Los sefardíes en la independencia de Venezuela

Por: Gerardo Dorante

La presencia de judíos en territorio venezolano fue detallada por el historiador Manuel Pérez Vila, quien señaló, que en 1569 llegó a Borburata el conquistador Pedro Malavé De Silva, al frente de unos 300 hombres, los cuales la mayoría eran “marranos conversos,” expulsados de varias ciudades europeas de dominio español por orden de los reyes católicos Fernando de Aragón e Isabel de Castilla, ningún judío negado a convertirse al catolicismo, podía permanecer en territorio español después del 30 de junio de 1492. Hubo una prórroga hasta el 2 de agosto de ese año por lo que es bastante probable que también hubiese judíos entre los aventureros que acompañaron a Colón en su primer viaje.
Por distintas razones, llegaron más tarde judíos de Livorno (Italia), para radicarse en la isla de Cayenne (de posesión holandesa). La conquista de Recife por los portugueses que traían las Leyes del Santo Oficio, y la conquista de Cayenne por los franceses, poco tolerantes con los judíos, empujaron a muchos de éstos a emigrar a Nueva York y Curazao. Pero algunos de estos judíos originarios de Livorno, viajaron desde Curazao hasta Tucacas para establecer en 1693 la primera comunidad judía registrada en Venezuela. A partir de 1708 comienzan a llegar a Tucacas, que era el puerto comercial más importante de Venezuela, judíos holandeses provenientes de Curazao. Son hostigados por los españoles y se marchan, pero regresan un tiempo después para organizarse como comunidad bajo la presidencia de Samuel Hebreo. En Tucacas se erige la primera sinagoga en tierra venezolana, pero en 1720 las autoridades españolas arrasan con el poblado judío y le prenden fuego.
La historiadora Paulina Gamus Gallegos, señala: “En un documento español fechado en 1743 se pide vigilar la presencia de judíos que en gran cantidad se trasladaban entre las orillas del Amazonas y del Orinoco. Eran judíos establecidos en Nueva Zelandia, nombre de una posesión holandesa ubicada en la región del Esequibo.”
Bolívar y Mordechay Ricardo

Cuando se inicia la guerra de independencia en Venezuela, la simpatía de la comunidad hebrea en la isla de Curazao, estaba a favor de los patriotas venezolanos. En su mayoría eran comerciantes que se oponían a las políticas monopólicas de la corona española, aunado a ello los sentimientos de los judíos expulsados de España y Portugal eran contrarios a los intereses del imperio español en el nuevo continente. La prueba de ello se presentó en el año 1812, año duro para la causa patriótica; por la pérdida de la primera República y la capitulación del general Francisco de Miranda con Monteverde el 25 de julio de 1812.
Entre las causas que condujeron a la capitulación figura la caída de Puerto Cabello, fortaleza que estaba a cargo del joven Simón Bolívar. El libertador es obligado a huir a Curazao, el escritor Lovera De Sola en su obra: “Curazao, escala en el primer destierro del libertador” lo estampa de la siguiente manera: “Cuando la goleta Jesús, María y José, tomó rumbo a Curazao y se alejó del puerto de La Guaira, su pasajero Bolívar, viendo las montañas que se perdían en el horizonte, necesitó pensar acerca de su futuro.
Bolívar permanece en la isla y se hospeda en Curazao en la casa del judío Abraham de Meza. Surge entonces un personaje estudiado con cautela y respeto por quienes a él se refieren: se trata del abogado Mordechay Ricardo, de origen sefardita y quien, según todos los indicios, facilitó a Bolívar su propia residencia en la cual parece haber existido una excelente biblioteca.”
La amistad de Mordechay Ricardo con Bolívar fue mantenida a través del tiempo y mostrada en activa correspondencia. El abogado Ricardo, años más tarde (1814), también dio albergue a las hermanas de Bolívar, María Antonia y Juana Bolívar, cuando ambas huían del terror desatado por José Tomás Boves.
Por su parte el historiador y catedrático venezolano Roberto J. Lovera De Sola resalta la gran influencia positiva a las ideas bolivarianas de su amigo sefardí Ricardo en Bolívar. “Durante su permanencia de dos meses en Curazao, Bolívar logró curar, gracias a Mordechay Ricardo y sus amigos curazoleños, su angustia, su interior enfermo, recobrar nuevas fuerzas y ponerse de nuevo, con los hondos bríos, en aquello a lo cual había jurado dedicar su vida: la independencia de Sudamérica”.
Judíos con ideales bolivarianos

En la rica biblioteca de Mordechai Ricardo, Bolívar pasa días enteros consultando libros y documentos hasta escribir el Manifiesto de Cartagena.
David Castillo Montefiore, también judío de Curazao, fue uno de los importantes financistas de la Guerra de Independencia y Joshua Naar le hacía llegar dinero a Bolívar, por intermedio del Almirante Brión.
Ya en 1818, Joseph Curiel, quien años más tarde sería uno de los fundadores de la comunidad judía de Coro, se presentó ante Bolívar en Angostura, para ofrecerle el apoyo de los judíos del Caribe, hecho que no se limitó al aspecto económico ya que en la guerra de Independencia intervinieron, como militares activos: Benjamín Henríquez, nacido en la isla en 1784, participó en la Campaña Admirable y en la expedición de los Cayos. En 1816 fue enviado a Curazao por Simón Bolívar con el fin de reclutar hombres para el ejercito patriota trabajando activamente por la independencia de Venezuela, por lo que fue detenido, posteriormente fue dejado en libertad por petición del Consejo de la isla y enviado al exilio por considerarlo el gobierno insular persona peligrosa. De regreso a Venezuela se incorpora al ejército del libertador y en 1818 fue ascendido a teniente coronel. Samuel Henríquez otro judío que alcanzó el grado de capitán y Juan Bartolomé De Sola, general de brigada.
Durante toda la guerra de independencia, los comerciantes de Curazao, incluyendo a los judíos, jugaron un papel importante en el suministro de armas y pertrechos a los ejércitos patriotas
Azriel Bibliowicz: profesor de la universidad nacional de Colombia, señala que el 6 de mayo de 1819 el gobierno de la Nueva Granada emitió un decreto por el cual se acordaba a los “miembros del pueblo hebreo” el derecho de establecerse en su territorio con garantías de libertad religiosa, lográndose que el 22 de agosto de 1821 fuese abolido el Tribunal de la Inquisición, permitiendo que numerosas familias judías de Curazao, donde se vivía una fuerte depresión económica, se trasladaron a Colombia y Venezuela estableciendo estructura a la nueva comunidad.
Luego de una larga y cruenta guerra, la independencia de Venezuela quedó sellada en el campo de Carabobo el 24 de junio de 1821. El gobierno de la naciente república hubo de enfrentar el construir el devastado país, repoblar los vastos espacios de su geografía y normar la nueva legislación de acuerdo a los principios de igualdad y justicia dones preciados por los cuales dieron sus vidas nuestros libertadores. Ese mismo año, en el mes de agosto específicamente, el nuevo gobierno bolivariano decretó la abolición de la inquisición. La libertad religiosa fue garantizada posteriormente en 1830, al modificarse el artículo 22 de la Constitución vigente en ese entonces.
Ya para 1829, se había firmado un tratado entre Holanda y la Gran Colombia (incluida Venezuela), según el cual se garantizaba a los súbditos holandeses en el territorio de la Gran Colombia, la libertad de practicar la religión sin ser molestado. Esto permitió que muchos judíos curazoleños buscaran nuevos horizontes en otros lugares.
Los judíos sefardíes fueron llegando a Caracas como a otras ciudades de las costas venezolanas como Puerto cabello y Barcelona, pero fue en Coro, donde tuvo lugar el asentamiento judío más grande e importante.
En el año 1988, el Gobierno de Venezuela agradeció el apoyo de Curazao y a la comunidad judía, por su participación a la gesta independentista, con la emisión de tres estampillas relacionadas con el gran amigo del Libertador, Mordechai Ricardo.
Comunidad judía en Coro

En cuanto a la comunidad hebrea en Coro, Paulina Gamus Gallegos, escribió: “En Coro ya había algunos judíos desde el siglo XVIII. Para el año de 1831 vivían allí David Maduro, Joseph Curiel, Isaac Abenatar, Gabriel Abenatar, Samuel Maduro, Joshua López, Elías Curiel y familias de apellido Brandao, Álvarez, Henríquez, Correa, Fonseca, De Lima, Salcedo, Morón, Pereira, López, Capriles, Hoheb, Sénior, etcétera. Pronto estos judíos asentados en Coro alcanzarían gran prominencia comercial e industrial y por su participación estelar en la vida científica, cultural, en la política, en la diplomacia y en el periodismo. Destacan las figuras de Elías David Curiel, autor del himno del Estado Falcón, poeta, periodista, colaborador de El Cojo Ilustrado. Salomón López Fonseca, uno de los mejores poetas de su generación, David Curiel, promotor de la ciencia farmacéutica, José David Curiel, su hijo, Presidente de la Corte Suprema del Estado Falcón y de la Asamblea Legislativa. En Coro se inaugura, en 1832, el primer cementerio judío en tierra venezolana, que es hoy patrimonio histórico de la ciudad.”
En la misma, la catedrática Paulina Gamus, continúa señalando: En un país asolado, primero por la guerra de Independencia y luego por las luchas intestinas que llevaron a la Guerra Federal, la prosperidad de los judíos de Coro provocó no pocas envidias. En 1833 y en 1855 se producen violentos ataques contra esta comunidad, con saqueos y destrucción de sus propiedades.
Según Isidoro Aizemberg, en su importante obra “La comunidad judía de Coro, 1824 – 1900. Una historia.”Reseña que los disturbios anti judíos ocurridos en esa ciudad tuvieron su origen, en gran medida en la herencia católica de la población coriana. En situación de crisis económica o de malestar político y social se busca el chivo expiatorio a quien culpar, en este caso a la minoría judía que habitaban en Coro”. Por la situación muchos regresaron a Curazao; pero en 1859 el gobierno venezolano, por presiones de Holanda, los indemnizó y los invitó a regresar. Volvieron para continuar en su emprendedora labor en todas las áreas del quehacer humano.
Como elemento curioso, nunca construyeron una sinagoga sino que los rezos se hacían en las casas de las familias más prominentes. Tampoco crearon alguna escuela que les permitiera educarse en su tradición. Con el paso del tiempo fueron perdiendo sus nexos con la fe de sus antepasados y entraron en un proceso asimilatorio hasta desaparecer como comunidad judía. De ella apenas quedan unos pocos que se mantienen como judíos, pero sus apellidos de trascendencia no solo local sino nacional son testimonio perenne de la influencia determinante que tuvo esa comunidad.
Judíos de todos los tiempos en el desarrollo de Venezuela

