que al año siguiente se coronó campeona nacional en los Estados Unidos, ingresó en los Salones de la Fama de Israel y Nueva York y tiene un estadio con su nombre en Alemania, adonde había jurado no volver, aunque finalmente lo hizo en 1999, para recibir nuevos homenajes. El salto en largo de Berlín 36 fue ganado por la húngara Ibolya Csak, paradójicamente de origen judío. La gran figura de Berlín fue el atleta Jesse Owens. Como todos sus compatriotas negros, Owens carecía de derechos básicos en su país, igual que los judíos en la Alemania nazi. Pero Estados Unidos se aferró a los triunfos de Owens para hablar de “humillación” a Hitler. Lo mismo hizo el COI. Precisaron justificar su decisión de ir a competir a la Alemania nazi a pesar de que el antisemitismo ya era público desde mucho antes. “Prohibidos los perros y los judíos”, decían en 1933 carteles en gimnasios y clubes deportivos, antesala del horror. El libro Berlín Games, publicado en 2006 por el inglés Guy Walters, desnuda que el antisemitismo no era patrimonio de la Alemania nazi. “Podemos aprender mucho de Alemania. También nosotros, si queremos preservar nuestras instituciones, tenemos que erradicar el comunismo. También nosotros tenemos que tomar medidas para frenar la caída del patriotismo.” El discurso lo pronunció pocos días después de los Juegos el millonario constructor Avery Brundage, presidente del Comité Olímpico de los Estados Unidos. Brundage fue el principal impulsor de los Juegos de Berlín, los únicos ganados por Alemania en toda su historia, con Hitler y sus cruces gamadas en lo alto del podio. Ernest Lee Jahncke lideró en los Estados Unidos la oposición. Dos días antes de que comenzaran los Juegos de Berlín, el COI lo echó por 49 votos contra 0. A Brundage terminó designándolo presidente.

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