En la segunda mitad del siglo XIX, hubo marcado interés de los gobiernos de Antonio Guzmán Blanco y Joaquín Crespo por atraer inmigrantes al país. Se hacía mediante contratos que el gobierno otorgaba y con la designación de agentes consulares idóneos. Los judíos Abraham J. Lasry, Enrique B. Levy y Alejandro Mondolfi, este último de origen italiano, cumplieron esas tareas. En las dos últimas décadas de ese siglo, comenzó a llegar al país una inmigración judía proveniente del norte de Marruecos, especialmente de Tetuán. Enrique B. Levy será uno de los fundadores, en 1907, de la Sociedad Benéfica Israelita que apenas tiene una duración de dos años. En 1930, Alejandro Mondolfi preside la Asamblea que acordará la constitución de la Asociación Israelita de Venezuela, institución que hasta hoy agrupa a la comunidad sefardí del país.
Los apellidos de esos nuevos inmigrantes son, entre otros, Levy, Cohén, Taurel, Obadía, Benacerraf, Sabal, Ettedgui, Pariente, Coriat, Benshimol, Bendayán, Sananes, Benzecri, Benmergui, Benaim, Pilo, Carciente, Benarroch. Se encuentran con una comunidad judía, la de origen curazoleño holandés, en vías de extinción por el proceso asimilatorio, pero el choque cultural impide los nexos entre ellos. Los recién llegados se establecen mayormente en Caracas, como también en La Guaira, Puerto Cabello, Carúpano, San Fernando de Apure, Río Chico, Valle de la Pascua, Maracaibo, Barcelona, Villa de Cura, Barquisimeto, Los Teques, La Victoria y Maracay.
A finales de los años veinte y mediados de los treinta del siglo pasado, la crisis económica que se vive en el mundo, adquiere dimensiones de miseria en el Medio Oriente. Comienzan a llegar al país, judíos provenientes de Palestina (Israel), Siria, Líbano y también de Turquía, Grecia y Bulgaria. Se les llama bajo el nombre de “turcos” ya que provenían de los antiguos dominios del Imperio Otomano.
El mismo año de 1930, llegan algunas familias askenazíes, es decir judíos originarios de Europa que en su mayoría se expresaban en idish, una lengua derivada del alemán ó bien en este idioma. Las relaciones intercomunitarias eran difíciles, por razones idiomáticas, culturales y hasta por el acento y entonación de sus oraciones.
A finales de la década de los 30, logran arribar al país algunos judíos que han podido escapar de lo que ya se vislumbraba como el propósito del régimen nazi de exterminarlos.
Una circular girada por la Cancillería venezolana a todos sus consulados en el Exterior, prohíbe expresamente otorgar visas a judíos. Al concluir la Guerra en 1945, llegó un número importante de sobrevivientes originarios de Rumania, Polonia, Hungría, Checoslovaquia, Yugoslavia, Grecia, Austria y Alemania. Muchos cambiaron sus apellidos para poder ingresar al país ya que se mantenía vigente la antes mencionada circular emanada por la Chancillería del país.
A partir de 1948, con la creación del Estado de Israel, se produce una emigración masiva de judíos desde países musulmanes, en donde la presencia de estas comunidades había sido milenaria. Llegan a Venezuela desde Egipto, Siria y Líbano, y al proclamarse la independencia de Marruecos, en 1956, se produce una importante inmigración de judíos que venían de Tetuán, Tánger, Melilla, Ceuta y otras ciudades del Norte de África donde el español era el idioma predominante. Los nuevos inmigrantes se encontraron con instituciones ya consolidadas, con sinagogas y con un colegio comunitario. De inmediato se incorporaron a la vida judía y a las actividades comerciales e industriales.
Los integrantes de las distintas inmigraciones judías que llegaron a Venezuela, se dedicaron en su gran mayoría, al comercio, pronto, muchos incursionaron en actividades industriales y financieras.
El primer banco del país, llamado Banco de Venezuela y creado por decreto del Presidente José Antonio Páez, fue fundado por Isaac José Pardo Abendana, judío sefardí proveniente de Altona, ciudad alemana cercana a Hamburgo. Llegó a Venezuela, con solo 17 años de edad en el año 1841. Además de banquero, fue un prominente jurista con participación protagónica en la redacción del Código de Comercio, lo que le valió una condecoración del presidente de la época Guzmán Blanco.
En todas y cada una de las diferentes disciplinas, ha sido notable el aporte de profesionales judíos en las diversas áreas del desarrollo y de la modernización del país.
Los avatares de la historia y los cambios sufridos por el pueblo judío a lo largo de su accidentada y sorprendente historia, condujeron a estos hombres y mujeres emprendedores a un largo periplo que los trajo a tierras venezolanas, donde efectivamente han dejado huellas. La mayoría no profesan la fe judía, pero conocen sus orígenes y están orgullosos de ello. En el presente viven entre nosotros una comunidad con deseo de seguir aportando para el desarrollo sustentable y productivo de la nación con ideas de libertad como los de sus antepasados que también dieron sus vidas por los ideales bolivarianos, dejando sendas imborrables que muchos ignoran, pero otros los recordaran como los héroes desconocidos de la independencia.
Bibliografía:
Benshimol Levy Abraham: Los Sefardíes, vinculo entre Curaçao y Venezuela.
Gallegos Gamus Paulina: La Comunidad Judía de Venezuela, distintas culturas, una sola fe.
Tomás Polanco Alcántara: Simón Bolívar: ensayo de una interpretación biográfica a través de sus documentos. Mérida, Venezuela.
Lovera De Sola, Curaçao, Escala en el primer destierro del Libertador.
Isidoro Aizemberg, “La comunidad judía de Coro, 1824 – 1900. Una historia.

 

Revelan el primer borrador de la carta de Hitler sobre el Holocausto

Según consta allí, el dictador nazi planificó el genocidio en 1919; en la misiva describe el modo para aniquilar a los judíos

Jueves 09 de junio de 2011 | 10:07  (actualizado a las 10:05)

Según consta allí, el dictador nazi planificó el genocidio en 1919; en la misiva describe el modo para aniquilar a los judíosFoto: AP

 

 

NUEVA YORK.- La firma al final de una carta escrita a máquina en páginas que se tornaron amarillentas después de un siglo es inconfundible: Adolfo Hitler, con las últimas letras arrastradas hacia abajo.

La carta está fechada en 1919, décadas antes de la Shoá (el Holocausto). En ella, el entonces soldado alemán de 30 años nacido en Austria plasmó lo que parecen ser sus primeros comentarios sobre la aniquilación de los judíos.

Fue escrita con una máquina de escribir del ejército alemán y ha sido conocida desde hace mucho por especialistas. Es considerada relevante porque demuestra desde cuándo estaba creando sus ideas antisemitas.

El documento fue presentado anteayer por el fundador de una organización judía de derechos humanos que compró el documento original el mes pasado.

Hitler “estableció el estándar de oro para la inhumanidad del hombre hacia el hombre”, dijo el rabino Marvin Hier del Centro Simon Wiesenthal, nombrado en honor a un cazador de nazis.

Hace tres semanas la organización con sede en Los Angeles compró el original por 150.000 dólares de un corredor de antigüedades en California. Antes, la carta había pertenecido a un corredor en Kansas que la adquirió del soldado estadounidense William F. Ziegler.

Al parecer, Ziegler encontró las cuatro páginas escritas a máquina en un archivo nazi cerca de Nüremberg, en Alemania, en los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial.

“El peligro que representa el judaísmo para nuestro pueblo se expresa en la innegable aversión de grandes secciones de nuestro pueblo”, escribió Hitler en alemán. “La causa de esta aversión surge principalmente del contacto personal y de la impresión personal que dejan los judíos como individuos, que casi siempre es desfavorable”, asegura el genocida en el escrito.

En otro pasaje de la misiva, Hitler dice que un gobierno poderoso podría manejar la “amenaza judía” al negar sus derechos, pero que “su meta final debe ser la remoción inquebrantable de todos los judíos”.

 

Según consta allí, el dictador nazi planificó el genocidio en 1919; en la misiva describe el modo para aniquilar a los judíosFoto: AP
 

 

Al momento de escribir la carta, Hitler rendía servicio en el ejército alemán y había agitado a las tropas con sus discursos antisemitas. Un superior le pidió que escribiera sus ideas.

El documento, conocido como la carta Gemlich, fue certificado como auténtico en 1988 por el experto en caligrafía Charles Hamilton, que reveló que los “Diarios de Hitler” eran falsos.

Adolf Gemlich creaba propaganda para el ejército alemán y Hitler le escribió la carta tras una sugerencia del capitán Ulrich Mayr, para ayudar a popularizar la idea de que había responsables por la derrota de Alemania en la Primera Guerra Mundial.

Hitler se despide “con la más profunda estima”.

El centro planea exhibir la carta en su Museo de la Tolerancia en Los Angeles. “Es un documento fundamental que le pertenece a las generaciones futuras”, advirtió Hier.

Agencias AP y EFE

 


http://www.lanacion.com.ar/1380150-revelan-el-primer-borrador-de-la-carta-de-hitler-sobre-el-holocausto

Recuerden Farhur. Una extensión de la guerra de exterminio nazi

05.06.2011 23:02  |  Aryeh Tepper  |   | Fuente: Jewish Ideas Daily/Cidipal

Al cabo de diez años, casi toda la comunidad judía de Irak huyó.
Dejando a un lado su nombre exótico, Farhud no fue una erupción aislada de violencia anti-judía en un rincón alejado del mundo. Según los historiadores Shmuel Moreh y Robert Wistrich fue, al menos en parte, una extensión de la guerra de exterminio nazi desencadenada contra los judíos.
El final de 2.500 años de vida judía en Irak comenzó durante dos días de junio de 1941. Durante 30 horas, turbas aterradoras de saqueadores árabes iraquíes, soldados y civiles, mataron a 137 judíos e hirieron a miles, dejando decenas de casas saqueadas y destruidas más de 600 empresas de propiedad judía. El caso llegó a ser conocido como el Farhud,  término kurdo que alude a una ruptura mortal de la ley y el orden.
Al cabo de diez años, casi toda la comunidad judía de Irak huyó.
Dejando a un lado su nombre exótico, Farhud no fue una erupción aislada de violencia anti-judía en un rincón alejado del mundo. Según los historiadores Shmuel Moreh y Robert Wistrich fue, al menos en parte, una extensión de la guerra de exterminio nazi desencadenada contra los judíos. Moreh fue el editor de una colección de ensayos sobre Farhud, publicado originalmente en 1992, y que, hace poco, fue revisada y actualizada para su traducción al inglés. Marcando el septuagésimo aniversario del ataque, Moreh y Wistrich (historiador del antisemitismo), presidieron  un coloquio titulado provocativamente “El nazismo en Irak”, con la esperanza de elevar la conciencia pública sobre ese  evento y la lucha contra la “negación del Farhud” entre los árabes- iraquíes actuales.
En el simposio, Wistrich señaló que, en 1941, los judíos iraquíes “se encontraron en el fuego cruzado de tres formas convergentes de antisemitismo”:
1- el antisemitismo de los nacionalistas iraquíes,
2- el antisemitismo de los exiliados palestinos en Iraq y
3-  el propio antisemitismo de los nazis alemanes.
Tanto los iraquíes como los diferentes grupos de palestinos estaban profundamente influenciados por el nazismo.
Consideremos el caso de Yunus al-Sabawi, periodista iraquí que se convirtió en ministro de Economía y gobernador de Bagdad. Al-Sabawi resultó ser el autor de una traducción, al árabe, del Mein Kampf de Hitler. En el prefacio,  celebraba al “gran aventurero, al gran líder alemán que pasó de ser un simple soldado al liderazgo de una de las naciones más avanzadas y desarrolladas cultural y científicamente del mundo”. Durante el mismo Farhud, los grupos paramilitares organizados por al-Sabawi, recibieron la orden de participar en los ataques. O consideren el papel desempeñado por los exiliados palestinos. Alrededor de unas 400 acomodadas familias palestinas se trasladaron  a Irak,  después de los disturbios anti-judíos promovidos en Palestina entre  1936-39. El exiliado palestino más destacado fue el mismo orquestador de los disturbios: Haj Amin al-Husseini, mufti de Jerusalén, cuyas conexiones con el nazismo en general, y con Hitler en particular, están bien documentadas. Sin embargo, el mufti no estaba solo en la canalización de los ideales nazis: en su propio relato de los acontecimientos, que condujeron al Farhud, los propios oficiales británicos – que gobernaron Irak  desde 1914 a 1955- observaron el efecto electrizante de los grupos de jóvenes iraquíes y sus profesores pro-nazis palestinos.
Luego está el papel desempeñado por los nazis alemanes por sí mismos en el Farhud. El Dr. Fritz Grobba fue el enviado alemán destinado en Bagdad, hablando con fluidez árabe, persa y turco, difundió, con éxito, el mensaje nazi adaptándolo a las sensibilidades locales. Ya en 1939, Grobba predecía, en un informe a Berlín, que “un día la ira de las masas entrará en erupción, y el resultado será una masacre de judíos”.
El nazismo ejerció una doble atracción para los árabes palestinos e iraquíes. Su antisemitismo contactó con ciertas poderosas corrientes de la tradición árabe e islámica y su animadversión contra los británicos resonó en el anti-imperialismo, promovido por los nacionalistas árabes, los cuales despreciaban a esos ocupantes británicos empeñados en frustrar sus aspiraciones. Irónicamente, muchos judíos en Palestina veían, a los británicos, en términos similares (lo cual no les impidió ponerse del lado de los británicos en la lucha contra Hitler). Sin embargo, los judíos de Irak fueron más favorables a Gran Bretaña, y considerados por los nacionalistas iraquíes como  quinta columna.
También existieron afinidades más profundas entre el nazismo y el nacionalismo árabe. Con respecto a los baasistas (el partido Baas), el grupo nacionalista que pasaría a dominar el país durante las últimas cuatro décadas del siglo XX, Wistrich afirmó en una entrevista: “El tipo de personas que fundaron el movimiento baasista… se inspiraron en la Alemania nazi. El renacimiento nacional alemán, incluyendo su ideología anti-judía,  les apelaba. El Tercer Reich representaba el militarismo, la gloria, la obediencia, la unidad nacional, una fe mesiánica-política… y la eliminación de los judíos”.
Todo esto arroja luz para la comprensión de la historia contemporánea de los conflictos palestino-israelíes. De acuerdo a la narrativa convencional, sus raíces  se encuentran en la ocupación de Israel de los “territorios palestinos” a partir de 1967. Sin embargo, una descripción más precisa y mejor pondría la cuestión en el contexto de los 100 años de continua guerra, librada por la parte dominante dentro del mundo árabe-musulmán (es decir, los árabes y musulmanes) para liberar al Oriente Medio de sus minorías: de los bereberes a los kurdos y los judíos, y en los últimos tiempos, los cristianos.
Situándonos en esa perspectiva, las consecutivas intifadas orquestadas contra Israel por la OLP de Arafat representan, según escribe Moreh, “la continuación de los apedreamientos de los judíos de Irak por parte de los palestinos del mufti Haj Amin al-Husseini y sus asociados, tras recalar en Bagdad”.
Tanto Moreh como Wistrich argumentan que Farhud debe ser contemplado como una parte de la Shoah. Esa es una propuesta discutible. En el simposio se expresaron las objeciones al considerar que, a diferencia de Europa, los judíos de Irak, a efectos prácticos, no fueron objeto de exterminio. Pero no hay duda  que, la propia matanza, y el papel del nazismo en su promoción y complicidad, merecen un lugar prominente en la conciencia colectiva judía.
Setenta años después, resulta sorprendente y aterrador considerar como los nacionalistas árabes, los nacionalistas pan-árabes y los islamistas (apoyados por sus partidarios europeos), siguen considerando a Israel como un puesto avanzado del “imperialismo occidental” en  Oriente Medio.

El idioma judeoespañol sobrivive en los Balcanes

El idioma judeoespañol sobrevive en los Balcanes Eli Tauber.

En el siglo XIX y hasta la Segunda Guerra Mundial, Sarajevo fue un importante centro para los judíos en los Balcanes. En esa época casi todos los médicos del país eran judíos. Pero el Holocausto nazi mató a un 85 por ciento de los 12.000 sefardíes y 2.000 ashkenazíes de Sarajevo. Hoy quedan en Bosnia Herzegovina, una república independiente desde 1991, apenas mil judíos, de los cuales unos 600 viven en la capital. Nedim Hasic. Sarajevo. 27/05/2011

Un nuevo libro trata de salvar del olvido esta lengua que los judíos españoles (sefardíes) llevaron en el siglo XVI.

El bosnio Eli Tauber, autor de «El idioma judeoespañol en Bosnia-Herzegovina», explicó que su obra es resultado de años dedicados a la investigación en archivos, periódicos, museos, biografías, memorias y conversaciones con expertos y amigos.

Es que hasta la Segunda Guerra Mundial cerca de una quinta parte de la población de la capital Sarajevo (unas 12.000 personas) era de origen sefardí y el ladino se habla en todas partes de la ciudad.

El ladino local tuvo además fuerte influencia de otras lenguas de la zona, como el turco o idiomas eslavos de la región, como el serbio o el croata.

Según Tauber, su libro desea mostrar «con cuánto amor los sefardíes han guardado y preservado ese español medieval, el lenguaje de Cervantes» a lo largo de los siglos. «Durante cientos de años lo guardaban celosamente en Bosnia, y es un valor que sin duda debe ser respetado. Los sefardíes nos consideramos de alguna manera como diáspora española», indicó el autor, hijo de madre sefardí y padre ashkenazí (judío alemán).

«Hasta la Segunda Guerra Mundial incluso guardábamos las llaves de nuestras casas en España. Preservamos el idioma, refranes, romances y cocina», cuenta Tauber.

En Sarajevo quedan apenas dos personas que siguen hablando el ladino. Uno de ellos es el jubilado Moris Albahari, de 81 años.

«Sarajevo fue hasta la Segunda Guerra Mundial una pequeña Jerusalén», recordó Albahari. Se refería a la convivencia pacífica de las tres grandes religiones monoteístas (Judaísmo, Cristianismo e Islam) en Sarajevo.

http://www.elcastellano.org/noticia.php?id=1810 –––

Eli Tauber presentó su libro “El idioma judeoespañol en Bosnia-Herzegovina”

Sarajevo, Bosnia Herzegovina (22/Mayo/2011).- Un nuevo libro sobre el “ladino”, el idioma judeoespañol, trata de salvar del olvido esta lengua en Bosnia Herzegovina, a donde los judíos españoles (sefardíes) llegaron en el siglo XVI.

El bosnio Eli Tauber, autor de “El idioma judeoespañol en Bosnia-Herzegovina”, explicó en la presentación esta semana que su obra es resultado de años dedicados a la investigación en archivos, periódicos, museos, biografías, memorias y conversaciones con expertos y amigos.

Es que hasta la Segunda Guerra Mundial cerca de una quinta parte de la población de la capital Sarajevo (unas 12 mil personas) era de origen sefardí y el ladino se habla en todas partes de la ciudad.

El ladino local tuvo además fuerte influencia de otras lenguas de la zona, como el turco o idiomas eslavos de la región, como el serbio o el croata.

Según Tauber, su libro desea mostrar “con cuánto amor los sefardíes han guardado y preservado ese español medieval, el lenguaje de Cervantes” a lo largo de los siglos.

“Durante cientos de años lo guardaban celosamente en Bosnia, y es un valor que sin duda debe ser respetado. Los sefardíes nos consideramos de alguna manera como diáspora española”, indicó el autor, hijo de madre sefardí y padre ashkenazí (judío alemán).

“Hasta la Segunda Guerra Mundial incluso guardábamos las llaves de nuestras casas en España. Preservamos el idioma, refranes, romances y cocina”, cuenta Tauber.

En Sarajevo quedan hoy apenas dos personas que siguen hablando el ladino. Uno de ellos es el jubilado Moris Albahari, de 81 años.

“Sarajevo fue hasta la Segunda Guerra Mundial una pequeña Jerusalén”, recordó Albahari con nostalgia en la presentación. Se refería a la convivencia pacífica de las tres grandes religiones monoteístas (Judaísmo, Cristianismo e Islam) en Sarajevo, en cuyo centro se encuentran a pocos cientos de metros sinagogas, mezquitas e iglesias cristianas.

Los primeros documentos escritos sobre los sefardíes en Bosnia datan del año 1565, aunque los había allí ya unas décadas antes. Llegaron a Sarajevo y otras zonas de los Balcanes, entonces bajo el Imperio Otomano, desde Estambul a Salónica, donde se habían quedado primero tras su éxodo forzoso de España en 1492 y donde se unieron a otros judíos procedentes de Europa central. En torno al 1.580, varias familias sefardíes construyeron en Sarajevo un barrio propio y a partir del siglo XVII la mayoría de los judeoespañoles se dedicaban al comercio. Casi todos tenían apellidos españoles, como Rosado, Pérez, Penso, o Pardo, entre otros. En el siglo XIX y hasta la Segunda Guerra Mundial, Sarajevo fue un importante centro para los judíos en los Balcanes. En esa época casi todos los médicos del país eran judíos. Pero el Holocausto nazi mató a un 85 por ciento de los 12.000 sefardíes y 2.000 ashkenazíes de Sarajevo. Hoy quedan en Bosnia Herzegovina, una república independiente desde 1991, apenas mil judíos, de los cuales unos 600 viven en la capital. Muchos, sobre todo los jóvenes, abandonaron el país durante la guerra bosnia (1992 a 1995), en su mayoría rumbo a Israel. “El idioma judeoespañol en Bosnia-Herzegovina” fue editado por “La Benevolencia”, asociación cultural y humanitaria judía de Bosnia, que durante el asedio serbio a Sarajevo tuvo un importante rol a la hora de traer ayuda humanitaria para la ciudad.

 


http://espanaisrael.blogspot.com/2011/06/el-idioma-judeoespanol-sobrevive-en-los.html

Discurso Del PM Netanyahu ante una Reunión Conjunta del Congreso de EE.UU.


24/05/2011

Link en ingles:


Me siento profundamente honrado por vuestra cálida bienvenida. Y me siento profundamente honrado por haberme dado la oportunidad de dirigirme al Congreso por segunda vez.

 

Señor Vicepresidente. ¿Recuerda usted cuando éramos los chicos nuevos de la ciudad?

 

Y veo un montón de viejos amigos aquí. Y veo un montón de nuevos amigos de Israel aquí. Tanto Demócratas como Republicanos.

 

Israel no tiene mejor amigo que Estados Unidos. Y Estados Unidos no tiene mejor amigo que Israel. Estamos juntos para defender la democracia. Estamos juntos para promover la paz. Estamos juntos para luchar contra el terrorismo. Felicitaciones Estados Unidos, Felicitaciones, señor Presidente. Atrapó a bin Laden. ¡Un buen hasta nunca!

 

En un inestable Medio Oriente, Israel es un ancla de estabilidad. En una región de cambiantes alianzas, Israel es el incondicional aliado de Estados Unidos. Israel siempre ha sido pro-estadounidense. Israel siempre será pro-estadounidense.

 

Mis amigos, ustedes no necesitan construir una nación en Israel. Ya estamos construidos. Ustedes no necesitan exportar democracia a Israel. Ya la tenemos. Ustedes no necesitan enviar tropas estadounidenses para defender a Israel. Nosotros nos defendemos. Ustedes han sido muy generosos al darnos herramientas para efectuar la tarea de defender a Israel nosotros mismos. Gracias a todos ustedes, y gracias a usted, Presidente Obama, por su firme compromiso con la seguridad de Israel. Sé que los tiempos económicos son difíciles. Aprecio profundamente esto.

 

El apoyo a la seguridad de Israel es una sabia inversión en nuestro futuro común. Para una épica batalla que se está desarrollando ahora en Medio Oriente, entre tiranía y libertad. Una gran convulsión sacude la tierra desde el Paso Khyber hasta el Estrecho de Gibraltar. Los temblores han destruido estados y derrocado gobiernos. Y todos podemos ver que el suelo sigue cambiando. Ahora, este momento histórico contiene la promesa de un nuevo amanecer de libertad y oportunidad. Millones de jóvenes están decididos a cambiar su futuro. Todos los observamos. Juntan coraje. Arriesgan sus vidas. Exigen dignidad. Desean libertad.

 

Estas extraordinarias escenas en Túnez y El Cairo, evocan las de Berlín y Praga en 1989. Sin embargo, al compartir sus esperanzas, también debemos recordar que esas esperanzas podrían ser sofocadas como lo fueron en Teherán en 1979. Recuerdan lo que ocurrió entonces. La breve primavera democrática en Irán se vio interrumpida por una tiranía feroz e implacable. Esta misma tiranía sofocó la democrática Revolución del Cedro en Líbano, y le infligió a ese país, que tanto ha sufrido, el gobierno medieval de Hezbollah.

 

Así que hoy, el Medio Oriente se encuentra en una aciaga encrucijada. Como todos vosotros, rezo.

 

Que los pueblos de la región elijan la senda menos transitada, la senda de la libertad. Nadie sabe en qué consiste esta senda mejor que ustedes. Esta senda no está pavimentada sólo por elecciones. Está pavimentada cuando los gobiernos permiten protestas en las plazas, cuando se establecen límites a los poderes de los gobernantes, cuando los jueces están comprometidos con las leyes y no con los hombres, y cuando los derechos humanos no pueden ser aplastados por lealtades tribales o la ley de la mafia.

 

Israel siempre ha adoptado esta senda, Medio Oriente siempre la ha rechazado. En una región donde las mujeres son lapidadas, los homosexuales son ahorcados, los cristianos son perseguidos, Israel se destaca. Es diferente.

 

Como el gran escritor Inglés George Eliot predijo, hace más de un siglo, el estado judío, una vez establecido, “relucirá como una brillante estrella de libertad en medio del despotismo de Oriente”. Bueno, tuvo razón. Tenemos una prensa libre, tribunales independientes, una economía abierta, revoltosos debates parlamentarios. ¿Creen ustedes que son tipos difíciles el uno para el otro en el Congreso? Vengan a pasar un día en la Knesset. Adelante.

 

Valientes manifestantes árabes están ahora luchando para asegurar estos mismos derechos para sus pueblos, para sus sociedades. Estamos orgullosos de que más de un millón de ciudadanos árabes de Israel hayan podido disfrutar de estos derechos durante décadas. De los 300 millones de árabes en Medio Oriente y África del Norte, sólo los ciudadanos árabes de Israel disfrutan de verdaderos derechos democráticos. Quiero que se detengan un momento y piensen en eso. De los 300 millones de árabes, menos de la mitad del uno por ciento son verdaderamente libres, ¡y todos ellos son ciudadanos de Israel!

 

Este sorprendente hecho revela una verdad básica: no es Israel lo que está mal en Medio Oriente. Israel es lo que está bien en Medio Oriente.

Israel apoya plenamente el deseo de los pueblos árabes en nuestra región, de vivir en libertad. Anhelamos el día en que Israel sea una de las muchas democracias reales en Medio Oriente.

 

Hace quince años, estuve en esta misma tribuna, y dije que la democracia debe comenzar a echar raíces en el mundo árabe. Bueno, ha comenzado a echar raíces. Este comienzo encierra la promesa de un brillante futuro de paz y prosperidad. Porque creo que un Medio Oriente que sea genuinamente democrático será un Medio Oriente verdaderamente en paz.

 

Pero mientras esperamos, y trabajamos para, lo mejor, también debemos reconocer que poderosas fuerzas se oponen a este futuro. Se oponen a la modernidad. Se oponen a la democracia. Se oponen a la paz.

 

La primera de estas fuerzas es Irán. La tiranía, en Teherán, embrutece a su propio pueblo. Apoya los ataques contra las tropas estadounidenses en Afganistán e Irak. Somete a Líbano y Gaza. Patrocina el terrorismo en todo el mundo.

 

La última vez que estuve aquí, hablé de las funestas consecuencias que Irán desarrolle armas nucleares. Ahora el tiempo se acaba, y la bisagra de la historia pronto podría darse vuelta. Porque el mayor peligro que enfrenta la humanidad podría pronto estar sobre nosotros: un régimen islámico militante armado con armas nucleares.

 

El Islam militante amenaza al mundo. Amenaza al Islam. No tengo ninguna duda que finalmente será derrotado. Finalmente sucumbirá a las fuerzas de la libertad y el progreso. Pero, al igual que otros fanatismos que estuvieron condenados al fracaso, el Islam militante podría exigir un terrible precio de todos nosotros, antes de su inevitable final.

 

Un Irán con armas nucleares encendería una carrera de armas nucleares en Medio Oriente. Les daría a los terroristas un paraguas nuclear. La pesadilla del terrorismo nuclear sería un claro y presente peligro en todo el mundo. Quiero que entiendan lo que esto significa. Ellos podrían colocar la bomba en cualquier lugar. Podrían colocarlo en un misil. Podrían colocarlo en un barco de contenedores en un puerto, o en una maleta en un metro.

 

Ahora bien, la amenaza a mi país no puede ser exagerada. Aquellos que la desestiman están escondiendo sus cabezas en la arena. Menos de siete décadas después de que seis millones de judíos fueran asesinados, los líderes de Irán niegan el Holocausto del pueblo judío, mientras llaman a la aniquilación del estado judío.

 

Los líderes que escupen tal veneno, deberían ser proscriptos en todos los foros respetables del planeta. Pero hay algo que hace que la indignación sea aún mayor: La falta de indignación. En gran parte de la comunidad internacional, los llamados a nuestra destrucción se encuentran con un silencio absoluto. Es aún peor, porque hay muchos que se apresuran a condenar a Israel para defenderse contra los representantes del terrorismo de Irán.

 

Pero no ustedes. No Estados Unidos. Ustedes han actuado de manera diferente. Ustedes han condenado al régimen iraní por sus objetivos genocidas. Ustedes han aprobado duras sanciones contra Irán. La historia os saludará, Estados Unidos.

 

El presidente Obama ha dicho que Estados Unidos está decidido a impedir que Irán desarrolle armas nucleares. Exitosamente llevó al Consejo de Seguridad a adoptar sanciones contra Irán. Ustedes en el Congreso aprobaron sanciones aún más duras. Estas palabras y estos hechos son vitalmente importantes.

 

Sin embargo, el régimen de los ayatollah suspendió, brevemente, su programa nuclear sólo una vez, en 2003, cuando temía la posibilidad de una acción militar. Ese mismo año, Muamar Gadafi renunció a su programa de armas nucleares, y por la misma razón. Cuanto más considere Irán que todas las opciones están sobre la mesa, menor es la posibilidad de confrontación. Por eso les pido que continúen enviando un mensaje inequívoco: “Que Estados Unidos nunca le permitirá a Irán desarrollar armas nucleares”.

 

En cuanto a Israel, si la historia le ha enseñado algo al pueblo judío, es que tenemos que tomar en serio los llamados a nuestra destrucción. Somos una nación que surgió de las cenizas del Holocausto. Cuando decimos nunca más, queremos decir Nunca Más. Israel siempre se reserva el derecho a defenderse.

 

Mis amigos, al mismo tiempo que Israel estará siempre vigilante para defenderse, nunca renunciaremos a nuestra búsqueda de la paz. Creo que lo haremos cuando la logremos. Israel quiere la paz. Israel necesita la paz. Hemos logrado históricos acuerdos de paz con Egipto y Jordania, que se han mantenido durante décadas.

 

Recuerdo lo que era antes de que tuviéramos la paz. Yo estuve cerca de la muerte en un tiroteo en el canal de Suez. Quiero decir, literalmente. Batallé contra terroristas a lo largo de ambas orillas del río Jordán. Demasiados israelíes han perdido a sus seres queridos. Conozco su pena. Perdí a mi hermano.

 

Así que nadie en Israel quiere un retorno a aquellos terribles días. La paz con Egipto y Jordania ha servido, durante mucho tiempo, como un ancla de estabilidad y paz en el corazón de Medio Oriente.

 

Esta paz debería ser reforzada con el apoyo económico y político a todos aquellos que sigan comprometidos con la paz.

 

Los acuerdos de paz con Egipto y Jordania son vitales. Pero no son suficientes. También debemos encontrar una manera de forjar una paz duradera con los palestinos. Hace dos años, me comprometí públicamente a una solución de dos estados para dos pueblos: Un estado palestino junto al estado judío.

 

Estoy dispuesto a hacer concesiones dolorosas para alcanzar esta paz histórica. Como líder de Israel, es mi responsabilidad guiar a mi pueblo hacia la paz.

 

Esto no es fácil para mí. Reconozco que, en aras de una paz genuina, estaremos obligados a renunciar a partes de la patria judía. En Judea y Samaria, el pueblo judío no es un ocupante extranjero. Nosotros no somos los británicos en India. No somos los belgas en el Congo.

 

Esta es la tierra de nuestros antepasados, la Tierra de Israel, a la que Abraham trajo la idea de un Dios, donde David se dispuso a enfrentar a Goliat, y donde Isaías tuvo una visión de paz eterna. Ninguna distorsión de la historia puede negar los cuatro mil años de vínculo entre el pueblo judío y la tierra judía.

 

Pero hay otra verdad: Los palestinos comparten esta pequeña tierra con nosotros. Buscamos una paz en la que no estén sujetos a Israel, ni sean sus ciudadanos. Deberían disfrutar de una vida nacional de dignidad como pueblo libre, viable e independiente, en su propio estado. Deberían disfrutar de una economía próspera, donde su creatividad e iniciativa puedan florecer.

 

Ya hemos visto el comienzo de lo que es posible. En los últimos dos años,

Los palestinos han comenzado a construir una vida mejor para sí mismos. El Primer Ministro Fayyad ha conducido este esfuerzo. Le deseo una pronta recuperación de su reciente operación.

 

Hemos ayudado a la economía palestina, eliminando cientos de barreras y controles a la libre circulación de bienes y personas. Los resultados han sido poco menos que notables. La economía palestina está en auge. Está creciendo a un ritmo de más del 10% anual.

 

Las ciudades palestinas se ven muy diferentes hoy de lo que se veían hace sólo unos pocos años. Tienen centros comerciales, cines, restaurantes, bancos. Incluso tienen negocios electrónicos. Todo esto sucede sin paz. Imaginen lo que podría suceder con paz. La paz anunciaría un nuevo día para ambos pueblos. Sería una posibilidad realista del sueño de una más amplia paz árabe-israelí.

 

Así que he aquí la cuestión. Ustedes tienen que formulársela. Si los beneficios de la paz con los palestinos son tan claros. ¿Por qué la paz nos ha eludido? Porque todos los seis primeros ministros israelíes, desde la firma de los acuerdos de Oslo, acordaron establecer un estado palestino. Incluido yo mismo. Entonces… ¿Por qué no se ha logrado la paz? Porque, hasta el momento, los palestinos no han estado dispuestos a aceptar un estado palestino, si eso significaba aceptar un estado judío junto a él.

 

Ustedes ven, nuestro conflicto nunca ha sido acerca de la creación de un estado palestino. Siempre ha sido acerca de la existencia del estado judío. Esto es de lo que se trata este conflicto. En 1947, las Naciones Unidas votaron la partición de la tierra en un estado judío y un estado árabe. Los judíos dijeron que sí. Los palestinos dijeron que no. En los últimos años, los palestinos rechazaron, dos veces, generosas ofertas de los primeros ministros israelíes, para establecer un estado palestino en casi todo el territorio ganado por Israel en la Guerra de los Seis Días.

 

Simplemente no estaban dispuestos a poner fin al conflicto. Y lamento decir esto: Continúan educando a sus hijos en el odio. Continúan poniéndoles nombres de terroristas a plazas públicas. Y lo peor de todo es que siguen perpetuando la fantasía que Israel, algún día, será inundado por los descendientes de los refugiados palestinos.

 

Mis amigos, esto debe terminar. El presidente Abbas debe hacer lo que yo he hecho. Me paré delante de mi pueblo, les dije a ustedes que no fue fácil para mí, y dije… “Voy a aceptar un estado palestino”. Es hora de que el presidente Abbas, se pare delante de su pueblo y diga… “Voy a aceptar un Estado Judío”.

 

Esas seis palabras cambiarán la historia. Les dejarán en claro a los palestinos que este conflicto debe terminar. Que no están construyendo un estado para continuar el conflicto con Israel, sino para acabar con él. Convencerán al pueblo de Israel de que tienen un verdadero socio para la paz. Con un tal socio, el pueblo de Israel estará dispuesto a hacer un compromiso de largo alcance. Yo estaré dispuesto a hacer un compromiso de largo alcance.

 

Este compromiso debe reflejar los dramáticos cambios demográficos que han ocurrido desde 1967. La gran mayoría de los 650.000 israelíes que viven más allá de las líneas de 1967, residen en barrios y suburbios de Jerusalem y del Gran Tel Aviv.

 

Estas zonas están densamente pobladas, pero geográficamente son muy pequeñas. En virtud de cualquier acuerdo de paz realista, estas zonas, así como otros lugares de fundamental importancia estratégica y nacional, serán incorporadas dentro de las fronteras definitivas de Israel.

 

El status de los asentamientos sólo se decidirá en negociaciones. Pero también debemos ser honestos. De modo que hoy estoy diciendo algo que debería decir públicamente cualquier persona seria respecto de la paz. En cualquier acuerdo de paz que ponga fin al conflicto, algunos asentamientos acabarán estando más allá de las fronteras de Israel. La delimitación precisa de esas fronteras debe ser negociada. Seremos muy generosos acerca del tamaño de un futuro estado palestino. Pero, como dijo el Presidente Obama, la frontera será diferente a la que existía el 4 de junio de 1967. Israel no volverá a las indefendibles líneas de 1967.

 

Reconocemos que un estado palestino debe ser lo suficientemente grande como para ser viable, independiente y próspero. El presidente Obama se refirió acertadamente a Israel como la patria del pueblo judío, al igual que se refirió al futuro estado palestino como la patria del pueblo palestino. Los judíos de todo el mundo tienen derecho a emigrar al estado judío. Los palestinos de todo el mundo deberían tener el derecho a emigrar, si así lo desean, a un estado palestino. Esto significa que el problema de los refugiados palestinos se resolverá fuera de las fronteras de Israel.

 

En cuanto a Jerusalem, sólo un estado democrático de Israel ha protegido la libertad de culto para todas las religiones en la ciudad. Jerusalem nunca más debe ser dividida. Jerusalem debe seguir siendo la capital unida de Israel. Sé que éste es un tema difícil para los palestinos. Pero creo que, con creatividad y buena voluntad, se puede encontrar una solución.

 

Ésta es la paz que planeo forjar con un socio palestino comprometido con la paz. Pero ustedes saben muy bien que, en Medio Oriente, la única paz que puede mantenerse es una paz que pueda defenderse.

 

Así que la paz debe basarse en la seguridad. En los últimos años, Israel se retiró del sur de Líbano y de Gaza. Pero no conseguimos la paz. En lugar de eso, conseguimos 12.000 cohetes disparados desde esas zonas contra nuestras ciudades, contra nuestros niños, por parte de Hezbollah y Hamas. Las fuerzas de paz de la ONU en Líbano no pudieron evitar el contrabando de este armamento. Los observadores europeos en Gaza se evaporaron de un día para otro. Así que si Israel, simplemente, saliera de los territorios, el flujo de armas hacia un futuro estado palestino sería incontrolado. Misiles disparados desde ahí, podrían llegar a casi todos los hogares de Israel en menos de un minuto. Quiero que piensen también en eso. Imaginen que, justo en este momento, todos nosotros tuviéramos menos de 60 segundos para buscar refugio de un cohete entrante.  ¿Vivirían de esa manera? ¿Podría alguien vivir de esa manera? Bueno, nosotros tampoco vamos a vivir de esa manera.

 

La verdad es que Israel necesita arreglos de seguridad únicos, en razón de su tamaño único. Israel es uno de los países más pequeños del mundo. Sr. Vice Presidente, le concedo esto. Es más grande que Delaware. Es incluso más grande que Rhode Island. Pero de eso se trata. Israel con las líneas de 1967 sería, en su ancho, la mitad del ancho del cinturón de circunvalación de Washington.

 

Ahora aquí hay un poco de nostalgia. Vine a Washington, por primera vez, hace treinta años, como un joven diplomático. Me tomó un tiempo, pero finalmente lo descubrí: Existe un Estados Unidos más allá del cinturón de circunvalación. Pero Israel, con las líneas de 1967, tendría sólo 15 kilómetros de ancho. Esto es todo en cuanto a profundidad estratégica.

 

Por lo tanto, es absolutamente vital para la seguridad de Israel, que un estado palestino esté totalmente desmilitarizado. Y es vital que Israel mantenga una presencia militar, a largo plazo, a lo largo del río Jordán. Son necesarios sólidos arreglos de seguridad sobre el terreno, no sólo para proteger la paz, son necesarios para proteger a Israel en caso de que la paz se deshaga. Porque en nuestra inestable región, nadie puede garantizar que nuestros socios de la paz de hoy estarán allí mañana.

Y cuando digo mañana, no me refiero a un lejano tiempo en el futuro. Quiero decir – mañana. La paz sólo puede lograrse en torno a la mesa de negociaciones. El intento palestino de imponer un acuerdo a través de las Naciones Unidas no traerá la paz. Debe contar con la enérgica oposición de todos aquellos que quieren ver que este conflicto termine.

 

Agradezco la clara posición del Presidente sobre este tema. La paz no puede ser impuesta. Debe ser negociada. Pero sólo puede ser negociada con socios comprometidos con la paz.

 

Y Hamas no es un socio para la paz. Hamas continúa comprometido con la destrucción de Israel y con el terrorismo. Tiene estatutos. Estatutos que no sólo exigen la destrucción de Israel, sino que dicen “maten a los judíos donde sea que los encuentren”. El líder de Hamas, condenó el asesinato de Osama bin Laden y lo elogió como un guerrero santo. Ahora, de nuevo, quiero dejar esto claro. Israel está dispuesto a sentarse hoy y negociar la paz con la Autoridad Palestina. Creo que podemos forjar un brillante futuro de paz para nuestros hijos. Pero Israel no negociará con un gobierno palestino respaldado por la versión palestina de Al Qaeda.

 

Así que le digo al presidente Abbas: ¡Rompa su pacto con Hamas! ¡Siéntese y negocie! ¡Haga la paz con el estado judío! Y si lo hace, le prometo esto. Israel no será el último país en dar la bienvenida a un estado palestino como un nuevo miembro de las Naciones Unidas. Será el primero en hacerlo.

 

Mis amigos, los trascendentales juicios del siglo pasado, y los acontecimientos en desarrollo de este siglo, atestiguan la decisiva función de Estados Unidos en la promoción de la paz y la defensa de la libertad. La providencia encomendó a Estados Unidos ser el guardián de la libertad. Todos los pueblos que aprecian la libertad tienen una profunda deuda de gratitud con vuestra gran nación. Entre las naciones más agradecidas está mi nación, el pueblo de Israel, que ha luchado por su libertad y supervivencia contra viento y marea, tanto en los tiempos antiguos como en los modernos.

Hablo en nombre del pueblo judío y del estado judío cuando les digo a ustedes, representantes de Estados Unidos, Gracias. Gracias por su apoyo incondicional a Israel. Gracias por asegurar que la llama de la libertad arda brillante en todo el mundo. Que Dios bendiga a todos ustedes. Y que Dios bendiga por siempre a Estados Unidos de América.

Traducido para porisrael.org

 

 por José Blumenfeld

Difusion: www.porisrael.org

 


Discurso del P.M. Netanyahu 23 mayo 2011 AIPAC – USA

1a y 2a parte… (texto y videos)

de Silvia Schnessel, el miércoles, 25 de mayo de 2011 a las 0:17

“Mis amigos, antes de hablar de cosas acerca de Israel, quiero decir algo acerca de las escenas que he visto hoy en la televisión y que seguramente han visto ustedes. Cuando la tragedia golpea a Estados Unidos, Israel siente una identificación inmediata. Y la tragedia ha golpeado a Estados Unidos. En los últimos días las inundaciones y los tornados se han cobrado la vida de cientos de estadounidenses, incluso hoy en Joplin, Missouri. Todo lo que puedo decir es: Estados Unidos, estamos con ustedes en este día, y todos los días.

Y eso resulta evidente en las cosas que acabamos de escuchar de mis dos amigos cercanos: el Portavoz de la Casa del Presidente John Boehner, y líder de la Mayoría del Senado Harry Reid, vosotros guiaréis a los muchos amigos que están aquí hoy, distinguidos senadores y congresistas, hombres y mujeres, de los Estados Unidos de América.

Quiero saludar al presidente de AIPAC, Lee Rosenberg. Rosy, me enteré el otro día que si te gano en algo, no será en baloncesto. Será en fútbol. Y al director ejecutivo Howard Kohr – Howard, que no voy a ganarte en nada.

Quiero dar la bienvenida también a los representantes del Gobierno de Israel, los miembros de la Knéset, al Embajador de EE.UU. en Israel Jim Cunningham, al Embajador designado Dan Shapiro, a mi amada esposa y madre de nuestros dos hijos, Sara, y, por último, a nuestro fantástico embajador en los Estados Unidos, un hombre que sabe unas cuantas cosas sobre la alianza entre Estados Unidos e Israel, Michael Oren.

A todos los que nos apoyan en esta gran sala y a los millones de seguidores de esta gran tierra, el pueblo de Israel os da las gracias. Gracias por su firme compromiso con la seguridad de Israel. Gracias por defender el derecho de Israel a defenderse. Gracias por apoyar a Israel en su búsqueda de una paz segura.

Ahora, he oído esta noche de todos los portavoces algo que ustedes saben – que Israel es el aliado indispensable de Estados Unidos. Ustedes entienden que Israel y Estados Unidos están hombro con hombro luchando contra enemigos comunes, protegiendo intereses comunes. Ustedes saben que los innovadores israelíes ayudan a los equipos de energía a combatir las enfermedades, conservar el agua, limpiar el planeta. El apoyo de ustedes a Israel fluye del corazón.

Vean, no es sólo lo que hace Israel. Es lo que Israel es. Ahora, permítanme explicar eso. Ayer tuve un gran día. Me dejaron salir. Sara y yo pudimos ir a dar un paseo. Y tengo que felicitar a los servicios de seguridad estadounidenses. Son un poco más generosos que los nuestros. Así que caminamos junto al Potomac, y llegamos a visitar monumentos majestuosos de Washington. Leí las palabras eternas de Jefferson, “Sostenemos que estas verdades son evidentes por sí mismas, que todos los hombres son creados iguales.” He leído la frase inmortal de Lincoln, “gobierno del pueblo, para el pueblo, por el pueblo.”

Ahora, déjenme decirles por qué estas palabras resuenan con tanta fuerza en mí y en todos los israelíes – porque están arraigados en las ideas defendidas por primera vez por nuestro pueblo, el pueblo judío, la idea de que todos los hombres son creados a imagen de Dios, que ningún gobernante está por encima de la ley, que toda persona tiene derecho a la justicia. Estas son ideas revolucionarias judías, y que fueron pronunciadas hace miles de años – cuando vastos imperios dominaban la tierra, vastos imperios de esclavos gobernaban el mundo. Y los Judios dijeron estas verdades.

Israel es la cuna de nuestra civilización común. Es el crisol de nuestros valores comunes. Y el estado moderno de Israel fue fundado precisamente en estos valores eternos. Y esta es la razón de que en Israel más de 1 millón de musulmanes disfruten de plenos derechos democráticos. Por ello, el único lugar en el Oriente Medio donde los cristianos son completamente libres de practicar su fe es el democrático Estado de Israel. Y esta es la razón por la cual se puede confiar en Israel y sólo Israel, para garantizar la libertad de todos los credos en nuestra capital eterna, la ciudad de Jerusalén unida.

Mis amigos, Israel y Estados Unidos se han elaborado a partir de estos profundos manantiales de valores comunes. Hemos forjado una amistad duradera no sólo entre nuestros gobiernos, sino entre nuestros pueblos. El apoyo a Israel no divide a Estados Unidos. Une a los Estados Unidos. Une a los demócratas, de edad y jóvenes, liberales y conservadores, y los republicanos. Y, sí, Joe Lieberman, incluso une a los independientes. Quiero aprovechar esta oportunidad para saludar a uno de los grandes senadores en mi vida, un hombre que ha prestado un servicio increíble a su país, Estados Unidos, y ha estado increíblemente dedicado a Israel y el pueblo judío. Gracias, Joe Lieberman.

Verán, este amplio apoyo a Israel de los Estados Unidos es una gran ayuda y le da una fuerza tremenda a mi país. Y desde Harry Truman, Israel ha tratado con presidentes de Estados Unidos que la apoyaron mientras nos enfrentábamos a los problemas de un mundo cambiante.

Ayer el presidente Obama habló de su compromiso férreo con la seguridad de Israel. Dijo con razón que nuestra cooperación para la seguridad no tiene precedentes. Habló del compromiso no sólo frente a AIPAC. Habló sobre ello en dos discursos escuchados en todo el mundo árabe. Y ha respaldado las palabras con hechos.

Yo sé que estos son tiempos económicos difíciles. Por eso quiero dar las gracias al presidente y al Congreso por proveer a Israel con una asistencia vital a fin de que Israel pueda defenderse sola por sus propios medios. Quiero agradecerles a todos por el apoyo al sistema de defensa antimisiles Cúpula de Hierro. Hace unas semanas, los terroristas de Hamas en Gaza lanzaron ocho cohetes contra nuestras ciudades, en Ashkelón y Beer Sheva. Bien, estos cohetes nunca alcanzaron sus objetivos. Cúpula de Hierro los interceptó en el aire. Por primera vez, se puso en funcionamiento un sistema de defensa antimisiles en el combate. Eso es un precedente en la historia militar. Y quiero dar las gracias, Estados Unidos.

Estados Unidos e Israel están colaborando de muchas otras maneras también. Estamos cooperando en la ciencia, en tecnología, en el comercio, la inversión. No sólo empresas estadounidenses invierten en Israel. Empresas israelíes invierten en América. En la última década, las empresas israelíes han invertido más de $ 50 mil millones en los Estados Unidos…

(Se oye la protesta de una actiivsta… Netnyahu: Creéis que habrías tenido esas protestas en Gaza? )

Así, una de esas empresas está invirtiendo en la propia calle Richmond. Es una empresa que está construyendo una fábrica de alimentos. Bien, lo que significa es – más negocios, más empleos, y, sí, más humus.

Bueno, no es sólo alimentos lo que estamos trayendo a Estados Unidos. Por ejemplo en medicina. Israel está avanzando en la cura para la esclerosis múltiple, el Alzheimer, el cáncer. Hemos desarrollado medios mecánicos para que los parapléjicos vuelvan a caminar. Hemos colocado una pequeña cámara de diagnóstico dentro de una píldora. Yo no lo he tragado, pero entiendo que es bastante eficaz.

Y acabáis de oir hablar de este vendaje milagroso desarrollado por una empresa israelí que ha ayudado a salvar la vida de la congresista Giffords Gabby. Deseo a Gabby, una gran amiga de Israel, “refuá shlemá”, una feliz, rápida y expedita recuperación.

Israel y Estados Unidos también están cooperando para poner fin a la peor adicción del mundo, la adicción al petróleo. Esta dependencia de los combustibles del terrorismo envenena el planeta. Para ello hemos puesto en marcha un programa de 10 años en Israel para dejar el hábito, para encontrar un sustituto de la gasolina. Y si tenemos éxito, podemos cambiar el mundo. Podemos cambiar la historia.

Mis amigos, el apoyo del pueblo estadounidense para Israel se refleja en mi invitación para hacer frente a una reunión conjunta del futuro Congreso. Gracias, John Boehner, por esa invitación. Voy a hablar de la gran convulsión que tiene lugar en el Oriente Medio, los riesgos y las oportunidades. Y voy a hablar de los peligros de un Irán con armas nucleares. Y también voy a esbozar una visión para una paz segura entre israelíes y palestinos. Tengo la intención de decir la verdad sin adornos, porque ahora más que nunca, lo que necesitamos es claridad.

Y los acontecimientos en nuestra región están abriendo los ojos a una verdad sencilla. Los eventos en la región están abriendo los ojos a una verdad simple: los problemas de la región no tienen su origen en Israel. Las escenas notables que estamos presenciando en las plazas de todo el Oriente Medio y África del Norte se producen por una simple razón: La gente quiere libertad. Quiere progreso. Quiere una vida mejor.

Para muchos de los pueblos de la región, el siglo 20 les pasó por encima. Y ahora la tecnología del siglo 21 es decirles lo que se perdieron entonces. ¿Recuerdan ese proveedor de alimentos desesperado en Túnez? ¿Por qué se prendió fuego? No por Israel. Él se prendió fuego debido a décadas de humillación, décadas de corrupción intolerables.

Y los millones que salieron a las calles de Teherán, Túnez, El Cairo, Saná, Bengasi, Damasco, no están pensando en Israel. Están pensando en la libertad. Tienen anhelo de oportunidades. Anhelo de esperanza para sí mismos y para sus hijos. Así que es hora de dejar de culpar a Israel por todos los problemas de la región.

Permítanme subrayar una cosa. La paz entre israelíes y palestinos es un interés vital para nosotros. Sería la realización de un sueño poderoso y eterno. Pero no es una panacea para los problemas endémicos de Oriente Medio. No va a dar a las mujeres en algunos países árabes el derecho a conducir un coche. No va a evitar que las iglesias sean bombardeada. No va a evitar que los periodistas vayan a la cárcel.

¿Qué va a cambiar esto? Una palabra: democracia – la democracia real, auténtica. Y por democracia no me refiero sólo a las elecciones. Me refiero a la libertad de expresión, libertad de prensa, libertad de reunión, derechos de las mujeres, los homosexuales, las minorías, para todos. Lo que el pueblo de Israel quiere es que la gente de Medio Oriente tenga lo que tienen ustedes en América, lo que tenemos en Israel – democracia. Así que es hora de reconocer esta verdad básica. Israel no es lo que está mal en Oriente Medio. Israel es lo que está bien en Oriente Medio.

Mis amigos, queremos la paz porque concemos el dolor del terrorismo y conocemos la agonía de la guerra. Queremos la paz, porque sabemos las bendiciones que la paz podría traer – lo que podría traer para nosotros y para nuestros vecinos palestinos. Pero si queremos avanzar en la paz con los palestinos, entonces es hora de que admitamos otra verdad. Este conflicto se ha prolongado durante casi un siglo, porque los palestinos se niegan a ponerle fin. Se niegan a aceptar el Estado judío.

Ahora bien, esto es lo que este conflicto ha sido siempre. Hay muchos temas vinculados a este conflicto que deben resolverse entre israelíes y palestinos. Podemos, debemos resolverlos. Pero repito: sólo podemos hacer la paz con los palestinos si ellos están dispuestos a hacer la paz con el Estado judío.

Mañana en el Congreso, voy a describir qué aspecto podría tener la paz entre un Estado palestino y el Estado judío. Pero quiero asegurarles de una cosa. Debe mantener a Israel en la seguridad. Y por lo tanto, Israel no puede volver a las líneas indefendibles de 1967.

Voy a hablar sobre estos y otros aspectos del futuro de paz en el Congreso. Pero esta noche quiero expresar la gratitud de Israel por todo lo que están haciendo para contribuir al fortalecimiento de Israel y la gran alianza que Israel tiene con Estados Unidos. Ustedes ayudaron a mantener nuestra ventaja militar cualitativa. Ustedes respaldaron las sanciones contra Irán. Usted han defendido la paz verdadera. Se opusieron a Hamas. Y se unieron al presidente Obama y a mí en la denuncia de Hamás exigiendo que liberen a nuestro soldado cautivo, Gilad Shalit. Ese es otro crimen atroz de Hamas. Imagínense tener a un joven soldado encerrado en un calabozo oscuro durante cinco años sin ni siquiera una sola visita - ni una sola visita de la Cruz Roja. Creo que la comunidad civilizada debe unirse a Israel y los Estados Unidos y todos nosotros en una simple demanda de Hamas: la liberación de Gilad Shalit.

Mis amigos, pasé mis años de secundaria en Filadelfia. Entiendo que se ha desarrollado bastante desde entonces. Pero durante esos años, cuando era un pueblo soñoliento, solía ir a visitar la Campana de la Libertad. Ahora, como Primer Ministro de Israel, puedo caminar por la calle y ver una réplica exacta de la campana en el Parque de la Libertad de Jerusalén. En ambas campanas está la misma inscripción. Viene de la Biblia, del libro de Levítico, “U’kratem Dror BaAretz L’chol Yoshveha”, “Proclamad la libertad por todo el país para todos sus habitantes”.

Mis queridos amigos, esta es la esencia de la gran alianza entre nuestras dos naciones – dos los pueblos unidos en la libertad y buscando la libertad y la paz para todos. Eso es de lo que esta alianza se trata. Y ustedes son parte de ella. Ustedes la mantienen.

Les doy las gracias en nombre del pueblo de Israel y del gobierno de Israel. Gracias por la alianza estadounidense-israelí. Gracias, AIPAC.

Traducción: Silvia Schnessel

Se develaron las raíces judías de Lenin en un museo ruso

24.05.2011 10:02  | 

La exhibición revela una carta escrita por la hermana del revolucionario que decía que el abuelo materno era un ucraniano judío. Stalin le había dicho a la mujer que mantuviera el escrito en secreto.Los documentos que aparentemente confirman los rumores de que Vladimir Lenin tenía ancestros judíos pueden ser ahora vistos en el Museo de Historia Estatal de Rusia, según informó AP ayer.
Entre los nuevos documentos publicados puestos en exhibición en el museo está una carta escrita por la hermana de Lenin, Anna Ulyanova, que dice que su abuelo materno era un judío de Ucrania que se convirtió al cristianismo para escapar de la persecución en la Zona de Residencia y tener acceso a una mejor educación, dijo el informe.
“Vino de una familia judía pobre y fue, según su certificado de bautismo, el hijo de Moses Blank, un nativo de Zhitomir (una ciudad occidental de Ucrania)”, escribió Ulyanova en 1932 en una carta citada por AP.
En la carta escrita a Josef Stalin, que reemplazó a Lenin luego de su muerte en 1924, Ulyanova escribió: “Vladimir Ilych siempre ha pensado de los judíos altamente. Lamento mucho el hecho de que el hecho de su origen, el cual yo he sospechado, no fuese sabido mientras él vivía”.
Lenin, que nació como Vladimir Ilych Ulyanov en 1870, se identificaba a sí mismo como un ruso bajo el régimen zarista en el país, durante el cual el antisemitismo era rampante. Adoptó el nombre de Lenin en 1901 durante su exilio en Siberia.
Según el informe de AP, Lenin supervisó un corto período de promoción de la cultura judía que terminó a principios de los años 30, cuando Stalin incentivó purgas antisemitas y creó un plan para relocalizar a todos los judíos soviéticos.
Ulyanova pidió que Stalin diera a conocer el antecedente judío de Lenin para combatir el aumento del antisemitismo, informó AP. Ella escribió: “Escucho que en los recientes años el antisemitismo ha estado haciéndose fuerte otra vez, incluso entre comunistas. Estaría mal esconder el hecho a las masas”.
Stalin ignoró el pedido de Ulyanova y le dijo que “mantenga silencio absoluto” sobre la carta, según la curadora de la exhibición, Tatyana Koloskova.
Los documentos recogen información presentada en la biografía oficial de Lenin, escrita por su sobrina Olga Ulyanova, en la que reclama que su familia tenía solamente raíces rusas, alemanas y suecas.
La carta de Anna Ulyanova fue descubierta por los historiadores rusos a principios de los años 90, pero su autenticidad fue cuestionada.

El tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en Galicia

Cuando los Reyes Católicos accedieron al trono se encontraron con tres grupos religiosos diferentes -judíos, musulmanes y cristianos- regidos por sus propias leyes, con sus propias instituciones y que pagaban impuestos diferentes. Sin embargo, todos ellos eran súbditos de los soberanos y, por lo tanto, tenían derecho de protección. Este derecho quedó claramente recogido en la declaración de la reina Isabel, cuando declaró: “Todos los judíos de mis reinos son míos y están bajo mi amparo y protección y a mí me pertenece de defenderlos y amparar y mantener en justicia”. Pero, cuando, entre 1477 y 1478, viajaron a Extremadura y Andalucía, se encontraron con que muchos conversos judaizaban abiertamente y que, además, trataban de justificar su conducta. A petición real, el arzobispo de Sevilla y el clero emprendieron una intensa labor de evangelización para convencer a los conversos de que renunciasen a los ritos judaicos, la cual no tuvo efecto.
En consecuencia, Isabel y Fernando iniciaron gestiones en Roma que culminaron con la bula Exigit sincerae devotionis que el papa Sixto IV firmó el 1º de noviembre de 1478, y que significaba la creación del Santo Oficio de la Inquisición.
Sin embargo, no hicieron uso inmediatamente de la bula y desde el año 1478 hasta 1480, llevaron a cabo una campaña de predicaciones tratando de aleccionar a los conversos pero que no obtuvo los resultados esperados. En consecuencia, el 27 de septiembre de 1480, en Medina del Campo, los reyes procedieron a nombrar a los dominicos Juan de San Martín y Miguel Morillo inquisidores para la diócesis de Sevilla, donde el Tribunal actuó, exclusivamente, hasta 1482. En los años posteriores se produjo una intensa proliferación de tribunales por todo el reino a excepción de Navarra y Galicia.
La primera referencia al Tribunal de la Inquisición de Galicia, también conocido como el Tribunal de Santiago, data de 1520. En esta fecha fue nombrado inquisidor en el reino de Galicia el licenciado Maldonado y, cinco meses más tarde, el maestro Arteaga. La misión de ambos inquisidores no fue constante ni continuada y ejercieron de modo ambulante y tan sólo ocasionalmente. Esta situación provocó que en el año 1532 el Tribunal de Galicia pasara a depender del tribunal conocido como El Santísimo Oficio de Castilla la Vieja y del reino de León.
Hacia los años 1559-60 Galicia experimentó las reformas que el inquisidor Valdés impuso a toda la Inquisición peninsular. Desde entonces, los inquisidores vallisoletanos hicieron visitas extraordinarias a la región galaica. De las realizadas por el Dr. Quijano y Diego González salieron dos informes. En el primero, el Dr. Quijano puso de manifiesto que debido a la extensión geográfica de la que se ocupaba el tribunal de Valladolid, su actividad llegaba a Galicia muy disminuida y era prácticamente inexistente, lo que permitía la huída de los reos: que por haber tanta distancia de Valladolid a Galicia se ha dado lugar a que los herejes, cómplices de otros que ven prender por acá, huyan y se absenten antes que los ministros desta Inquisición puedan llegar allá por mucha diligencia que pongan.
Como ejemplo el propio inquisidor cita que la detención del boticario de Tui (Pontevedra) provocó la huída a Francia de su madre, Isabel, del médico de Tui y de otra mujer vecina de Vigo.
Por su parte, Diego González expuso que el Tribunal debía volver a tierras gallegas por el daño que se recibe de Portugal porque cuando sus inquisidores proceden contra alguno se pasan a Galicia y se mudan los nombres, y ansí en el reino de Galicia hay muchos portugueses los cuales se casan en la tierra y se avecindan. … En la documentación gallega se puede comprobar la veracidad de las afirmaciones de Diego González, cuando se cita, por ejemplo a Mayor Rodríguez cristiana nueba natural del Reyno de Portugal, o a Beatriz de Fonseca viuda de Juan de Lisboa, xristianos nuevos descendientes de judíos oriundos de Portugal, vecina de San Esteban de Valdeorras (Ourense).
Asimismo, se tiene constancia del matrimonio de algunos de estos portugueses con gallegos convirtiéndose, en consecuencia, en vecinos de lugar donde residían. Tal es el caso de Isabel Tomas, natural de Puente de Limia (Portugal), casada con Jeronimo Coronel, platero, vecino de Salvatierra (Pontevedra); de María Mendez, mujer de Enrrique Goncalez platero, natural de la villa de Chaves (Portugal) vecina de Verín (Ourense); o de Pedro Fernández, el viejo, originario de Portugal y casado con Ginebra Vázquez, vecina de Ribadavia (Ourense). El hijo de ambos, Pedro Fernández, el mozo fue considerado natural de Ribadavia, olvidando el lugar de procedencia del padre.
Cuando los inquisidores comenzaban a operar en un distrito, presentaban en primer lugar sus credenciales a la iglesia local y a las autoridades seglares, y lo hacían saber a la población el domingo o día festivo, en la misa. En los primeros tiempos se daba un período de treinta o cuarenta días para que todos aquellos que se consideraban herejes se denunciaran a sí mismos o a los que le habían incitado a ello.
Si lo hacían quedaban libres de la pena de muerte, de la prisión perpetua o de la confiscación de bienes y solamente entregaban una cierta cantidad de dinero. Pero a partir del siglo XVI se promulgaron “edictos de fe”, que invitaban a la denuncia

de aquellos que eran culpables de los delitos que aparecían en una detallada lista de ofensas.
Se consideraron indicios de judaísmo prácticas típicamente religiosas -la observancia de los ayunos, del sábado, o decir los Salmos de David sin añadir al final Gloria Patri- y también culturales, como por ejemplo las costumbres alimenticias. Algunos de estos indicios han quedado reflejados en la documentación inquisitorial de Ribadavia (Ourense).
Así, por ejemplo, son varios los procesados que aseguraron que habían ayunado algunas veces un día que caía en el mes de septiembre, o que habían hecho un ayuno que cae por las vendimias.
Igualmente, la confesión de haber respetado el sábado es casi común en todos los procesados y se recoge bajo formas, más o menos, detalladas.
Fernando Álvarez declaró que había guardado ordinariamente los sábados, no trabajando en ellos y que se vestía con los mejores vestidos que tenía, por reverencia y solemnidad de la fiesta del sábado, o Catalina de León que como había vivido en la ley de Moisés había encendido los candiles los viernes en la noche.
De decir los Salmos de David sin Gloria Patri se inculparon Manuel Gómez y Simón Pereira quien confiesa, además, que rezaba oraciones de la ley de Moisés, particularmente la oración que llaman del semag, y otra que llaman amida, y que rezaba algunos salmos de David sin Gloria Patri.
Entre las referencias a las costumbres alimenticias se recogen declaraciones tales como: sabía que por observancia de la dicha ley de Moisés no se había de comer tocino, conejo, congrio y otros pescados sin escamas o que había comido la carne desebada y purgada de la sangre.
Una vez que los acusados habían sido procesados y sentenciados no con la intención de salvar el alma del acusado sino procurar el bien público y atemorizar al pueblo, se requería que la lectura de las sentencias y las abjuraciones o retractaciones se hicieran públicamente.
Es precisamente este el fin del auto de fe: una expresión colectiva de rechazo de la herejía y de sometimiento a la más estricta ortodoxia. Con este fin y a partir del año 1561 se establece que el auto de fe se realizará en domingo o día de fiesta para que pueda acudir la gente de la ciudad y de los alrededores.
Así quedó recogido también en la documentación gallega en las Causas despachadas en el auto público de la fe que se celebró en la Inquisición de Galicia, que reside en la ciudad de Santiago, realizado en la Plaza de la Quintana el 11 de mayo, segundo domingo del año de 1608, donde fueron procesados más de veinte vecinos de Ribadavia.
Los reos del tribunal durante el auto de fe tenían que llevar el sambenito -forma abreviada y común del término saco benedicto y que es definido por Covarrubias (1611) como “la insignia de la Santa Inquisición que se echa sobre el pecho y espaldas del penitente reconciliado” no sólo durante el auto de fe sino durante todo el tiempo que durase su sentencia.
Finalizado el tiempo de castigo, los sambenitos con los nombres de los reos y los motivos de su condena se colgaban en las iglesias para que quedara perpetuamente constancia del delito cometido.
En la catedral del Tui (Pontevedra) se conservan cinco paneles que hacen referencia a 14 condenados entre 1617 y 1621. Todos ellos mencionados como herege judaizante pero con diversas condenas.
En conclusión, el Tribunal de la Santa Inquisición fue creado para combatir a los conversos que volvían a sus ritos judaicos, lo que constituía pecado de herejía. Los judíos no podían ser considerados herejes porque nunca habían sido cristianos y, en consecuencia, no se le podía obligar a ser fieles a una fe que nunca habían profesado, quedando así fuera del control de la Inquisición.
En cambio, los conversos o cristianos nuevos, sí podían serlo porque habían sido admitidos en el seno de la iglesia católica y por lo tanto, ser procesados y condenados por el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición. Aunque las primeras actuaciones en Galicia de este tribunal fueron muy tardías, casi cuarenta años desde la bula fundacional, se documenta su actividad por todo el territorio gallego, especialmente en el sur posiblemente por la proximidad de Portugal -y de la facilidad de paso de un lado a otro de la frontera-, utilizando los mismos tipos de indicios -religiosos y culturales- para procesar a los que consideraban culpables de judaizar.

*Instituto de Estudios Gallegos “Padre Sarmiento” IEGPS – CSIC.

Bibliografía

Antonio Rubio MG. De Judíos e Inquisición en Ribadavia, Ribadavia, 2009.
Antonio Rubio MG. De Los judíos en Galicia (1044-1492), A Coruña, 2006
Casas Otero, J. Los “sambenitos“ del Museo Diocesano de Tui, Tui, 2004.
Contreras, J. El Santo Oficio de la Inquisición en Galicia (poder, sociedad y cultura), Madrid, 1982.
Estévez Pérez, JR. “El malsín y los judaizantes de Ribadavia”, Cadernos de Ribadavia, 11 (2010).
García Tato, I.: Actividad del Santo Oficio de la Inquisición en tierras de O Bolo, Viana do Bolo, Trives y Valdeorras (siglos XVI-XIX), O Barco de Valdeorras (Ourense), 2001.
Pérez Joseph, Crónica de la Inquisición, Barcelona, 2002.
Sáez González, M. Los plateros gallegos y el Santo Oficio de la Inqusición, A Coruña, 2002.
Suárez Fernández, l. Documentos acerca de la expulsión de los judíos, Valladolid, 1964

“Incapaces” de creer

CONTRATAPA › A 68 AÑOS DEL LEVANTAMIENTO DEL GUETO DE VARSOVIA

“Incapaces” de creer

 Por Jack Fuchs *

El 19 de abril es el día de recordación de la tragedia vivida por el pueblo judío en Europa durante la Segunda Guerra Mundial. Cuando finalizó la contienda, no existían términos que definieran lo vivido. No existía “Shoah” ni “Holocausto”. Por otra parte, aquellos que habíamos sobrevivido al horror no sabíamos cómo ni en qué fecha conmemorar esta tragedia. ¿Qué fecha tomar como referencia si aquello no tenía certificado de nacimiento ni partida de defunción? Por entonces, apenas terminada la guerra, se decidió que el 19 de abril –fecha del Levantamiento del Gueto de Varsovia– sería el día de convocatoria. Recuerdo que en esos años de mi estadía en los Estados Unidos solamente nosotros, los sobrevivientes, participábamos de los actos conmemorativos. Años después, con el establecimiento del Estado de Israel, en 1948, se decidió conmemorar la tragedia dándole un día universal común a todas las colectividades judías del mundo, y luego se agregó como fecha conmemorativa aquella mal llamada “liberación” de Auschwitz.

Pasaron 68 años desde el comienzo del levantamiento, que llevó a la liquidación, del Gueto de Varsovia; 68 años desde que un grupo de no más de 500 jóvenes, con unas pocas armas caseras, tomaran la decisión de morir luchando y no en las cámaras de gas. Sin duda fueron privilegiados; un privilegio que no tuvieron, siquiera como opción, millones de personas.

Existió una guerra por la conquista del planeta por parte de los nazis y otra guerra contra la población civil. La que más caro lo pagó fue la población judía. La lucha contra los judíos fue una “guerra dentro de otra guerra” y, para cumplir con los objetivos, no fueron necesarias más que oficinas y expertos trabajando en silencio y ordenadamente. Así se produjo un “enfrentamiento “ entre un grupo armado y otro, sin tanques, ni aviones ni ejércitos.

En noviembre de 1942, Jan Karski, resistente clandestino polaco, fue enviado como “courier” a Londres, para entrevistarse con autoridades polacas en el exilio, el gobierno de Gran Bretaña y el liderazgo judío mundial. Llevaba, entre otros mensajes, uno para el Papa solicitándole que excomulgara a Hitler y sugiriéndole que tomase medidas con aquellos católicos que participasen en actos de asesinato y barbarie. La indiferencia fue la respuesta.

Karski viajó entonces a Estados Unidos y, a poco de llegar, acompañado por el embajador de Polonia, se entrevistó con el juez de la Corte Suprema Félix Frankfurter, quien pidió detalles sobre la vida de los judíos en Polonia. Karski explicó lo que había visto y, según sus propias palabras, la reacción fue la siguiente: “Cuando terminé de contar el horror del que había sido testigo, Frankfurter se levantó, caminó algunos pasos y nos dio la espalda. Después volvió a sentarse y dijo: debo ser totalmente franco. Soy incapaz de creerle”. El embajador de Polonia, presente en la reunión, le contestó: “No puede decir que Karski miente. La autoridad de mi gobierno avala la totalidad de lo dicho”. El juez Frankfurter replicó: “Sr. Embajador, no digo que este hombre miente. Digo que soy incapaz de creerle”.

Y no fue el único “incapaz”. En la primavera de 1945 el mundo “descubrió” el horror de los campos de concentración y las fábricas de la muerte. El mundo, cubierto por las cenizas de todos los muertos, quedó sorprendido sabiendo que, si la indiferencia no hubiera estado tan arraigada, Auschwitz no hubiese sido posible.

En cada día de recordación, rindo desde estas líneas mi homenaje a aquellos que perecieron en ese histórico levantamiento y a todos aquellos que no tuvieron, siquiera, esa posibilidad.

Retomo las palabras de Schmuel “Arthur” Zygelboim en su carta de despedida enviada antes de suicidarse, en la noche del 11 de mayo de 1943, al primer ministro del gobierno polaco en el exilio, en Londres, general Wladyslaw Sikorski: “(…) no quiero vivir mientras los restos del pueblo judío en Polonia, uno de cuyos representantes soy yo, son asesinados. Mis amigos en el gueto de Varsovia perecieron empuñando las armas en esta última lucha heroica. No fue mi destino morir como ellos, junto con ellos. Pero les pertenezco, a ellos y a sus tumbas colectivas. Con mi muerte quiero expresar mi más enérgica protesta contra la pasividad con que el mundo contempla y permite el exterminio del pueblo judío”.

El racismo de Israel

De esclavo a oficial de las FDI:
La historia de un guineano

Cuando sólo tenía 15 años, Avi Be’eri fue vendido a traficantes de esclavos que lo introdujeron de contrabando a Israel desde Guinea, se las arregló para cambiar su vida y ahora se convertirá en un oficial de las FDI

Smadar Shir

Ynetnews

Publicado: 05.03.11 / Israel News

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[Avi Be'eri: yo era un niño inocente (Foto: Portavoz de las FDI)]

La historia de la vida de Avi Be’eri podría, fácilmente, convertirse en una exitosa telenovela. Comenzó con la muerte de sus padres en Guinea, continuó con los traficantes de esclavos contrabandeándolo a Israel y llega hasta el curso de oficiales de las FDI, que debe completar el martes.

El joven de 21 años, cuyo verdadero nombre es en realidad Ibrahim, nació en la ciudad de Labe, en Guinea. Cuando tenía un año de edad, su padre murió de cáncer y él y su madre fueron a vivir con su tío. Su madre siempre hizo hincapié en la importancia de una educación e, incluso, ahorró dinero para mandarlo a la escuela. Pero murió cuando él tenía sólo 13 años de edad y se quedó solo en el mundo.

La vida en casa de su tío fue dura y por eso se escapó al mercado local, ayudando a los comerciantes a cambio de un lugar para dormir por la noche. Un día sintió que su suerte estaba a punto de cambiar, uno de los comerciantes le dijo que en Israel era posible ganar $3,000 por mes. El comerciante se ofreció a pagarle el pasaje de avión a cambio de un porcentaje del sueldo mensual de Ibrahim.

“No sabía nada acerca de Israel”, dice en su fluido hebreo. “Era un niño inocente y pensaba que realmente quería ayudarme”.

Avi llegó a El Cairo con sólo una pequeña mochila y nada más. El contacto local lo estaba esperando. “Éramos ocho africanos, nos puso bajo una gran frazada en un camión y comenzó a conducir”, recuerda Avi.

“Durante todo el viaje la voz de mi madre estuvo haciendo eco en mi cabeza diciendo ‘te vendieron como esclavo’”. El viaje a Israel fue un infierno permanente. “Por la noche viajábamos y, a lo largo del día, beduinos armados nos vigilaban. Una noche llegamos a Eilat y de allí a Tel Aviv.”

En la estación central de autobuses de Tel Aviv se quedó solo. “Tenía 15 años, el único tipo negro entre los blancos”, dijo. “Me di cuenta de alguien era del mismo color que yo y le pregunté dónde dormían los trabajadores migrantes”. Avi comenzó a trabajar como lavaplatos y otros trabajadores migrantes le dijeron que enviara una carta al Comité de Refugiados de las Naciones Unidas en Jerusalem.



Salvadores especiales

La respuesta fue que no reunía los requisitos para el estatus de refugiado, ya que “no hay guerra en Guinea”. Entonces fue enviado a Shanti House en Tel Aviv – un hogar para niños en riesgo. “Tuve que escapar para ganar dinero”, recuerda. “Sabía que si era deportado a Guinea sin el dinero que le debía, el comerciante que me compró el pasaje de avión me mataría”.

Sin embargo, poco tiempo después de su llegada, Avi fue arrestado por la policía de inmigración. Fue trasladado a un centro de acogida como candidato a la deportación. Parecía que sus peores temores estaban a punto de hacerse realidad.

Los salvadores de Avi fueron Susana y Azion Oshri, del asentamiento comunal de Massad. Ellos le dieron la bienvenida en su casa. Bajo su patrocinio Avi regresó a la escuela y apeló al entonces Ministro del Interior acerca de su estatus. El ministro decidió darle al caso una consideración especial y le otorgó una ciudadanía israelí.

Cuando recibió su documento de identidad cambió su nombre a Avi – haciéndolo oficial. Después de completar sus estudios y recibir su diploma de la escuela secundaria, Avi se enroló en las FDI.

El martes completará el curso de oficiales y entonces será promovido al grado de Teniente Segundo. “Realmente me siento como alguien que está haciendo historia”, dice con orgullo. “¿Quién hubiera creído que yo, que llegó a este país sin nada, estuvo en prisión y estuvo cerca de ser deportado, se convertiría en un oficial de las FDI, serviría como edecán de las FDI y ayudaría a israelíes a integrarse en el ejército?”

Avi ya tiene grandes planes para su futuro. “Siento que todas las puertas están abiertas para mí y me veo como un judío en todos los sentidos. Mi siguiente desafío es convertirme, casarme y formar una familia. Quiero ir a la universidad y estudiar Relaciones Internacionales y luego trabajar en el Ministerio de Relaciones Exteriores para promover las relaciones de Guinea con Israel. Mi sueño es contribuir tanto como pueda a este país. No hay suficientes palabras para expresar mi agradecimiento”.



http://www.ynetnews.com/articles/0,7340,L-4063352,00.html

Traducido para por israel.org por José Blumenfeld

Gentileza: www.porisrael.org

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